Carta a cuatro magistrados de la Sala Constitucional

Estimados magistrados Belarmino Jaime, Sidney Blanco, Florentín Meléndez y Rodolfo González:

¡Que sorpresa! De repente ‘el cambio’ no proviene, por nada, del gobierno de Funes-FMLN, sino de un grupo de magistrados recién incorporados a la Corte Suprema.

Ustedes han puesto en la agenda del país la reforma electoral que los partidos tenían bloqueada. Y de paso también la Ley de Partidos Políticos...

Mientras Casa Presidencial está bloqueando la Ley de Transparencia, ustedes de un sólo tranquazo obligan al gobierno a hacer transparentes sus gastos: le cerraron al presidente Funes el chorro millonario de los fondos, que los llaman ‘discrecionales’ porque son tan discretos que nadie sabía en qué se gastaron... De paso devolvieron a la Asamblea una de sus funciones elementales que se le había robado el residente Saca: aprobar los gastos del Estado.

Eso se llama cambio.

Los que tanto hablan del cambio, resultan que son los que lo bloquean. Y ustedes, desde la Corte, dan al país los cambios que estaban trabados, pero sin hablar mucho.

Esto, estimados magistrados, es otra cosa que les quiere agradecer: ustedes actúan, sacan sus fallos, pero sin tanta paja. Siempre he pensado que los magistrados no deberían aparecer opinando y sermoneando en los medios. Los magistrados hablan mediante sus fallos, no en talk-shows.

Así que, honorables magistrados, van bien, no se dejen intimidar por nadie. Espero que nos sigan sorprendiendo, para que algún día nos parezca normal que los magistrados de la Corte Suprema sean independientes y valientes. Todo el mundo espera que van a restringir la libertad de expresión, pero yo -que sería el más afectado- duermo tranquilo.

Saludos de Paolo Lüers

(Más!)

Una bofetada para Saca y Funes

Se cerró el chorro. La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema declaró inconstitucionales los dos artículos de ley que permitieron a los presidentes Saca y Funes la permanente alteración del presupuesto sin ninguna autorización de la Asamblea.

El presidente Saca hizo extenso uso de este mecanismo, manejando de esta manera (y de forma absolutamente discrecional) 219 millones de dólares que no estaban autorizados para Casa Presidencial, sino para otros rubros. No sabemos todavía el monto de estas transferencias realizadas por la administración Funes. Y en los dos casos, no sabemos en qué los presidentes han gastado estos fondos.

El presidente Funes peleó hasta el último momento para evitar esta fallo. “No quiero estar sometido al chantaje de los partidos políticos que me digan: sí, pero a cambio me da esto o aquello”, dijo el presidente, según el diario El Mundo.

Bueno, yo entiendo porqué un presidente no quiere perder el mecanismo financiero que le permite concentrar, sin aprobación de la Asamblea, una buena parte de los recursos del Estado en Casa Presidencial. Los famosos ‘fondos discrecionales’, una vez que el ministro de Hacienda los traspasaba de un rubro X a Casa Presidencial, estaban a la plena disposición del presidente para gastarlos en lo que él decidía, según su agenda política: subsidios, inteligencia, publicidad, respuesta a desastres, etc. Muchos de estos gastos pueden haber sido legítimos y necesarios. El problema es quién los controla y quién define prioridades...

En este mecanismo de fondos discrecionales, que ahora suspendió la Sala de los Constitucional, estaba basado el exagerado poder presidencial que edificó Toni Saca, en detrimento de la institucionalidad del ejecutivo y de la división de poderes. Y Mauricio Funes, en vez de desmontar esta distorsión (como era la exigencia de la oposición de izquierda durante todo el quinquenio de Saca), hizo suyo este mecanismo. Claro, ¿cómo no le iba a encantar un mecanismo financiero que le daba cierta autonomía a un presidente sin partido ni bancada legislativa que controle?

Siempre se ha advertido: Los presidentes sin partido, los machos sin dueño, tienden a gobernar haciendo uso de mecanismos que distorsionan la división de poderes. Tienden a echar mano a políticas populistas, apelando directamente, desde Palacio, a las masas... Lo describió bien Alex Segovia, el Secretario Técnico de la Presidencia, cuando el día después del fallo constitucional declaró: “Con esto le quitan al presidente la capacidad de responder a las necesidades de la gente y a situaciones de emergencias...”

Muy equivocado. El que tiene que responder a las necesidades de la gente y las emergencias es el Estado, no es papá presidente. Y el Estado, para poder responder bien, está constituido en diferentes poderes. No se trata de un caudillo que de una caja discrecional saca recursos para satisfacer necesidades y comprar simpatías.

Esto es precisamente el meollo del asunto de las transferencias presupuestarias con los cuales gobernaron Toni Saca y Mauricio Funes: el populismo. La mala práctica de las transferencias y de los fondos discrecionales bajo control del presidente ha sido la base para las políticas populistas que Toni Saca ha introducido y que Mauricio Funes ha felizmente heredado.

La Sala no está diciendo que para responder a necesidades y emergencias, no se puede alterar el presupuesto. La Sala dice: Para hacer esto, se necesita la autorización de la Asamblea, como lo dicta la Constitución. Una razón más para el presidente de construir gobernabilidad...

Lo que la Sala está erradicando es el carácter ‘discrecional’ de los fondos, y Mauricio Funes y su Secretario Técnico Alex Segovia lo están defendiendo. Discrecional quiere decir: sin autorización, sin amarres, sin tener que negociar con nadie. Discrecional quiere decir: evadir el principio constitucional que el presupuesto, el destino de los fondos, necesitan aprobación de la Asamblea.

El fallo de la Sala Constitucional les cerró el chorro de fondos discrecionales. Enhorabuena. Que esto no le gusta al presidente, es entendible. Lo obliga a presentar presupuestos más realistas y completos. Le obliga a ir a la Asamblea para pedir autorización si quiere cambiar la asignación de fondos. Lo obliga a más transparencia. A rendición de cuentas.

Esto, por supuesto, es muy incómodo para un presidente que trata de gobernar en base de ‘simpatía popular’ y altos ratings en encuestas, pero quién no ha logrado construir una base sólida de apoyos partidarios, parlamentarios e institucionales. Entiendo su resistencia a que le pongan obstáculos a su manera de gobernar con la popularidad. Pero esto no le da el derecho al presidente de confundir los mecanismos de aprobación legislativa con ‘chantaje’. De esto se trata, señor presidente: Ir a la Asamblea y negociar, dialogar, construir consensos sobre las prioridades del gasto. Esto no es chantaje, esto es institucionalidad.

Alex Segovia dijo hoy en TCS, como si fuera un desastre: “Este fallo abre a los partidos y la Asamblea la gran oportunidad de tener más influencia sobre las políticas públicas.” Sí, señor, de esto se trata. Se llama democracia.

(El Diario de Hoy)

Guía práctica para sobrevivir Aduana

Kafka se sentiría orgulloso de haber encontrado su proceso. ¿Alguna vez han tenido que retirar un paquete de aduana? Yo sí y les quiero dar algunos consejos para la próxima vez y si es su primera vez, está a punto de sumergirse en un universo absurdo. Me mandaron de Argentina un paquete con un DVD, quemado, da la casualidad que mi hermano se tomó el tiempo de quemar unos cortos que hicieron en su facultad y mandármelos. Además le puso portada al estuche con el DVD. Vamos, aunque valoro la calidad artística y cinematográfica de mi hermano, su obra todavía no vale nada (Hey brother tómalo del lado amable que el punto es otro). Bueno que todavía no tiene precio comercial, sobre todo los cortos de los otros estudiantes de Cine.

Bueno el punto es que FedEx me habla para informarme que la tarifa de desaduanaje es de $35 dólares, más 5 pesos por almacenaje, más un arancel del 0%. Porque los DVD de “video y audio” no pagan aranceles. Pero como es un DVD tiene que pasar por toda la inspección de aduana. Ya mi hermano me había pagado el paquete para que FedEx lo mandara a la puerta de mi casa, ahora yo tenía que pagar para que pasara el “proceso” de aduana. Me negué. Solución, vaya usted mismo al aeropuerto.

Preparación:

Se necesita haber leído a Kafka, haber sido burócrata (o sea hablar el mismo lenguaje) o tener el culo grande para que no le duela de estar sentado. Como preparación le recomiendo las sesiones de Tai Chi de la fundación Nueva Acrópolis, balance y estabilidad, el movimiento del “saludo al sol” por supuesto respirando correctamente. Sí ese no es su estilo, es factible utilizar el método de control mental que los salvadoreños generamos todas las mañana cuando lidiamos con el tráfico, buen músicon y la 102.9 con Pencho y Aida… ups… olvídense de ese método ya no existe (cualquier reclamo con don Tony).

