Carta a los rebeldes sandinistas

Compañeros:
Todavía se me eriza la piel cuando me recuerdo de aquellas fiestas del 19 de julio en Managua, los aniversarios de la Revolución Sandinista. El país entero bailando, cantando, tomando ron, abrazándose. La esperanza hecha fiesta.

Hoy es otro 19 de julio, y la fiesta se ha secado a un tedioso acto oficialista. La última vez que vi en televisión (gracias a TeleSur que se encarga a transmitir en vivo a todo el continente este tipo de eventos casi religiosos desde Nicaragua, Venezuela, Bolivia, Cuba y Ecuador) la celebración del 19 de julio, me recordaba a los últimos actos de 1 de mayo en Moscu, Praga o Berlín Oriental, poco antes del colapso de la caída del muro y el colapso de todo el bloque socialista. Discursos aburridos. Masas apáticas. Consignas falsas. Aplausos ensayados.

En el 1981 viví por primera vez un 19 de Julio en Managua: el segundo aniversario de la revolución sandinista. Me encantó, porque en nada se pareció a los actos oficiales con los cuales los comunistas suelen espantar a la juventud. Se pareció mucho más al carnaval de Rio o al festival de Woodstock que a las ceremoniosas concentraciones de obreros y campesinos en La Habana, Pekín o Moscú…

De ustedes, mis amigos sandinistas, con quienes festejamos toda la noche el 19 de julio del 1981, ya nadie está con el Frente Sandinista, que Daniel ha convertido en una maquinaria política para mantener el poder y aumentar la riqueza de su familia. Hoy el 19 de Julio ya no es un día de felicidad y esperanza, sino un día de frustración y tristeza. Las masas que asisten, ya no serán expresión de rebeldía, como en el 81, sino de sumisión. El acto será preparado, controlado hasta el último detalle y presidido por Chayo Maurillo, la esposa y bruja del comandante-presidente Daniel.

La revolución sandinista fue secuestrada por un grupo de comandantes y sus familiares. El clan Ortega sustituyó al clan Somoza, con los mismos mecanismos de control, corrupción y represión. La nobleza de la rebeldía juvenil fue lo que hizo a todo el mundo enamorarse del Sandinismo. Pero donde existía nobleza, hoy existe el cinismo de la corrupción.

En la plaza ya no estarán ustedes, los rebeldes sandinistas. Y en las tribunas ya no estarán las grandes figuras intelectuales y artísticas del Sandinismo como Sergio Ramírez, Luis Enrique y Carlos Mejía Godoy, Ernesto Cardenal, Giaconda Belli, Carlos Fernando Chamorro y tampoco héroes de la lucha guerrillera como Dora María Tellez, Jaime Whelock, Mónica Baltodano, Luis Carrión, Víctor Tirado, y Henry Ruiz. Todos ellos están apartados, algunos en la oposición, otros en el “exilio interno” de sus casas…

A pesar de todo, también este año una nutrida delegación de dirigentes del FMLN y del gobierno de Salvador Sánchez Cerén va a estar presente en el acto oficialista del 19 de julio, a la par de Daniel Ortega, Chayo Murillo y los otros oligarcas nuevos de Nicaragua.

A este servidor, quien ha estado bailando en estos aniversarios en los años cuando ir a Managua no era una expedición con aire condicionado, por favor no me representen. Mis saludos van a los nicas rebeldes que siguen batallando contra la dictadura, solo que hoy se llama revolución…

Les saluda Paolo Lüers
(Mas!/EDH)

El enigma de los 15 mil dólares: Carta de los internos del penal Chalatenango a la jueza de vigilancia

Hace poco salió la noticia que en una requisa en el penal de Chalatenago, fueron encautados más de 15 mil dólares en efectivo. Causa para que fiscales, policías y periodistas especularan sobre el origen criminal de este dinero. En una carta que los internos del penal dirigieron a la jueza de vigilancia y a la Procuradoría de Derechos Humanos (ambas instituciones que no supervisaron la requisa como manda la ley), y de la cual nos hicieron llegar copia, explican el enigma del dinero requisado y denuncian procedimientos violatorios a la ley y los Derechos Humanos. Aquí el facsmile del escrito (Paolo Luers)



Carta a los generales

Estimados señores Vargas, Zepeda y Corado:
Con mucha sorpresa me doy cuenta que ustedes -generales retirados y protagonistas de la guerra civil salvadoreña- aspiran a ser candidatos a diputados por el partido ARENA. Es un grave error por parte de ustedes. Y sería un grave error por parte de ARENA postularlos. Es una burla al anhelo de renovación y relevo de la sociedad.

Los dos de ustedes que me conocen (Orlando Zepeda y Humberto Corado; a Mauricio Vargas no tengo el gusto de conocerlo personalmente, aunque en Morazán a veces nos llegamos algo cerca en el terreno…) saben que no soy anti-militar. Es más, saben que yo, como ex-guerrillero, levanté mi voz en contra de esta estúpida corriente anti-militar que todavía cultivan muchos dentro de la izquierda. Lo hice incluso cuando mis amigos de la Sala de lo Constitucional sentenciaron que cualquiera que tuviera formación militar no era apto para tener responsabilidades en Seguridad Pública. De paso sea dicho, no escuché a ninguno de ustedes criticando esta sentencia…

Defendí a ustedes los militares también cuando muchos exigieron la extradición de Orlando y otros a España para que enfrenten otro juicio en el caso Jesuitas. Yo sostuve que con ustedes hicimos la guerra, pero también la paz, y que juntos hicimos la reconstrucción del país - y por tanto, yo defiendo sus derechos de la misma manera como defiendo los derechos de los que han sido mis compañeros de armas.

Aunque no tienen ningún impedimento de tipo legal, su regreso a la política activa sería un grave error. Así como es un error histórico del FMLN que sigue bajo la dirección de los comandantes.

Lo que el país necesita con urgencia es que las generaciones pos-guerra asuman su responsabilidad y enrumben El Salvador a un futuro que ya no sea marcado por la polaridad de la guerra que peleamos nosotros. Ante un FMLN inmóvil en sus trincheras ideológicas y su liderazgo histórico, ARENA tiene la gran oportunidad de apertura hacia la sociedad civil y la juventud que buscan protagonismo. ¡Y vienen ustedes para postularse de diputados! Y además, por lo que he escuchado, con propuestas viejas, obsoletas, como la pena de muerte, el estado de excepción…y otras recetas guerreristas para responder al clamor de la gente que pide seguridad.

