Carta al presidente de la Asamblea

Estimado Sigfrido Reyes:
te felicito: lograste otro golpe contra la Constitución. Lograste que 50 diputados aprobaran otro decreto encaminado a destruir la independencia de la Sala de lo Constitucional. Pero esta vez tu “triunfo” te va a costar caro. Cuando el año pasado aprobaron el famoso decreto 743 para quebrar la independencia de la Sala, hasta ARENA dio sus votos. Pero luego, bajo la presión de la protesta unánime de la sociedad, ARENA se retractó, se salió del complot y dejó a ustedes con la cuenta... El FMLN la pagó en las elecciones de marzo 2012. Ustedes dijeron que nunca más volverían a hacer semejante cosa, prometieron que iban a dejar la elección de los magistrados a la nueva Asamblea... pero de todos modos los electores les cobraron la cuenta.


Como ya pagamos los platos rotos, dijeren ustedes luego de las elecciones, ahora podemos hacer lo que nos da la gana. Rompieron su promesa, eligieren magistrados y fiscal con la mayoría que todavía tuvieron en la viaja Asamblea junto a Gana - ¡¿y qué?!

Pero ahora, cuando tuvieron que aprobar de madrugón otro decreto -una especie de 743B- para poder entronizar a los magistrados, a pesar de que su elección ya fue declarada inconstitucional, ya no era tan chiche. ARENA ha aprendido la lección y se ha puesto del lado del Estado de Derecho. Todavía alcanzaste 50 votos, pero esta vez te costó convencer (o mas bien obligar) a algunos diputados de tu propio partido, que ya están hartos de pagar el costo moral y político de tus berrinches. La mitad de tu partido sólo está esperando el momento de pasarte la factura. La última vez la pagó el partido entero, pero esta vez la van a pagar vos y el grupito de cuadros del Partido Comunista que dirigen la fracción legislativa del partido. ¿O vos creés que Salvador Sánchez Cerén quiere pasar dos años de campaña pagando tus pecados?


A esta altura, mucha gente en el Frente ya ve que vos andás mucho más cerca de Gallegos, Chico Merino, Parker... que de tu propia gente. O sea, andás con la gente que más detestan. Y de repente ven que hasta Funes está metido en esta conspiración – otro que ya no quieren ver ni pintado.

El precio que vas a pagar será alto. ¿Y sabés qué? Todos los decentes en esta sociedad, y todos los que todavía tenemos voz en la opinión pública, vamos a unir esfuerzos para que la cuenta sea alta.... y para que seas vos quien la pague.

Adiós, Sigfrido. Saludos de Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Sánchez Cerén, candidato oficial a segunda fuerza política


No es que la dirigencia del partido FMLN no esté consciente de que es imposible ganar la presidencia con Sánchez Cerén de candidato. Si Schafik Handal Q.D.D.G. (bastión del FMLN y principal unificador de las bases) no logró ganar siquiera la alcaldía de San Salvador y fue aplastado al competir para la presidencia contra Tony Saca (en esos tiempos representante del partido ARENA), ¿qué posibilidades puede tener Salvador Sánchez Cerén si ni siquiera ostenta el cargo de heredero legítimo del poder y el arrastre que tenía Schafik Handal dentro de las bases del partido?

La dirigencia del FMLN conoce perfectamente que no hay posibilidad alguna de triunfo con este candidato, pero eso no es lo importante, la presidencia del país no le trae suficiente cuenta al partido.

Es mucho mejor y más seguro cerrar el paso a cualquier intento de renovación o relevo generacional dentro del partido que venga a poner en riesgo el poder que tiene la dirigencia actual (que Dios nos ampare), ya que conservando el poder que se tiene como cúpula partidaria y funcionando como lo hicieron durante veinte años siendo “el” partido opositor, pueden garantizarse al menos las regalías que pueda traer dicha función dentro de la asamblea legislativa y bueno, lo que ya sabemos, encabezando marchas y grupos varios eternamente descontentos con el partido en el gobierno, sea cual fuere.

