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martes, 12 de enero de 2010

No todo lo que termina en ía es Ciencia

El origen del conocimiento científico se inicia en Egipto y Mesopotámica y consistió en el estudio empírico de la naturaleza, o sea sobre lo que nos rodea. Sin embargo, fueron los Griegos en el siglo VI a través de Tales de Mileto, Pitágoras, Platón, Eratostenes y muchos otros, que las características fundamentales de los fenómenos naturales fueron específicamente estudiadas. Posteriormente, en los siglos 16th  y 17th, en lo que se considera la época moderna de la civilización humana, se da lo que se conoce como la revolución científica y el desarrollo del método científico que consiste en una serie de técnicas para desarrollar el conocimiento o integrar el conocimiento ya desarrollado, síntesis.

 

Es de todos conocido como la ciencia en el siglo 17th se dividió en las diferentes ramas del conocimiento, las ciencias naturales y las ciencias sociales. Dejare fuera del comentario lo que se conoció anteriormente como filosofía natural (metafísica, lógica, epistemología, ética y estética), por motivos de espacio descriptivo, no obstante, se tiene que establecer que las ciencias naturales estrictamente se dedican al estudio de la naturaleza, incluyendo el ser humano como especia animal, la otra rama, las ciencias sociales se dedican al estudio del comportamiento humano, dos áreas completamente diferentes sin embargo enfocadas en el desarrollo del conocimiento, porque esencialmente ciencia proviene del latín “scientia” y eso es lo que significa.

 

Vamos al punto. Sinceramente encuentro una desconexión en sus argumentos. Cuando usted argumenta....En Copenhague y antes de Copenhague, no han fracasado ni la ciencia del clima ni la ecología. Han fracasado los políticos del catastrofismo climático disfrazados de científicos, apoyados por científicos fraudulentos.  Realmente, me perdona pero no encuentro lógica. Los científicos presentan sus investigaciones a los respectivos representantes políticos, jefes de Estado, para que ellos en nuestro nombre tomen las decisiones necesarias para proteger el medio ambiente. Ahora, estoy de acuerdo que hay jefes de Estado que no debieron estar presentes ni mucho menos ser jefes de Estado por autocráticos o dictatoriales, pero eso es un proceso político que concierne sus respectivas naciones y su gente, como lo es el proceso político en las negociaciones como mediar con el problema ambiental; que nada tiene que ver con la credibilidad de los científicos que estudian el cambio climático.

 

Yo creo que es sano por el bienestar de todos separar en nuestras percepciones lo científico de lo político, ciencia y religión, ética y la manipulación. Cuando el Santo Papa Benedicto XVI nos dice  que el respeto de la naturaleza está "estrechamente relacionado" con el respeto a la persona humana, pues "el libro de la naturaleza es único" y que "una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma, estoy completamente de acuerdo.

 

El ser humano tiene que vivir en armonía con la naturaleza, el ser humano es la naturaleza misma. El ser humano tiene dos realidades, la física y la espiritual, las cuales son inseparables, sin embargo existe una realidad absoluta que nos indica que si continuamos nuestros patrones de consumo necesitaríamos 3 planetas para saciar nuestro apetito voraz por los recursos naturales: agua, tierra, aire, etc.

 

No se trata que si China o India y los países emergentes tienen el derecho o no al desarrollo económico para mejorar los condiciones de vida de sus habitantes, sino que ese proceso se haga dé manera que las futuras generaciones puedan contar con sus propias fuentes de recursos naturales y alcanzar un desarrollo todavía mas alto que él nuestro a través de la ciencia y la tecnología, eso estimado doctor se llama desarrollo sostenible.

 

Ahora bien, cuando usted expresa....que gente tan diversa como el Papa Benedicto XVI, un montón de científicos no creyentes y sagaces periodistas como los del Wall Street Journal en USA, los de libertad digital en España, o el prestigioso intelectual francés Guy Sorman, supieron ver lo que se preparaba en la Cumbre de Copenhague contra la verdadera ciencia, la libertad humana y la autonomía de las naciones. 

