Carta a los miembros de las pandillas

Estimados amigos:
Faltando un día para la segunda ronda electoral, ya no les voy a lanzar otro llamado que dejen votar en paz a la gente. Ya lo hablamos, ya está el compromiso de ustedes, y confío que cumplan su palabra, que es: No habrá violencia ni amenazas el día 9 de marzo.

Sobre todo, porque este domingo 9 de marzo también es el segundo aniversario de la tregua. El 9 de marzo del 2012 ustedes pusieron en práctica un pacto histórico entre ustedes - y se comprometieron, ante el pueblo y el mundo, a dos cosas: primero, suspender la guerra sangrienta entre las diferentes pandillas; y luego, sobre la base de la pacificación en los barrios, participar en la construcción de una paz duradera e integral y de un proceso de reconciliación, de rehabilitación de las comunidades y de reinserción de todos que ahora están al margen de la ley.

No hay mejor manera de celebrar este aniversario que reafirmando su compromiso con la construcción de la paz. Y para desmentir a los ministros, jefes policiales y fiscales, que desfilan por los medios declarando muerta la tregua, no hay mejor manera que mostrar al pueblo que mañana puede votar sin miedo, y que ustedes, los pandilleros, mañana como ciudadanos son partícipes de un proceso electoral pacífico.

Mañana, en el aniversario de “la tregua”, ustedes pueden comprobar que ya no se trata de un cese al fuego temporal, sino que ya se convirtió en un proceso irreversible. Este proceso ha tenido reveses, algunos debido a la falta de una política seria de inversión social y reinserción del estado, otros debido a decisiones erróneas de las nuevas autoridades de Seguridad que a partir de junio del 2013 comenzaron a boicotear los mecanismos de mediación y de reducción de violencia. Y también hubo reveses debidos a falta de disciplina y de confianza en el proceso entre miembros de sus pandillas.

Pero a pesar de estos reveses, que se expresan en un considerable aumento de los homicidios, el proceso de paz iniciado con la tregua hace 2 años sigue vivo. Si no, tuviéramos otra situación mucho más dramática en el país, con mucho más muertos, y con un proceso electoral  comprometido por violencia.

Ustedes deben mostrar al próximo gobierno su disposición de avanzar en el proceso de reducción de la violencia, con el propósito de convertirlo en el camino para salir de la delincuencia y abandonar una vida fuera de la ley.

Si muestran esta disposición, en hechos y gestos de buena voluntad, el próximo gobierno va a aprovechar esta oportunidad y comenzar a inyectar a los municipios y sus barrios y comunidades inversión social, educación, salud y oportunidades. Entonces, la paz puede dejar de ser un sueño.

A los muchos de ustedes que he conocido, en los penales y en los barrios, durante estos 2 años, les felicito en este segundo aniversario de la tregua. Han optado por lo correcto, y no por lo más cómodo. Lo más cómodo siempre es seguir igual. Optaron por un camino cuesta arriba, pero correcto. Mientras no se desvíen de este camino, cuenten conmigo.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

"Si dicen que la tregua fracasó, ratifican el fracaso del Gobierno..." - Entrevista a Paolo Lüers

