Off and running

It was a chilly winter for Barack Obama, politically speaking. For six months, he and his party shivered under the avalanche that had buried them in November’s midterm election while Republicans disported themselves on the partisan ski slopes, pausing only to throw snowballs, some of them dirty, and warm themselves with nice hot cups of tea. Lately, though, there’s been a change in the weather.

The barometer began to rise on Wednesday, April 27th, when the Hawaii state health department agreed, per the President’s request, to bend its rules and release his so-called “long form” birth certificate. “We’re not going to be able to solve our problems if we get distracted by sideshows and carnival barkers,” Obama said. “We’ve got better stuff to do. Ive got better stuff to do.” What stuff? Well, by that Sunday, Osama bin Laden had been killed, in Abbottabad, Pakistan. By last week, Obama’s public-approval rating had reached sixty per cent, the highest since his sixth month in office.

Carta al Jorge Schafik Handal hijo

Estimado Jorge:

¿quieres ser alcalde de San Salvador? Bueno, cualquiera puede ser candidato, con tal que encuentre un partido que lo postule. Sólo que vos no tuviste que buscar un partido, sos del Partido Comunista por nacimiento.

Como hijo de tu padre Schafik, no tuviste que ganarte el derecho de ser candidato con ideas, con propuestas, con planes para la alcaldía. Porque no creo que tus camaradas te coronaron candidato por tu brillante idea de ofrecer a los vendedores informales del centro como alternativa que se ganen la vida con huertos caseros.

Permita que reproduzca lo que dijiste en una entrevista reciente:

“Hay que ofrecerle a la gente otra alternativa que la saque de la calle. No hablo de que vamos hacer una política de empleo, que le vamos asegurar a todo mundo un buen empleo, no.”

Entonces ¿qué tipo de proyectos?

“Proyectos para que la gente pueda ser productiva desde su casa. Hablo no de maíz y frijoles, sino de legumbres, de vegetales, que hay proyectos exitosos. Cómo hacer agricultura urbana, que no se necesita un gran solar, ni siquiera el patio de la casa, sino que hay formas de cómo hacerlo, en bolsas, en cáscaras de huevo, en cosas reciclables se pueden hacer en las orillas de las casas. Entonces hacer pequeñas empresitas.”

¡Genial! Al fin alguien ofrece una opción política a la gente que quiere regresar al bello pasado, cuando no había que salir de la casa para trabajar en fábricas, sino que cada quien cultivaba su comida, las mujeres cosieron la ropa y todos eran pobres pero felices...

Por lo menos es novedoso un candidato a alcalde que dice que “no vamos a hacer una política de empleo...”

Tal vez tenga razón, porque el gobierno del FMLN tampoco hace una política de empleo y también habla mucho de crear ‘seguridad alimenticia’ mediante la promoción de la agricultura familiar. Así que vos sólo aplicás esta idea de tu partido a la vida urbana...

Los salvadoreños que quieren empleos y un salario digno para comer y para vestirse, y que exigen a sus gobernantes políticas de crecimiento, de inversión y de empleo... tendrán que votar por otro alcalde.

Suerte con tus huertos, camarada, te desea Paolo Lüers

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Victoria pírrica de Correa

El referéndum del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para reformar la justicia y regular la prensa, ha sido aprobado en lo tocante a ambas cuestiones -había un fárrago de 10 preguntas- por diferencias tan escasas que muestran un país partido en dos. Victorias pírricas como esta no hacen ningún bien a nadie; ni al votante, ni al aparente vencedor.

