Carta al presidente de la República

Señor presidente:

Cedo este día el espacio de mi carta al doctor Fabio Castillo, prominente jurisconsulto y ex-coordinador general de su partido FMLN, quien en una entrevista televisiva le hizo algunos planteamientos a usted.

“Hay cosas en las que la empresa privada tiene razón y cosas en las que no tiene. Tiene razón, por ejemplo, en lo de la declaración patrimonial. No le veo sentido a hacer una declaración patrimonial que no va a tener ninguna consecuencia. Si tú pones una declaración patrimonial es para poner algún tipo de impuesto sobre tu capital líquido. Pero nos han dicho que eso no va a pasar, ¿entonces, para qué van a declarar los bienes las personas? No tiene sentido.

Además, el Presidente vetó, bien, él está en su derecho de vetar por razones de conveniencia o inconstitucionales. Lo vetaba por inconstitucional, diciendo que de acuerdo a la Constitución estamos obligados a proteger la vida, la salud, etcétera, y que para eso se necesitan recursos.

Entonces, quiere decir que la declaración patrimonial sí es para que el Estado tenga recursos, no es como nos habían dicho.

No sé quién sea ahora el asesor jurídico del Presidente, yo definitivamente no...

En qué voy a proteger yo la vida de los salvadoreños con ir a declarar los pocos bienes que tengo, o los muchos que tienen algunas personas? ¿En qué le ayudo al pueblo salvadoreño con eso?

Sí podría ser alguna ayuda si sobre eso tuviera que pagar algún impuesto, pero el gobierno se ha empeñado en decirnos que no.”

Y más adelante el doctor Fabio Castillo hizo unos planteamientos que, para mi entender, también llevan como destinatario al presidente de la República. A la pregunta de por qué no puede ser Fabio Castillo candidato presidencial del FMLN, contestó: “No tengo ni las cualidades ni los defectos indispensables para ser presidente de El Salvador: la soberbia, la ingratitud, el olvido inmediato de las

promesas electorales....”

Aprovecho esta carta para hacerles llegar estos planteamientos del doctor Fabio Castillo, porque entiendo que van con dedicatoria. Y porque usted no estaba en el país, cuando el doctor Castillo le dirigió estas palabras.

Saludos, Paolo Lüers

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El segundo gobierno Santa Claus

No es tan importante si se logra un pacto social o si es el gobierno que unilateralmente tome decisiones: Importante es que alguien tome decisiones y defina prioridades.

No podemos seguir con un estado Santa Claus. El país no se puede dar el lujo de tratar de atender todas las necesidades y todas las deudas sociales al mismo tiempo. Esto, en última instancia, lleva a no resolver ninguno de los problemas.

Hay dos grupos de urgencias: los sociales que, corresponden a deficiencias históricas y demandas no atendidas en las áreas de pobreza, alimentación, educación, salud, transporte, etcétera; y las urgencias económicas, que corresponden a la necesidad de crear empleo e impulsar crecimiento económico. Las grandes urgencias de seguridad pública se ubican en esta categoría. Son inversiones.

El dilema –no sólo para el estado y su gobierno, sino para toda la sociedad– es que las necesidades sociales parecen los más urgentes, porque corresponden a tragedias humanas; pero que las urgencias económicas son los más estratégicos, porque comprometen la viabilidad del país en el futuro. Incluyendo su capacidad de atender, de manera estructural y definitiva, los problemas sociales.

En esta situación llegó a gobernar en El Salvador la izquierda, que durante décadas ha denunciado, con razón, las deudas que el estado tiene con los sectores pobres y marginados. Y no cualquier izquierda: una izquierda con poca capacidad de analizar y entender la relación entre las dos categorías de urgencias; una izquierda que por reflejo y dogmatismo tiende a priorizar las urgencias sociales por encima de las económicas que no logra analizar sin filtros ideológicos. Una izquierda además resentida y revanchista.

Así más o menos podemos describir la triste actuación del gobierno del FMLN y de Mauricio Funes. El resultado es obvio: no hay prioridades; e incluso cuando las definen, las definen mal. Queriendo hacer todo, porque todo prometieron, no resuelven nada.