¿La frase del director de la Policía, Rigoberto Pleités, de que "la tregua se está agotando" qué significa?
Cuando Pleités y Perdomo hablan de que "la tregua se está agotando" lo que realmente están diciendo es: el gobierno fracasó. ¿En qué fracasó el gobierno? En la farsa de querer capitalizar los resultados de la tregua (reducción de homicidios, etc.), pero sin invertir de su parte en el proceso. El gobierno Funes no ha cumplido su compromiso adquirido, no ante los pandilleros, sino ante la ONU y toda la comunidad internacional y ante los alcaldes, de invertir en la inyección de educación, salud, oportunidades en las comunidades, los barrios, donde se genera la violencia. Y lo poquito que el gobierno, entre marzo 2012 y mayo 2013, ha aportado al proceso de reducción de la violencia, lo suspendió con la llegada de Perdomo y Pleités en mayo 2013: bajo el mando de Perdomo, el gobierno abandonó su rol de facilitación del diálogo y de la mediación.
Si ahora dicen que "la tregua fracasó", ratifican el fracaso del gobierno. La tregua mostró en el período de Munguía Payés en el MSJ y Salinas al frente de la PNC su potencial cuando el Estado facilita el proceso: bajamos los homicidios a un promedio entre cinco y seis diarios.
Cuando Perdomo y Pleités asumen y suspenden el rol facilitador del gobierno, casi de inmediato esta tasa sube a un promedio entre 9 y 10 homicidios diarios - y así se mantiene hasta la fecha.
Pleités el otro día comparó el número de homicidios de enero/febrero de 2014 con los mismos meses del año 2013. Hubo un aumento de 27 %. Lo que no dijo es que estaba comparando las cifras de antes de la llegada de él y Perdomo con las cifras de homicidios bajo su mando. Hay que decirlo con toda crudeza: Los 27% de aumento se deben a los cambios políticos que las nuevas autoridades de Seguridad han implementado. Entre enero/febrero 2013 y enero/febrero 2014 la única cosa que ha cambiado es la política del gobierno frente a la tregua. Son ellos los responsables del aumento.

¿El gobierno se está desligando de la tregua?
Sí, desde el primer día que asumió Perdomo. Este mismo día despidió a Nelson Rauda, quien como director de Centros Penales fue clave para la facilitación del proceso de implementación de la tregua. El mismo día decretó que quedaron prohibidas las reuniones de los mediadores con los líderes de pandillas en los penales, así como el acceso de los medios a los penales. Con estas dos medidas complicó mucho la capacidad de los cabecillas, que son los firmantes originales de la tregua, de incidir en su implementación y en la mediación de conflictos en el terreno. Hacen renunciar a Douglas Moreno, el funcionario al que Funes había encomendado la coordinación de todos los programas sociales que tenían que acompañar al proceso de reducción de violencia. Y este mismo día sale Perdomo en televisión diciendo: Se terminan los privilegios en las cárceles. Pero lo único que suspendió en las cárceles fueron los mecanismos que permitieron a los cabecillas procesos a jugar un papel en la mediación de conflictos.

Al mismo tiempo, Perdomo comienza a atacar en público a los mediadores y hace múltiples intentos de sustituirlos con personas menos independientes y que realmente actuarían como emisarios del ministro. Esto fracasa simplemente porque los pandilleros se niegan a aceptar mediadores nombrados por el gobierno.
A partir de este momento, a mediados de 2013, los mediadores y las pandillas tienen que construir nuevos canales de diálogo y mediación, para poder seguir con su trabajo de desmontar conflictos entre pandillas y entre pandillas y población antes de que escalen a niveles mayores de violencia. Gracias a estos esfuerzos, que reciben el pleno apoyo de los líderes en las cárceles y en libertad, se logra mantener la tregua y los proyectos de reducción de violencia en los 11 municipios, pero ya no con la misma agilidad y eficiencia como antes, cuando el gobierno facilitaba el proceso. Hoy incluso hay una línea de acción de la PNC de perseguir a los miembros de las pandillas que están incorporados en las redes de mediación a nivel nacional y local.

¿Cómo se explica el aumento de homicidios?
El aumento de homicidios que observamos a partir de junio 2013 se debe a la afectación del esquema de mediación por parte de las nuevas autoridades de Seguridad.
La violencia no se deja erradicar por un decreto, como el acuerdo entre pandillas que dio luz a la tregua en marzo. La violencia es como una enfermedad que rebrota en las comunidades mientras existen las condiciones que la generan. La mediación es permanente y concreta. Cuando se debilita la mediación, restándole agilidad, la violencia tiende a aumentarse.
Hay que entender dos cosas: el carácter permanente de la mediación, como intervención en los procesos que generan violencia. Y segundo: esta mediación como método de reducción de violencia y de solución alternativa de conflictos en las comunidades es un proyecto conjunto entre los mediadores externos (Mijango, Colindres, pastores, mi persona, ONG, alcaldes) con miembros de las pandillas. Parte esencial de los acuerdos alcanzados con las pandillas es su participación activa en el esquema de la reducción de violencia. Las pandillas han asignado decenas de sus miembros, y algunos con alto nivel de poder, a esta tarea. Son parte de la mediación. Sin ellos no funciona. Si la PNC recibe órdenes de perseguir a estos pandilleros, no por delitos cometidos, sino precisamente por su rol como mediadores, el gobierno está atentando contra el proceso de reducción de la violencia.
Ojo: a pesar de esto, y de muchas capturas en este contexto, las pandillas nunca han suspendido su compromiso de mantener el trabajo de mediación.

