Carta de adiós a un ministro

Señor ministro de Justicia y Seguridad Ricardo Perdomo:
Una de las cosas que vamos a celebrar en la noche del 31 de mayo es que usted se va. Este cargo nunca lo hubieran tenido que confiarle a usted. Porque requiere de una persona en la cual todos podamos confiar: el presidente, sus colegas ministros, sus subalternos, su policías, los ciudadanos – todos. Usted no es esta persona.

No sé quién será su sucesor. Lo más probable es que no será alguien con el cual yo tendré amistad o muchas coincidencias políticas-partidarias. Pero esto no me preocupa. Con tal que llegue alguien en quien confiar, alguien que no tenga doble discurso, alguien que hace lo que dice y dice lo que hace, las diferencias partidarias no importan. Nos podremos sentar para dialogar, para buscar coincidencias, y sobre estas coincidencias construir respeto y cooperación.

La mesa de diálogo que usted está armando será, mientras usted la dirige, la típica mesa falsa que montan los políticos para encubrir sus falencias y para mantener protagonismo político donde no han podido ganárselo con trabajo bien hecho.

Usted se aprovecha de la sed que tiene nuestra sociedad de soluciones concertadas. Nadie puede estar en contra de un diálogo para alcanzar seguridad, paz y justicia. Por esto mucha gente honrada, genuinamente preocupada y bien intencionada ha aceptado el llamado al diálogo por la paz, y con sentido patriótico. Sobre todo porque ha sido convocado a nombre de las iglesias y del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo). Pero al solo presentarse esta iniciativa, y resulta que es una iniciativa no autónoma de las sociedad civil, sino de un ministro (ya para más joder de un ministro que va de salida) - ya varios de los que participaron de buena fe se dieron cuenta que están siendo manipulados. Ejemplo: Usted presentó a monseñor Gregorio Rosa Chávez como representante de la Iglesia Católica, por decisión de la Conferencia Episcopal. Presentó esta mesa como el único esfuerzo oficial y autorizado de la Iglesia. Solo que no existe ninguna decisión semejante de la Conferencia. Los obispos ni siquiera han discutió el tema. Claro que monseñor Rosa Chávez tiene derecho de participar – el mismo derecho de monseñor Fabio Colindres de seguir como mediador.

Esta iniciativa de diálogo tiene dos caras: una pública y racional que apela al interés que todos tenemos de trabajar juntos por la paz; y otra oculta e irracional, que corresponde al afán suyo de desacreditar y desmontar los diferentes mecanismos de diálogo que durante los últimos años han surgido. Es perverso que un ministro, para exhibir una mesa nacional de diálogo por la paz y tomar crédito por este trofeo, haga todo lo posible para botar las diferentes mesas de diálogo que ya funcionan: diálogo entre alcaldes y comunidades, incluyendo las pandillas locales; diálogos entre las pandillas que resultaron en una tregua que redujo los homicidios hasta que vino usted para complicar las cosas; y el sistema de mediación de conflictos que ya funciona en muchos municipios y a nivel nacional... Todo esto usted lo quiere destruir, con ayuda de algunos “líderes” religiosos envenados por ambición como padre Antonio y reverendo Carlos Rivas, por una sola razón: que no lo puede controlar, porque son esfuerzos autónomos que no funcionan cuando uno quiere supeditarlos a dirección gubernamental o partidaria.

Esta nueva mesa de diálogo será una mesa falsa, mientras usted la manipule. Por suerte, esto ya se acabará el 1 de junio cuando usted se va. Si todas las personas e instituciones que de buena fe han escuchado el llamado al diálogo, realmente se apoderan de esta magnífica idea y la comienzan a poner en práctica con independencia, como iniciativa de una sociedad civil que se une para lograr la paz, todos los que tenemos años de trabajar en esta dirección nos vamos a incorporar con ganas de mejorar lo ya construido. Y podremos aportar un capital importante que usted y sus operadores no pueden aportar: los mecanismos de mediación entre las diferentes pandillas, entre las pandillas y las comunidades, que a la vez son mecanismos de solución no violenta de conflictos. Estos mecanismos solo funcionan en base de confianza. Y nadie le tiene confianza a usted porque ha operado con mentiras, usando inteligencia falsa para dividir y crear desconfianzas.

Todo depende de la capacidad del nuevo gobierno de abrir espacio a un diálogo verdaderamente constructivo, inclusivo y unificador. Usurpadores como Usted, Ricardo Perdomo, no cabrán en este diálogo honesto. Pero por suerte usted ya no estará para seguir dividiendo.

