Carta al fiscal general de la República

Estimado Luis Martínez:
Lo felicito por la creación de su comisión especial para investigar la corrupción en la CEL. Ya era tiempo...

También hay que felicitar a la Corte Suprema: Al fin decidió abrir los archivos de su Sección Probidad, donde descansa y agarra polvo la información sobre cuánto patrimonio tuvieron nuestros presidentes, ministros y funcionarios cuando asumieron su cargo, y con cuánto patrimonio salieron. Estos archivos, hasta ahora, han sido celosamente sellados, incluso para la fiscalía y sus investigaciones de enriquecimiento ilícito. Ya era tiempo de abrir esta caja de Pandora. A ver qué saldrá...

Entonces, al fin la fiscalía está investigando la corrupción en la CEL. Bueno, por lo menos un primer paso: Solicitaron a la Sección Probidad de la Corte toda la información financiera relacionada con los funcionarios que mandaron en la CEL bajo la presidencia de Francisco Flores. Como debe ser, no excluyeron de este escrutinio el patrimonio del presidente. Un primer paso importante que hasta ahora ningún fiscal general y ninguna Corte Suprema han tenido el valor de dar.

Pongo énfasis en “primer paso”. Entiendo que en algún punto hay que empezar. Como la comisión especial de la fiscalía sobre la CEL se estableció a partir del debate sobre el contrato que firmó la CEL con la empresa italiana ENEL para impulsar la industria geotérmica en nuestro país, ahí había que empezar, con los funcionarios de gobierno y de CEL de este momento.

Independientemente de lo que encuentren en esta primera ronda, por lógica el siguiente paso tiene que ser: pedir a la Sección Probidad todos los datos patrimoniales referentes a los funcionarios que luego asumieron el gobierno y la CEL: los presidentes Saca y Funes, y los diferentes presidentes que ellos nombraron en la CEL, en la GEO y en aquella sociedad anónima llamada INE a la cual traspasaron (algunos dicen: privatizaron) las acciones del Estado en el lucrativo negocio de la energía geotérmica.

La comisión gemela de investigación, creada paralelamente en la Asamblea Legislativa, ya decidió que sólo va a investigar a la administración Flores, y no a las administraciones de Saca y Funes, en todo el manejo de la CEL y de la GEO. Claro, pero esto es la Asamblea, donde manda la mayoría del bloque FMLN-GANA – pero usted representa la Fiscalía General de la República, que es un órgano independiente que no dependen de este bloque...

Por esto, ahora todo depende de ustedes, los fiscales. La Comisión Especial de la Asamblea no va a llegar al fondo del problema, porque tienen amarres partidarios. La fiscalía podría hacer la diferencia, investigando, paso por paso, toda la historia de la CEL y de la GEO, desde sus inicios bajo la administración Flores hasta la actualidad bajo los diferentes funcionarios que el presidente Funes puso en CEL, GEO e INE. Obviamente pasando por la administración de Elías Antonio Saca...

Me encanta que hayan dado inicio a esta investigación necesaria. De usted depende, señor fiscal general, que no se aborte cuando llegue a los años donde realmente se pondrá interesante el asunto...

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

Carta a Paolo Luers. La respuesta de Rodrigo Samayoa Rivas.


Columna transversal: Araujo tiene que renunciar

La declaración de independencia del magistrado electoral Walter Araujo ha provocado un nuevo debate sobre el carácter del Tribunal Suprema Electoral, pero con argumentos sumamente hipócritas.


Dicen algunos: Que bueno que al fin un magistrado se haya declarado independiente de todas los amarres partidarios - ¿y no es esto lo que siempre pedimos: un tribunal con magistrados independientes?

Suena bonito. Sin embargo, es una gran falacia argumentar así. En un sistema como el nuestro, en el cual la confianza de los partidos en el proceso electoral está basada en la representación directa de los partidos en el Tribunal Electora donde se vigilan mutuamente para que nadie pueda hacer fraude, no se puede tocar la correlación de fuerzas dentro de este tribunal sin afectar la confiabilidad del proceso. Si un partido pierde a su magistrado de confianza, porque de repente se declara “independiente” (y al mismo tiempo entra en un gran berrinche público contra su partido), mientras que los demás magistrados mantienen su carácter partidario, la justicia electoral ya no está garantizada.

Esto nada tiene que ver con la reforma electoral que casi unánimemente está pidiendo la sociedad civil, y que consiste en cambiar de fondo el mecanismo de la justicia electoral, creando un Tribunal Suprema Electoral compuesto por magistrados jueces, por definición independientes de los partidos, que asuma la jurisdicción sobre los asuntos electorales. En este caso, obviamente, todos los magistrados dejarían de ser representantes de partidos y serán nombrados de otra manera: ya no de ternas propuestas por los partidos, sino de una forma parecida a la elección de magistrados de la Corte Suprema.