Bueno es recomendable llevar un reproductor de mp3, un cdplayer o cualquier cosa para escuchar música. Si son metidos como yo, no lo necesitan, porque si no se pierden la conversación del vecino. Un buen libro, llevarse la prensa gráfica y el diario de hoy y dispuesto a leer hasta los clasificados. En fin un pancito para el hambre, unas moneditas para la máquina de gaseosas y un colchoncito de estadio para sentarse (todavía tengo el del día en que le ganamos a México).

Llegada:

La aduana del aeropuerto no está señalizada, bueno si, pero yo no sabía que la terminal de carga era la aduana. En fin, cuando lleguen a Comalapa sigan las señales hasta la terminal de carga. Ahí en mi caso fui a retirar la “guía” a la oficina de FedEx. Pasaron como media hora buscando la guía. A todo esto pensé que esto sería el documento más importante. Una guía: 1.-com. Persona que conduce, dirige, aconseja u orienta a otras. O también puede ser: 2.-Lo que dirige o encamina o 3.-Libro de indicaciones. Podemos seguir con los significados, en todo caso para la Aduana una guía es un papel completamente incomprensible que al usuario no le sirve de absolutamente nada solo para irlo a dejar de ventanilla en ventanilla durante varias horas de su vida.

El proceso en sí:

Llegue a la primera ventanilla, donde suponían indicarme en base a mi guía, cual era la ventanilla primera a la que tenía que acudir. Tratarán todo el día en aduana de confundirlo con este tipo de paradojas, no repare en ellas, es parte del proceso. Luego me indicaron que para mi caso tenía que ir a la ventanilla número 3, que esa era la primera ventanilla, o sea la segunda que visité. Después de explicarles que es lo que llegaba a traer, me dijeron que si tenía la factura del DVD, para poder calcular los aranceles que debía pagar. A lo cual les dije, el DVD no tiene ningún precio, pero el valor es increíble. Observación: los empleados de aduanas no hacen diferencia entre precio y valor, no ven anuncios de Master Card, ni les simpatizan los barbudos que se quieren hacer los graciosos. Recomendación sea claro y sin filosofías ni bromas.

Pasé a la ventanilla número 4, la tercera que visitaba. Ya habiendo aclarado que necesitaba una factura y que simplemente no la tenía. Solución: “pase a verificación”. Llegue al siguiente edificio a verificación, con un papel que decía “6”. Después de una hora en que la agente de seguridad no me decía nada más que sentado por favor. Llego un agente aduanal y dijo: “el cuatro… el cuatro”. Por lo menos estaba en el lugar correcto. El señor de enfrente, me contó que llegaba desde Moncagua: “cinco de la mañana salí”, eran las 11 en ese momento. Me contó que su sobrino le había mandado unas cosas del norte. “Miré ya pasé una vez adentro, ahí me hicieron abrir el paquete y que les dijera por su nombre que eran todas las cosas que están adentro” me dijo. “Yo que voy a saber que son esas cosas… están en ingles y en mis 76 años de vida no he visto cosas como esas, son cosas del norte, ahí hacen cosas bien bonitas”

Me contó de los trenes y que la gente no camina en Virginia, donde está su sobrino: “por eso todos son gordos”. Luego comenzó platicar conmigo una familia del Transito. Se trajeron a “pucky” desde el norte y tenían ya 5 horas de estarlo esperando. “Miré si Pucky es de raza, es maltes”. Pobre pucky, no traía todas sus vacunas, se tendrá que quedar en aduana hasta que llegue el veterinario y lo vacune.

A la una de la tarde, con el clima típico de Comalapa (34°C y 90% de humedad), el agente dijo: “el seis… el seis”. LOTERIA!!!! Observación: los agentes aduanales nunca han jugado lotería o si han jugado siempre pierden porque no les cae en gracia que la gente grite “lotería”. Pasé a revisar el DVD, ahí estaba, como oro puro. En su caja rectangular con sus bordes de plástico y adentro un circulo de plástico de otro color y con otro material. Pero con información valiosa. “Factura” me pregunto, disculpe señor pero no tengo factura le conteste. Después de explicarle la vida de mi hermano y el contenido del DVD, me dijo: “sin factura es la otra cola”.

Desenlace:

La cólera y la falta de compostura son muy malas consejeras, hay que saber llevar los procesos. Así que cuando me logré controlar, me dijo: “decime que vale cinco dólares y andate”. “Vale cinco pesos”. “Pasá a la ventanilla 2 de la terminal 1”. Mentirá, me mintió. No existe la ventanilla dos. Hay ventanilla 1 y 3, pero dos no hay. Supongo que está en proceso de aprobación. En fin, la final veo una ventanilla que dice: “facturación”, porque no me dije, ahí no he pasado. Llegue y me dijeron que efectivamente estaba en el lugar indicado. Me cobraron 5 dólares por almacenaje (de un DVD). Y me pidieron la factura, otra vez explique la vida de mi hermano, ahora incluí la historia de su novia y el porqué había hecho el corto. Ah ok, pero te tengo que cobrar los aranceles, ¿cómo hiciste en la inspección? Pues le dije al agente que valía cinco dólares. Ok, eso pondremos me contesta. Ahora sobre eso se aplica un arancel del….

CERO, 0%, el cálculo es sobre 0%.

En fin pague mis cinco dólares y me fui con todas los papeles a la ventanilla 3, pero no la tres original, sino que la ventanilla 3 que es para inspección. Donde una señora muy muy grande me dijo en tono muy ronco: “aquí dice que son dos bultos, pero en el almacén solo hay un sobre” y me señalo con su gran dedo grueso un letrero que decía: “si la documentación viene incompleta comience nuevamente”. Eran las 3 de la tarde y solo quedaban 30 minutos de trabajo en las oficinas de gobierno. Al final de rogar y rogar y ofrecer el cielo y las estrellas. Logre que Gladis pusiera su sello de aprobado y 15 minutos después tenía mi DVD.

Conclusión:

Mi brother no me mandes DVDs, te estimo mucho, pero la próxima se queda en Aduana.

Posdata:

Gladis traé palomitas de maíz para que el viernes veamos la película.

Excelentísimo Señor Presidente

Ayer, a través de Facebook, leí el discurso que Usted dio en “Juventour 2010”este fin de semana.

Empecé leyendo relativamente optimista. A pesar que me pareció un discurso más, con mensajes similares a los que todos los políticos dan a los jóvenes, por lo menos me agradó leer que Usted nos estaba dedicando tiempo y reconocía la importancia y magnitud de este grupo en el país. Me pareció, sobre todo significativo, el hecho que Usted reconociera que el voto joven (sin incluir el mío, por cierto) es el que lo llevó a Usted al poder. Esto me hizo tener la esperanza que, por lo menos para ganar popularidad y votos futuros, se esforzará por mantenernos contentos (sea lo que eso signifique).

A medida que seguí leyendo, me fui aburriendo de leer las mismas palabras que se han pronunciado tantas veces y que nunca han llevado a nada (inclusive en alguna ocasión por Usted mismo Señor Presidente). Estaba a punto de cerrar la pantalla y ponerme a hacer otra cosa, cuando, de reojo, leí las palabras “Escalón” y “Santa Elena”. Decidí continuar al siguiente párrafo y terminar su largo discurso, llenándome de tristeza y sobre todo desesperanza.

Yo no vivo ni en la Escalón (como lo hace Usted), ni en Santa Elena (como lo hacen sus hijos); pero si, gracias a Dios, tuve los recursos para capacitarme fuera del país, tengo acceso a buena alimentación y tengo oportunidades para divertirme. Por lo tanto, me sentí un poco incómoda, y sobretodo preocupada, al leer que Usted nos pinta como los villanos de la película, como que si activamente estuviéramos asegurándonos que “los jóvenes excluidos” sufran y se queden sin progresar. Pues, con todo el respeto que se ganó al obtener los votos de tantos jóvenes, me permito corregirlo: nosotros no somos malos, Señor Presidente; ni queremos que la mayoría de los jóvenes salvadoreños carezca de oportunidades; ni somos ignorantes de los problemas de la sociedad. Sin embargo, al igual que Usted, sabemos que el problema es complicado y francamente no sabemos cómo comenzar a cambiarlo. Por lo tanto, le pido que nos de una solución atinada, que nos permita apoyarlo en implementar medidas que den oportunidades a todos los jóvenes. Estoy segura que muchos de los que Usted considera “villanos”, estarían dispuestos a ayudar.