A más de 20 años de terminar la guerra, ni ustedes los comandantes militares, ni los comandantes guerrilleros son los llamados a conducir el país. Si quieren aportar a la renovación de las políticas públicas, pónganse a abrir espacios para el releve generacional y de ideas. Pero no a disputar los espacios a los renovadores.

Como se inscribieron en ARENA, entiendo que al fin decidieron apoyar a este partido de oposición. Bueno, háganlo de otra manera: Como militares, con su gran capacidad organizativa y con el prestigio que todavía gozan en amplios sectores de la sociedad, pónganse a apoyar a los nuevos liderazgos de la oposición, a los emergentes candidatos que quieren erradicar la corrupción y reconstruir la ética política. Ellos compiten con muchas desventajas contra el aparato del partido - y ustedes podrían apoyarlos, con asesoría, con trabajo territorial, con la autoridad que todavía representan. Estoy hablando de Rodrigo Molina, el luchador liberal, que está bastante solo en el COENA; de Edwin Zamora y Ana Vilma de Escobar, que han estado casi solos en la fracción; y de nuevas caras como Juan Valiente, John Wright (que no es ningún extranjero, sino el nieto de don Billy Sol Bang), Claudia Gazzolo de Munguía, Lucrecia de Domínguez, Jorge Santacruz y Javier Palomo, Juan Pablo Foltán. Estas caras nuevas no lo tendrán nada fácil en el proceso interno del partido – pero una vez que sean postulados, serán los que lo acercarán a la sociedad civil y la juventud.

Ustedes, gente de experiencia y autoridad, en vez de desgastar a la oposición en búsqueda de un liderazgo propio que ya no les corresponde, podrían ser los motores detrás del relevo y la renovación, no solo de ARENA, sino del país. Podrían nuevamente, como en el proceso de paz y reconstrucción, mostrar su madurez y responsabilidad. No quiten cupos a los liderazgos nuevos, respáldenlos.

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/EDH) 

La respuesta del general Juan Orlando Zepeda:

“Hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas”

Una entrevista de Albinson Linares a Antonio Pasquali
Tomado de Prodavinci (Venezuela)

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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

Corría el año de 1955 en París, donde pasaba de todo. Terminaban las reuniones para el fin de la ocupación aliada en Alemania, se realizó el Motor Show más grande de Europa (donde se presentó el popular Citroen DS), los vegetarianos escandalizaron los clásicos bistros con su Congreso Mundial y Chet Baker se encerró en los estudios Barclay a grabar magistrales standards como Summertime. Fue el año en que Simenon le confesó a The Paris Review que escribía cada una de sus novelas del detective Maigret en sólo 11 días.
A ese hervidero histórico llegó un joven venezolano directo a La Sorbona, con una beca para cursar su doctorado en Filosofía. Seis décadas después y con 85 años de edad, Antonio Pasquali recuerda que descubrió otra pasión en esa estancia: “Había un curso de Filmología, nada menos. Una ciencia muy esotérica, no sé quién inventó esa palabra, pero allí daban clase Paul Ricoeur y Edgar Morin, de quien me hice amigo. Estaba escribiendo en ese momento Le cinéma ou l’homme imaginaire, para mí uno de sus mejores libros. Por supuesto que me inscribí y me fascinó”.
A su regreso a Caracas, luego de la caída de Marcos Pérez Jiménez en 1958, ingresó a la facultad de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Era volver a su escuela de formación, donde pocos años antes había sido discípulo de Juan David García Bacca y Edoardo Crema, entre otros. Pasquali era un profesor brillante y muy joven que había llegado de París con muchas inquietudes, sentía la necesidad de trascender y marcar un hito, el afán de aproximarse a entender nuevas problemáticas.
“Tuve el deseo de estudiar por completo toda la problemática comunicacional y, de ahí, salió Comunicación y cultura de masas. El primer capítulo de ese libro es el abordaje de un filósofo al tema de qué es la comunicación y eso no pierde actualidad. Pudiera estar equivocado, pero se sigue leyendo para demostrarlo”, advierte mientras rememora la petite histoire de este libro, publicado hace 50 años y que es una referencia constante en los estudios comunicacionales.
Mientras los claustros académicos celebran este medio siglo, pocos saben que Pasquali terminó su ensayo en 1963. Pero no fue sino hasta febrero del año siguiente que las ediciones de la Biblioteca de la UCV (Ebucv), sacaron los primeros ejemplares de esta obra capital.
Hubo mucha controversia con la publicación de Comunicación y cultura de masas ¿Cuáles conclusiones de ese estudio cree que fueron las más polémicas?
La roncha que se levantó con el libro no se debió a su primera parte, sino a la segunda. Allí hago un análisis de la televisión local y la demuelo. Estudié todos los canales; el 2, 4, 8 y descubrí que eran terribles. Por ejemplo: mostré que dedicaban el 37,5% de su programación a la publicidad, difundían cerca de 1.500 mensajes publicitarios diarios y todos los telefilmes eran norteamericanos. Nosotros jamás veíamos en Venezuela un programa jamaiquino, costarricense o boliviano. Claro que, visto en perspectiva histórica, te percatas de que eran los años de la Guerra Fría. Había un control de contenidos de Estados Unidos sobre todo Occidente. Todo eso lo puse en evidencia con cuadros estadísticos y eso fue lo que asustó.
¿Era una novedad en América Latina el uso de las categorías kantianas para el estudio de los medios de comunicación social?
Partí de la categoría kantiana de la relación porque comunicar es una manera de relacionarse. Eso me llevó a descubrir que, por la aplicación de esa categoría, debía analizar lo que es comunión, información y comunicación, lo que son las leyes de la casualidad y las de comunidad, como las llamaba Kant. Eso me condujo a pensar que la información es una manera hasta mecánica si quieres de manipular una opinión pública, pero que el verdadero comunicar, es otra cosa. Comunicar requiere que los dos polos de la comunicación tengan, por ejemplo, una misma capacidad de recibir y emitir. En esa época, no lo olvides, la radio y televisión eran sólo univectoriales y no permitían el feedback. Eso es lo que creo que va a quedar de ese libro.
¿Sigue siendo un gran entusiasta de las nuevas tecnologías y dinámicas que han cambiado las relaciones con los medios?
Todas esas perspectivas nuevas están en mi obra posterior, en libros como Comprender la comunicación o la Comunicación Mundo. Es decir, ¿qué es la gran novedad? Que de golpe y porrazo terminó la Guerra Fría y vino una nueva tecnología que nos convierte a todos en emisores, nada menos.
¿Era posible imaginar ese cambio hace cincuenta años?
Nadie podía imaginarlo. Nadie. Recuerdo una frase de Hans Magnus Enzensberger de hace muchos años que enunciaba la hipótesis, delirante, de cómo sería un mundo en que todos tuvieran una estación de radio y llegaba a la conclusión de que sería un burdel y un caos. Pues llegó ese mundo porque tú y yo podemos lanzar un periódico diario, como Prodavinci, por ejemplo.
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

