viernes, 18 de marzo de 2016

Carta a los que se sentirán aludidos: Doblemente hipócrita no se vale

La gente perdona a sus líderes que cometan errores. Lo que nunca les perdona es cobardía.

Neto Muyshondt cometió dos errores: uno de imprudencia y otro de hipocresía. El error de imprudencia (de haberse metido en un diálogo con pandilleros siendo vicepresidente de su partido) lo está pagando caro ahora porque se lo están cobrando, no solo sus adversarios del FMLN (que es lógico), sino también sus supuestos amigos en ARENA. Sin embargo, los ataques del FMLN son tan absurdos y a la vez tan hipócritas que a la larga se hunden ellos mismos. Ellos, quienes han negociado con las pandillas todas las elecciones entre el 2004 y enero del 2014 - ¡y con éxito! -  dicen ahora que la ola descomunal de homicidios que sufre el país desde enero del 2015 es culpa de ARENA porque en febrero del 2014 Neto se reunió con pandilleros para convencerlos que desmonten el operativo de intervención a favor del FMLN implementado en la primera ronda presidencial, en enero de 2014.

El dramático auge de la violencia en 2015/16 es debido a la decisión del FMLN y su segundo gobierno de declarar la guerra sin cuartel a las pandillas.

Regresemos a Neto Muyshondt y sus pecados. El error de hipocresía lo cometió cuando, habiendo dialogado con los pandilleros en el 2014, luego regresó a un discurso bélico contra las pandillas, la tregua, y todos los esfuerzos de diálogo para reducir la violencia. Pero para sorpresa de muchos, este error lo enfrentó muy bien Neto Muyshondt, cuando publicaron la grabación de su reunión con los pandilleros, se hizo cargo, y en vez de acobardarse, corrigió su actitud hipócrita de antes. Dijo, con la frente en alto: No solo no es ningún delito hablar con pandilleros, a veces puede ser necesario. En aquel momento para garantizarle el derecho al voto libre a todas las comunidades, y otro día para buscar la reinserción de los que ahora están al margen de la sociedad y la ley…

Observando a Neto Muyshondt en esta crisis, atacado por adversarios y abandonado por correligionarios, estoy seguro que ya no va a regresar al discurso hipócrita contra cualquiera que se atreva a incluir a los pandilleros en el diálogo que necesitamos para superar el estado de guerra en que está el país.

Donde Neto Muyshondt ha pecado de hipocresía y ahora se atreve a enfrentar el problema (no solo el suyo, también el del país) con sinceridad, muchos dentro de su partido ARENA pecan de doble hipocresía. No solo sabían perfectamente (y en algunos casos se beneficiaron) de las gestiones que Muyshondt y Ruano (y yo, de paso sea dicho) hicimos para convencer a los pandilleros a no seguir interviniendo en el derecho al voto libre de sus comunidades, sino además ahora se rasgan las vestiduras condenando a sus correligionarios. Esto se llama cobardía, y la gente no se los va a perdonar.

En los momentos que yo escribo esta carta, el Tribunal de Ética de ARENA está reunido recibiendo las declaraciones tanto de los dos “pecadores”, el alcalde Salvador Ruano, y el diputado Ernesto Muyshondt, como de Norman Quijano, en aquel entonces candidato a la presidencia, y Jorge Velado, en 2014 y ahora presidente del COENA.

Ojala que los miembros de este tribunal tengan sabiduría, sinceridad y valor para no caer en la hipocresía que rodea este caso.
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(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: El alma buena de Suchitoto



Luego de los terremotos del 2001, estuve harto de ver casas derrumbadas, harto de oler el maldito polvito de adobe pulverizado. Había pasado 5 semanas de pueblo herido en pueblo herido, tomando fotos de la destrucción.

En Semana Santa, fuimos a Suchitoto. Y no lo podía creer: un pueblo entero, con orgullosas casas coloniales, con muros de adobe de pie. Gente viviendo con las puertas abiertas. Decidimos con Daniela que queríamos ser parte de este pueblo, alquilamos una preciosa casa con paredes de adobe y vista al lago, en el barrio Concepción.

Y comenzamos a conocer la gente más extraordinaria.

Por ejemplo: Frank Cummings. Primero conocimos a Carol, su esposa, que hacía deliciosas galletas para recibir en su casa el flamante comité del barrió al que nos invitaron a participar la pupusera del barrio, la peluquera del barrio, el tendero del barrio,  el panadero del barrio, la trabajadora social de la alcaldía, la gerente del Hospital Nacional...

Frank, un retirado profesor de química de la Universidad de Atlanta, que luego de pensionarse decidió construir una nueva vida en Suchitoto, no se incorporó al comité, por que este señor flaco de pocas palabras fue, él solito, todo un comité de múltiples tareas comunales: organizaba círculos de inglés y matemáticas en las escuelas de Suchitoto, dando clases, consiguiendo libros, capacitando instructores; lanzó su programa personal de becas, poniendo y consiguiendo fondos para mandar a más de 150 alumnos a estudiar a San Salvador, acompañando su carrera con programas de tutoría; llenó de vida, contenido y rumbo el trabajo con jóvenes de la parroquia Santa Lucía…

A Frank no le gustaba mucho conversar, y no era fácil hacerse amigo de él. Siempre tenía cara de enojado, mucha gente le tenía miedo. En esta pareja, la que  asumió el departamento de relaciones sociales y amistades fue Carol – y lo hizo con una gracia que rápido se ganó el cariño de todo el barrio. Frank, en cambio, se ganó el respeto. Porque siempre cumplía, nunca prometía en vano. Exigía mucho a los bichos, pero siempre cumplía su parte. Aunque era difícil hacerse amigo de él, la gente comenzó a amarlo... de cierta distancia.

Cuando de repente, en el año 2006, sin aviso ninguno, murió Carol, Frank se quedó devastado. Se puso más flaco, habló aun menos, proyectaba una desgarradora imagen de soledad. Pero siguió trabajando en sus proyectos…

La gente de Concepción decía: “Frank se está devastando, la soledad lo está matando.” Lo que nadie sabía, ni él: Estaba desarrollando una rara, incurable y fatal enfermedad de la sangre. Cuando se dio cuenta, dijo a unos amigos: “Carol murió sin tiempo para despedirse de nadie. Cuando la muerte viene tocando, yo le abriré la puerta felizmente, pero yo estaré controlando la manera como moriré.”

Y así lo hizo Frank. Fue para Atlanta, le hicieron todos los exámenes y algunos tratamientos, pero cuando se dio cuenta que no funcionaban, los suspendió y planificó, metódicamente como era, su despedida de este mundo. Fue a decir adiós a sus amigos en Suchitoto y en varias partes de Estados Unidos. Y al fin, dijo: Ya estuvo. Se fue a la casa de uno de sus hijos, reunió la familia, y se murió.

Carol y Frank ya no caminan las calles del barrio Concepción. Pero su obra sigue. Frank dejó un testamento que permitirá continuar su proyecto prioritario, el programa de becas, por varios años.

En un artículo dedicado a la vida y muerte de Frank Cummings, el periódico Atlanta Journal-Constitution escribió: “Frank Cummings ahora tiene 75 años, pero hace mucho llegó a la conclusión que su vida no era simplemente la suya, que estamos aquí no solo por nuestro propio placer. Esta idea le vino cuando en 1951 sus padres fueron a vivir y trabajar en Indonesia. Solo tenía 11 años, pero realizó que uno podía cambiar el mundo, y que de hecho estamos obligados a por lo menos intentarlo.”

Esto resuma al Frank Cummings que tuvimos la dicha de conocer en Suchitoto. Un hombre que, sin muchas palabras y teorías, día a día hizo algo para cambiar, tal vez no el mundo, pero la vida de los jóvenes en su vecindario.

Frank murió en febrero 2016 en Eugene, Oregon, rodeado de sus hijos y nietos.
(El Diario de Hoy) 

 

jueves, 17 de marzo de 2016

Carta al fiscal general: No emule al infeliz ejemplo de su antecesor

Estimado Douglas Meléndez:
Hay políticos que cada vez que sienten el clamar popular a raíz de otro repugnante crimen, salen a la calle, rodeado de Rambos armados hasta los dientes, para a gritos pedir sangre, represión, que saquen al ejército, que pasen de las palabras a la acción…

Ya sabemos que estos son poses de macho que se asumen pensando en las próximas elecciones.