Lo que más me incomoda de su discurso, Señor Presidente, es el mensaje que tiene con respecto a la existencia de un grupo de jóvenes de la “Escalón y Santa Elena”. Entiendo que a Usted le desagrada y le parece injusta su tenencia de mejores oportunidades y más recursos; pero, ¿que está proponiendo Señor Presidente? ¿Qué les quiten lo que tienen? ¿Qué nadie tenga ese tipo de privilegios superiores? Porque eso es lo que me parece está insinuando en su discurso…

Permítame decirle, Señor Presidente, que la solución, a la que Usted y todos los jóvenes a los que dirigió su discurso, deberían de aspirar, no es esa. No se trata de quitarle a los que tienen, para estar todos igual. En vez de estar inculcándoles odio hacia los que tienen, Señor Presidente, mejor deles a los jóvenes (que Usted llama excluidos) esperanza. Ofrézcales oportunidades, promueva la inversión para que tengan oportunidad de empleo, mejore el sistema educativo para que ni ellos ni nadie se vean obligados a salir del país para obtener una buena educación, solucione el problema de delincuencia, haga su trabajo.

El problema no es que un grupo de jóvenes tenga acceso a oportunidades, el verdadero problema es que el resto las carecen.

En lo que si estoy de acuerdo con Usted, Señor Presidente, es que nosotros los jóvenes, no un grupo en particular, si no todos los jóvenes, vivimos con una libertad limitada. Tiene razón, nos da miedo caminar en las calles y no podemos confiar en cualquiera; no necesitamos que nos recuerde la desastrosa situación de violencia que estamos viviendo. Lo que sí creo que es importante recordarle a Usted Señor Presidente, es que al continuar hablando de dos grupos, de los “excluidos” y las “minorías”, Usted está contribuyendo a la construcción de ese “muro infranqueable” que Usted señala divide a la población joven de nuestro país y que limita la libertad de cada uno de nosotros. Con ese tipo de mensajes viniendo de quien se supone es nuestro líder, jamás limaremos las divisiones sociales.

Finalmente, Señor Presidente, le pregunto: si ¿realmente Usted considera que es tan malo el vivir en Santa Elena o la Escalón, el “[tener] acceso a todos los placeres y bienes que brinda la sociedad actual, [el tener] la mejor alimentación, la mejor educación y aparentemente todas las opciones, [viajar], [divertirse], [tener] recursos para capacitarse fuera del país, etcétera, etcétera”? Porque si esa es su perspectiva, Señor Presidente, creo que es hora de poner más atención a su vida personal y al estilo de vida que está llevando su familia.

Atentamente y abierta a escuchar propuestas para ayudar a crear oportunidades,

Raquel Orellana

(Creo.org.sv; la autora es integrante de la Junta Directiva de CREO)

Debates imposibles

Supongamos, que ya es mucho suponer, que es posible un debate público sobre la fiscalidad en España con unos gobernantes socialistas que en menos de dos años han pasado de decir que se podía devolver a los ciudadanos parte de sus impuestos, porque sobraba recaudación, a afirmar ahora que los ciudadanos pagan pocos impuestos para financiar los servicios públicos. Supongamos, que ya es mucho suponer, que es posible un debate sobre la cuestión con unos gobernantes que utilizan como argumento el dato bruto de la presión fiscal comparada entre países distintos, cuando cualquiera sabe hoy que la única comparación válida entre países es la del índice de esfuerzo fiscal de la población, ese que tiene en cuenta la distinta capacidad para pagar impuestos en función de la renta disponible.

Pues bien, aun suponiendo lo anterior, resultaría que a los ciudadanos nos falta un elemento de juicio esencial para poder debatir razonablemente sobre la relación entre impuestos y servicios públicos, un elemento que se nos oculta con alevosía y premeditación por nuestros gobernantes de toda laya, sean los estatales, los autonómicos o los locales. Hablo de los datos económicos sobre la eficiencia del gasto público en la prestación de los diversos servicios, es decir, de los datos que nos muestren cuánto invierten nuestras Administraciones Públicas para lograr unos determinados servicios, cuál es el coste comparativo de un mismo servicio tal como una operación cardiaca concreta prestado en España o en Suecia, o en Bilbao y Sevilla. Porque hablar solo del volumen del gasto público, sin contar con los datos mínimos acerca de la eficiencia de ese gasto, es un diálogo de tontos.

En uno de los pocos sectores en que existe una comparativa internacional continuada en el tiempo acerca de resultados del gasto público a nivel internacional, como es el sector de la enseñanza no universitaria, los sucesivos Informes PISA han puesto de manifiesto que no existe relación ninguna entre volumen total del gasto público por alumno y la competencia cognitiva o aprovechamiento obtenido por éstos (Julio Carabaña). Que hay países, como Dinamarca y Noruega, que obtienen peores resultados que otros que invierten mucho menos que ellos, como la República Checa. Que hay Comunidades Autónomas que invierten 8.858 euros anuales por alumno (País Vasco) y obtienen peores resultados que otras que invierten 5.791 (La Rioja). Que la enseñanza concertada obtiene los mismos resultados educativos que la pública con un coste inferior en más de un 40%. Vamos, que la calidad de los servicios públicos no depende en exclusiva del volumen global de la financiación a ellos destinada, sino también depende mucho de la eficiencia de la organización y gestión del servicio.

Y sobre este punto carecemos de datos: con lo que llegamos a la escasamente democrática situación de que a los ciudadanos se nos piden los impuestos, pero no se nos facilitan a cambio los índices de eficiencia comparativa de los Gobiernos en la gestión de esos impuestos. Se nos trata en esta cuestión (mejor dicho, nos dejamos tratar) como súbditos y no como ciudadanos.

En una reciente obra sobre la financiación de las autonomías, el hacendista Carlos Monasterio ha puesto de manifiesto la perversión a que ha conducido la falta de información contrastada y fiable sobre el grado de eficiencia en la gestión de los servicios públicos por los Gobiernos autonómicos, que son los que prestan la mayor parte de ellos (sanidad y educación, por ejemplo). Los ciudadanos carecemos de la información mínima para juzgar la gestión de nuestros respectivos Gobiernos, no sabemos si lo hacen peor o mejor, no podemos someterles a un verdadero juicio político en su gestión. Esa famosa democratic accountability que los políticos no se quitan de la boca en sus discursos, la hacen en realidad imposible en su práctica cotidiana.

Es más, nuestros gobernantes autonómicos han conseguido algo verdaderamente pasmoso: no solo que no podamos juzgar su gestión y corregirla en su caso en las urnas, sino que han logrado que el debate público se desplace siempre a la presunta cicatería de la Administración Central en la financiación. El mensaje que propalan y que ha calado en un público indefenso es el de que cualquier deficiencia de gestión se debe a una insuficiente provisión de financiación procedente del Estado, nunca a su gestión mejor o peor del dinero a su disposición. Con lo que el juego político permanente que presenciamos es el de la permanente renegociación de la distribución de recursos entre Estado y Comunidades, como si esa fuera la cuestión relevante y no la gestión que realmente se hace de los recursos disponibles.

Para poder establecer un debate público serio e informado sobre impuestos y servicios públicos es preciso que los gobernantes nos muestren la parte de la cuestión que sistemáticamente nos ocultan: la de sus índices de gestión y resultados. Sin ellos lo que tenemos no es debate, sino palabrería barata.

(El País/España)

Columna transversal: Basura divina

Berlin, los años 60. Me había conseguido una de estas chambas que definen la felicidad de la vida estudiantil: escribir críticas gastronómicas para un diario. La regla era identificarse como crítico hasta el final de la visita. Fui a un restaurante francés en el barrio Wilmersdorf. El dueño, un francés, atendió personalmente en las mesas, obligando a sus clientes a escuchar sus deliberaciones sobre el buen y el mal comer. Durante una hora el tipo me estuvo explicando que yo, en los 25 años de mi vida, sólo había consumido basura. Comida alemana - basura, por supuesto. Pizza y spaghetti, la principal dieta de los estudiantes – aberraciones culinarias. Hamburguesas - incomibles. Mis platos favoritos de aquel entonces -tzatziki, mousakka, gyros, todos de Grecia; ćevapčići de Yugoslavia, goulash de Hungría...) - todo ‘cochonnerie’, cochinada...

Resulta que ninguna comida, que uno como estudiante podía costearse, escapaba de la condena de este hombre, conocido en el Berlin de entonces como el gurú de la alta gastronomía.