Confundir este exigencia de crear una instancia independiente y desvinculada de las militancias y los intereses partidarios con el actual debate sobre la situación del magistrado Araujo, es absurdo y engañoso.

Como no soy jurista, no estoy seguro si ARENA, en la situación creada por las declaraciones de Araujo, tiene derecho de exigir que se sustituya al magistrado que ha perdido la confianza de su partido. A lo mejor no. Lo que me parece obvio es que Walter Araujo, si tuviera intenciones sanas de aportar a la transparencia del proceso electoral, debería renunciar de su cargo en el Tribunal.

Walter Araujo, como cualquier otro, tiene todo el derecho del mundo de criticar y exigir cambios a sus antiguo partido, de descalificar a las autoridades partidarias, e incluso en convertir todo esto en una campaña pública. Solo que no es compatible con su investidura como magistrado del Tribunal Electoral. Y mucho menos con su responsabilidad específica de asegurar que el partido que lo propuso tenga plena confianza en el proceso electoral.

Por que esto es el mecanismo que como resultado de los Acuerdos de Paz se implementó en El Salvador para asegurar la justicia electoral en un país donde ningún partido confiaba en el otro. Luego de muchas discusiones, se optó por un Tribunal Supremo Electoral, en el cual los partidos se vigilan mutuamente. Y para organizar y administrar los eventos electorales, este mecanismo ha sido sumamente exitoso y confiable. Es por esto que no hemos tenido fraudes electorales ni mayores desconfianzas en el sistema. Pero insisto: Esto funciona, cuando los partidos se sienten representados dentro del TSE. Está basado en desconfianza.

Sigue pendiente la reforma electoral que separe la administración de las elecciones de la función jurisdiccional. O sea, hay que crear un Instituto Electoral que siga funcionando con participación directa de los partidos, y un Tribunal con magistrados jueces profesionales e independientes.

Lo que no se vale es, sin ninguna reforma, introducir la “independencia” de 1 solo magistrado y así cambiar la correlación interna dentro del TSE existente. Todos sabemos que una vez que un bloque de partidos adquiere 4 de los cinco votos en el TSE, tiene manos libres para cualquier decisión arbitraria. Con 2 magistrados cuidando los intereses  del FMLN, más 1 de Gana, más Walter Araujo en campaña, y sólo 1 magistrado que representando a la oposición, no puede haber confianza en el Tribunal. Walter Araujo tiene que renunciar.
(El Diario de Hoy)

Carta del Barrio 18

El sábado pasado publiqué una carta dirigida a los pandilleros. Quería retarlos a que se pongan claros: ¿Están o no comprometidos con pasar de la tregua entre pandillas a la pacificación, o están midiendo fuerzas con el gobierno? Dos días después recibí respuesta de manos del líder del Barrio 18, Carlos Ernesto Mojica Lechuga “El Viejo Lyn”, quien guarda prisión en el penal de Cojutepeque. Me consta que el texto es auténtico y que además cuenta con el apoyo de otros 11 voceros de la misma pandilla. Considero que la opinión pública, que en estos días está recibiendo mensajes y opiniones muy contradictorios sobre el estado actual de la tregua y sobre las intenciones de los pandilleros, tiene derecho de conocer la versión de uno de los protagonistas. Y sobre todo considero que es importante que los mismos miembros de las pandillas en todo el país, conozcan de primera mano la posición de uno de sus líderes históricos quien básicamente les hace un llamado a mantener el esfuerzo por la paz. Aquí el texto completo y no alterado de la carta que me entregaron.


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Al señor Paolo Lüers, al pueblo salvadoreño y a los demás pueblos del mundo:

Estimado y respetado Paolo, en respuesta a tu carta publicada en la sección editoriales de El Diario de Hoy de fecha 6 de julio del corriente año, deseamos aclarar y afirmar lo siguiente: Para empezar, queremos dejar en claro el profundo respeto que guardamos por monseñor Fabio Colindres, por Raul Mijango, por tu persona y por todos aquellos que al igual que tú han enfrentado mil obstáculos y críticas por el hecho de creer que el proceso de pacificación iniciado por las pandillas es parte de la solución al problema de la violencia pandilleril en nuestro país. A la vez también dejamos en claro que en ningún momento, desde el inicio de este proceso, ni el gobierno ha pretendido negociar con nosotros, ni nosotros hemos pretendido negociar con el gobierno. Tampoco se nos han dado concesiones, ni hemos pedido concesiones de ningún índole, ni privilegios especiales en las cárceles, tampoco tenemos aspiraciones o inclinaciones políticas por partido político alguno, pues sabemos que la política es amoral, ya que hemos sido engañados por regímenes anteriores.

