viernes, 21 de abril de 2023

Carta a los organizadores de la marcha: No es cualquier 1 de Mayo. De Paolo Luers

 

"Para que esta marcha sea expresión de todos los sectores, que se sienten agravados por la crisis política, constitucional, económica y social, en la cual el gobierno Bukele ha metido al país, la convocatoria a la marcha del 1 de mayo de este año debe ser amplia, sin excluir a nadie, una muestra de unidad de la oposición."

EL AUDIO: 1 DE MAYO.mp3


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 22 abril 2023

Estimados amigos:

 

Que bueno que los sindicatos independientes estén convocando a los trabajadores a una gran marcha del 1 de mayo. Es su deber. Quién más, si no los sindicatos? 

 

Que bueno que múltiples organizaciones de campesinos, de empleados del servicio público despedidos, de veteranos de guerra, de organización comunal y de los familiares de detenidos inocentes bajo el régimen de excepción se unan a esta convocatorio, en vez de hacer marchas separadas, cada uno con sus demandas.

 

Para que esta marcha sea expresión de todos los sectores, que se sienten agravados por la crisis política, constitucional, económica  y social, en la cual el gobierno Bukele ha metido al país, la convocatoria a la marcha del 1 de mayo de este año debe ser amplia, sin excluir a nadie, una muestra de unidad de la oposición. 

 

El de este año no es cualquier 1 de mayo. Es el día de todos los ofendidos.

 

En esta situación crítica del país, la movilización para el 1 de mayo no puede ser de izquierda contra derecha, ni de trabajadores contra empresarios, sino tiene que unir a todos quienes se sienten golpeados por las políticas del actual gobierno: los estudiantes y maestros, a quienes prometieron mayor inversión en la educación - y no cumplieron; igual las madres de los desaparecidos, que el Estado ha dejado solas en la búsqueda de sus seres queridos; igual los policías y jueces, que han removido para tomar control político de sus instituciones; igual las familias de miles de víctimas del régimen de excepción; igual los vendedores, que han sido desplazados del centro capitalino, pero sin darles alternativas de supervivencia; igual los comerciantes afectados por el impago sistemático del gobierno a sus proveedores; igual las organizaciones feministas y la comunidad LGTB; igual los activistas de derechos humanos, que buscan justicia para todos; igual los veteranos de guerra abandonados por el gobierno; igual los trabadores de salud y los pacientes que sufren de la falta de recursos y medicamentos en el sistema de salud; igual los trabajadores municipales, que no han recibido sus salarios y prestaciones, porque el gobierno condenó a la miseria a las alcaldías; igual los activistas medioambientales, que se sienten traicionados por un gobierno que da permisos medioambientales a sus cheros sin debido proceso; igual los campesinos desplazados para construir un aeropuerto, que nadie necesita, excepto el ego del presidente; igual los empresarios, que se sienten extorsionados por el gobierno; igual las amas de casa, que no logran cubrir la canasta básica para sus familias...

 

Todos ellos tienen que sentirse bienvenidos en esta marcha, incluidos en una convocatoria amplia y plural, para que puedan marchar a la par de los sindicatos con sus reivindicaciones laborales. Esto es lo que el momento histórico del país exige. Nada de sectarismo. Nada de exclusión. Cada uno con sus demandas, pero todos juntos con algunas demandas unitarias: No a la ilegal reelección presidencial; abolición del régimen de excepción; respeto a la Constitución; y focalización de los gastos públicos en la lucha contra la pobreza.

 

Bajo estas banderas caben todos. El país necesita que levanten la cara y rompan el silencio todos los ofendidos por este gobierno errático. Si no este 1 de mayo 2023, ¿cuándo? No permitan que se pierda esta oportunidad. 

 

Disculpen que me meta donde no me han invitado. Hablo como ciudadano, pero también como periodista, integrante de otro sector atacado por el gobierno.

 

Saludos, 








miércoles, 19 de abril de 2023

Carta a los llamados influencers: Disfruten del café gratis. De Paolo Luers

 

"La relación de facto que ustedes han tenido por años con los sujetos de su adulación, al fin se ha oficializada. Es como cuando alguien al fin se casa con la prostituta que le ha ofrecido tantos servicios útiles... Ustedes son ahora parte integral y legítimo del circo legislativo. Gran honor."

