Venezuela en transició - ENTREGAS 1-4


Una serie de reportajes y entrevistas de Paolo Luers
El garrote guardado

Una ley de Delitos Mediáticos, que apareció una madrugada y desapareció en la siguiente, penalizaba el ejercicio periodístico

La Lay Especial contra Delitos Mediáticos

La conflictiva ley sirvió para asustar a los dueños de los medios y los periodistas independientes
"Los medios somos el único poder independiente del gobierno"

El Diario de Hoy entrevistó a Miguel Henríquez Otero, quien dirige el periódico El Nacional.


“¡No nos callarán!”,
la batalla por las frecuencias radiales


De la noche a la mañana sacaron del aire a 34 emisoras, dejando muchas regiones del país sin radios independientes.

La radio es mía

La radio tiene en Venezuela un enorme arraigo popular.
”Se metieron con un poder popular”

Marisel Parraga se hizo famosa en el programa Aló Ciudadano. Ahora es vocera de la lucha de las radios por la pluralidad


“Vamos a luchar por el pluralismo”

Entrevista con Ibeyise Pacheco, locutora y reportera de Radio Venezuela, e integrante del grupo fundador de la Fundación La Radio es Mía.
Globovisión en la mira

La guerra mediática entre un gobierno que quiere control y medios que insisten en su independencia y su derecho a la crítica está escalando.
"El líder de la oposición no puede salir de los medios"

Muchos piensan que Alberto Federico Ravell, el director de Globovisión, es el verdadero líder de la oposición.
Lobo herido, más peligroso

Una segunda mirada a Venezuela. Luego de la serie "Venezuela Adentro", publicada en marzo del 2008, los conflictos políticos se han profundizado.
“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse”

Entrevista a Leopoldo López, el político que organiza “redes populares” en los sectores donde el chavismo pierde apoyo.
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Carta a los dirigentes empresariales

Estimados señores de los gremios empresariales:

Espero la hayan pasado galán en Casa Presidencial el día jueves. ¡Que bueno que el señor presidente les haya invitado para discutir sus políticas de Seguridad Pública! Oportunidad de oro para decirle: ¡Así no, señor!

Sólo que no escuchamos a nadie decir esto. Así como luego del acto de juramentación del presidente Funes, todos los cabezones salieron de la Feria diciendo “que bonito discurso”, aunque el señor les acaba de dar una gran paliza, igual ustedes salen hoy diciendo: “Que bueno que el señor presidente tenga por bien involucrarnos...”

¿Pero ustedes le dijeron en la cara al presidente lo que piensan de su gabinete de seguridad?

Cuando el presidente el jueves les pidió colaborar con la PNC patrocinando las unidades especializadas contra secuestro y chantaje, ¿le preguntaron porqué permitió que descabezaran la unidad investigativa DECO? ¿Ustedes le dijeron al presidente que su ministro descabezó la DECO precisamente con el argumento de que estaba casi privatizada por el patrocino de la empresa privada? ¡Y hoy les pide patrocinio!

¿Y le dijeron al presidente que a los empresarios les parece insólito que él les pida revivir la iniciativa de Tony Saca y René Figueroa de una campaña por la paz social?

Deberían haberle dicho todo esto. Y otra cosa más: Que les convoque cuando tenga una política de Seguridad que presentar – y un equipo para implementarla.

Tal vez en la próxima cita en Casa Presidencial.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!)

Columna transversal:El error de Uribe

El presidente Álvaro Uribe, de Colombia, está al punto de cometer el error que puede resultar destruyendo su propia obra: convertir Colombia en un bastión de la democracia contra el autoritarismo.

Si Álvaro Uribe no para en seco esta locura de un referéndum para cambiar la constitución colombiana para permitir al presidente un tercer período presidencial, les está dando legitimación a los más acérrimos enemigos de la consolidación democrática de Colombia: sus vecinos bolivarianos Hugo Chávez y Rafael Correa y sus clones en toda América Latina, y las FARC.

