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jueves, 24 de diciembre de 2015

Carta a la gente de Las Palmas. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, jueves 24 diciembre 2015

Estimados amigos:

Ayer tuve el placer de pasar un rato con ustedes, en la fiesta de los niños de Las Palmas - faltando un día para navidad, y arrancando su fiesta patronal. Gracias por invitarme.

 

En medio de la fiesta, dos señoras me reclamaron la doble página que este mismo día había salido en El Diario de Hoy sobre Las Palmas y su pandilla. “Sólo nos ven así: Las Palmas igual a violencia. El gobierno nos ve así, la policía entra aquí y trata a todos como sospechosos y a los jóvenes como criminales. Y los periódicos siempre nos ponen el mismo sello: Las Palmas igual a violencia…”

 

Escribo esta carta para repetir a los habitantes de Las Palmas lo que contesté a las dos señoras: Yo sé, porque lo he visto con mis propios ojos, que Las Palmas no es así; que es una comunidad de gente que quiere trabajar y vivir en paz. Las veces que yo he escrito en el Diario de Hoy sobre Las Palmas, he hablado precisamente del estigma falso que les ponen a ustedes. He escrito de la captura de Alvin Alexander Carreño Méndez y los otros tres jóvenes, en julio del 2014, bajo la acusación absurda de haber realizado entrenamientos militares en plena cancha de Las Palmas. Toda la comunidad sabe que es mentira, que no son pandilleros. Todavía están detenidos, esperando su juicio, por el simple hecho de ser de Las Palmas. Este es su único pecado. A partir de este hecho he acompañado la comunidad Las Palmas, para conocerla mejor, para detectar que es una colonia llena de deporte, cultura, convivencia pacífica, ganas de trabajar – y con menos violencia que muchas otras. 

 

Me he dedicado a llevar a muchos amigos a Las Palmas, a caminar la colonia, a visitar la cancha, a hablar con ustedes – y siempre la gente, que nunca se habían atrevido a entrar en Las Palmas por esta imagen de violenta que la PNC y los medios le han hecho, al final dijeron: ¿Cómo podemos ayudar a esta comunidad para que progrese y para que los bichos tengan oportunidades?

 

No sé porqué muchos periodistas, que obviamente no conocen bien Las Palmas y su gente, insisten en seguir pintando la imagen falsa de una comunidad sumergida en el miedo y la violencia. Es tan obvio que no es así. Es cierto que en Las Palmas hay pandilleros del Barrio 18 que se auto-determinan ‘Revolucionarios’. Nadie lo niega. Pero que tengan a sus vecinos en un régimen de terror, no es cierto. Han aprendido a convivir con sus vecinos, y han aprendido a resolver los conflictos sin recurrir a la violencia. Quien no me cree que esto sea un avance, que vaya a otros barrios, donde los pandilleros nunca han aprendido a convivir con sus vecinos, y donde todo tipo de conflicto se resuelve matando…

 

Claro que Las Palmas tiene problemas de delincuencia, incluyendo la pandilla. Pero el problema de las pandillas no va a desaparecer estigmatizando a las comunidades enteras que conviven con ellas. Por esto, yo como ciudadano y como comunicador voy a seguir visitando a mis amigos en Las Palmas y hacer lo poco que esté a mi alcance para quitarle a esta comunidad (y muchas otras) el estigma que en extraña complicidad les están poniendo la policía y los medios.

 

A ustedes, mis amigos en Las Palmas, sobre todo los jóvenes, les deseo para el 2016 que el gobierno deje de asediar su colonia con estas redadas absurdas y esta permanente hostilidad contra los jóvenes - y que en vez de esto gobierno, alcaldía, fundaciones y empresa privada movilicen recursos para transformar Las Palmas en el barrio pintoresco que podría ser. Les deseo que los medios dejen de hablar medias verdades sobre ustedes, y que tal vez un día entren para realmente conocer esta comunidad, sus problemas, sus aspiraciones y sus logros.

 

Feliz navidad en Las Palmas, les desea 



martes, 13 de noviembre de 2012

Cartas de Alemania (6): Sobre las nuevas elecciones de diputados a los cuales no fuimos convocados los votantes

Ya la riegan ustedes. Iba a abstenerme de comentar los asuntos guanacos mientras ando viajando en Alemania. Por esto les pedí que no hagan nada que no harían cuando uno los vigila...