¿Cuál cree que es el cambio más grande en medio de todas estas mutaciones del fenómeno comunicacional?
Todos somos emisores ahora. Todos. A veces no por el mismo canal, pero eso explica la pérdida de importancia de los viejos colosos de la época autocrática que eran la radio y la televisión. Ellos mandaban en un tiempo diseñado para la Guerra Fría. Era otro mundo. Sin embargo, Venezuela jamás fue de la periferia en esos años: con las reservas más grandes de petróleo del mundo era imposible. Aquí el primer presidente en percatarse de ello fue Rafael Caldera, por eso prohibió que hubiesen capitales extranjeros en las emisoras locales, que era algo común en esos años.
Si ahora todos somos emisores, ¿cómo será la comunicación del futuro donde habrán nuevos adelantos que harán estos procesos más personales?
Parto desde el optimismo: vivimos una época de feliz confusión porque lo que pasó es demasiado gordo. No es solamente que todos somos emisores, sino que se nos ha dado un código nuevo después de cuarenta siglos. Y eso me llevó a escribir el primer capítulo de la Comunicación Mundo. Allí demuestro que la historia cultural de la humanidad es la historia de los códigos que usamos para expresarnos.
¿Es allí donde rastrea las relaciones de los códigos antiguos hasta la invención del alfabeto?
El alfabeto nace en un pueblo de Siria que se llamaba Ugarit. Ahí llegaban las caravanas del Extremo Oriente en el siglo X antes de Cristo. Cualquier ciudadano de medio pelo de Ugarit tenía que hablar 12 o 14 idiomas. Entonces, los escribanos eran políglotas que hablaban el aramaico, escribían en jeroglíficos y cuneiforme. Hasta que un buen día todos se pusieron de acuerdo e implementaron un sistema revolucionario, por analogía: inventaron un símbolo para expresar algo no visible que es el sonido que sale de la boca con vocales y consonantes. Eso lo escribían en cuneiforme, porque solo tenían arcilla, pero los fenicios tenían el monopolio del papiro y se lo vendían a todo el Mediterráneo. Ellos convirtieron el ugarítico en el lineal fenicio. Lo escribieron de izquierda a derecha y de manera continua sobre el papiro. A Grecia llegó y los griegos que no habían hecho nada, menos de dos siglos después, ya habían escrito la Ilíada y la Odisea porque tenían un código con el cual podían hacerlo.
Otro gran cambio mencionado en sus últimos libros es la implementación del código binario…
En el siglo XX se recupera el dígito binario chino. Lo hace nada menos que Gottfried Leibniz, filósofo de la Ilustración. Se descubre que con ese dígito se puede codificar todo: el habla, los sonidos, la música, un cuadro como la Mona Lisa, todo. Todavía no estamos conscientes de la revolución que eso significó. Lo que va a venir ahora es una explosión de multimedialidad que apenas está comenzando, pero ya visitar la web de un diario en internet no es sólo leer, sino ver y escuchar. Estoy esperando al Homero del dígito binario, aún no lo veo aparecer, pero vendrá…
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

