Carta a Oscar Arnulfo Romero: De tantos que hablan en tu nombre no se hace ni uno que tenga madera de líder

Otro aniversario de tu asesinato. Esta vez, coincide con el final de10 años, en los cuales los dos presidentes de izquierda dijeron gobernar en honor tuyo. Además de que la Iglesia Católica te elevara a Santo, los gobiernos de turno te dedicaron una autopista y un aeropuerto, colgaron pinturas y fotos tuyas por todas partes, hablaron de tu legado en casi todos sus discursos.

Te voy a confesar que para mi este culto se volvió insoportable – por lo hipócrita de la devoción exhibida. El que más abusó de tu nombre, luego de gobernar por 5 años tuvo que fugarse a Nicaragua, porque aquí lo esperan 4 juicios diferentes, todos por corrupción en dimensiones industriales.

Su sucesor también terminó de manera trágica. Gobernó tan mal que se le fueron 1 millón de votantes, para terminar haciendo presidente a un tipo que no es ni chicha ni limonada – un populista que un día adopta el discurso de la izquierda radical, otro día el discurso vacío del populismo, y el tercer día imita el discurso de la derecha conservadora que gobierna en Washington. Al asumir el poder el 1 de junio de este año, este hombre también te va a rendir pleitesía. No te ofendas. Hoy eres políticamente correcto, hasta la derecha lo acepta… 
Lastima que tu ejemplo, aunque es permanentemente invocado, de ninguna manera llena el vacío ético que tenemos en el país. De tantos que dicen hablar en tu nombre no se hace ni uno que tenga madera de líder y sepa orientar el debate nacional hacia la definición del rumbo del país.

Ni las iglesias, ni las universidades, ni los movimientos sociales y ciudadanos llenan este vacío. Y los dos partidos grandes que han manejado la postguerra, la reconstrucción del país y su democratización, han perdido la iniciativa y están enredados cada uno en su crisis de identidad. Ambos dejaron colocarse en defensiva por una rebelión de mediocres que se toman la libertad de decir cualquier cosa, en cualquier forma posible, sin las limitaciones que dictan la verdad, la decencia, la lógica, la coherencia ideológica. A los partidos del supuesto bipartidismo les dijeron “los mismos de siempre”, y se ahuevaron – en vez de decir: “Sí, somos los mismos de siempre, los que hemos negociado una paz sin ganadores ni perdedores; somos los mismos de siempre, los que hemos reconstruido el país; somos los mismos de siempre, los que hemos consolidado una nueva institucionalidad democrática – una institucionalidad que al fin incluso logró romper la impunidad y abrir juicios de corrupción a tres ex presidentes.  

Por el momento, estos dos partido ya no saben como hablarle al pueblo. No confían ni siquiera en sus grandes éxitos. Lograron establecer el principio de la alternabilidad democrática, y hoy todo el mundo lo toma como normal. Lograron que la gente tuviera confianza en las elecciones. Lograron conducir al país a la reconciliación de hecho, sin grandes discursos – y nadie se da cuenta de su profundidad y solidez. Lograron al fin abrir espacio para una justicia independiente – tan independiente que la Sala de lo Constitucional suspendió la amnistía que ambos partidos habían decretado en 1993 para facilitar la paz y la reconciliación.

Pero como estos partidos ahora ya no están seguros ni siquiera de lo bueno que han construido en la postguerra, no se atreven a abrir el gran debate nacional, un debate franco, profundo y plural sobre el tipo de amnistía que necesita el país. Tan acomplejados están ahora que ni siquiera una pinche Ley de Agua se atreven de hacer, porque tienen miedo que ‘el pueblo’ los vaya a regañar.


Bueno, ya te di un resumen de cómo es tu país a 39 años de tu muerte. No es una imagen imparcial, es mi imagen, pero habrá tanta gente que en estos días te van a hablar en oraciones, sermones y discursos oficiales, para formarte una imagen completo de cómo está tu país. Menos dividido que en 1980, pero tampoco unificado. Menos pobre que en el 1980, pero lejos de haber superado la maldita pobreza. Y lastimosamente, con más oportunismo y menos ánimo de lucha.


Saludos,





Carta a los cabezas calientes: ¿Guerra religiosa o debate racional?