Dimos inicio a este proceso conocido como la tregua después de una larga reflexión y consulta que trajo como resultado la clara comprensión de el daño ocasionado a nuestro pueblo, de los miles y miles de compañeros en la flor de su juventud vegetando y envejeciendo en bodegas humanas conocidas como centros penales en nuestro país; de los miles y miles de víctimas fallecidas a través de dos décadas de guerra entre pandillas, y por último del fracaso de las políticas criminales represivas de al final de cuentas fracasaron en su intento de darle solución aun fenómeno mucho más complejo.

Como tu mencionas en tu carta, nuestro compromiso no es con un gobierno, pues gobiernos van y vienen; nuestro compromiso es con nuestras comunidades, con la sociedad civil, con nuestro pueblo en general, y con nosotros mismos, ya que verdaderamente creemos de que nuestro pueblo ha sufrido ya mucho y pagado las consecuencias de una guerra sin sentido. En esto, Paolo, nadie ha ganado, todos hemos perdido. Pero una vez más y conciente del daño que hemos  causado, humildemente y desde los más profundo de nuestra corazones, pedimos perdón a nuestro pueblo y a todos aquellos familiares de las víctimas caídas en esta guerra entre pandillas.

Mencionas en tu carta también el tema de las extorsiones. Queremos dejar en claro que compartimos  tu opinión y que no pretendemos tapar el sol con un dedo, y que tenemos toda la intención de combatir desde nuestras filas este flagelo. Pero, Paolo, hemos repetido reiteradamente que somos parte de la solución, pero no podemos hacerlo solos, es imposible.

Mencionas en tu carta literalmente lo siguiente: ¿Y quién diablos dijo que a paz es más fácil que la guerra? Bueno, nosotros tampoco sabemos quién lo dijo, pero sí sabemos que son palabras sabias y verdaderas, pues hoy comprendemos cuan difícil es la construcción de la paz, porque, Paolo, nadie en este país tiene la más mínima idea cuántas barreras, cuántos obstáculos, cuántos problemas, cuántas dudas, cuánta resistencia hemos encontrado aún en nuestras filas internas, e incluso enfrentando el riesgo de perder nuestras vidas debido a un amplio despliegue hecho por un medio informativo, el cual afirmaba que al inicio de este proceso habíamos recibido $10 mil dólares. Sumado a esto estamos sabedores de la gran cantidad de detractores que incomprensiblemente este proceso ha atraído, hasta el grado de haber sido politizado y utilizado con fines electorales.

También lamentamos la escalada de homicidios sucedida en nuestro país en los primeros cuatro días del mes de julio del corriente año, y desmentimos y repudiamos rotundamente las declaraciones dadas por algunos detractores de este proceso, en los cuales alegaron que esto se debió a directrices emitidas por los líderes de pandillas, como una estrategia para presionar al gobierno. Pero cuanta ruindad y mezquindad puede haber en los corazones de quienes dicen que son buenos de la película.

No somos estrategas, ni expertos en la materia, pero nadie en este país ignora la gran campaña mediática de desinformación, en la cual se aseguraba que la tregua había terminado. Y sumado a esto el hecho de habernos cortado el acceso a los medios informativos, a través de los cuales llegábamos hasta nuestros bases. Y estos fueron dos factores que conllevaban a crear confusión, dudas, incertidumbres y caos en las filas de todas las pandillas envueltos en este proceso.

Más sin embargo, hemos logrado aclarar la situación, estamos haciendo un  esfuerzo titánico y reiteramos firmemente nuestra convicción de que este es el camino para lograr la paz en nuestro país, y que haga lo que haga el gobierno actual y los gobiernos por venir, seguiremos apostando a la paz, sabiendo en nuestras corazones que, a pesar de que muchos nos tildan de ser los malos de la película, estamos haciendo patria.


Para finalizar queremos agradecer profundamente a todos aquellos patriotas que de una u otra forma han contribuido a mantener vivo este proceso. A ellos les decimos que no les defraudaremos, que todo el esfuerzo, que todo el sacrificio que han hecho y todos los riesgos que han enfrentado no serán en vano, nuestra palabra va en ello.

Y por último hacemos un desesperado llamado a todos los actores y sectores sociales, a los candidatos presidenciales y a nuestro pueblo en general, a darnos el beneficio de la duda y a darle una oportunidad a la paz. Las victimas de este conflicto lo merecen y nosotros se los debemos. ¿Habrá una mejor manera de hacer patria?

Voceros nacionales de la pandilla dieciocho. Penal de Cojutepeque, El Salvador, julio del año dos mil trece.

Firma:


Carlos Ernesto Mojica Lechuga (“Viejo Lyn”)
(El Diario de Hoy)

Carta a Rodrigo Samayoa Rivas

Señor:
A la Asamblea Legislativa no le va a quedar otra que volver a instalarlo como diputado, si usted lo solicita. Y a Usted le va a tocar morir de vergüenza.