Y me salen con esta extraña votación del presupuesto para el 2013. Los diputados del Frente, a pesar de saber perfectamente que el presupuesto es inconstitucional porque contiene gastos no financiados, votan en favor, porque necesitan que ‘sus ministerios’ sigan regando pisto en tiempos electorales; los de Gana (y sus aliados azules y verdes) les importa un bledo la viabilidad fiscal del país: votan por lo que les diga Casa Presidencial; y cuatro diputados electos bajo bandera opositora se juntan a esta posición: a ellos tampoco les importa el problema fiscal, ni lo entienden, pero usan el voto por el presupuesto de la nación como ensayo general para el ‘voto por conciencia’. Es más fácil darse a uno mismo y al país la paja de que “por responsabilidad con la gobernabilidad voy a votar en contra de mi partido, obedeciendo a... -¿cómo se llama esta cosa?- mi conciencia...” – menos obvio que votar por el fiscal general que dará impunidad a los señores de los maletines negros...

Una vez consumada la compra-venta con un voto insignificante (para aprobar el presupuesto nadie necesitaba los 4 votos recién adquiridos), luego darán su voto para el fiscal que les digan, los préstamos que les pidan, el próximo ataque a la Sala de lo Constitucional que les ordenen...

Pero la verdadera interrogante es: ¿Qué ondas con el partido opositor que, con toda la limpieza del 2009 cuando salieron la gente de Saca y Gallegos, no ha podido componer una bancada legislativa blindada contra la traición? La bancada del período 2009-2012 todavía era seleccionada por el COENA controlado por Saca y Figueroa, así que era lógico que algunos de los diputados se fueran con ellos. Pero esta bancada electa en el 2012 supuestamente surgió de un proceso de renovación y limpieza de Arena... ¿Y aun así hay infiltrados que solamente esperan la señal y la suma adecuadas para pasarse al otro lado? Arena tiene mucho trabajo de verdadera renovación por delante.


Y la pregunta que hay que hacer a los 91,431 habitantes del departamento San Salvador que votaron por el coronel Sigifredo Ochoa: ¿Votaron por el coronel para que haga oposición al gobierno del Frente - o para conseguirle mayoría calificada en la Asamblea? Yo no he votado por él, así que no puedo contestar esta pregunta. Yo voté por 3 candidatos, ahora diputados, de los cuales sabía que a veces no van a votar como yo preferiría, pero que nunca me van a defraudar.

¿Cuántos de los 26,412 votantes en Sonsonate que dieron su voto personal a Anselmo Rivas, hubieran votado por él sabiendo en la cama de quienes iba a terminar? Sería interesante saberlo. Tal vez una encuesta podría descubrir las respuestas...

Entonces, los votantes nos tenemos que preguntar: ¿Con qué criterio votamos, ya que nos dieron el derecho de votar por personas específicas?

Saludos desde Alemania de Paolo Lüers
(Más!/EDH)

miércoles, 28 de marzo de 2012

La terrible tentación de agarrarse del personaje más popular

Lo más estúpido que podrían hacer los dos partidos grandes es apresurarse a nombrar sus candidatos presidenciales basados en una lectura simplista de las recién pasadas elecciones de alcaldes y diputados. Las votaciones del 11 de marzo no fueron primarias para medir la fuerza de las diferentes figuras ‘presidenciables’.

Partido que no entiende que las presidenciales se definen con otros criterios que elecciones de alcaldes y diputados, está perdido. Es absurdo mencionar a Norman Quijano y Oscar Ortiz como favoritos para conseguir la candidatura presidencial de sus respectivos partidos, sólo por que han logrado grandes victorias en sus municipios. Igual absurdo sería decir que Ana Vilma de Escobar y Sigfrido Reyes, sólo por ser los más votados de sus partidos, se posicionaron como candidatos presidenciales.

Es absurdo por varias razones. Primero de todo, porque antes de pensar en nombres para candidatos, hay que pensar en perfiles. ¿Qué tipo de presidente necesita el país, en función de qué visión del futuro? ¿En qué tipo de partido me quiero transformar  en los próximos años? ¿Y entonces, qué tipo de candidato necesita mi partido para unificar a mi partido (y posiblemente al país) en función de una determinada visión de país?

