Carta al director presidente de La Prensa Gráfica

Estimado José Roberto Dutriz:
¡Qué regalo del día de la amistad le dio al candidato del FMLN! Foto en portada, dos páginas enteras - y un titular que, de boca del director de un periódico y vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa SIP, suena como declaración de amor: “Sánchez Cerén se compromete con libertad de expresión.”

Y no es por primera vez. El 8 de febrero su periódico le hizo un regalo parecido, titulando: FMLN se compromete que no impulsará reforma a la Constitución...

¿Realmente cree que haciendo al candidato del FMLN un compromiso con la libertad de prensa plasmados en la Declaración de Chapultepec garantizará que, en caso que salga electo, su gobierno respetaría estos principios?

La pregunta: ¿Cómo Sánchez Cerén hará compatible este compromiso adquirido con la libertad de expresión con su compromiso firme con los regímenes de Cuba y Venezuela que sistemáticamente reprimen la libertad de expresión de sus ciudadanos?

Faltando semanas a las elecciones decisivas, el candidato nos va a suscribir cualquier cosa que le sirva para disipar las fuertes dudas existentes en su vocación democrática y su respeto a las libertades. Pero antes de ser candidato a la presidencia, Sánchez Cerén fue para Venezuela, se paró a la par de Hugo Chávez y dijo: “Usted es el faro que alumbra el camino para América Latina...”

El compromiso que tiene la dirección del FMLN con la “revolución bolivariana” de Chávez, hoy conducida por Nicolás Maduro, no es simbólica: Son compromisos amarrados con millones de dólares que de Venezuela, vía ALBA, ingresan al partido. Estos millones no son regalos, son inversiones, de los cuales esperan réditos políticos.

¿A usted, como dueño de un medio de un periódico, no le causa urticaria prestar su medio como tribuna para que el candidato del FMLN firme un compromiso que su socio en Venezuela está violando todos los días, negándole a los periódicos independientes las divisas que necesitan para importar papel, cerrando radios y canales de televisión? Incluso, mientras usted celebra la firma de Sánchez Cerén de un principio que tan obviamente no comparte, sus socios en Venezuela están reprimiendo con fuerza policial y militar a estudiantes que hacen precisamente esto: usar la calle como último recurso para expresarse...

¿Qué les pasa a los medios de comunicación salvadoreños que, con pocas excepciones, parecen ya haberse resignado ante la política de garrote (amenazas) y zanahoria (atractivos contratos de publicidad), con la cual Casa Presidencial los está tratando como si fueran caballos con anteojeras.

¿Cómo es posible que un presidente puede chantajear a los medios, amenazándolos con sanciones evidentemente inconstitucionales - y en vez de denunciarlas le hacen caso?

Yo no sé si usted también ha recibido este tipo de presiones, o si simplemente ya se resignó que vamos a tener a un presidente comprometido con revoluciones de corte  autoritaria. Parece que los medios, en vez de dar la batalla para evitar que se cumpla la amenaza de “continuar, profundizando y hacer irreversible los cambios” iniciados por el FMLN, prefieren quedar bien con quienes podrían terminar consolidando su poder.

Usted puede ser ingenuo, pero no tanto para creer que el FMLN, al poner a Sánchez Cerén y firmar un papel, va a abandonar su profunda desconfianza al periodismo independiente y a los medios privados que exigen rendición de cuentas al gobierno.

Daniel Ortega también firmó la tal Declaración de Chapultepec, cuando era candidato y necesitaba votos. Y mire cómo trata a las libertades y la Constitución, una vez que consolidó su poder, con la pequeña ayuda de los ingenuos y los oportunistas...

Saludos, su colega Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Carta a un mentiroso compulsivo

(No muy estimado) diputado Guillermo Gallegos:
Como ferviente defensor de la libertad de expresión, siempre he propuesto despenalizar los ‘delitos’ de difamación, calumnia e injuria. Si me insultan, mi respuesta nunca es una demanda, sino encarar al autor con una respuesta política.