Si Correa fuera un gobernante prudente comprendería que no se puede legislar en materias tan delicadas contra el parecer, no ya de una gran minoría, sino de una mayoría, porque la suma de votos nulos y en blanco dejan muy lejos el del 50% más uno de los electores. Pero piérdase toda esperanza, porque el líder ecuatoriano acaba de decir que "la prensa es un nuevo opio del pueblo", declaración envuelta en la repetida idea de que solo los poderosos tienen acceso a los medios de comunicación. En un país como Ecuador, de bajísimos índices de lectura de diarios, es cierto que la prensa es artículo de consumo de las capas superiores de la sociedad; pero el Gobierno bien que se ha dotado de sus propios medios de comunicación, impresos y audiovisuales, con lo que nadie debería decir que no los hay para los más necesitados. Lo que ocurre es que la prensa ecuatoriana, que Correa llama burguesa, no está a las órdenes del presidente. Y así es como se formará un consejo regulador sumiso al poder, para velar para que los periódicos se comporten y que se apruebe también una ley de contenidos periodísticos, términos que apenas son un alias de la censura. Igualmente, en los próximos 18 meses, una comisión ad hoc domará la justicia, que es otro de los poderes que no controlaba la presidencia. Ecuador no es hoy por ello una dictadura, pero el presidente Correa debería entender que el camino a la justicia social no puede pagarse con monedas de libertad; porque se suele acabar sin la una y sin la otra.

(El Pais/Madrid)

Columna transversal: Solo preguntando

Salió el "bombazo" que El Faro estaba anunciando desde hace rato. Un largo reportaje llamado "El cártel de Texi", basado en investigaciones policiales y de inteligencia realizados durante los últimos 10 años.

Me parece bien que al fin estas cosas salen a la luz, en vez de seguir durmiendo en archivos secretos de la PNC, del Ministerio de Seguridad y del Organismo de Inteligencia del Estado. Talvez así, forzado por la opinión pública, la fiscalía y los tribunales reaccionen y abran juicios contra los responsables.

Talvez ahora. Porque anteriormente, parte de esta información ya había salido en El Diario de Hoy. No tan detallada, porque a este periódico ningún funcionario les abrió el acceso a los expedientes policiales y de inteligencia como pasó ahora con El Faro. Ahora que un medio cuenta con el apoyo decidido de funcionarios de la policía, del aparato de inteligencia y del gabinete de seguridad del gobierno Funes-FMLN, talvez este "bombazo" lleve a los que ni la anterior ni la actual administración han logrado: que las investigaciones conduzcan a que el supuesto "Cártel de Texi" sea llevado a corte y desmantelado.

Algo ya está pasando, hay indicios que la Fiscalía General de la República y la Corte de Cuentas ahora, ante la presión de la opinión pública que generó la filtración de los informes policiales mediante El Faro, empiezan a actuar.

Las preguntas que hay que hacer incluyen esta: ¿Por qué las autoridades de seguridad no han llevado las investigaciones a la Fiscalía antes, sin tener que usar como palancas la filtración y la publicación en El Faro? Esta pregunta la tendrían que contestar tanto los anteriores como los actuales titulares de seguridad pública.

O talvez las llevaron a la Fiscalía y ésta no actuó. Talvez porque las investigaciones no eran suficientemente sólidas, o talvez porque las traspapelaron en la Fiscalía. Estas preguntas las tendrán que contestar los anteriores y el actual titular de la Fiscalía...

Adicionalmente, yo me hago dos preguntas más, leyendo la publicación de El Faro. Uno como periodista, otra como ciudadano.

Como periodista me intriga la interrogante siguiente: ¿Quién usó a quién en este asunto? ¿Usó El Faro inteligentemente a sus fuentes policiales y logró de esta manera armar un rompecabezas que permite ver la realidad del crimen organizado? ¿O más bien personeros del gobierno usaron al Faro? En este caso, ¿para qué fin? ¿Para presionar a la Fiscalía y al sistema judicial para que actúen contra el crimen organizado? ¿O para presionar o perjudicar a ciertos personajes, posiblemente incluso dentro del gobierno o de los partidos de gobierno?

Estas preguntas surgen cuando las autoridades, en vez de usar los procedimientos institucionales, buscan atajos o un by-pass a la institucionalidad y actúan con secretividad y conspiración. Por ejemplo, filtrando investigaciones y nombres, en vez de poner la cara y acusarlos formalmente.