El caso ideal sería que el candidato que más corresponda a este perfil sea al mismo tiempo el más popular y conocido. Pero esto no es lo más probable ni es indispensable. Los partidos tienen que tener la apertura de tomar en cuenta candidatos que tal vez prometen ser buenos presidentes, aunque no sean los más populares. Los partidos tienen que tener la sabiduría de construir un equilibrio entre buscar, pensando en las elecciones, un candidato ganador; y buscar, pensando en el país, un presidente con visión y capacidad de gobernar.

Por esto, cuidado con la terrible tentación de agarrarse del personaje más popular. Ya llevamos dos presidentes sumamente populares, que han sido buenos candidatos pero pésimos presidentes...

El país no aguantaría a un tercer presidente de esta característica. El próximo presidente tiene que ser alguien con una clara y realista visión del futuro del país; con un compromiso confiable con la institucionalidad democrática; y quien sepa armar y conducir un gabinete de gobierno con capacidad ejecutiva.

Como el próximo presidente va a provenir de uno de los dos partidos grandes, FMLN y ARENA tienen la obligación de entrar, antes de discutir posibles candidaturas para el 2014, en un proceso profundo, transparente y participativo de definición de su proyecto político. Para precisarlo mejor: ARENA tiene que explicar en qué su próximo gobierno y sus políticas públicas se van a diferenciar de sus gobiernos anteriores, sobre todo del último de Tony Saca; pero diferenciar de fondo, no de maquillaje. Y el éxito del FMLN dependerá de su capacidad de presentar al país un proyecto político sustancialmente diferente al que actualmente está implementando junto con Mauricio Funes.
 
Así como el Frente no puede simplemente decir “El cambio sigue”, como lo hizo para las elecciones recién pasadas y perdió, lo peor que podría hacer ARENA es dejar pensar al ciudadano que con un futuro gobierno de derecha regresaríamos a la situación antes del ‘cambio’. 


Este proceso necesario de redefinición de los proyectos políticos de los dos partidos grandes no puede ser contaminado por consideraciones populistas, ni siquiera de popularidad de los candidatos. Partido que comete este error, con seguridad va a perder, aunque agarre al más popular entre sus precandidatos. E incluso si lograra ganar las elecciones, perderá todo porque su gobierno sería una desastre...

Aparte de esto, ambos partidos tienen que definir con transparencia el proceso que van a implementar para construir su proyecto político, para definir el perfil de su candidato, para el proceso de pre-candidaturas y el debate interno, y por ende para el mecanismo de selección de su candidato. ARENA no se puede dar el lujo de cometer el mismo error del 2008/9, de manipular su proceso interno a favor de una candidatura impuesta. Y no estoy seguro si el FMLN se puede dar el lujo de seguir definiendo desde la cúpula a su candidato. Sobre todo cuando tenga una competencia interna entre varios pretendientes internos...

Antes de haber definido bien las reglas, los plazos, y los mecanismos de decisión, para cualquiera de los dos partidos sería un suicidio abrir el debate sobre nombres y permitir las campañas internas entre precandidatos. Mientras no estén definidos los proyectos políticos, ni siquiera se puede considerar que todos los nombres están sobre la mesa. Porque cada proyecto específico requiere del candidato idóneo.

Repito: Las recién pasadas elecciones no fueron primarias ni semifinales. ¿Cómo va a haber primarias o semifinales antes de que haya reglas y cuando todavía esté abierta la inscripción a la carrera?
(El Diario de Hoy)