La respuesta a la patraña que usted dijo el lunes en la noche en ‘8 en Punto’ es: Usted es un mentiroso compulsivo. Espero que usted tome esta descripción de su carácter como lesivo a su honor, por qué así es mi intención. ¿Qué tal si me demanda y se compruebe ante la corte que usted es un mentiroso que no tiene honor que ofender? ¡Adelante, diputado!

Aquí reproduzco literalmente lo que usted dijo en la entrevista con Sergio Méndez: “…los principales asesores en materia de comunicación del partido ARENA son Marvin, eh, Galeas, dirigente de la Radio Venceremos junto con el mercenario de Paolo Lüers, que vino al país traficando armas y hoy es el, y hoy es el gran panacea en comunicaciones dentro del partido ARENA...”

Primero el punto importante: Si yo fuera el principal asesor y la panacea en comunicaciones de ARENA, no hubieran perdido las elecciones como las perdieron el 2 de febrero. Lástima que no me dedico a este negocio. Más no voy a decir sobre esta parte de su mentira.

Ahora la parte calumniosa, o sea lo del traficante de armas. Se trata de un delito serio.  Implica hacerse rico a costa de vidas y sufrimiento humano. Sólo un ignorante y difamador profesional como usted, diputado, puede tratar de vender la absurda idea que un escribano como yo, probadamente inútil para negocios, puede haberse dedicado a un negocio como el tráfico de armas.

Lo que alguno de sus nuevos amigos en el Frente le habrán contado es que yo, antes de llegar a El Salvador en el 1981, fui promotor en Alemania de una campaña que se llamaba: Waffen für El Salvador (Armas para El Salvador). Tal vez en su fantasía limitada y distorsionada usted se imagina que Armas para El Salvador significaba que yo compraba armas en el marcado negro para venderlas a la guerrilla. Entiendo que está fuera del alcance de su comprensión que se trató de una campaña política y mediática de solidaridad, con la cual provocamos que sindicatos, empresarios, profesionales y hasta grupos religiosos alemanes donaran más de 3 millones de dólares para apoyar la insurgencia.

Otra cosa que trasciende su comprensión, diputado: Fue una de las acciones políticas que me siguen llenando de mucho orgullo. Logramos, desde la ciudadanía, hacer un poco de contrapeso a los millones de dólares con los cuales Estados Unidos armó al ejército contrainsurgente.

Claro, usar estos hechos históricos para hoy decirme traficante de armas no es algo que los compañeros del FMLN pueden hacer sin perder la cara. Para esto usan a sinvergüenzas como usted. ¡Qué pobre papel le han asignado, honorable diputado! Así que no me sorprendo si mañana le ponen a decir que yo solito, sin consultar a ellos, me volé el Puente de Oro y me tomé la Tercera Brigada en San Miguel.

¿Qué más le puedo decir para motivarlo a demandarme? Tal vez otra verdad: Una vez que usted le haya ayudado a ALBA-FMLN SA de CV a consolidarse en el poder, la patada con la cual le van a agradecer será de dimensiones olímpicas. Y nadie, absolutamente nadie en este país, le va a echar una mano.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

¡Dejen de llorar y hagan su trabajo!

Muchos análisis del resultado de la primera ronda electoral, incluyendo las que expresan dirigentes de ARENA, se quedan en la lista de factores desfavorables para su partido y su candidato: que el TSE no hizo nada para promover una participación masiva, sino más bien puso obstáculos; que Funes lanzó en televisión y radio una campaña multimillonaria contra ARENA, incluso el mismo día de las votaciones; que el TSE dejó pasar esta campaña ilegal del gobierno durante todo el mes de enero, y la paró cuando solo faltaban 90 minutos para el cierre de los locales electorales; que Funes personalmente ejerció presión sobre los dueños de los medios para que pautaran su ofensiva proselitista el mismo día electoral; que hubo informes de varios lugares donde pandilleros ejercieron presión sobre los ciudadanos de no votar, en particular de no votar por ARENA; que ARENA tuvo que enfrentar no sólo al FMLN con su socio ALBA, y a Funes con todo el aparato gubernamental y sus recursos, sino al mismo tiempo a Tony Saca y UNIDAD, que dividieron el voto de la derecha... etcétera, etcétera..