Veamos algunos ejemplos. Hay un sinfín de estudios que analizan las deficiencias de educación que habrá que superar para que dejen de obstaculizar el desarrollo y el crecimiento. En ninguno de los estudios se señala la importancia de los uniformes escolares. Es obvio que cuando estamos hablando de la educación como motor del desarrollo, nos estamos refiriendo a invertir en la enseñanza de tecnología, idiomas, técnicas de comunicación - no en zapatos y uniformes. Pero el esfuerzo administrativo y financiero prioritario del Ministerio de Educación es dirigido a subsidiar a toda la población del sistema público con uniformes y zapatos gratuitos. Sin focalización. Sin priorizar

Otro ejemplo: Ante el desastre que es el transporte público, el Estado tiene dos opciones. O invierte en el subsidio sin afectar en lo más mínimo el sistema obsoleto y caótico, o invierte en un sistema nuevo, humano y eficiente. Obviamente no puede hacer las dos cosas al mismo tiempo. La primera opción es paliativa, la segunda resuelve el problema.

Los gobiernos siempre tienen que priorizar. Gobernar es priorizar. Los malos gobiernos priorizan sin contundencia y aplicando criterios populistas, electorales y de intereses a corto plazo. Los buenos gobiernos priorizan con criterios de largo plazo, de desarrollo, aun y cuando esto va en contra de las demandas populares. Por esto, los mejores gobiernos son los que logran concertaciones con la oposición y con los actores sociales y económicos, para conjuntamente asumir el costo de políticas que corresponden a prioridades de largo plazo y estructurales y no a las urgencias más sentidas de carácter social.

Es con esta lógica que hay empezar a hablar de las prioridades de los recursos del país. Y es ahora, antes de aprobar el presupuesto. Aprobar otro presupuesto más sin haber debatido y discutido las prioridades es un pecado.

El presupuesto presentado por el gobierno del FMLN y Funes no corresponde a una priorización racional. Trata de resolver todo y resolverá nada.

Por más que duele: El Estado no puede, mucho menos en situación de crisis, atender de fondo las urgencias y demandas sociales, por más que un gobierno de izquierda quiera. Por más que duele, el Estado no puede hacer crecer sus gastos sociales, mientras no logre hacer crecer la economía. Esto no significa suspender las políticas sociales. Significa definir claramente que las políticas sociales no son para resolver la pobreza y la marginación, sino para garantizar lo mínimo a los sectores en extrema pobreza. Son de emergencia, no pueden ser estructurales.

Hay que tener claro –y este gobierno obviamente no lo tiene claro– que la solución de los problemas de la pobreza pasan por la creación de empleo, las nuevas tecnología, la competitividad de nuestras empresas. Esto significa que en vez de seguir gastando en subsidios, hay que reducirlos al mínimo (atención exclusivamente a las familias en extrema pobreza). Y cada dólar ahorrado en subsidio hay que invertirlo en áreas que afectan la creación de empleo y la generación de riqueza, por ejemplo en seguridad. No en otros subsidios, no en uniformes.

Sin la voluntad de definir prioridades y asumir el alto costo político, no avanzamos. Sin la voluntad de parar al gobierno en su intento de imponer otro presupuesto sin haber definido bien las prioridades, es irresponsable. El problema es que este es segundo gobierno Santa Claus, luego de la administración Saca. El país no aguanta 10 años sin rumbo definido. No es un problema de derecha versus izquierda, es un problema de responsabilidad versus irresponsabilidad, de eficiencia versus populismo.

Y si el gobierno no puede o no quiere definir las prioridades, que lo haga la sociedad civil, la oposición, la academia, en un gran debate nacional. Una vez claramente definidas, las prioridades se imponen.

(El Diario de Hoy)

Columna transversal: Romper el cerco del pesimismo

¿Hay alguien que todavía cree en este país? ¿Hay alguien que piensa que se pueden resolver los serios problemas que ahora impiden el crecimiento económico? ¿Hay alguien que está convencido de que el país tiene futuro? ¿Hay alguien que tiene el valor y la solvencia para decir "vamos a arreglar el país" y para presentar propuestas?

