Carta a los borregos: Condenados a la ridiculez

En El Salvador, con justa razón ha aparecido en el debate público el término ‘borregos’. Se refiere a la tendencia de estar ciego a los pecados de los propios y defender la corrupción o los errores de personas, solo por su ideología cercana. Es parte de la inmadurez de nuestra cultura política. Ya hay muchos que se han liberado de este ‘borreguismo’ y constituyen una opinión pública crítica y auto crítica.

El borreguismo tiene incluso una dimensión internacional. Se encuentra gente de izquierda que a capa y espadas defienden a personajes como Cristina Kirchner, ex presidenta de Argentina, a pesar del carácter evidentemente corrupto de su gestión. No la defienden porque sea de izquierda, porque nunca lo ha sido, sino porque fue fiel aliada de Hugo Chávez y su infeliz sucesor Maduro, a quien los simpatizantes y dirigentes del FMLN también defienden, con el peligro de hundirse con él, y muy a pesar del visible desastre en que ha metido a Venezuela.

Igual no cuesta encontrar simpatizantes -y sospecho incluso dirigentes- de ARENA que se dedican a defender a Donald Trump, porque siempre han simpatizado con los republicanos. Y tal vez porque algunos planteamientos de Trump en materia de impuestos y en contra de las excesivas regulaciones del Estado les simpatizan. Pueden tener incluso razón en compartir ciertas posiciones con Trump, pero no en hacerse del ojo pacho ante el hecho de que este hombre es profundamente antidemocrático, racista, populista manipulador y que propone políticas que son sumamente peligrosas para El Salvador. Sus políticas antiinmigrantes, por ejemplo, son una amenaza para nuestros compatriotas y para nuestro país. Y su retórica contra el Libre Comercio, puesta en práctica de una administración Trump, sería un atentado contra nuestros intereses nacionales. Sin embargo, en las redes sociales aparecen salvadoreños que defienden a Trump, simplemente porque son ‘de derecha’ o porque disienten con las políticas de Obama y Hillary Clinton.

Hay muchas razones para disentir de la señora Clinton, y varias de las críticas que le hacen las comparto. Pero de ahí a desear ver en la Casa Blanca a un patán como Donald Trump es un paso irracional. No menos irracional que desear que Nicolás Maduro siga gobernando en Venezuela, a pesar de que ya hundió a ese país en lo económico, social, político y moral.

A los borregos de izquierda y de derecha hay que decirles: usen su propia cabeza, en vez de dejarse dominar ciegamente por esquemas ideológicos. En política (y en la vida) todo es relativo, uno puede ser de izquierda y detestar a Ortega, Maduro y Funes; o de derecha y oponerse a Trump y al intento de Juan Orlando Hernández de introducir la reelección presidencial en Honduras. Uno puede ser de izquierda y hablar en voz alta contra la supuesta corrupción de Mauricio Funes o contra los presuntos grupos de exterminio que organiza el FMLN. Igual que uno puede ser de derecha y exigir que se castiguen a funcionarios de ARENA envueltos en casos de corrupción. Estas cosas no son traición. Por lo contrario, traición es la complacencia con la corrupción en el propio campo. Limpiar la casa no es traición, pero permitir que se siga ensuciando lo es. No defender principios es traición.

Por suerte, los borregos están perdiendo la batalla contra una sociedad cada vez más crítica. Es más: la gente se ríe de los tontos útiles que siguen apoyando a líderes falsos. Quedan como pendejos y carentes de carácter. He detectado que el humor es el arma más efectiva contra el borreguismo…
No se preocupen: No es una falla salvadoreña. En mi viaje a Alemania (donde escribo esta carta) he encontrado a muchos alemanes -de izquierda y de derecha- que repiten consignas tontas contra la globalización y la integración europea, cuando ambos son la base del bienestar y la riqueza de su país. Se dejan movilizar por populistas que apelan a sus peores resentimientos y sus más oscuras emociones. Pero también en Europa existe una sociedad civil racional y crítica que es inmune contra estas payasadas de Marine Le Pen (derecha) o Pablo Iglesias (izquierda). Accidentes como el Brexit pasan, pero no se van a repetir. También en Estados Unidos suficientes republicanos tienen el valor de oponerse a Donald Trump, y es por esto que no va a ganar, no por el encanto de Hillary Clinton.

Así que, estimados borregos de todos los colores, acostúmbrense al hecho que en todas partes van perdiendo la batalla. A Maduro lo van a sacar del Palacio de Miraflores los habitantes de los barrios, que hace 10 años fueron baluartes del chavismo. Y a Trump lo van a derrotar los republicanos con principios.

