Carta a Edwin Zamora

Querido amigo:
Ya alguien se me adelantó y puso a circular en las redes sociales una supuesta carta mía sobre el pleito entre vos y Neto Muyshondt, titulada “Carta a la lacra más grande de ARENA”. Me enorgullece que ya me están tratando de imitar mis cartas. Hasta cursos de Photoshop han tomado los de la fabrica de basura llamada “quienessonsv”. Porque en comparación con su anterior obra de arte, el famoso cheque de ARENA, han hecho avances, falsificando esta vez una pagina de mi blog.


Y redactaron bastante bien la supuesta carta mía a Neto. Algunos amigos comunes nuestros, Edwin, hasta me felicitaron. Siento mucho tener que defraudarles, pero yo no entre en campañas negras. Está bien grabar conversaciones privadas para denunciar delitos – pero siempre poniendo uno la cara, nunca para atacar desde el anonimato, como lo hacen estas quintas columnas de la campaña electoral de un candidato que se jacta del fair play y de nunca insultar a sus adversarios. Debajo de la mesa limpia sus encargados de campaña negra crean perfiles anónimos y falsas y las usan para atacar de la manera más cobarde y perversa...

En un pleito que surgió de esta manera, con grabaciones ilegales y difusión desde el anonimato, no tengo nada que decir. La única cosa que te puedo comentar, Edwin, es que hubiera preferido escucharte decir estas tus críticas con la frente en alto, en público. Si debatimos de manera franca y abierta, no importa el contendido crítico. Y no importa que nos graben cualquier llamada telefónica o conversación privada. ¡¿Y qué?! Si estamos diciendo lo mismo en privado que en público...

Todos quienes te conocemos y somos amigos tuyos sabemos de tu posición crítica a la manera cómo el partido ARENA recompone, sin transparencia, sus liderazgos, en el Coena como en la fracción y los sectores. Nos hubiera encantado escucharte expresar estas críticas en público, con el mismo rigor que te caracteriza en reuniones privadas o pláticas de confianza. Te hubiera causado problemas en el partido, seguramente, pero a la larga te lo hubieran agradecido. Si hay una cosa que necesitan los partidos en este país, ¡todos!, es debate crítico.

Así que ahora que te agarraron en curva, grabando y difundiendo una conversación privada, lo peor que puedes hacer es esconderte o callarte. Ya pagaste el costo, así que aprovechá la oportunidad para exponer de manera sistemática y sincera todas las críticas que tenés a cómo se conduce tu partido, cómo se maneja la fracción legislativa, y cómo apesta el trabajo en la Asamblea...

Nunca es tarde para la verdad, para la crítica, para provocar un cambio. No te ahuevés, Edwin. Al fin el hecho que te “descubrieron” puede ser el punto de inflexión hacía un debate crítico. Puede ser que, muy a pesar de las intenciones perversas de los que te grabaron y expusieron, al fin salga fortalecido el partido que ellos quieren destruir.
Bienvenido a la línea de fuego, querido Edwin. Admiro tu actitud conciliadora, aunque no la comparto. Y al fin, ella no te protegió del shit storm que desaten tus adversarios. 

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

Carta a Norman Quijano, Óscar Ortiz y Salvador Sánchez Cerén

Estimados candidatos:
La decencia les demanda que se separen de sus cargos como funcionarios públicos. Ya están en plena campaña: No pueden seguir aprovechándose de sus cargos estatales y de los respectivos presupuestos.
Si no pueden ser decentes, por lo menos sean prudentes: Por cada voto que aspiran ganar haciendo uso de los fondos públicos para su proyección como candidatos, estén seguros que perderán dos votos - la gente se comienza a encachimbar. Al final, el más vivo va perdiendo.

Norman y Óscar, los alcaldes de San Salvador y Santa Tecla, ustedes hubieran tenido que renunciar en el momento que se lanzaron de candidatos. Y el vicepresidente de la República, que no puede renunciar a su cargo, debería haber dejado de hacer viajes y de andar arriba y abajo inaugurando obras gubernamentales...

Lastimosamente nuestras leyes no regulan estos casos con claridad. Pero sí prohíben claramente el uso de fondos públicos para campañas partidarias.