Entonces, ¡que por favor hablen! En voz alta.

¿Cómo va a resolver sus problemas un país, si los que gobiernan hablan de nuestra economía como si estuviera condenada a fracasar? Aunque usted no lo crea, el mismo presidente del Banco Central de Reserva dijo: "El barco se está hundiendo, pero todavía sigue la música, la gente todavía está tomando su champán y comiendo su caviar. Quizás no nos hemos percatado de que la catástrofe ya está encima".

¿Cómo va a salir de la incertidumbre un país, si la oposición política no sabe combinar la crítica permanente al gobierno (que es necesaria e incluso tendría que ser mucho más consistente y fuerte) con una visión positiva de un país próspero y justo?

¿Cómo va a encontrar rumbo hacia el crecimiento un país, si los empresarios y ejecutivos se vuelven reactivos frente a las amenazas de políticas públicas que desincentivan la inversión, en vez de promover activamente su modelo de desarrollo?

¿Cómo va a entrar en el debate necesario el país de cómo definir sus apuestas y prioridades, si los generadores de opinión y los tanques de pensamiento fomentan la frustración y no las energías y las ideas para las reformas y los cambios necesarios?

No es que nadie está pensando en el futuro. No es que nadie esté invirtiendo en el futuro. Sólo que los señales y tendencias positivas no penetran la opinión pública y no rompen con la "psicología de la crisis". Hay miles de estudiantes haciendo grandes esfuerzos y sacrificios para convertirse en los profesionales que el país necesita para salir adelante y superar la pobreza intelectual que está a la base de la pobreza física. Pero no tienen la misma visibilidad y el mismo impacto sobre nuestra manera de percibir el país que los pandilleros, los emigrantes, los resignados.

Hay proyectos empresariales maravillosos, a pesar de la crisis y de la desconfianza con que los ve el partido de gobierno. Proyectos audaces como Calvo en La Unión, como Decamerón en Sonsonate, como El Pedregal en El Espino, como Plaza Futura en la Escalón y Plaza Mundo en Soyapango, como las nuevas industrias textiles, para solamente hablar de los grandes y visibles. Pero el presidente de la República aparentemente no entiende su importancia. Prefiere atender un compromiso personal en Brasil, y no atender el compromiso con el país y su futuro en Plaza Mundo.

Otra oportunidad no aprovechada para ponerse a la par de los inversionistas y conjuntamente dar una señal positiva y de confianza al país. Y cuando acepta la invitación, como en el caso de El Pedregal, aprovecha la oportunidad para hacer lo contrario: insultar y amenazar a los inversionistas...

Pero la responsabilidad de devolvernos la confianza en la factibilidad del desarrollo y de la superación, incluso de la excelencia, no la tiene sólo el gobierno. No debe depender del gobierno, mucho menos del gobierno que tenemos. Siempre dicen que los factores decisivos para salir de crisis económicas son psicológicos: romper la frustración y el pesimismo; fomentar la disposición de tomar riesgos y buscar innovaciones; reconstruir la confianza en la capacidad del país y de sus fuerzas productivas...

Parte de ser oposición eficiente es saber definir las alternativas y enamorar a la gente de ellas. Es la parte talvez más importante que la capacidad de criticar al gobierno y sus políticas equivocadas. En este sentido, lo que hay que hacer para ganar futuras elecciones en buena medida es lo mismo que falta para devolverle al país la confianza en su economía y su futuro. Los empresarios no tienen que incursionar la arena partidaria, apoyan a la oposición creando visiones factibles para el crecimiento del país.

Los generadores de opinión (medios, académicos, dirigentes religiosos, tanques de pensamiento...) no tienen por qué intervenir en las batallas partidarias, con tal que aporten con análisis, investigación y debate a la construcción de alternativas y al rompimiento de la resignación pesimista que tiene preso al país, cumplen con su responsabilidad con la democracia...

