Carta al doctor David Escobar Galindo, padre José María Tojeira, y monseñor José Luis Escobar Alas

Estimados amigos:
Ustedes son, les puede gustar o no, lo que llamamos ‘notables’, personas percibidas por la sociedad entera como honorables, portadores de autoridad moral.

En momentos de crisis económica, que intervengan los expertos en economía. En momentos de crisis de seguridad, que intervengan los que más conocimiento, experiencia y credibilidad tienen en esta materia. Pero cuando la crisis es de carácter moral o ético, la nación no mira hacía los expertos, sino a sus notables.

Este tipo de crisis tenemos a partir de la sentencia de la Sala que derogó la amnistía general del 1993. En el fondo hay un dilema entre justicia y paz que no se puede resolver con criterios políticos, mucho menos con criterios partidarios – y definitivamente no por una nueva negociación entre las partes beligerantes de la guerra que al la vez son los señalados de crímenes de guerra.

Ya expresé en una columna con el provocativo título “Cállese, señor presidente” que la sentencia de la Sala deja un vacío legal y moral que hay que llenar antes de que se desate una cadena interminable de venganzas en el país. El sistema judicial regular no tiene la capacidad de administrar el tipo de justicia que el país necesita a partir de la derogación de la amnistía para crímenes de guerra y de lesa humanidad. Se requiere de un sistema de ‘justicia transicional’. En Colombia, donde están al punto de firmar Acuerdos de Paz para poner fin a décadas de conflicto armado, lo han definido así: “Cuando se trata de ponerle fin a conflictos armados internos, la justicia transicional contribuye a conseguir -al mismo tiempo- dos objetivos esenciales: la negociación política del conflicto y la realización de la justicia.”

En El Salvador, los Acuerdos de Paz, la Comisión de la Verdad, y las dos amnistías fueron la forma en que la generación de la guerra y de la negociación de la paz enfrentaron este dilema entre paz y justicia. Ahora, parece que la generación de la postguerra ya no acepta esta solución, y esto se refleja en la sentencia que deroga la amnistía general. Entonces, hay que aplicar una nueva solución que corresponda a la jurisprudencia de la Sala.

Esta solución no puede surgir de una nueva negociación entre los que serían sujetos de esta nueva forma de justicia transicional. No puede ser un acuerdo entre el FMLN y ARENA. No puede surgir de negociación entre Salvador Sánchez Cerén y Alfredo Cristiani, ni en una mesa de ex-comandantes del FMLN con ex-oficiales de la Fuerza Armada.

Los únicos que pueden presentar una iniciativa de ley son ustedes, los notables, a nombre de la sociedad civil. Los partidos, representados por sus diputados, al final la van a tener que oficializar en la Asamblea, pero tiene que nacer de la sociedad civil.

A los gobernantes y los partidos, pero sobre todo a los personajes que fueron protagonistas de la guerra, hay que decir que se abstengan de este debate y de esta búsqueda de una solución al dilema entre paz y justicia – y que confíen en la sabiduría de los notables.

Ustedes tienen una gran responsabilidad. No solo, la tenemos todos, pero no todos tenemos la solvencia para proponer soluciones que satisfagan a todos, pero sobre todo que correspondan al imperativo de la justicia y también al imperativo de la paz y reconciliación.

A lo mejor ya están trabajando silenciosamente. En este caso, los felicito. Y si no, les exhorto que asuman el reto. A lo mejor son los únicos que pueden sacarnos de este dilema.

Saludos,
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Carta a los areneros que votarán por su nuevo liderazgo: No tienen derecho a equivocarse

Hoy que se hizo moda declarar apoyo a su candidato preferido a la presidencia de ARENA, hasta a mí me preguntan a quién voy a endosar y cuándo.

Les dije que no voy a promover a nadie.

-¿Por qué?, me preguntaron, también recomendaste candidatos a diputados.

-Sí, porque como ciudadano me toca elegir diputados. Pero yo no soy miembro de ARENA, no me tocará votar por sus autoridades.

Por ejemplo, el columnista Rafael Castellanos ya se pronunció, en su última nota, a favor de uno de los candidatos.

Rafael también declaró su apoyo al ministro de Seguridad y al director general de la PNC, certificando su buen trabajo a pesar de los 7995 homicidios desde que asumió el gobierno cuya política de seguridad representan (771 al mes, 18.4 al día); y también expresó que le encantó el reality show “Gobernando con la Gente”, al cual el presidente Sánchez Cerén tuvo a bien invitarlo en Huizúcar

Incluso si fuera miembro de ARENA, más bien emularía a Johnny Wright Sol, quien dijo que no iba a promover a ningún candidato sino apoyar a quien salga electo.

Tampoco puedo apoyar a una de la planillas, ya que por más que intento no puedo ver las diferencias políticas entre los nombres que propone Mauricio Interiano y los que propone Edwin Zamora.
En ambos grupos hay gente que me gusta porque la veo promoviendo la renovación, pero en ambos grupos igual veo políticos que en mi criterio ya no pueden aportar nada bueno. Las planillas no expresan definición política, sino más bien viejas amistades personales. Y los candidatos básicamente dicen lo mismo: renovación del partido, ganar al FMLN, acercarse a la gente…

A los miembros electores de ARENA más bien les recomiendo escoger al próximo líder de su partido haciéndose tres preguntas básicas:

1. ¿A quién de los candidatos ustedes pueden imaginar parándose enfrente de los ex presidentes Cristiani y Calderón Sol para decirles: Gracias por su consejo, pero ya no vamos a permitir que ustedes conspiren dentro del partido?

