Carta a Polistepeque


Carta a Polistepeque

Estimados amigos:

¿Qué pasó? Se fueron... y sin despedirse. Hicieron una última campaña millonaria (la de El Mozote), cobraron y se fueron...

Primero nos acostumbraron a su manera de vestir de melodrama los asuntos del Estado... y de repente nos quedamos en medio de una campaña electoral horrible, sin la telenovela que casi diariamente nos dieron Polistepeque y Casa Presidencial...

Vinieron de Brasil para hacerle la campaña electoral a Funes - y para luego ganar millones por hacer la propaganda de Casa Presidencial y una buena parte de los ministerios y autónomas. Y una buena madrugada se van al carajo, dejando sobre la mesa los otros millones de dólares, que hubieran podido ganar en los últimos dos años de este gobierno...

¿Qué pasó, don Joao Santana? ¿Pleitos sobre las comisiones? ¿O simplemente tiraste la toalla porque por más que hiciste para evitarlo, la imagen de Funes se vino para abajo y no querías hundirte con él?

Dicen que cerró la tienda aquí para irse a Venezuela y hacerle la campaña electoral a Hugo Chávez; que hay un candidato a gobernador en Sao Paulo que requiere de sus servicios... Pero todo esto no explica porqué cerraron la mina de oro que tenían aquí en El Salvador con Mauricio Funes.

Bueno, aunque ustedes durante dos años y medio se comportaron como si fueran el Ministerio de Propaganda, siguen siendo empresa privada, y como tal no tienen que rendirle cuentas a nadie.

¿Qué va a hacer el presidente sin quien le produzca sus spots melodramáticos y grandilocuentes? Quien sabe, pero ya no es problema de ustedes. Ni mío, porque le voy a ser sincero: Siempre me cayeron mal estos anuncios que ustedes produjeron.

Que les vaya bien, publicistas de Polistepeque, aquí los únicos que los van a extrañar son algunos restaurantes de lujo donde ustedes tuvieron cuentas abiertas...

Paolo Lüers
(Más!, EDH)

Columna transversal: El arte de la política ciudadana


Columna transversal: El arte de la política ciudadana

Hoy es cuando. Ahora que los partidos políticos piden nuestros votos, los ciudadanos tenemos la oportunidad de presionarlos para que asuman los compromisos necesarios, para fortalecer la institucionalidad democrática del país, y así crear condiciones para la recuperación económica y la solución pacífica de los conflictos sociales.

Ya escucho la primera objeción: ¿A partir de cuándo los partidos cumplen con los compromisos asumidos antes de las elecciones? Bueno, a partir del momento en que se dan cuenta que los ciudadanos estamos cambiando de actitud, que ya no nos olvidaremos de los compromisos no cumplidos, y estamos decididos y preparados a cobrarles el costo político sin descuento, con intereses y multas. Es cierto: No hay garantías en política, pero sí hay costos. Se trata, entonces, de hacer a los partidos firmar compromisos de una forma pública, formal y transparente, y así elevar el costo político para quien no quiere cumplir.

Entiendo que esto precisamente es lo que está preparando ANEP para el Encuentro Nacional de la Empresa Privada (ENADE) 2012, a celebrarse el 13 de febrero.

¿Cómo se obliga a los partidos políticos a comprometerse en forma pública con reformas que posiblemente afectarán sus propios intereses, o más bien los intereses de sus cúpulas tradicionales?
¿Y cómo se cobra a estos partidos realmente un alto precio político en caso que se nieguen a firmar o que luego se quieren zafar de los compromisos?

Bueno, esto es el arte de la política ciudadana. Quienes están desarrollando este arte son, en sorprendente complicidad y unidad, dirigentes empresariales junto con dirigentes sindicales y activistas de todo tipo de movimientos y organizaciones de la sociedad civil: de jóvenes, de mujeres, de profesionales, universidades...

