Carta a Nicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez

Señor presidente:
Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela.

Libertad para Iván Simonovis, comisionado policial, preso político. Condenado en un proceso manipulado por orden de Hugo Chávez, por la masacre a una manifestación anti-chavista que Simonovis intentó a proteger contra francotiradores chavistas. Acaba de cumplir 9 años de encarcelamiento. Está gravemente enfermo y solicitó medida humanitaria para poder curarse en el seño de su familia y con médicos de su confianza.

Libertad para Raúl Baduel, el general del ejército que rescató a Hugo Chávez y lo reinstaló en el poder luego del golpe militar del 2002. Ex-ministro de defensa, preso desde abril 2009, luego de que en 2007 se uniera a la oposición para (exitosamente) derrotar el intento de una “reforma socialista” de la constitución venezolana.

Libertad plena para María Afiuni, jueza, encarcelada durante 2 años, actualmente bajo arresto domiciliario con prohibición de pronunciarse. Fue detenida luego de haber emitido sentencia de libertad condicional a un banquero que el gobierno quería ver en la cárcel.

Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. ¡Libertad para todos los presos políticos en Venezuela! ¡Libertad para Iván Simonovis! ¡Libertad para Raúl Baduel! ¡Libertad para María Afiuni! ¡Libertad para todos los presos políticos en Venezuela!

Es un asunto de humanismo, justicia y decencia. 
Paolo Lüers
(Más!EDH)

Carta a los que sueñan con “cambios irreversibles”

Mientras nos acercamos a las elecciones, cada día más fuerte escucho hablar de “los cambios irreversibles”. Dicen que en estas elecciones hay que defender “el cambio” iniciado por el gobierno FMLN-Funes, para hacerlo irreversible mediante un gobierno FMLN-FMLN.

No sólo el Frente está hablando de hacer irreversible los cambios, también el presidente saliente de la República. Lo que es un poco absurdo. Porque para el FMLN, hacer irreversible los cambios, significa profundizarlos, radicalizarlos. Y esto significa: Hacer lo que no pudieron hacer en estos últimos 5 años por las restricciones e indecisiones ideológicas de sus compañeros de viaje como Funes, los Cáceres, Mecafé, Alex Segovia. Con Funes no se pudo meter al país al ALBA dirigido por Cuba y Venezuela. Gobernando con este tipo de gente no se pudo negociar con Venezuela el “refinanciamiento” de la deuda internacional de El Salvador, o sea que Venezuela compre la deuda y mandemos al carajo al BID, al Banco Mundial, a la ley de Asocios Públicos Privados, y al tal Asocio del Crecimiento, con que andan jodiendo todos los días la embajadora gringa y los empresarios salvadoreños - o sea, no pudieron romper con todo lo que impide que “el cambio” sea irreversible...

Y ahora el mismo Funes y su ideólogo Alex Segovia, pidiendo que la gente, con su voto, vuelva irreversibles “el cambio”...

Tal vez no todos que como loros repiten la frase del cambio irreversible entienden que pedir cambios irreversibles es contrario a la esencia de la democracia. En democracia, siempre tiene que estar abierta la posibilidad que la oposición se convierta en gobierno, y que las políticas públicas sean corregidas y, cuando sea necesario, sustituidas y revertidas. Este es el principio sagrado de la alternancia democrática: Nada es irreversible.

Lo que los dirigentes del FMLN están diciendo es: Cinco años no eran suficientes para hacer
irreversibles “el cambio”, mucho menos con una Sala de lo Constitucional que tan tercamente defiende la Constitución – por esto necesitamos 5 años más (y un presidente que a la hora de la verdad no se ahueve) para tomar control de las instituciones, remover los obstáculos, y hacer irreversible los cambios.

En la vecina Nicaragua “el cambio” ya es irreversible. Por lo menos ya no es reversible por mecanismos institucionales y por voluntad electoral, porque ya no existe institución, corte, policía, fiscalía independientes que ejercen control sobre el poder. En Nicaragua, Cuba y tal vez en Venezuela, ya no existen maneras pacíficas de revertir “el cambio” cimentado por gobiernos que no creen en la alternabilidad, sino en lo irreversible de sus políticas. En estos países, los regimenes o tienen que colapsar, o los pueblos tienen que insurreccionarse.