jueves, 8 de marzo de 2012

Columna transversal: Más escenarios para Venezuela

Demasiado respeto tenemos por los "nombres grandes", sólo porque cobran caro por la reproducción de sus análisis. Uno de estos nombres es Andrés Oppenheimer, visto como experto en todo asunto latinoamericano.
Hace pocos días, decenas de los principales periódicos del Continente reprodujeron su columna "Tres escenarios para Venezuela". Sólo había que leer el primer párrafo para darse cuenta de lo superficial de este "análisis":
"La admisión del presidente venezolano Hugo Chávez de que tendrá que `repensar su agenda` tras haber sido diagnosticado con una nueva ´lesión`, que podría ser cancerosa, plantea dudas sobre el futuro de su modelo narcisista-leninista. Muchos de los que pensábamos que Chávez terminaría ganando las elecciones del 7 de octubre (...), deberemos repensar nuestros pronósticos. Chávez aún puede ganar, pero ya no es algo tan seguro (...). De repente, Chávez parece vulnerable."
La verdad es que Chávez es vulnerable desde hace ratos, mucho antes de que se le detectara el cáncer. Sólo que Oppenheimer no se dio cuenta. Para Chávez como persona seguramente el cáncer es su principal problema, pero para Chávez presidente su principal problema es político. Surgió en algún momento entre el referéndum sobre la nueva Constitución que perdió en 2007, las elecciones de alcaldes y gobernadores en 2008 y las elecciones legislativas de 2010. En este lapso el chavismo no sólo perdió tres elecciones, sino pasó algo que cambió el mapa político venezolano: paulatinamente la oposición se convirtió en la fuerza que simbolizaba estabilidad y futuro, mientras que el chavismo comenzó a simbolizar para los venezolanos inestabilidad, caos, violencia, y estancamiento. Durante 10 años, el chavismo fue sinónimo de progreso y rumbo y la oposición sinónimo de reacción y pasado. En sólo 2 ó 3 años esta relación se invirtió y de repente el chavismo, con su corrupción, inflexibilidad, intolerancia, autoritarismo y violencia era el polo que generaba incertidumbre, y la nueva oposición representada por opositores rebeldes de repente convertidos en alcaldes, gobernadores, diputados y dirigentes nacionales, comenzó a generar certidumbre y esperanza.
De esta manera (y no por su enfermedad), el teniente coronel Hugo Chávez empezó a verse como representante del pasado a la par de los jóvenes dirigentes opositores como Henrique Capriles, Leopoldo López, Pablo Pérez y María Corina Machado. Lo que hizo vulnerable a Chávez no fue su salud, sino la desilusión de los venezolanos con su "revolución" y su "comandante líder".
Para Oppenheimer, el análisis se reduce al impacto de sus problemas de salud. Como no entiende el carácter de la crisis del chavismo, tampoco logra visualizar las posibles salidas. Necesariamente su diagnóstico es erróneo:
"Hay tres grandes escenarios de lo que puede ocurrir en Venezuela durante los próximos meses: Escenario 1: Nada cambia. Chávez reduce su ritmo de actividades, pero sigue en carrera para las elecciones presidenciales de octubre". Según Oppenheimer, en este escenario, lo más probable es que Chávez gane las elecciones.
"Escenario 2: Chávez designa a un sucesor. Su salud se deteriora y el presidente venezolano designa a un sustituto para que compita en las elecciones de octubre (...)".
Pero sin la presencia constante de Chávez en los medios, su sucesor podría perder las elecciones.
"Escenario 3: Una intervención militar, o 'el escenario egipcio'. Chávez queda incapacitado o muere durante los próximos meses, y los militares venezolanos toman el poder con la excusa de impedir una ola de violencia".
Pero estos tres escenarios no son los únicos, ni siquiera los más probables. Hay que tomar en cuenta otros:
4) Que el candidato unitario de la oposición, el gobernador de Miranda Henrique Capriles Radonski, le gana a Chávez (o su sustituto) en octubre del 2012, y que hay transición pacífica.
5) Que Chávez (o su sustituto) intenta un fraude electoral. En este caso, todo depende de la Fuerza Armada: Un fraude grande sólo funciona si hay capacidad y voluntad de reprimir las protestas que genera. En este sentido, este escenario tiene mucho en común con el siguiente:
6) El chavismo ve que está perdiendo e intenta un golpe de Estado, el cual puede fracasar o prosperar. Todo depende de la contundencia de la voluntad popular que se exprese en las elecciones en favor del cambio. Si la derrota es muy profunda, ni fraude con represión ni un golpe militar pueden asegurar la supervivencia del régimen chavista.
En estos dos escenarios sí hace gran diferencia si el proceso sigue bajo dirección de Hugo Chávez o no. Sin Chávez, es imposible que se consolide un golpe de Estado. Con Chávez, es posible a corto plazo.
Así que la cosa en Venezuela es mucho más compleja que la que pinta Oppenheimer, sobre todo para Hugo Chávez. Y el mayor problema de su régimen no es el cáncer.
(El Diario de Hoy)