Carta a la doctora María Isabel Rodríguez

Estimada Chabelita:
Tengo ratos de no mandarle ninguna de mis cartas críticas. Tal vez porque asumo que usted ya sabe lo que está mal en su gestión, pero no la dejan hacer lo correcto. Tal vez porque me lo impide el cariño y respeto que le tengo. Confieso que con usted no soy nada parcial. La quiero demasiado, y odio la idea que usted está permitiendo que este gobierno se aproveche de usted, su nombre, su integridad.

Sólo pensar que el presidente, sabiendo que usted no sabe decir no cuando se le pide servir a su país, encargó el ministerio más complicado a una señora de (entonces, en el 2009) 87 años de edad, me calienta la cabeza. Por otra parte, podemos estar felices que usted sea la ministra de Salud y no Violeta Menjívar. Muchas cosas se han hecho mejor, porque usted está ahí. Pero muchas cosas han salido horribles, y parte de la culpa es suya. Por esto le tengo que escribir esta carta.

Querida Chabelita: Yo sé que en la solicitud que usted hizo para el presupuesto, estaba incluido el dinero para pagar a su gente el escalafón. Yo sé que usted ha dado la batalla, pero el ministro de Haciendo no le hizo caso. Y el presidente, como de costumbre, la dejó sola.

Entonces, ¿por qué no renunció? ¿Por qué no dijo en público que está apoyando, 100 por ciento, a sus médicos y sus enfermeras en su pleito con un gobierno que no sabe definir sus prioridades? Un ministro de Salud (o de Educación, de Seguridad), que tiene que exigir tanto sacrificio y tanta entrega a sus médicos y enfermeras (sus profesores, sus policías), tiene la obligación de respaldarlos cuando el presidente los deja solos.

Tal vez esto no se espera de un ministro burócrata. Pero sí de una ministra como usted que es médico, que conoce el sacrificio que a diario se hace en los hospitales. Usted sabe que en estas profesiones (medicina, educación, policía) la gente solo funcionan si se siente motivado y respaldada por la sociedad y el Estado.

Doctora, yo conozco docenas de médicos que, no importando diferencias en otros puntos y políticas, esperan de usted liderazgo, solidaridad y ánimo. Si no usted, doctora, ¿quién en el gobierno va a entender a los miles de enfermeras y médicos, las condiciones de su trabajo y sus problemas sociales? Nadie. Al callarse usted, ellos realmente están solos. Y esto es una terrible noticia, no sólo para los médicos, sino para todos nosotros que necesitamos médicos bien motivados, decentemente pagados, dispuestos a servir.

Creo que usted, ministra, no tiene conciencia del poder que tiene. Poder moral. Si usted, en vez de callarse ante los errores del gobierno, se pusiera a la cabeza del gremio de médicos, exigiendo al gobierno poner los fondos necesarios para medicinas, para el funcionamiento de los hospitales y para pagar decentemente a los médicos y enfermeras... no veo como este gobierno y este presidente resistiría. Y si para esto usted tiene que amenazar con renunciar -y realmente renunciar si fuera necesario- ¡hágalo! ¿No sabe usted que el presidente la necesita, porque es la única persona decente en su gabinete?

Saludos,

 
(Más!/EDH)
(@paololuers)

Columna transversal: ‘Mutti’ Merkel perdió ganando - y ganó perdiendo

Normalmente, al tener los números oficiales, uno sabe quién ganó unas elecciones y quién las perdió. Pero a veces, la cosa es más complicada.

