Carta de adiós a La Luna

Querida Luna:
hoy es tu último día: a partir de mañana estará cerrado lo que fue, durante los convulsionados primeros años de la paz, mi bar favorito - un lugar místico, divertido, lleno de vida y risas, chistes y planes de un futuro mejor. Punto de encuentro y discusión interminable entre artistas, intelectuales, escritores, periodistas, izquierdistas, bohemios y bolos ilustrados. Bueno, no todos...

No entiendo porqué muchos de los dolientes, incluyendo su fundadora y dueña, Beatriz Alcaine, hoy tratan de decirnos que la difunta no fue un bar, sino “un proyecto cultural”. Como si un bar fuera algo ordinario, una institución no digna para enamorarse de ella – y como si un centro cultural fuera algo más digno de tristeza cuando deje de existir...

Déjense de pajas todos ustedes: Nos enamoramos de La Luna porque fue un bar excelente, con buenos tragos, meseras guapas y con chispa, creativa decoración, rica comida, un lugar divertido. Nadie se enamora de una institución cultural, pero sí de un buen bar, como La Luna de los años noventa. Claro que un bar, para que sea bueno, tiene que tener cultura, clase, buena música. Y buena música tenía aquella Luna. Aunque no siempre. A veces era más bien horrible, y uno prefería migrar a la Taberna del Viejo, del papá de la Bea, a la vuelta de La Luna, a pesar de que ahí siempre había demasiados izquierdosos frustrados llorando en su jarra de cerveza...


Es más, querida Bea: la decadencia de La Luna empezó cuando ustedes se olvidaron que estaban manejando un bar, un lugar para divertirse y relajarse y para tener buenas conversaciones. Cuando de repente las bocas ya no eran las mismas, los tragos mal servidos y la música tan heavy metal que ya no había forma de conversar con su novia. O cuando La Luna se convirtió tanto en centro cultural que puso espectáculos que requerían atención respetuosa, y uno ya no se atrevía a hablar de voz alta, ni a pedir su whisky, ni a reírse.

¡Cómo extrañaba yo la vieja Luna-bar! Todavía la extraño. ¿Quién diablos, luego de echar riata todo el día, quiere tomarse su trago en un centro cultural donde no lo dejen hablar – sea por la bulla, sea por “respeto” al arte?

Que La Luna tiene que cerrar, como hoy dicen, porque los gobiernos no apoyan la cultura y el arte, me parece una mamada. ¿Qué diablos tienen que ver el gobierno y su política cultural con el bar donde yo me echo mi trago y me encuentro con gente inteligente y divertida, o donde disfruto de un buen jazz?

Un bar es donde me quiero olvidar que existe tal cosa como un gobierno o una secretaría de cultura. Un buen bar es donde se vive cultura y donde nadie habla de “política cultural”. Esta clase de bar fue aquella Luna, por esto todos la recordamos con nostalgia.

A los lectores, que en su mayoría tal vez no saben de qué estoy hablando en esta carta, les digo: ¡Miren lo que se perdieron los que nunca pasaron una noche mágica en el bar La Luna!

Adiós, Luna! Nos harás falta. Paolo
(Más!/EDH)