Consecuencia de esto, lo que se ha contenido en Honduras -a un enorme costo político, social y económico para los hondureños- agarraría nuevo brillo y ánimo en otras latitudes: la tentación de seguir el ejemplo (más bien, el guión) de Hugo Chávez de usar la insatisfacción de los pueblos para deslegitimizar las democracias representativas, cambiar las constituciones y, de paso, quedarse con el poder. Esta tentación existe en muchos movimientos políticos de América Latina. Existe latentemente en muchos gobernantes quienes no saben establecer su liderazgo sin atentar contra la institucionalidad del país y contra los equilibrios entre poderes. Manuel Zelaya es el mejor ejemplo de un presidente que se metió a sus aventuras de ‘democracia directa’ y ‘movilización del pueblo’ - principalmente por debilidad, por incapacidad de gobernar dentro del marco de la Constitución y de la división de poderes.

Zelaya no era el único presidente débil en nuestras latitudes. Hay varios que enfrentan situaciones difíciles con sus propios partidos, con movimientos sociales radicalizados, con problemas de gobernabilidad, con poderes institucionales y fácticos que se convierten en frenos para su proyecto político, con resistencias en las propias filas de buscar consensos con los demás poderes...

Estos problemas de gobernabilidad en varios países se pueden resolver haciendo esfuerzos de concertación, dentro del marco de la institucionalidad y del equilibrio de los poderes - o pueden tratar de resolverse rompiendo la institucionalidad y usando presión de movimientos populares para cambiar las reglas del juego. Cual de las dos opciones se busque, depende, entre otras cosas, del contexto internacional y de los antecedentes. En este sentido, lo que pasa en Honduras y lo que pasará en Colombia, es de mucha importancia para toda la región.

El efecto positivo de Honduras -donde el conjunto de instituciones y fuerzas democráticas no permite que el presidente de La República atente contra la alternancia en el poder- quedaría neutralizado, si Álvaro Uribe en Colombia no toma una posición inequívoca de suspender el referéndum y dejar claro que no buscará la reelección.

Quienes en el pasado han apoyado a Álvaro Uribe, a veces a altos costos políticos, en su esfuerzo de reconstruir y consolidar la institucionalidad democrática de Colombia, ahora deben ayudarle a Uribe a tomar la decisión correcta, para él, para Colombia, para el continente latinoamericano.

Muchos, aunque a regañadientes y con dolor de estómago, han apoyado a Álvaro Uribe cuando al término de su primer mandato planteó: La obra no está terminada, necesito más tiempo. Tal vez tuvo razón y su reelección era un mal necesario.

Pero este mismo argumento ya no vale. En ocho años, Colombia ha cambiado, en gran parte gracias a Álvaro Uribe, quien ha tenido tanto éxito en reconstruir la democracia colombiana que ahora no importa quien gane la presidencia, Colombia va a estar bien.

Ahora, para completar la construcción de la democracia colombiana, hay que abandonar las muletas de populismo, continuismo y liderazgo carismático y seguir dejar que la institucionalidad funcione. Otro período con Uribe sería un retroceso, y además un golpe bajo a todos que en América Latina están trabajando para contener a los Zelayas y Ortegas que bailan al ritmo de las canciones de Hugo Chávez.

(El Diario de Hoy)

Carta a Barack Obama

Dear Mr. President:

Demasiado presidentes de otros países me están saliendo últimamente que necesitan que les mande cartas. Prometo que las próximas cartas las voy a mandar a gente normal.

Pero este su piquete que hizo de suspender las visas a los hondureños no puede quedar sin carta de respuesta.

Puedo entender que usted necesitaba mostrar a América Latina que usted no es yanqui feo como Bush, sino yanqui bueno. Bueno, para mostrar cara de buena gente, hubiera podido levantar el embargo a Cuba. Pero entonces, le lleva judas con los gusanos en Florida.