Pero un fiscal general no puede caer en estas actitudes populistas. A su antecesor Luis Martínez le encantaban estas poses, las palabras fuertes, las cámaras, los chalecos antibala… Mucha bulla, pocas nueces – y al fin la ciudadanía, que antes le aplaudía, se dio cuenta que de nada nos sirve tener a la cabeza de la fiscalía a alguien que habla fuerte y produce poco. Por esto no fue reelecto…



Y por esto los ciudadanos dijimos a los partidos y diputados: Necesitamos a un fiscal general de cabeza fría. Alguien que piensa en resultados, no en fotos; alguien que no piense en su reelección, sino en la protección de los ciudadanos y del Estado de Derecho.

Y por esto fue electo usted, licenciado Meléndez. Un fiscal de oficio, no de show publicitario. Alguien que ponga orden en la fiscalía. Y todos estamos contentos ver que usted está cumpliendo..

No borre esta buena impresión que tenemos los ciudadanos de usted, por favor. No la borre cediendo a la gente que quieren escuchar palabras fuertes.

¿Por qué salió usted un día de estos a posar antes las cámaras en Mejicanos, vistiendo un ridículo chaleco diciendo F1, rodeado de guardaespaldas apuntando sus fusiles a los cuatro vientos? Alguien había atacado un microbús, hubo un muerto y dos heridos. Y en la escena del crimen hizo aparición, rodeado de cámaras, el fiscal general de la República en persona, pidiendo a gritos ‘medidas extraordinarias’ del Estado y de la Fuerza Armada, para que “la ciudadanía sienta que el Estado está imperando”…

Que casualidad: Pocos días antes, fuentes cercanos a Casa Presidencial afirmaron que no fue el presidente Salvador Sánchez Cerén sino usted, el fiscal general de la República, que en la reunión de emergencia en Casa Presidencial había pedido que se decrete “estado de excepción.”

Disculpe al atrevimiento, señor fiscal: La tarea del fiscal general es defender los derechos constitucionales de la ciudadanía – y esto implica no permitir que el gobierno los restringe, sin tener un fundamento jurídico sólido, decretando estados ‘de excepción’ o ‘de emergencia’.

Usted no es electo jefe de policía, ni ministro de Seguridad, no mucho menos vocero de Casa Presidencial. Usted es el fiscal general, y como tal el garante del Estado de Derecho. Como no es policía, ni fiscal específico, no tiene que salir a la calle disfrazado de Rambo. Deje eso en el triste pasado de Luis Martínez. Tampoco tiene que salir pidiendo estos de excepción ni operativos de la Fuerza Armada: deje esto al presidente y la Asamblea, a quienes corresponde – y dedíquese a revisar si estas medidas corresponden a la ley y la Constitución.

Usted ha mostrado independencia, valentía, y profesionalismo. Siga así, por favor, no caiga en las tentaciones del populismo.

Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy) 

lunes, 14 de marzo de 2016

Carta a ARENA: El comunicado que no se atrevieron a escribir

Estimados amigos:
El Faro publicó el viernes 11 un video grabado en una reunión que en febrero del 2014 tuvo lugar en Apulo: Ernesto Muyshondt, entonces vicepresidente del COENA, y Salvador Ruano, alcalde arenero de Ilopango, se reunieron con representantes de las tres principales pandillas del país.

El 12 de marzo ARENA publicó un comunicado que no era ni chicha ni limonada – que es lo peor que uno puede hacer cuando está bajo ataque. Además salieron declaraciones de dirigentes areneros como Norman Quijano, Gerardo Suvillaga y Roberto d’Abuisson desmarcándose de Muyshondt – aunque todo el mundo sabe que Neto no fue a platicar con pandilleros por iniciativa personal, sino por encargo del partido. A mi, estas actitudes pusilánimes me dan pena ajena. Con énfasis en ajena…
Aquí les mando el comunicado como lo hubieran escrito si fueran audaces y visionarios.

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EL COMUNICADO DE ARENA QUE NO FUE

El 11 del presente mes, El Faro publicó un video en el que un dirigente y un alcalde de nuestro partido están reunidos con pandilleros, en enero del 2014. Ante este hecho y sus implicaciones, ARENA manifiesta lo siguiente a la ciudadanía:
  1. El video es genuino, y Ernesto Muyshondt y Salvador Ruano sí participaron en esa reunión con pandilleros.
  1. La decisión de participar en esa reunión fue del equipo de campaña del doctor Quijano, entonces candidato a la presidencia, y de la dirección del partido, ante varias consideraciones:
    a) la avasalladora ventaja que implicaba para el FMLN tener de su lado a las pandillas, dedicadas a intimidar a la población identificada con nuestro partido;
    b) las reflexiones internas sobre el daño que había causado el enfoque equivocado de la campaña del doctor Quijano, que no reflejaba el plan de gobierno elaborado por el partido, sino una versión desfasada y populista del concepto de mano dura;
    c) la convicción que este error no sólo nos dificultaba ganar las elecciones, sino además creaba tensiones y miedos que dificultarían la implementación de una política de Seguridad integral e inclusiva.
    Ante esta situación, y ante la urgencia de tiempo, se decidió hacer un intento de diálogo directo con las pandillas, para romper su pacto electoral con el FMLN, y para conocer sus reacciones ante las propuestas de ARENA en el tema Seguridad, formuladas en el plan de gobierno y retomadas en las nueva campaña para la segunda ronda electoral.
  1. Aceptamos que fue un error, pero no de haber buscado este diálogo, sino de no haberlo hecho de forma más transparente y consistente. De esta manera pierde credibilidad nuestra crítica y oposición a la forma oscura que los gobiernos del FMLN han manejado (y siguen manejando) su relación con las pandillas.
  1. ARENA está abierto a cualquier investigación fiscal o judicial respecto a estos hechos, en la convicción que no dimos pasos ni asumimos compromisos que estén en conflicto con la ley. De la misma manera pedimos que la FGR investigue todas las circunstancias de la tregua, así como las denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales y sus posibles conexiones con autoridades estatales.
  1. ARENA se compromete ante la ciudadanía a desarrollar propuestas para una política de Seguridad integral que no excluya los métodos del diálogos, siempre cuando se realicen dentro del marco de la ley y con la transparencia posible.
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Vaya babosada, pasó lo que nunca me imaginaba que algún día podía a ocurrir: Salí en defensa de Neto Muyshondt, con el cual he tenido diferencias serias de forma y contenido. Pero no se ahuevó en febrero 2014 cuando los pandilleros querían hablar con algún dirigente de ARENA para ver si era cierto el viraje que Norman estaba dando a su campaña luego de la primera ronda perdida. Y no se ahueva ahora, cuando su partido no sale en su defensa.

Saludos,


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(mas!/El Diario de Hoy)


sábado, 12 de marzo de 2016

Carta al presidente de la República: ¿Y los cambios en su gabinete?

Estimado profesor Sánchez Cerén:
¿Qué pasó con los cambios que usted, a finales del año pasado, anunció en su gabinete? Sólo tocó al gabinete de Seguridad, pero incluso esto quedó a medias. Sustituyó al ministro y su vice por dos policías; y promovió a Howard Cotto como director general de la PNC, pero dejó en su cargo al director de la Academia Nacional de Seguridad Pública, al director general de Centros Penales, al jefe de la OIE, a su comisionado presidencial de Seguridad, Hato Hasbún. Y pasó lo que pasa cuando uno hace las cosas a medias: todo siguió igual.

Resultado: 24 homicidios al día en lo que va del año 2016. Cifra tan impactante que tiene al país en una discusión absurda sobre ‘estado de excepción’ (para ampliar facultades a la policía, a costa de restricción de derechos constitucionales), ‘estado de emergencia’ (para suspender restricciones presupuestarias), y ‘medidas excepcionales’ (que nadie sabe definir, pero que tendrán algo que ver con el rol de la Fuerza Armada).