Lo que quiero decir es sencillo y sólo el inicio de un debate: No abonemos más a la desesperación y frustración. Combinemos la crítica con la generación de ideas nuevas.

(El Diario de Hoy)

Carta al comandante “Ramiro” (diputado José Luis Merino)

Ramiro:

Te felicito por tu libro “Comandante Ramiro”. Está bueno que todos los protagonistas de la guerra cuenten su versión.

Algunos libros los leo del final para atrás, y en tu último capítulo, ya me encontré con una de estas mentiritas que abundan cuando los protagonistas nos cuenten la historia. O más bien, su supuesto papel en la historia...

Hablas de la necesidad de hacerse de un canal de televisión del partido: “De la misma manera que en los años 80 lanzamos una campaña mundial con la consigna armas para El Salvador, vamos a lanzar una campaña con la consigna un canal de televisión para El Salvador.

En este punto te puedo corregir, porque este pedacito de nuestra historia lo conozco bien. La campaña “Armas para El Salvador” no la hizo el FMLN, sino lo hicimos desde el periódico alemán TAZ, un medio de izquierda, pero celosamente independiente y crítico hacía los partidos de izquierda.

El FMLN se opuso. Hizo lo imposible para que no hiciéramos esta campaña con esta transparencia cristalina. Con los mismos argumentos de los comunistas alemanes que también se opusieron: Llamar a dar dinero explícitamente para armas, para ustedes era “radicalismo pequeño burgués”. Nos querían dar órdenes a usar la misma estrategia que habían diseñado ellos: Utilizar organizaciones y temáticas humanitarias y religiosas para levantar fondos y canalizarlas al FMLN...

Pero nosotros no acatamos ordenes. Nos daba pena instrumentalizar los sentimientos humanitarios de la gente para financiar una guerra que no entendían. Nosotros queríamos provocar conciencia y debate. Y tuvimos éxito: La gente apreció la sinceridad y la audacia de nuestra campaña y donó casi 4 millones de dólares (4,737,755.10 Marcos Alemanes es el balance exacto que publicó la TAZ).

Claro, cuando la Comandancia General empezó a recibir estos fondos, todos querían ser padre de la idea. Retrospectivamente. Excepto Schafick, quien tuvo la decencia de decirnos (a mi amigo inolvidable Klaus Dieter Tangermann y a este servidor, quienes representamos la campaña frente al FMLN): “Ustedes nos dieron una lección. No tuvimos el valor de mostrar la cara para pedir dinero.” Sin embargo, la ‘solidaridad internacional’ conducida por el FMLN jamás aplicó este tipo de campaña transparente, en ningún país. Siguieron con campañas encubiertas. Hasta la fecha.

Así, comandante Ramiro, no trate de tomar crédito por cosas que han tratado de boicotear. Y el canal de televisión para el partido, ¿porqué no lo compran con sus ganancias en ALBA y otros negocios? ¿Por qué nuevamente engañar a la gente solidaria presentándose como pobres cuando tienen pisto?

Paolo Lüers

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Carta abierta a los presidentes de Costa Rica y Nicaragua

Estimada Presidente de la República de Costa Rica, Doña Laura Chinchilla

Estimado Presidente de la República de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega

Desde la llegada a la presidencia del Comandante Daniel Ortega tomé iniciativas en el año 2007 para el fortalecimiento de las relaciones estratégicas de nuestras naciones hermanas en beneficio de ambas. Primeramente sostuve intercambios directos con el entonces presidente de Costa Rica Don Óscar Arias y su Embajador acá en Managua para ordenar distintos puntos de interés a ser tratados con el Gobierno de Nicaragua, propuesta que entregué por escrito al Presidente Ortega para su consideración. Los intentos por montar la Cumbre presidencial bilateral no tuvieron éxitos, provocando que las relaciones tico-nica se mantuvieran en un nivel frío y con tensiones.

Con la llegada a la presidencia de Doña Laura Chinchilla reinicié mis iniciativas para impulsar la Cumbre mencionada, al observar que Ustedes, estimados Presidentes, habían dado pasos en tal dirección.