O hubiera podido retirarse de Colombia. Pero entonces, se le viene para abajo la guerra contra los narcos.

Entonces, decide cagarse en Honduras. Who gives a shit about f... Honduras, right? Los pobres catrachos se han echado encima el huevo de parar en seco la revolución bolivariana, sacando a Zelaya. Seguramente sabían que usted los iba a regañar. Lo que no sabían es que les iba cobrar tan caro el favor de enfrentarse a Chávez.

Está bien que no les dio gracias en público. Se entiende. Incluso que les haya retirado préstamos - este costo están dispuestos a pagar los catrachos por mantener sus libertades.

¿Pero suspender proyectos humanitarios? ¿Negarles las visas a los estudiantes becados o a los familiares de ciudadanos estadounidenses de origen hondureño? Give me a break, Mr. President!

¿Cuándo es la última vez que Estados Unidos sancionó de esta manera a todo un pueblo? ¿Cuántos crímenes pudieron cometer países como Libia, Irán, Rusia, China sin ser sancionados de esta manera? Incluso a los cubanos les dan visas, siempre y cuando los dejen salir de la isla.

Usted le debe una a Honduras, Mr. President! Pero una buena.

Take care, Paolo Lüers

(Mas!)

Caracas gana a San Salvador, San Salvador gana a Bagdad

La mexicana Ciudad Juárez (norte, fronteriza con Estados Unidos) es la urbe más violenta del mundo por homicidios, seguida de Caracas y de Nueva Orleans, según un estudio divulgado el miércoles por la organización civil mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública (CCSP).


La medición es a partir del número de homicidios que se cometen actualmente por cada 100.000 habitantes y Ciudad Juárez aparece como la más violenta del mundo con 130, según la organización que basa sus estimaciones en recuentos periodísticos.


"En 2008, Ciudad Juárez tuvo una tasa de 130 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, mientras que Caracas, Venezuela, ocupó el segundo puesto mundial con 96 homicidios y Nueva Orleans (Luisiana, sur), el tercero con 95", indicó el estudio del CCSP.


El documento añade que si se mantiene la tendencia de muertes violentas observada entre el 1 de enero y el 21 de agosto de 2009 en Ciudad Juárez, "entonces se habrán cometido en la localidad 2,293 homicidios" sobre una base de 1,4 millones de habitantes.


Según recuentos del CCSP, al 21 de agosto se habían cometido 1.362 homicidios dolosos en Ciudad Juárez, escenario de una pugna entre los carteles de Sinaloa y de Juárez por el control de las rutas de droga hacia Estados Unidos y la venta local al menudeo.


Recuentos de la AFP, basados en informes policiales, estiman en 1.161 el número de muertes violentas ocurridas durante los primeros siete meses de 2009.


En el cuarto lugar como ciudad más violenta del mundo figura la mexicana Tijuana, también fronteriza con Estados Unidos y que en 2008 registró, según el CCSP, "73 homicidios dolosos por cada 100.000".


Las fuentes para establecer el número de asesinatos en el caso de Ciudad Juárez y Tijuana son reportes de prensa, lo mismo que para Caracas, mientras que en el caso de Nueva Orleans las cifras corresponden a un reporte criminal del FBI, explicó el CCSP.


En el quinto lugar como ciudad violenta aparece Ciudad del Cabo, Sudáfrica, con 62 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, seguida por Port Moresby, Papua Nueva Guinea, con 54, según el estudio del CCSP que para estos países toma informes policiales.


San Salvador, El Salvador, es la séptima ciudad más violenta con un índice de 49 homicidios dolosos, mientras que Medellín, Colombia, figura en el octavo con 45, en el mismo nivel que Baltimore, Estados Unidos, según los informes policiales citados por la ONG mexicana.


Bagdad, donde se vive una virtual situación de guerra, es la décima ciudad más violenta del mundo con 40 homicidios dolosos por cada 100.000 habitantes, según el estudio.

