Carta a los acusados en el caso CEL-ENEL: Es un juicio político

No voy a escribir esta carta para defenderlos. Aunque tengo el honor de ser amigo personal de algunos de ustedes: por ejemplo don Billy. Desde los años de guerra sabía de la mítica figura de Guillermo Sol Bang: fundador y tesorero de Arena, terrateniente, secuestrado a manos del PC, poderoso presidente de la CEL.


Lo conocí cuando, en septiembre 2011, investigué la historia detrás del litigio internacional sobre La Geo, el único ejemplo exitoso de un Asocio Público Privado en el país – pleito que por años tenía enfrentado al gobierno de El Salvador con la compañía italiana ENEL; pleito que estaba poniendo nerviosos a todos los inversionistas internacionales; pleito que además estábamos perdiendo en todas as instancias…

Don Billy me recibió docenas de veces en su casa para estudiar documentos, y para largas discusiones, que siempre comenzaron con la CEL, la GEO, y la ENEL, la energía renovable, la crisis energética del país - y siempre terminaron con temas como la agricultura, la Reforma Agraria, la espiral de violencia e intolerancia que llevó al país a la guerra, la paz, la reconstrucción y la reconciliación. Al final terminamos de amigos – y hasta la fecha nos citamos para largos almuerzos-tertulias.

Por ejemplo: Jorge Simán, fundador de El Faro, donde me dieron espacio para regresar al oficio del escribir. Jorge es un tipo tan decente que no me retiró su amistad, cuando me salí del Faro en un gran pleito, muy a diferencia de su socio Carlos Dada.

Por ejemplo: Tom Hawk, el gringo metido en política salvadoreña, con quien comparto los intentos, a veces quijotescos, de renovar la política.

Por ejemplo Miguel Lacayo, a quien me habían pintado como el ogro del equipo de Paco Flores. Ya tengo seis años de compartir con Miguel las serias discusiones en el Consejo Editorial de El Diario de Hoy, y también la jodarria, que vuelve tan fascinante esta mesa de personalidades y egos - y resulta que es un tipo brillante y tolerante, con el cual es fácil disentir y fácil llegar a conclusiones compartidas.

Todos ellos, y cuatro otros que no conozco personalmente, están acusados en este juicio que conocemos como CEL-ENEL. La fiscalía hasta la fecha no presentó ninguna prueba que se hayan enriquecido con su participación en las negociaciones que llevaron a firmar el convenio entre la CEL y ENEL, para conjuntamente desarrollar la generación de energía geotérmica. Sin embrago, el juicio sigue su curso, y corren peligro de ser condenados. Por el simple hecho que ya han sido condenados en la opinión pública, casi como traidores a la patria – debido a una campaña política que inició Mauricio Funes, junto con ejecutivos de la CEL, que buscaban esconder las tramas escandalosas de corrupción que durante las administraciones de Saca y Funes se había apoderado del sector energético. Y aunque el gobierno de Sánchez Cerén al final negoció un acuerdo con los italianos de ENEL, reconociendo la plena legalidad de sus acciones en La Geo para terminárselas comprando por 280 millones de dólares, el FMLN sigue presionando a la CEL y al Fiscal General (que teme por su reelección) a continuar este juicio político hasta las últimas consecuencias.


Las consecuencias fatales serían (aparte de la destrucción personal, moral y económica de los 8 acusados que identifican como adversarios políticos) la pérdida de credibilidad de las instituciones jurídicas. Una fiscalía y jueces que se prestan a usar el sistema judicial para persecución política, destruyen personas, pero también el Estado de Derecho.

Dije que no voy a defender a los acusados, porque no lo necesitan: sus abogados lo hacen muy bien, y en el campo jurídico han desarmado, punto por punto, las acusaciones. Escribo estas líneas para defender el Estado de Derecho. No podemos permitir que en nuestro país, por presión del gobierno, procedan juicios políticos.

El día que el gobierno, la CEL y el Fiscal General firmaron el convenio con ENEL para al fin salir de los litigios internacionales que todas las estaban perdiendo, se hubiera tenido que suspender el juicio penal y civil contra don Billy y los otros acusados. Desde el principio este juicio ha sido político, y como tal cumplió su función: presionar a los italianos para que suspendieran sus demandas internacionales y vendieran sus acciones. Pero a partir de esta fecha el juicio, además de político, es políticamente absurdo. Seguirlo es ilegal, inmoral y sumamente peligroso para un país que necesita inversión internacional, que no va a venir si no hay seguridad jurídica.