Saludos,


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(MAS!/El Diario de Hoy)

 

Carta a los usuarios de las redes sociales: Luchemos contra los trolls

Sólo en lo que va de este mes de octubre, más de 3 mil cuentas falsas han invadido mi cuenta de Twitter. Unos 100 diariamente. Lo sé, porque me he tomado la molestia de todos los días revisar los nuevos seguidores a mi cuenta – y de bloquear a todas las cuentas que a todas luces son falsas y no representan a personas reales que quieren participar del maravilloso intercambio de información y opinión que nos facilita Twitter. Para mi, este medio de comunicación es tan valioso que vale la pena dedicar cada día una hora para mantenerlo limpio.

Son avalanchas de cuentas falsas, que solo se pueden explicar con la existencia de centros de desinformación que planifican, financian y dirigen estas invasiones, a lo mejor con protección de instancias estatales y con ayuda de programas especializadas que generan miles de cuentas falsas. No tengo idea porque estos centros de trolles han decidido invadir masivamente mi cuenta – y las de otros que nos dedicamos a la generación de opinión pública y debate de ideas. Parece no tener sentido, pero algún propósito oscuro tendrán para dedicar tantos recursos a estas invasiones.

Tal vez su propósito sea poder denunciar que entre mis 51 mil seguidores hay un alto porcentaje de cuentas falsas, y con esto restar credibilidad a lo que publico. Ya los trolls relacionados a algunos de los centros de desinformación, por ejemplo el mal llamado ‘Sociedad Civil’ y otro conducido por el tal ‘Brozo’, se han dedicado a denunciar que este servidor está comprando cuentas falsas para inflar su número de seguidores.

Como durante varios años no revisé la lista de mis seguidores, es bien posible que en ella se hayan infiltrado h miles de cuentas falsas, que difícilmente voy a tener capacidad y tiempo de erradicar. Una reciente publicación del periódico español ABC afirmó que según sus investigaciones centros digitales relacionados con el FMLN han acumulado no menos de 300 mil cuentas falsas en Twitter. Sólo en El Salvador…

Otros tuiteros, como Marvin Galeas, ante esta contaminación de Twitter han decidido retirarse de este medio. Yo no estoy dispuesto de hacer esto – por tanto opto por la otra opción: eliminar diariamente las cuentas falsas que caen. No las puedo eliminar de Twitter, pero sí de mi cuenta, bloqueándolas. Todos que aman Twitter como medio de comunicación democrático deberían hacer lo mismo, en vez de abandonar este espacio de comunicación social y dejarlo a los desinformadores. La democracia así es: abre espacios también a los enemigos de la democracia. No la podemos abandonar por esto, más bien hay que defenderla. Lo mismo es válido para las redes sociales y su gran potencial de democratización de las comunicaciones.

Bloquear a las cuantas falsas es fácil: Todos los seguidores nuevos aparecen en el timeline de ‘notificaciones’ – y usando las aplicaciones de Twitter en Android o IOS es bien fácil bloquearlas. Muchos ni siquiera se toman la molestia de poner fotos, entonces parecen unos huevitos. Si además no tienen propios seguidores o muy pocos, y tampoco han publicado contenido, simplemente hay que bloquearlos. Son trolls o blots, son mentira, son una peste. Muchas de las cuantas falsas se identifican con nombres que incluyen combinaciones de cifras; muchas otras tienen en vez de fotos muñequitos o grafitis… hay que bloquearlos.

Yo lo voy a seguir haciendo diariamente, hasta que se cansen a invadir mi cuenta. O hasta al fin Twitter se decida a identificarlas y erradicarlas. Tiene la tecnología para hacerlo. Es parte de la lucha contra la contaminación que vuelve hostil nuestro ambiente.

Dedos a la obra. Saludos,

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(El Diario de Hoy)

 

Cinco preguntas a un jefe pandillero

Desde que el gobierno, en el año 2013, decidió regresar a la política de mano dura, las pandillas no han podido expresarse dentro del debate nacional sobre la violencia y la seguridad. Desde junio del 2013, el gobierno no ha permitido que periodistas entren a los penales para entrevistar a los voceros de las pandillas. Y entrevistar a los que coordinan las pandillas en la calle resulta muy complicado.

La sociedad sigue debatiendo, pero sin conocer nada sobre lo que se piensa en el mundo de las pandillas. En esta situación, tomé la iniciativa de confrontar a un vocero de las pandillas con cinco preguntas que todos nos hacemos. Por razones obvias, no puedo revelar su identidad, pero puedo asegurar que es un vocero representativo para expresar el estado de discusión entre las tres principales pandillas. Aquí sus respuestas.