Ojo, yo no estoy en contra de cambios. Por lo contrario, necesitamos mucho más cambios, reformas, renovaciones. Pero que a nadie se le ocurra a manipular la institucionalidad del país para volver irreversibles sus políticas. El cambio siempre tiene que ser posible, incluso para corregir o revertir los cambios del gobierno anterior. El cambio es permanente - o se vuelve autoritario y dictatorial.

Así que a cualquiera que coquetea con la idea de “cambios irreversibles” le digo: Cuidado con lo que deseas, podría hacerse realidad...

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: La disyuntiva

La disyuntiva en estas elecciones no es reflejo del pasado de la guerra fría mundial ni de la guerra caliente nacional. Es sobre el futuro, no sobre el pasado. No es entre derecha e izquierda, es entre democracia y autoritarismo.

Por esto es ridículo que ARENA siga queriendo descalificar al candidato del FMLN por su pasado de comandante guerrillero. No es este su problema, incluso tomando en cuenta su participación en violaciones de derechos humanos. Actuó en la guerra dentro de la lógica del enfrentamiento, igual que el mayor D’Aubuissón y los militares de la Tandona. Su problema no es la ideología que defendió como guerrillero en los años 80, sino su posición actual: su vinculación ideológica con los regimenes de Venezuela y Cuba, y la vinculación orgánica de su partido con los partidos gobernantes de estos países. Sánchez Cerén se hizo guerrillero para combatir un régimen antidemocrático. Hoy es parte y protagonista de un plan de establecer en El Salvador un régimen antidemocrático.

La visión que representa la candidatura de Sánchez Cerén ya no es la izquierda plural y comprometida con los derechos humanos de los años 80, enfrentada a un régimen represivo; ya no tiene nada que ver con los ideales de libertad y democracia enfrentados a un gobierno militar que controlaba todo; ni con la lucha por las libertades de expresión y de organización negados por un régimen que no dejaba espacios a opositores ni minorías. Y el FMLN SA de CV, aparte del discurso, ya no tiene nada que ver con el ideal de justicia social de monseñor Romero ni con las ideas socialistas que motivaron a muchos de los guerrilleros salvadoreños.

La visión que el FMLN de hoy comparte con sus homólogos de Cuba, Nicaragua y Venezuela tiene como centro un Estado-partido-movimiento corporativo y omnipotente, manejado por una casta de burócratas y un partido que se arroga la representación “del pueblo”. La Venezuela de Chávez y Maduro y la Nicaragua de la familia Ortega tienen mucho más similitudes con el estado fascista de Mussolini o Perón que con el sueño socialista de la Cuba de los 60. Estos regimenes coartan la libertad de la libre empresa, pero basan su poder en pactos con sectores de la derecha y del empresariado. Mejor ejemplo: los pactos que Ortega mantiene con los liberales de Arnoldo Alemán y con la cúpula de COSEP. Hacia este modelo camina el FMLN - y para esto necesita aliados derechistas como Elías Antonio Saca, GANA y el PCN, así como empresarios como Quique Rais, los Bukele, los Salume...

Uno de los requisitos para caminar por el camino trazado por Ortega y Chávez es dividir a la derecha y al empresariado. Lo han logrado, pero no al grado de debilitar o destruir la institucionalidad del empresariado y del partido opositor. Por esto el odio contra ANEP y ARENA.

Quien confunde esta batalla con una réplica de la guerra fría, con una prolongación del conflicto bélico de los 80, o con un enfrentamiento derecha-izquierda, no va a poder diseñar las estrategias adecuadas.

