Carta a Will Salgado: te fregaron, compadre

Estimado Will:

Te quitaron la alcaldía. Vi las denuncias tuyas y la documentación que me mandaste. Como en todo el país, estas elecciones han tenido demasiadas irregularidades. En el caso tuyo, viendo tu documentación, te fregaron haciendo un máximo uso del movimiento de vigilantes de otros municipios para que voten en San Miguel.

Mientras esto, lamentablemente, es legal en el caso de los vigilantes, sí es un abuso inaceptable cuando lo hacen de manera tan sistemática y masiva, y cuando compran las credenciales de otros partidos. Según tu documentación, en San Miguel votaron 464 vigilantes inscritos en el padrón electoral de otros municipios, incluyendo de San Salvador, Morazán, La Unión, Usulután, La Libertad, San Vicente y Cuscatlán.

Esto ya es preocupante. Más aun, cuando veo que también hicieron lo mismo con miembros de las Juntas Receptoras de Voto, y esto ya es delito y fraude. Yo detecté en tu documentación 18 ciudadanos que cometieron este fraude: Miembros de JRV en San Miguel traídos de otros municipios. La mayoría fueron inscritos en las mesas por el FMLN y el CD. Votaron por el alcalde de San Miguel sin tener derecho.

Además conté 9 miembros de JRV en San Miguel, cuyo DUI no aparece en el padrón electoral: pueden ser DUI falsos, pueden ser ciudadanos sin derecho de votar. Pero fungieron como presidente, secretario o vocal en las mesas. Otro delito que debería investigar la fiscalía.

Pero esto no es todo: en San Miguel hay 42 casos documentados de miembros de JRV que no estaban facultados a votar, porque su DUI fue emitido después del cierre del padrón electoral. Toda esta gente votó en las mesas donde fungieron como presidente, secretario o vocal. 42 votos fraudulentos.
Solo estos casos documentados suman 535 votos fraudulentos, solo en la ciudad de San Miguel, donde usted perdió con una distancia de 607 votos. Tienes razón de armar pleito sobre esto. Porque estos no son delitos individuales, cada caso es parte de un delito organizado, cometido por los partidos que inscribieron fraudulentamente estos 535 miembros de JRV y vigilantes y los pusieron a votar en San Miguel.

Estoy hablando sólo de las operaciones fraudulentas documentadas. Ni me quiero imaginar las otras cometidas en el escrutinio por JRV dominadas por el FMLN y sus aliados: anulación de votos, votos faltantes, como ha pasado en todo el país.

Tengo entendido que el Tribunal Supremo Electoral fue informado de estas irregularidades documentadas, y no hizo nada.

Te tocaron la cara, Will. Y para más joder, tu propio partido GANA no te apoyó en nada. Es más leal a su aliado FMLN que a su alcalde de San Miguel, que aportó buena parte de sus voto nacional para diputados.

Es tiempo que vos pensés bien adónde estás parado. Contra este contubernio del FMLN, GANA y el Tribunal ningún recurso tuyo va a prosperar. Van a encubrir el fraude. Pero vos tenés un arma más poderosa que los recursos legales: el apoyo popular en todo Oriente. Miles de gentes que te siguieren cuando apostaste a GANA, no para apoyar al FMLN, sino para crear una fuerza de derecha nueva, auténtica e independiente.

Vos puedes movilizar estas bases para rectificar el rumbo de este partido. Confían en vos, no en Gallegos, y mucho menos en el Frente. Tal vez no tengas capacidad de cambiar el rumbo de GANA, porque todo está amarrado con pisto. Pero sí puedes evitar que, además de quitarte la alcaldía, se queden con tus bases en Oriente. A GANA le haría bien una voz que les recuerde los principios con el cual venden este partido: independencia y servicio a la gente.

Si levantás esta bandera, tendrás futuro político. Saludos Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Muestra del listado de miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, que no tienen derecho al voto, porque sus DUIs fueron emitidos luego del cierre del padrón electoral. Todos votaron en San Miguel.


Listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, a pesar de queinscritos en el padrón electoral de otros municipios o departamentos. Violación del Códico Electoral.

Muestra del listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRv en la ciudada de San Miguel, cuyos DUIs no aparecen en el padrón electoral por algún impedimiento de ejercer el voto.