A ustedes, los 8 acusados, les aseguro que no están solos. Hay quienes luchan por el Estado de Derecho. 

(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta al FMLN: ¿Qué ondas con el socialismo?

Estimados compañeros:
Muchos me han preguntado porqué sólo hablo de la renovación de ARENA y nunca de la del FMLN. Acepto esta crítica, pero la verdad es que no sé cómo entrar en este tema.


No percibo el debate interno, ni las fisuras en su imagen de partido monolítico, que me permitieran opinar o proponer sobre la renovación del FMLN. De parte de ARENA, se me han acercado simpatizantes, militantes, donantes y dirigentes para hablarme de la necesidad de renovación, de los obstáculos, de su preocupación de quedarse corto y caer en el error de “too little, too late” (que yo mismo señalé frecuentemente). Por esto resulta fácil entrar en el debate, aunque siempre con el riesgo de caer mal.


Fui parte activa de los grandes debates de la izquierda, desde adentro, cuando terminó la guerra y nos insertamos en la nueva República constituida por los Acuerdos de Paz. Debates muy francos y ricos de argumentos (y emociones) sobre en qué tipo de partido debería transformarse la insurgencia y su base social: ¿Un partido de cuadros al estilo leninista o un movimiento plural y abierto a la sociedad civil? ¿Revolucionarios, socialistas o socialdemócratas? Los resultados no me gustaron y, como miles, salí de la militancia y busqué la inserción en la vida ciudadana y profesional.

Participé, ya desde afuera y en el nuevo siglo 20, de los debates entre los “renovadores” de Héctor Silva, Facundo Guardado, y Oscar Ortiz - y los “revolucionarios-socialistas” dirigidos por  Schafik Handal y Sánchez Cerén. Tampoco me gustó el resultado: un partido monolítico, vertical, sin tendencias, sin pluralidad, sin libre debate interno que se estableció con la salida de los renovadores, socialdemócratas, reformistas y liberales del FMLN. Me distancié aun más, cuando el nuevo FMLN abrazó como nuevo referente al populismo militarista de Hugo Chávez – para mi una alianza fatal que dio al FMLN mucho dinero, pero le hizo perder su alma emancipadora.

Ahora dirigentes como Medardo González, quien dirige el partido FMLN, y José Luis Merino, quien dirige el FMLN-ALBA  SA de CV, hablan del “debate sobre el socialismo” y del Congreso que para este fin han convocado para octubre de este año. Siempre es bienvenido el debate. Pero no veo ni escucho nada que me indique que este “debate sobre el socialismo” nazca de un proceso de crítica, renovación y relevo de liderazgo al interior y en las bases del Frente. No veo que articularse dentro del FMLN una nueva generación de izquierda con ganas y valor de retar la generación de líderes que surgieron en los conflictos de los 70 y en la guerra de los 80, con su retórica anti-imperialista, anti-empresarial y su desprecio por la “democracia burguesa”, los principios republicanos de la división de poderes y de la libertad individual.

A diferencia de mi amigo Salvador Samayoa, a quien admiro por su paciencia, optimismo y comprensión para con ustedes, no veo en el FMLN “una coexistencia entre dos visiones”: una democrática y una autoritaria; una comprometida con la construcción de una sociedad más justa y democrática, otra con convertirse en una “nueva oligarquía”. No veo estas dos visiones enfrentadas, no veo este debate – por esto me cuesta imaginarme el Congreso convocado por la cúpula como método para resolverlo. Escribe Samayoa en su columna del miércoles pasado: “El problema no es la contradicción, sino la falta de resolución”. Yo soy más pesimista: El problema es la falta de contradicción, o la falta de espacio para que las contradicciones se pueden expresar.

Sería una enorme satisfacción si ustedes me comprobaran que estoy equivocado. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta al presidente: el discurso que no se atrevió a dar el 1 de junio

Estimado presidente:
Le mando copia del discurso que este año no se atrevió a dar ante la nación. Le recuerdo: Nunca es tarde.

"Hoy me toca rendir cuentas del primer año de mi gobierno. Anoche tomé una decisión, que no ha sido fácil. Decidí no dar el discurso que me preparó mi equipo de asesores. Disculpe, Hato, pero es tiempo de ser sincero y enfrentar los problemas del país –y de nuestro gobierno. No podemos tratar de tapar el sol con el dedo, y la situación del país con retórica.