Venezuela niega entrada al país a enviado de EDH

El consulado venezolano en San Salvador le negó el día 26 de septiembre la visa a nuestro periodista Paolo Lüers, quien iba a cubrir para nuestro medio las elecciones presidenciales del 7 de octubre. Según declaraciones del encargado de negocios de la embajada venezolana en El Salvador, Ismael Cañas, esta decisión fue tomada por el gobierno en Caracas.
Nuestro columnista Paolo Lüers ha sido enviado por El Diario de Hoy a Venezuela en cinco diferentes ocasiones entre febrero del 2008 y agosto del 2011, y ha publicado en nuestro medio amplios reportajes, entrevistas y análisis sobre la revolución bolivariana, el proceso de unificación de la oposición, las batallas por la libertad de prensa, las elecciones parlamentarias del 2010 y el surgimiento del liderazgo del hoy candidato a la presidencia Henrique Capriles Radonski. Estas publicaciones han tenido repercusiones a nivel internacional y en el debate público en Venezuela.
En esta ocasión, nuestro enviado especial y analista iba a viajar a Caracas el día 27 de septiembre y cubrir la recta final de las campañas presidenciales, las elecciones del día 7 de octubre y la situación post-electoral. Así como lo ha hecho en anteriores ocasiones, iba a realizar extensas entrevistas a Henrique Capriles y otros líderes opositores, y tratar de poder conversar con dirigentes del partido PSUV.
A la pregunta por las razones de la decisión de negar la visa a nuestro enviado especial, el encargado de negocios de la embajada se limitó a declarar que “es una decisión soberana de su gobierno otorgar o no otorgar visas para viajar a Venezuela. Nuestro gobierno toma estas decisiones a su discreción y no debe explicaciones a nadie.” Preguntado si la negativa de la visa se debe al trabajo periodístico realizado por nuestro corresponsal Paolo Lüers en Venezuela o a las opiniones críticas al gobierno de Hugo Chávez expresados en sus análisis y crónicas, Cañas expresó que “en Venezuela los periodistas y los medios gozan de absoluta libertad de prensa.” Cuando nuestro corresponsal le preguntó cómo podría ejercer esta “absoluta libertad” si el gobierno le niega la visa, el encargado de negocios de la embajada venezolana terminó la conversación diciendo que “no hay más explicaciones.”
El Diario de Hoy, con los contactos establecidos en Venezuela durante 4 años de trabajo de su enviado especial, va a seguir cubriendo con independencia y análisis crítico los acontecimientos en Venezuela, a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno de Venezuela.
El periodista Paolo Lüers afirmó que “un día me dicen en el consulado que todos los papeles están en orden para otorgar la visa, y el día siguiente hay una orden de Caracas de negarla. No permitir la entrada al país de un corresponsal debidamente acreditado es una restricción seria a la libertad de prensa, sobre todo en tiempos electorales. Encaja en los sistemáticos ataques a los medios independientes, que en los últimos años he observado en Venezuela. Nunca me ha pasado esto en mi carrera profesional, ni a en países en estado de guerra, ni siquiera durante la guerra civil en El Salvador, a pesar de que escribí artículos muy críticos a los gobiernos salvadoreños.”
Las publicaciones de Lüers:
(El Diario de Hoy)

Para el análisis no se necesita visa

Me dejaron con los colochos hechos. A la hora que usted lee estas líneas, el que las escribe ya tenía que estar en Caracas/Venezuela haciendo las primeras entrevistas a analistas, académicos, militares y opositores venezolanos. No fui para Venezuela, porque el gobierno del teniente coronel Hugo Chávez así lo decidió, negándome la visa. Sin explicaciones ni razones. “Una decisión soberana del gobierno soberano de una república soberana”, me dijo el encargado de negocios de la embajada venezolana en San Salvador, Ismael Cañas.

Bueno, ni modo. Pero esto no va cambiar la manera cómo este periódico y este periodista van a cubrir las elecciones del 7 de octubre, que van a decidir sobre el rumbo de Venezuela e influir mucho el rumbo de América Latina, incluyendo El Salvador. Va a cambiar la forma de nuestra cobertura, pero no el contenido.

Teníamos preparado dos semanas de recoger informaciones, impresiones, opiniones y análisis en Venezuela: acompañando a la campaña del candidato Henrique Capriles en los últimos días de su recorrido por cientos de pueblos y barrios; conversando con dirigentes opositores y voceros chavistas, con reconocidos académicos y abogados de derechos humanos, con presos políticos y militares; incursionando en los famosos “cerros”, como en Caracas llaman los populosos barrios marginados de obreros y desempleados, donde hace 15 años nació el movimiento bolivariano que llevó al poder a Chávez, y donde hoy existe una fuerte batalla electoral entre chavistas y opositores...

Negándome la entrada a su país, me impiden ser testigo directo de los acontecimientos antes, durante y luego del día electoral. No voy a poder tomar fotos ni grabar las voces de los pobladores de los barrios. No voy a ver con mis propios ojos el efecto de los desfiles de las milicias chavistas fuertemente armadas, con los cuales el gobierno trata de sembrar miedo en la población. Otros periodistas nos mandarán la información y las crónicas. Y para el análisis crítico no se necesita visa. Para conversar con las voces críticas y los observadores independientes en Venezuela no se necesita permiso gubernamental.

El Diario de Hoy va a activar otras formas de cubrir las elecciones y las tensa situación después, cuando se va a definir si la autoridad electoral reconoce fielmente la voluntad popular, y si los contendientes, sobre todo el actual presidente, reconocen el resultado. Y este analista, triste de no poder regresar a su trayectoria de cronista, va a dedicarse al análisis.