El Fiscal ha declarado que la tregua nunca existió...
El Fiscal General está insistiendo que la manera como el gobierno manejó la tregua es hipócrita. Y en buena parte tiene razón. Se necesita que el gobierno entrante defina con claridad y transparencia su rol frente al proceso de reducción de violencia. En esto hay coincidencia entre el Fiscal y los mediadores, y yo personalmente he discutido esto con Luis Martínez. Él no objeta un proceso transparente de diálogo y mediación, e incluso deja abierto que la FGR puede jugar un papel en esto.
¿El cambio de discurso del gobierno será por lo que dijo el Fiscal del pago a las maras?
No creo. Es más por presiones de Estados Unidos y de la opinión pública y los medios.

¿Cuál es su análisis de todo esto a las puertas de la segunda vuelta electoral?
Cualquiera que asuma el gobierno próximo va a tener que enfrentarse al problema que es mucho más profundo que la presencia de las pandillas. Es el problema de barrios, comunidades y municipios casi enteros donde el Estado no juega su papel de proveer los servicios elementales de seguridad, educación, oportunidades, salud, etc. Ni siquiera como autoridad moral existe el Estado. En este vacío nacen y crecen las pandillas.
El próximo gobierno, sea de ARENA o del FMLN, tiene al oportunidad de oro de que existe el proceso que inició con la tregua y quiere convertirse en un proceso integral de rehabilitación, reinserción y pacificación - y que el nuevo gobierno puede entrar en este proceso sin cometer los errores del gobierno saliente. Solo tiene que definir bien su rol, el rol de las alcaldías, el rol de los mediadores - y hacer lo que es tarea esencial del gobierno: definir prioridades, focalizar inversión social, proveer recursos, facilitar procesos que involucren a toda la sociedad, incluyendo la empresa privada.
(El Diario de Hoy)

Columna transversal: Crimea y el fantasma de la guerra

El país se encuentra en “silencio electoral”. Luego de una campaña presidencial que parecía interminable, porque arrancó dos años antes del tiempo estipulado por la ley, al fin la propaganda se calla por tres días. Y todo el país siente el alivio...

Aunque como columnista y ciudadano no soy sujeto al “silencio electoral”, lo voy a respetar. De todos modos, todo está dicho sobre los candidatos, sus programas, sus limitaciones y fortalezas. Y lo que no está dicho queda en lo oscuro, simplemente porque los candidatos y sus partidos no han querido revelarlo. Por ejemplo, sus futuros gabinetes...

Hablemos de la Crimea. Una península en el Mar Negro, entre Rusia y Ucrania. En este remota zona de Europa, donde el continente se encuentra con el mundo de los países musulmanes, de repente, a 100 años del inicio de la Primera Guerra Mundial, parece nuevamente el fantasma de la guerra que Europa pensaba superado por siempre.

No es la primera vez que esta península un poco más grande que El Salvador, pero con solo 2 millones de habitantes, está en el centro de un conflicto internacional. En 1853 comenzó la Guerra de Crimea, hecho inmortal en los Relatos de Sebastopol de Leon Tolstoi. Los imperios de Rusia y de Turquía se disputaron el control de Crimea, luego intervinieron, del lado del imperio otomano de Turquía, los ingleses, franceses e italianos. Pero en el fondo, igual que hoy, el pleito fue sobre el control de Ucrania – y del Mar Negro.

El actual conflicto de La Crimea surge a raíz del derrocamiento del gobierno ucraniano pro-ruso de Viktor Yanukovych, por un movimiento ciudadano que lucha por la apertura del país hacia la democracia y el proceso de integración europeo. En el conflicto interno de Ucrania interviene, por una parte Rusia que quiere mantener su tradicional influencia política, militar y económica en Ucrania; por otra parte, los países de la Unión Europea, que quieren asociar Ucrania con el proceso de integración europea.