Iba a hablar de todo lo que hemos logrado hacer - y no es poco. Pero decir todo esto, el día de hoy, ante la nación, no sería honesto. Aunque los logros existen, en educación, en nuestros programas sociales, en la cooperación internacional que hemos logrado comprometer con El Salvador, no reflejan el Estado de la Nación.

Como país –y también como gobierno– hemos fallado ante los dos problemas principales que bloquean nuestro desarrollo y nuestro bienestar: la violencia, y la falta de inversión y empleo. Ninguna de nuestras políticas al respecto ha podido revertir las tendencias negativas. El primer paso para superar estas fallas es reconocerlas. Por eso cambié este discurso.

Urjo a la oposición, pero también a mi propio partido y los que han votado por nosotros, no verlo como debilidad sino como oportunidad para desarrollar la fuerza que necesitamos para superar la crisis.

Vengo hoy ante los diputados, los partidos políticos y la nación para anunciar cambios en mi gobierno y sus políticas - y pido para ellos todo el apoyo, de mi propio partido y también de la oposición y del sector privado. He decidido, por el bien del país, erradicar la falla principal que originó que varias de nuestras políticas no hayan sido exitosas: su carácter partidario. Todas las políticas de Seguridad y de reactivación de nuestra economía deben abstraerse de intereses partidarios y electorales. Vamos a dejar atrás la retórica del diálogo y entrar en la construcción de acuerdos pragmáticos y concretos con el sector privado y la oposición. Para este fin nombro como nuevo secretario de Gobernabilidad de la Presidencia al Dr. Fabio Castillo. Mi amigo Hato Hasbún se va a desempeñar como secretario Privado y jefe del equipo de asesores de la Presidencia.
Nuestro reto más grande es la Seguridad, y requiere de decisiones extraordinarias y fuera de la lógica partidaria. He pedido a Salvador Samayoa, firmante de la paz, asumir la cartera de Seguridad. Salvador es la persona indicada para construir los acuerdos necesarios para una política de Seguridad que sea del Estado, integral y a largo plazo. Es mi amigo, aunque tengo dudas que haya votado por mi. Como ministro le voy a encomendar reformar la PNC, elaborar un plan de retiro de las primeras promociones de comisionados y conformar una estructura de mando libre de contaminaciones partidarias y estrictamente profesional. Dependerá también del nuevo ministro evaluar el trabajo realizado por todas las estructuras relacionadas con Seguridad, incluyendo de Inteligencia y Centros Penales, y proponer los cambios necesarios. Agradezco el aporte de todos los ciudadanos y funcionarios que con entusiasmo y patriotismo se incorporaron al Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, pero hemos decidido sustituirlo por un organismo más reducido, más efectivo y más profesional, que siempre va a tener como una de sus funciones dialogar con todos los sectores, pero sin convertirse en un parlamento paralelo.

He pedido a Guillermo López Suárez que asuma el Ministerio de Hacienda, y vamos a solicitar a todos los extitulares de esta cartera y del Banco Central de Reserva a integrar un Consejo de Asesores para asegurar la responsabilidad fiscal del gobierno.

El Ministerio de Economía necesita mucho más dinamismo y autonomía que hasta ahora ha tenido. He pedido al Dr. Roberto Rivera Campos a asumir este ministerio y, de manera prioritaria, a proponer reformas de las dependencias y autónomas relacionadas con el desarrollo económico, como la CEL, CEPA, Proesa, Corsain y otros. De antemano pido a todos los funcionarios relacionados a ALBA a renunciar a sus cargos en el gobierno.

Al resto de mi gobierno les solicito mostrar apertura y aportes constructivos a los cambios hoy anunciados. A la oposición pido que no se cierra a apoyarnos donde hay coincidencias, y de criticarnos constructivamente donde hay divergencias.

A mi partido pido que separemos los intereses del gobierno de los intereses partidarios. Es su legítimo derecho de este partido seguir debatiendo que tipo de socialismo quiere construir. Pero yo, como presidente de todos los salvadoreños, y mi gobierno vamos a enfocarnos en cómo superar la violencia y la falta de empleo y crecimiento económico.

Al pueblo salvadoreño pido que no abandone la confianza en el país".

No se olvide: nunca es tarde. Saludos,

 
(Mas!/El Diario de Hoy)