Todo esto es cierto. Pero no explica el resultado tan desfavorable que sacó ARENA el 2 de febrero. Es más, hablar tanto de los factores externos desfavorables impide ver los propios errores de ARENA, y por tanto su corrección. Cuando uno pierde la primera ronda y tiene la oportunidad de remontar en la segunda, mejor que enfoque en las razones de la derrota que puede influir – porque las otras van a repetirse igual o peor en la segunda ronda.

ARENA se quedó 300 mil votos debajo del voto alcanzado por el FMLN, más que por culpa de sus adversarios, por culpa de sus propios errores. Una se llama Paco Flores. Un partido no nombra jefe de campaña (y prácticamente del partido) a un señor que tiene la cola pateada, ni siquiera cuando fuera un verdadero mago como estratega. Pero mucho menos, cuando ni siquiera es buen estratega ni mucho menos un unificador del partido.

Si ya fue un error confiar que Paco Flores iba a enderezar la campaña, mantenerlo al frente de la campaña cuando, a pesar de que no fue capaz de aclarar las sospechas de corrupción, fue un error casi fatal. Separar a Flores de la campaña mientras que es sujeto de una investigación de corrupción fue una medida impostergable. Esperar con esta medida lógica hasta que el presidente Funes pidiera insistentemente la cabeza de Flores es un error que se paga caro en las urnas. Es regalar al adversario un triunfo.

La gente esperaba una posición clara de Norman Quijano y su partido respecto a la lucha contra la corrupción. Si Norman Quiano no logra comunicar que no va a proteger a ningún político o funcionario corrupto, aunque sea de su partido, no va a ganar.

El otro error que costó muchos votos a Norman Quijano fue haberse dejado imponer por Paco Flores y su gente una campaña mediática centrada en la guerra contra las pandillas. Así por lo menos lo han entendido, no solamente los pandilleros y sus familiares, sino en general la población en los municipios que más viven la inseguridad y la violencia. Con este mensaje tan agresivo, y que no planteó ninguna receta alternativa que no fuera represión, Norman Quijano no solamente perdió el voto de la gente vinculada a las pandillas (que fácilmente pueden ser unos 300 mil), sino al mismo tiempo infundó miedo entre los habitantes de municipios como Soyapango, Ilopango, Mejicanos, Aopa, Quezaltepeque, Tonacateqpeque, San Martín, etc. Incluso la gente más contraria a las pandillas, sus propias víctimas o potenciales víctimas, entendieron el mensaje de Norman como el anuncio de más conflictividad, más violencia, más guerra en sus barrios y comunidades. Y el 2 de febrero rechazaron este mensaje.

Es por esto que Norman Quijano perdió tantos votos en el los municipios tradicionalmente conflictivos del Gran Salvador. Es una muestra clásica de una campaña de miedo con un resultado contraproducente: al fin la gente tiene más miedo del remedio que de la enfermedad.

El tercer problema de ARENA y su campaña es que no entendieron que para atraer todos los votantes que están dispuestos de votar contra la continuidad del FMLN en el poder, por los peligros que significa para la institucionalidad democrática y para el futuro económico del país, ARENA tiene que renovarse. Son votos potenciales de ARENA, pero no cautivos.