El mes pasado el 13 de octubre, en San José, el Canciller de Costa Rica René Castro se reúne con mi persona en mi carácter personal por no ser yo funcionario del Gobierno de mi País. Fue una reunión amistosa en la que recojo la voluntad del Gobierno tico para que en noviembre se pueda concretar la tan necesaria Cumbre presidencial. El contenido íntegro de este encuentro no oficial se lo entregué al Presidente Ortega el día 19 de octubre en una Ayuda Memoria en tres páginas que redacté.

El Presidente Ortega manifestó agrado de reunirse con la Presidente Chinchilla y me dijo que a lo inmediato conformaría una Comisión Técnica para precisar los puntos a tratar con la comisión análoga tica. Ambos Gobiernos coinciden en desterrar la mala costumbre de reunirse las comisiones técnicas un día antes de la Cumbre sin dar lugar a serios análisis y pre-acuerdos para ser discutidos y aprobados por los presidentes.

Todo iba en buen ánimo y fraternidad. Pero sucedieron los hechos ya conocidos que lamentablemente han tensado en extremo muy peligroso las relaciones de ambos Gobiernos, llevando preocupación a nuestros dos pueblos hermanos que recientemente son abatidos por la inclemente naturaleza que provocó luto y sufrimiento.

Estimados Presidentes, en los esfuerzos de Ustedes por reanudar el diálogo y realizar la Cumbre en este mes de noviembre, aporté para que se pudiese efectuar la plática telefónica entre Ustedes por intermediación del Secretario General de la OEA Don José María Insulza, comunicación que valoro fue un paso responsable y alentador.

El Presidente Ortega me expresó su disposición a garantizar la no presencia militar para favorecer un clima amistoso para el diálogo, pero me señaló su honda preocupación de que si se despejaba nuestra muy reducida patrulla militar del pequeño pedazo de nuestro territorio nicaragüense en controversia limítrofe, entonces se corría el riesgo de que las autoridades armadas de Costa Rica lo ocuparan. Ante esta preocupación legítima del Presidente Ortega, le dije que yo no lo veía probable sucediera, porque sería un detonante explosivo, ya que entonces las tropas del ejército nicaragüense podían –sin derramar sangre costarricense ni nicaragüense - introducirse en cualquier punto de la larga frontera y fijarse en lado tico para obligar se retiren las fuerzas ticas de nuestro sagrado territorio nacional. También hice ver al presidente Ortega que despejar ese punto de nuestro territorio no lesiona nuestra soberanía ya que el mismo no es una instalación militar permanente, y que tampoco imposibilitaba el accionar tesonero y heroico del ejército y la policía en combate permanente al narcotráfico en el país y en esa zona en particular.

Trasladé al Canciller costarricense la preocupación del Presidente Ortega, y Don René Castro me reiteró que no procederían a ocupar tal punto en discrepancia. Y, luego hablé con el Presidente Ortega, haciéndole ver que el Canciller Castro había hecho público en CNN que era obvio que al despejar nuestras tropas el punto mencionado Costa Rica no lo ocuparía. También la Presidenta Laura Chinchilla dijo públicamente que despejaría del sector a las autoridades armadas de su país en el mismo espíritu de Nicaragua para evitar tensiones y facilitar el diálogo.

Estimados Presidentes, esta grave tirantez podría desencadenar situaciones que sólo mucho dolor y llanto acarrearan a nuestros pueblos hermanos.

Soy de la consideración que los puntos fundamentales para la Cumbre presidencial ya se han construido, aunque en un camino muy accidentado y no deseado por ustedes, pero permiten iniciar el dialogo ya, a lo inmediato, en función de la Cumbre presidencial pendiente.

Los pueblos de Costa rica y Nicaragua debemos estar firmemente unidos exigiendo que nuestros gobernantes realicen la Cumbre bilateral, y aprueben en primera instancia que el actual diferendo limítrofe lo resuelvan los propios ticos y nicas en el marco del Tratado Caña Jerez y los Laudos correspondientes, dispensando las fallas que la OEA haya tenido en la difícil labor de facilitar el diálogo entre partes aún muy apasionadas. Y, de no ponerse de acuerdo se apele, hasta entonces, en un ambiente amistoso, en La Haya.