Adiós, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Carta a los periodistas del Mas!

Queridos colegas:
El Mas! cumple 16 años. Casi es adulto. Joven aún, con toda la rebeldía e irreverencia de esta edad, pero ya no es el hermanito pequeño de El Diario de Hoy.

Lo que ustedes sacan a la calle día a día es el periódico con más crecimiento en el país, tal vez en la región. Cuando en los diarios "serios" del mundo debate sobre la muerte del periódico en papel, en la era de las redes sociales, ustedes producen un diario que cada día se ve más en los mercados, en los talleres, en las oficinas, en las plazas públicas.

Y yo, con estas mis cartas, tengo el orgullo de ser parte de este éxito. Quiero felicitar a ustedes por el periódico que han logrado poner en la calle, por el impacto que tienen, por el valor de hacer periodismo de calle, con lenguaje de calle, con temas de la calle.
A cada rato me encuentro con colegas o con catedráticos de periodismo que fruncen el cejo cuando menciono que escribo en el Mas! Yo disfruto ver sus caras cuando les explico que, si fuera joven, me encantaría ser reportero metropolitano del Mas!, paracaptar lo que pasa en las calles, lo que se habla, lo que se llora y ríe en las calles de San Salvador, Soyapango y Apopa. Y que las Cartas de Paolo las escribo, tres veces la semana, pensando en los lectores de Mas!


Y es cierto: Las cartas son un producto de Mas!, y cuando fueron exitosas decidimos reproducirlas en El Diario de Hoy. Son lenguaje Mas!, lo que me da la libertad de usar malas palabras, y de expresar lo que en la calle preguntan y dicen.

Me encanta la libertad que ustedes se toman de escoger temas que nadie toca en el periodismo serio. Me hacen reír con sus titulares a veces bayuncos, pero que lanzan luces nuevas a la realidad.
Admiro la capacidad que ustedes han desarrollado de ir al gran San Salvador, contar historias sin tanta paja, en pocas palabras. Pocas veces me gustan las chicas que ponen. No por la falta de ropa, sino simplemente porque no escogen las mujeres que a mi me entusiasman. Ya me van a decir que ofendo a las mujeres. Nada más lejos de mi realidad.
Si yo fuera editor del Mas!, trataría de meter –de contrabando, empacado al estilo irreverente del Mas!, con los titulares del Mas! - diarias dosis de política y de cultura.
Creo que ahora que ya tiene esta edad, el Mas! tiene que aprender a abarcar todo. Ya no es un periódico complementario, para decenas de miles de salvadoreños es el único periódico que leen. Y quieren, al estilo de su periódico de calle, saber de política, aprender de cultura, entrar en debate.
Si me permiten, colegas, estaría encantado de acompañarlos en esta aventura. Con mis cartas y con lo que sea necesario y bienvenido.
Mi respeto y muchas felicitaciones a toda la mara Mas!
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(Más!/EDH)

ABOGANDO POR LA VIDA Y POR LA PAZ

La nueva escalada de violencia nos preocupa a todos. El problema más grande que enfrenta nuestro país es el clima de inseguridad y de muerte que tiene a la base un historial de falta de oportunidades a los más pobres y necesitados de ayuda y superación. Si bien es cierto que nadie, por ser pobre, es condenado a ser delincuente, también es cierto que sin la generación de oportunidades no habrá reinserción a la sociedad, la vida productiva, el régimen de leyes y valores de los que ahora están al margen de la ley.