Pero ninguna ‘medida extraordinaria’ tiene sentido si no va dentro de una redefinición de la política de Seguridad y de las prioridades del gobierno, y de una renovación del liderazgo en el área Seguridad. ¿Qué más tiene que pasar para que usted tome estas decisiones, señor presidente? Sigue la indefinición de mando en Seguridad.

Y las otras áreas de sus políticas públicas, aunque igualmente están en crisis, ni siquiera las ha tocado en cuanto a relevo de liderazgos y conceptos. Sigue en su cargo el ministro de Hacienda, a pesar de la pena que le está haciendo pasar a usted, a su gobierno y a su partido con el fracaso de su proyecto de reforma de pensiones. Ya está claro que la reforma de Cáceres, que significa la expropiación de los fondos individuales de ahorro, no va. No es políticamente viable, ni siquiera sus más fieles aliados en GANA y PCN están dispuestos a cometer suicidio político-electoral aprobando esta reforma. Desde el año pasado se está especulando por quién usted va a sustituir a Carlos Cáceres, y ahí sigue el hombre, obstaculizando los necesarios acuerdos sobre el futuro de las pensiones.

¿Y cuántos hechos embarazosos tienen que revelarse de Marcos Rodríguez, su secretario de Apariencias, y de Tharsis Salomón López, su ministro de Economía, para que usted los despida? No importa desde qué ángulo se vea la desaparición (o pérdida, o destrucción, o simple retención) de los datos de los viajes de Funes, que la Sala de lo Constitucional solicitó a Casa Presidencia, quien tiene que asumir la responsabilidad se llama Marcos Rodríguez. Si usted lo mantiene en su cargo, el costo caerá directamente al Presidente de la República.



En el caso del ministro de Economía, cuesta entender que no haya sido sustituido hace largo rato. Más bien, nunca se entendió su nombramiento. Si la idea de nombrar a este empresario fue restablecer la confianza entre gobierno y sector privado, obviamente no se cumplió. A este funcionario lo hubiera tenido que apartar cuando se hicieron públicos sus compromisos financieros con ALBA Petróleos. Luego pasaron los escándalos de despidos arbitrarios de varios colaboradores del Ministerio, y a hora la destrucción de documentos oficiales del gobierno supuestamente custodiados en los archivos del ministerio. Y don Tharsis sigue, como si en el país no hubieran cientos de profesionales mucho más capacitados y mucho más probos para ocupar el cargo de ministro de Economía.

Podríamos ampliar la lista y hablar de ANDA, de CEPA, de PROESA, de CORSAIN.
Déjeme decirle, presidente: Ya nadie entiende su manera de premiar a los mediocres, los  fracasos, las negligencias y los abusos.

Y otra cosa: No tiene que esperar hasta mayo, cuando termine su segundo año, para poner orden en su gabinete. Cualquier día del año funciona para hacer cambios.

Saludos,
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(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 10 de marzo de 2016

Carta a los diputados: Cuidado, trampa cazabobos

Dirijo esta carta a todos los diputados, ya que ustedes, en los próximos días, tendrán que autorizar o rechazar el plan del gobierno de decretar un régimen de excepción, supuestamente para mejorar su capacidad de combatir a las pandillas. Pero muy en particular esta carta va a aquellos diputados de la oposición, quienes inmediatamente, sin discusión, sin ni siquiera conocer una solicitud del gobierno, ofrecieron sus votos para establecer en El Salvador nuevamente el estado de excepción que tuvimos durante toda la guerra de los 80.

Entre los 84 diputados hay muchos que por su participación en la guerra, de uno y del otro bando, saben perfectamente que incluso durante la guerra, el estado de excepción muy poco sirvió a la Fuerza Armada para vencer a la guerrilla y que, más bien, sirvió para la sistemática represión de los derechos civiles de toda la nación, facilitando prácticas de tortura, censura y represión de organizaciones sindicales, de estudiantes y de campesinos. Sería interesante que en los pasillos de la Asamblea hubieran pláticas bilaterales entre el ex general Mauricio Vargas y el ex comandante “Milton” Medardo González. Siendo honestos, coincidirían con que el permanente Estado de
Excepción, prolongado cada rato por la Asamblea, no sirvió para nada bueno.

Aun así, ahora me encuentro con la absurda vuelta de la historia que ambos, Vargas y Medardo, quieren implementar nuevamente un Estado de Excepción, esta vez en una guerra contra las pandillas. Con Rodrigo Ávila, Norman Quijano y otros apoyando a un feliz Guillermo Gallegos, quien tiene años de estar proponiendo cosas como la pena de muerte y un régimen de excepción. Por suerte, y para salvar el honor de su partido, también hubo dirigentes y diputados que inmediatamente dijeron no a la intención del FMLN de implementar un estado de emergencia.

Manuel Hinds comprueba en su columna en esta misma edición que ninguna de las garantías constitucionales que un decreto de régimen de excepción suspendería ha sido obstáculo para reducir la violencia, ni para combatir a las pandillas. Por tanto: Ninguna de las facultades extraordinarias, que el régimen de excepción puede dar al gobierno,  sirve para evitar masacres como la de Opico, donde se supone (pero tampoco comprueba) que los responsables fueron pandilleros. Mucho menos para prevenir masacres como la de San Blas y otras, donde los responsables fueron agentes del Estado.
Sería realmente interesante ver si en la Asamblea hay 43 diputados dispuestos de dar al gobierno el poder de suspender garantías constitucionales, aunque nadie puede explicar en qué va a favorecer a los salvadoreños que quieren que termine la epidemia de violencia. Más aun, sería interesante ver cuántos diputados opositores estarían dispuestos a dar sus votos para que con 63 votos (mayoría de tres cuartos) se apruebe la suspensión por 14 días de todos los derechos que protegen a los detenidos. Como dice Manuel Hinds: Esto abre la puerta al fantasma de la tortura.

El presidente, hasta ahora, no ha hecho una solicitud formal. Solo ha dicho a los presidentes de la Asamblea y la Corte Suprema y al fiscal general que está considerando un decreto de emergencia haciendo uso de los artículos 29-31 de la Constitución.

El FMLN, desde su historia guerrillera, siempre ha sido experto en trampas cazabobos. Y esta le funcionó perfectamente: El FMLN sólo menciona el régimen de excepción como una posibilidad, y sólo se pone a esperar hasta que desde la oposición salgan las voces de quienes piensan que tienen que ganarle al FMLN en los terrenos de populismo y mano dura. Y cabal: Los tres areneros de la Comisión de Seguridad se suman al grito de guerra de Gallegos y exigen al gobierno que decrete el régimen de excepción. Bueno, dirá el presidente, si hasta la oposición me lo pide…

Todavía hay tiempo para analizar y recapacitar. La Asamblea, sobre todo la oposición en ella, tienen la función de defender la institucionalidad y el Estado de Derecho contra cualquier intención autoritaria de limitar nuestras libertades y garantías constitucionales.

La Asamblea no tiene porque avalar un estado de excepción. Si el gobierno realmente lo quiere, tiene derecho de decretarlo en el Consejo de ministros, menos las garantías que los artículos 12 y 13 dan a los detenidos.

Su ineptitud lleva al gobierno a proponer dos medidas de excepcionalidad: expropiar los fondos de pensiones, para salir de su crisis fiscal; y un régimen de excepción para crear la ilusión que están haciendo lo necesario para combatir el crimen. La batalla política es sobre quien va a asumir la responsabilidad y el costo político para estas locuras. El gobierno quiere que entre todos lo asumamos. Aceptarlo sería suicidio político.

Saludos,

e2b99-firma-paoloVea también sobre el tema:
Estado de excepción. De Manuel Hinds
Medidas Extraordinarias… De Luis Mario Rodríguez

 (Mas!/El Diario de Hoy)

 

lunes, 7 de marzo de 2016

Carta a Jorge Velado

Estimado Jorge:
Diste el paso. Te apartaste. Dejaste libre el espacio para que otros asuman el liderazgo.