 

Curiosamente este día aparece un articulo donde el Papa Benedicto XVI denuncia el fallo de los lideres mundiales por su inhabilidad en encontrar un consenso y firmar un tratado que limite las causas del cambio climático, agregando que la paz mundial depende en salvaguardar la creación de Dios. El link es este (Pope Denounces World Leaders' Failure To Forge Climate Treaty: http://buzz.yahoo.com/article/1:95ec266b244de718b80c652a08af06fa:1f3756e82da7635297dab59256a5e4a5/Pope-Denounces-World-Leaders-Failure-To-Forge-Climate-Treaty)

 

Más parece que nos empecinamos en establecer dudas creando la percepción de que existe una conspiración en contra del mercado, la libertad y la libertad de expresión. ¿Quiénes son los científicos no creyentes que usted expresa doctor? En verdad la ética tiene que influir en la ciencia, sin embargo, esta ni el conocimiento que produce se minimiza por nuestra habilidad o susceptibilidad en creer en algo espiritual o no. Pero si pensamos que el mundo se terminara al final del año y muy pronto se producirá un rapto de los buenos y los incrédulos sufriremos las consecuencias, esta conversación no tiene sentido... sigamos contaminando. No obstante esa es una valoración religiosa no científica.

 

Bendito el Wall Street Journal, sin el no estaríamos informados del que hacer económico, pero este no es un periódico de ciencia, es de asuntos económicos. Guy Sorman, es un economista y desde ese contexto él puede opinar sobre los costos y los impactos que un tratado sobre el cambio climático puede tener sobre la economía mundial, pero de ahí a la ciencia del cambio climático hay mucha distancia.

 

Cuando el Papa Benedicto nos habla que hemos roto la armonía entre el hombre y la naturaleza lejos de ver una conspiración yo infiero que hemos abandonado toda nuestra sensibilidad con nuestros semejantes y lo que nos rodea. Porque si nos consideramos buenos cristianos entonces seriamos solidarios con todos los que sufren, especialmente con los más vulnerables, los que beben agua contaminada, los que por escasos recursos viven en zonas de riesgo, los refugiados de Verapaz, los que subsisten con un dólar, etc, etc., la dominación no tienen limites.

 

Desde el contexto espiritual, el hombre hereda la tierra y todo lo que conlleva, el agua, los animales, etc. Creced y multiplicaos y hacer uso de todo lo disponible. Cómo pretendemos separar la degradación ecológica, la contaminación del aire, del agua, la deforestación, el cambio climático etc., etc. ¿Hasta cuando vamos aceptar nuestras responsabilidades? ¿Acaso hay otros seres parte de nosotros influenciando el medio ambiente?  Somos los únicos organismos capaces de cambiar y dominar la naturaleza y eso conlleva cierto grado de responsabilidad, honestidad primordialmente.

 

Científicamente sabemos que la tierra a pasado por periodos de congelamiento y calentamiento.

También se sabe que la tierra estuvo completamente cubierta por agua, empero estos fueron procesos naturales cuya realización tardo miles talvez millones de años para que sucedieran y desaparecieron. No somos ni hemos sido los únicos seres que hemos habitado el planeta tierra, hay evidencias de muchos otras especies que desaparecieron por no adaptarse a las condiciones climáticas. Pero lo que esta ocurriendo actualmente esta pasando tan aceleradamente que las mismas especies se ven imposibilitadas en adaptarse a los cambios por la rapidez con que estos ocurren.

 

Ciertamente la conspiración de un gobierno mundial no podrá ser menos fantasía...al menos, por ahora se ha frustrado un golpe que en sus metas más ambiciosas llevaba a la formación de un Gobierno Mundial, presentado como salvador y en realidad esclavizante de nuestras vidas. Gracias a la burbuja terminada de estallar en Copenhague, allí perdieron los políticos y científicos que falsearon datos y resultados; perdieron la inmensa burocracia y los medios "informativos" que los apoyaron; perdieron esos anticapitalistas europeos que, tras el rotundo fracaso del comunismo, aparecieron disfrazados de verdes ecologistas. 

 

Debe entenderse, que los problemas asociados con el cambio climático son globales. Las emisiones de carbono en China, India, Canadá, EU, Francia, Inglaterra no tienen frontera nos afectan a todos los ciudadanos del planeta tierra, contaminantes o no. No tienen identidad propia y la única forma de resolver el problema es regulando la cantidad de emisiones de los países que emiten. De esta manera serán los mismos ecosistemas, los árboles, el mar, los encargados de regular naturalmente los excesos de carbono.

 

Es curioso que se asocie el tratado de Kyoto o Estocolmo con el espantapájaros del gobierno mundial. Pero se guarda absolutamente silencio con las organizaciones supra- nacionales como la OMC, etc., que es más influyente en la vida del individuo. Que Ricardo Navarro sé auto proclame creyente en lo que se conoce como “deep ecology” y pertenezca al FMLN en ninguna manera descalifica la ciencia del cambio climático, ni los científicos que estudian el fenómeno, ni la ciencia misma. Hablando de libertades....expresarse  es su derecho.