Luego de cincuenta años, ¿qué satisfacciones atesora de su trabajo docente?
Hay una frase que Gustave Flaubert le escribió a una mujer de apellido Chantepie, en 1858, en la que decía que el único modo de soportar la existencia era volcarse en la literatura como en una orgía perpetua. Yo creo que enseñar también lo es. Pienso que es la mejor manera de aprender. Si tienes que enseñar, debes aclararte a ti mismo una cantidad de cosas y eso es bellísimo. Todos mis alumnos están bien posicionados, hasta en el periodismo, como el caso de César Miguel Rondón. Recuerdo que Simón Alberto Consalvi también asistió a mis cursos. Eso sucedió por accidente, porque después de la caída de Pérez Jiménez el título de periodista no existía y el Ministerio de Educación le dio la posibilidad a un grupo de personas de sacarlo y por la escuela de la UCV pasó medio mundo.
¿Cree que las distopías escritas por Orwell, Huxley, Asimov y Dick se quedaron cortas ante el poder de la comunicación en el siglo XXI?
Sin duda. En ese sentido, estaba más o menos bien equipado mentalmente porque dediqué años de mi cátedra a los pensamientos míticos y utópicos. Son antinómicos, porque el mítico siempre pone al Paraíso en el pasado y la utopía al revés. La distopía es el drama, la catástrofe. Por eso puedo entender lo que estamos viviendo: es una época absolutamente apasionante. Hace poco leí en Wired que un investigador se quejaba de que hay estatuas para tantísimos pendejos y ninguno para quienes inventaron el alfabeto, es algo increíble.
¿Podía preverse la enorme influencia que tendrían estos adelantos tecnológicos en la comunicación política, como pasó con Hugo Chávez?
No creo que haya mucha relación entre esta enorme novedad de la que hablamos y un fenómeno populista venido de muy atrás como el chavismo. Se nos ha impuesto una alteración personal del señor Chávez, quien quizás soñó con ser un predicador metodista o locutor en alguna época de su vida. Fue un hombre que adoraba un medio que ya está pasando de moda como la televisión. Sólo sentía que estaba gobernando cuando aparecía en pantalla y con un micrófono en la mano, pero ésa fue la fijación personal de un autócrata que se regocijaba en su narcisismo. Chávez no es tema de semiótica, sino de psiquiatra.
¿Esa precocidad y buena disposición del venezolano con las nuevas tecnologías siempre ha existido?
Claro. Desde que apareció el petróleo y todo cambió, los venezolanos siempre queremos estar al día con todo pero eso es algo bueno. Pero es una actitud frustrada por un gobierno que siempre está en cesación de pagos por lo que tiene, prácticamente, congelado el desarrollo y progreso electrónico del país. Vivimos el drama de un país que no puede comprar equipos ni cambiar sus smartphones, por lo que nos desactualizamos. Creo que el gobierno, deliberadamente, atrasó el uso de Internet. No es inocente que todavía CANTV venda conexiones con una velocidad de 560 kb, cuando en Corea ya están en un gigabyte.
En estos momentos hay ciertos debates que vuelven en los medios. ¿Piensa que hay nuevos peligros para la libertad de expresión en Venezuela?
Diría que estamos pensando nuevos problemas con categorías viejas. Nos hemos quedado anclados en la definición de 1789 sobre libertad de expresión, porque cuando enunciamos ese principio sólo pensamos en un episodio donde a alguien se le cortó el uso de la palabra. Pero eso es viejo. Libertad de expresión es la traducción del freedom of speech del mundo anglosajón, porque cuando Lafayette escribe al respecto usa ‘libertad de comunicar’ y no libertad de expresarse. Libertad de comunicar es género y libertad de expresión es especie. Yo puedo ser otro Leonardo y tener mi casa llena de Mona Lisas, pero si no lo sabe nadie, si no lo comunico, ese saber no existe. Entonces comunicar es mucho más importante que expresarse, por eso es que todas las dictaduras modernas se jactan de que en sus países hay libertad de expresión, pero no hay libertad de comunicación.
Siempre ha sido un defensor de la necesidad de los servicios públicos comunicacionales. ¿Cree que actualmente existen en Venezuela?
El gran problema continúa y es la no-existencia de servicios públicos. Todo el paquete comunicacional del país es privado o estatal, no público. Casos sobran, como Globovisión y El Universal, que a la hora de la chiquita se acuerdan de que son empresas comerciales. Entonces cambian de parámetros y se pasan a empresarios. Se olvidan de la libertad de comunicar y dicen ‘Mire, esto ya no es negocio: tengo que vender’. Eso es un juicio económicamente impecable, pero eso no es todo. Yo hablé pestes durante 40 años de la televisión comercial privada que destruyó la cultura de este país, que no colaboró con los planes educativos ni nada. Pero tengo que admirar la firmeza de ánimo de Marcel Granier que se la jugó cuando el otro competidor fue a negociar con Chávez y Carter, al otro se le salió el salto de parámetro, El Nacional es otro medio que tampoco está haciendo negociando.
¿Es por eso que, después de pasar décadas criticando a los canales, terminó siendo el experto en el caso de RCTV en la CIDH?
Eso me llevó a aceptar el cargo de perito ante la Corte Interamericana en San José, el mes pasado. En la última sesión hablé en favor de RCTV contra el gobierno de Venezuela y la sentencia sale en diciembre. Mi diagnóstico lo basé en la manera moderna como veo la libertad de comunicar. Hoy día debemos concebir la libertad como un prisma de cinco facetas: libertad de código, de canal, de acceso a fuentes, de contenido y de públicos. Dije que la decisión del gobierno al cerrar RCTV no sólo fue una agresión a la disidencia, sino el lanzamiento de una bomba de racimo sobre un sistema que en ese momento era el favorito de la población venezolana. Eso significó cercenarle a una emisora el uso de un código y se le prohíbe el uso del canal que es la televisión. Por supuesto que no tendrá acceso a las fuentes, se le impidió hablar a los opinadores, anunciantes, etcétera. Y se le quitó a una población entera su canal privilegiado. Fue lanzarle una bomba de profundidad al pluralismo: se le quitó a la disidencia la mitad de las voces que tenían. El gobierno anunció que TVeS sería un servicio público, porque los pobres no saben lo que es un servicio público y hoy en día ese canal no lo es.
¿Podría enumerar cuáles son las condiciones necesarias para que un medio sea considerado servicio público?
Debe ser universal: si en el fondo de la sabana hay un poblado de 30 personas, ahí deben estar las antenas del servicio público. Hasta ahora todos los servicios radioeléctricos y de teléfono del país son modelo ‘Vaca Holstein’, con manchas blancas donde no hay señal y negras donde sí hay. Debe ser continuo: no hay interrupciones ni feriados. Es menester que sea versátil. Ésa es la piedra de tranca entre el privado y el público. Eso significa que si agarras la pirámide socioeducativa del país, abajo tienes gente que quiere. Por ejemplo solo rock o salsa, en el centro hay una población que quiere un poco de todo y arriba hay un 4% que quiere ver o escuchar programas de Mahler y Beethoven. El servicio público debería darle música a todos y no decir que no hay mercado para eso. También debe ser adecuado: tiene que estar al día tecnológicamente y el último es el fundamental.
¿Debe ser regido por una autoridad independiente?
Exacto. En Inglaterra, quien nombra esa autoridad en la BBC es la reina. Ni siquiera el congreso, para evitar que sea contaminado por intereses partidistas. En países como Estados Unidos, los servicios públicos comunicacionales son financiados por el gobierno con 2.000 millones de dólares al año. En todos los países europeos grandes como Inglaterra, Francia, Alemania e Italia la inversión pasa de los 4.500 millones de euros al año.  Un país así financia el servicio público con el 36,5% de lo que gasta en educación superior. Ése es el promedio.
¿Qué le faltó por investigar en este medio siglo de actividad académica?
Tenía en programa ocho libros más, pero me sucedió que cumplí 85 años de edad. Entonces decidí compactarlos en ocho capítulos y eso es la Comunicación Mundo. En el prefacio de la edición española de Comprender la comunicación relato que cuando me pidieron que actualizara el libro sentí algo raro. Como a los 15 días, lo descubrí: cuando yo había escrito ese libro, hace décadas, era un hombre que usaba una Olivetti eléctrica, multígrafo, tipex… y cuando tenía que cambiar una frase tenía que borrar esos caracteres e inventar una frase idéntica en número de caracteres. Si no, no me cabía. Vengo de ese mundo, así como mi papá venía de la época de los teléfonos de manivela y cuando me toca revisar mis libros viejos me percato de que vivo en un mundo con Internet, computadoras, impresoras, escáneres y todo eso va demasiado rápido. Todavía estamos como emborrachados, conquistando el Oeste… pero no sabemos muy bien donde se paró la caravana.
¿Qué aspectos cree que no se deben dejar de estudiar en la comunicación?
Todo lo que es comunicar tiene dos grandes capítulos: la llamada comunicación social y el sistema educativo, que son dos formas de tramitar saberes. Si no se ponen al día, le van a pasar por encima y quedarán obsoletos. Nosotros comenzamos burlándonos de Wikipedia, pero el año pasado en una universidad alemana se hizo el ejercicio de reunir 18 grandes definiciones de la física en paquetes. Los primeros eran sacados de los grandes manuales académicos y los otros fueron principios que se encuentran gratis en internet, cuando se les entregaron ambas versiones a un grupo de especialistas  ganó Internet 17 a 1. Nunca en la vida podemos olvidar eso.
¿Admira, entonces, los esfuerzos colaborativos?
Claro, el common knowledge es lo que viene. ¿Sabes lo increíble que es poder subir detalles y precisiones a un artículo en Wikipedia y seguir acumulando conocimiento gratuito? Es el modelo perfecto, tanto así que la Enciclopedia Británica tuvo que adaptarse y aceptar colaboraciones de lectores. La gran enciclopedia alemana Brockhaus no se adaptó y quebró.
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Antonio Pasquali fotografiado por Roberto Mata ©2014