Yo no puedo contestar todas estas preguntas. Leyendo con atención el reportaje de El Faro, me parece que en este caso el utilizado es el medio y no "la fuente". Lo publicado no es una investigación de El Faro, sino caja de resonancia de una investigación de la policía. Son funcionarios de seguridad pública del actual gobierno que decidieron cuáles informaciones y nombres entregar a los periodistas y cuáles no.

No estoy diciendo que esto es malo. No necesariamente. Pero por lo menos hay que tomarlo en cuenta a la hora de valorar la publicación y sus alcances. Como periodista uno siempre tiene que tratar de descifrar --y si es posible, hacer transparente-- las intenciones e intereses de "la fuente" que al mismo tiempo es actor de la historia.

La otra interrogante me la hago más bien como ciudadano: ¿Son el "Cártel de Texi" y las actividades que desarrolla, el tipo de delincuencia que tiene en crisis al país, a su economía, al ánimo de los ciudadanos? Yo me atrevo a decir: por muy criminal que sean los negocios de los señores de Texi, así como están descritos en El Faro, no son ellos los que me roban el sueño, los que mantienen en situaciones de toque de queda a miles de familias. No son ellos el tema central de seguridad pública en El Salvador, sino las pandillas que diariamente afectan y violentan a buena parte de la población. Que yo sepa, los mafiosos de Texi no andan matando ni extorsionando a sus vecinos en Chalatenango o Santa Ana...

Hay un punto donde ambas interrogantes se cruzan: ¿Será posible que estas filtraciones sobre este tema (y no sobre el actuar de las pandillas en Soyapango, Sonsonate o San Miguel) tienen como propósito distraer la atención del público de los problemas de seguridad pública que el gobierno o sabe o no quiere enfrentar? ¿Será que hoy se habla tanto de crimen organizado y regional y de cuello blanco, porque cuando se habla del crimen de cuello sucio, el de los pandilleros, el de los muertos de todos los días, el gobierno se ve tan mal?

Sólo preguntando.

(El Diario de Hoy)

Carta al símbolo de la ‘izquierda de lujos’

Estimado compañero:

Usted tiene fama de andar en lujosos carros deportivos, a pesar de presentarse como político progresista, como un hombre de izquierda.

Usted tiene fama de viajar en aviones privados, a pesar de que se proyecta al pueblo como promotor del cambio y de la responsabilidad social.

Usted se viste de los mejores trajes hecho a la medida, frecuenta los restaurantes más lujosos e invita a sus alegados a los licores más finos, pero sigue manejando un discurso de izquierda.

Usted pide al pueblo y a los empresarios sacrificios económicos para salir de la crisis económica, pero en lo personal vive la vida loca de lujos y de lujuria.

Usted se presenta como hombre casado y padre de familia, pero cada rato conocemos de nuevos amoríos suyos.

Su esposa, por lo menos en público, hace ojo pacho a este juego para no perjudicar la imagen de su esposo como funcionario y como líder de izquierda, pero a esta altura ya nadie le cree.

Lo más increíble: mientras todo esto estaba pasando, durante años y a la vista de todos, usted todavía gozó de la credibilidad y del liderazgo de un líder progresista. Nadie le cuestionaba sus pretensiones presidenciales. A todo les parecía aceptable su estilo de vida.

Hasta que usted cometió llevó el problema de mujeriego a otro nivel y empezó a corretear a mucamas en un hotel de lujo...

De repente, ya cuando en la prensa salieron los fotos de usted preso por abuso sexual, su partido y toda la izquierda lo empezaron a cuestionar. Un poco tarde, ¿verdad?

Si le hubieran parado el tren antes, cuando no era un caso criminal, sino ‘solamente’ de ética, todos se hubieran ahorrado un montón de problemas.

C'est la vie (así juega la vida), monsieur Dominique Strauss-Kahn, todavía jefe del poderoso Fondo Monetario Internacional y hasta hace poco candidato a la presidencia de Francia, actualmente preso en la cárcel de Rikers Island en Nueva York,

Paolo Lüers

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Yo no los estoy esperando (a los sectores juveniles de los partidos políticos)

Los sectores juveniles de los partidos políticos son más de lo mismo, son versiones en miniatura de los feudos en que se han convertido los partidos salvadoreños, no hay diferencia; salvo la edad, entre el representante juvenil y el secretario general o el vocero del partido en cuestión. Hablan igual, se expresan igual, responden igual.