En resumen, la dirigencia del FMLN prefiere mantener la presidencia del partido que la presidencia del país.

El riesgo que se está tomando el partido FMLN al no ostentar realmente el poder ejecutivo, es no llegar ni siquiera a ser la segunda fuerza política de El Salvador, es decir, se arriesgan incluso a perder el derecho a ser la primera fuerza de oposición.

                Esto es a mi criterio, la única batalla electoral que el FMLN estará en condiciones de pelear y me guardo todas las reservas del caso sobre quién resultará vencedor en tal contienda. Incluso para quedar en segundo lugar la tendrán muy difícil ya que se enfrenta al Sr Tony Saca, quien, que a pesar del partido GANA y del lastre y el desgaste sufrido durante los últimos días por escándalos entre sus miembros, sigue siendo Tony un personaje con muchos seguidores.

                Al Frente no es que le falten dos centímetros de frente, ni mucho menos, están dejando claro que para perseguir sus verdaderos intereses de cúpula partidaria saben perfectamente que no hay ningún problema con salirse de la verdadera contienda por el ejecutivo. No hay ningún problema en sacrificar al rey. Queda claro que tienen una estrategia muy bien elaborada para asegurarse buenos ingresos por el tiempo que le quede de vida al partido. Después de todo, cuando este termine de extinguirse, de la actual cúpula quedaran pocos y a esos les importará aún menos.

Columna transversal: Una historia absurda

Hoy es el último día hábil de la actual Corte Suprema de Justicia. Y nadie sabe qué tipo de Corte tendremos a partir de lunes. Si es que tendremos.


El lunes 2 de julio, supuestamente primer día hábil de la nueva Corte Suprema de Justicia, 10 señoras y señores se presentarán en la entrada al Palacio Judicial para asumir sus cargos como magistrados y suplentes. El presidente de la Corte, cuyo mandato como tal (¡por suerte!) espira hasta el 16 de julio 2012, habrá instruido al personal de seguridad de no dejarlos entrar: “Sorry, su elección ha sido declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional.” Ellos abrirán sus atachés de cuero, adquiridos para la ocasión, para sacar un documento firmado por unos magistrados que despachan en Managua: “Disculpen, aquí tenemos un amparo de la Corte Centroamericana que suspende la ejecución de la sentencia de la Sala. Esto nos faculta a asumir nuestros cargos.”

El personal de seguridad estará preparado y produce otro documento: “Sorry, damas y caballeros, esta medida cautelar otorgada por la Corte Centroamericana ha sido declarada inaplicable por la Sala de lo Constitucional. Aquí les facilitamos copia.”

Adentro de la Corte, 5 de las 15 lujosas oficinas de magistrados están desocupados. Son los despachos de los 5 magistrados cuyo mandato terminó el 30 de junio y que no pueden ser sustituidos mientras la Asamblea Legislativa no se disponga a elegir los nuevos inquilinos, cumpliendo la sentencia que declaró inconstitucional la elección de los personajes parados en el portón, quienes a esta altura están realizando tres llamadas telefónicas: la primera al honorable presidente de la Asamblea Legislativa, quien los instruye que no se desesperen, que “el primer órgano del Estado” ya resolverá la situación. La segunda llamada es al presidente de la Corte Centroamericana en Managua, quien dice que ya no halla qué hacer, que va a consultar con el presidente Ortega. Y la tercera llamada a Casa Presidencial, pidiendo hablar con el presidente de la República. Pero éste está atendiendo ya dos llamadas, una de Managua, del presidente Ortega, otra de otro presidente llamado Sigfrido, ambos insistiendo que el señor presidente instruya al ministro de Justicia y Seguridad que ordene a la PNC de hacerse presente en la Corte Suprema para asegurar a los señores en el portón su derecho de entrar y tomar cargo de sus oficinas de magistrados.