Te felicito. Facilitar el relevo es bueno, aunque siempre tiene sus riesgos. Aunque no es importante, lo voy a decir: Yo hubiera preferido que te postularas una vez más, para llevar a buen termino el proceso de democratización, apertura y renovación de ARENA. Hubo muchos que empujaron la apertura, pero vos fuiste el hombre que se quedó parado en la puerta, cuidando que nadie la cerrara. Este riesgo existe, ahora que te apartas de la contienda por la presidencia del COENA. Es obvio que hay quienes solo esperan que vos te apartes, para volver a cerrar la puerta y hasta las ventanas – y evitar que sigan entrando aires de rebeldía y renovación.

Pero también hay quienes están dispuestos a defender y profundizar el proceso de apertura, porque saben que es la única forma de construir la nueva mayoría que puede, no sólo de ganar las elecciones del 2018 y del 2019, sino sostener políticas públicas audaces que nos llevan a salir de la crisis de crecimiento y seguridad.

De aquí a septiembre, cuando se elija el nuevo COENA, te tocará ser el guardián del proceso democrático interno. A los que desde el COENA y la Comisión Política controlan el aparato partidario les tocará asegurar que este no se articule en defensa de sus propios intereses, sino con visión de país.

En el proceso de definición interna habrá competencia fuerte. No hay que tenerle miedo. Con tal que logren que el debate no sea solamente sobre personas (como en el burdo espectáculo de las primarias republicanas en Estados Unidos), sino sobre conceptos políticos y sobre propuestas de cómo enderezar al país, la competencia es ventaja. Por más plural el partido, más amplia la mayoría que logrará construir.

Entonces, ¿por qué estoy diciendo que tu salida significa un riesgo?

Porque esta vez, ARENA no se puede equivocar.


La elección del nuevo liderazgo de ARENA es el primer paso de un proceso que incluye saber escoger a los candidatos más idóneos para alcaldías y diputados, y para la contienda presidencial del 2019. Es también el primer paso para construir un maquinaria electoral que desde septiembre 2016 a marzo 2019 trabaje con una sola misión: construir la nueva mayoría, junto con la ciudadanía y todas sus expresiones, necesaria para ganar las elecciones del 2018 y 2019, para defender la institucionalidad (en 2019 se elegirá a cinco magistrados de la Corte Suprema, entre ellos cuatro para la Sala de lo Constitucional), y para hacer sostenibles las políticas públicas audaces necesarias para superar la crisis de seguridad y para reactivar la economía.

Esta vez ARENA no se puede equivocar. Y esto no sólo significa que tiene que saber escoger, ¡esta vez sí!, al candidato presidencial (que bien puede ser candidata) que logra romper con la desconfianza y apatía de la ciudadanía frente a los partidos, incluyendo ARENA.

Tu partido no tiene derecho de equivocarse nuevamente. Y parte de este imperativo categórico, Jorge, te toca a vos – aunque ya no competirás en la contienda interna. Más bien: Precisamente por esto. El rumbo de ARENA se define entre hoy y septiembre. O retrocede y se atrinchera en la zona de confort de los funcionarios públicos y partidarios; o se lanza a conquista de la confianza de la ciudadanía, que es indispensable para ganarse nuevamente el derecho y privilegio de gobernar.

Será un ejercicio complejo entre unidad y rumbo claro. Hay que preservar la unidad, por esto el nuevo liderazgo tiene que ser amplio e inclusivo. Pero al mismo tiempo hay que definir el rumbo – y proyectarlo sin titubeos. Rumbo de renovación, pluralidad, apertura; rumbo de democratización interna, de autocrítica y corrección; rumbo de abrazar la responsabilidad social.

Si el partido, para no ofender a nadie y así mantener una unidad precaria, decide mejor no definir su rumbo, no tiene posibilidad de convencer a la ciudadanía no partidaria.

Así que la tarea del liderazgo que ustedes elegirán en septiembre, es compleja. Tiene que ser inclusivo y expresar la pluralidad, pero con clara definición del rumbo.

Tendrás mucho trabajo de aquí a septiembre, Jorge. A la obra – lo más transparente posible, porque tu principal aliado lo tendrás en la ciudadanía y la opinión pública.

Saludos,

e2b99-firma-paolo 

Lea la siguiente entrevista a Jorge Velado:
“Mi objetivo es dejar un partido más democrático”

(Mas!/El Dieario de Hoy) 

 

 

 

sábado, 5 de marzo de 2016

Carta al Secretario de Apariencias: Tarde o temprano, sabremos la verdad

Estimado Marcos Rodríguez:
Esta carta sobre los archivos ‘perdidos’ (extraviados, destruidos, escondidos, ¿quien sabe?) de Casa Presidencial te cae a vos, porque sos el que estuviste a cargo, tanto en el gobierno de Funes como en el actual, de la transparencia de la gestión presidencial.

Vamos a resumir el caso. Se trata de los archivos que documentan los viajes del presidente Mauricio Funes y su señora durante el quinquenio 2009-2014. Con todo: costos, acompañantes, medios de transporte, lugares de hospedaje, etc.

Un ciudadano pidió esta información, haciendo uso de los derechos que le confiere la Ley de Acceso a la Información Pública. La información le fue negada, primero por Casa Presidencial, y luego por el Instituto de Acceso a la Información Pública. La razón: Casa Presidencial declaró reservada esta información y ordenó que se desclasificara hasta el año 2017, alegando ‘problemas de seguridad’, y el Instituto, al cual el ciudadano acudió, le dio razón a CAPRES.

En este momento, junio del 2013, los documentos solicitados tienen que haber existido en Casa Presidencial. Por que si no hubieran existido, la respuesta que de la Oficina de Información y Respuesta OIR de Casa Presidencial hubiera tenido que ser que los documentos requeridos no existen. Además, para declarar reservada una información, se supone que había que revisar y analizarla. Por tanto, tiene que haber existido. A menos que Casa Presidencial mintió, no solo al ciudadano sino también al Instituto de Acceso a la Información Pública.

El ciudadano se fue a la Sala de lo Constitucional y pidió un amparo contra la resolución del Instituto de avalar la reserva declarada por CAPRES.

Y en la Sala, alguien tuvo que haber tenido el presentimiento que algo raro estaba pasando con esta información. Por esto, la Sala tomó una medida poco usual: Ordenó a Casa Presidencial a entregar todos los archivos relacionados con los viajes de Funes y su esposa a la Sala, en una especie de custodia para resguardar su seguridad y evitar que se desaparezca o altere. Vaya olfato que tuvieron los ‘magníficos’ – como si ya conocen tus mañas, Marcos…

Y cuando ustedes nunca entregaron los archivos, la Sala les pone un ultimátum de tres días. Con amenaza de sanciones penales. Vaya, babosada.

Y en este momento, Casa Presidencial dice: Fíjense, no podemos encontrar los archivos. No existen. Vos decís una cosa, el vocero presidencial Eugenio Chicas dice otra, el presidente, como es usual, no dice nada – pero al fin queda claro: no cumplen con la entrega ordenada por la Sala de lo Constitucional, alegando que los archivos no están en poder de Casa Presidencial. Se perdieron, se quemaron, se fueron volando, alguien los robó, se traspapelaron – ¿quién sabe? En una Casa Presidencial administrada al estilo de Marcos Rodríguez o Hato Hasbún todo es posible…

Ahora hay dos hipótesis – y ambas involucran delitos cometidos en Casa Presidencial. Me gustaría saber cuál es la verdad.

La primera: Cuando en 2013 empezaron se pidió toda la documentación de todos los viajes de Funes y su esposa, alguien en CAPRES se asustó, porque sabía esta información, si salía a la luz pública, iba a causar un problema político y posiblemente legal serio al presidente. Por tanto, alguien tomó la decisión de destruir la documentación. En este caso, la declaración de reserva fue una medida para encubrir el delito de haber destruido la documentación – delito cometido, a su vez, para encubrir algo grave.

La otra hipótesis es al revés: Llega la solicitud del ciudadano, revisan la documentación y deciden: No puede salir a la luz, hay que declararla reservada. La declaran reservada, el Instituto les hace caso. Parece que el problema se resolvió.

Pero no: El ciudadano no se rinde y va a la Sala. Los magistrados de la Sala, ‘obedeciendo a la oligarquía’, ordenan a CAPRES entregar la documentación a la Sala, para revisarla y para resguardarla. Alguien se asusta en Casa Presidencial y destruye o esconde la documentación.  En este caso, el delito de destrucción de evidencia se comete porque no les funcionó la estrategia de declararla reservada.