Fue mi última recensión gastronómica. Me echaron, porque mi crítica fue tan demoledora que el tipo amenazó con demandar al periódico por difamación y daños a su negocio. También echaron a la editora que dejó pasar mi artículo. Ojala que hubiera tenido la capacidad literaria de llevar a la bancarrota a este farsante culpable de confundir caro con exquisito y barato con basura...

Sigo odiando a aquellos restaurantes sofisticados, donde uno sale con hambre buscando adónde le venden una hamburguesa. Gozo comiendo tacos en los mercados de México, salchichas en los quioscos de las ciudades alemanas, döner kebab en barrios turcos de Berlin, pupusas en la Calle Bernal, sopa de goulash en La Ventana.

Aquí en San Salvador hay un personaje conocido como genio musical. Compositor, director de orquesta, maestro... Una vez este gurú estuvo bebiendo en la barra de La Ventana, y el bartender le dijo: “Maestro, ¿qué música ponemos?” Se había acabado un disco de Emerson, Lake and Palmer - para mi, el mejor rock de la historia. El maestro respondió: “¿Música? Aquí nunca he escuchado música, sólo basura comercial...” El bartender le dijo: “Amárrese los pantalones, maestro, porque ahora va basura divina...” Y le puso “Out of Time” de REM. El tipo se fue sin terminar su cerveza y dejó de venir durante varios meses. Problema de él. El bartender, por supuesto, fui yo.

Mucha gente piensa que arte y éxito comercial son excluyentes. Ven el jazz o el rock como música de segunda clase, para las masas no educadas. A mi nadie me va a convencer que composiciones como “Losing my Religion" de Micheal Stipe, “Jerusalem” de Emerson Lake and Palmer, “Living in the Past” de Jethro Tull no son obras tan válidas como cualquier ‘música seria’ que dirige el maestro en cuestión.

Y ahora leo en El Faro una entrevista larga a Hernán Rivera Letelier, un escritor chileno que recibió el Premio Alfaguara 2010. Dice el tipo: “Hasta los 18 años leí pura basura: novelas de cowboys, novelas de ciencia ficción, novelas policiales...” Y agrega: “Cuando empiezo a escribir, a los 18 años, es cuando empiezo a leer en serio. Es cuando descubro que hay un Juan Rulfo, un Gabriel García Márquez, un Mario Vargas Llosa y un Julio Cortázar.”

Con razón es algo ilegible lo que escribe. Está bien que haya leído Rulfo, García Márquez y Cortázar. Pero tal vez sus libros serían mas digeribles si con 18 años no hubiera dejado de leer las novelas de ciencia ficción de Stanislav Lem y Isaac Asimov; las novelas policíacas de Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Stieg Larsson, Söwall y Wahlöö; o las novelas de espías de Graham Greene, John le Carré, Len Deighton...

Tal vez, entonces yo no hubiera cerrado su novela “La Reina Isabel cantaba rancheras” en página 25 para mejor releer “In the name of honor” de Richard North Patterson.

Yo no tengo perjuicios contra la alta literatura (música, cocina...), siempre cuando no aburre. Y siempre cuando no se eleva sobre lo que nos gusta y alimenta a los mortales.

(El Diario de Hoy)

Carta a un veterano de guerra

¡Querido amigo!

No te quiero causar más problemas de los que ya tenés con tus patrones y jefes, que a la vez son tus “compañeros” de partido. Ni me quiero imaginar lo yuca que es trabajar en el CAM de una alcaldía del Frente cuando uno “no es de confianza”...

Te sacaron del padrón del partido, luego de... ¿Cuántos años tenés de estar en el Frente? Cuando yo llegué en el 1981, vos ya fuiste jefe de pelotón. Así que vos ya eras jefe guerrillero cuando el FMLN nació en el 1980.

Hoy ya no sos bueno para ser militante y para participar en las elecciones internas.

Me dijiste que no entendés lo que está pasando con tu partido. Pues, papito, hay que enfrentar la triste realidad: El Frente, en el cual peleaste durante más de 12 años, ya no existe. Existe otro partido con el mismo nombre y con la misma bandera. Pero igual que vos, la mayoría de los excombatientes ya no están en el padrón de este partido...

Un montón, como yo, se fueron voluntariamente, porque no estábamos de acuerdo con el tipo de partido en que convirtieron al FMLN. Otros, como vos, se quedaron, y fueron apartados. ¿Por qué? Porque los veteranos de guerra son la memoria de los principios, son la conciencia histórica y moral. A los dirigentes de ahora la pura presencia de los veteranos como vos les causa molestia y pavor. Les cuesta mirarlos en los ojos. Les cuesta contestar la pregunta que ustedes hacen: ¿Qué pasó con los valores por los cuales luchamos?

Yo entiendo porqué te quedaste. No tenías adónde ir. No querías estar solo. No querías que te dijeran traidor o derechista. Yo te entiendo. Lo que nunca voy a entender es porqué luchadores como ustedes dejaron de pelear por sus derechos como militantes.

Saludos a los compas, Paolo Lüers

(Más!)

Una controversia: El New York Times y el embajador venezolano en Washington sobre la violencia en Venezuela

CARACAS, Venezuela — Some here joke that they might be safer if they lived in Baghdad. The numbers bear them out.

In Iraq, a country with about the same population as Venezuela, there were 4,644 civilian deaths from violence in 2009, according to Iraq Body Count; in Venezuela that year, the number of murders climbed above 16,000.

Even Mexico’s infamous drug war has claimed fewer lives.

Venezuelans have absorbed such grim statistics for years. Those with means have hidden their homes behind walls and hired foreign security experts to advise them on how to avoid kidnappings and killings. And rich and poor alike have resigned themselves to living with a murder rate that the opposition says remains low on the list of the government’s priorities.

Then a front-page photograph in a leading independent newspaper — and the government’s reaction — shocked the nation, and rekindled public debate over violent crime.

Lea el artículo completo en THE NEW YORK TIMES


Carta abierta a The New York Times


El artículo de Simón Romero del 23 de agosto sobre la criminalidad en Venezuela (Venezuela es más letal que Irak; se buscan respuestas) subestima ampliamente los esfuerzos realizados por el Gobierno venezolano para encarar la criminalidad, la violencia y la delincuencia en el país. Asimismo, el texto juega directamente en un tema que se ha venido politizando para beneficio de la oposición venezolana en las elecciones parlamentarias pautadas para el 26 de septiembre.

Tal como en muchos otros países de América Latina, la criminalidad es una difícil realidad que ha afectado por mucho tiempo a los venezolanos y venezolanas de todas las clases sociales, tiene muchos orígenes y que no puede ser atacada aisladamente o de la noche a la mañana. En años recientes, el Gobierno venezolano ha dado una serie de pasos para abordar la criminalidad, la violencia y la delincuencia, lo que incluye la creación de una nueva fuerza policial, así como también ha tomado acciones agresivas para combatir la pobreza y la desigualdad.

En una municipalidad de Caracas, el trabajo conjunto de la recientemente desplegada Policía Nacional Bolivariana con la comunidad produjo un descenso en 52% de los homicidios de enero a agosto de 2010. En el mismo período, la violencia basada en género disminuyó a 64%. Asimismo, la drástica expansión de los servicios sociales por parte del Gobierno venezolano también ha jugado un importante rol para contribuir a atacar las causas fundamentales de la criminalidad. De acuerdo a la ONU, Venezuela es el primer país entre 12 naciones latinoamericanas que ha reducido la desigualdad. En la última década, la pobreza ha sido reducida drásticamente, mientras que el acceso a la educación y a la salud se ha incrementado.

Lamentablemente, la más reciente controversia sobre la criminalidad en Venezuela fue ampliamente creada con fines políticos. Uno de los periódicos más grandes del país, El Nacional, publicó una foto de hace ocho meses de una morgue de Caracas con la clara intención de influir en las venideras elecciones parlamentarias de septiembre. Es ampliamente sabido que las informaciones alarmistas sobre crímenes publicadas en los medios siembran miedo en las comunidades, y eso fue precisamente lo que buscó hacer El Nacional al publicar una imagen espantosa solo a pocas semanas antes de una importante ronda electoral.

La criminalidad es un difícil reto con orígenes que se remontan mucho más atrás de la gestión del presidente Hugo Chávez, pero el Gobierno está trabajando arduamente para encararlo. Con la nueva policía nacional y una campaña continua para reducir la pobreza y la desigualdad en Venezuela, los problemas de criminalidad, violencia y delincuencia seguirán estando entre las prioridades más inmediatas del Gobierno. Lamentablemente, están siendo usadas para fines políticos por la oposición venezolana, y el sesgado artículo de Romero sobre el tema calló directamente en esa trampa.


BERNARDO ÁLVAREZ HERRERA
Embajador
Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en EEUU
Washington, DC.


Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Estados Unidos / 23 de agosto de 2010

"Bastardeando la bandera de los derechos humanos"

Ante la ofensiva del Gobierno contra Papel Prensa, que tras una escalada de meses alcanza hoy su punto más alto con un anuncio oficial, los diarios accionistas de la empresa, Clarín y La Nación, decidieron difundir el siguiente comunicado, a fin de informar la verdad a la opinión pública.

Los accionistas privados de Papel Prensa venimos denunciando desde hace casi un año un plan del gobierno nacional para apoderarse de la compañía y controlar el papel para diarios, insumo esencial de la prensa libre. Controlar el papel es controlar la información, y esto es lo que el Gobierno viene buscando a través de varias herramientas: la propaganda oficial, la ley de medios, el control del acceso a la información, el manejo militante de los medios públicos y la multiplicación de los medios paraoficiales. En los últimos días, esta intención de avasallar el derecho de la sociedad a la libre elección y expresión se reveló de manera muy clara con la cancelación de la licencia de un proveedor de Internet.

Esta misma matriz autoritaria y de control mediático es la que se viene revelando en Papel Prensa. El Gobierno ha elegido varios mecanismos para cumplir su cometido, y también ha elegido un personero para todos esos frentes, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien ha sido denunciado penalmente por La Nación y Clarín por llevar adelante un plan ilegal para hacerse de la compañía. Tras su incursión con guantes de boxeo en una asamblea, y luego de amedrentar al personal con alocuciones bélicas, el último capítulo de Moreno al frente de su cruzada ha sido pretender arrogarse facultades judiciales y liderar una falaz investigación sobre la historia de la compañía, buscando convertirla en un caso de derechos humanos y de delitos de lesa humanidad, algo que le fue ordenado desde lo alto del poder y que resulta inconcebible hasta en las especulaciones más maquiavélicas. Para esto viene distorsionando con alevosía hechos históricos, manipulando dolosamente personas y situaciones, reclutando aliados de sugestiva plasticidad y reescribiendo la historia, bastardeando así la bandera de los derechos humanos, en lo que constituye una de las prácticas más deleznables del kirchnerismo. Nunca, en 27 años de democracia, Papel Prensa recibió ningún cuestionamiento administrativo o judicial por su origen. La empresa nació en 1972 de la mano de la Editorial Abril, de César Civita, luego fue adquirida por el grupo Graiver y en 1976, cuando este último atravesaba graves problemas financieros con la quiebra de dos de sus bancos en el exterior, fue ofrecida por sus dueños a Fapel, sociedad constituida por los diarios La Nación, Clarín y La Razón. Fapel había nacido dos años antes para construir otra fábrica de papel, pero decidió abandonar su proyecto para asegurar la continuidad del de Papel Prensa, empresa que en ese momento se encontraba endeudada y paralizada. La compraventa se llevó a cabo el 2 de noviembre de 1976. Fue una operación absolutamente legal y pública, anunciada en todos los diarios de la época. La Opinión, de Jacobo Timerman, padre del actual canciller, afirmó que se trataba de una “ventajosa operación” para los Graiver. En ese momento no había salido a la luz la conexión del grupo Graiver con la organización armada Montoneros, vínculo que en marzo y abril de 1977 desencadenó el repudiable secuestro de varios miembros de ese grupo por la dictadura militar. Los integrantes del grupo Graiver, vendedores de la empresa, fueron ilegalmente detenidos 5 meses después de la venta de Papel Prensa y por imputaciones ajenas a este tema. Al momento de esa operación, los Graiver estaban libres: no habían sido secuestrados ni torturados ni amenazados por la dictadura gobernante. Así surge de las causas en las que declararon en democracia, tanto ante el juez federal Miguel Pons como ante la Cámara Federal, en este caso luego de la condena a las Juntas Militares.

La Justicia no encontró vínculo alguno entre la detención de los Graiver y Papel Prensa. La compra también fue investigada, ya en democracia, por el entonces fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molinas, que no encontró irregularidades. En todos esos procesos declararon los hermanos Lidia y Osvaldo Papaleo y nunca mencionaron presión alguna de los diarios.

Lidia Papaleo también declaró en sede judicial que no participó de las negociaciones, que fueron llevadas a cabo por Juan e Isidoro Graiver, padre y hermano, respectivamente, de David Graiver. Ella sólo firmó en representación de su hija menor y por una parte minoritaria de las acciones que pertenecían a la sucesión de David Graiver. Pero la venta de esas acciones no se concretó porque el juez que debía aprobarla nunca se expidió. Así, pasaron al Estado Nacional junto con otros bienes de los Graiver.

Desde que se reveló el plan del Gobierno para apropiarse de la compañía, los voceros oficiales y sus aliados circunstanciales vienen cambiando su discurso cuantas veces fuera necesario para intentar instalar una mentira que resulte incomprobable o al menos deje sembrada una duda. Siguiendo la máxima de Joseph Goebbels, el padre de la propaganda nazi, “miente, miente, que algo quedará”. Primero dijeron que la empresa se vendió con los Graiver secuestrados; después, que se hizo en un intervalo de su secuestro, y finalmente, bajo presión de los diarios.

Lidia y Osvaldo Papaleo y Rafael Ianover declararon en democracia respecto de los vejámenes que sufrieron durante su secuestro. Jamás denunciaron estos hechos que hoy, sugestivamente, aparecen de la mano de Guillermo Moreno y tras reunirse con el matrimonio Kirchner. El objetivo para la cúpula del poder es obvio: una nueva manera de ir contra la prensa independiente, n este caso a través del control de su insumo básico y del intento de criminalizar a los principales diarios del país.

Papel Prensa fue una empresa perseguida por el entonces almirante Emilio Massera –quien logró intervenirla– y ahora lo es por los Kirchner y por Moreno. La frase de este último “aquí no se vota”, proferida a los gritos en la última asamblea, es una buena metáfora para comprender las semejanzas de quienes buscan o han buscado controlar la información en la Argentina. Es de esperar que la manipulación de los derechos humanos, la mentira lisa y llana y la persecución de raigambre autoritaria encuentren rápidamente un freno decidido en las instituciones de la democracia.

(Clarín/Argentina)

Carta al presidente de la Defensoría del Consumidor

Estimado Armando Flores:

La semana pasada dio a conocer la ‘Política Nacional de Defensa del Consumidor’. Proponen una legislación con más dientes, con más garantías para los consumidores. Les felicito. La creación de la Defensoría del Consumidor ha sido uno de los mayores aciertos de los gobiernos anteriores. Evelyn Jacir hizo una excelente labor construyendo esta institución, y me alegra que ustedes le den continuidad...

Lástima que el presidente de la República no pudo resistir la tentación de aprovechar la ocasión para meter cizaña ideológica en un asunto donde más bien hay continuidad y consenso. “El principal problema de esta ley (de Defensa al Consumidor) no ha sido su diseño, sino su incumplimiento sistemático”, dijo el presidente. Hasta que llegó Robin Hood Funes a Casa Presidencial...

Lástima que en uno de los pocos asuntos políticos donde hay amplio consenso, el discurso populista del presidente mete ruidos innecesarios: “Muchas de las acciones que se establecen en la política que hoy presentamos son exigencias que están incluidas en la ley vigente, pero que nunca se pusieron en marcha.” Pregunte a los bancos, las emisores de tarjetas de crédito y las telefónicas, y le van a decir lo contrario sobre lo que hizo doña Evelyn. Hasta “la comandante roja” le trabaron a la pobre por aplicar la ley contra los abusos empresariales...

Pero hay otra cosa que quiero resaltar del discurso presidencial: “Con esta reforma, el usuario podrá reclamar que le devuelvan su dinero por un producto o servicio que no cumple con los requisitos debidos.”

Una pregunta, señor defensor del consumidor: ¿Y esto de devolvernos el dinero también aplica cuando el servicio deficiente es del Estado? ¿Podremos pedir que ANDA nos devuelva el dinero cuando no provee agua? ¿Nos devolverán el impuesto del FOVIAL, cuando este no repara los baches? ¿O el impuesto que pagamos sobre alcohol y tabaco (que por ley es para Salud), cuando en los hospitales no hay medicinas?

Si me hace el favor de consultar esto con el señor presidente, le agradecerá mucho,

Paolo Lüers

(Más!)

Otro amigo más

Cuando me toco por primera vez decir que habían matado a un amigo, que uno de las víctimas de la violencia no era un número, no era solo un nombre, sino que era una persona, muchos nos indignamos y tratamos de expresar nuestra frustración por vivir en donde nos ha tocado. Hoy por segunda vez llama a mí la noticia que han matado a otro amigo, hoy no por un asalto sino por un parqueo, por un espacio para estacionar el carro, por algo trivial, por una estupidez, perdimos a uno más.