Este es el momento en que el presidente de la República tiene que romper su silencio de semanas y tomar una decisión. Pero primero consulta con sus asesores.

Mientras tanto, el grupo en el portón de la Corte Suprema aprovecha el tiempo para dar declaraciones a los medios, enchibolando a los reporteros con citas de la Constitución y de diferentes sentencias. Otros periodistas están en el edificio legislativo en frente, recogiendo declaraciones de diferentes diputados y directivos. Unos respaldan a los magistrados de la Sala, otros a los magistrados residentes en Managua, pero todos hablan de la defensa de la institucionalidad. Unos acusan a la directiva de la Asamblea de desacato, otros al presidente de la Corte Suprema, pero todos dicen defender el estado de derecho. Cuesta entender que están hablando de dos estados diferentes. Otro contingente está al acecho en Casa Presidencial, pero ahí nadie dice nada.

Dentro de la sede de la Corte, hay 10 magistrados. Cinco de ellos, los electos en el 2006, están discutiendo si mantienen su paro de labores en protesta contra la sentencia de la Sala que declaró inconstitucional su elección, pero a la vez les señaló que deben seguir ejerciendo y fallando hasta que la Asamblea Legislativa proceda a ratificarlos o sustituirlos. Ya llevan semanas sin trabajar. Sin embargo, a raíz de la medida cautelar pronunciada en Managua habían decidido reanudar sus labores. Pero hoy deciden, en solidaridad con sus colegas reunidos abajo en el portón, a reanudar su paro de labores. Hay un magistrado, electo en el 2009, que realmente no sabe qué hacer. Su elección no está en cuestión, pero tampoco tiene con quien trabajar, así que decide unirse a sus colegas huelgistas.

Solo los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional y una suplente están trabajando. Discuten una de las demandas de inconstitucionalidad pendientes. Han dado instrucción que nadie los interrumpa con llamadas. A menos que sea el presidente de la República. Pero esta llamada no entra. Tampoco se apersona la policía en la Corte. Ni el ministro ni el director de la PNC ha recibido instrucciones del presidente de la República, así que explican a un furioso presidente de la Asamblea que no hay nada que pueden hacer....

¿Me dicen que esta es una historia increíble? Sí. ¿Que es una situación absurda? Sí. ¿Se preguntan cómo termina la historia? No sé, pregunten a los políticos.
(El Diario de Hoy)

Telegramas a nuestra clase política

El twitter es una maravilla: Nos obliga a expresar una idea de manera precisa, sin tanta paja, en 140 caracteres. Llegás al punto o no llegás a nada. Cómo en el siglo pasado los telegramas: Pagaste por palabra...


Así, batallando para meter una idea completa en un “tuit”, me nació la idea: complementar las cartas de Paolo con telegramas de Paolo. Aquí algunos ensayos:

Telegrama a FMLN&ARENA: El problema no es quién al fin es el candidato, sino entronizar al siguiente líder sin definir el proyecto político. (140)

Telegrama a ARENA: ¿Ya programaron las consultas a @IndignadosSV, Aliados por la Democracia, @sin_censura, @CREO_org, @MedioLlenoSV...? (135)

Telegrama a Edwin, Ana Vilma y Quirós: Si van en serio, los renovadores de ARENA tienen que formar equipo y proponer un solo candidato. (136)

Telegrama a Norman y Pancho: Paciencia y silencio son virtudes subestimadas. Hablar a destiempo puede ser autogol. (114)

Telegrama a Tony Saca: Ya tuviste tu turno, y mire como dejaste al país. Si querés unir la derecha, quitáte del camino. (119)

Telegrama a Ana Guadalupe Martínez: No podés andar con Tony Saca. La historia -y tu lugar en ella- no te lo permite. (116)

Telegrama a Concertación Nacional: ¿Cómo puede un cadáver cometer suicidio? Con Saca se quedan hasta sin entierro. (114)