Recientemente Rodrigo Samayoa ha escrito un artículo titulado tomarse el cerro, en el cual les dice a los representantes juveniles de los partidos políticos: ustedes son los llamados a cambiar sus respectivas fracciones, y, los reta diciéndoles; los estamos esperando. Pues yo les digo a estos representantes juveniles: NO los estoy esperando.

Ciertamente, en El Salvador necesitamos un nuevo estilo de partido político, pero hay que estar claros en algo, los partidos políticos existentes no van a cambiar su esencia, no van a dejar de ser lo que son y menos con los representantes juveniles actuales. ¿Por qué? Porque si un pato camina como pato, se mueve como pato y grazna como un pato ¿qué digo que es? Evidentemente se trata de un pato. Pues más claro no lo puedo decir: los representantes de los sectores juveniles de los partidos caminan como los secretarios generales, se mueven como ellos y hablan como ellos, en fin, son como ellos.

En abril estuvieron los representantes juveniles de los partidos políticos en la entrevista Frente a Frente, el tema era: “la juventud en los partidos políticos ante temas de país”; si quieren perder una hora de su tiempo, acá les dejo el link: http://www.esmitv.com/entrevista/nota.php?id=91. Ni uno de ellos ha dicho algo nuevo sobre algún tema de país, ni uno de ellos se salio del guión; de partido claro está, ni uno de ellos responde directamente a lo que se le pregunta, responden: “como partido hemos hecho esto y aquello…”, “la postura del partido es,…”, bla bla bla bla.

Una característica generalizada de los partidos es que no permiten el debate público de ideas, no permiten que uno de sus propios miembros los cuestione con argumentos y menos de manera pública, como si eso los volviera débiles, claro en el caso salvadoreño los debilita porque es muy raro el político salvadoreño que sabe defenderse con argumentos, lo que saben hacer es repetir slogan políticos y salirse por la tangente. Los políticos salvadoreños son ovejas de las cúpulas, así, los mentados representantes juveniles son ovejas de las cúpulas partidarias, ostentan ese puesto porque han sido los que han sabido seguir el guión al pie de la letra, han sido la oveja más obediente al pastor y además ha sido la que ha sabido mantener al resto de corderitos dentro del rebaño.

Espero que los representantes juveniles se sientan aludidos, ya saben que tienen el derecho a responderme, me encantaría que todos los lectores de Siguiente Página los puedan leer, para constatar esa agudeza mental, esas ideas claras que los tienen en el cargo que ocupan.

En fin, espero que muchos se hayan tomado en serio la carta a los jóvenes de Don Paolo, aunque debo decir que le cambiaría el titulo a: carta a los salvadoreños, ya que muchos salvadoreños jóvenes, no tan jóvenes y viejos se sienten frustrados por la política, pero quieren un Estado moderno y creativo, son muchos los salvadoreños que independiente de su edad tienen propuestas e ideas, son muchos que debaten y escuchan, entonces porque pedirle sólo a los jóvenes que funden un partido, hay que pedírselo a los salvadoreños. Yo creo que hay salvadoreños como; Rodrigo Samayoa, que se enfrenta con la página en blanco a escribir sus ideas, a proponer nuevas formas de hacer las cosas, que tiene humor y buen talante para decir lo que se tiene que decir. A gente como Rodrigo si estoy esperando y estoy seguro que los salvadoreños están conmigo. Intenta tomarte un cerro.

Carta a quienes ya saben de quienes hablo

Señores:

Esta carta es a quienes decidieron llevar el debate de ideas políticas a otro nivel: el de la violencia directa. Mensaje recibido.