Esto seguro que es la historia de todos los días para muchos grupos de amigos, para muchas familias, esta sensación de sinsentido y desesperanza, la pasan a diario decenas de personas. Esta vez, nos toda otra vez a nosotros, esta vez, nos unimos al coro de voces que ya no sabe qué hacer para vivir en paz. Hoy de nuevo levantamos la cara y decimos, ¿hasta cuándo?

Será hoy el día en que esto comience a cambiar, hoy tenemos que pensar que vamos sin lugar a dudas a vencer la violencia, que espacio a espacio vamos a recuperar nuestro país. No es posible, la responsabilidad es tuya, así como mía de parar el sinsentido. No podemos ya confiar en gobiernos, no vamos a hundirnos y volver a ver el cielo pidiendo que ¡Que Dios nos ampare! Vamos a ser nosotros los que transformemos nuestros barrios y nuestras calles, vamos a vencer la zozobra con una sonrisa, vamos a vencer a la muerte con el arte, porque queremos ver a nuestros hijos jugando en la calle sin miedo.

Esto es un rato, la muerte de Ricardo y todos los Ricardos de El Salvador, no pueden seguir ocurriendo. Tenemos que poner un alto. Un ¡Basta ya! Constante y sin parar desde la trinchera de nuestro trabajo y nuestra calle, tenemos que exigir la convivencia en paz. Tenemos que pedir que el gobierno imponga orden, que desde la claridad y la transparencia construyan El Salvador. No podemos seguir dejando pasar estas muertes, no podemos una vez más escandalizarnos y dejarlos morir, tenemos que exigir que nos dejen vivir.

En este día de tanta tristeza no me queda más que recordar que podemos tener mejores barrios, que podemos tener de regreso nuestras calles, nuestros buses, nuestras ciudades y nuestro país. Solo con el valor y la solidaridad nuestra. Solo con el empeño, dedicación, transparencia, orden, justicia y voluntad del gobierno vamos a lograr ganar. Es un reto grande al que nos enfrentamos. Pero no hemos perdido El Salvador. Aunque la violencia parezca superarnos, aunque no sintamos abandonado de este gobierno, aun así no quebrantaran nuestra férrea voluntad por tener el país que queremos.

Despedida de un amigo

Este día enterré a otro de mis amigos .... uno mas a la lista de los fallecidos por hechos de violencia. Todavía no puedo creer lo sucedido, si el viernes estuvimos hablando ... llegó a la Cantata a pedir su americano con splenda y cremora, y yo lo volví a molestar (como siempre lo hice) porque sus amigos de la UCA decía que los machos se toman el café negro, y a él nunca le importo que lo molestaran. El tenía que estar pendiente de su peso para estar dentro de las exigencias físicas de la Fuerza Armada para los pilotos. Casí preparamos nuestra reunión de 15 años de graduados del colegio ese día, pensamos en el menú de cena, cuanto costaría la tarjeta. Hablamos de las cachiporristas q al fin sí van a desfilar (decía él con esa sonrisa q lo caracterizaba). Me contó otra de sus experiencias de soltero ... otra de esas historias que contaba con las que me mataba de la risa.Se fue casi a las 7 de la noche ... "la otra semana te traigo las cotizaciones" ... fue lo último que me dijo.Quince horas despúes ... una llamada ... "Arce dice que les avise q se murió Ricardo Alfaro, el Teniente -como le decías sus amigos de la UCA-.
Que???????????????????? no puede ser si ayer en la noche estuve con él. Quise localizar a Arce y no, nunca lo encontré. Pensé que era una broma. Pasé desde las 12 del mediodía en negación ... esto es una broma ... hasta que como a las 6 p.m. llamé a la funeraria de la Fuerza Armada (porq por ser militar si eso era cierto ahí iba a ser la vela). Y la persona que me contestó me dijo: "Ahhh usted me está preguntando por el Capitán Alfaro. Todavía no lo han traído de medicina legal, y por lo que se tardan en prepararlo de seguro hasta mañana va a ser la vela. Llame mas tarde para preguntar si ya lo trajeron".
Noooooooooooooo, no puede ser, si yo estuve ayer con él. Si hablamos de nuestra reunión, de las cachiporristas, me conto una de sus historias de soltero, y la otra semana quedó de llevarme las cotizaciones del Círculo Militar .... no, no puede ser.Luego las noticias ..."vecino mata a militar por un conflicto de parqueo." Y no entiendo, un civil armado mata a un militar que no portaba armas. pues Ricardo estaba en la Fuerza Armada por ser piloto no porlas armas.
Ricardo era un joven con metas cumplidas y muchas otras ya progamadas, aplicado, con sueños, proyecciones de vida, con capacidad de darse a querer, y me lo demostró viendo a militares llorando en su entierro.Era una persona con un gran potencial, que tenia mucho que aportar, ademas de poseer un gran talento como pintor. Legado q dejo en muchas paredes de casas de personas que apreciaban su arte y en el mismo Auditorium de la Fuerza Aérea.Y entonces, que sentimos? a quien culpamos? Al vecino loco que lo mató? no creo ...Hoy no fueron las maras, no fue la delincuencia juvenil, no fue delincuencia común. HOY FUE EL VECINO. El vecino armado.
Una amiga escribió en un medio social "¿Y todavía piensan que es necesario que los ciudadanos honestos estén armados para protegerse de los delincuentes? Las armas solo sirven para matar."Y creo que tiene toda la razón, pero también creo que esto va mucho mas profundo, al interior de cada uno de nosotros, a nuestra tolerancia -o intolerancia- hacia nuestro vecino (amigo, hermano, compañero de trabajo)
Hoy no podemos hacer marchas para exigirle al gobierno políticas contra la violencia ... hoy fue el vecino ....... y entonces? que podemos aprender de este suceso, porque siempre debemos aprender algo de los sucesos, aunq sean tristes. Eso lo debemos analizar cada uno de nosotros, yo lo estoy analizando. Porq para mi vida espero que mi amigo Ricardo no haya muerto en vano. Espero q esta experiencia me sirva para cambiar mi trato al prójimo, y ya que fue un hecho que se divulgó hasta en los medios de comunicación, espero que el análisis sea para todos los que vivimos en este país. No puedo decir si para cambiar esa realidad necesitamos clases de moral y cívica en los colegios, o asistir mas a la iglesia (sea cual fuere porque al final Dios es el mismo), o los padres ser menos permisivos y tener mas comunicación y diciplina con sus hijos.
Talvez todas ayuden. Pero no importa el camino que cada uno tome, el punto es que hay que hacer algo .... pero YA!!! No el gobierno, no los diputados, no la policía, no los jueces ... nosotros en nuestro interior, en nuestra casa. La mayoria de mis amigos y amigas si tienen hijos, están pequeños y en edad de educarlos y los demás somos potenciales padres y madres.Pues es en nosotros y en ellos donde debemos actuar pero YA!!!!!!!!!!!!Yo no le quiero tener miedo a mi vecino o vecina. Yo me siento segura cuando entro a mi colonia porque creo que estoy en mi zona segura. Espero que la muerte Ricardo Alfaro (un amigo, militar, hijo, piltoto, estudiante de economía, hermano, artista, ex externadista, crítico, soñador), nos ayude a hacernos mejores personas.
Me despido de ti con el ruido de esos aviones que no puedo quitar de mi cabeza.

Prohibido reírse de candidatos brasileños

Comediantes y caricaturistas a los que les gusta ridiculizar a los candidatos planean realizar manifestaciones en todo el país

Río de Janeiro.-En Brasil, las elecciones presidenciales son un tema tan serio que, por ley, no se permite hacer bromas sobre los candidatos.

Ayer comenzó el periodo de las campañas políticas por televisión, con miras a los comicios del 3 de octubre, y comediantes y caricaturistas a los que les gusta ridiculizar a los candidatos planean realizar manifestaciones en todo el país el domingo para defender su derecho a reírse de ellos.

La ley prohibe ridiculizar a los candidatos en los tres meses previos a las elecciones en lo que los inconformes afirman se trata de una herencia de la dictadura, que compromete la libertad de expresión y empaña la reputación del país.

"¿Sabe de otra democracia en el mundo con normas como éstas?'', pregunta Marcelo Tas, punzante conductor de un programa cómico semanal televisivo en el que se hace mofa de políticos y celebridades.