(AFP)

La oligarquía orteguista

Aquel 20 de julio de 1979, Managua era una fiesta. Si bien en los alrededores de la ciudad todavía se registraban escaramuzas entre oficiales de la Guardia Nacional y guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en la plaza central de la capital de Nicaragua se celebraba la caída del último de los Somoza, Anastasio Somoza Debayle, y el fin de la dinastía que durante 42 años, 6 meses y 16 días había machacado a su antojo al pequeño país, dejando una estela de muerte y destrucción. Somoza miraba a Nicaragua como su finca.

La escena que marcaría aquel día de julio se produjo a unas cuadras de la plaza, frente al Estadio Nacional, donde decenas de personas derribaron la estatua que, montado a caballo, levantaba al padre de la dictadura, Anastasio Somoza García. El pedestal quedó vacío durante casi 30 años, como símbolo de una historia que no debía repetirse, pero en septiembre de 2008 uno de aquellos guerrilleros que entró victorioso a Managua en 1979, Daniel Ortega, hoy presidente del país, decidió elevar en aquel mismo pedestal la estatua de Augusto César Sandino, el héroe de Nicaragua, montado en un burro. A la par, Ortega se convertía en un personaje omnipresente en Managua, como lo fue antes Somoza.

Pero el rostro de Ortega no es lo único que llama la atención de los nicaragüenses, que miran con recelo cómo los viejos guerrilleros del FSLN se convierten en una poderosa élite en Nicaragua, en lo que el analista Félix Maradiaga ha llamado "la oligarquía orteguista".

"En Nicaragua no existe socialismo ni sandinismo, sino orteguismo. El Frente Sandinista es un partido con una composición familiar, con una réplica de viejas modalidades de acaparar riqueza y una estrategia política basada en una imagen populista", explica Maradiaga. Para los políticos de la oposición, Ortega comete los mismos errores que Somoza.

Desde que llegó al poder en enero de 2007, varios de sus asesores han acaparado el interés de la prensa nicaragüense. Muchos de ellos mantienen un discurso a favor de los pobres y critican fuertemente a las clases adineradas de Nicaragua, pero poco a poco se han ido conociendo casos de enriquecimiento de funcionarios que llevan una vida opulenta alejada de los preceptos progresistas que defienden.

Un caso emblemático es el del asesor en temas sociales de Ortega, Orlando Núñez, autor de una serie de libros que atacan a la "oligarquía conservadora" de Nicaragua, pero de la que Núñez parece copiar su estilo de vida. El funcionario posee dos islas en el paradisíaco archipiélago de Granada, al sur de Managua, donde una isla puede costar cerca de 200.000 dólares. Tiene una lujosa mansión veraniega de dos pisos, con piscina y terraza, en una de las playas más concurridas de Nicaragua, y cuenta con ocho apartamentos en Managua, que alquila a un precio de 400 dólares al mes, en un país donde el salario medio es de 200 dólares.

A la par de Núñez está Bayardo Arce, ex comandante de la revolución y ahora asesor económico del presidente Ortega. El escritor Ernesto Cardenal, en sus memorias La revolución perdida, acusa a varios comandantes, entre ellos Arce, de haber traicionado los ideales revolucionarios para hacerse ricos. De hecho, a Arce se le señala como parte del poderoso grupo de empresarios del FSLN que participaron tras la caída del primer Gobierno de Ortega en los ochenta, de lo que aquí se llama "la piñata", la apropiación de bienes y propiedades del Estado a manos de líderes del Frente Sandinista.

Los medios nicaragüenses relacionan a Arce con una de las compañías más fuertes de Nicaragua, líder en la distribución de granos y otros alimentos. Además, el otrora periodista del diario La Prensa de Managua -medio al que ahora tacha de "opositor"- ha estrenado una lujosa villa en una zona exclusiva al sur de la capital de Nicaragua.