Al no renovarse ARENA, el peligro no era que estos sectores se fueran al FMLN. De hecho, el caudal electoral del FMLN no creció. El peligro era que esta gente, al no ver que ARENA tome en serio sus inquietudes y sospechas, o votara por Tony Saca o se abstuviera. Y esto es precisamente lo que pasó. 300 mil votos para UNIDAD, y medio millón de ciudadanos que prefirieron no votar.

Si Norman Quijano, como candidato, y Jorge Velado como presidente del partido, muestran liderazgo, audacia y visión, pueden revertir esta situación desfavorable, con tal que logren dar respuestas positivas a los tres grandes errores que afectaron el voto de ARENA.

1) Tienen que lanzar un discurso claro y consecuente respecto a la corrupción, afecte a quien afecte dentro de sus propias fila. Adiós, Paco.

2) Tienen que matizar y complementar el mensaje a los habitantes de los municipios más afectados por la violencia y la presencia de pandillas: No vamos a inyectar más violencia y tensión a sus barrios y comunidades, sino más inversión y más oportunidades. No vamos a negociar con criminales, sino con los alcaldes que presentan proyectos de inclusión, prevención y reinserción.

3) Dar los primeros pasos de la renovación y apertura del partido, que son ineludibles si ARENA quiere atraer el voto de los sectores urbanos bien educados y críticos, que exigen transparencia, austeridad, política basada en ética y profesionalidad – y que por esta razón no quieren optar por el FMLN, pero tampoco por una ARENA anclada en el pasado. Los dos primeros pasos impostergables de renovación son: remover las caras desgastadas del COENA y de la campaña, y lanzar algunos nuevos voceros y dirigentes, como muestra de que sí hay relevo, apertura y pluralidad; y centrar el resto de la campaña en la capacidad de incorporar a personas fuera del partido, de trayectoria democrática y con criterio de independencia y profesionalidad al futuro gobierno.

Si Norman Quijano, René Portillo Cuadra y sus equipo dan respuestas positivas y contundentes a estas tres interrogantes, y si saben comunicar esto de manera contundente en su campaña de recta final, la carrera presidencial podría ser otra vez abierta. Si siguen con los mismos mensajes que llevaron al resultado del 2 de febrero, el de la segunda ronda será igual. Tienen que mostrar que han escuchado y toman en serio el mensaje del electorado.

Un análisis correspondiente sobre lo que el FMLN tendría que hacer para pasar construir una mayoría basada en confianza haré en una próxima columna. 
(El Diario de Hoy)

Alea iacta est - la suerte está echada

La suerte está echada. Si cruzamos el Rubicón, no hay vuelta atrás. No parece justo acatar el dicho que sentencia a un país a tener el gobierno que se merece. No es justo pues a los habitantes de ese país les han hecho trampa sus líderes. No les han contado la verdad, ni tampoco les han preparado para descubrir la verdad. Esos habitantes han sido manipulados, engañados, defraudad...os y pisoteados en su dignidad de tal forma que su voluntad ha sido doblegada a los intereses de una casta de politiqueros atrincherados en esas estructuras del mal, mal llamadas partidos políticos.

No es justo que cuando al fin la gente despierte se encuentre con que fueron drogados por hábiles manejadores del engaño y de la mentira, cual viles “dormilonas”, para conseguir lo que nunca lograrían si el juego fuera limpio. De tal forma, nos encontramos en la encrucijada del no retorno. Si nos equivocamos, perecemos colectivamente y nuestros destinos habrán caído en las manos de quienes buscan un sistema totalitario que sofoca las voluntades de sus ciudadanos.

Desafortunadamente, los paladines de la justicia han estado “descansando”, desentendiéndose del quehacer político de nuestro país, cayendo, sin darse cuenta, en la descripción que hicieran los antiguos griegos para referirse a las personas que no se involucran en los asuntos públicos: idiotas.

He sentido la necesidad de poner mis cartas al descubierto. Me he sentido compelido a tomar bando muy a pesar de mis convicciones, pero no quisiera algún día verme al espejo y encontrarme con un pobre diablo que prefirió callar y abstenerse antes de sacarse el disfraz de neutralidad, esa odiosa posición que se convierte en una excusa para esconder la apatía, la cobardía y la indiferencia.