En ambos casos, se cometieron delitos, y me cuesta creer que el hombre que en el 2013 fue subsecretario de transparencia y ahora es secretario presidencial de transparencia, no tenga nada que ver.

Algún día la verdad saldrá a la luz: tanto la relacionada con los viajes de Funes que quieren esconder, como el enigma de los archivos perdidos. También la verdad sobre el Masferrari y los zapatos del presidente.

Saludos,

e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

jueves, 3 de marzo de 2016

Carta a los políticos: Olvídense del romanticismo de la concertación, ¡aprendan a negociar!

No es diálogo lo que necesitamos, sino negociación. Por lo menos no un dialogo que  persiga el fantasma de concertar un ‘proyecto de país’, basado en un supuesto ‘interés común’ o ‘interés nacional’.
Necesitamos, con urgencia, que la oposición aprenda a negociar. Y el gobierno también. El primer paso de una negociación es la articulación clara del interés que cada uno representa en la mesa. Primero hay que tener clara la diferencia de los intereses y conceptos, para luego tratar de administrar estas diferencias y llegar a una solución negociada. Segunda condición indispensable: tener clara y saber proyectar la correlación de fuerzas. Que todo mundo ponga todas sus armas sobre la mesa…

Si esto es muy abstracto, hagamos un ejercicio de concreción, situado en la actualidad.

El gobierno y el FMLN quieren que se aprueba su reforma al sistema de pensiones, porque necesitan de los fondos de pensiones para apaciguar su crisis fiscal. Es una urgencia real.

ARENA debería decirles: Okay, sabemos que ustedes sólo necesitan 43 votos para hacer esta reforma, y posiblemente los consigan. Pero ustedes necesitarán mañana nuestros votos para aprobar, con 56 votos, los préstamos y el presupuesto para el 2017. Si imponen la expropiación de los fondos de pensiones, no cuenten con nuestros votos. Así que mejor no lo hagan.

Segundo: Ustedes quieren solventar su situación fiscal, todo lo demás es paja, sobre todo su gran preocupación por el sistema de pensiones. Así que hagamos un deal: Les ayudamos a resolver la crisis fiscal, aprobando algunos préstamos - y ustedes dejan en paz el sistema de pensiones. Si no aceptan esto, no hay prestamos. Ni un centavo.

Tercero: Hagamos una reforma de pensiones, pero para garantizar la rentabilidad del sistema existente, sin el Estado metiendo mano en los ahorros. Arreglemos que el gobierno pague intereses de mercado a los fondos de pensiones, y abramos la opción que las AFP puedan invertir en el exterior. Revisemos las cotizaciones de los trabajadores y las comisiones de las AFP.

Cuarto: Si además, luego de sanear el sistema de ahorro de pensiones, quieren entrar en la pensión universal, hagámoslo juntos, pero limpiamente separado de las pensiones basadas en cotizaciones, ahorros y rentabilidad. Hagamos una ley que cualquier ciudadano que llegue a cierta edad, reciba una pensión mínima, pagada por el Estado. Esto abarca a los que no lograron cotizar  y ahorrar lo suficiente: el Estado les completa la pensión que reciben de la AFP. Y abarca a los que nunca han trabajo en el sector formal: el Estado les da la pensión mínima, ajustando cada cierto tiempo el monto a la inflación.

Quinto: ¿Cómo financiamos esto? Con los puntos de IVA que sean necesarios, pero que sean exclusivamente para las pensiones estatales.

Bueno, esto es un ejemplo. O se llega a un acuerdo, ¡perfecto! O no se llega a ningún acuerdo, entonces que en las próximas elecciones decida el ciudadano. Para que esto se dé, toda la negociación tiene que ser transparente.

La cosa es: No seguir perdiendo tiempo con Interpartidarias, mesas falsas de concertación y diálogos en búsqueda de fantasmas. Sentarse y negociar, claro y pelado, articulando cada uno sus intereses y sus amenazas. No tratar de borrar las contradicciones, sino administrarlas.

Hagan el ensayo con el problema que está sobre la mesa: la tal reforma de pensiones.

Saludos, 

(MAS!/El Diario de HOY)


Observador político: ¿Cuál es el escándalo. De Paolo Luers

Las escenas del strip tease en el penal de Izalco pueden ser de muy mal gusto, pero ojo: La disco móvil y el show de bailarinas no matan. Podemos todos estar de acuerdo que este tipo de eventos no son admisibles en una cárcel, pero no podemos darnos el lujo de indignarnos más de este video que de los 25 homicidios que ahora tenemos todos los días, cuando en septiembre del 2012 (una posible fecha de la grabación del video) tuvimos 158 homicidios (o sea, 5.1 al día); y en agosto del 2013 (la otra posible fecha de la fiesta de Izalco) tuvimos 242, o sea 8.06 al día.

Y estos números no fueron flor de un día ni de 1 ó 2 meses, sino representan el promedio de estos años. Los 24 meses del 2012-13 mostraron un promedio diario de 7 homicidios. Esto no le quita nada a lo asqueroso de un show strip tease en un penal, ante cientos de hombres sedientes de sexo – pero pone el problema en su justa dimensión. El país no está en una crisis de seguridad al borde de caer en una crisis humanitaria debido a unas muchachas desnudas bailando en el penal, tampoco debido a la tregua (de la cual esta fiesta nunca fue parte) – sino debido al fracaso de todas las políticas de seguridad ‘post-tregua’ de los gobiernos de Funes y Sánchez Cerén.

Está bien que hechos como la fiesta de Izalco haya sido denunciada y que sea investigada. Es obvio que ahí se violaron el buen gusto y la ética. La fiscalía debe determinar si además se violaron leyes. Pero otra cosa es usar la indignación sobre estas chocantes imágenes para desacreditar el trabajo de los mediadores y su intento de convertir una tregua entre pandillas en un genuino proceso de reducción de violencia, con participación de la sociedad civil, el sector privado, los liderazgos comunales, las iglesias, alcaldías y el servicios públicos del Estado en las comunidades. La intención (y ahí se unen voceros del FMLN con otros de la oposición) es vetar que ante el evidente fracaso total de la guerra frontal contra las pandillas surjan alternativas que incluyen el diálogo y la inserción. Para esta intención, los videos de Izalco son un regalo de Dios – o mas bien de las entrañas del aparato de inteligencia que los filtró. Y no serán los últimos.

NADA QUE VER CON LA TREGUA
Me consta que los mediadores y sus equipos de trabajo no tuvieron nada que ver con hechos como la fiesta nudista en Izalco y otras que se dieron en muchos penales antes, durante y después de la tregua, debido a la corrupción existente en Centro Penales, y debido al oportunismo con el cual todos los gobierno (de Flores hasta el actual) han buscado canjear ciertos beneficios para los pandilleros presos contra cortos períodos de calma y, sobre todo, contra apoyo electoral.

Los mediadores de la tregua, monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango, y sus colaboradores trabajaron de manera diferente. Quiero explicar dos diferencias de fondo: 1) Fueron los primeros que entraron en diálogo con los cabecillas no buscando réditos electorales ni reducciones coyunturales de la violencia, sino buscando romper la escalada de violencia y abrir caminos a la reinserción; 2) no ofrecieron nada a los reos que no les corresponda por ley y por decencia de un sistema democrático. Más bien los retaron que, antes de pedir algo, muestren su voluntad de conducir sus pandillas a abandonar la violencia.

Concesiones a los reos como fiestas con bailarinas desnudas nunca fueron parte del concepto de la tregua. O sea, no fueron parte de los cambios en los penales que los mediadores gestionaron ante el gobierno para crear un clima mas favorable para la tregua.