El gobierno aliado con Moscú pierde el control ante la fuerza del movimiento ciudadano, recurre a sangrienta represión, y termina colapsando. La oposición forma un gobierno de transición pro-europeo. En el conflicto se fortalece un minoritario movimiento nacionalista anti-ruso, que a su vez despierta miedos y rechazos en la población étnicamente rusa que representa un 17% de la población ucraniana. Miedos fundamentadas en las permanentes, y muchas veces sangrientas, luchas étnicas durante toda la historia de esta región.

Cuando los países europeos intervienen en el conflicto interno de Ucrania, mediando la salida del presidente y la formación de un gobierno de transición, no toman en cuenta que el presidente ruso
Vladimir Putin (y ningún líder ruso) no puede permitir que su vecino Ucrania, y mucho menos la península Crimea caiga bajo control de un gobierno anti-ruso y se incorpore a una Europa todavía percibida por los rusos como una potencia enemiga. Crimea alberga una población mayoritariamente rusa, y además la Flota de la Marina Rusa en el Mar Negro, basado en el convenio que ratificó la disolución de la Unión Soviética y sus Fuerzas Armadas.

Ucrania no puede ser parte de Rusia y tampoco parte de la Unión Europea. Cualquiera de las dos asociaciones posibles provocaría la oposición de una parte de la población y expondría al país a divisiones internas que fácilmente terminan en conflictos bélicos. Ucrania tiene que ser un país puente entre los dos gigantes: Rusia y la Unión Europa, es la única manera de mantener su unidad interna.

En la actual crisis, Rusia inmediatamente tomó control militar de Crimea, para proteger su población rusa, sus bases navales y su dominio del Mar Negro. La única salida pacífica posible es la consolidación de una nueva democracia plural en Ucrania que integra a todos los grupos étnicos y sus intereses. Si Estados Unidos y Europa siguen promoviendo una Ucrania anti-rusa, con la perspectiva de integración  geopolítica y militar en la OTAN, y económica y política en la Unión Europea, el fantasma de una nueva guerra europea puede hacerse realidad. Para entender todo esto, recomiendo leer los Relatos de Sebastopol de Tolstoi. Alguien debería regalare a Obama este clásico.   
(El Diario de Hoy)