El audio: INFLUENECERS.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 20 abril 2023

Felicidades, youtubers, tiktokers, influencers, creadores de contenido, o como sea que se quieran llamar. Han recibido el espaldarazo oficial por parte del presidente de la Asamblea Legislativa, el aplauso de los diputados devotos al líder Bukele.

En algunos casos -y ciertamente en el caso de los que fueron armados caballeros en la última plenaria de la Asamblea- se cierra un círculo (vicioso, diría yo): la relación de facto que ustedes han tenido por años con los sujetos de su adulación, al fin se ha oficializada. Es como cuando alguien al fin se casa con la prostituta que le ha ofrecido tantos servicios útiles...

Ustedes son ahora parte integral y legítimo del circo legislativo. Gran honor.

Pero por otra parte, tiene razón Leonor Selva. Ella, haciendo contrapeso a todo el alboroto que la presencia de ustedes en la Asamblea ha causado en las redes sociales, publicó un twitter que básicamente dijo: “¡¿Y qué?!” Bueno, literalmente no dijo esto, sino: “No está mal que le den acceso a los youtubers; ciudadanos al fin. Si. Todos sabemos por qué y para qué hacen esto [y no es un cumplido para los youtubers, más bien, lo contrario]. Lo que NO puede hacer la Asamblea es discriminar/obstruir/reemplazar a los periodistas”.

Correcto. Estoy 100% de acuerdo – y contento de que alguien introdujo sensatez en el griterío.

Si ustedes, los grandes influencers, quieren aburrirse en las tortuosas plenarias de esta Asamblea que no discute, no debate, no delibera, es su problema –y su derecho. Les dieron un palco en la tribuna del circo, con derecho a café – y a fotos exclusivas de las diputadas que usan la alfombra roja del Salón Azul para modelar. Seguramente también con el derecho a selfies con todo el elenco de este espectáculo, incluyendo ministros invitados.




Si esto los hace felices, adelante. A los periodistas que tienen la mala suerte de que les asignan cubrir la Asamblea sólo los escucho contar cómo sufren de lo aburrido e inútil que es cubrir estas sesiones vaciadas de sus contenidos políticos e intelectuales. Para la prensa, de cualquier manera vetada de acceso a cualquier información oficial -incluyendo la que por ley tendría que ser pública- no cambia absolutamente nada con la presencia de los que supuestamente son sus competidores.

Vaya, hablemos de esto. ¿Son los influencers en Youtube, TikTok, Instagram etc. competencia real para el periodismo? ¿O incluso un peligro, algo que puede sustituir a esta profesión? Lo voy contestar así: Los influencers son un peligro para el periodismo solamente si este trata de competir con ellos en cuanto a likes en las redes. Esta tendencia, lamentablemente, existe. En cuanto a real influencia en la opinión pública, esta competencia no es real. Los youtubers, sobre todo los que tenemos aquí en El Salvador, son mucha bulla (muchos videítos, muchas selfies, muchos likes) y poca sustancia. Los que se llaman ‘creadores de contenidos’ se distinguen de los que ejercen el periodismo como profesión y con reglas éticas y metódicas por una cosa esencial: no crean contenidos. Crean imágenes, crean canciones, crean emociones superficiales, crean mentiras, crean teorías de conspiración – pero no crean contenidos. Es como querer competir con el sol y la luna con fuegos artificiales. Estos también impresionan a los espectadores, pero no iluminan al mundo.

Que nadie me entienda mal: Hay quienes crean contendidos de gran profundidad y cantidad de información en Youtube. Hay quienes convierten Youtube en la plataforma alternativa cuando la censura los cierra otros espacios. Pero estos no se llaman ni influencers ni youtubers – siguen siendo periodistas o documentalistas, siguen ejerciendo con rigor su profesión. Merecen todo el respeto, y no tienen necesidad de ofrecer sus servicios a políticos y gobernantes.

Ustedes, los payasitos recién incorporados oficialmente al circo cian, disfruten del café gratis y diviértanse en las plenarias.