Estuve convencido de que el único camino decente ante el ejercicio del sufragio era la anulación del voto, argumentando que era la última y escuálida forma de expresar nuestro rechazo pues los que tienen secuestrada la democracia en nuestro país no nos han permitido participar en nuestro derecho a escoger a los candidatos y nos han ofrecido “a dedo” a lo peor de la calaña política para obligarnos a marcar con una “X”, una bandera tras la cual se esconden personajes siniestros con oscuras intenciones.

Esto mismo lo ha entendido la mayoría de personas en capacidad de emitir su voto y han preferido abstenerse de ir a las urnas. El resultado es obvio: el candidato y su partido ganador, por el momento, lo han logrado con el beneplácito de apenas un 30% de votos a favor. El resto ha sido repartido entre los otros dos grandes contendientes, que de igual forma, no han logrado obtener más que un 25% y un 7% de los votos. El resto, 47% de los capacitados para votar, no han sentido ni la motivación ni el convencimiento suficientes para tomarse la molestia de asistir al lugar de votación, a pesar de que en esta ocasión, por primera vez, este lugar era accesible tomando un corto paseo a pie.

Ahora solo nos queda el repechaje y después de esto solo nos quedarán las lamentaciones. Porque una cosa es obvia: los que ahora gozan de una aparente mayoría, han expresado pública y claramente que el camino que tomarán será el de socavar y prostituir las instituciones para transformar el sistema en un mecanismo de ratificación acelerada de propuestas que conducen a la perpetuación de su partido en el poder sin contrapesos. A partir de ese momento seremos simplemente unos borregos y nuestra capacidad de corregir el rumbo habrá sido removida totalmente. Tendremos lo que nos han anunciado de manera cínica y descarada: un sistema replicado de ese esperpento llamado socialismo del siglo 21. Ese será nuestro camino hacia la servidumbre.

Me ha costado llegar hasta aquí. He sido un detractor implacable de aquellos que han tenido la oportunidad y el mandato popular y los han ignorado. Mi rabia ha sido el resultado de haber puesto mis simpatías en ese partido y haber sido defraudado. Me convertí en uno más de esa gran masa de compatriotas que creímos en la libertad y que entendimos que ésta había sido secuestrada, en aras de una supuesta diversidad ideológica que solamente era un disfraz para engañar y esconder una mentalidad totalitaria. Y ahora no me queda otro camino que declarar públicamente que he estado equivocado.

Para esta segunda vuelta solo nos queda trabajar para lograr que nuestras costumbres republicanas y nuestros principios democráticos no sucumban. Sólo hay un camino y es que el partido ARENA y sus dirigentes entiendan esto: es necesario cambiar de rumbo y presentarle al país esos principios y esos valores que dieron origen a su partido en medio de una guerra fratricida y que con le paso del tiempo y haciendo abuso del poder, fueron desplazados por intereses mercantilistas que sofocaron rápidamente el entusiasmo de una acuerdo de nación al que se le dio el nombre de Acuerdo de Paz.

He sido un duro crítico de ARENA y ahora no me queda más que gritar a los cuatro vientos que sus dirigentes permitan que el partido retome sus principios fundacionales y abra sus puertas a la llegada de miles de simpatizantes alejados por su soberbia. Este es el momento. Esta es la última oportunidad de salvar a nuestra patria. Y aprovecho para invitar a los buenos ciudadanos, a los que aún no han sucumbido a los cantos de sirena del FMLN, a los jóvenes que no se sienten atraídos hacia la política y a toda la gente buena de El Salvador, a que votemos el 9 de marzo, no por esa ARENA descarriada de los últimos 20 años, sino por un futuro en el que todos juntos podamos levantar una verdadera y sólida democracia, bajo un estado liberal inclusivo y social que nos permita convivir en paz, en libertad y en prosperidad. Ante un socialismo del siglo 21 forjemos un liberalismo del siglo 21.