Lo que une a esta alianza son dos cosas: su preocupación por blindar nuestra democracia y sus instituciones contra el autoritarismo y el populismo, y su convicción que estos son asuntos demasiado serios para dejarlos en manos de los gobernantes y de los partidos políticos. Esta coincidencia los ha llevado a la decisión de actuar juntos en donde comparten visiones, y no dejar que sus diferencias ideológicas y de concepciones sobre modelos económicos les hagan estorbo en su Compromiso con la Democracia.

Así se llama la iniciativa que en el ENADE 2012 van a presentar ANEP plus 116 organizaciones ciudadanas a los partidos políticos y a los presidentes de los tres órganos del Estado. Organizaciones de todo tipo y de diferentes formas de pensamiento, unidas para exigirle a la clase política que asuma compromisos firmes con la reforma política.

¿Cuáles son los compromisos y las reformas sobre los cuales se ha puesto de acuerdo esta amplia alianza?
PRIMERO: Profundizar la reforma electoral.
SEGUNDO: Un Tribunal Supremo Electoral que juzgue los conflictos electorales con independencia de los partidos políticos, mientras se garantiza la participación de los partidos políticos en los órganos de vigilancia.
TERCERO: Transparencia de las finanzas de los partidos y las campañas electorales.
CUARTO: Una Corte Suprema de Justicia imparcial.
QUINTO: Una Corte de Cuentas independiente y profesional.
SEXTO: Una Fiscalía General de la República independiente, con la debida sostenibilidad financiera.
SÉPTIMO: Concejos plurales.

Deberían agregar un compromiso concreto y coyuntural, pero muy importante para no poner en peligro a todas las demás reformas: El compromiso de los partidos a respetar que la ciudadanía elija una Asamblea Legislativa, que realmente sea expresión de la voluntad popular; el compromiso de elegir a los magistrados de la Corte Suprema y al Fiscal General en esta nueva Asamblea, no en la actual, donde hay mayorías que no son resultados de elecciones sino de la manipulación.

En este punto las 117 organizaciones de la sociedad civil, incluyendo los gremios empresariales y sindicatos, deberían ser extremadamente claros e intransigentes: Quien no asume este compromiso y trata de manipular la elección de magistrados y del fiscal general, será denunciado públicamente por los voceros de las 117 organizaciones, justo antes de las elecciones de marzo de 2012.
(El Diario de Hoy)

Carta a los ex-viceministros Henry Campos y Eduardo Badía


Carta a los ex-viceministros Henry Campos y Eduardo Badía

Estimados amigos:

Escuché decir al presidente de la República que no tiene idea porqué ustedes renunciaron. Se quejaba que ninguno de ustedes se tomó la molestia de explicárselo a ÉL personalmente: “Ni el doctor Eduardo Badía, ni el licenciado Henry Campos se reunieron conmigo para expresarme en persona las razones que le llevaron a tomar tal decisión...”

¿Cómo le pueden hacer esto al señor presidente? ¡Qué falta de consideración! Ustedes que han estado en este gobierno desde que asumió el poder en junio del 2009, saben perfectamente que el señor presidente en estos dos años y medio no ha tenido tiempo para celebrar consejos de ministros, ni para reunirse con los miembros de su gabinete y conocer sus inquietudes. Ustedes bien saben que este presidente tiene un estilo diferente de gobernar...

Si este gobierno hubiera funcionado de otra manera -con un consejo de ministros que se reúne alrededor de una mesa y discute los problemas para tomar decisiones-, al presidente no le agarraría por sorpresa cada vez que le renuncia un ministro o viceministro.

O más bien, si este gobierno funcionara, a lo mejor ustedes ni hubieran renunciado...

Pero el gobierno funciona de esta manera y no de otra, y lo preside el presidente que tenemos, con su manera de relacionarse (o más bien, no relacionarse) con sus funcionarios. Sabiendo esto de primera mano, por lo menos le hubieran mandado una cartita al hombre. No como estas que yo escribo y hago público. No, unas cartitas bien privadas, y bien en confianza, explicándolo al presidente porqué decidieron abandonar su gobierno...

