Carta al Tribunal Supremo Electoral: Hagan su trabajo

Estimados magistrados:
Ya es tarde para pedirles su renuncia, porque ya tenemos las elecciones encima. Ustedes deberían haber renunciado luego del escrutinio final del 2015, que demostró el desastre que habían creado. Muchos lo pedimos, pero en este país, para que un funcionario bien pagado renuncie, a saber qué tendrá que pasar…

Ahora los ciudadanos exigimos que hagan su trabajo. Empezando con hacer valer su mayoría en el Tribunal para evitar que Julio Olivo aproveche su cargo para generar otro caos, y dentro del caos las oportunidades de manipular el proceso y sus resultados. Siempre dicen que su Tribunal es un “ente colegiado”. Háganlo realidad.

Fui secretario de una Junta Receptora en 2015. Me tocó lidiar, todo el domingo y hasta las 7 de la mañana del día lunes, con el desorden y las deficiencias físicas, bajo las cuales ustedes hicieron trabajar a 90 mil miembros de las juntas en todo el país. Les puedo decir que el problema a resolver está en las mesas, no en los escáneres y líneas de transmisión. Pero ustedes no están invirtiendo en la tecnología que puede resolver el problema en las mesas, en cómo contar debidamente los votos y cómo registrarlos correctamente en las actas – no, ustedes invierten en el proceso de transmisión de datos.

Lo que van a conseguir con esto es que van a transmitir galanamente, pero datos falsos, incompletos e incongruentes. Igual que en el 2015.

¿Qué necesitan las juntas receptoras para hacer bien su trabajo y transmitir datos confiables?
1. Necesitan que el proceso de escrutinio en las meses tenga soporte digital, o sea que las actas no se llenen a mano, sino en una computadora con el software adecuado. De esta manera, inmediatamente tendrán el acta digitalizada para transmitirla.

2. Necesitan capacitación adecuada. Cada junta necesita a un secretario capacitado para manejar el software. Y los demás miembros por lo menos tienen que entender el sistema de votos cruzados y por cara, y cómo contarlos.

3. Necesitan las condiciones físicas mínimas. Trabajé la última vez 23 horas sentado en un pupitre para niños. La junta necesita mesas y sillas adecuadas.
Magistrados: Si no resuelven estas 3 necesidades básicas, serán culpables de boicot electoral. No sé si es un delito penal, pero es el pecado más grande para un funcionario público.

Hagan su trabajo, magistrados. Todavía están a tiempo. Y si el problema es que no le dan el presupuesto adecuado, llamen a la ciudadanía a manifestarse.
Saludos,


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(MAS! / EL DIARIO DE HOY)



 

Columna Transversal: ¿Un nuevo mapa político

Bukele, al adoptar un discurso que lo sitúa a la izquierda del Frente, no es un verdadero peligro para el FMLN. Sería mucho más peligroso el surgimiento de una izquierda socialdemócrata.


A todos que no pertenecemos a la militancia del FMLN ni al fan club de Bukele no nos toca tomar partido en el pleito entre este partido y el hombre que ellos mismos han llevado a la alcaldía capitalina y al estrellato. Tampoco se trata de simplemente sentarse al lado del río para ver pasar los cadáveres. Hay que entender lo que hay detrás de esta telenovela tragicómica. No el drama en sí, ni tampoco sus principales actores, pero sí lo que hay detrás podrá tener importancia para el futuro de la política del país.


El FMLN histórico: un frente plural

El FMLN es un partido que pasó por fuertes debates internos en los años 90. Durante la guerra de la cual nació, no fue una organización vertical ni centralizada, sino un frente de 5 organizaciones político-militares, cada uno con su propio perfil ideológico, su propio estilo de dirección, sus propias alianzas nacionales e internacionales. Como suele decir Dagoberto Gutiérrez: “En el Frente habíamos comunistas, no comunistas y anticomunistas.” Diversos casi hasta la incompatibilidad en ideología, estrategia y cultura interna, pero unidos en un sólo objetivo común: acabar con el militarismo y su régimen de represión y exclusión social y política. Era suficiente para crear un frente común. Por necesidad más que por convicción, se toleraban las diferencias entre quienes querían erigir un sistema socialista y los que querían construir un sistema republicano pluralista.