¿Cuál cree que es el gran reto de las actuales escuelas de comunicación social?
Creo que en América Latina existe un gran drama. Tenemos casi 2.500 escuelas de comunicación social en todo el continente y eso es terrible, porque terminan repitiéndose las unas a las otras. Hay que reformarlo todo. Tengo diez años diciéndolo: hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas. Mi visión es que podrán entrar sólo gente con un título universitario como médicos, abogados, historiadores, literatos, semiólogos, aviadores, cirujanos, etcétera, que tengan el interés de querer comunicar lo que ellos saben será una especialización más.
¿Qué les diría a los jóvenes que quieren cursar estudios de Filosofía en estos años?
El uso de Internet es una pirámide vertiginosa que siempre pone a prueba tu formación previa. Si tienes principios filosóficos robustos, verás en Internet lo que otros no ven y sabrás navegar por lugares de conocimiento, donde otros ni siquiera sabrán qué hacer. Es un tema de código, ¿por qué me fue bien a mi? Simplemente porque me había pasado, previamente, por Kant y Aristóteles. Y sabía que una de las doce categorías supremas del entendimiento es la relación. ¿Y qué es la comunicación? Relacionar. La filosofía siempre busca ir al fundamento de todas las cosas y es una excelente manera de superar un defectivo criollo que tenemos los venezolanos. Nos gusta ver las ramitas y nunca vemos el bosque entero.
Es un gran melómano, ¿a qué música suele volver siempre?
Los Beatles son una de las últimas manifestaciones humanas musicales de antes de que viniera alguien a destruir la melodía. Tengo una petite veneración por Los Beatles. En un 80% escucho música clásica y estoy sufriendo como un perro. He hecho de todo para que se repare el daño porque somos un país sin música clásica. Han desaparecido la 97.7 y yo hablé con todos los rectores de las universidades: “vamos a hacer algo”, y no se ha hecho nada. Aparentemente, no le importara a nadie y me parece grave. Hasta Weber lo oigo todo, pero tuve en mi vida dos grandes enamoramientos; hace unos treinta años empecé con Bramhs y hace quince años, Mahler.
¿Le gusta escuchar las interpretaciones de Mahler que conduce Gustavo Dudamel?
Gustavo Dudamel me ha hecho uno de los grandes regalos musicales que he recibido en mi vida, porque vino hace un año a montar la integral de Mahler en el Teresa Carreño. Hay que ver lo que es escuchar todo Mahler por el mismo director. Eso lo recordaré toda la vida porque él es de los pocos que entendieron a Mahler, muchos lo han tocado sin entenderlo. Otro que lo entendió muy bien fue Claudio Abbado.

Debate sin tapujos

A mis compañeros de lucha de la Unidad Democrática y a todos los venezolanos quienes queremos conquistar la democracia.
 
Les escribo esta carta desde mi celda de la cárcel de Ramo Verde cuando cumplo cinco meses de encarcelamiento injusto por haber llamado a la protesta no violenta y a la conquista de la democracia por la vía popular y constitucional. No soy el único preso, somos más de 150 los presos políticos incluyendo a los dos alcaldes destituidos y encarcelados, Enzo Scarano y Daniel Ceballos, y a Iván Simonovis y los policías de la PM que ya cumplen 11 años de prisión injusta.

Venezuela se está cayendo a pedazos, la crisis es en todos los ámbitos y no hay ningún análisis, ni los de voceros del propio régimen, que indiquen que por el camino que vamos saldremos de esta crisis que afecta la vida de millones de venezolanos, todos los días.

El origen de esta crisis no es el colapso del precio del petróleo, ni una invasión extranjera, tampoco lo es una guerra económica y mucho menos es culpa del pueblo venezolano. El origen de todos los problemas es el mismo: el sistema. Un modelo económico fracasado que, en lugar de haber aprovechado la más grande bonanza petrolera en 100 años, ha permitido el crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema. Un sistema de gobierno antidemocrático, corrupto, ineficiente y militarista que ha instalado un Estado delincuente que pretende echar raíces profundas para favorecer a una elite gobernante que ya asoma el despotismo hereditario para mantenerse en el poder por generaciones.
Este sistema nosotros lo hemos calificado cómo DICTADURA, una Dictadura del siglo XXI, una dictadura a color, pero a fin de cuentas una DICTADURA. Pero para no polemizar si es o no una dictadura quedémonos en el punto de encuentro que concluye que el origen de la crisis generalizada es el sistema. Es decir el origen del problema es político y su solución tiene que ser política.

Siendo el problema el sistema, estamos obligados a hacernos, y respondernos, la pregunta: ¿salimos del sistema o permanecemos prisioneros de él? El dilema está centrado allí, salir o permanecer. Nosotros optamos por salir, una salida que sea popular, democrática y constitucional, pero irrevocablemente comprometida con salir del sistema y conquistar la democracia. Sin concesiones; no las puede haber, como no las hubo para quienes salieron a conquistar la independencia de Venezuela o para quienes salieron a derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Ante esta realidad se ha abierto un debate en el seno de la oposición democrática. Lo primero que quiero decir sobre esto, es que no está mal el debate dentro de la Unidad nacional, más bien es una señal positiva que tengamos visiones diferentes, siempre y cuando no dejemos a un lado dos condiciones necesarias, definir un objetivo común y mantenernos unidos.