1: ¿Ustedes están en guerra con el estado y sus fuerzas?
No. Las pandillas no estamos en guerra, ni con el estado, ni con su fuerza de seguridad, llámese ejército o policía.
El gobierno quiere convencer a la gente que está combatiendo la violencia. Quieren hacer creer de que está en guerra frontal con las pandillas, para justificar su deficiencia en la forma de gobernar y de enfrentar los problemas que causan la marginación y la violencia.
El FMLN invita a las pandillas a una guerra abierta, para podernos eliminar - pero nosotros no aceptamos esta provocación. Reiteramos lo que hemos dicho en incontables ocasiones: No buscamos la guerra, sino el diálogo. Una guerra significaría que tendríamos que reclutar más soldados, hacernos de más armamento – y todo esto solo podríamos financiar con más delincuencia, más extorsiones. Sabemos que el pueblo ya no quiere más guerra, más sacrificios.

2: ¿Se mantiene la tregua entre pandillas o regresaron a la guerra entre pandillas?
La tregua entre pandillas se mantiene. Es una realidad desde marzo del 2012. Lo que ha cambiado es que el Estado, que en 2012 facilitó la tregua, ahora la condena y la quiere destruir. La tregua sigue siendo una realidad y un compromiso nuestro. Las pandillas pueden tener diferencias entre ellas, pero hemos abandonado por siempre la guerra frontal entre nosotros. Sabemos del impacto y daño que la guerra entre las pandillas tuvo en nuestras comunidades, y sigue siendo un compromiso de nosotros hacia la sociedad salvadoreña nunca revivirla. Hay conflictos entre pandillas, pero hacemos lo que podemos para controlarlos. Y sobre todo, a no afectar a la población y las comunidades.

¿Por qué debo creerles a ustedes esta última afirmación?
Bueno, solo revise las estadísticas. Nosotros anunciamos esto en Semana Santa, y a partir de abril los homicidios han bajado. El gobierno dice que es por la eficiencia combativa de la PNC, pero es por nuestra voluntad y disciplina.

3: En Semana Santa 2016 las pandillas anunciaron su compromiso de suspender actividades ofensivas contra civiles y contra la PNC. Entonces, por qué cada día hay entre 10 y 15 homicidios y cada mes hay policías y soldados muertos? ¿Quiénes son los responsables de estas muertes?
Los muertos tienen diferentes causas. Primero los disque enfrentamientos entre la policía y miembros de pandillas. La mayor parte de los enfrentamientos los proyectan en los medios de manera falsa. Son operativos diseñados para eliminar. En los casos que realmente hay intercambio de disparos, son hechos aislados, en los que prevalece el deseo de supervivencia de las personas al verse acorralada a punto de ser asesinada por los cuerpos de seguridad.
Otra fuente de homicidios son las acciones perpetradas por grupos de exterminio, que ya han quedado evidenciados y retomados por algunos medios. Hay grupos de exterminio que no están en sintonía o sincronización con el gobierno y la PNC, y son los que han sido capturados y acusados. Pero hay otros que siguen la línea del gobierno (y en muchos casos del partido FMLN, en su expresión local), y estos operan con toda la impunidad.

4: ¿Cuál es el impacto de medio año de medidas extraordinarias del gobierno? ¿Impacto sobre las pandillas, sobre los privados de libertad, y sobre las comunidades?
Profundizan el conflicto y buscan atomizar a las pandillas, volverlas menos organizadas, o sea en ultima instancia más impredecibles. Nosotros detectamos esto y tenemos la capacidad de no permitirlo.
Las ejecuciones sumarias y los operativos que quieren provocar enfrentamientos claro que nos afectan, pero no de la manera como el gobierno piensa o quiere. No han destruido nuestra capacidad de mando y coordinación.
Con los privados de libertad lo que han hacen las medidas extraordinarias es violentar más aún sus derechos humanos. La Sala de lo Constitucional había dicho que el hacinamiento desde hace 20 años es inconstitucional, y ahora las medidas extraordinarias en los penales vuelve aun más dramática la situación en los penales, con consecuencias graves sobre la salud de los internos.
Lo que las comunidades están viviendo no es que el Estado esté retomando su responsabilidad en cuanto a educación, salud, creación de oportunidades, prevención… El Estado ha regresado a las comunidades, pero sólo en su dimensión represiva.
Nuestros niños perciben un escenario de guerra, en un país que dice estar en paz. No hay empleo, no hay salud, no hay respeto para las comunidades marginales. Mientras esto sigue así, la violencia va a seguir reproduciéndose, por más presencia policial o militar que haya.