Dagoberto Gutiérrez: “En el Frente habíamos
comunistas, no comunistas y anticomunistas.”

En los Acuerdos de Paz se reflejaba este consenso mínimo: la desmilitarización, el pluralismo con la izquierda como una fuerza política con los mismos derechos; desmontaje de los aparatos de represión y persecución política; elecciones libres.


La imposición del partido vertical

En 1992 se formó el FMLN como partido, con todas estas tendencias diversas adentro. Con diferentes visiones: unos estaban satisfechos con haber alcanzado el pluralismo, otros lo vieron como un paso para llegar a un régimen socialista con hegemonía de una clase y su partido. Unos querían construir un partido horizontal, cuyos miembros fueran ciudadanos; otros querían un partido vertical, con militantes disciplinados.

Estos debates tuvieron lugar durante la primera fase de postguerra, entre 1992 y 1994. Incluso cuando el ERP y la RN se apartaron luego de las elecciones del 1994, el FMLN siguió siendo un partido de tendencias, abierta y oficialmente constituidos: la corriente Revolucionaria-socialista, liderada por Schafik Handal y Sánchez Cerén; los Renovadores, liderados por Facundo Guardado, Francisco Jovel y Oscar Ortiz; la Tendencia Revolucionaria de Dagoberto Gutiérrez, y al centro la tendencia wishiwashi o Tulipanes liderado por Gerson Martínez y Violeta Menjívar. Hubo fuertes debates y enfrentamientos, que culminaron en unas muy disputadas primarias por la Secretaría General entre Schafik y Ortiz, y en un pleito fuerte sobre la candidatura presidencial para el 1999. Enfrentamientos fuertes, con amenazas y pistolas en mano.

Al final los Renovadores salieron, para formar su propio partido, poco después también otro contingente que relanzó el FDR. Por último se fue el alcalde Héctor Silva y se unió al CD. El resto se estableció como partido único, centralizado, monolítico y vertical, con prohibición explícita de tendencias. Quedando solos, los Tulipanes se subordinaron. Los Socialistas-revolucionarios se tomaron al partido, lo alinearon y disciplinaron. El debate se acabó.

Desde esta depuración, nadie dentro del FMLN ha levantado la voz para criticar la dirección del partido, ni antes ni después de su ascenso al poder. Las críticas existen, se expresan en privado, pero no tienen canal de expresión dentro de la institucionalidad del partido, y expresarlas públicamente en los medios es considerado traición y divisionismo.

“Desde esta depuración, nadie dentro del FMLN
ha levantado la voz para criticar la dirección
del partido, ni antes ni después de su ascenso al poder.”


Bukele y el FMLN

En este contexto hay que ver la actuación de Bukele, quien decide no sólo criticar sino descalificar a la dirección de partido y al mismo presidente, por un cálculo bien simple: no quiere cargar con la pérdida de confianza que la mayoría de la sociedad siente por el partido y su gobierno. Quiere ser presidente, o bien con un FMLN que se deja torcer el brazo por él y lo acepta como nuevo rey; o sin y contra el FMLN, volviéndose vocero y líder del descontento con toda la clase política, retomando y reforzando la tendencia a la anti-política.

Era obvio que el partido no iba a aceptar este chantaje. Si Bukele lo pensaba, demuestra su escasa formación política. Para los cuadros dirigentes del FMLN, conservar la unidad monolítica del partido y el control del aparato, luego de las disputas internas de los años 90, es más importante que el control de una alcaldía o incluso del poder. Por esto, le negaron la candidatura a la presidencia a Héctor Silva, sabiendo que sin él iban a perder en el 1999, y con él iban a perder el control del partido. Mucho menos le iban a abrir la puerta al poder a un Nayib Bukele, les resulta impensable después de la pésima experiencia con Mauricio Funes. Las mismas encuestas que dan cuerda a Bukele en su ambición personal y presidencial, causan sirenas de alarma en el FMLN. Así como es el ADN del partido, forjado por Schafik Handal, Medardo y Sánchez Cerén, la expulsión de Bukele era inevitable. No tiene nada que ver con manzanas ni mucho menos con irrespeto a mujeres.

“Para los cuadros dirigentes del FMLN, conservar la unidad monolítica del partido y el control del aparato es más importante que el control de una alcaldía o incluso del poder.”