Mis fuentes en Venezuela no coinciden en sus pronósticos electorales, y tampoco en sus pronósticos sobre qué van hacer Chávez y sus lugartenientes en el gobierno y en las Fuerzas Armadas en caso que la voluntad popular no les favorezca. El mismo Chávez ha expresado a gritos que si gana la oposición, el país tendrá guerra civil. Sin embargo, esto es imposible: Para una guerra se necesitan dos bandos armados, y en Venezuela sólo hay uno, bajo el mando del teniente coronel Hugo Chávez. Puede haber represión. Puede haber hasta masacres, si la Fuerza Armada lo permite a su Alto Mando chavista y a las milicias. Pero no guerra civil.

Parece que Hugo Chávez está quedando sin plan. Apostó todo a aplastar la oposición y su candidato antes de las elecciones, movilizando todos los recursos del estado y su imperio mediático. Pensaba que la oposición no podía resistir en esta lucha desigual. Y que por tanto, no veían la necesidad ni de fraude electoral ni mucho menos de un autogolpe luego de una eventual derrota electoral. Este cálculo no le ha funcionado. La oposición no está aplastada, sino sigue creciendo. No sé si suficiente para ganar, pero obviamente suficiente para que al comandante y su partido les entre pánico, porque de repente no saben cómo actuar en caso de perder las elecciones. Esto puede generar una situación sumamente peligrosa para los días después de las votaciones. Mi instinto de reportero me hace desear estar ahí y servir de testigo y cronista. Cosa que no pasará, por “decisión soberana” del gobierno de Hugo Chávez. Ni modo. Pero esto no le va a ayudar en nada a la hora de enfrentar la realidad el 7 de octubre.

(El Diario de Hoy)


Venezuela niega entrada al país a enviado de EDH

El consulado venezolano en San Salvador le negó el día 26 de septiembre la visa a nuestro periodista Paolo Lüers, quien iba a cubrir para nuestro medio las elecciones presidenciales del 7 de octubre. Según declaraciones del encargado de negocios de la embajada venezolana en El Salvador, Ismael Cañas, esta decisión fue tomada por el gobierno en Caracas.

Nuestro columnista Paolo Lüers ha sido enviado por El Diario de Hoy a Venezuela en cinco diferentes ocasiones entre febrero del 2008 y agosto del 2011, y ha publicado en nuestro medio amplios reportajes, entrevistas y análisis sobre la revolución bolivariana, el proceso de unificación de la oposición, las batallas por la libertad de prensa, las elecciones parlamentarias del 2010 y el surgimiento del liderazgo del hoy candidato a la presidencia Henrique Capriles Radonski. Estas publicaciones han tenido repercusiones a nivel internacional y en el debate público en Venezuela.

En esta ocasión, nuestro enviado especial y analista iba a viajar a Caracas el día 27 de septiembre y cubrir la recta final de las campañas presidenciales, las elecciones del día 7 de octubre y la situación post-electoral. Así como lo ha hecho en anteriores ocasiones, iba a realizar extensas entrevistas a Henrique Capriles y otros líderes opositores, y tratar de poder conversar con dirigentes del partido PSUV.

A la pregunta por las razones de la decisión de negar la visa a nuestro enviado especial, el encargado de negocios de la embajada se limitó a declarar que “es una decisión soberana de su gobierno otorgar o no otorgar visas para viajar a Venezuela. Nuestro gobierno toma estas decisiones a su discreción y no debe explicaciones a nadie.” Preguntado si la negativa de la visa se debe al trabajo periodístico realizado por nuestro corresponsal Paolo Lüers en Venezuela o a las opiniones críticas al gobierno de Hugo Chávez expresados en sus análisis y crónicas, Cañas expresó que “en Venezuela los periodistas y los medios gozan de absoluta libertad de prensa.” Cuando nuestro corresponsal le preguntó cómo podría ejercer esta “absoluta libertad” si el gobierno le niega la visa, el encargado de negocios de la embajada venezolana terminó la conversación diciendo que “no hay más explicaciones.”

El Diario de Hoy, con los contactos establecidos en Venezuela durante 4 años de trabajo de su enviado especial, va a seguir cubriendo con independencia y análisis crítico los acontecimientos en Venezuela, a pesar de las restricciones impuestas por el gobierno de Venezuela.

El periodista Paolo Lüers afirmó que “un día me dicen en el consulado que todos los papeles están en orden para otorgar la visa, y el día siguiente hay una orden de Caracas de negarla. No permitir la entrada al país de un corresponsal debidamente acreditado es una restricción seria a la libertad de prensa, sobre todo en tiempos electorales. Encaja en los sistemáticos ataques a los medios independientes, que en los últimos años he observado en Venezuela. Nunca me ha pasado esto en mi carrera profesional, ni a en países en estado de guerra, ni siquiera durante la guerra civil en El Salvador, a pesar de que escribí artículos muy críticos a los gobiernos salvadoreños.”