Es impresionante el poder de la fantasía, o más bien del engaño. Para combatir heroicamente la privatización del agua (aunque en el fondo todo el mundo sepa que es un fantasma), se cancelan reuniones de concertación entre el futuro presidente y la oposición; se derraman ríos de discursos indignados; se arman manifestaciones; y cuando la PNC detiene a algunos patanes, quienes aprovecharon estas marchas para cometer delitos violentos, el presidente electo usa su cuenta en Twitter para ordenar a la PNC su “inmediata liberación”, dándole un plazo de 2 horas. Y en caso que a la policía se le ocurriera a no hacerle caso, ya que como presidente electo no tiene ningún poder de mando, dijo: “De lo contrario se abrirá un expediente a los involucrados a partir del 1 de junio”, fecha en que tomará posesión de su cargo.

Todo este derroche de pasiones porque la comisión legislativa que discute la Ley de Agua había votado por mayoría que en el futuro ente regulador de agua estarán representados los sectores privados afectados.
Voy a decir de antemano mi opinión personal: No estoy a favor de crear nuevas instituciones burocráticas y reguladoras, sea con y sin representantes de la empresa privada. Creo que el estado tiene suficiente instituciones que pueden asumir las tareas de regulación. Por esto, no me gusta esta Ley de Agua. Sin embargo, es una locura que quieran decirnos que la propuesta de composición del ‘ente regulador’ sea el inicio de la ‘privatización del agua’.

El problema es que en nuestro país no se puede discutir ciertos asuntos urgentes sin que se desate una guerra religiosa sobre ‘privatización’ versus ‘nacionalización’. Para unos, cualquier medida de privatización -o incluso la participación de privados en asuntos del Estado- es obra del diablo. Y para otros, cualquier medida de nacionalización –o incluso cualquier intervención del Estado en asuntos de mercado- es sacrilegio. Y así se arman las batallas, sin ninguna racionalidad, a pura pasión, y siempre sujeto de horrenda manipulación.

Si el tema realmente fuera el agua, ¿por qué la Universidad de El Salvador y las organizaciones rojas y celestes no van en la madrugada a la carretera de Oro para apoyar a los habitantes de las colonias de San Martin cuando protestan porque ANDA los tiene sin agua desde hace meses? ¿Por qué arman el pleito por una decisión preliminar y además poco sustantiva de una comisión legislativa? La institución que diariamente viola el tan apasionadamente reclamado ‘derecho humano al agua’ se llama ANDA.

Si su preocupación realmente fuera por el agua, el presidente electo, en su afán de llamar la atención y proyectarse como ‘superman’, no mostraría su desprecio al estado de Derecho dándole ordenes y plazos a la PNC, sino a ANDA, pidiéndole a conectar las colonias de San Martín al agua potable. De paso sea dicho: Incluso luego de asumir la presidencia, el hombre tendría que abstenerse a intervenir así en el trabajo de la PNC. Hacerlo como presidente electo simplemente es otra muestra de arrogancia.
Tenemos que aprender a llevar discusiones racionales sobre los conceptos de privatización y control estatal. No son asuntos de fe y dogma, sino de eficiencia, transparencia y conveniencia práctica.

En el asunto del agua no veo necesidad de pensar en privatización.
Pero aunque a muchos les parezca sacrilegio, en el Seguro Social sí nos convendría considerar seriamente privatizar varios servicios. Pero esto no se puede discutir sin desatar guerras religiosas y batallas callejeras – igual que otros permiten discutir en serio la necesidad de nacionalizar el transporte público y el negocio de la basura.

Calma y cabeza fría en vez de falso drama.
Saludos,


Carta a los amigos de una CICIES: Cuidado con lo que pidan

Hay un dicho muy sabio que dice: “Be careful what you wish for, you just might get it – Cuidado con lo que pidan, peligroso que se les cumpla…” Aplica perfectamente a estos deseos que de repente se ponen populares, promovidos por personas muy ágiles para recoger las frustraciones y los sentimientos de la gente, para convencer a la gente que acepten soluciones, a pesar de los riesgos evidentes que conllevan.