Yo hago uso de la libertad de expresión, eso es mi oficio. Quien no está de acuerdo con lo que yo escribo, o quien se siente ofendido tiene todo el derecho de hacer uso de la libertad de expresión para contestarme, para atacarme, para criticarme a mi o mis ideas. Incluso de insultarme.

Pero alguien llevó el debate político al nivel de violencia. Por suerte ninguna persona salió lastimada, más por suerte que por prudencia de los perpetradores.

Si me quisieron mandar un mensaje, acuso que está recibido. Pero esto no va a cambiar mi manera de expresarme y de intervenir como crítico en la política nacional. De ninguna manera.

Invito a los que se sienten ofendidos por mis críticas a defenderse o contraatacar en público, y no en la oscuridad de la noche y con violencia...

Salimos de una guerra que se generó porque la crítica y la disidencia se enfrentaron con violencia, la cual a su vez provocó respuestas violentas. Espero que nadie quiere volver a activar este círculo vicioso.

Además no es necesario. Tenemos, por suerte, ahora la libertad de enfrentarnos con ideas y críticas.

Les repito: Mensaje recibido, pero rechazo contenido y forma.

Paolo Lüers

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Tomarse el cerro

Hay una frase de Facundo Guardado que siempre recuerdo cuando escucho a movimientos jóvenes: “Tómense un cerro primero”. Lo decía en una reunión con un grupo de jóvenes que se quejaban de que los partido políticos no les daban espacio. Era claro el mensaje, dejen de quejarse y hagan lo complicado, no pidan permiso, simplemente pasen adelante.

Los partidos políticos son aparatos que buscan el poder y una vez lo obtiene buscan como conservarlo. De igual manera los lideres de los partidos. No será porque se ha cansado que el Secretario General del Frente deje su puesto, será porque pierda el control del partido y el respaldo. El Presidente de ARENA seguirá siendo Presidente hasta que alguien le diga, discúlpeme señor que aquí vengo yo y quiero la responsabilidad.

Para las cúpulas de los partidos las juventudes son un sector y no pasan de eso, los directores de juventud tiene que dar el paso de ser un sector a ser una parte integral en la decisiones de los partidos. Yo hubiera esperado que alguien pudiera decirle al Secretario General del PDC: “miré, ya que hay que refundar el partido, yo que represento a las juventudes demócratas cristianas, yo que pienso y creo en el doctrina social de la iglesia, ahora voy yo”. Pero al parecer eso no va a pasar. Gustavo Moreno te estamos esperando.

Me ha gustado que en el CD la juventud diga claramente que no quiere a Chévez como secretario general. Pero aun así es tímida la respuesta. La conclusión es clara, sí Dada, Zamora y Silva están en el ejecutivo; Kattán y Durán son impresentables; pues o traen de regreso a Jorge Villacorta o es el director de juventudes. Mejor todavía juntos. Tal vez así resucita el CD. Marlon Anzora te estamos esperando.

Se que las juventudes del Frente han intentado los suyo. La organización en Santa Tecla merece un claro reconocimiento. Pero si no se atreven a cuestionar a su propio alcalde no tendrán ninguna credibilidad, se les verá como un brazo al servicio de Óscar Ortiz. Yo se que no son eso, pero necesitan probarlo. Después de tremendo acto de rebeldía, a la dirección no le quedará otra que escucharlos.

Rebeldes, porque si la juventud no es rebelde ya estamos fritos, si la juventud es conservadora, ya estamos fritos, porque si la juventud no se atreve a tomar un riesgo y hablar, ya estamos fritos. Aquí no vamos a esperar a nadie, no vamos dejar que nadie esté cómodo. Los periódicos tuvieron que tener un Faro para dinamizarse. Pues los partidos tendrán deberán tener su Faro también.

Paolo Luers escribía hace poco una carta a los jóvenes. Muchos han tomado nota de esa carta, muchos Liberales, Verdes o Social Demócratas, han leído con atención esa carta. Ahora yo le agrego, es la hora de tomarse el cerro. Ahora hay que darle vuelta a los partidos en decadencia y los refundamos. Y si no se dejan fundamos el propio.