Cuando en Alemania, en la noche del 22 de septiembre, se contó los votos, al partido de la actual jefa del gobierno, Angela Merkel, sólo faltaban 2 ó 3 diputados para alcanzar la mayoría absoluta en el parlamento y poder gobernar sólo, todo el mundo celebró la gran victoria de ‘Mutti’ (mamá), como llaman los alemanes a su popular gobernante. Un logro fenomenal. Porque el sistema partidario alemán no suela a  producir mayorías absolutas. Hay dos partidos grandes (La Unión Demócrata Cristiana CDU/CSU y el Partido Socialdemócrata SPD), y varios partidos menores (Liberales, ‘Los Verdes’ y ‘La Izquierda’) que suelen a ganar cada uno entre 5 y 10 por ciento del voto, así que siempre hay que construir colaciones para llegar a la mayoría absoluta parlamentaria que en Alemania es requisito para formar gobierno. Durante años, el Partido Liberal ha sido proveedor de mayorías gubernamentales, normalmente uniéndose a la Democracia Cristiana, a veces a la Socialdemocracia. Pero luego dos partidos más (Los ecologistas de ‘Los Verdes’ y los post-comunistas de ‘La Izquierda’) lograron entrar al parlamento, complicando la matemática de gobernabilidad.
En esta elección del 2013, compitieron dos propuestas de coalición: Angela Merkel quería continuar gobernando con el bloque de derecha entre Democracia Cristiana y Liberales, y socialdemócratas y verdes ofrecieron un cambio en forma de una coalición ‘roja-verde’. Más ‘La Izquierda’ que estaba en contra de todo.
Resulta que Merkel logró un impresionante crecimiento del CDU/CSU, pero no suficiente para gobernar sola. Su propuesta de continuar la colación gobernante con los liberales fue derrotada en las urnas: El Partido Liberal quedó debajo de 5% del voto nacional y afuera del parlamento. Entonces, el partido de Merkel ganó, quedando como el partido más fuerte, pero su coalición fracasó. El bloque de derecha perdió contra una nueva mayoría de izquierda: Socialdemócratas, Izquierda plus Verdes – sólo que este bloque políticamente no es viable, porque nadie quiere gobernar con ‘La Izquierda’, porque su oposición a la Unión Europea y la pertenencia de Alemania en la OTAN.
Así que los tres partidos de izquierda juntos ganaron la elección, pero la perdieron porque no hay plataforma conjunta posible.
Por otra parte, el gobierno de coalición de Angela Merkel perdió las elecciones, porque los Liberales fueron eliminados por los votantes - pero la señora Merkel las ganó, porque nadie podrá gobernar sin ella. Entre las 3 coaliciones matemáticamente posibles, solo hay dos políticamente viables, y en cada una la Unión de Merkel es el socio mayoritario: O gobierna en colación grande con los socialdemócratas, o en alianza con ‘Los Verdes’.
Esta última constelación parece poco viable, tomando en cuenta las diferencias entre ambos, no tanto políticas, sino ideológicas y de estilo. ‘Los Verdes’ nacieron de los movimientos de protesta de las movidas décadas de los 60, los 70 y 80: movimientos ecológicos, pacifistas, antiimperialistas, feministas, etc. Se han calmado bastante, en muchos aspectos se han vuelto conservadores, pero todavía no existe química con los partidarios de Angela Merkel. 
En cambio, existen estilos y lenguajes bastante parecidos entre los dos partidos grandes, CDU/CSU y SPD. Es más, muchos analizan que Merkel ganó precisamente porque asumió muchas posiciones clásicas de los socialdemócratas. Ella movió su partido del tradicional conservadurismo al centro, igual que su predecesor Gerhard Schröder movió al SPD de posiciones de izquierda al centro.
A pesar de que la Unión ganó 42% del voto y la SPD solamente 26%, Merkel va a tener que hacer muchas concesiones a la Socialdemocracia, sobre todo en políticas sociales y de reforma del mercado de trabajo. Por una simple razón: Hay una mayoría de izquierda que, aunque no puede gobernar, coincidió casi plenamente en estos. Y ganó en las urnas. Entonces, ‘Mutti’ Merkel no puede seguir gobernando como antes. Su próximo gobierno será bastante socialdemócrata. Esto no le gusta por nada a la derecha alemana, pero a lo mejor es la mejor solución para Alemania y Europa: combinar los aspectos de justicia social con la estabilidad económica que representan Angela Merkel y su partido.  
(@paololuers)
(El Diario de Hoy)

Carta al arzobispo de San Salvador

Monseñor:
Siempre cuando el papa Francisco está explicando lo que pretende cambiar en la mentalidad de la jerarquía de la iglesia católica, pienso en usted. Y esto luego de que usted me cayó en gracia cuando decidió quitar las toallas que estaban colgadas en la fachada de catedral...

Francisco dijo, en su primera homilía como papa, que la Iglesia tiene que “aprender a ir al encuentro de los otros, ir a la periferia, ser los primeros en movernos hacia nuestros hermanos, sobre todo hacia los que están más lejos, aquellos que están olvidados, aquellos que necesitan comprensión, consuelo y ayuda" – y usted le negó a su hermano monseñor Fabio Colindres el apoya de la Iglesia en su esfuerzo de ir al encuentro de los presos, los pandilleros, los que viven al margen de la ley.
Francisco mandó mediante su nuncio (embajador) en San Salvador (primera del anterior, luego del nuevo nombrado por él) mensajes de ánimo a los gestores del proceso de paz iniciado con la tregua – y usted se puso a redactar un comunicado oficial que trata de desanimar a los obispos y párrocos a seguir trabajando en esfuerzos de reconciliación y reinserción de pandilleros.