Telegrama a Sánchez Cerén: La única manera que tú podrías ganar es con los votos de Saca. ¿Están dispuestos a pagarle el favorcito? (131)


Telegrama a Alfredo Cristiani: Poné en congelador la selección de candidato, dedicáte tiempo completo a solucionar crisis institucional. (136)

Telegrama a ARENA & FMLN: Hay una salida sin perdedores. FMLN defendiendo a magistrados del 2012. Arena salva la Sala. Todos ganamos. (133)

Telegrama a todos: El manifiesto más corto: Someterse a la Constitución implica someterse a las sentencias de la Sala de lo Constitucional. (140)

Saludos a todos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Culpa de los veinte años de…


El gran éxito de Río +20 es que no fue peor. La mayoría de los participantes de este gran encuentro, para celebrar los 20 años de la Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, el Convenio sobre Diversidad Biológica y Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación, coinciden en el gran fracaso de la cumbre. Río 92 con su gran declaración de principios  son un pálido recuerdo y ahora 20 años después la mayoría de gobiernos y de discursos se centró en defender los puntos ya ganados. El texto final “El futuro que queremos” no pasa de ser una vez más una reafirmación.

Después de 20 años de la Convención de Cambio Climático la gente todavía duda que exista, todavía hay quienes creen elaborados artículos y documentales, hay muchos escépticos. La mayoría de estos se quejan del manejo mediático y de la danza de los millones de personas como Al Gore o los escándalos de colocación de fondos de la IPCC. Lo mismo se puede hacer viendo la otra danza de los millones de los clientes de las grandes corporaciones productoras de CO2. Detrás de todo este elaborado show hay ciencia; en esta se esconden grandes verdades: el clima del mundo está cambiando, hay que mitigar lo más posible y adaptarse al cambio. Después de 20 años, los mercados de carbón no operan, cada día se salen más países y el precio de la tonelada de CO2 sigue en descenso, cual será entonces el gran incentivo de los países en vías de desarrollo para ingresar a estos mercados. Los mercados voluntarios como el de Chicago y California (AB-32) han sido experimentos interesantes, pero no un avance significativo que  incorpore una normativa vinculante a todos los Estados Unidos. Mientras ellos y China estén fuera del juego, no avanzaremos a encontrar soluciones.

Después de veinte años de debatir sobre el desarrollo sostenible la nueva cumbre de Río solo reafirma su convicción por impulsarlo. Habla de reducción a la pobreza, democracia, libertad y equidad de género, pero no se plantea un nuevo modelo para avanzar, no hay nuevos compromisos. Habla de pobreza y hambre como los mayores problemas de la humanidad, pero ningún estado reflexiona porque 20 años después los mecanismos no han dado el resultado esperado.

Una batalla de hace 20 años, la responsabilidad compartida, parece ser que todavía hay que defenderla. La Declaración de principios de Río, habla de una responsabilidad compartida pero diferencia, en el documento “El futuro que queremos”, le dedican el párrafo 15 a reafirmarla. Esto no es trivial, por un buen rato durante la construcción del documento este principio se puso en duda. Llegan al grado de reafirmar la Declaración de Doha, lo cual está bien, pero claramente ha sido constantemente irrespetada. Más que reafirmar, ¿no se debía de repensar como regular mejor la distribución de fármacos de importancia mundial?

Regresando el tema del desarrollo sostenible, por lo menos en el párrafo 19 reconoces que el trabajo realizado a la fecha, por ponerlo en palabras de Naciones Unidas, ha sido desigual. Una de las consideraciones positivas es que han reiterado y girado instrucciones para poder medir mejor el desempeño de los países, con medidas complementarias al PIB.  Esto es un avance, ya que si el progreso de un país se mide en crecimiento otro que no sea directamente el PIB, podremos encontrar mejor la soluciones a nuestros problemas y hacer no solo de una manera empírica sino que fundamentada en datos.