Mensaje desde la cárcel militar Ramo Verde

El dirigente de Voluntad de Popular respondió a ano un cuestionario de El Nacional.
No ha podido palpar directamente cómo se han incrementado las protestas después de su encarcelamiento. Tras las rejas y solo a través de periódicos y el testimonio de sus familiares se ha enterado de la represión y las muertes de los últimos días. Consciente de contribuir con la chispa que encendió la llama, “las expresiones desesperadas de un pueblo asfixiado y humillado”, gira instrucciones para que se mantenga la protesta no violenta.
El líder de Voluntad Popular explica lo que hay que hacer para que el país respire. Definir objetivos claros a corto plazo: exigir justicia ante la represión y las muertes; que se recompongan los poderes públicos, con la designación de nuevos magistrados del TSJ, rectores del CNE, contralor, fiscal y defensor; que la lucha no se limite a la calle y que a esta se incorporen otros sectores de la sociedad. En respuesta a un cuestionario de El Nacional, López dice: “Es necesaria la organización de lo que es la lucha no violenta”.
—¿Cómo se encuentra?
—Estoy aislado de la población penitenciaria. Estoy fuerte y claro de lo que está pasando. Desde hace algún tiempo sabía que esto podía venir. Desde hace un año Nicolás Maduro viene amenazándome con cárcel; estaba esperando la excusa para ejecutar su deseo inseguro y autoritario y el 12 de febrero la consiguió. Lo que estoy viviendo en Ramo Verde no es consecuencia del 12-F ni de lo que pasó en la Fiscalía. Cada día queda más claro que fue un plan ejecutado por el gobierno, los asesinos fueron del Sebin y, según el propio hermano de Juan Montoya, a su hermano lo mataron los propios colectivos. Pruebas, fotos, videos y testimonios sobran. Soy inocente y así quedará registrado para la historia. Ahora, sí asumo toda la responsabilidad de haber convocado a la calle, yo asumo mi llamado, lo ratifico y lo volvería a hacer. La respuesta masiva a nuestro llamado ratifica que estábamos y estamos en lo correcto al llamar a que se abra un camino para el cambio social y político, que solo podrá llegar de la mano de millones de venezolanos en la calle, en paz y sin violencia. Así como yo asumo mi responsabilidad y di la cara ante una justicia injusta, que Nicolás Maduro, rodeado de los símbolos del poder y de la debilidad de su gobierno, también asuma la suya. Soy un preso político, un preso de conciencia de Maduro y su institucionalidad manipulada.
—¿Se arrepiente de haberse entregado?
—No me arrepiento de haber llamado a la calle en un momento de pasividad aparente, pero con un mar de fondo que se puso en evidencia. Tampoco me arrepiento de haberme presentado voluntariamente ante un Estado verdugo, que no solo se convirtió en mi carcelero, sino que también es el verdugo del futuro de todos los venezolanos.
—¿No teme que sin usted las protestas se acaben?
—Lo ocurrido es una expresión de un pueblo guiado por unos jóvenes, al que le han expropiado su futuro y pisado su presente. Las protestas han sido masivas en todo el país y, a pesar de la violencia y la represión del gobierno, han seguido y seguirán. Como leí el 12 de febrero en una pancarta: “Nos han quitado tanto que nos quitaron hasta el miedo”. Las barricadas y cierres de calles han sido una expresión extrema. No estoy de acuerdo con la violencia ni con afectar los derechos de otros para exigir los nuestros, pero no basta con condenarla, hay que entender que son expresiones desesperadas de un pueblo asfixiado y humillado. Lo que toca ahora es comprender e interpretar ese sentimiento y darle un curso para mantener la llama de la esperanza encendida.
—¿Qué le pide a quienes esperan sus instrucciones?
—En mi celda, encerrado y aislado de toda la población carcelaria, mi convicción es que tenemos que seguir en la lucha, no hay razón para claudicar y quien no se rinde jamás podrá ser vencido. Darle dirección a la protesta social significa para mí tres cosas concretas. Lo primero es definir unos objetivos en el corto plazo que sean alcanzables. Asumo lo que ya han dicho mis compañeros de la unidad. Uno: justicia para los culpables de la represión, muertes y encarcelamientos. Dos: la recomposición de los poderes, que se sustituya a quienes tienen sus períodos vencidos, que se designe un nuevo contralor, nuevos magistrados y nuevos rectores del CNE. No es concesión, es justicia y acatar la Constitución. A eso le sumaría la sustitución de la fiscal y de la contralora, que han mostrado ser cómplices y culpables por acción y por omisión de lo que está ocurriendo. Tres: que se haga justicia con la estafa de los 30 millardos de dólares que se robaron de Cadivi y que todo el gobierno admitió. No hay presos, no hay investigación, pero sí hay colas, escasez, inflación, hambre y desempleo por el robo de más dinero del que hay en las reservas internacionales. No basta con la conducción, es necesaria la organización de la lucha no violenta, que no se limite a marchar, a protestar en la calle. La calle es el principal escenario de lucha, pero no el único. El aula de clase, el lugar de trabajo, el carrito, las colas para comprar alimentos y la familia tienen también que ser escenarios de protesta no violenta. Y por último, se debe asumir disciplinadamente la incorporación permanente de nuevos sectores y movimientos en la lucha no violenta.
—¿Qué opina de las reuniones de paz? ¿Bastan para dejar de protestar?
—No se puede hablar de paz si no hay justicia. En las condiciones actuales la justicia tiene que dar señales claras en la determinación de responsabilidades por los muertos y por los heridos, reprimidos y presos. Pero también ante la estafa histórica que ha representado el robo a la nación de los dólares de Cadivi. El diálogo tiene que aterrizar en acciones concretas, apegadas a la Constitución. Hasta ahora es un libreto repetido de lo ocurrido en episodios anteriores de diálogo frustrado. El diálogo tiene que hablar con hechos.
—¿Ha tenido respuesta la carta que le envió al papa Francisco?
—Espero que haya llegado a sus manos. Gracias a Dios el papa ya habló sobre el caso venezolano y sobre la necesidad de reconocimiento mutuo.
—¿Qué le dice a todo el que ha perdido a alguien en estas protestas?
—Lo primero es mis más profundas condolencias. A todos, sin discriminación. Me han conmovido mucho los testimonios de varios familiares sobre el compromiso de seguir adelante y que la vida de sus hijos no se haya perdido en vano. A ellos, desde la cárcel, mi más profundo compromiso con no rendirnos y que más temprano que tarde todos podamos ver el nacimiento de una mejor Venezuela, donde todos los derechos sean para todas las personas.
(El Nacional/Caracas)