2. ¿A quién de los candidatos a presidir el COENA creen capaz de reunir a los empresarios, convencerlos de ayudar a financiar la campaña de ARENA, pero sin permitirles que veten o dicten políticas o candidatos?

3. ¿Quién de los líderes propuestos a dirigir la oposición tiene el valor de tomar posiciones de principios, aunque a corto plazo vayan contra la corriente de la opinión pública? ¿Y a quién creen capaz de explicar y defender estas posiciones frente a la nación hasta que cambie la opinión pública?

4. ¿Quién de los candidatos tendrá la fuerza para unir no solo al partido ARENA, sino a toda la amplia y plural corriente opositora que existe en la sociedad civil al proyecto autoritario del FMLN? O sea, ¿quién de los candidatos entiende la necesidad de construir para el 2018 y 2009 una nueva mayoría electoral, mucho más allá de una posible alianza de partidos?

Cuando digo unir al partido, tengo que agregar dos cosas: Primero, solo uniendo al partido se podrá construir esta nueva mayoría de ciudadanos. Segundo, no me refiero a superar la diferencia de opiniones y convicciones, sino de respetar la pluralidad, hacerla respetar y unirse alrededor del propósito común: ganar las elecciones y cambiar el rumbo del país hacia crecimiento y desarrollo integral e inclusivo.

Si ustedes eligen su liderazgo con estos criterios, no se van a equivocar. Y dejen que lo diga alguien de fuera del partido: No tienen derecho de equivocarse. Ni ahora que están por definir el rumbo del partido, ni después cuando elijan candidatos para el 2019. No se pueden equivocar. No otra vez.

Saludos,

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(MAS!/El Diario de Hoy) 

 

Carta a David Reyes: Be a man and clean up your mess

David:
Yo voté por vos, así que tengo derecho de reclamarte. Yo sé que no sos el único miembro de la Junta Directiva de la Asamblea que hace uso privado de los vehículos oficiales que les asignan, pero que llevan placas de carros particulares. Muchos de tus colegas agarran estos vehículos como si fueran patrimonio familiar: para movilizar a la esposa a la peluquería, para dejar a los hijos al colegio, para ir de vacaciones. Todo esto, a raíz del caso tuyo, debería investigarse y hacerse público.

Sé que no sos el único, pero la diferencia es que yo voté por vos y lo hice porque dijiste que no ibas a caer en estas trampas de la corrupción. Por esto te reclamo a vos, y no a los otros miembros de la Junta Directiva, los beneficios personales que ustedes se recetan: vehículos, vales de gasolina, varios celulares, gastos de representación, viajes, viáticos, y el derecho de emplear asesores, asistentes, motoristas, secretarias, y sirvientes…

Entiendo que ya devolviste los dos carros que tenías asignados, luego de que te agarraron con la mano en la masa. Bien, pero no suficiente. Espero que tomés el caso particular tuyo para erradicar el problema general. Te podés reivindicar si impulsás las reformas radicales que hay que hacer en la Asamblea…

Empecemos con los carros. Hay que cambiar el sistema: En vez de asignar carros a las personas, crear un servicio de transporte de la Asamblea. Quien tiene una legítima necesidad de transportarse para una misión oficial, puede solicitar un vehículo e incluso a un motorista. Pero sólo para uso oficial. Para cualquier uso personal, incluyendo el camino diario de la casa al trabajo, cada uno usa su vehículo privado, como cualquier otro hijo de vecino. Y ojo: Todos los vehículos de la Asamblea, incluyendo los que movilizan a los miembros de la Junta Directiva y su presidente, tienen que llevar placas N y el logo de la Asamblea.

Vos tenés ahora la misión de joder, insistir y seguir jodiendo hasta que este tipo de reformas estén en la agenda de la Asamblea. Esta reforma y otras. No voy a hacer tu trabajo: Depende de ustedes revisar todas las prebendas de los diputados y eliminarlas; y de revisar todos los gastos que la Asamblea hace, y regularlos: telefonía celular, viajes, viáticos, alimentación.

Y todo con especial énfasis en la Junta Directiva, donde se concentra el despilfarro. Empezando con la cantidad injustificada de miembros.

Y el plato fuerte: la reforma del sistema de asesoría. Ahora la Asamblea gasta millones en ‘asesores’, pero sin asegurar que los diputados, las fracciones, las comisiones y la plenaria tomen sus decisiones basado en información, documentación y análisis adecuados. O sea, mal gastamos dinero y tenemos pobres resultados. Como muchas veces, la solución no hay que inventarla, hay que estudiar cómo hacen en otros parlamentos. Y se van a dar cuenta que tienen servicios científicos institucionales que trabajan con independencia política y con profesionalismo para proveer a los diputados de la mejor información y análisis. Esto hay que impulsar en la Asamblea. Y si para hacerlo hay que gastar aun más dinero de lo que ahora despilfarramos en asesores partidarios, no tendría ningún problema con esto…

Como ciudadano que voté por vos, te digo: La única manera que podrás sobrevivir esta tremenda cagada es dejar de mentir, hacerte cargo, enfrentar el problema y por el resto de tu mandato dedicarte plenamente a corregir lo que está mal en la Asamblea, incluyendo tu propio equipo y fracción. De esta manera, tal vez -pero sólo tal vez- podrás seguir en política. Si no, estás muerto.

Saludos,

44298-firma-paolo

(MAS!El Diario de Hoy)