Carta a Santa Claus y los presidenciables de todos los colores

Estimados precandidatos:
No les pido regalos, les pido debate. Mi deseo para esta navidad es que este Año Nuevo se discutan de fondo los problemas del país y las opciones de solución. Y que los partidos no definan sus candidatos sin antes haber debatido sus posturas concretas.

Solicito a cada uno de ustedes que me conceda una entrevista, y les adelanto los temas:


Seguridad

  • ¿Cuáles serían sus prioridades en Seguridad Pública?
  • ¿Va a mantener el Consejo de Seguridad dirigido por Casa Presidencial, o convocara un Consejo de Seguridad autónomo que asesore al presidente y construya acuerdos de la Sociedad Civil?
  • ¿Cómo piensa reestructurar la PNC? ¿Qué hará con los comisionados que en los últimos años han militarizado la Seguridad Pública?
  • ¿Cómo piensa hacer más eficiente la investigación del delito? ¿Está a favor de crear un Instituto de Ciencias Forenses y Criminología, y en qué marco institucional debería operar?
  • ¿Pondrá al cargo del Ministerio de Seguridad a un oficial policial o a un civil?
  • ¿Está dispuesto a nombrar, por primera vez, un civil como ministro de Defensa?
  • ¿Creará un Ministerio de Justicia, o va a mantener el Ministerio de Justicia y Seguridad?
    ¿Mantendrá el despliegue casi total de la Fuerza Armada en tareas de Seguridad Pública?
  • ¿Seguirá implementando las “medidas extraordinarias transitorias” vigentes desde el 2015?
  • ¿Cómo piensa redefinir el concepto de prevención?

 Casa Presidencial

  • ¿Mantendrá dentro del CAPRES el super gobierno creado en las dos últimas administraciones, o apostará a un Consejo de Ministros fuerte?
  • ¿Mantendrá las Secretarías Presidenciales de Inclusión Social, Transparencia y Participación Ciudadana, Asuntos de Vulnerabilidad, y de Gobernabilidad?
  • ¿Creará un Ministerio de Cultura o una institución autónoma de Cultura, o mantendrá la Secretaría de Cultura de la Presidencia?
  • ¿Creará en Casa Presidencial un equipo académico encargado de investigaciones, elaboración de propuestas, y asesoría a la presidencia?
  • ¿Limitará el presupuesto de comunicaciones/publicidad de Casa Presidencial y de los ministerios, erradicando toda publicidad gubernamental de carácter político-ideológico?

Inversión Social

  • ¿De qué forma piensa redefinir las prioridades de la inversión social?
  • ¿En qué plazos piensa llegar al 6% para Educación?
  • ¿Tiene un proyecto de reformar la formación del profesorado?
  • ¿Tiene una propuesta para fortalecer la red de hospitales?
  • ¿Tiene un proyecto de transformación de las asentamientos precarios, mediante inversiones en las escuelas que dan servicio a estas poblaciones; obras de infraestructura; servicios de salud?
  • ¿De qué forma piensa focalizar las subvenciones?

Crecimiento y productividad

  • ¿Tiene un proyecto de crear un sistema de formación vocacional?
  • ¿Cómo piensa fomentar la investigación científica-tecnológica en las universidades y en la industria?
  • ¿Está dispuesto a delegar obras de infraestructura (carreteras, sistema ferroviario, aeropuertos, puertos, generación de energía) a Asocios Público-Privados?

Descentralización del Estado

  • ¿Está dispuesto a promover la transformación de las alcaldías en gobiernos municipales con competencias en materia de seguridad, transporte, salud, y educación que ahora dependen del gobierno central?
  • ¿Está de acuerdo de que esto requiere una reforma territorial, reduciendo la cantidad de municipios?
  • ¿Está a favor de crear un gobierno del área Metropolitano o Gran San Salvador?
  • ¿Está a favor de que los municipios (o asocios de municipios) crean empresas de servicios para transporte público, agua, desechos sólidos etc.; y que estas empresas pueden ser de carácter público, privado y Asocios Público-Privados?
No es completa esta lista temática, pero sería un buen comienzo. Les deseo una feliz navidad y un Año Nuevo marcado por debates serios.

Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

Carta desde un país normal: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Igual que El Salvador, Costa Rica va en la recta final de elecciones. A pesar de que los ticos deciden en febrero 2018 sobre su parlamento y al mismo tiempo sobre la presidencia, el país está tranquilo. No se siente la ansiedad, ni la incertidumbre, ni la conflictividad que vive El Salvador cada vez que se acercan elecciones. Se ven las vallas de los candidatos, pero los ticos hablan de cualquier cosa, menos de ellos. No escucho debates que indiquen que esté en juego “el rumbo del país”. No he encontrado a nadie que, dependiendo del resultado electoral, piense abandonar su país.