Los equipos de mediación propusimos y conseguimos cambios como:
-reunificación de los internos con sus familias, sobre todo sus hijos, que muchos de ellos no los habían podido ver por años;
-esto incluyó también más oportunidades de visitas conyugales. Que esto fue aprovechado para meter prostitutas, no es extraño dado el grado de corrupción en centros penales.
-acceso a noticias, periódicos, libros. En este contexto se gestionó la instalación de plasmas, más o menos 1 por cada 200 reos, para entretenimiento e información.
-actividades culturales; formación de grupos de música, teatro, danza, pintura. Yo sé que muchos dirán: ¡DANZA, miren los videos! Pero no: hubo (y espero que sigan existiendo) grupos serios de danza artística en varios penales;
-mejoramiento de la asistencia de salud; mejor salubridad en los penales (agua, basura, limpieza, reparaciones de sistemas de desagua, ventilación, etc.)
-mas proyectos productivos en los penales;
-acceso de los medios a los penales.

¿Esto ha desnaturalizado el carácter de la pena y convertido las cárceles en hoteles? De ninguna manera. Cualquiera que ha visitado los penales, en su extrema situación de hacinamiento y abandono, puede testificar que la vida en ellas por nada es envidiable. Sigue siendo un infierno. Invito a los religiosos, embajadores, empresarios, periodistas que han podido visitar los penales durante la tregua que digan en público lo que vieron y olieron. No se callen ante la campaña de mentiras.

Todas estas medidas arriba mencionadas juntas definitivamente aportaron a la creación de un clima más favorable para el diálogo, para la gestión de acuerdos tendientes a reducir la violencia en los penales, en las escuelas, en el transporte público, etc. El resultado: tasas de homicidios que ya no subieron de un promedio de 7 al día; ausencia total (por casi 2 años) de asesinatos de policías, soldados, custodios y sus respectivas familias – cosas que hoy vemos casi diarios; recuperación de la paz en muchos centros escolares y suspensión del reclutamiento forzoso de alumnos. Inicio de pláticas y experimentos locales de reducción de extorsiones.

EL DESMONTAJE DE LA TREGUA
Todo esto empezó a revertirse cuando en junio del 2013 el gobierno de Funes une fuerzas con el fiscal general Martínez para desmontar todos los mecanismos de la mediación que eran indispensables para mantener sostenible la tregua. Y esto no fue culpa de orgías en los penales u otros excesos que se pueden haber dado durante la tregua, igual como se dieron antes y después de ella. El nuevo auge de violencia que se comenzó a gestionar a finales del 2013 y que culmina en el 2015/16, no es culpa de la tregua, sino de la forma torpe e irresponsable en que la boicotearon y desmontaron Ricardo Perdomo, Luis Martínez, Benito Lara, Hato Hasbún, Mauricio Landaverde y Howard Coto – para sustituirla con la declaración de una guerra frontal de la cual ninguno de estos señores tiene idea como ganarla. No es culpa de los mediadores, que pueden haber cometido errores, pero que nunca fomentaron actos de violencia, ni dentro de los penales ni en los barrios – es culpa de políticos del FMLN y también de ARENA que quisieron ganar elecciones prometiendo mano dura y satanizando la tregua.

Así que, cada cosa en su dimensión. Investiguen el escándalo de Izalco o cualquier otro abuso en el sistema penitenciario. Si hay delitos, castíguenlos. Pero no usen estos escándalos y el morbo que despiertan para desviar la atención de los verdaderos escándalos en Seguridad Pública: la tensión interna en la PNC; los operativos de exterminio contra sospechosos de ser miembros o colaboradores de las pandillas, como por ejemplo la masacre de San Blas; la pésima situación humanitaria y de hacinamiento en las bartolinas y los penales; la militarización de la operatividad de la PNC; las deficiencia de investigación en PNC y FGR; los obsoletos conceptos de redadas; la falta de liderazgo de Casa Presidencial, donde el presidente delega las cosas más importantes a sus asesores más ineptos…
(El Diario de Hoy) 

 

martes, 1 de marzo de 2016

Carta al ministro de Obras Públicas sobre matemática de tráfico

Estimado Gerson:
El otro día me tocó ir a Ilopango. Como estuve cerca del Metrocentro, decidí ir por la Juan Pablo II y el Boulevard del Ejército. Normalmente, cuando voy para Ilopango, San Martín, Cojute o Suchitoto, salgo por la Constitución y tomo el camino más largo por la Carretera de Oro, para evitar el desmadre de tráfico causado por el SITRAMSS.

Ni siquiera fue hora pico. Salí de Metrocentro a las 11 de la mañana – y llegué a Ilopango a las 12.25 de mediodía. 85 minutos para ir de San Salvador a Ilopango: 5 minutos para llegar al Seguro Social, donde comienzan los carriles especiales del SITRAMSS. 40 minutos exactos para llegar del ISSS al Fenadesal: 3 kilómetros en 40 minutos. Luego otros 40 minutos en el Boulevard del Ejército, para llegar de Fenadesal a Ilopango: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo, donde termina el SITRAMSS, y 10 minutos para completar el viaje al centro de Ilopango.

Durante los 40 minutos que me tomó para pasar los 3 km a la par del trayecto del SITRAMSS entre el Hospital General del ISSS y Fenadesal, me dediqué a contar el tráfico en los carriles especiales.

En 40 minutos, contando ambas direcciones, pasaron 4 buses del SITRAMSS.

En los mismos 40 minutos, pasaron por los carriles cerrados para el tráfico particular: 5 ambulancias; 8 vehículos de la PNC; 26 funcionarios públicos en carros o camionetas con placas N; y dos bicicletas, una de un panadero, y la otra de alguien ejercitándose.

Quiere decir: Es paja que los carriles reservados en la Juan Pablo II son para el SITRAMSS, porque sus vehículos son los que menos los frecuentan. De hecho, son los carriles especiales para funcionarios públicos, quienes más los usan - muertos de risa, viéndonos sentados en el embotellamiento, sudando, perdiendo citas y encachimbados…

¡4 buses (2 en cada dirección), durante 40 minutos! Es 1 bus cada 10 minutos; pero para el usuario que los espera, es 1 bus cada 20 minutos. Para facilitar la vía libre de estos 4 buses SITRAMSS (más las patrullas, las ambulancias y nuestros funcionarios en carros nacionales), todo el tráfico particular, en las dos direcciones, está en un permanente embotellamiento que permite avanzar 3 km en 40 minutos. Velocidad 4.4 km/h. Esto es un poquito más que la velocidad a la cual una persona sana camina en la ciudad (3.6 hm/h).

En el Boulevard del Ejército ya no seguí el monitoreo del tráfico en los carriles reservados. No porque no hubiera tenido tiempo, ya que la cola se mantuvo y la velocidad no aumentó mucho: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo.

Me dediqué a observar otro fenómeno: como 50 % de los vehículos que compartieron conmigo la cola en el Boulevard del Ejército fueron buses del transporte público, repletos de pasajeros. Son los buses de los competidores del SITRAMSS.

Que galán: Los pocos buses de una empresa privada (SITRAMSS) con via libre en sus  carriles reservados – y  los cientos de buses de otras compañías privadas (las que no tienen relación ni con ALBA, ni con el FMLN, ni con el gobierno) metidos en la cola. Los pocos buses de SITRAMSS llegan de Fenadesal a Plaza Mundo en menos de 10 minutos, los incontables de sus competidores hacen cola y llegan en 30 minutos. Esto se llama ‘regulación gubernamental’…

Te cuento todo esto, Gerson, porque como uno de los funcionarios privilegiados de placas nacionales que circulan libremente en sus carriles reservados, tal vez nunca has tenido esta experiencia. Te recomiendo que le prestés a uno de tus empleados un carro común y corriente y hagas este viaje a Ilopango como nosotros lo hacemos. Y también que te subás a uno de los buses que les toca hacer cola a la par de los carriles reservados y casi desocupados…

Y luego me decís se de verdad quieres llevar al SITRAMSS hasta Santa Tecla.

Saludos,


PS: De paso sea dicho: Te felicito por la construcción de los desniveles en el Redondel Naciones Unidas. Bien hecho. No lo arruinés con carriles reservados.