Dentro de su lógica, el FMLN tiene razón. Sea cual sea el movimiento o partido que logre armar Bukele, les puede costar la alcaldía y la presidencia, pero incluso en este caso la principal fuerza de oposición será el FMLN, con fuerza parlamentaria, municipal y territorial. Bukele, al adoptar un discurso que lo sitúa a la izquierda del Frente y en el populismo puro, no es un verdadero peligro para el FMLN. Sería mucho más peligroso el surgimiento de una izquierda socialdemócrata. El FMLN se ha concentrado durante 20 años en evitar (con éxito) que nazca este desafío, porque sabe que una fuerza de centroizquierda efectivamente condenaría a la izquierda revolucionaria a un aislamiento del resto de la sociedad, una existencia al margen del mapa político. El que Bukele les robe su lugar al margen izquierdo del espectro político tiene sin cuidado a los dirigentes del FMLN. Así como nunca han visto como peligro a Dagoberto Gutiérrez y su Tendencia Proletaria.

“Bukele se va a dar cuenta pronto que su proyecto
no va a encontrar con quienes aliarse.”

 
¿Una nueva fuerza de centroderecha?

Hay algunos indicios que también en la derecha está por nacer una fuerza nueva. Hay demasiados liberales, sobre todo entre la generación que ahora está entrando en política, que no sienten que en ARENA habrá suficiente apertura para que puedan renovar al proyecto político. Aunque este movimiento viene con menos bulla y poco despliegue de drama y show, si se logra establecer significaría un cambio mucho más relevante en el mapa político que el movimiento de Bukele. Por una simple razón: No se situaría a la derecha de ARENA, sino al centro. Bukele se va a dar cuenta pronto que con su proyecto no va a encontrar con quien aliarse – ciertamente no con el FMLN, y difícilmente con todas las tendencias en el centro de la sociedad, que no tienen expresión partidaria: socialdemócratas, socialcristianos, humanistas, liberales, libertarios, libres pensadores, defensores de la institucionalidad republicana. En cambio, un nuevo proyecto de centroderecha, de corte liberal, progresista y en defensa de la Constitución, al actuar bien sí podrá construir estas alianzas. Y sobre todo, puede tener con ARENA una relación de competencia, pero también de complementariedad e incluso de alianza. Así, y tal vez solamente así, podría nacer la nueva mayoría que se necesita para darle un viraje al rumbo del país. Que esto se está cocinando a fuego lento y sin el drama que están dando Bukele y el FMLN al país, es probablemente la única manera en que puede consolidarse.

“Un nuevo proyecto de centroderecha, de corte liberal,
progresista y en defensa de la Constitución,
al actuar bien sí puede construir alianzas.”

Que esto encontraría incomprensión y obstáculos en la actual dirigencia de ARENA y la cultura política que la sostiene, es obvio. Pero no necesariamente en las personas que se van a poner a la cabeza de la campaña presidencial y por lo tanto de la estrategia a largo plazo de ARENA.

Carta a los expertos de Seguridad: Analicen bien

Estimados colegas:
Las olas de asesinatos van y vienen. Es como la curva de fiebre de alguien con seria infección. Cuando baja, el gabinete de Seguridad canta victoria. Cuando sube, lo explican sacando el fantasma de una división dentro de la MS13 que ellos mismos están tratando de cultivar. Mano dura mezclada con una torpe política de dividir para reinar.

Por esto entran y salen camionetas de la DGCP en los penales de Zacatecoluca, Ciudad Barrios e Izalco, con pasajeros encapuchados, cuyas salidas y entradas no son registradas. Es un operativo de la sección de inteligencia penitenciaria (al mando de Rafael Benavides, conocido en la guerra como Ramón Suárez y como operativo de secuestros de las FPL), que quiere provocar una división dentro de la MS13. Por esto llevan a ciertos reos de un penal al otro. No tiene nada que ver con una segunda tregua, como ustedes sospechan.