5: Ustedes siguen hablando de su disposición al diálogo para reducir la violencia. ¿Que esperan del gobierno?
La disposición de un diálogo para la reducción de la violencia. Una salida de la violencia es posible al involucrarse todas las fuerzas vivas de este país - no como se está haciendo en el Consejo de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que es dominado por el gobierno. Se necesita un Consejo independiente y representativo que fiscaliza las acciones del gobierno. Tenemos que ser más sensatos y crear espacios de diálogo, donde los que participan no son cómplices del gobierno. Hay que incluir representantes independientes de la sociedad, de las universidades, de la empresa privada, de las Iglesias, que realmente estén interesados en encontrar salidas no violentas a un conflicto que es social.
Del gobierno como tal lo que esperamos que gobierne: brindar a las comunidades servicios de salud, educación, cultura, deporte; crear oportunidades, invertir en el mejoramiento de las comunidades. Si realmente quieren hacer esto, sin que se convierta en parte de la estrategia policial o militar de represión, van a encontrar en las pandillas los mejores aliados en las comunidade

Carta a Elías Antonio Saca: No quiero que te humillen, quiero justicia

Estimado Tony:
No me causa ninguna satisfacción el hecho que estés ahora en las bartolinas de la DAN, posiblemente en la misma celda que hace poco habitó Paco Flores y luego mi amigo Raúl Mijango. Me causa tristeza. Satisfacción me causa ver que la justicia al fin da señales de poner fin a la impunidad.

Muchos han expresado alegría por la noticia de tu arresto. Pero temo que no es tanto la alegría de que nace de la justicia, sino más bien la alegría del mal ajeno, la famosa ‘Schadenfreude’ en alemán. Detesto esta reacción maliciosa de sacar alegría del hecho que alguien fue arrestado en la boda de su hijo. Asumo que esto se hizo debido al sentido populista que ya anteriormente, en otros casos, hemos observado en el accionar del actual Fiscal General.

¿Por qué todo esto me causa tristeza? Porque ahora los últimos tres ex presidentes de la República están involucrados en juicios de corrupción. ¿Qué dice esto sobre nuestra democracia? Significa, por una parte, que está en grave peligro de perder legitimidad. Ya hay muchas voces que gustosa y maliciosamente cuestionan el sistema de la democracia representativa, expresada en los partidos políticos. Esto solo abre espacio para demagogos aun peores que ya están al acecho. Pero por otra parte, el hecho que tres ex presidentes estén enfrentando la justicia significa una gran oportunidad de regeneración. Cuál de los dos escenarios será el desenlace de esta situación, ahora depende principalmente de la manera cómo actúe nuestro sistema de justicia, empezando con la Fiscalía y también de la madurez de la sociedad civil, que puede ir por el camino del populismo y querer ver espectáculos; o puede ir por el camino correcto de exigir justicia imparcial, libre de venganzas, show mediático y efectos populistas.

Pero estoy seguro que todo esto no te preocupa. Tu actuación como presidente y como ex presidente nunca fue marcada por el interés en la institucionalidad. Todo lo contrario, tú fuiste quien convirtió la corrupción en sistema, primero en ARENA, luego en el gobierno. No inventaste la corrupción, pero le diste coherencia, la legitimaste con discursos populistas. Fuiste tú quien contaminó el partido, el Estado y la sociedad con este virus del populismo, sustituyendo la racionalidad de la política con la irracionalidad del desenfrenado clientelismo.

Y fuste tú quien abrió el espacio para esta otra versión del populismo simbolizada por Mauricio Funes: el populismo lleno de odio, rencor, sed de venganza e intolerancia. Sin la irresponsabilidad tuya, esta enfermedad nunca hubiera podido capturar al Estado. Y ahora tú mismo caes víctima de estos fantasmas que despertaste. Es irónico, porque tú nunca fuiste vengativo, ni en particular intolerante, ni consumido por odio como Funes y muchos de los que le siguieron en el gobierno. El populismo al que tú abriste espacio, ahora es tan vengativo que cuesta creer que vas a tener un juicio imparcial.

Precisamente esto es lo que hay que exigir. Solo si los juicios contra Funes, Luis Martínez, Quique Rais y el tuyo realmente sirven para descubrir la verdad, o sea, los mecanismos y esquemas de la corrupción incrustados en nuestro sistema político y judicial- nos servirán como primeros pasos de regeneración democrática. En cambio, si estos juicios van en la misma dirección que los juicios vengativos que Mauricio Funes y Luis Martínez celebraron contra Paco Flores y en el caso CEL-ENEL, sólo van a profundizar el problema.

Por esto, no puedo sacar satisfacción de la manera como la PNC y FGR pusieron en escena tu arresto, en medio de la boda de tu hijo. Este espectáculo, igual que la forma mediática como se hicieron los allanamientos en las casas de Funes, no aportan nada a la justicia, solamente al morbo. Este morbo es incompatible con la justicia. Como siempre en El Salvador, poco pan y mucho circo…

Por la simpatía que me despertaste, cuando enfrentaste mis duras críticas con humor y debate, deseo que tengas la capacidad de enfrentar tu juicio con dignidad. No quiero que te humillen, quiero que se haga justicia.

Saludos desde las montañas de los Alpes,
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(MAS!/El Diario de Hoy)