El aspecto fundamental que debía desarrollarse en Río +20 es el tema de la “Economía Verde”, el acuerdo sobre esto es que no hay acuerdo, se reconoce que cada país puede hacer lo que le de la gana, siempre y cuando esto valla encaminado al desarrollo sostenible. Esto me parece por demás flojo y pone en tela de juicio la importancia de la “Economía Verde”, aunque en el texto final desarrollo una serie de políticas, esto es insuficiente para dar un impulso real a un modelo económico alternativo.

Todo esto manda una terrible señal, no es posible que si esto que dicen del cambio climático, la desertificación y la pérdida de Biodiversidad es tan importante, luego de 20 años no evolucione. Como es posible que sí el modelo de desarrollo sostenible es la solución, después de 20 años, se tenga que reafirmar el compromiso y no se pueda avanzar más. La verdad es que se ha avanzado muchísimo más, los científicos, los conservacionistas, las ONG y algunos gobiernos han dado pasos gigantes.  Nuestro mismo gobierno de El Salvador ha dado importantes avances en materia de adaptación al cambio climático. Pero todavía no existe un consenso mundial, más bien parece que tenemos que dar gracias que hace 20 años pudimos plantearnos un reto grandioso. 

Carta a las direcciones de ARENA y el FMLN

Estimados:
Está en sus manos la institucionalidad del país. De ustedes depende si vamos a tener una Corte Suprema que funcione y garantice seguridad jurídica a ciudadanos, empresas e inversionistas. O si a partir de julio tendremos un caos que afectaría a todos..


Para este tipo de crisis siempre hay una solución ideal y otra práctica y pragmática. Ahora, por culpa de ustedes, ya no hay tiempo para la solución ideal, que sería: Componer una Corte Suprema integrada por magistrados independientes, representativos no de partidos sino de las principales corrientes de pensamiento jurídico y constitucionalista.

Pero los ciudadanos ya ni siquiera estamos exigiéndoles esto. Nos hicimos realistas, ya no esperamos soluciones ideales. Es una lástima y no habla bien del país, pero así es. Entre no tener Corte y tener una Corte mediocre (con algunos magistrados buenos y otros malos; algunos honestos e independientes y otros corruptos y partidizados), es mejor tener una Corte igual de mediocre que la actual y las anteriores. Ni modo. Ya estamos acostumbrados...

Desde esta resignación, les hago el llamado de no perder más tiempo: La única solución realista es que ustedes, los dirigentes del FMLN y ARENA, se pongan de acuerdo a ratificar a todos los magistrados electos en el 2006 y en el 2012. Si esto incluye la designación del Dr. Ovidio Bonilla como presidente de la Corte y de la Sala de lo Constitucional, así sea. Se las tendrá que arreglar con sus cuatro colegas en la Sala, incluyendo a Jaime Belarmino.

Es cierto: El país perderá la ilusión de avanzar hacia una mejor Corte. Pero nadie perdería la cara: ni los cuatro magistrados que quedan en la Sala; ni los magistrados que ejercen desde el 2006; ni los nuevos magistrados elegidos en el 2012. No pierden la cara ni los partidos que respaldaron estas elecciones, ni los partidos que respaldaron las sentencias de inconstitucionalidad contra estas elecciones. Unos habrán logrado preservar la independencia de la Sala de lo Constitucional. Los demás habrán logrado imponer a sus candidatos para la renovación del 2012. Nadie podrá gritar victoria ni llorar derrota... Unos renuncian al recurso en la Corte Centroamericana, otros renuncian a la idea de comenzar de cero la selección de magistrados.

Los ciudadanos aceptaríamos este pacto. No con entusiasmo, pero con la satisfacción de ver que las dirigencias partidarias, en vez de provocar una crisis profunda, pueden tomar decisiones pragmáticas. Es más, los ciudadanos tendrán que pronunciarse exigiendo una solución de este tipo.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!)