Los defensores de la medida dicen que evita que se tergiverse la imagen de los candidatos, se asegura que compitan en igualdad de condiciones y se estimula a que los aspirantes sean francos, sin temor de ser ridiculizados.

La ley es también un tema candente entre los usuarios de Twitter y objeto de numerosas columnas en diarios y revistas.

Tas es un cómico que se dedicó al periodismo y comenzó a ridiculizar a los políticos hacia el final de la dictadura de 1964-1985, tildando de corruptos a muchos líderes cuando nadie se animaba a hacerlo.

Pero 25 años después del retorno de la democracia, su programa CQC no puede hacer bromas sobre los candidatos que pujan por suceder a Luiz Inácio Lula da Silva. El conductor de 50 años dice que se trata de un tipo de locura muy particular de los brasileños.

Reírse de los candidatos se castiga con multas de hasta 112 mil dólares y la suspensión de licencias de transmisión.

Ha habido pocos casos de multas. Pero Tas y otros dicen que esos episodios bastaron para que la radio y la televisión se autocensuren.

La ley establece que los programas en medios masivos no pueden apelar a trucos, montajes y otros recursos de video o sonido para degradar o ridiculizar a un candidato, partido o coalición.

Dado que internet no necesita licencias del Gobierno, no es afectada por la norma.

Fernando Neves, ex director del tribunal electoral, sostuvo que la ley es justa.

"Un medio no puede hacer bromas que hagan quedar mal a un candidato'', declaró hace poco al diario O Globo.

"Así son las cosas. La ley no lo permite y considero que hay buenas razones para ello''.

"No creo que (las bromas) sean una amenaza a la libertad de prensa, sino más bien una amenaza a la inteligencia del pueblo brasileño'', manifestó por su parte el columnista Clovis Rossi.

(Toluca Noticias)

Alemania año cero

Aviñón. Desde 1947, año de su fundación por el actor y director de escena Jean Vilar, esta ciudad provenzal celebra un festival cuyo signo parece ser el de la renovación o la muerte. Este verano, hay música de rock ejecutada con instrumentos primitivos, orquestas en las que todos los músicos tocan al mismo tiempo, desarmonías conducentes a una nocacofonía. Hay improvisaciones y actuaciones espontáneas en las calles; disfraces y muñecos.

También, reposiciones de la obra juvenil de Bertold Brecht, Baal, que invierte la vieja tradición (Shakespeare, los teatros No y Kabuki) de que sean hombres quienes toman los papeles femeninos. Ahora, una actriz, Clotilde Hesme, es quien interpreta al joven héroe como si fuese un hombre fatal. Una adaptación teatral de la gran novela de Robert Musil El hombre sin cualidades, usa teatro y cine para confrontar al intelectual vienés de fin de época, Ulrich, con su Némesis, el criminal Moos-burger, la cara del futuro.

Protegerse del futuro: tal es la intención fallida y terrible de Christoph Marthaler en una obra situada en una estación de trenes, donde el régimen nazi practica la eugénesis contra niños, exterminados en silencio por la locura totalitaria. El director pretende que sean los espectadores quienes den palabras al texto. La obra es en silencio.

La protección del futuro. También es tema de la extraordinaria puesta en escena del director Falk Richter y la coreógrafa Anouk van Dijk, Trust, una palabra que significa "confianza" pero también unión de empresas monopólicas. ¿Darle "confianza" a un mundo dominado por sociedades anónimas? La respuesta de Richter y Van Dijk se plantea primero como acción teatral visible.

Los actores no pueden mantenerse en pie. Caen, se levantan, chocan unos contra otros. Vuelven a caer, mientras un coro de un solo joven (nadie en la compañía tiene más de 30 años) propone un texto que no puede "encerrarse" sino que como texto participa, por más constante que sea, de la fragilidad de los cuerpos que quisieran apoyarse los unos a los otros y no pueden: los actores se apoyan, se separan, se arropan, caen, se levantan, se van a otra parte, a donde sea...

Lo terrible es que ya no hay "otra parte". Ya no hay Samoa para Robert Louis Stevenson ni México para Artaud ni Tahití para Gauguin. El mundo moderno, globalizado, ha exterminado los refugios de antaño. Moribundo, André Breton le dijo a Luis Buñuel, "¿Se da cuenta? Ya no hay la-bas, otra parte". Los actores de Trust, sin embargo, buscan esta "otra parte", fuera de la fatalidad social del movimiento sin fin, en la pareja. No pueden. Lasparejas también están fatigadas de ser ellas mismas.

Lo más fatigante, parece decirnos la obra, es tratar de cambiar el sistema actual. Parejas, finanzas, sociedad: todo está atrapado en el movimiento sin sentido, sin fin. No es cierto que el sistema pueda cambiar (Trust extrema el significado de la China Popular). A veces, parece que cae. Es un engaño. Vivimos en un sistema en crisis perpetua, porque esa es su razón de ser. Sólo cambian las mentiras. La confianza en este mundo es pura des-confianza, ausencia de Trust. No se confía en la economía, ni en el dinero, ni en el poder ni, al cabo, en la persona misma: la que somos o la que queremos ser.

Esta obra nos habla a todos en todas partes. Pero es una pieza alemana, y como tal nos obliga a remontarnos a la revolución cultural de las vanguardias alemanas posteriores a la Primera Guerra Mundial y anteriores al ascenso de Hitler. Solo que el arte crítico de George Grosz, Brecht y Weil, Kokoschka y Fritz Lang, Elsa Lasker-Shüler y Karl Kraus y los expresionistas, era un desesperado intento de cambiar la historia gracias al arte y estaba situado entre dos catástrofes: la Primera Guerra Mundial y el arribo de Hitler al poder. Venía de la caída del imperio del Kaiser, contra el creciente antisemitismo que nutrió a Hitler, de los fracasos del comunismo alemán, del terror de las "clases altas" a la social democracia, de la primacía de la clase militar prusiana (los Junkers), de las ambiciones coloniales del Kaiser.

Pero hoy, ¿se compara el Gobierno de Ángela Merkel a las catástrofes del pasado? La respuesta ha de ser negativa, la señora Merkel parece una ama de casa (Hausfrau) inteligente y modesta, parte de un sistema democrático que ha convertido a Alemania en la principal potencia exportadora de Europa.

No hay, así, en Trust una rebelión explícita contra el sistema. Hay un cansancio del sistema. Hay la fatiga de ser como somos, y lo más fatigante sería cambiar el sistema actual. Quizás esto es lo que nos dice la obra. Tenemos un sistema castrante, fatigado, indeseable, pero no tenemos con qué sustituirlo. El fin de la Guerra Fría dio fin a la rivalidad ideológica Este-Oeste. En su lugar, aparecieron las pugnas religiosas y raciales ocultas por la Guerra Fría. Pero el sistema lo absorbe todo: la riqueza del Occidente, el trabajo migratorio desprotegido, la pobreza del sur, incluso, al cabo, el fanatismo religioso. Fatiga: más y más trabajo, para no perecer. Más y más trabajo, para no pensar.

Se acabaron las utopías. Todo es virtual, el dinero como el amor. La nueva solidaridad significa el abandono de la cólera, no tener cólera hacia los demás, y no saber dirigir la cólera más allá de nuestro propio aislamiento. Chocamos con otros. Caemos. Nos levantamos. Volvemos a caer. La libertad es una ilusión: somos libres sólo para escoger uno entre varios productos. Somos libres para votar a fin de no perder lo que ya poseemos. Somos libres para publicitarnos a nosotros mismos vía el Facebook y adquirir ahí amigos, no reales, sino virtuales.

La cólera de Falk Richter y Anouk van Dijk parece dirigida al hecho de que nada cambia, por más esfuerzos que se hagan. Todo, hoy, sigue igual, a menos que estalle la Bomba H. El egoísmo, el individualismo y el narcisismo gobernarán nuestras vidas, nuestros amores y amistades, nuestro trabajo. ¿Qué hay, entonces? La respuesta es la puesta en escena que estamos viendo en el patio del Liceo Saint-Joseph de Aviñón. El trabajo visible, abierto, de un grupo de actores y danzantes, que no repiten exactamente la obra llamada Trust, sino que la improvisan, se niegan a encerrarla en un texto previo, rehúsan el texto sagrado, recogen el trabajo de los ensayos...

¿Es bastante? Es decir: ¿crear la obra es, aunque inútil, la única respuesta?

Salgo con mi mujer a las calles de Aviñón. Entramos a Gardenia, una obra sobre la soledad del cabaret. Vemos Cabra, en la que una sola actriz, mitad niña, mitad animal, vive la noche del lobo y prefiere ser devorada que regresar al establo. Vemos un espectáculo que mezcla sin discriminación al fútbol, a Madonna, al barroco, a un travesti humillado.