Carta a la comandante en jefe del Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia

Estimada Zaira Navas:
Recibí una carta suya. Bueno, no estaba dirigida a mí, sino a sus empleados en la institución estatal que dirige -y por suerte no soy subalterno suyo. Si lo fuera, según su carta del 17 de marzo, ahora mismo tuviera que inventarme alguna excusa para no asistir a la marcha del 26. Porque en su carta a sus subalternos usted dice con admirable claridad: "En caso que por razones de salud o fuerza mayor no sea posible asistir, se solicita presentar una excusa correspondiente a sus respectivas jefaturas".
¡Vaya! Usted por lo menos no anda con estas pajas del presidente y de los ministros, que dicen que asistir a la marcha es, por supuesto, voluntario. Usted habla claro y pelado: "Las personas que laboramos en los departamentos de San Salvador y La Libertad nos reuniremos en el redondel Árbol de Paz".

Usted sí maneja disciplina en su institución, licenciada. Sus empleados Ni siquiera pueden escoger en qué punto de concentración quieren presentarse a la marcha voluntaria. No, es al Árbol de Paz, para que cada jefe puede pasar lista y controlar quién asiste y quién no. Y quien no asiste, mejor que tenga un certificado médico o el acta de defunción de su abuelo -porque simplemente no asistir por no tener ganas, no es excusa admisible. Mucho menos que no esté de acuerdo…

Para mayor control, usted decreta en su carta: "En cada una de las subdirecciones, unidades, departamentos y sedes departamentales se colocarán formatos de listados en los que deberían inscribirse y proporcionar otra información requerida para la logística del evento". Entonces, no hay pierde, y los jefes ya tendrán la lista contra la cual comprobar la asistencia…

¿Cuál es la "otra información" que usted pide a sus empleados? Por suerte, me llegó también, con su carta, la tal lista. Y viendo la lista está claro lo que quiere saber la comandante Zaira: el número de familiares, vecinos o amigos que cada uno de sus empleados se compromete acarrear. En la carta dice claramente: "Les convoco a que durante la mañana de este día (26 de marzo) participemos con fervor cívico en la marcha, invitando a nuestras vecinas y vecinos y haciéndonos acompañar de nuestras familias…"

Leyendo su carta y así conociendo la manera como usted maneja su autoridad, pobre el empleado (perdón: la empleada o el empleado) que, teniendo familia, se atreva a llegar solo (perdón: sola o solo) a la cita, sin su esposa y sus hijos. Menos mal que la institución que usted comanda protege la niñez…

Repito: Doy las gracias a la suerte de no ser empleado público, porque mañana estaría en un gran huevo. Porque, como ya se lo podrá imaginar: Yo no marcho para el Gobierno. Saludos, Paolo Lüers
(Más!/El Diario de Hoy)




No marcho con el gobierno

Hay muchas razones de no participar en la mache del 26 de marzo. Muchos no van a ir, porque no creen que una marcha blanca, una manifestación pacífica, puede aportar a reducir la violencia. Dicen que a los delincuentes hay que aplicarles mano dura, echarlos presos, incluso matarlos, en vez de apelar a su conciencia.

 
Pero la falta de eficiencia de una manifestación no es razón para no unirse a ella. He marchado contra los bombardeos de los Estados Unidos en Vietnam, contra los despliegues de cohetes nucleares en Alemania, contra la invasión soviética en Checoslovaquia, a pesar de que sabía perfectamente que las potencias mundiales no nos iban a hacer caso. Hay un sentido de rebeldía que nos hace protestar, manifestarnos, marchar, por más que se trate de causas perdidas. Hay un sentido de lucha que nos hace unirnos en la calle, aunque seamos minoría, y tratar de contagiar a los pasivos.

Mañana mi sentido de rebeldía me hará darle la espalda a esta marcha. No marcharé con este gobierno que me miente: Dice que tiene una estrategia contra la violencia, pero sólo tiene una estrategia publicitaria. Dice que promueve el diálogo para unir la sociedad en un esfuerzo común por construir la paz social, pero detrás de la cortina de humo del diálogo está regresando a la fracasadas políticas de mano dura.

Si esta marcha del 26 de marzo hubiera salido de la frustración de las comunidades que viven en miedo y marginación, yo marcharía en primera fila, exigiendo al gobierno que al fin redefina sus prioridades y asuma su responsabilidad por la seguridad de sus ciudadanos. Si esta marcha fuera de verdad una movilización de los ciudadanos para demandar al gobierno que concentre todos sus recursos en la transformación de los barrios, donde diariamente se genera la marginación y la violencia, yo fuera su incansable activista.