Arce es uno de los personajes más controvertidos del FSLN. El 26 de julio de 2002, la Embajada de Estados Unidos en Managua le retiró la visa estadounidense por sospechas de estar involucrado en un asunto de lavado de dinero. En esa ocasión, Arce reaccionó furibundo y, ante los funcionarios de EE UU que le entregaron la notificación en su oficina, arrancó la visa estadounidense de su pasaporte.

La moda de estrenar casas de lujo no sólo abarca a los altos funcionarios de Gobierno. Mandos medios del FSLN también son cuestionados por seguir la tendencia. Entre ellos está Fidel Moreno, secretario general de la alcaldía de Managua, quien en abril compró una casa de 300.000 dólares en una lujosa zona residencial, según reveló a medios locales la antigua propietaria de la vivienda. Como Moreno, Edgardo Cuarezma, secretario político del FSLN y líder de los controvertidos Consejos del Poder Ciudadano (grupos populares afines al Gobierno) adquirió una vivienda en Villa Fontana, una zona residencial de Managua donde el precio de una casa oscila entre los 280 y 350.000 dólares.

Por su parte, el diputado sandinista Gustavo Porras compró una hacienda ganadera valorada en 148.000 dólares en el municipio de Muy Muy, conocido como el corazón lechero de Nicaragua. Y el presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, aliado del presidente Ortega y señalado por fraguar el presunto fraude denunciado en las elecciones municipales de noviembre pasado, tiene un jet privado con el que suele viajar a San José (Costa Rica), donde cuenta con una mansión valorada entre uno y tres millones de dólares.

Dura situación económica

Por si fuera poco, por encima de todos estos funcionarios se encuentra la familia Ortega. Los opositores acusan al presidente y a su esposa, Rosario Murillo, de manejar de forma discrecional la cooperación venezolana, que en 2008 ascendió a 300 millones de dólares, dinero que no fue incluido en el Presupuesto General de la República del segundo país más pobre de América Latina.

Esos fondos son gestionados por Albanisa, la sociedad anónima creada por el presidente Ortega y que es administrada por Francisco López, tesorero del FSLN. En 2008, Albanisa realizó una operación valorada en 10 millones de dólares (7 millones de euros) para comprar un lujoso hotel de Managua, que según fuentes locales es administrado por el hijo mayor de los Ortega, Rafael. El primogénito fue fotografiado por la prensa local cerrando el trato con el grupo Seminole, propietario del hotel. En la misma operación, Albanisa adquirió dos fincas ganaderas con más de 3.000 cabezas del mejor ganado del país.

Mientras estas denuncias salen a luz, Nicaragua se enfrenta a una dura situación económica. Tras las denuncias de fraude en las municipales del año pasado, la cooperación europea y la estadounidense decidieron congelar parte de su cooperación al país centroamericano, por lo que el presidente Ortega, al que le gusta viajar en lujosos Mercedes, tuvo que recortar los fondos del presupuesto, principalmente en las áreas de salud y educación, en un país donde, según el índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, el 79,9% de la población vive con 1,4 euros al día, el 27% sufre desnutrición y 1,7 de sus 5,5 millones de habitantes no tienen acceso a electricidad.

"Hablan de los pobres pero se están enriqueciendo de una manera escandalosa con el financiamiento de Venezuela (...) Las grandes políticas a favor de los pobres no pasan de ser políticas de compensación. En la cabeza de ellos están haciendo quién sabe cuál revolución, porque de hecho no existe ninguna. Atacan el neoliberalismo, pero hay una continuidad en las políticas neoliberales. Esto es un desastre, es un drama para el país, es patético", dice la socióloga Sofía Montenegro, disidente del FSLN, uno de los personajes más perseguidos por el Gobierno de Ortega y protagonista de aquella revolución que convirtió en mito a Nicaragua.

(El Pais, Madrid)

Venezuela en transicion - ¿a la dictadura o a la democracia?


Una serie de reportajes y entrevistas de PAOLO LUERS

Lobo herido, más peligroso
Una segunda mirada a Venezuela. Luego de la serie "Venezuela Adentro", publicada en marzo del 2008, los conflictos políticos se han profundizado.