El debate es positivo, ya ocurrió en el pasado reciente cuando en el 2009 promovimos primarias y tarjeta única, propuesta que fue duramente criticada por algunos compañeros de la oposición en sus inicios, pero que luego fue asumida como el camino a seguir por todos quienes creemos en la Unidad.
Para lograr el cambio que queremos es necesario debatir y hacerlo sin miedo, con respeto, pero sin temor a disentir. Lo que sería reprochable es actuar como el oficialismo, quienes ante las voces disidentes que ya señalan su división interna, optan por la descalificación, los tribunales disciplinarios y el torniquete al debate. Ese jamás debe ser nuestro proceder. Más bien todo lo contrario, para conquistar la democracia, practiquémosla, seamos demócratas en nuestro proceder interno para ganarnos la legitimidad de poder conducir el país, que siempre tendrá visiones encontradas sobre distintos temas, de manera democrática.

Sobre este debate ya hay sobre la mesa distintas propuestas que me voy a permitir comentar de forma respetuosa.

Ramón Guillermo Aveledo y Henri Ramos Allup (AD) han insistido en retomar el dialogo con el régimen sin condicionarlo para que pueda fluir. Ya esta opción tuvo un primer ensayo fracasado, no por culpa de la oposición sino porque el régimen lo utilizó como un mecanismo para aplacar la protesta popular y no para tejer un entendimiento nacional. Así acertada y oportunamente lo señaló esta semana la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) que estando representada en el diálogo en la persona del Nuncio Apostólico tiene toda la autoridad moral para llegar a esta demoledora conclusión de lo que fue este primer ensayo.

Nos preocupa que un nuevo episodio del diálogo sea utilizado por el régimen para avalar medidas extremas como el aumento del precio de la gasolina, una maxidevaluación y otras medidas muy duras que no merecen ser aplicadas bajo un manejo opaco y corrupto de la economía como el que actualmente tenemos. Convocan a pagar la factura entre todos para que ellos sigan robando y botando los recursos de todos los venezolanos.

Sobre el diálogo tenemos que estar claros que no hay diálogo efectivo sin presión de calle. Nuestro pueblo lo sabe: así como los obreros organizados en sindicatos protestan para lograr el contrato colectivo, los estudiantes lo hacen por el pasaje o el comedor, y los barrios por la falta de agua, así debemos actuar desde la protesta no violenta para lograr que el régimen acceda a un diálogo real que genere el único resultado aceptable: el camino hacia la democracia.

Henrique Capriles ha insistido en que el objetivo de la oposición debe ser el cambio del CNE. Tiene razón Henrique, tenemos que cambiar el CNE, pero también a la Contraloría que avala la corrupción endémica con su pasividad cómplice; a la Fiscalía que encarcela a inocentes y deja en libertad a asesinos; al TSJ que tuerce la Constitución con sentencias que criminalizan la protestas, militarizan la política y avala la corrupción; a la Defensoría del Pueblo que solo defiende los intereses del PSUV; de la Asamblea Nacional que es inoperante como resorte del debate y contraloría política y democrática; y por supuesto al ejecutivo encabezado por Nicolás Maduro que es responsable de las más alta ineficiencia y corrupción que se haya conocido en la historia del país.

El problema es el sistema. Ya en el pasado la oposición se enfrascó en centrar el debate en el CNE sin ningún resultado. Con esto no quiero decir que hay que dejar de buscar el cambio del CNE, sí hay que hacerlo ya que todas las soluciones pasan por procesos electorales, solo digo que allí no está la solución del problema político de fondo, el CNE es un medio y no un fin.

Primero Justicia propone la tesis de acumulación de fuerzas y proponen como ruta para el cambio las elecciones de la AN en el 2015.

El problema con esta propuesta es que ya hemos ganado y no ha sido reconocida la voluntad popular. Así pasó en el 2010 con las elecciones de la Asamblea Nacional. Ganamos el voto popular con el 52% pero el oficialismo obtuvo mayoría de diputados y desarticularon la AN con habilitantes, destitución de diputados y minimizando el impacto de esta instancia. Además esta opción sería inefectiva para lograr un cambio en los Poderes Públicos, que no podrían ser cambiados aún ganando la mayoría de los diputados, ni tampoco resuelve el problema de la urgencia del cambio.

Ganar y no cobrar también ocurrió en abril del 2013, tal como lo dijo Henrique Capriles a Venezuela y al mundo: ganamos las elecciones pero por el cerco institucional hoy gobierna Maduro. Insisto: El problema es el sistema, no solo el CNE.

Es necesario revisar y reorganizar la MUD y adaptarla a esta nueva etapa tal como lo propone Antonio Ledezma, con respeto, amplitud pero con el sentido de urgencia que amerita el momento.
En este sentido María Corina Machado, Copei, Bandera Roja y otras organizaciones proponen la convocatoria de un Congreso Amplio de Unidad Nacional, como un mecanismo para ampliar y democratizar la Unidad Nacional que sin duda alguna es una tarea pendiente y necesaria ya que el país democrático es mucho más grande que los partidos políticos que hacen vida en la MUD.
Esta convocatoria a un Congreso Amplio podría ser el escenario ideal para la definición entre todos de una ruta a seguir para el cambio del sistema. Fue precisamente esa la deliberación que hace 203 años tuvieron nuestros padres de la independencia quienes luego de tres días de deliberación acordaron firmar el Acta de Independencia 10 años antes de conquistarla. Es decir, la declaración de independencia el 5 de Julio de 1811, fue la definición de un rumbo a seguir que solo se hizo realidad luego de muchos años de lucha y sacrificio, pero lo lograron porque sabían hacia dónde iban y qué querían conquistar asumiendo todos los riesgos.

La ruta a seguir debe combinar una estrategia política con la protesta de calle, una acción sostenida y no-violenta que incorpore a todos los sectores en el espacio en donde nos reconocemos y nos hacemos fuertes: LA CALLE. De lo ocurrido entre febrero y mayo debemos convencernos de lo importante que es canalizar la protesta de calle de forma ordenada y no violenta, y sin duda alguna los jóvenes y estudiantes tendrán una responsabilidad importante en este sentido.

Un grupo de partidos y organizaciones entre los que está el partido al que pertenezco: Voluntad Popular, estamos promoviendo dentro de este debate la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente como el camino a seguir para lograr un cambio profundo como lo amerita la circunstancia.