Viéndolo como un problema legal, usted tiene derecho de que lo reinstalen, luego de que los tribunales competentes hayan calificado la palaza a su ex-esposa como “delito no grave’. Ley es ley. Ya la palabra de los jueces hay que obedecerla.

Viéndolo como un problema ético y político, usted no tiene ningún derecho de regresar a la Asamblea. El único paso posible para reconstruir su honor sería renunciar. Sin embargo, esto no va a pasar. Por lo contrario, leo en el periódico estas palabras suyas: “Soy inocente. No he hecho nada.”

Esta total ausencia de ética política parece ser denominador común entre ustedes que navegan con esta nueva bandera de Unidad: usted, incapaz de desistir de un recurso legal para cumplir con una obligación moral; Walter Araujo, incapaz de renunciar a su cargo como magistrado electoral, antes de declararle la guerra al partido que supuestamente representa; Andrés Rovira, quien no vio ningún conflicto de interés en ser presidente de un partido y al mismo tiempo magistrado de la Corte de Cuentas...
Así que a usted le va a tocar terminar su mandato como diputado, pero convertido en el símbolo del cinismo anti-ético. Tamaño favor que hará a su partido, a su movimiento Unidad y a su candidato.

Recomiendo a los partidos FMLN y ARENA de poner ninguna traba a su regreso a la bancada de GANA. No hay que manipular la ley para proteger a un sinvergüenza y su partido del suicidio político y moral. Si usted está dispuesto de ser, por dos años más, el hazmerreír y el símbolo de la perversión moral en la tribuna pública de la Asamblea Legislativa, es su pleno derecho.

Sin embargo, si preserva una pizca de honor, renuncie.

Sin malgastar más palabras en una causa perdida, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Carta a Snowden

Dear Edward:
Ahí estás varado en el aeropuerto de Moscú, viviendo la pesadilla de Tom Hanks en la película The Terminal. Tu dilema: Los países donde quieres ir, no te dan asilo; y los países que te ofrecen asilo no son atractivos para pasar el resto de tu vida: Bolivia, Nicaragua, Cuba, Venezuela, Ecuador...


El problema es que lo hiciste muy mal desde el principio. No entiendo porqué te fuiste a Hong Kong y, cuando te diste cuenta que ahí no estabas seguro, a Moscú. Si de una sola vez hubieras caído, por ejemplo a Estocolmo, los suecos no te hubieran podido negar el asilo. Ni siquiera tienen convenio de extradición con Estados Unidos. Suecia albergó durante años a una buena cantidad de soldados norteamericanos que desertaron de sus cuarteles en Alemania en protesta contra la guerra en Vietnam. Me consta, porque fui parte de una red para protegerlos y llevarlos a Suecia...

El problema es que la mayoría de países sólo otorgan asilo a quien ya se encuentra en su suelo. Es absurdo que tú estás varado en Moscú y que tienes que escoger entre Bolivia y Nicaragua, cuando te has convertido en un verdadero héroe en toda Europa. Tú revelaste la manera cómo la NSA de Estados Unidos invade la privacidad de la comunicación de todos los europeos, incluyendo sus gobiernos, pasándose por encima de todas las constituciones y leyes del viejo continente que garantizan la protección de datos. Siempre tuvimos la sospecha que Estados Unidos estaba haciendo esto, pero preferimos hacernos los majes. Ahora, con la información que revelaste, ya no son sospechas sino hechos. Y de paso revelaste que los servicios secretos de Francia, Alemania y Gran Bretaña están haciendo lo mismo, que hay una división de trabajo entre todos, y al final intercambien toda la información, legal o ilegal....

Si te hubieras ido a Alemania, por ejemplo, la mitad de los ciudadanos hubieran exigido al gobierno a protegerte y darte asilo. Hubieran dicho: que nos ayude Snowden a entender hasta qué grado estamos siendo vigilados todos, todos los días, en toda nuestra comunicación. Se hubiera armado una batalla legal, política y moral muy fuerte – y el gobierno no hubiera podido extraditarte a Estados Unidos. Y en el camino, toda la problemática de la vigilancia estatal hubiera sido ampliamente discutida, haciéndolo imposible a los gobiernos a seguir con estas prácticas ilegales.

Espero que todavía puedes encontrar asilo en un país donde tiene sentido llevar hasta las últimas consecuencias esta discusión sobre el Estado de Vigilancia. Espero que no sea tu triste destino terminar en una dictadura bananera que solamente te quiere acoger para molestar a Estados Unidos.

La tuya es una lucha buena. No la puedes llevar si pides protección a un régimen autoritario.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)