En Costa Rica no se confirma el análisis, tan de moda en todo el mundo, que desde hace años diagnostica la muerte de los partidos y la ruptura del bipartidismo. El partido PAC, que en las últimas elecciones supuestamente rompió el bipartidismo y llevó a la presidencia a Luis Guillermo Solís, en 4 años se ha desinflado al grado que ahora nadie le para bola. Surgió otro partido espuma, llamado Integración Nacional, que disputa a los dos partidos tradicionales la entrada a la segunda vuelta. Pero uno de los dos, o Liberación Nacional, de historia socialdemócrata, o los socialcristianos del PUSC, ambos declarados muertos debido a la corrupción y gobiernos de cheros, pondrá al próximo presidente. Nadie parece entusiasmado con estos dos partidos tradicionales – pero tampoco con sus competidores.

Pero esto no les causa angustia a los ticos. Es normal. Es política, y no les causa ni optimismo ni pesimismo. “Los presidentes van y vienen, pero el Estado, con todos sus defectos y aciertos, sigue funcionando”, me dice un amigo tico, de los que hablan de política…

¿Cuál es la diferencia entre Costa Rica y El Salvador, que explica que nosotros vivimos cada elección con angustia y los ticos no? La frase que cité arriba lo explica: Costa Rica ha definido su rumbo hace casi 70 años, luego de su guerra civil, y construyó un Estado que funciona, gobierne quien gobierne, con prioridades que en el fondo nadie discute: educación, salud, y una administración pública profesional. Los diferentes partidos llegan al gobierno prometiendo, cada uno según su orientación ideológico, ciertas reformas para perfeccionar el sistema y enfrentar sus fallas: burocracia, estatismo, corrupción.

Esto no es muy sexy, más bien es aburrido. Es política en una sociedad normal, en un país que ha resuelto sus necesidades básicas. Tiene paz, tiene un excelente sistema educativo y un decente sistema de salud, no adolece de la violencia que caracteriza al triángulo norte, y las libertades y derechos ciudadanos no están en peligro, ni la seguridad jurídica de ciudadanos o inversionistas. Con razón nadie arma debates sobre escenarios desastrosos, ni tampoco promete revoluciones. ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Fui al “Festival de la Luz” en San José. Todo el mundo en la calle, toda la ciudad iluminada. Ningún alcalde o ministro aparece tomando crédito para este show. Es normal, es de todos, es parte de la cultura popular. Nada que ver con política o elecciones. Otra vez: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Saludos desde San José,


44298-firma-paolo
(MAS! / El Diario de Hoy)


Carta a Josselyn Alabi: El lado positivo

Campeona:
Disculpá que te saco en una carta pública. Casi no nos conocemos. Pero sos persona pública: campeona de surf y embajadora de “marca país”. Pero sobre todo me atrevo por la manera como nos conocimos. Estuve con unos amigos almorzando en el Sunzal, igual que vos con unas amigas, en otra mesa. Me llamó la atención tu sonrisa, cuando se cruzaron nuestras miradas. Así es la vida en la playa. En el stress de la ciudad todos somos extraños, pero en la playa los extraños se pueden regalar sonrisas.

Comenté esto con mis amigos extranjero. Les hablé de la violencia con la cual convivimos, del fatal impacto que tiene sobre el tejido social, pero también de la facilidad con la cual se hace contacto entre salvadoreños, en cuanto nos olvidamos de nuestras angustias. Por ejemplo, en la playa…

Miren la alegría que irradia esta chava, les dije, cuando volviste a dirigir tu sonrisa a nuestra mesa. Fui a saludarte. Resulta que vos me habías reconocido: el señor de las cartas. Y me di cuenta que sos campeona y embajadora. Nos despedimos tomándonos fotos juntos… los dos famosos. Me fui con una sensación de…You made my day!

Luego me saliste en Facebook, y me causó la misma sensación. Es contagioso el optimismo que estás transmitiendo con tus fotos y posts: sobre tu deporte, tu carrera de economista, tu país. De repente entiendo el concepto de los embajadores de marca país, que siempre vi con escepticismo. Entiendo porqué mi amigo Alfredo Atanacio, a pesar de sus diferencias con el gobierno, aceptó este cargo. Tiene sentido que gente con esta fuerza de optimismo y entusiasmo sean la cara del país.

Parecido impacto me hizo otro encuentro fugaz, en el evento extraordinario de los libros humanos. Habíamos como 60 gente invitados a leer cada uno tres libros humanos, o sea sentarnos en una mesita para hablar con personas que representan grupos sociales o culturales con los cuales normalmente no nos comunicamos: ex pandillero, ex combatiente guerrillero, transexual, empresaria exitosa, joven de barrio marginal…

Cada uno escogía tres libros que representaban algo desconocido. Uno estaba anunciado como mujer evangélica – y como nunca había hablado en serio con alguien evangélico, escogí este. Me encontré con S., una mujer que ya conocí socialmente, sin tener idea sobre su religiosidad. Fueron 20 minutos increíblemente interesantes, que me causaron la misma sensación de felicidad que describí arriba. Es la felicidad que te invade cuando de repente se rompe la anonimidad, y conectás sin reserva, sin miedo con una persona. Conectar con una buena persona, aunque sea por un momento fugaz, puede enderezar tu manera de ver nuestra vida, o el país, o el futuro. Recuperás el optimismo que estabas a punto de perder…

Disculpen, Josselyn y S., que comparto esto con los lectores. Pero estoy seguro que sienten lo mismo.

Saludos,
44298-firma-paolo
(MAS! / El Diario de Hoy)