(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

sábado, 27 de febrero de 2016

Carta a los amantes del arte: Escriban al señor Presidente, sin miedo

Cada segundo sábado las redes sociales se llenan con anuncios oficiales de distintas carteras del gobierno, hablando de la decisión de la pareja presidencial de convertir su residencia oficial en una ‘casa abierta’, donde los ciudadanos pueden admirar las obras de la Colección Nacional de Arte.
Como amante del arte que soy, busqué más información, y la encontré en el sitio WEB oficial de la Presidencia de la República (www.presidencia.gob.sv):

La Residencia Presidencial abre desde hoy domingo 6 de julio sus puertas a diferentes sectores de la sociedad salvadoreña convirtiéndose en un lugar para exponer la obra pictórica nacional y otras expresiones artísticas.El presidente Salvador Sánchez Cerén decidió vivir en su propia casa durante su mandato y destinar este inmueble del Estado para que se convierte en un espacio de  encuentro ciudadano y de conocimiento y admiración del arte nacional”, (6 julio 2014).

Y en una nota más reciente, es el mismo Presidente de la República quien nos invita a la ‘casona’:
“…a muchos les anima a llegar conocer la antigua residencia de los presidentes, pero también es muy importante la exposición pictórica que embellece las paredes de este inmueble estatal. (…) Quiero que este pueblo aspire también a demostrar su cultura, a expresarla a través del arte y para ello es importante conocer las obras de los más grandes artistas que han nacido en esta tierra”, (30 de enero 2016).

Bueno, no estaba muy seguro si realmente era una invitación abierta para todos, porque también el sitio WEB de la Presidencia y las cuentas gubernamentales en las redes  estaban hablando mucho de los invitados especiales que cada segundo sábado tuvieron el privilegio de desayunar con la pareja presidencial y luego recibir un tour por las obras de la Colección Nacional guiado por el secretario de cultura de turno.

Entonces, pensé: ¿Cómo hace un ciudadano común y corriente, que no pertenece a ningún sector que representa alguna clientela del gobierno o del FMLN? ¿Cómo hace alguien que no es amigo ni del gobierno, ni del partido ni de los Sánchez para tener acceso a la Colección Nacional de Arte?

Pregunté un par de veces por Facebook y Twitter por los horarios, en los cuales la Residencia es accesible para el público en general, para todos nosotros que no aspiramos  que doña Margarita nos sirva horchata y quesadillas, sino que sólo queremos ver las obras de Arte, que de todos modos son de la Colección Nacional, o sea ‘del pueblo’.

Como nunca nadie me contestó, hice uso de este fantástico derecho de acceso a la información pública que nos hemos conquistado. Mandé una solicitud oficial a Casa Presidencial que p.f. me comuniquen los horarios en los cuales cualquier ciudadano puede ver las obras expuestas en la Residencia.

La respuesta me llegó 12 días después, y la cito completa:

“Buenos días, de acuerdo a su solicitud recibida el 14 de febrero por esta oficina en relación a la exposición de Obras de Colección Nacional en la Residencia Presidencial, le comentamos lo siguiente
1. Que por la naturaleza de su solicitud, esta fue tramitada como “consulta ciudadana” para agilizar el trámite y brindarle la información de una manera más ágil.
2. La unidad correspondiente nos comunica que para tener acceso a las obras de la Colección Nacional se realiza a través del mecanismo “Casa abierta”. Para participar en “Casa Abierta” se hace una solicitud al Señor Presidente o la Primera Dama donde se escriba el motivo y las personas que desean visitar la Residencia Presidencial para coordinar la visita.
Esperamos que esta información sea de su provecho y dejamos este medio abierto para recibir la solicitud de la visita, si así lo desea.
Unidad de Acceso a la Información Pública (oir@presidencia)”.
Bueno, así de fácil es la cosa: Para ver las obras, el ciudadano interesado sólo tiene que mandar una carta al señor Presidente de la República o a la primera dama.

Sin embargo, todavía me quedan dos dudas: 1) ¿Qué hace el ciudadano que no quiere participar en ‘Casa Abierta’ y salir en televisión? 2) ¿Qué clase de gobierno tenemos donde el presidente autoriza visitas a expresiones de arte?

Saludos,
e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy) 

viernes, 26 de febrero de 2016

Columna transversal: Renovación y continuidad en ANEP

Luego de 5 años conduciendo ANEP, Jorge Daboub se va a retirar de la presidencia de esta ‘gremial de gremiales’. Los estatutos se lo demandan – y su talante democrático le hace resistir las tentaciones de cambiar los estatutos para quedarse en el cargo. Varios empresarios se lo han pedido, con el argumento que ahora, más que nunca, ANEP necesita una dirección fuerte para hacer defender los intereses de la empresa privada ante un gobierno que no sabe administrar, mucho menos solventar, la crisis fiscal del Estado.


Otros empresarios, los que siempre han crecido gracias a sus buenas relaciones con los gobiernos de turno, andan de gremio en gremio diciendo que la salida de Jorge Daboub al fin abre la oportunidad de poner a alguien capaz de limar las diferencias tan marcadas entre el sector privado y el gobierno del FMLN y llegar a ‘entendimientos.’

No tengo ni idea quiénes son los candidatos a presidir la ANEP, pero una cosa es clara: Siempre es positivo un relevo de liderazgo y la entrada de personas con nueva energía e ideas renovadas, pero a esta altura querer producir un cambio fundamental en la política gremial me parecería un irresponsabilidad bien peligrosa. Mucho menos un cambio en dirección de evitar conflictos con el gobierno y el FMLN.

A Jorge Daboub muchos lo han criticado por su discurso muy duro. Puede ser que a veces se haya excedido, pero tomemos en cuenta que le tocó enfrentarse a las permanentes embestidas de Funes contra la empresa privada, y luego contra un FMLN que reafirma su vocación socialista y muestra su desprecio por la institucionalidad democrática. Salvador Sánchez Cerén es un presidente mucho menos agresivo que Funes, pero también mucho más ideológico. Por muy cerrada que haya sido la línea de defensa marcada por la ANEP bajo el mando de Daboub, nunca han roto el diálogo con el gobierno. Yo les recomendé buscar el diálogo directo con el partido (con los que realmente mandan en el FMLN), para llegar a entendimientos sobre áreas de concertación o incluso cooperación y otros temas donde prevalece la confrontación y la incompatibilidad. No sé si estos diálogos se han dado…

Una gran virtud de Jorge Daboub ha sido que nunca perdió de la vista que a ANEP, como expresión política del empresariado, no le toca la tarea de negociar y conciliar los intereses de los distintos sectores económicos con el gobierno, sino una misión principal: defender la seguridad jurídica y la institucionalidad democrática, que son condiciones indispensables para el desarrollo de la libre empresa. Por supuesto esto iba a chocar con el gobierno de un partido que está convencido que el estado, más bien el gobierno, necesita ganar más control regulatorio o incluso confiscatorio sobre la economía. Evitar este conflicto hubiera sido irresponsable por parte de los dirigentes gremiales.

Las gremiales miembros de ANEP tienen que poner a la cabeza de esta institución a alguien que tiene esto tan claro como lo tuvo Jorge Daboub. Pueden buscar alguien con otro estilo, pero no alguien que conduce al empresariado a la sumisión ante el gobierno.


Pero Jorge Daboub no ha estado solo en la cúpula empresarial. A la par de él han estado dos hombres que, entiendo yo, junto Daboub han definido y representado las políticas de la ANEP: Luis Cardenal, hasta la semana pasado presidente de la Cámara de Industria y Comercio, y Javier Simán, presidente de la Asociación de Industriales ASI. Me parece lo más lógico que uno de los dos asuma la presidencia de ANEP y de continuidad, aunque de forma renovadora, a la política exitosa de defender la institucionalidad democrática. Muchos critican que esto es una conducta demasiado política de ANEP, que mejor había que limitarse a sus funciones gremiales. Gran falacia, este argumento. ANEP es la cabeza política del empresariado, y tratar de cortarla dejaría el sector privado indefenso. Obviamente no hay que confundir político con partidario.