Para mi criterio, la Constitución no debería permitir la candidatura presidencial de un vicepresidente. Por la simple razón que es un funcionario que no puede renunciar a su cargo. La Constitución obliga a los ministros, si quieren competir por la presidencia, renunciar un año antes del cambio de gobierno. ¿Por qué no exigimos lo mismo a un alcalde? ¿Y por qué toleramos que un vicepresidente goza de todos los privilegios de su cargo mientras se dedique a su campaña proselitista? Es patético cómo usted, profesor, cambia camisas: en la mañana la de la vicepresidencia para inaugurar un puente o una escuela; a mediodía la de ALBA para inaugurar una gasolinera; y en la tarde la del FMLN para presidir un meeting partidario.

Bueno, pero hay otras leyes. No son de la República, sino de la decencia y del sentido común. Estas leyes no las puede hacer cumplir un tribunal, pero sí el ciudadano votante.

No tenemos porqué tolerar que Salvador Sánchez Cerén siga usando los privilegios y recursos de la vicepresidencia. Podemos exigir a Norman Quijano y Óscar Ortiz que de inmediato depongan sus cargos de alcalde y que dejen de usar los presupuestos de sus municipios para su proyección como candidatos. Los dos partidos grandes no deberían ponerse a la altura (más bien, bajeza) de la otra candidatura que, de todos modos, haga lo que haga y diga lo que diga, es percibida por la gente como contraria a la decencia.
 
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Carta a los equipos de planes de gobierno de las 3 candidaturas presidenciales

Estimados señores:
Ustedes dicen que quieren recibir propuestas de los ciudadanos para convertirlas en programas de gobierno. Espero que sus mesas de consulta no sean mesas falsas y que sus programas no sean producidas para engavetarlos. Les doy el beneficio de la duda. Les mando

algunos puntos que llamaría lo mínimo que hay que exigir al próximo gobierno para restablecer el funcionamiento del gobierno:


  • Volver a establecer el funcionamiento permanente del  Consejo de Ministros.
  • Reducir al mínimo necesario el aparato de Casa Presidencial, donde Funes ha instalado un gobierno paralelo.
  • Convertir las secretarías de Inclusión Social y de Cultura de dependencias de la presidencia en ministerios.
  • No crear ninguna secretaria al cargo de la primera dama.
  • Convertir la Secretaría de Asuntos Estratégicos en una oficina de asesores de la presidencia - sin competencias ejecutiva, pero con alto standard académico.
  • Reducir la Secretaría de Comunicación a una oficina de prensa de presidencia.
  • Crear una institución autónoma que maneje los medios de comunicación públicos, con un estatus de autonomía parecido a la Universidad de ES.
  • Redefinir la misión de la sub-secretaría de Transparencia, una vez que el Instituto de Acceso a la Información esté funcionando plenamente.
  • Suspender la publicación de órganos de propaganda por parte de las secretarías de la presidencia.
  • Redefinir el cargo del Secretario Técnico y convertirlo en el ministro de la presidencia al cargo de coordinar el Consejo de Ministros.
  • Redefinir el cargo del ministro de Economía y convertirlo en coordinador del gabinete económico.
  • Establecer reglas claras para el manejo de escoltas de seguridad y caravanas para el presidente y su familia. Definir criterios de necesidad documentada, no de status social, para los dispositivos de seguridad de funcionarios.
  • Establecer un reglamento claro y transparente para la publicidad de Casa Presidencial y otras dependencias del ejecutivo. Regla básica: Solo se permite publicidad informativa que corresponde a una necesidad informativa de la población, no a una necesidad de proyección del gobierno. Se suprime toda publicidad de carácter propagandística para mejorar la imagen de las instituciones y sus funcionarios, incluyendo al presidente.
  • La misma regla se aplica al uso de cadenas nacionales. Tiene que corresponder a una necesidad de información de la población, no a una necesidad de proyección política del gobernante.
  • Transparentar el presupuesto de la presidencia, incluyendo los gastos de la familia del presidente, publicidad, asesores, viajes.
  • Hacer verdad la autonomía de las autónomas como CEL, CEPA, ISSS. Que sus presidentes respondan a sus juntas directivas y no a Casa Presidencial. Reformar y hacer más plurales y representativas estas juntas directivas para consolidar la autonomía. Hay que romper con la regla que cada presidente nombre presidentes de las autónomas.
Saludos a sus respectivos candidatos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)