 

Que Hugo Chávez, Fidel Castro, Daniel Ortega, Evo Morales, Correa y otros dictadores se proclamen medio ambientalistas o ecologistas de ninguna manera descalifica ni resuelve el problema del cambio climático. Soy escéptico tanto con los que lo niegan el cambio climático como de aquellos que sé arropan en este. No hay diferencia de carácter entre aquellos que dominan la naturaleza y de aquellos que dominan al ser humano.

 

Aceptar que hay cambios que están ocurriendo aceleradamente requiere coraje, como también requiere tener una mente abierta al entendimiento y en la habilidad del ser humano a cambiar.

Por miles de años el hombre uso el bronce para fabricar utensilios que fueron usados en agricultura y armas de guerra, a medida que evolucionamos, encontramos otros elementos más eficientes que el bronce, sin embargo todavía usamos el bronce en nuestras vidas cotidianas.

 

Similarmente, tengo la certeza que se encontraran energías limpias, se crearan los consensos políticos y que se sustituirán el petróleo y carbón natural como fuentes de energía contaminante.


Como también tengo la certeza que después de miles de años en el futuro todavía usaremos el petróleo y el carbón en nuestras vidas diarias.

Atentamente,

 

 

Eric López

Ingeniería en Manejo de Recursos Naturales, Colegio Séneca

Licenciatura en Estudios Ambientales, Universidad de York

Maestria en Planeamiento Urbano y Regional, Universidad de York   

lunes, 4 de enero de 2010

El Cambio Climático

Con mucha atención leí el comentario del Dr. Luis Fernández Cuervo titulado: Copenhague y su calentamiento mediático, digo comentario porque no se le puede llamar ensayo a algo sin un fundamento científico y poder considerarlo un articulo serio. Sin embargo, por lo que representa merece ser desmitificado. Es curioso, se observa, que alguien con familiaridad en el rigor y entrenamiento científico pueda ignorar los fundamentos del quehacer académico y la ciencia.


La problemática ambiental no es algo nuevo. Entra en lo que se considera la esfera de la política en 1968 cuando Garret Harding en su ensayo la tragedia de los comunes[1] nos habla del dilema social cuando los intereses de algunos individuos entran en pugna con los intereses de la mayoría, en lo que respecta al bien común y particularmente en el manejo de los recursos naturales.


Sin embargo, fue en 1972 que la relación entre desarrollo económico y degradación ambiental es puesta en el contexto político internacional en la cumbre de Estocolmo auspiciada por la Naciones Unidas. La Cumbre de Rió en 1992, expone la complejidad de los problemas ambientales y las causas de estos. Particularmente, se enfoca el problema de la pobreza, los patrones de producción y consumo, la salud de los ecosistemas, transporte sostenible, hábitat, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y el problema de la escasez del agua, entre muchos otros temas. El Protocolo de Kyoto trata específicamente de articular un programa sistemático de reducción de dióxido de carbono, como también implementa mecanismos para que la sociedad civil se integre en la búsqueda de soluciones.


Primeramente, quisiera aclarar a los detractores de la Naciones Unidas y el Estado como formas de organización social y política. Que el Estado y sus instituciones son lo más inteligente que el hombre ha creado para convivir en armonía. Las Naciones Unidas, el imperio del mal como le llaman, es la única organización en el ámbito global donde las naciones pueden discutir los problemas racionalmente.


Déjenme recordarles que aún con sus deficiencias e indeficiencias no existe absolutamente nada similar donde como especie humana podamos discutir los problemas globales de manera civilizada. Se necesitaron dos guerras mundiales y la vida de millones de seres humanos para formar una estructura como las naciones unidas y si existe un iluminado con una idea mejor, por supuesto que existe disponibilidad de escucharlo, de lo contrario me gustaría referirles a El Origen del Totalitarismo y la Condición Humana de Hannah Arendt para entender que pasa en la ausencia de mecanismos para resolver las disputas internacionales.


No se puede minimizar las iniciativas que emergieron de estas conferencias. El concepto de desarrollo sostenible producida por la Comisión Brutland[2] ha generado nuevas ideas y técnicas de producción y minimizado la degradación ambiental, específicamente con los ISO. Si se dan cuenta, gracias al protocolo de Montreal[3] su refrigerador ya no contiene fluoruro de carbono, químico causante del agujero en la capa de ozono, un mito por supuesto que seguramente sin el auspicio de las naciones unidad nunca hubiera sucedido. Similarmente, Agenda 21 fue fundamental en crear conciencia sobre el desarrollo sostenible y sus beneficios hacia la humanidad.