Todavía el fiscal general está empeñado en criminalizar los traslados de reos que se hicieron en el 2012, en el marco de la tregua, cuando tenían un objetivo claro: facilitar un proceso de reducción de la violencia. Pero los traslados clandestinos de ahora no los investiga la fiscalía, aunque tienen un fin oscuro: crear una pandilla nueva, la famosa MS503, que se desvincularía del acuerdo de las tres pandillas históricas de negarle cualquier apoyo electoral al FMLN. Han declarado la guerra al FMLN, en represalia a las promesas no cumplidas que este partido les hizo en el marco de sus pactos electorales del 2015; y a la campaña de exterminio que inició el gobierno del FMLN una vez que ganara las presidenciales.

Los dirigentes de las pandillas, a partir de esto, rompieron todos los compromisos y pláticas con el FMLN. Por eso, el gobierno está tratando de provocar una disidencia con la cual pueda negociar. Pero no negociar para buscar una salida a la crisis de seguridad y a la violencia, sino para llegar a nuevos pactos electorales.

Es algo torpe que el gobierno comprometa su propia maniobra, usando al mismo tiempo la supuesta división en la MS para explicar el auge de homicidios de los últimos dos meses. Están creando un monstruo – y al mismo tiempo echan a su monstruo la culpa del auge de violencia.

Detrás de esto nadie detecta la razón más lógica de las olas de violencia: Son las respuestas de las pandillas a la guerra declarada, los operativos de aniquilamiento y los grupos de exterminio. Acción y reacción: pandilleros muertos-pandilleros matando; policías muertos-policías matando. La consecuencia inevitable de una política equivocada.

Repiensen sus análisis, colegas.
Algo debemos aportar para cambiar esta situación. Saludos,







Fe de errata: En la carta dice que Rafael Benavides ("Ramón Suárez") fue operativo de secuetros de las FPL.
Es falso: fue operativo de secuestros del las FAL del Partico Comunista)
(MAS! / EL DIARIO DE HOY)


Otra carta a los trabajadores de Salud: Hablemos de prioridades

Estimados amigos:
La carta que publiqué el sábado pasado sobre mi experiencia en el hospital Rosales ha tenido un inesperado impacto. Docenas de personas – profesionales de salud como pacientes-, me mandaron mensajes, me hablaron por teléfono, publicaron comentarios en las redes sociales, y me abordaron en el Rosales o incluso en centros comerciales –agradeciendo mis palabras agradecimiento a los ángeles que en medio del caos compensan las deficiencias y carencias.

Esto me lleva a retomar el tema. Sólo escribí lo que vi, lo que experimenté y sentí en las salas de emergencia y en todo el Rosales. Aunque no conozco todos los hospitales del sistema público, a raíz de todo lo que me comentaron en los últimos días, me atrevo a hacer mis palabras de reconocimiento y admiración extensivas a todo el gremio. Tengo amigos que sirven de doctores, internos o enfermeras en el Bloom, en Zacamil, en el MQ del Seguro Social – y todos su reacción a mi carta fue contarme de sus lugares de trabajo.

Sólo mencioné de paso que “no entiendo porqué el Estado no tiene dinero para dar al Rosales todos los recursos que necesita y porqué el Estado regatea a los médicos y enfermeras su escalafón.” La verdad es que sí lo entiendo. Nuestros gobierno, no sólo el actual, nunca han definido con coherencia las prioridades de su gasto. Me parece bien que se estén ampliando las redes de puestos de salud en las zonas rurales. Pero no al costo de dejar en la miseria a los hospitales. Aparte de las carencias materiales, lo más grave es que el trabajo de los profesionales de Salud está siendo subvalorado. Igual que el trabajo de profesores y policías. Tienen salarios mediocres y condiciones de trabajo lamentables los que nos administran los tres servicios más importantes del Estado. Toda la discusión cínica sobre los escalafones, en la cual toda la clase política parece estar de acuerdo que cumplirlos sería una carga demasiado alta para el Estado, demuestra que tenemos mal las prioridades.

Tener personal bien formado y dignamente pagado en las escuelas, los hospitales y la policía es mucho más prioritario que pasos de desnivel, subsidios, y todo este inflado aparato gubernamental, el cual no produce servicios a la población y tampoco diseña políticas públicas adecuadas.

Les recomiendo que como gremio articulen con toda claridad lo que exigen de los futuros diputados y de los que quieren ser presidentes: una radical redefinición de prioridades en el gasto público.

Saludos y gracias,


44298-firma-paolo
(MAS! / EL DIARIO DE HOY)