Saludos, 


lunes, 17 de abril de 2023

Carta a Lula: ¿A qué está jugando? De Paolo Luers

 

"Según el veterano politólogo chileno Fernando Mires, el antiamericanismo es “la enfermedad senil de la izquierda” – en alusión a Lenin, quien dijo que el radicalismo extremo era “la enfermedad infantil de la izquierda. Es cierto. Pero en nuestro caso -de usted y muchos otros presidentes, y sobre todo en el caso de Nayib Bukele- no es un problema ideológico. Es un problema de oportunismo."

El audio: Lula.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 18 abril 2023

Ciudadano presidente:


Usted fue electo nuevamente presidente, porque los brasileños tenían miedo de las ambiciones autoritarias de Bolsonaro, no para meter a Brasil en una alianza de dictaduras, que quieren construir un ‘nuevo orden mundial’ a la medida de sus aspiraciones geopolíticas. 


Cuando Rusia entra en el segunda año de su invasión a Ucrania y cuando la República Popular de China amenaza a la otra China, Taiwán, con maniobras militares, que tienen rodeada esta isla con toda la fuerza naval y aérea – precisamente en ese momento usted se fue a China a ofrecer a Brasil como parte de la alianza, que recién fue ratificada entre Putin y Xi – y donde por supuesto Brasil, el país más grande de América Latina, es más que bienvenido. Una alianza a nombre del ‘antiimperialismo’, dirigida por los nuevos poderes imperialistas...


Aunque tal vez no le guste a Estados Unidos, Brasil y cualquier otro país emergente tienen todo el derecho de fortalecer sus relaciones comerciales y tecnológicas con una potencia económica como China. Ya China es el socio comercial más grande de Brasil. Pero para fortalecer esta relación no es necesario -y ciertamente no es justificado- que una de las grandes democracias de América Latina apoye las políticas guerreristas de China y Rusia. 


Rusia-Brasil-China


Hablar con entusiasmo, como usted lo hizo en China, del ‘nuevo orden mundial’ económico y político (y obviamente también militar), que se busca construir bajo la dirección de dictadores como Xi y Putin, puede ser clasificado como ingenuo, si no se tratara de un viejo zorro político como usted, que de ingenuo no tiene ni un pelo. Pero si nos es ingenuo, es malvado y tiene intenciones siniestras. Como, por ejemplo, perpetuar su poder en Brasil a costa de una nueva dependencia, ahora de otros imperios. Y nuevamente, todo esto a nombre del ‘antiimperialismo’, quiere decir del antiamericanismo...


A diferencia de la nueva generación de líderes de izquierda, como el presidente Boric de Chile y el presidente Petro de Colombia, usted no ha condenado las dictaduras establecidas en Cuba, Nicaragua y Venezuela. A diferencia de Boric y Petro, usted no ha condenado que Rusia ha violado el derecho internacional con su guerra de conquista de Ucrania. 


Usted, igual que su nuevo amigo Xi, ha exigido que Estados Unidos y Europa cesen el abastecimiento de armas que necesita Ucrania para defenderse. Usted, igual que su amigo Xi, aboga por una paz que exige a Ucrania aceptar que Rusia le robe una tercera parte de su territorio. En América Latina, usted se ha hecho vocero de esta tendencia oportunista, que lamentablemente está compartido por otros gobiernos de la región, de México, pasando por El Salvador, hasta Bolivia y Argentina. En el caso de El Salvador, el presidente Bukele no ha a sido recibido con honores en China ni en Moscú por una sola razón: No tiene la importancia que tiene usted.


Lo que los une a todos es la consigna: “Todo aquel que se oponga a las políticas del ‘imperialismo norteamericano’ es nuestro amigo”. No importa que estos nuevos amigos sean islamistas como en Irán, o dictadores como en Rusia. Según el veterano politólogo chileno Fernando Mires, que tiene décadas de ser catedrático en Alemania, esta es “la enfermedad senil de la izquierda” – en alusión a Lenin, quien dijo que el radicalismo extremo era “la enfermedad infantil de la izquierda.”


Es cierto. Pero en nuestro caso -de usted y muchos otros presidentes, y sobre todo en el caso de Nayib Bukele- no es un problema ideológico. Es un problema de oportunismo. 


América Latina no tendrá un futuro de desarrollo, justicia y verdadera independencia mientras no elija a líderes que no caigan en la trampa de alianzas supuestamente antiimperialistas.

Saludos,