Promovemos la convocatoria a una Constituyente por varias razones. La primera, es un mecanismo de cambio político que está contemplado en la Constitución (art. 347 y art. 348) y que puede ser convocado por la vía de la iniciativa popular. En Venezuela hemos tenido varios procesos constituyentes, y todos han sido convocados desde el poder, es cierto, pero también es cierto que la Constitución vigente, a diferencia de todas las anteriores contempla que el Pueblo mediante la consignación de firmas equivalentes al 15% del REP, puede convocar un proceso como este. Esta sería la primera Constituyente convocada desde el Pueblo y para el Pueblo. No es un invento nuestro, la opción esta allí, clarita, en el artículo 348 de la Constitución. Activarla o no depende de nosotros.
La segunda razón es que si el problema es el sistema como hemos dicho, una Constituyente es el mecanismo más idóneo para cambiar el esquema y los responsables de conducir los Poderes Públicos del Estado venezolano, y eventualmente convocar a unas elecciones para legitimar los cargos de elección popular.

La tercera razón es que ante una crisis de la magnitud que hoy padecemos, una Constituyente sería un punto de encuentro, de diálogo y reconciliación nacional en donde todos estén representados. La Constitución no es el problema, es el pacto social que hoy está roto por el secuestro del Estado venezolano. Por eso aprovechamos para hacer un llamado al oficialismo democrático a buscar una salida incluyente a la crisis.

En un proceso constituyente podrán participar todos, incluyendo la creciente disidencia oficialista que hoy está siendo asfixiada por la antidemocracia interna. En una eventual Constituyente estaría representado el PSUV así como otras organizaciones del Polo Patriótico que hoy cuestionan al gobierno de Maduro y se quejan de estar excluidos.

Y finalmente, estimamos oportuna la convocatoria de una Constituyente, porque es urgente el debate y el acuerdo sobre el modelo de Gobierno y de Estado a seguir. ¿Cuál es el modelo económico? ¿Cómo garantizar los derechos de todos? ¿Cuál es la responsabilidad de los militares? ¿La descentralización?

No basta con sustituir a quienes gobiernan, es necesario definir cuál es el modelo de país por el cual todos trabajemos y todos nos veamos representados. Durante los últimos años hemos visto crecer a muchos sectores que deben ser incorporados en este proceso de cambio. Hoy esos sectores están en la calle y reclaman ser escuchados: trabajadores, médicos, educadores, estudiantes, gremios, productores, comerciantes, las ONG. Todos deben ser parte de un proceso de cambio de abajo hacia arriba.

Estamos claros que nuestra propuesta es una más dentro del debate, y es precisamente por eso que debemos ante todo promover el debate, el diálogo entre quienes queremos cambio. Un diálogo que tenga como resultado un objetivo común, la conquista de la democracia, y una ruta compartida.
No caigamos en la trampa de descalificarnos los unos a los otros, tengamos más bien la valentía de debatir de manera amplia las propuestas que cada quien le está haciendo al país.

Hermanos y hermanas de la Unidad Nacional, pongamos nuestro corazón y compromiso del tamaño de la circunstancia, salgamos juntos, sin miedo, con la mayor amplitud, a conquistar la democracia.

Desde la Cárcel de Ramo Verde, a los 14 días del mes de julio de 2014.


Carta al presidente de la República

"Estimado Profesor Salvador Sánchez Cerén: Hace menos de dos semanas, las cámaras de televisión, la bulla de la radio, la arrogancia periodística y usted entraron en la comunidad Las Palmas.

Así arranca una carta dirigida a usted, que vecinos de Las Palmas me hicieron llegar. Habla de su programa de radio y TV “Gobernando con el Pueblo”, que inauguró el sábado 5 de julio, precisamente en Las Palmas.

La carta sigue así: “Y como usted prometió un diálogo directo con las comunidades, le pedimos que atienda este clamor colectivo: La noche del martes 8, cerca de las 12 de la noche, un grupo de la PNC encapuchados y fuertemente armados, encontraron enterrados dos fusiles en la comunidad, y salieron a pescar inocentes: en su camino encontraron a Alvin Alexander Carreño Méndez, y según su mamá (testigo de la detención) los policías ‘encendidos’, lo esposaron y golpearon al joven de 21 años. Con la arrogancia del poder y la prepotencia de las armas, los efectivos afirmaron en voz alta ‘tener carnada’ con esta detención. Luego detuvieron a 3 jóvenes más, y se marcharon. Todo lo demás es de conocimiento público: la televisión grabó a los jóvenes y los medios impresos prepararon largas notas con titulares durísimos. Hasta el Twitter de la PNC sirvió como plataforma para criminalizar la colonia y a los pobres.”

Bueno, presidente: Yo también me sorprendí mucho cuando leí esta historia increíble de unos bichos que capturaron en un supuesto entreno militaren en Las Palmas. Imagínese, presidente: ¡en la cancha de la misma colonia donde viven! No puedo creer que alguien sea tan estúpido de armar prácticas militares en frente de su casa. Ambos hemos sido guerrilleros, presidente, y sabemos que quien actúa así de idiota, no sobrevive.

Mandé a preguntar a ‘Morrison’, el jefe de la pandilla 18 que opera en Las Palmas, si estos bichos eran pandilleros. Desde la cárcel de Izalco me respondió: “Son hijos de mamá que nunca han roto un plato. No son pandilleros. Les sembraron los fusiles.”

Bueno, diría usted, ¿por qué confiar en los pandilleros. Pero los vecinos dicen lo mismo: estos bichos lo que estaban entrenado es fútbol, como todos los martes. Es el equipo ‘Roma’. Y en la carta dicen: “¿Tienes que saber quién es Alvin: un joven de 21 años, estudiante de administración de empresas, que con mucho esfuerzo trabaja, estudia y juega al futbol (deporte que le apasiona). Al mismo tiempo forma parte de una iglesia, donde se congrega y comparte la fe. ¿Fusiles? ¿asociación ilícita? ¿ser antena? ¿pandillero? Nada más alejado...”

“Señor presidente, ¿todavía quiere escuchar nuestros dolores, todavía le interesa conocer nuestras denuncias? Pues aquí están: denunciamos la criminalización de la juventud y de la pobreza, denunciamos que el operativo de la noche del martes 8 y madrugada del 9 fue una ‘caza de brujas’.”