Las publicaciones de Lüers:
(El Diario de Hoy)

Carta a la “Comisión Agenda de País” de la Asamblea


Estimados diputados:
Tamaño nombre que se han puesto ustedes: “Agenda de País”. Suena bien serio y ambicioso: arreglar al país; dar rumbo al país; supeditar todo al interés del país...

¡Y no logran elegir fiscal general! Ni siquiera han intentado a iniciar un debate serio sobre las deficiencias de la fiscalía y sobre las reformas necesarias para que pueda cumplir su misión. Reprobados.

Como ustedes se entramparon, ya hablan nuevamente de llevar el problema a Casa Presidencial, a ver si ahí lo solucionen: ¡qué declaración de bancarrota!

Para ahorrarse la ahuevada de otra vez pedirle al presidente que resuelva el problema de la Asamblea, les propongo otro mecanismo más efectivo – y seguramente más transparente: En vez de celebrar otras 19 reuniones a puerta cerrada en Casa Presidencial, simplemente adopten el mecanismo de La Academia de México. Sí, de la academia musical...

No estoy diciendo que pongan a los 5 finalistas a cantar, pero sí que hagan 4 eventos públicos y televisados: En vez de cantar y bailar, en cada evento los 5 candidatos a fiscal tendrán oportunidad de dar una charla magistral sobre temas trascendentales del país. Por ejemplo: El principio de la independencia de los órganos del Estado; las reformas que necesita la fiscalía; la problemática de los testigos “criteriados”; ¿cómo erradicar la impunidad?; crimen organizado, corrupción y lavado de dinero...

Cada uno escoge su tema libremente y tendrá el mismo tiempo para exponer. Digamos 15 minutos cada uno. Luego se someterá a preguntas del jurado, que serán ustedes los miembros de la Comisión Agenda de País. Todo esto en televisión y en vivo. Al final de cada reality show uno de los finalistas queda eliminado y va a su casa. Igual que en La Academia. 

¿Quién decide sobre las expulsiones? El público, por supuesto. Nosotros, los ciudadanos. Igual que en La Academia. Cada uno de ustedes le da notas a cada uno de los finalistas, igual que en La Academia. Pero el ciudadano televidente decide con su voto, vía llamadas o mensajes telefónicas. Igual que en La Academia. Y con cuatro eventos, que perfectamente las pueden celebrar dentro de una sola semana, tendríamos fiscal general. Last man standing...

Espero que tomen en cuenta mi propuesta. Es más: Me ofrezco de moderador, junto con Luciana Sandoval.

Mejor un buen show público que otra farsa a espaldas de la ciudadanía.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Si Cantinflas fuera diputado.


En lo que unos están discutiendo (más bien negociando) en oficinas bien amuebladas con aire acondicionado y finas viandas, a quien van a escoger como nuevo fiscal general de la república. Otros, como personajes de una novela de Gabriel García Márquez están en casas del tamaño de esas mismas oficinas soportando el sopor, calor, miedo y en muchos casos teniendo que vivir todo tipo de peripecias para poder obtener el sustento diario de sus familias esperando que la fiscalía general de la república cumpla con sus roles.

Recientemente se han publicado en los medios de comunicación casos emblemáticos de la violencia que vive nuestra sociedad, el asesinato de bebes a manos de sus respectivos padres, de por sí la noticia es sumamente impactante pero me causa otro tipo de impacto el leer las declaraciones del director del ISNA que dice que conocía de los casos pero que lastimosamente la institución no tuvo la capacidad de atender. Además, la Fiscalía tenía conocimiento del caso ya que el ISNA informa a la FGR este tipo de situaciones y ésta tiene acceso inmediato al caso pero de igual manera la Fiscalía no hizo nada.

A raíz de esto me surge la interrogante, si la Fiscalía tuviera a cualquiera de los cinco aspirantes (casi uno por partido político) a fiscal general de la república al frente de la misma ¿Hubiera actuado de manera distinta? Creo no equivocarme al decir que independientemente de la persona a cargo de la FGR, la respuesta sería: tuvimos conocimiento del caso pero lamentablemente no tuvimos la capacidad de atenderlo.

Con estos marcados contrastes de nuestra realidad, nuestros diputados siguen enfrascados en una negociación sobre a quien poner de fiscal, por supuesto poner a la persona que de beneficios al partido o partidos que lo apoyen. Encima les gusta cantinflear frente a los medios de comunicación para hacernos creer que están trabajando por el bien de todos, que están discutiendo los criterios de honorabilidad, capacidad y no se cuantas otras cosas más, cuando todos sabemos que están negociando lo qué ganan  o lo qué pierden  con un candidato o con otro.