Por ejemplo: Ante la crisis de violencia, surge la demanda de que la policía responda con más fuerza, y comenzamos incluso a pedir que la autoridad pueda usar métodos fuera de la ley – con tal que ponga orden. Pero cuando nos cumplen estos deseos, de repente nos damos cuenta que la represión puede afectar a cualquiera.
Todos lamentamos la corrupción. Muchos piden una Comisión Internacional contra la Impunidad, la famosa CICIES. Bukele la ofreció en su campaña, como receta para combatir la corrupción y la impunidad. Y muchos le aplauden. Pero no se dan cuenta de los riesgos que implica una CICIES, cuando la promueven para debilitar las instituciones del Estado que le pueden hacer estorbo al presidente entrante. Bukele tendrá una gobernabilidad difícil, porque la oposición (ARENA y FMLN) controla el Legislativo, y porque las instituciones que controlan al poder (como la Corte Suprema, la Sala Constitucional, la Fiscalía), son independientes por diseño constitucional, pero además surgieron de la actual correlación de fuerzas en el Asamblea Legislativa.

Entonces, surge una ‘nueva idea’: Aprovechar la indignación contra la corrupción para instalar una CICIES que puede corregir decisiones de la Fiscalía General y de la Corte Suprema. O sea, un CICIES encima de las instituciones y sus poderes constitucionales. Y ahí se vuelve peligroso el grito por la CICIES, en boca de gente con tan poco respeto por la Constitución y la independencia de las instituciones. Ahí es donde tenemos que decir: “Cuidado con lo que pidan, peligroso que se les cumpla…”

¿Estamos viendo fantasmas? No. Hay indicios preocupantes. A ver:
El secretario general de Nuevas Ideas, Federico Anliker, escribe en Twitter: La reciente resolución de la CSJ de El Salvador, de prohibir a la sección de Probidad de investigar los delitos de corrupción antes del 2009, es una burla al pueblo Salvadoreño y al combate contra la corrupción. #CiciesYa”.

Está perfectamente en línea con su líder Bukele, quien el día anterior tuiteó lo siguiente: “Uno de los indicadores donde más ha caído El Salvador, es en el de corrupción e impunidad. Luego de la resolución de hoy de la Corte Suprema de Justicia, queda claro que ese indicador solo irá aún más a la baja. Urge una CICIES.”

Se confirma una sospecha que algunos tuvimos hace ratos: que la CICIES, versión Félix Ulloa/Nayib Bukele, no será supeditada a la institucionalidad constitucional, sino diseñada para alterarla. Cuando expresé esta sospecha en Twitter, varios partidarios de Bukele la confirmaron sin ningún tapujo: No estamos obligados a obedecer autoridades corruptas. Pueden haber sido electos con requisitos y procedimientos “legales”, pero si son corruptos no hay que someterse,” dijo Bertha María Deleon.  

Y a mi pregunta ¿Cuál es la alternativa que propones? ¿Poner una CICIES que opere al margen de CSJ y FGR?”, el ingeniero Jacinto Bustillo, antiguo compañero y (pensaba yo) amigo mío, ahora defensor de Bukele, contestó de manera aun más descarada: “No al margen. Por encima. Declarar Estado d Excepción y destituir a la CSJ, FGR, funcionarios de justicia. Reforma a la Constitución.”

Esta discusión surgió a raíz del debate sobre la decisión de la Corte Suprema de no seguir investigando en Probidad las declaraciones de patrimonio de épocas que ya caen bajo prescripción para cosos civiles.

Esta discusión con expertos jurídicos la resumí de esta forma: “Entonces, como las investigaciones de Probidad tienen como finalidad, cuando hay indicios, una acción civil, es correcto que Probidad respete prescripción de acción civil (10 años). Esto no impide que FGR tome acción penal.”

Esta lógica legal no les gusta a todos los seguidores de Bukele. Uno de ellos, llamado @gabriel9085, tuiteó: “Y que importa la inconstitucionalidad cuando se trata de hacer justicia ya es tiempo que haya en este país serias acciones…”

Es evidente que quieren instalar una CICIES con facultades fuera del margen constitucional, encima de la Corte, la Sala Constitucional y la Fiscalía. Piensen bien lo que pidan. Podría hacerse realidad.

Saludos,