El dilema peruano y los ‘hijosdeputa nuestros’

No quisiera estar ante el dilema de Mario Vargas Llosa -y de 18 millones de peruanos- de tener que escoger entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori. Entre populismo de izquierda y populismo de derecha. Entre dos formas de autoritarismo. O, como lo describió Vargas Llosa, entre cáncer y Sida.

Pero si estuviera ante este dilema, haría lo mismo que don Mario: votaría en contra del fujimorismo – o sea, contra la forma de populismo que ya tuvo oportunidad de gobernar y que ya comprobó que no cumple la promesa de respetar la institucionalidad democrática.

A Mario Vargas Llosa toda la derecha continental lo ha regañado por esta decisión. No sólo las derechas reaccionarias y represivas, de las cuales de todos modos no se podía esperar otra cosa que abrazar al fujimorismo, sino también los liberales. Me contó mi amigo Manuel Enrique Hinds, quien estuvo presente en la reunión de los guardianes del liberalismo (la célebre Mont Pelerin Society) en Buenos Aires en la cual Vargas Llosa dio a conocer su decisión ante el dilema peruano: votar por Ollanta Humala. Los guardianes del liberalismo casi le chiflaron la vieja, algunos salieron de la sala.

Esto es grave. El liberalismo, si quiere tener credibilidad en América Latina, ya no puede tomar la posición de decir, como lo han hecho equivocadamente generaciones de liberales norteamericanos: Este es un hijueputa (corrupto, represivo, ladrón), pero es nuestro hijueputa...

Los detractores de Vargas Llosa, quienes en Perú ya están haciendo alianzas con los Fujimori para evitar la presidencia de Ollanta Humala, dicen básicamente esto: los dos son un peligro para la democracia y la institucionalidad, pero por lo menos los Fujimoris no son hostiles contra la empresa privada. Roban y reprimen, pero quienes los dejan en paz, pueden seguir haciendo sus negocios sin problemas... En cambio, Ollanta, ¿quién sabe? Promete no atentar contra la empresa privada, pero ¿cómo le podemos creer?

Es un poco raro: Hay duda respecto a los dos. Pero el beneficio de la duda se concede a quien ya comprobó su vocación dictatorial.

En nombre de la defensa del derecho de hacer negocios los liberales a veces cierran los ojos y apoyan o toleran regímenes dictatoriales, con tal que sean de derecha. Cuando en Alemania el parlamento votó por otorgar poderes totales a Hitler, los liberales dieron sus votos y alegaron que de otra manera el país caería en manos del comunismo. En España los liberales no defendieron la República sino dejaron que Franco llegara al poder. En El Salvador los liberales cerraron filas con conservadores, militares y fascistas –todos enemigos de la libertad y del liberalismo-, con tal que los protegían de la izquierda insurgente – que surgió precisamente porque en este país los liberales nunca habían hecho bien su trabajo de crear una sociedad libre y abierta...

Mario Vargas Llosa tiene toda la razón política y moral cuando dice que ante el dilema en que está el país resultado de la incapacidad de los liberales, les toca organizarse para que no vuelva a ganar la derecha corrupta y represiva de Fujimori – y al mismo tiempo para que Ollanta tenga quien lo detenga cuando rompa sus promesas e intente llevar al Perú en el camino chavista.

Es la única posición moralmente defendible ante el dilema peruano. También la única que deja vivo y con credibilidad al liberalismo. Si los liberales ahora apoyan al ‘hijueputa nuestro’, pierden su identidad, su independencia, su capacidad de ejercer oposición efectiva. El fujimorismo los come, los envuelve, los pervierte, como ya pasó antes. Este peligro no existe si gana Ollanta. Existen múltiples peligros si este hombre llega al poder, pero no el peligro de comerse al liberalismo.

Con el peligro que los liberales de El Salvador me regañen: La única salida de los liberales y demócratas del Perú es votar contra Fujimori y al mismo tiempo posicionarse como oposición contra Ollanta.

(El Diario de Hoy)