La Cumbre presidencial no debe ser suspendida, es lo único, en el cortísimo plazo, que queda para no precipitarnos al abismo. En esta cumbre hay asuntos de mucha importancia para afianzar un clima de paz y hermandad, el comercio, el turismo, la seguridad nacional ante el narcotráfico y el crimen organizado, para la cooperación entre nuestras naciones y otros de las reuniones binacionales.

Presidentes, en 1891 el 15 de setiembre Rubén Darío estuvo presente en Alajuela cuando se erige la estatua al héroe costarricense y centroamericano, el humilde soldado Juan Santamaría quien muere luchando hombro a hombro con sus hermanos nicaragüenses expulsando al invasor filibustero yanqui Walker. Entonces emocionado expresó Darío: “ ¡Bronce al Soldado Juan!... estos son los buenos, los grandes, los que no mueren en la memoria de las naciones ”.

En 1948 durante la revolución que sienta las bases de la Costa Rica en paz y democracia del presente, decenas de nicaragüenses lucharon en los bandos que se enfrentaron, cayendo contingentes de humildes nicaragüenses en la batalla, entre ellos el general Enrique Tijerino Somarriba quien luchó al lado del general Augusto César Sandino ante la intervención norteamericana. También don José Figueres Ferrer testimonia el apoyo de los nicaragüenses con la causa del pueblo costarricense, el de sus compañeros el profesor Edelberto Torres y el doctor Rosendo Arguello. Escribe don Pepe “…la inestimable ayuda de ustedes que ha constituido la desconocida base de mi victorialas armas que usted y Chendo me consiguieron son las que me sostienen en el poder..”

Y, en 1978, Don José Figueres nos proporciona el primer lote de armas importante con que cuenta en su historia el FSLN, que empuñan nuestros héroes como nuestro entrañable hermano menor Camilo Ortega quien muere en combate en la insurrección de Monimbó. Y, más adelante todo el pueblo de Costa Rica da su apoyo a nuestro pueblo con columnas guerrilleras de patriotas costarricenses, hombres y mujeres, que se nos suman para botar a Somoza. Recordemos con respeto al Presidente de Costa Rica Don Rodrigo Carazo quien nos brinda apoyo vital para poder introducir de Cuba revolucionaria las armas que el Presidente Fidel Castro nos dona para asegurar la ofensiva insurreccional que pone fin al somocismo.

Estimados Presidentes, ante el ejemplo de la vibrante historia de nuestros pueblos hermanos, les solicito respetuosamente que decidan reunirse en la Cumbre de Presidentes ya acordada para negociar y firmar acuerdos, asegurando un clima de paz, fervor religioso y alegría navideña a nuestros dos pueblos que lo demandan y desean.

Fraternalmente, General Humberto Ortega Saavedra

Managua, Nicaragua 15 noviembre 2010

(Fuente: Confidencial/Managua; Humberto Ortega es hermano del presidente Daniel Ortega y ha sido el estratega del FSLN, luego jefe del Ejército Sandinista y Ministro de Defensa en el primer gobierno sandinista.)

Carta a Ignacio Ellacuría

Querido padre Nacho:

te mataron hoy hace 21 años. Al tomar la decisión de asesinarte, el ejército perdió la guerra. Tuvo que aceptar la negociación. Tuvo que retirarse a su cuarteles, sufrir depuraciones, y salir de la política – mientras que los guerrilleros bajaron del monte para incorporarse en la vida civil y política...

Eso fue exactamente el guión que vos habías escrito para el país. La última vez que hablé con vos, en 1988 en la UCA, te pregunté qué significaba para vos la solución política al conflicto que tanto presionaste al FMLN y al gobierno Cristiani que busquen. Me dibujaste un cuadro que en este momento a todos nos parecía utópico, menos a vos y algunos visionarios en los dos bandos: Que la sociedad mande a sus cuarteles a los militares y que incorpore a los guerrilleros. Que unos se retiren y los otros se desmilitaricen para construir la democracia - con toda sociedad civil.