Tal vez la palabra clave sea esta: confianza. Tal vez este sea el problema al interior de este gobierno: la falta de confianza...

Saludos y suerte en su vida fuera del gobierno, Paolo Lüers
(Más!, EDH)

Observador Electoral: El mito del voto por la bandera


Observador Electoral: El mito del voto por la bandera

Si alguien tiene como propósito principal fortalecer “su partido”, ¿cómo tiene que votar?

Algunos argumentan que entonces tiene que votar por la bandera. Mentira. Los votos por cualquier candidato dentro de la lista cuentan igual para el partido que el voto por la bandera. Marcar la bandera no le da más apoya al partido que el voto por cualquiera de sus candidatos.

¿Por qué? En el primer conteo (el conteo de partidos), se establece el número total de votos obtenidos por cada partido, sumando los votos por bandera con los votos por cualquiera de los candidatos de la lista del partido en cuestión. En este conteo vale lo mismo cualquiera que ha hecho su marca dentro de la columna del partido, sea en la bandera o sea en una o varias fotos. No hace ninguna diferencia si el voto era por bandera, por un candidato, por varios candidatos, por bandera plus 1 candidato o por la bandera plus varios candidatos. Simplemente se suman todos los votos obtenidos por un partido, y esto determina cuántos escaños obtendrá  en comparación con los demás partidos.

Conclusión: Si usted marca la bandera no da al partido ningún beneficio extra. Las dos maneras de votar favorecen al partido de la misma manera.

Si alguien es fiel a la dirección de su partido que quiere asegurarse que salgan electos los “candidatos de confianza” que la Comisión Política ha colocado en los primeros lugares de su lista, ¿cómo tiene que votar? ¿Tiene que votar por la bandera, como recomienda el FMLN?

No. Tiene que votar por estos “candidatos de confianza”, haciendo uso del voto por persona, y marcando las fotos de estos candidatos.

Si usted vota por la bandera sin marcar las fotos de estos candidatos, no está votando por  estos candidatos. No está votando por ningún candidato. De hecho, en este caso usted está emitiendo un voto de abstención para el segundo conteo (el conteo de candidatos), que es el que decide quién al final salga electo diputado.

Solo los que marcan una o varias caras dentro de la lista influyen en la decisión quién de los candidatos propuestos al fin se convierte en diputado.

Si usted, además de marcar las fotos de estos “candidatos de confianza”, marca la bandera de su partido, esto no tiene ninguna influencia extra. Da exactamente igual que solo votar por sus candidatos. Marque o no marque la bandera, su voto siempre contará en el primer conteo para su partido - y en el segundo para su candidatos o sus candidatos de preferencia. Marcar adicionalmente la bandera es un acto meramente simbólico. Disculpe que lo desilusione...

Otra cosa es si usted solo marca la bandera y ninguna foto de ningún candidato. Ya dijimos que en este caso su voto participa en el primer conteo (conteo de partidos), pero no participa en el segundo (en el conteo de candidatos). En este conteo sólo se toman en cuenta los votos emitidos directamente por los candidatos. Los votos por bandera, en este segundo conteo, son abstenciones.

Quiere decir, si usted vota así, deja a otros la decisión de cuáles candidatos al final entren a la Asamblea. Mejor dicho: a los que sí votaron por persona.

Por esto es tan absurda la campaña del FMLN en favor del voto por la bandera. Si el propósito del partido es conseguir que sus “candidatos de confianza” y sus cuadros de dirección salgan electos, deberían llamar a su gente a votar por persona, y decirles por quiénes votar.