“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse”

Entrevista a Leopoldo López, el político que organiza “redes populares” en los sectores donde el chavismo pierde apoyo.

Carta a Álvaro Uribe, presidente de Colombia

Estimado Álvaro Uribe:

No puedo creer que esté buscando reelegirse para un tercer período.

Le pido un gran favor: ¡Pare esta locura del referéndum! Porque si no, nos van a salir un montón de Zelayas por todas partes buscando cambiar sus constituciones para gobernar ¡toda la viiiiida!

Hasta aquí en El Salvador podría picarle a algún presidente la tentación de imitar a Álvaro Uribe...

Todavía la primera vez que usted cambió la constitución para reelegirse, medio se podía entender. Estaba muy tierna la obra de consolidar a Colombia y -tal vez, quien sabe- tenía sentido un segundo mandato. Pero en ocho años, usted ha cambiado Colombia. Usted ha tenido tanto éxito en reconstruir la democracia colombiana que no importa quien gane la presidencia, ¡Colombia va a estar bien!

Retírese ahora que todo el mundo lo quiere – y no cuando todo el mundo esté cansado de un residente que nunca se va.

Deje esta locura de gobernar eternamente a Chávez, no le de legitimidad a la maña de aferrarse al poder. Haga que cualquier loco que quiere jugar con la constitución tenga que salir del closet como clon de Chávez – y no pueda legitimarse con alguien como Uribe.

De antemano, agradeciendo su atención a nuestra petición,

Paolo Lüers

(Más!)

El secreto de Uribe

El presidente colombiano Álvaro Uribe está próximo a desvelar su gran secreto: ¿ambiciona un tercer mandato? En las últimas semanas ha ido dejando caer como tentaciones a sus partidarios un "quiero pero no debo", que apunta en una sola dirección: repetir. Pero hasta hoy sólo consiente que los radicales del uribismo sigan con el procedimiento que es largo y repleto de cautelas y garantías; y, probablemente, lo único que puede impedir que Uribe tenga la mala ocurrencia de querer de nuevo sucederse a sí mismo en junio de 2010.

Ganó la votación del Senado; esta semana afronta la de la Cámara, que se anuncia mucho más disputada, para aprobar la reforma constitucional que permita celebrar un referéndum sobre su reelección; en este largo procedimiento sigue el dictamen de la Corte Constitucional, con varios magistrados que no son precisamente proclives al mandatario, pero que nada impide que puedan tomar en consideración los argumentos favorables a la reforma. A Uribe tampoco le basta, sin embargo, con sacar adelante el referéndum, sino que necesita que acudan a votar siete millones y medio de conciudadanos. Sobre más de 30 millones potencialmente con derecho a sufragio no parecen demasiados, pero en Colombia las tasas de abstención han sido históricamente elevadas.

El intento de romper con la limitación de mandatos es un fenómeno continental. Tras más de un siglo en que las legalidades latinoamericanas propugnaban la estricta limitación para combatir el abuso de poder, el tráfico de influencias y la corrupción -y hasta la tentación dinástica-, cada vez son más los dirigentes que parecen decirse que si el venezolano Hugo Chávez puede optar a la presidencia sin medida ¿por qué no los demás?

Todo lo que podía hacer Uribe, como dar al país una nueva confianza en sí mismo y arrinconar a la guerrilla de las FARC, ya lo ha hecho. Poco cabe esperar de otro mandato y ni la renovada ayuda militar norteamericana, ni su indudable batallar aseguran la victoria final sobre el narcoterrorismo. Será la fatiga de la democracia, en cambio, la que pague la factura de ese neocaudillismo. ¿Cómo cabría criticar al presidente venezolano si Uribe gozara de una tercera oportunidad? Y nadie puede dar garantías de que a la tercera vaya la vencida, una vez roto el principio de la limitación de mandatos.

(El Pais, Madrid)