El IPCC o Intergovermental Panel on Climate Change fue creado por la organización metereologica mundial y el programa de la Naciones para el medio ambiente en 1989 y no por Margaret Tacher como se argumenta, de lo contrario lean la resolución 43/53 del 6 de Diciembre de 1988. Tacher fue inicialmente influida por Sir Crispín Tickell en la idea del cambio climático, lo mismo que por James Lovelock el autor de Gia, lo que ella hizo a instancias de estos fue dar una conferencia en la Sociedad Real de Londres en el tema e introducirlo en la agenda del entonces G7. Similarmente, lo hizo también James Hansen ante el congreso norteamericano[4].


IPCC esta compuesto por renombrados científicos de las mejores universidades del mundo, todos ellos expertos en diversas ramas y campos de investigación, especialmente paleo-climatología que es la ciencia que estudia la evolución del clima. Son estos, los que en ausencia de datos estudian los sedimentos en el mar y las capas de hielo en los polos, como también estudian las fluctuaciones de sequías y lluvias y sus efectos. Extraen muestras de las capas de hielo y estudian las burbujas de aire atrapadas entre las capas, estudian el crecimiento de los árboles y su constitución; aíslan y miden en décimas las partículas de carbonos atrapadas y publican los resultados en periódicos de investigación científica los cuales son revisados por otros científicos expertos en el ramo y no por articulistas[5].


Es así como sabemos que las partículas de carbono han aumentado desde que se comenzaron a tomar datos en 1958, de aproximadamente 315 ppm a 370 ppm en 2009. Lo cual contrasta con las 282 ppm encontradas en los estratos de hielo en el ártico los cuales se han extrapolados y se calculan pertenecen al año 1832.

De los trescientos y pico científicos estudiando los cambios climáticos hay solamente 4 o 5 que todavía disputan los datos no la ciencia del cambio climático. Notablemente hay un economista holandés que ha alcanzado notoriedad no como economista sino disputando la ciencia de cambio climático.


No se puede disputar ni discutir que el cambio de una economía basada en carbono a una economía mas limpia generaría un decaimiento económico, pero de eso a ignorar completamente lo que es visible y que esta a nuestro alcance es demagogia que en nada ayuda a resolver los problemas nacionales. Si se va discutir el tema especialmente del contexto Salvadoreño debemos de asegurarnos que los hacemos sobre una base de hechos y no del ilusionismo o malabarismo mediático.


Los efectos del cambio climático son reales y sin duda alguna afectaran a países en desarrollo como el nuestro. Somos un país con un alto grado de vulnerabilidad y con pocos recursos para protegernos de los cambios climáticos y la degradación ambiental. En otras palabras es poco lo que podemos hacer, sin embargo no podemos adoptar una aptitud nihilista y negativa cuando una lluvia intensa desnuda nuestra desorganización y vulnerabilidad.


No se necesita importar tecnología cuando la solución se encuentra en las semillas de los árboles que podemos plantar. No necesitamos hablar de Al Gore, hablemos de Verapaz y las muchas otras áreas afectadas y los muertos y los derrumbes para que se grave en nuestra conciencia que tenemos que mejorar.


No hablemos de Kyoto o Estocolmo como si fuera un pacto con el demonio, sino pensemos en nuestra realidad y vulnerabilidad. No somos firmantes porque emitimos cantidades de dióxido de carbono, sino por tenemos que ser vigilantes para que los contaminan se responsabilicen de sus actos. Y por ultimo cuando no hay nada positivo que agregar............ el silencio es más prudente y aceptable.


Atentamente,


Eric López

Tecnología en Manejo de Recursos Naturales, Séneca College

Licenciatura en Estudios Ambientales, York University,

Maestría En Planeamiento Urbano y Regional, York University


[1] Garrett Hardin, "The Tragedy of the Commons", Science, Vol. 162, No. 3859 (December 13, 1968), pp. 1243-1248.

[2]http://www.un-documents.net/wced-ocf.htm.

[3] http://www.theozonehole.com/montreal.htm.

[4] Climate Wars, Gwyne Dyer

[5] http://hurricane.ncdc.noaa.gov/pls/paleo/fm_createpages.icecore

lunes, 16 de julio de 2007

LOS PARADIGMAS DEL DESARROLLO

Carta de Eric López, referente al artículo de Rodrigo Samayoa "El agua y Suchitoto"

Los recientes eventos en Suchitoto nos demuestran: uno, las contradicciones paradigmáticas de los conceptos de desarrollo; dos, los problemas de la descentralización institucional; tres, los impactos sociales en lo “local”. Mientras el ejecutivo presenta la descentralización institucional del servicio del agua como una forma más de desarrollo y la vía hacia la modernidad, los usuarios que no han recibido o han recibido el servicio de forma irregular lo ven como un episodio más en la privatización de los servicios públicos.