Vea el video de Carlos Vecchio, segundo al mando en Voluntad Popular, partido que dirige Leopoldo López, con otro mensaje del preso político

Carta a Roger Noriega, ex-subsecretario del Departamento de Estado

Dear Mr. Noriega:
¿Para qué necesitamos enemigos, si tenemos un amigo como usted? Parece que usted se ha declarado amigo de El Salvador - y muy en particular de ARENA en su batalla electoral contra el FMLN. Pero su intervención, de todas formas indebida, resulta siendo contraproducente. En vez de ayudar, le hace daño a la oposición y al país.

Su último aporte a la campaña electoral salvadoreña es el mejor ejemplo. Precisamente cuando Norman Quijano hace esfuerzos serios para corregir los errores que le han costado un tan pésimo resultado en la primera ronda, viene usted y echa leña a un fuego que Norman Quijano ha logrado controlar.

En el New York Post usted publicó un artículo incendiario, que inmediatamente fue retomado por algunas cabezas calientes dentro de la derecha salvadoreña: “La MS-13 está apoyando al FMLN”. Es un vil refrito de las mentiras lanzadas desde hace rato desde círculos de inteligencia norteamericana para desacreditar la frágil tregua entre las pandillas.

ARENA, bajo la influencia de su ex-presidente Paco Flores, retomó estas mentiras y diseñó para Norman una campaña extremadamente agresiva contra las pandillas. El resultado: la población rechazó estos mensajes – algunos por la simpatía y vinculación que tienen con las pandillas, y otros por el temor que un gobierno de Quijano iba a regresar a las políticas fracasadas de mano dura y generar una nueva escalada de violencia-represión-más violencia en frente de sus casas. Este error de Paco Flores le costó a Norman Quijano cientos de miles de votos. Porque los pandilleros reaccionaron y tiraron la línea: Nadie vote por ARENA.

Luego de una revisión crítica de su estrategia (ya con Paco Flores separado de la dirección de la campaña), Quijano toma algunas decisiones correctas: Nombra como sus principales asesores para Seguridad a Salvador Samayoa y Facundo Guardado, dos hombres de izquierda, que tienen años de criticar las políticas de mano dura de ARENA; y presenta una propuesta de seguridad nueva, enfocada en la fuerte inversión en los barrios, que sufren la violencia y delincuencia. El mensaje de Norman Quijano en el Estadio Cuscatlán: No voy a inyectar a tus barrios más violencia, sino más inversión social, más educación, más oportunidades.

Resultado de esta importante corrección de la propuesta de Seguridad de Norman Quijano, la situación en los municipios conflictivos ha cambiado sustancialmente: Han desaparecido las amenazas de las pandillas contra el voto libre. A diferencia de la situación tensa en los días antes de la primera ronda, ahora los pandilleros distribuyen volantes diciendo que cada uno vote con total libertad y seguridad. Y el país puede estar seguro que su próximo gobierno no regrese a una política de Seguridad que incendie el país y lo hunda en más violencia.

En este preciso momento, a usted le invade el miedo que en El Salvador se puede apagar el fuego que la derecha recalcitrante de Estados Unidos necesita para cocinar sus estrategias bélicas - y para evitar que un país como El Salvador encuentre formas nuevas (e independientes de Washington) de construir armonía social. Por esto, para echar leña al fuego, las campañas de desinformación de personajes como Douglas Farah, Elliot Abrams, y usted, Roger Noriega.

¡No nos ayude, compadre!
Paolo Lüers
(Más!/EDH)