De este supuesto caso espectacular de pandilleros que bajo las narices de sus vecinos y a la par del
Estado Mayor de la Fuerza Armada se entrenan con armas de guerra los medios se aprovecharon para repetir lo de siempre cuando mencionan Las Palmas: que desde esta comunidad se asaltan y extorsionan los negocios de La Escalón y San Benito. Hay algo que usted probablemente no sabe, señor presidente: Precisamente los pandilleros del Barrio 18 de Las Palmas, en el contexto de la tregua, implementaron acciones unilaterales para reducir sensiblemente las extorsiones y los asaltos en La Escalón y en la Zona Rosa. Y me consta que su jefe ‘Morrison’ ha sido clave para esto. Los pandilleros, al igual que los vecinos, no quieren que Las Palmas siga siendo sinónimo de peligro y delincuencia.

Todos los vecinos insisten en los mismo. No he encontrado a nadie en Las Palmas que cree en esta historia que armó la PNC y que reprodujeron los medios. Lo niegan las pandilleros y lo niegan enfáticamente los vecinos y sus líderes. Y en su carta concluyen: “Por todo esto, y en nombre de los derechos humanos, pedimos que la fiscalía investigue como corresponde a Alvin y se le conceda la libertad de inmediato; y que la comunidad Las Palmas, como todas las comunidades ‘marginales’, sea un espacio de opción de este gobierno para repensar un desarrollo para todos y todas. No queremos ser una linda vitrina para su programa, sino que queremos seguir siendo una comunidad que con sus Palmas saca adelante día con día a este país. Aquí en la comunidad hay violencia y muchos problemas, pero somos mayoría los que peleamos por un país mejor y ponemos nuestras Palmas al servicio de la vida. Alvin es uno de estos, de los que trabajan por la paz.”

La carta la firman: Olinda Marisol Méndez y Adalberto Carreño Mejía (padres de Alvin), y muchos vecinos de Las Palmas.

Yo también la firmo, presidente.
Paolo Lüers

PS: Si necesita la carta completa, estará reproducida en mi blog www.siguientepagina.blogspot.com

(Mas!/EDH)

La carta completa:
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Carta abierta de la comunidad “Las Palmas” al presidente de la Republica
“Presidente, tenemos Las Palmas limpias”

Estimado Profesor Salvador Sánchez Cerén:

Hace menos de dos semanas, las cámaras de televisión, la bulla de la radio, la arrogancia periodística y usted entraron en la comunidad Las Palmas. Antes que ustedes vinieran, aquí había más de 15 mil palmas que trabajan, cocinan, estudian, juegan, sostienen el mundo... Después de su visita, esas mismas palmas siguen empeñadas en sostener la vida, en medio de muchas necesidades, fragilidades y conflictos.

Y como usted prometió un diálogo directo con las comunidades, le pedimos que atienda este grito, este clamor colectivo: La noche del martes 8, cerca de las 12 de la noche, un grupo de la PCN encapuchados y fuertemente armados, encontraron enterrados dos fusiles en la comunidad, y salieron a pescar inocentes: en su camino encontraron a Alvin Alexander Carreño Méndez, y según su mamá (testigo de la detención) los policías “encendidos”, lo esposaron y golpearon al joven de 21 años. Con la arrogancia del poder y la prepotencia de las armas, los efectivos afirmaron en voz alta “tener carnada” con esta detención. Luego detuvieron a 3 jóvenes más, y se marcharon.

Todo lo demás es de conocimiento público: la televisión grabó a los jóvenes y los medios impresos prepararon largas notas con titulares durísimos. Hasta el Twitter de la PNC sirvió como plataforma para criminalizar la colonia y a los pobres.

¿Por qué decimos esto? Porque tienes que saber quién es Alvin: un joven de

21 años, estudiante de administración de empresas, que con mucho esfuerzo trabaja, estudia y juega al futbol (deporte que le apasiona). Al mismo tiempo forma parte de una iglesia, donde se congrega y comparte la fe.

¿Fusiles? ¿asociación ilícita? ¿ser antena? ¿pandillero? Nada más alejado....

Alvin duerme esta noche en Montserrat por la corrupción de su sistema de seguridad, un joven ve violentada su vida, sus sueños y sus relaciones por la impunidad con los que se manejan los medios masivos de desinformación en este país, una familia entera es violentada una vez más por la pobreza que se equipara adelincuencia. El Diario de Hoy, con una nefasta historia, ha construido una noticia, llena de mentiras, que violenta a esta comunidad y destruye el honor de Alvin y su familia.

Y usted, Señor presidente, ¿todavía quiere escuchar nuestros dolores, todavía le interesa conocer nuestras denuncias? Pues aquí están: denunciamos la criminalización de la juventud y de la pobreza, denunciamos que el operativo de la noche del martes 8 y madrugada del 9 fue una “casa de brujas”, donde se cometió por lo menos un atropello fundamental que fue arrestar a Alvin, un joven completamente inocente.

Por todo esto, y en nombre de los derechos humanos, le pedimos:

- Que la fiscalía investigue como corresponde a Alvin y se le conceda la libertad de inmediato.

- Que nos ayude a que el nombre de Alvin y su familia, que ha sido ensuciado por el actuar de la PNC y de los medios de comunicación, sea reivindicado gracias a su mediación en este caso emblemática de violación de los

derechos humanos.

- Que la comunidad Las Palmas, como todas las comunidades “marginales”, sea un espacio de opción de este gobierno para repensar un desarrollo para todos y todas. No queremos ser una linda vitrina para su programa, sino que queremos seguir siendo una comunidad que con sus Palmas saca adelante día con día a este país...

Por eso le mostramos nuestras Palmas, están limpias. Aquí en la comunidad hay violencia y muchos problemas, pero somos mayoría los que peleamos por un país mejor y ponemos nuestras Palmas al servicio de la vida. Alvin es uno de estos, de los que trabajan por la paz.

Libertad inmediata para Alvin.

Investigación de los responsables del operativo.

Que se retracte la PNC y los medios de comunicación que ensuciaron su nombre.

Más programas de cultura, trabajo y dialogo; Ya basta de arbitrariedades y criminalización de los pobres.

Si Tocan a uno, nos tocan a todos... “Alvin te queremos en casa YA”.

Esperamos sus oficios... porque esto no puede esperar.

Los derechos humanos se exigen, no se mendigan.

Un saludo, fraterno y cercano.



#Alvinnoespandillero
Olinda Marisol Mendez (Madre)
Adalberto Carreño Mejia (Padre)
Francisco Bosch (Vecino)
Y muchos vecinos de Las Palmas (hoy no importa el nombre,
porque la indignación es colectiva
)