A algunos militares no les gustó esta solución - y te mandaron a matar. A algunos guerrilleros tampoco les gustó esta idea que - por esto mandaron a matar, en junio del 1989, a José Antonio Rodríguez Porth, el principal asesor del nuevo presidente, Alfredo Cristiani – y quien compartía la visión tuya de una solución política e la guerra.

Vos tuviste la razón. Y al fin, la razón se impuso. Se hizo la paz. Los guerrilleros nos incorporamos en la política, muchos en el partido FMLN, muchos no. Imagínate: Hoy tenemos una Fuerza Armada despolitizada que obedece a un gobierno del FMLN.

Tuviste la razón. Era muy difícil ver esto en el 1988, pero gracias a visionarios como vos, la razón se impuso.

Gracias, Nacho.

Paolo Lüers

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Costa Rica y la irracional defensa

Goethe decía: “Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas”. Las palabras que estos días salen de Costa Rica, me parecen faltas de ideas, son dolorosas, expresan una gran frustración y cansancio. Tienen razón, escuchar a Ortega inventar un problema internacional, un conflicto que tiene toda la pinta de ser oportunismo electorero, cansa. Pero tanto no se merece el pueblo nicaragüense a Ortega como tampoco las ofensas que estos días les lanzan desde Costa Rica. Es vergonzoso que un pueblo tan culto, tan amante de la paz y la ciencia; desperdicie horas en escribir insultos a sus vecinos centroamericanos.

El Ortega de estos años es una de las mayores ofensas que le ha pasado a Nicaragua, pero no por eso tienen que condenar a un pueblo entero. Nicaragua de increíbles riquezas naturales, de gente alegre y sincera. Cuna de músicos y poetas. No como la pintan estos días desde Costa Rica como un pueblo inculto, aprovechado y oportunista.

Los ticos tienen la razón, el gobierno Nicaragüense está haciendo uso ilegitimo del Río San Juan, están dragando y depositando los sedimentos en tierras Costarricenses, han incursionado soldados a tierras ticas, han puesto la peores excusas, como: “la frontera así está en Google Maps”, han obstruido hasta donde pudieron la resolución de la OEA y están haciendo todo lo posible para que cualquier persona se suba por las paredes.

Los ticos están sufriendo en carne propia la inoperancia de la OEA, la incapacidad de los organismos internacional en dar un pronunciamiento. Algo que a todas luces se debería de resolver a favor de Costa Rica. Los únicos que apoyan a Nicaragua lo hacen por afinidad ideológica no porque tengan el respaldo cartográfico y científico necesario.

Ante este escenario entiendo la frustración de muchos ticos. Pero sus comentarios xenófobos, intolerantes y escandalosos no aportan nada a solucionar el tema. Las palabras no caen en espacios vacios, caen en la susceptibilidad de los pueblos latinoamericanos y hacen que la legítima defensa de su territorio sea incomprendida y aunque tengan la razón científica de su lado, alejen la posibilidad de apoyarlos. Así, el bloque de gobiernos simpatizantes de Ortega, lo seguirán apoyando, es más encontrarán más aliados.

Los ticos necesitan enfocar su enfado en entender que Costa Rica no es una isla, que si importa lo que pasa a su alrededor. La cultura de paz y democracia tienen la obligación de promulgarla y expandirla más allá de sus fronteras. Queda claro también que organismos como la OEA deben de ser reformados para poder alcanzar soluciones que le sean útiles a los países miembros. En el caso de Honduras tampoco lograron mayor solución.

Nicaragua no se merece el gobierno que tiene, pero tampoco se merece los insultos de los ticos. Que de presidentes corruptos también han tenido su colección. Todos queremos una mejor Nicaragua, pero los insultos y las agresiones solo fortalecen a Ortega, solo consolidan su poder. Solo generando los cambios necesarios dentro de Nicaragua y en los organismos internacionales es que podemos fortalecer nuestros pueblos, nuestros países y nuestras democracias.