Que diferente fuera si en lugar de esas estériles discusiones, estuvieran pensando cómo redistribuir de una mejor forma los pocos fondos del Estado, esto no sólo implica incrementar los ingresos del gobierno, sino también y muy necesario reducir sustancialmente los gastos de las dependencias del gobierno, empezando en casa, por la Asamblea Legislativa.

Ojalá que nuestros diputados imitarán a Cantinflas con coherencia, qué pasaría si nuestro cómico mexicano fuera nuestro diputado. Ante la aprobación sin protesta del presupuesto 2013 de la Asamblea Legislativa hubiese sido el único que con indignación hubiera iniciado su discurso: diputados que están frente de mi y yo frente de ustedes, tengo ganas de hacer justicia y darle al pueblo lo que el pueblo necesita, no apruebo este presupuesto que a parte de no haber sido discutido en lo más mínimo se ha incrementado en un millón y medio de dólares, dinero con que fácilmente se le podría dar mayor capacidad al ISNA para que éste brinde protección a familias que muestren una vulnerabilidad altísima de sufrir ataques de sus parejas, como los de los casos recién acaecidos.

Además con la humildad que lo caracteriza promovería que él como distinguido funcionario público debe de andar en un carro nuevo, pero no necesita que sea un todo terreno, blindado y con todas las extras habidas y por haber, que un sedan es más que suficiente, para que todo ese dinero pueda ser invertido en obras sociales porque yo al revés de otro les voy a dar pan, pero mucho pan, no bolillo como siempre les han dado. Aunque ahora ni a bolillo llegamos.

Carta al candidato del FMLN por la presidencia

Estimado Salvador Sánchez Cerén:
Me tomé la molestia (literalmente) de seguirle en twitter. Es un medio ideal para hablar claro y  pelado, preciso y con claridad, sin el rodeo tan acostumbrado en las entrevistas.


Para entender porqué usted quiere ser presidente y qué podemos esperar de su eventual presidencia, he pasado dos semanas leyendo todos sus mensajes en twitter. Tengo que decirle que ahora estoy más confundido que antes. Aquí una selección de sus tweets, que podríamos titular “Las palabras del profe”:

“Hay que prepararnos en el alma y en el espíritu para hacer la comunicación directa y llegar al corazón de la gente” (08 09)
  “El FMLN nos comprometemos a trabajar por el buen vivir de la gente” (09 09)
 “Una corriente del Buen Vivir esta creciendo por America Latina y nosotros tenemos que ser parte de esa esperanza y optimismo” (09 09)
 “Tengan toda la confianza, vamos a estar en mayor contacto con ustedes” (16 09)
 “La esperanza esta basada en la fe” (16 09)
 “Expresamos nuestra esperanza en el Buen Vivir” (16 09)
 “Tengan toda la confianza, vamos a estar en mayor contacto con ustedes” (20 09)
 “nuestro gobierno es honrado, respeta el dinero del pueblo, los ministros del pasado usaron dinero público para uso personal, hubo corrupción” (22 09)
 “La esperanza en el Buen Vivir está en el Corazón de la Gente” (22 09)
 “Abramos nuestros corazones al Buen Vivir para nuestra Patria” (22 09)
 “tenemos que construir en la sociedad una relación, armoniosa, respetuosa, tolerante, eso debe estar en nuestros corazones” (22 09)
  “hay grandes deficiencias, ero todos juntos sigamos cambiando la Patria” (22 09)
 “Trabajemos unidos y unidas por un país con Buen Vivir” (23 09)
 “Vale la pena seguir luchando y sacrificandose por un buen vivir para nuestro país” (23 09)

Primero quiero aclarar que todas los errores de redacción, ortografía o lógica corren a cuenta del ex-viceministro de educación.

Ya no entiendo de qué se trata en esta su campaña. Hasta ahora pensaba que existen marcadas diferencias entre discurso político y sermón. Creía que la extraña fusión que Daniel Ortega y su esposa Chayo hacen entre consignas revolucionarias, moralina y seudo-religión era una excepción. Luego Rafael Correa, el líder de la “revolución ciudadana” ecuatoriana, también comenzó a hablar así. Y de repente usted va para Ecuador y regresa con este discurso-sermón...

Por favor, profesor: hable claro, sáquenos de la confusión. Díganos algo que uno puede entender y argumentar.

Paolo Lüers





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