No es casualidad que en ambos campos ahora enfrentados en pro y en contra de la esencia e institucionalidad de la democracia encontramos a protagonistas de ambos bandos de la guerra y a personajes de procedencia de derecha e izquierda. Así como sectores de la derecha y de la empresa privada están coqueteando con la alianza FMLN-UNIDAD, del lado que asume la defensa de la democracia representativa y de la independencia de las instituciones de control (Corte Suprema, Fiscalía, Corte de Cuentas, Tribunal Electoral, etc) hay gente de larga trayectoria de izquierda, como los magistrados Florentín Menéndez y Sidney Blanco e intelectuales como Joaquín Samayoa y Roberto Rubio. Y a la par de ellos hay ex-dirigentes de la guerrilla como Salvador Samayoa y Facundo Guardado. Nadie de ellos se ha unido a ARENA, pero sí a la defensa de la institucionalidad democrática contra la alianza FMLN-UNIDAD. Y así se agrupa buena parte de los jóvenes profesionales, los círculos académicos, los tanques de pensamiento. Todos tienen serias reservas a una ARENA que no ha abierto los espacios necesarios al relevo de ideas; pero no se equivocan en cuanto al carácter del conflicto que se expresa en estas elecciones. No es entre partidos. Es entre dos formas de vida y de sociedad: una democrática, abierta, y plural; la otra autoritaria, cerrada,  y centralizada. 
(El Diario de Hoy)

Cartas de Paolo: Telegramas navideños

A las plumas nuevas de opinión Cristina López, Sergio Rodríguez, Marlon Manzano, Rodrigo Molina, Carlos Callejas: Sigan irrumpiendo en la opinión público con esta irreverencia, rebeldía, frescura y responsabilidad. No se adapten. No se dejen cooptar por nadie.

A mis colegas Observadores en EDH: Es un honor compartir cancha con ustedes. Es un honor adicional que todos los sábados dediquen un programa radial presidencial a uno de nosotros.

A Fabio Colindres y Raul Mijango: Admiro su disposición de nadar contra corriente, defendiendo el diálogo para reducir la violencia; abriendo espacios para la rehabilitación del tejido social.

A Jorge Meléndez: Es heroico cómo levantaste Protección Civil y cómo mantienes la bandera de la Socialdemocracia. Lastima que el segundo esfuerzo lo botaste aliándote otra vez con el FMLN.

A los alcaldes de los Municipios sin Violencia: Del ejemplo y liderazgo de ustedes dependerá, en gran medida, que el próximo presidente asuma la tarea de focalizar la inversión social en las comunidades donde nace y se reproduce el círculo vicioso de marginación-violencia.

A los 4 magníficos de la Sala de lo Constitucional: Ustedes han sido la última línea de defensa de la institucionalidad. Quiere huevos asumir esta responsabilidad.

A Luis Martínez, fiscal general: Aunque estamos en franco desacuerdo sobre el caso CEL y sobre la tregua, que para usted es hipócrita y para mi es primer paso de un proceso de construir paz social, lo apoyo 100% en su intento de asegurar la independencia de la fiscalía.

A Jorge Velado, presidente del COENA: Estoy claro que usted ha sido clave para mantener abierto el débil proceso democrático dentro de ARENA. Si le pido demasiado es porque hay pocos que vale la pena presionar. 

A Marcos Rodríguez, ex-secretario de Transparencia, ahora coordinador del plan de gobierno del FMLN: Critiqué tu trabajo en CAPRES. Critico tu plan de gobierno. Pero estimo mucho que nunca quemas puentes de diálogo.

A Oscar Ortiz: Sos el único dirigente del FMLN que demuestra la calidad humana de mantener la amistad con alguien que critica tan duro a su partido. Te deseo la mejor de las suertes - que por cierto no es la vicepresidencia.

A Billy Sol Bang y Ana Vilma: Usted les enseñaron a todos cómo defenderse de la infamia.

A Santa (última hora): Como los candidatos y sus activistas, incluyendo algunos alcaldes, te hacen competencia desleal haciendo regalos y promesas a diestra y siniestra, tu papel realmente está en peligro. Sólo te pido: Hágale llegar algunos regalitos a los niños que se escaparon a la maquinaria de Norman, Sánchez Cerén, Tony, Nayib y Cia.

¡Feliz navidad! Paolo Lüers
(Más!/EDH)