El momento actual nos exige replantearnos soluciones integrales y estructurales que nos involucren a todos, también a los miembros de pandillas y a sus familiares; este problema no puede solucionarse sin entendernos todos. El proceso de pacificación en curso, que se inició con la llamada “tregua”, pero la trascendió hace mucho, ha demostrado ser una oportunidad valiosa que habría que retomar y fortalecer en orden a encaminar el país hacia un clima de paz, justicia y equidad.
Deseo abogar para que reine un ambiente de cordura y moderación de parte de todos los involucrados en la problemática de la violencia y de los distintos enfoques de su superación. Nadie quiere vivir en guerra, no podemos regresar a la fatal espiral de marginación-violencia-represión-más violencia-más marginación. Ansiamos la paz y la reconciliación que no puede llegar sin un diálogo franco sobre los verdaderos problemas sociales, económicos y culturales en las comunidades donde se produce y sigue reproduciendo la violencia. Necesitamos un cambio de ruta en la manera en que Estado y sector privado definen las prioridades de sus inversiones.
Insto a la entera sociedad civil a apoyar cualquier iniciativa que crea condiciones favorables para el bien común y la paz. Necesitamos un diálogo nacional para buscar acuerdos que faciliten la reducción de la violencia y delincuencia y generación de las oportunidades para los que hoy se encuentran al margen de la ley y buscan su reinserción a la vida productiva.
Este diálogo tiene que ser entre hermanos y patriotas, sin exclusiones, sin egoismos, con la finalidad de complementar, y donde sea necesario corregir, pero no destruir los esfuerzos hasta ahora emprendidos de construir la paz. Estos esfuerzos han dado resultados positivos, pero no han logrado que la concurrencia de toda la sociedad vuelva irreversible el proceso de paz. Esto es el siguiente paso que entre todos tenemos que dar. Ojala que sepamos aprovechar el cambio de gobierno y los diálogos que se darán entre gobierno, oposición, sector privado y sociedad, son una buena ocasión para dar los pasos necesarios hacia la paz.
(El Diario de Hoy)

Carta al ministro de Obras Públicas

Estimado Gerson:
Me encanta que los políticos sigan teniendo esta capacidad de asombrarnos. Y que sean optimistas. Ya demasiadas malas noticias nos tiran. Ayer domingo de resurrección, con los políticos todavía de vacaciones y sin producir noticias, Teleprensa nos tiró un noticiero de A hasta Z lleno de muertos...

Bueno, pero ya ustedes los gobernantes están de regreso y nos dan buenas noticias. Vos como siempre adelante, anunciando en TCS que a mediados de mayo iniciará operaciones el nuevo sistema de transporte urbano SITRAMS, con sus buses articulados conectando Soyapango y San Salvador.

¿Mediados de mayo? Pero esto es en tres semanas. La Juan Pablo y el Boulevard del Ejército, donde tienen que funcionar el nuevo sistema, todavía están hechos un solo desastre. Y las estaciones apenas están comenzando a construirlos. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.
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Los conductores todavía no han sido entrenados para estos buses novedosos y extra-largos. Y hasta ahora no existen los talleres de mantenimiento para los nuevos buses. Es más, ni siquiera saben adónde construirlas. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

 El gobierno todavía no ha negociado las tarifas para el nuevo sistema, ni la manera como el sistema interconecta con las líneas antiguas. Bueno, los concesionarios de las líneas actuales no saben por dónde van a pasar sus unidades, porque por la Juan Pablo ya no se podrá. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

Desde Brasil mandan a decir que ni siquiera están firmados los préstamos para los buses. Pero vos decís que en tres semanas todo funcionará.

Pero como a vos ya te conocemos, sabemos que de alguna manera va a funcionar el nuevo sistema de transporte. Será pura improvisación y caos; será sin pasar por las etapas de concertación con los empresarios involucrados, sino más bien a pura imposición... pero lo van a poner a funcionar. Aunque no funcione.

Claro, Funes no se va a ir sin inaugurar este megaproyecto. Como es el único, porque los del puerto de La Unión, neles pasteles. Lo del Chaparral, un impresentable hoy donde desaparecen los millones. El aeropuerto, nada. Perdón, para ser justo, por lo menos se instaló una placa con el nuevo nombre del aeropuerto. Algo tiene que inaugurar Funes antes de irse.

Porque la alternativa sería terminar todas las construcciones, arreglar bien las instalaciones, negociar bien las tarifas y las interconexiones en vez de improvisar e imponer, capacitar a nuevos motoristas (porque no van a poner estos buses nuevos en manos de los cafres que manejan ahora las chatarras...), tener un sistema de mantenimiento para que las nuevas unidades no terminen como las actuales, sin frenos y sin luces... pero entonces, dice Funes, le tocará inaugurar el sistema al profe que todavía no ha hecho nada, y de todos modos le estoy dejando para que inaugure, al final de su gestión, Comapala, perdón Romero, y La Unión, perdón, también Romero...

Bueno, estimado Gerson, ya pasamos 5 años conociendo tu talento de improvisación y de lidiar con el caos vehicular resultante. Vas a salir bien de esta nueva prueba de improvisación. Y luego, dicen que vas a asumir la coordinación de la inversión pública en el nuevo gobierno. Nosotros ya nos armamos de paciencia y resignación.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)