Las pandillas, su control territorial, su poder, su base social, y la violencia que expresan, nacen en el vacío que el Estado ha dejado en los territorios abandonados por los servicios básicos que el Estado. Barrios, cantones, comunidades que no tienen acceso a educación de calidad, a atención médica digna, a oportunidades de empleo, a protección de la vulnerabilidad ante desastres naturales y epidemias… se convierten en guetos. Y en los guetos nace y se reproduce la violencia.

El día que se movilicen los afectados y otros que tomen conciencia de este peligroso vacío, valdrá la pena marchar. Si un movimiento de este tipo es auténtico y logra convocar a toda la sociedad, iglesias, empresa privada, profesionales, para unir esfuerzos por atacar el problema de la violencia desde sus raíces, tal vez incluso el gobierno, si es responsable, se suma.
Pero mañana la cosa es al revés: Nos convocan, por todos los medios posibles, a sumarnos al gobierno. Se montan con todo el peso del poder y los recursos gubernamentales encima de un Consejo Ciudadano, convirtiéndolo en Consejo Presidencial, y encima de la idea, al inicio buena, aunque tal vez ingenua, de una movilización ciudadana – y la convierten en marcha oficialista. Decretan un día de asueto, presionan a empleados públicos y alumnos a marchar. Movilizan la maquinaria de publicidad con cancioncitas y anuncios promocionales.

Esto no se vale. Por esto, #NoMarchoConElGobierno.
(Observador Político, El Diario de Hoy) 









Carta a Hato Hasbún

Estimado Hato:
Realmente no sé si felicitarte o darte el pésame por el nuevo nombramiento como Comisionado Presidencial de Seguridad. Tendrás que cargar el bulto más grande, incómodo y difícil de este gobierno. Aunque te da mucho poder, nadie te va a envidiar este cargo…

Te deseo, de todo corazón, éxito en esta misión de enfrentar y revertir la espiral de violencia en la que todos estamos atrapados. Aunque la primera vez, cuando el presidente Funes te puso al frente del gabinete de Seguridad, entre el 2009 y el 2011, resultara una “misión imposible”, déjeme decirte que no estás condenado a repetir el fracaso, si estás dispuesto a aprender de las experiencias de los últimos años.

En el pasado no tan lejano de la postguerra, nosotros dos fuimos buenos amigos – pero no supimos preservar y desarrollar esta relación, cuando vos te fuiste al centro del poder y yo asumí un papel de crítico del gobierno. Como en los últimos años ningún otro medio me ha funcionado para comunicarte contigo, aprovecho esta carta para darte algunos consejos.

I. Para enfrentar bien este nuevo reto, esta vez no puedes cometer el error de dispersión. No puedes seguir siendo el hombre “multiusos” y “apagafuegos” de los presidentes. Sobre todo, no puedes ser secretario de comunicación de Casa Presidencial y al mismo tiempo Comisionado de Seguridad. El secretario de comunicación tiene que cuidar y promover la imagen del presidente y su gobierno. Esto lo mete en una lógica que es incompatible con el esfuerzo serio de construir una política del Estado para enfrentar la violencia y la inseguridad. Urge separar estas funciones. De todos modos, muchos tienen la sospecha que los esfuerzos de Seguridad de este gobierno, de su Consejo de Seguridad Ciudadana, y por ejemplo la marcha del 26 corresponden más a una estrategia de comunicación publicitaria que a una estrategia de enfrentar la violencia – y los factores que la generan.

II. Como Comisionado Presidencial de Seguridad tienes que construir un gabinete de seguridad que asuma la tarea indelegable de construir una estrategia de Seguridad Pública. Con planes medibles. No pueden seguir delegando esto a un Consejo plural que representa la sociedad civil.

III. Una vez que ustedes, como gobierno, definan su Estrategia y Plan de Seguridad Pública, queda espacio para convertir el Consejo de Seguridad Ciudadana en lo que realmente necesitamos como complemento: una instancia autónoma de la sociedad civil, que se encarga de construir un Plan de Paz. La seguridad es tarea del Estado, en cambio, la paz es tarea de toda la sociedad. El Consejo, para que sea ciudadano, tiene que dejar de servir como instrumento para llenar los vacíos del gobierno. Tampoco puede servir para generar financiamiento, mediante la cooperación internacional y la empresa privada, para la PNC, las cárceles y otras funciones del gobierno.

El Consejo sólo tiene sentido si se encarga, no de la seguridad pública, sino de crear condiciones para la paz: prevención y reinserción, creación de empleo para sectores marginados, transformación de los barrios. Y sobre todo, el Consejo tiene que ser un espacio de diálogo y concertación, sin ninguna exclusión.

Si asumís tu cargo con esta concepción, con audacia, y sobre todo con este sentido de inclusión, tendrás apoyos donde ahora ni te lo puedes imaginar. Los que hemos acompañado, desde el 2012, el proceso de la tregua con el fin de crear condiciones favorables para que el Estado, la sociedad y la empresa privada puedan comenzar a atacar las raíces de los problemas de marginación y violencia, podremos movilizar energías en las comunidades, los barrios, e incluso entre los pandilleros para construir un proyecto de paz.

Te hago el reto: Hablemos de esto, en serio, sin pajas, sin temores, sin exclusiones, para identificar puntos de coincidencia para un proyecto común: parar la escalada de violencia  y movilizar toda la energía, de todos, hacia un esfuerzo compartido de condiciones para la paz.

Saludos, Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy)



Los candidatos que no miran al mar

Érase una vez un país muy pero muy pequeño, que tenía más territorio en el agua que en su propia tierra, de hecho era cinco vez más grande en el agua. La gente que vivía en este pequeño país tenía grandes problemas, eran muchos: les falta el agua potable, les faltaba bosques, les faltaba comida (la tenían que traer de países vecinos), les falta espacio. Lo único que tenían por montones era gente, que durante muchos años fue el orgullo nacional, eran incansables trabajadores, eran dedicados, tenían amplias y orgullosas sonrisas.
Ese paisito perdió mucho de su encanto, durante años estuvo sumergido en una guerra civil que no dejó a nadie ver más allá de dicha guerra; llegó la paz y con los años se llegó a convertir en uno de los lugares más violentos del mundo, donde los jóvenes se matan por montón y donde le tienes que pedir permiso al hijo de tu vecina para llegar tarde a tu casa.
En este paisito, de vez en cuando hay elecciones, a mi criterio demasiado seguido; en estas elecciones se elegían gobernantes que prometían manos duras con la delincuencia, luego manos amigas y treguas, luego se reunieron los grandes sabios a tratar de encontrar soluciones, trajeron sabios desde Nueva York para buscar alternativos. Y en este mar de preocupaciones y desesperanza, no pensamos en el mar. Lo entiendo, pero lo que necesitamos son soluciones de desarrollo y la costa tiene soluciones.
Surgieron otra vez las voces que en campaña prometen seguir con los cambios, traer nuevas ideas, nos dicen que juntos podemos, que son la diferencia, pero ninguno ve al mar. Ahí donde van a parar todos los desechos, toda la podredumbre y las excretas del país, la contaminación, la basura, la suciedad y las enfermedades. En el paisito donde se escuchan voces como la de la ministra de Medio Ambiente que grita por las nubes la necesidad de regular el tema del agua, desde su ministerio están haciendo esfuerzos por restaurar los bosques de manglar, por ahí tenemos que caminar.
Pero en la campaña de nuestros flamantes alcaldes y diputados no se escucha a ninguno que mire al mar. Hay mejores y peores, hay verdes, rojos, celestes, tricolores y hasta con un trébol. Pero ninguno ve al mar.
Mientras en nuestro paisito donde vivimos hacinados no veamos el mar y nuestros candidatos no se detengan a ver al mar, difícilmente podemos utilizar uno de los recursos más valiosos que tenemos. Mientras los diputados de Ahuachapán no caminen por Bola de Monte, los de Sonsonate por Barra Ciega, los de La Libertad bajen a Boca Poza, en La Paz se metan a la Zorra, en Usulután caminen hasta punta San Juan o visiten Ceiba Doblada, y en La Unión platiquen con la gente que vive alrededor del manglar del Tamarindo, hasta entonces habremos comenzado a ver el mar, el mar de posibilidades que tiene El Salvador. La costa los espera.

Publicado originalmente en El Diario de Hoy 20 de febrero de 2015