Votemos por una ARENA LIBRE Y DEMOCRÁTICA y vigilemos su transformación y desempeño. Y para los que seguramente me atacarán despiadadamente les aclaro: ¡no ando buscando hueso! Seguiré intentando construir, con otros, un movimiento patriótico, ético y solidario que reúna y fomente ciudadanos activos y participativos dentro de un marco comprometido con el imperio de la ley.

10 de febrero 2014

Otra carta al TSE

Estimados magistrados:
Escuché al magistrado presidente del Tribunal Suprema Electo, Eugenio Chicas, anunciar que esta vez la propaganda proselitista de la Presidencia (“Buenos Cambios”) estará permitida solamente hasta el 8 de febrero. O sea, durante el último mes hasta las elecciones del 9 de marzo, queda prohibido al gobierno inaugurar obras y propagar logros del Estado.

Lamentablemente, seguimos viendo en todos los canales de TV los anuncios que promueven las “buenas obras” del gobierno Funes y que piden continuidad de los cambios. ¿Qué pasó, entonces, magistrados? ¿Quién pone las reglas en estas elecciones, ustedes y la ley, o el presidente Funes y sus ministros?

No me digan que los anuncios de la presidencia no son de carácter electoral. Si no fueran sujetos a las limitaciones que dicta el Código Electoral, ¿en base de qué prohibieron a Funes y los medios a seguir difundiendo estos anuncios el día de la primera ronda? Es obvio que estos anuncios son de carácter electoral, o sea intencionados a influir el voto en favor de un partido y en detrimento del otro. Por esto los tuvieron que prohibir el día de las elecciones. Pero si son de carácter electoral, los tendrían que haber sacado del aire durante todo el mes de enero, y las tienen que prohibir ahora en todo lo que falta para la segunda ronda.

Además, la Sala de lo Constitucional fue clara en su sentencia: el gobierno y sus integrantes no pueden hacer proselitismo, y el decreto reciente del presidente que autoriza la participación de funcionarios del ejecutivo en actos de proselitismo queda suspendido. Esta sentencia no es vigente solo el día de la votación, sino siempre, durante todo el proceso electoral.

La delegación oficial de la OEA también hizo un fuerte llamado de atención a ustedes, el Tribunal Supremo Electoral: No vuelvan a tratar con tanta negligencia las intervenciones indebidas del presidente de la República en las elecciones. Hagan su trabajo.

¿En qué pensaron ustedes cuando no actuaron cuando Casa Presidencial obligó a los medios a ponerse en cadena nacional presidencial el día antes de la votación?

¿En qué pensaron ustedes cuando los dueños de los medios, durante el día de la votación, recibieron llamadas de Casa Presidencial y del presidente para seguir difundiendo sus mensajes indebidos?

¿En qué pensaron ustedes cuando dejaron al presidente Funes emitir su programa radial el día antes de la votación, dedicado caso 100% a arremeter contra un partido y un candidato?

¿Cuáles eran las razones técnicas para ustedes cambiaron 39 centros de votación a última hora?

El próximo presidente, gane quién gane, necesita asumir el gobierno con la máxima legitimidad posible. Ya sabemos que la votación será muy dividida y que el presidente será electo por no más del 30% de la población apta de votar. Así son las reglas. Pero es inadmisible que ustedes, como autoridad electoral, resten aun más legitimidad a la elección por su actuación negligente y parcial.

Lo mínimo que ustedes tienen que imponer es que esta vez el presidente y su gobierno guarden silencio en la recta final, respetando las reglas y dejando al ciudadano decidir libremente. Cada día que sigue saliendo la propaganda proselitista del gobierno, se aumenta el descrédito del Tribunal y sus magistrados.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)