En un continente donde se dan los porcentajes mas altos de polarizacion social y disparidad económica, a nivel mundial (Sachs, 2005), desarrollo puede significar muchas cosas diferentes en un universo infinito de conceptos e ideas. Además, ¿cómo nos aseguramos que ese desarrollo del que tanto hablamos y que tanto necesitamos se de equitativamente, o al menos en forma pragmática o tangible, de tal manera que pueda medirse cualitativamente en la condición de vida de los salvadoreños?

Desde ese concepto, la descentralización institucional de un servicio publico como el agua más parece un concepto foráneo que una política gubernamental bien hecha o un modelo de desarrollo. En un país, donde la mitad de la población o un porcentaje mayor depende de la compra de agua embotellada para satisfacer la demanda de consumo diario, la idea de una descentralización suena como una “pesadilla”.

Si fuéramos serios con nuestras ideas de descentralización y desarrollo, deberíamos de asegurarnos que el servicio de agua que se brinda, aunque limitado, estuviera limpio de contaminantes o material orgánico. De esa manera nos aseguraríamos que los productos manufacturados cumplen con los estándares y normas de calidad internacional.

Desde el punto de vista de una economía globalizada, donde los estándares son los que rigen en muchos casos la viabilidad, calidad y aceptación de las exportaciones, la calidad de nuestra agua puede condicionar si nuestros productos entran a un mercado o no. Además, ¿cómo nos aseguramos que al descentralizar las instituciones existen los mecanismos necesarios que garanticen los estándares de calidad a nivel nacional, dado que la exportación es supuestamente nuestro vehículo hacia el futuro.

Alternativamente, ¿cómo les garantizamos a los inversionistas que tenemos polos de desarrollo a nivel nacional con un servicio adecuado de agua, donde ellos pueden establecerse? Adjuntamente, ¿cómo les decimos a nuestros conciudadanos en las micro-regiones que ellos también pueden ser participes de milagro económico, sin tener que buscar fuentes alternas de abastecimiento?

El problema del agua en El Salvador es un problema muy serio, tan serio que requiere soluciones drásticas e innovativas, aún sin considerar los cambios climáticos. Sin embargo, hablan de descentralización cuando no somos capaces ni de adecuadamente manejar los desechos sólidos que producimos (basura) a nivel nacional, ni mucho menos elaborar una política realista y concisa que proteja los recursos naturales y regule los botaderos a cielo abierto, los cuales son la causa principal de la contaminación del agua superficial y los mantos acuíferos subterráneos.

Similarmente, carecemos de un plan maestro de ordenamiento del espacio que garantice un desarrollo urbano compacto, regulado y respetuoso de las zonas ecológicas de infiltración. Inversamente, debilitamos y aislamos aquellas instituciones que luchan por detener el desorden urbano prevalente por considerarlas un obstáculo al inalcanzable y lucrativo mercado inmobiliario, como es el caso de la OPAMS.

Esencialmente, si fueran serios los planes de descentralización y desarrollo, deberíamos de analizar sin sesgos ideológicos los impactos de la explotación minera y cancelar los permisos de extracción por los daños ecológicos que causan a los recursos hídricos.

Las políticas de desarrollo tienen que estar informadas por la realidad física, recursos, capacidad y desafíos, de eso tendría que depender si se descentralizan o no las instituciones. En el caso de gobiernos municipales o micro-regiones dotados de una capacidad administrativa, con los mecanismos legales y financieros para financiar sus propios proyectos de desarrollo, la descentralización es lo correcto. Simplemente porque ellos son los que conocen las necesidades primarias de sus habitantes, eso parece ser el caso con los habitantes de la zona urbana de Suchitoto.

¿Pero que pasa con los habitantes de las zonas rurales a nivel nacional que no cuentan con los recursos económicos o la capacidad institucional para financiar sus proyectos de desarrollo? En ese caso una institución centralizada es la única con los recursos y capacidad para suministrar en forma adecuada un recurso tan vital como el agua.

Para muchos salvadoreños, no caminar dos kilómetros y tener acceso a un servicio de agua regularmente sin temor a enfermarse, es una forma de desarrollo. ¿Estamos seguros que hablamos del mismo desarrollo cuando hablamos de “desarrollo”? No estoy seguro.