Veamos un ejemplo: supongamos que su partido en su departamento ha recibido 100 mil votos, y que esto le da derecho a 5 escaños en la Asamblea. Supongamos que de estos 100 mil votantes, 80 mil han votado por bandera y sólo 20 mil por candidatos marcando fotos. Los 80 mil seguramente han creído que votando por la bandera han expresado que quieren que entren a la Asamblea los cinco “de confianza” que el partido ha puesto en los lugares 1 a 5. Pues, se jodieron los 80 mil. Los únicos votos que definirán quienes entran son los 20 mil que votaron por nombres y fotos.

Al Frente le puede pasar algo realmente absurdo. Puede ser que sus votantes duros, los más convencidos, acaten la orden de votar por la bandera del Frente. Y que sus votantes más “blandos”, o sea los que mantienen un criterio independiente o incluso crítico, voten por personas dentro de la lista del FMLN. Entonces, el Frente estará dejando la última decisión en manos de los votantes que menos controla. Y los que sí les hacen caso fielmente, van a emitir un voto de abstención.

La única explicación lógica es que el FMLN sabe que estas elecciones se están convirtiendo en un plebiscito sobre el voto por persona versus el voto por bandera. Quieren que gane el voto por bandera, para luego poder parar la reforma electoral. Aun a costa de que algunos de sus cuadros no salgan reelectos.
(EDH)

Carta a los abogados de EL Salvador



Carta a los abogados de El Salvador

Estimados amigos:

El próximo sábado ustedes van a elegir a 15 candidatos para competir por las 5 magistraturas en la Corte Suprema de Justicia que hay que sustituir este año.

El Consejo Nacional de la Judicatura va a escoger otros 15 candidatos, y del total de 30 propuestas la Asamblea Legislativa va a terminar eligiendo a los 5 magistrados.

Ustedes, los 23 mil abogados del país, son el primer filtro para que a la elección final sólo lleguen los más honestos, capaces e independientes. Si este filtro no funciona, tendremos entre los 30 candidatos nuevamente a los pícaros, a los corruptos y a los caballitos de Troya de los partidos políticos - y posiblemente del crimen organizado. Y como de estos también tenemos en la Asamblea (sobre todo en la actual), ya uno se puede imaginar qué clase de magistrados saldrían electos...

Para cerrarles el paso a la llegada de magistrados corruptos a la Corte Suprema, existen dos llaves. Una la tienen en su mano ustedes, los abogados, y los miembros del Consejo Nacional de la Judicatura: Hagan funcionar el filtro y no dejen pasar a los candidatos corruptos. En su gremio perfectamente se conocen a los capaces y los farsantes; a los honestos y los pícaros; a los independientes y los compadres hablados...

La otra llave la tenemos en la mano nosotros, los ciudadanos: Si no nos movilizamos desde ya, los partidos del gobierno van a elegir a los magistrados con la Asamblea saliente, aprovechando que ahí todavía cuentan con suficientes votos en compra-venta. Hay que exigir que los magistrados de la Corte Suprema y el Fiscal General sean elegidos por la nueva Asamblea que vamos a elegir en marzo. Por una Asamblea que refleja la voluntad popular, no por una Asamblea pervertida por la compra de voluntades. Ya también tenemos la llave los ciudadanos para que en la nueva Asamblea ya no entren los corruptos. Para esto sirve el voto por persona.

Ustedes tienen que filtrar bien a los candidatos a magistrados. Y los ciudadanos tenemos que obligar a los partidos a comprometerse a no adelantar la elección de los magistrados y a esperar que el pueblo defina el nuevo equilibrio de poder en la Asamblea.

¿Cómo obligarlos? Bueno, aprovechando que los partidos en marzo necesitan nuestros votos. Hoy es cuando...

Pero si en la elección del 11 de febrero ustedes se equivocan, o se duermen o se dejan comprar - y permiten que pasen los candidatos corruptos, tendremos una Corte que dará marcha atrás a las reformas democráticas y la defensa de la constitución... Ojala que no lleguemos a esto y los filtros democráticos funcionen. Está en sus manos.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!, EDH)