Y ahora usted ordena el cierre de Tutela Legal, la instancia eclesial creada por sus predecesores Oscar Arnulfo Romero y Arturo Rivera y Damas para “ir al encuentro” de los que vieron sus derechos humanos violados en situación de dictadura militar y guerra. Fíjese que coincido con usted que el mandato original (la defensa de los derechos humanos de los pobres contra un Estado represor) se ha vuelto obsoleto, y que Tutela Legal necesitaba urgentemente una redefinición. No podía seguir viviendo en el pasado, tenía que enfrentar los retos del presente y del futuro. Y no lo hizo.
Pero esto no era razón para cerrar Tutela Legal. Era razón para reformar esta institución, para que asuma la defensa de los inmigrantes; para que intervenga en la situación infrahumana en las cárceles y las bartolinas policiales del país; para que ponga sus buenos oficios en el intento de las comunidades marginadas de conseguir su rehabilitación...
Y si para esto usted se hubiera visto obligado a exigir (e imponer) a Tutela Legal otra visión, otro discurso, otros métodos, otras metas de trabajo, o incluso otro personal - muchos lo hubiéramos apoyado.
Pero cerrar Tutela Legal es el mensaje equivocado: Como si ya no hubieran sectores desprotegidos que necesitan apoya legal para rehacer sus vidas y para reconstruir el tejido social en sus comunidades. O como si esto ya no fuera misión de la Iglesia...
Espero que su decisión solamente sea una torpeza suya: Cerrar una institución que ya no responde a las prioridades del presente, por sentirse incapaz de reformarla y de aceptar el reto que formuló Francisco a la Iglesia. Espero que solo sea un problema de falta de liderazgo y de coraje, y no una muestra que la Iglesia salvadoreña está dando la espalda a los problemas de los marginados, a “la periferia”, como la llama Francisco...
Saludos respetuosos de Paolo Lüers
(@paololuers)
(Más!/EDH)

Otra carta a los pandilleros

Miembros y jefes de las pandillas:
Ustedes se comprometieron con el proceso de desmontaje de la violencia y delincuencia que hace 16 meses iniciaron con la tregua, como primer paso. Luego reconfirmaron su palabra y dijeron, en varias ocasiones: No habrá paso atrás en este camino. Me lo han dicho fundadores de la MS13 y del Barrio 18 en los penales de Ciudad Barios, Quezalte y Cojute. Me lo han dicho palabreros en Ilopango, Apopa, Ciudad Delgado y en Soya. Me lo han confirmado hijos y madres de ustedes.

Hoy sí vamos a ver el valor de su palabra. Lo que vale la palabra se mide en situaciones adversas, no cuando la cosa es chiche. Hoy que está sentado en el despacho del ministro de Seguridad un hombre que hace lo posible para obstruir la tregua y que trata de desmontar los mecanismos exitosos de la mediación, vamos a ver si es cierto lo que ustedes dijeron: “Cueste lo que cueste, hagan lo que hagan los detractores de la tregua, la vamos a sostener y la vamos a convertir en un proceso de paz”.

Hoy que está claro que el gobierno de Funes no va a cumplir su compromisos de invertir fondos en la rehabilitación de las comunidades en los 11 municipios, donde ustedes firmaron con los alcaldes, las iglesias y las comunidades acuerdos locales para crear las condiciones para erradicar la violencia y las extorsiones... hoy se va mostrar si es cierto que ustedes se mantienen fieles a estos compromisos, aun cuando se dan cuenta que no habrá fondos del Estado para su reinserción productiva...

Hoy que los tres candidatos presidenciales han adoptado un discurso en contra de la tregua, vamos a ver si era cierto cuando ustedes dijeron que su tregua y su intención de dejar de dañar a las comunidades no dependían de concesiones o promesas del gobierno (de este o del futuro), sino de un compromiso de ustedes con sus familias, las comunidades y la ciudadanía en general.

Hoy que a raíz de todo esto ustedes tienen miembros de sus pandillas o clicas enteras que dejan de creer en la tregua y comienzan a romperla, vamos a ver si ustedes tienen la decisión, los huevos y la capacidad de controlar a su gente y garantizar que de parte de las pandillas nadie juega con fuego.

Hoy que la opinión pública no les es favorable, vamos a ver si ustedes asumen con seriedad la difícil tarea de volverse a ganar, paso por paso, la credibilidad que perdieron durante décadas que hicieron daño al pueblo.


Sepan que si ustedes hoy, cuando la cosa es cuesta arriba, muestran que son hombres de palabra, no estarán solos. Solos estarán si dan pasos atrás y no cumplen. Aunque tal vez no lo logran ver siempre, hay mucha gente en este país, en todos los sectores sociales, en todos los partidos, y también en el sector privado que están dispuestos a trabajar por la reinserción de ustedes y sus familias en la vida productiva y la convivencia ciudadana.

No destruyan las oportunidades cometiendo errores. Por ejemplo: No se dejen de manipular por nadie. Ningún deal de promesas contra votos. Escuchen bien si los discursos de los candidatos, en la recta final de las campaña, asumen más sensatez y sensibilidad frente a los problemas de las comunidades. No se alíen con nadie, pero tampoco quemen puentes con nadie. 

Les voy a decir al final de esta carta: Por más que me ataquen por esto, yo sigo creyendo en que ustedes están buscando salidas. Más bien entradas, puertas, oportunidades - para reinsertarse a la sociedad. 

Paolo Lüers 

(@paololuers) 
(Más!/EDH)