En la construcción de la nueva cúpula empresarial hay otro aspecto que hay que atender con urgencia: establecer una mejor coordinación entre la dirección gremial y los empresarios prominentes que integran importantes comisiones y concejos del gobierno, no en representación de ANEP sino por nombramiento o invitación del presidente. Estos obviamente necesitan actuar con autonomía, pero tampoco tiene sentido que actúen sin interlocución y coordinación con la cúpula gremial. Si hay descoordinación, el único que se aprovecha es el gobierno, y no con buenas intenciones.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Carta a Patty Valdivieso y Karla Hernández: Dejen que la justicia opere y la ciudadanía presione

Estimadas diputadas:
Me encanta que ustedes dos sean diputadas activas, audaces, dispuestas a tomar el riesgo del debate – rompiendo con la mala tradición de esperar que los jefes de fracción o del partido les den la palabra y les proporcionen el discurso. Diputados proactivos es precisamente lo que necesitamos, y por esto presionamos que el voto sea por cara.

Siempre lo audaz conlleva el riesgo de equivocarse. En política, no hay que tenerle miedo a equivocarse, pero sí es importante ser abierto a la crítica y a corregirse.

Todos criticamos al alcalde Bukele cuando llevó una turba partidaria a la sede del Fiscal General para presionarlo. Déjenme decirles que ustedes hicieron algo parecido, tal vez no tan grave, pero que sí es muestra del mismo error fatal de querer politizar y partidizar la justicia. Como diputadas de ARENA, fueron a la fiscalía para poner un ‘aviso’ que investiguen la relación de Mauricio Funes con el escándalo de corrupción brasileño, que involucra al señor Joao Santana, amigo personal de Vanda Pignato, estratega de la campaña electoral de Funes, y arquitecto de la muy cuestionada agencia Polistepeque, a la cual la Casa Presidencial de Funes quiso dar el monopolio de publicidad gubernamental.


No es oficio de ARENA de presionar a la fiscalía a que haga su trabajo. Hay que dejar que la justicia y sus instituciones funcionen – sobre todo ahora que hay señales que estas instituciones, incluyendo la fiscalía, se están liberando de las influencias y amarres políticas y partidarias. Y si no funcionan debidamente, ya tenemos una ciudadanía dispuesta y capaz de ejercer la presión cívica suficiente.

Los partidos y los políticos tienen que dejar que las instituciones funcionen sin indebida influencia partidaria, y tienen que dejar que la ciudadanía, la opinión pública, los medios se sigan empoderando para exigir y pedir cuentas a jueces, policías, fiscales y magistrados.

Tanto fue dañina la acción del alcalde Bukele, del sectretario general del partido de gobierno, Medardo González, y del secretario presidencial de movilización de masas, Marcos Rodríguez, en frente de la fiscalía, como la interferencia propagandística de ustedes y otros representantes de ARENA en investigaciones y procedimientos jurídicos.

En este sentido, es correcta la posición de Edwin Zamora, como dirigente arenero en el concejo municipal de San Salvador, de no dejarse presionar por cabezas calientes que quieren que use para propaganda partidista el tema de la investigación policial y fiscal, en la cual actualmente se ve involucrado el alcalde Bukele en el caso de los ciberataques contra los periódicos nacionales. Como concejales, los areneros pueden pedirle cuentas al alcalde para que explique si se han comprometido fondos y estructuras de la alcaldía en la comisión de delitos y en campañas políticas llevadas adelante con métodos ilícitos. Hasta ahí. Pero que nadie pida a Edwin Zamora y los demás concejales opositores que se conviertan en acusadores y echen leña partidaria al fuego.

Las investigaciones contra Bukele, Funes, Saca y otros están en manos de las instituciones pertinentes, y mientras no haya indicios que Probidad, Corte Suprema, las cámaras civiles y penales y la fiscalía no cumplen su rol, es contraproducente que los partidos se metan, ni en defensa de los implicados, ni acusándolos, ni mucho menos armando juicios paralelos y precondenas políticas y mediáticas.

No se olviden que también vienen casos que involucrarán a ex funcionarios de ARENA - y si ustedes actúan mal ahora, esto sólo va a provocar que otros partidos hagan lo mismo. Ustedes dirán que ya lo estaban haciendo, por ejemplo en el caso Paco Flores. Correcto, pero esto no es razón de hacer lo mismo, por lo contrario: es razón de tener el máximo cuidado de actuar correctamente y dejar que la justicia funcione.

Saludos, Paolo Luers



lunes, 22 de febrero de 2016

Carta a los optimistas

Estimados amigos que mantienen viva la llama de lo positivo: Su principal y muy sabio vocero escribió la semana pasada, en una de sus habituales columnas, tres frases claves que quiero compartir y comentar:

-“Si el desaliento asoma, hay que desplegar los carteles de la esperanza.”
-“Aunque tenga tantos argumentos en contra, el optimismo es un elíxir sanador de la mejor calidad.”
-“Lo positivo es lo único que construye.“

Cada una de estas frases, yo las suscribo. Soy parte de su corriente de optimistas. Sin embargo, algo en esta columna me molestaba. Tan así que, sin buscar pleito con el reconocido escritor, puse un comentario en las redes que ahora ya no lo encuentro, pero que decía, palabra más, palabra menos, esto: “De acuerdo. Pero sería mejor fundamentar esto con una o dos razones para ser optimista, más allá de constatar que es necesario para la salud mental del país.”

O sea, si alguien quiere hacer un alegato a favor del optimismo y un llamado en contra el negativismo, no es suficiente constatar que es necesario rescatar lo positivo para alimentar la esperanza. Hay que dar, por lo menos, algunas pistas por dónde encontrar razones para optimismo. 

Nada de esto encontré en la columna de nuestra estimado letrado. No quiero criticar al distinguido autor, pero si me atrevo a tratar de complementarlo. Porque, como dije, estoy de acuerdo con su ferviente alegato en defensa del optimismo. Aunque mucho critico -y para hacerlo, tengo que escribir de lo malo en nuestro país-, soy uno de ustedes. Soy optimista incurable.

Voy a nombrar tres razones de peso para “desplegar los carteles de la esperanza.”

Primero: El país no está en quiebra. El gobierno está al punto de quebrar y a hundir al Estado - pero el país, su economía, su energía social son suficiente robustos para sobrevivir tres gobiernos populistas y sin responsabilidad fiscal. La empresa privada sigue siendo fuerte y relativamente unida, a pesar de muchos esfuerzos del gobierno de debilitar y dividirla. Bastante inversiones han ida al extranjero, pero esta diversificación ha fortalecido la empresa privada salvadoreña – y hay suficiente capital retenido como para crear un boom de inversión cuando se anuncie el cambio de las políticas públicas.

Segundo: Las instituciones democráticas funcionan mucho mejor de lo que todos nos imaginábamos. En vez de dejarse manipular e intimidar por un ejecutivo que no cree en la independencia de los órganos del Estado, algunos de ellos se han fortalecido, han asumido su responsabilidad constitucional – y por primera vez hacen funcionar el esquema republicano de pesos y contrapesos. Estoy hablando de la Sala de lo Constitucional, ahora también de Corte Plena y su Sección Probidad, del Instituto de Acceso a la Información Pública, que ejercen sus funciones de control con independencia, profesionalismo y valentía. Hay tendencias positivas también en el órgano legislativo y la Fiscalía General, que hay que cuidar y consolidar – pero que también dan pie a cierto optimismo. No así en cuanto a La Corte de Cuentas, el Tribunal Electoral, el Tribunal Ético, el Consejo Nacional de Judicatura… Pero una cosa es obvia: A pesar de condiciones adversas y muchos ataques, la institucionalidad democrática ahora es más sólida que hace 10 o 15 años. Parece que la alternabilidad en el poder, con la inversión de papeles de oposición y gobierno entre los dos partidos grandes le hizo bien al sistema republicano.

Tercero: En los últimos años de crisis ha nacido una sociedad civil mucho más empoderada, crítica, independiente y vigilante. Los populismos de izquierda y derecha ahora tienen quienes los cuestionan y exigen rendición de cuentas desde el seno de la sociedad. La antes desenfrenadas tentaciones de corrupción y engaño han encontrado frenos cada vez más eficientes, desde instituciones que funcionan y la opinión pública que exige y cuestiona.

Son tres razones para ser optimista. Así tiene sentido decir “el optimismo es un elíxir sanador de la mejor calidad”. Sin desarrollar estas razones, sería otro discurso engañador.

Saludos,
e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy)