Carta a ARENA: Plan de guerra o plan de paz. De Paolo Luers

Aprobaron los 152 millones parea financiar las “medidas extraordinarias” de Seguridad. Okey, entiendo porque dieron sus votos. El FMLN y el gobierno los tenía con la pistola en la cabeza: “Si no dan sus votos, ustedes serán responsable de cualquier homicidio que las pandillas cometan.” Hato Hasbún y Oscar Ortiz ya estaban en la Asamblea para ponerles el dedo…

Así que se dejaron torcer el brazo. Bueno, hay entre ustedes a quienes no hace falta torcerles el brazo, porque de todos modos ya estaban metidos en la gran competencia con el FMLN de quién es el más macho para aplicar la mano dura. Pero me consta que también hay entre ustedes quienes saben que esta política del gobierno de apostar a una solución militar no va a solucionar el problema de la violencia sino profundizarla. Hay entre ustedes quienes saben que es peligrosa la militarización del conflicto –y de la misma PNC-, y que es aún más peligroso el hecho que a 25 años de la paz volvamos a tener escuadrones de la muerte.

Pero la extorsión funcionó. Nadie quiere ser percibido como aguafiestas en esta fiesta guerrerista. Quien se niega a dar a la policía y al ejercito los fondos (y mano libre) para ir a la guerra será el responsable de haberla perdido. Así de simplista.

Por esto incluso los que para nada están convencidos de la actual política de Seguridad del FMLN votaron para financiarla. Yo los entiendo y ni siquiera los critico. Como ARENA no ha sido capaz de construir una propuesta de Seguridad alternativa, integral y racionable, no le queda otra que enrollar la cola y apoyar la política del FMLN.

El problema es: Una vez que la oposición está en esta posición de no tener propuesta propia, va perdiendo haga lo que haga. O ejerce oposición, y es culpable cuando la situación de seguridad empeora. O no se opone, muestra “unidad”, pero es percibido como débil. Y además, aunque tal vez todavía no tienen claro, de hace el gran favor al FMLN de legitimarle la única política de su gobierno con potencial de generarles apoyo popular y electoral. El FMLN no va ganar ningún punto en el terreno económico, simplemente porque no tiene la capacidad de generar crecimiento. Tampoco va a ganar más puntos en lo social, porque se les acabó el pisto para seguir con sus políticas clientelistas. El único campo donde pueden generar apoyo es Seguridad, capitalizando la desesperación de la gente.

Mientras ARENA no tiene la capacidad y los huevos de presentar soluciones alternativas a la salida militar que ofrece el FMLN al país, les va a pasar una y otra vez como este jueves: les van a doblar el brazo, van a tener que votar por más préstamos, más impuestos, más batallones especiales, más represión como medicina. Y van a perder las siguientes elecciones. No por que el FMLN haya hecho bien las cosas, sino por que ustedes no ofrecen alternativas.

Así que no les va a quedar otra: Tienen que abrir, con urgencia pero también con profundidad y sinceridad, un debate sobre alternativas a la política de seguridad del FMLN que en vez de mejorar va a empeorar la violencia.

Ustedes no van a poder cambiar las políticas del gobierno, nadie les puede exigir esto. Pero si hacen su tarea, la próxima vez que el FMLN les ponga la pistola para obligarles a votar por nuevos decretos o préstamos, ustedes pueden armar un debate público sobre Seguridad; o sea, sobre el fondo del problema y no solo sobre transparencia, como hicieron este jueves. Si no tienen una propuesta propia de Seguridad que va más allá de la represión, van a terminar como apéndice del FMLN.

Si el gobierno ofrece un plan de guerra, la oposición tiene que tener la capacidad y los huevos de ofrecer un plan de paz. Y ya queda establecido por la historia de la tregua: solo ARENA podría presentar a la sociedad un plan de paz, igual como tuvo que llegar al poder Cristiani para que el país aceptara una política de paz.

Saludos,
44298-firma-paolo 

(Mas!/El Diario de Hoy)


Carta a los jueces: No consientan la mediocridad de la Fiscalía

Estimados administradores de justicia:
En un país que tiene buenos jueces (independientes, justos, incorruptibles), todos los problemas tienen solución y no se convierten en crisis de Estado. Incluso cuando el problema es un mal juez (corrupto, incapaz o parcial), los demás jueces corrigen la falla.

En la ciudad en la cual yo crecí los jueces eran los personajes más respetados de la sociedad, sinónimo de sabiduría y equilibrio. La gente les pedía consejo mucho antes que un conflicto desembocara en un delito o en violencia. Su autoridad era indiscutible.

Aquí en El Salvador, lamentablemente hay demasiados jueces malos, corruptos, incapaces, haraganes, parciales, prejuiciados… Claro que también hay jueces excelentes -pero no suficientes para restablecer la confiabilidad del sistema. Esta es una triste realidad que a diario destruye existencias y, lo peor, la confianza de la gente en el sistema.

Dando seguimiento de cerca al “caso tregua” que involucra a varios amigos, veo como los derechos de los acusados a una defensa efectiva están siendo pisoteados de una manera sistemática. Uno podría pensar que lo que está pasando en este caso son abusos excepcionales, debido al carácter político del caso y a la evidente precondena mediática. Pero discutiendo y consultando con muchos abogados penalistas me doy cuenta que los abusos son la regla. Les pregunté a mis amigos penalistas cómo es posible que Raúl Mijango, luego de 2 semanas de estar recluido en la misma bartolina de la DAN donde tuvieron a Paco Flores, no ha tenido derecho de tener en su posesión el mamotreto de 138 páginas que presentó la fiscalía para acusarlo. Les pregunté cómo alguien va a preparar su defensa cuando no conoce los argumentos y las supuestas pruebas contra él, y por tanto no puede analizarlas, refutarlas. Las reuniones con su abogado son limitadas a 10 minutos y ni siquiera pueden estudiar conjuntamente el documento acusador. ¿Cómo el acusado se va a defender? ¿Cómo el abogado va a preparar, junto con al acusado, la defensa? Si no dan medidas sustitutivas, no habrá defensa efectiva.

Y todos los penalistas que consulté me dicen: Mire papito, así es, no es la excepción, es la regla.
Les pregunté a los penalistas: ¿Y cómo es posible que un juez, en la audiencia de revisión de medidas, permita a la Fiscalía modificar la clasificación del delito y basado en esto niega las medidas sustitutivas y confirma la detención preventiva por 6 meses? ¿Cómo asociación ilícita simple (para cometer un delito concreto) de repente se convierte en asociación ilícita con agrupaciones criminales? Todos los abogados me explican que esto es sumamente irregular - pero que lo mismo pasa todos los días en muchos juzgados…

Lo que pasa, me explican mis amigos letrados, es que muchos fiscales tienen mentalidad de policías - y que muchos jueces tienen mentalidad de fiscales, y tanto jueces como fiscales deberían entenderse como garantes del estado de derecho.

¿Por qué crees, me preguntó un penalista, que nunca avanzamos en la profesionalización de la investigación? Y como no tengo la respuesta, me la da: Porque hay demasiados fiscales que no exigen a la Policía rigurosidad en la investigación y porque hay demasiados jueces que dejan pasar a los fiscales acusaciones incongruentes o pruebas que no se sostienen -por lo menos en la fase inicial. Por esto hay miles de personas que guardan prisión preventiva por meses o incluso años, sin condena, porque hasta en la fase de instrucción hay un análisis serio de las pruebas y de los alegatos de la Fiscalía.

Esta falla del sistema -y de los jueces- produce dos resultados fatales: el alto grado de impunidad, porque ni la PNC ni la Fiscalía investigan bien; y un altísimo número de personas que al final salen libres pero tuvieron que pasar meses o años en prisión preventiva, porque los jueces de primera instancia aceptaron acusaciones mal hechas, pobremente fundamentadas o incluso viciadas que al final no se sostuvieron, pero decretaron detención preventiva.

Ahora veo a mis amigos Raúl Mijango, Roberto Castillo y otros del “caso tregua” atrapados en este sistema disfuncional y arbitrario, pero lo mismo le pasa a miles de salvadoreños. Sus derechos de defensa y la asunción de inocencia son violadas todos los días, y mientras no nos pase a nosotros o a alguien cercano, no decimos nada.

Ustedes los jueces tienen el poder de cambiar esto. Si la Fiscalía trabaja mal y no presenta acusaciones sustentadas con pruebas confiables, ustedes tienen que rechazar los casos o por lo menos decretar que los acusados puedan esperar su juicio en libertad.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)


Carta a Juan Valiente: gracias por obligar a todos los partidos a bajarse los pantalones

Estimado “un político menos”:
Cuando vos en tu campaña electoral prometiste transparencia, duela a quien duela, muchos dijeron: este es otro vivo que al llegar a la Asamblea va a ser “un político más”. Se equivocaron.

Vos solito destapaste la práctica de los partidos de llenar la Asamblea con plazas, algunas fantasmas, otras de carácter partidario, todas sin un régimen estricto de transparencia y profesionalismo. Y lo destapaste sabiendo que todos los partidos, incluyendo el tuyo, iban a quedar señalados.

Ahora muchos, incluyendo tu partido ARENA, te critican y atacan. No importa: hiciste un gran favor a la institución de la Asamblea, obligándola a revisar estas prácticas oscuras de repartición de plazas a los partidos. Y en tu partido, aunque ahora muchos te odian por haber roto el manto de silencio y complicidad, pronto se darán cuenta que gente como vos están restableciendo la confianza en la política - y en el partido.

Un partido que llevó a la Asamblea a gente nueva que se niega a poner la ciega disciplina y conveniencia partidaria encima de la ética puede volver a conectar con la ciudadanía y sus aspiraciones. Tiene futuro un partido que, aunque a algunos les cueste mucho, tiene suficiente amplitud, pluralismo y tolerancia para tener entre sus diputados -¿y por qué no entre sus futuros dirigentes?- a hombres y mujeres con independencia de criterio, valor de disentir y fidelidad a principios.

Johnny Wright hizo mucho más por la credibilidad de su partido que todas las “camisetas sudadas” juntas cuando se negó a votar “unánimemente” por el fiscal general pactado con el FMLN y GANA.

Neto Muyshondt pagó un alto costo político, incluso dentro del partido, cuando enfrentó con valentía la acusación de haber buscado un pacto con las pandillas. Pero Neto, defendiendo la posición impopular de que “es legítimo dialogar con pandilleros” cuando se trata de defender la libertad del voto, a la larga aportó mucho más a la credibilidad del partido que todos los hipócritas que prefirieron dejarlo solo y colgado de la brocha - solamente por la presión de la opinión pública.

Y a vos Juan, destapador de los lados oscuros de la Asamblea y de los partidos, aunque ahora te critican, mañana te van a reconocer como la cara nueva -la buena- de tu partido.

Solo te pido que tengas cuidado: el asunto de la corrupción en la Asamblea y en los partidos se presta para manejos peligrosos de corte populista. Hay que saber cómo destapar la corrupción sin abonar a las consignas de la antipolítica: que los partidos ya no sirven; que todos los diputados son corruptos; que la política es mala.

Nunca hemos tenido más urgencia de buena política y buen parlamentarismo. Nunca hemos tenido más urgencia de la renovación de los partidos. No es cierto que no vale la pena invertir en una buena Asamblea, con asesores de calidad profesional, con equipos de análisis económico, social o de seguridad… Lo que hay que erradicar es la arbitrariedad, la repartición partidaria de plazas y la inflación de plazas fantasmas.

Seguí criticando y proponiendo y al rato la ciudadanía y tu partido te van a respaldar.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)