Y desembocamos en México, en La casa de la fuerza, en la que tres mujeres viajan a Ciudad Juárez para ser asesinadas. Es Chejov para el siglo XXI: "Pornografía del Alma", dice la actriz española y directora de la obra, Angélica Liddell.

Alemania, año cero. ¿México, año cero?

(El País/Madrid)

Los muertos de Caracas y la risa del presidente de Telesur



¿De qué habla Briceño León?

El patético ensayo general desplegado por el funcionario Izarra ante las cámaras de CNN para representar el personaje de Chávez ha competido en interés con lo dicho en ese espacio por el sociólogo Roberto Briceño León. La atención prestada a la caracterización del llanero sancochero, expresada en carcajadas de alcaraván y la reiteración de apelativos confianzudos como "compadre" y "hermano", ha superado lo relevante, que son las graves declaraciones del académico.

Anotemos, pues, de qué habla Roberto Briceño León.

El entrevistador recordó que Briceño había escrito en este diario que no tenía dudas de que Caracas es la ciudad más violenta del mundo. Y que la tasa de homicidios de Venezuela, una de las más altas de la región, es de 70 por cada 100.000 habitantes. El ancla de CNN quiso saber de dónde había obtenido Briceño esos datos; y éste explicó que tanto la tasa mencionada como la que recoge que Caracas tiene una tasa de homicidios de 200 por cada 100.000 habitantes, provienen de la Encuesta de Victimización, realizada este año por el Observatorio Venezolano de Violencia, cuyo informe definitivo todavía no ha concluido. "Puede resultar una exageración --admitió-- pero los datos que tiene el Gobierno son todavía peores".

Un cuadro del Cicpc indica que en 1999 hubo en Caracas 1.905 homicidios; y 6.583, en todo el país. Mientras que en 2009, se registraron 2.897 homicidios en la capital; y 16.094 en la totalidad del territorio.

Según esa misma fuente, en 2005, año de notable bonanza económica y reducción de la pobreza en los hogares, debido a los excepcionales recursos provenientes del petróleo, hubo en Caracas 1.975 homicidios, y 11.313 en todo el país.

Y en 2006, 2.301 homicidios en este valle; y, en la suma nacional, 13.382. Queda con esto abatida la tesis del funcionario Izarra, quien, en una pausa de la rochelita, culpó a la pobreza de la violencia.

En febrero de 2010 se divulgó el informe del OVV correspondiente al pasado. Roberto Briceño León dirigió este estudio, que daba cuenta de 16.047 homicidios en Venezuela en 2009. Obsérvese que, efectivamente, es un poquito menor a la del Cicpc. Pero registraba un alza espantosa frente a los 14.589 de 2008. El documento, titulado Una Década de Impunidad en Venezuela (19982009), señalaba la impunidad y la corrupción como principales causas de esta tragedia: entre 1998 y 2009 se perpetraron 123.091 homicidios. Y 91% de esos crímenes no derivó en ninguna detención. "Con Chávez se triplicaron los homicidios", de eso habla Roberto Briceño León.

Que "Caracas es, con creces, la capital más violenta de América Latina", ya lo había establecido el mismo catedrático, como parte del equipo que integra el Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), autor en conjunto del libro Inseguridad y violencia en Venezuela - Informe 2008 (Editorial Alfa, Caracas, 2009). "Cuando se alcanzan las tasas de homicidios, como las de Venezuela, estamos hablando no de enfermos aislados, sino de una epidemia. Hace unos años, Venezuela no aparecía en los anales de violencia y hoy en día es, junto con El Salvador, uno de los dos países más violentos de América Latina".

"En Venezuela --dice Briceño León-, el período 2007--2008 estuvo marcado por un notable incremento de ingresos petroleros y de homicidios. En este corto tiempo, el país tuvo riqueza y asesinatos como nunca antes. Entre 1998 y 2008 los precios del petróleo se multiplicaron por 12 y el número de homicidios, por 3".

La tasa de homicidios a escala mundial --explica el informe Lacso 2008-- es de 8,8 muertes por cada 100.00 habitantes, muy inferior a los suicidios (14,5). Algunos países duplican la tasa mundial; en este grupo se encuentran Brasil y México (pues Venezuela, que hasta comienzos del nuevo siglo formaba parte de ese grupo, ahora está en el siguiente, el de los que triplican la tasa mundial). En el grupo de los que triplican la tasa de homicidios, además de Venezuela, está Colombia, que tiene una guerra interna; y El Salvador, que la tuvo.

En Venezuela, el homicidio es la primera causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 24 años de edad. Y, si bien no hay estadística disponible sobre la condición social de las víctimas de homicidios, los estudios muestran que la mayoría de los muertos los aportan los pobres. De eso habla Briceño León.

(El Nacional/Venezuela)

El silencio

A mí tampoco me gusta esa primera página. La foto me resultó feroz, desagradable. Su tamaño, ocupando casi todo el territorio del papel, era una experiencia demasiado agresiva para abrir la mañana de cualquier viernes.

Pensar que fue una reacción exasperada ante la risa de Andrés Izarra puede ser una posible interpretación del hecho. Ciertamente, la actitud del presidente de Telesur fue indignante. Pero también él mismo se puso en ridículo. Su intervención fue un artificio patético, una actuación fallida, que lo dejó bastante mal parado ante los ojos de la audiencia. Ofrecer una risa burlona en vez de un argumento no te presenta como alguien astuto sino como un imbécil.

Al día siguiente, ese mismo público que escuchó a Izarra diciendo ja-ja-ja, observó desconcertado cómo una bala perdida sacó del Mundial de Beisbol Femenino al equipo de Hong Kong. La inseguridad social no tiene casualidades sino estadísticas.

Tiendo a pensar, más bien, que esa perturbadora fotografía es un síntoma. Evidencia por un lado nuestro asfixiante clima de polarización y, por otro, la terrible falta de transparencia a que estamos sometidos. Quizás, la foto de la morgue, colgada en la primera página de un periódico, sólo puede ser ponderada con su complemento, con la otra versión de la realidad: el silencio. Con lo que el poder minimiza o, simplemente, no muestra. Con lo que elude, evade o distrae. Con el relato en el que nunca aparecen nuestros muertos.

Repiten que la violencia en Venezuela es un invento mediático pero, al mismo tiempo, afirman que esa violencia ­que por cierto no existe­ no es una responsabilidad de ellos sino del gobierno anterior, de la república anterior.

Repiten que la inseguridad es una fantasía magnificada, un plan del imperialismo para tumbar al Gobierno; pero al mismo tiempo prometen que esa inseguridad, que por cierto sólo es puro saboteo de la oposición, desaparecerá dentro de veinte años. Este es el único gobierno del planeta cuyos errores suceden siempre hace dos décadas y cuyas promesas se cumplirán siempre dentro de dos décadas.

Cualquier cuestionamiento no tiene, ni siquiera, tiempo.

Lo más insólito, sin embargo, son los señalamientos que desde el oficialismo se les hace a los medios y a los periodistas que se atreven a disentir: se les acusa, ni más ni menos, de hacer política. Es incomprensible que un proceso que ha defendido y promovido la politización de los ciudadanos y de las instituciones, aparezca ahora espantado, como una sifrina histérica, en plan de ¡Ay! ¡Fo! Están haciendo política! El poder pretende que quienes piensan distinto sean asépticos, educativos; mientras, el gran monopolio de medios que controla dispara sus mensajes. Basta ver un micro llamado Quinta Columna, que se transmite por el principal canal del Estado. Es un mensaje belicista, lleno de imágenes de guerra, que contagia rechazo y odio hacia los venezolanos que pensamos de manera diferente. Para el Gobierno, la diversidad es un problema militar.

Todo es parte del mismo proceso. Vivimos en un país donde cada vez hay más propaganda y menos información. Es cierto. Pero también es verdad que, cada vez más, somos una sociedad supeditada al control oficial sobre lo que se puede o no se puede decir, sobre lo que se debe o no se debe saber.

El silencio también es una forma de dominación, de exclusión. ¿Existe algún dato oficial, reciente y estadísticamente probado, sobre la inseguridad en Venezuela? No. Al parecer, las últimas cifras son de 2005. Desde hace ocho años está cerrada la sala de prensa que ofrecía informaciones sobre el tema.

Del resto, sólo queda una declaración de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional reconociendo que en el país existen entre 8 y 10 millones de armas ilegales.

Nada más. De ahí en adelante, el Estado venezolano no tiene nada qué informar.

Contesta las preguntas, satanizándolas. El Gobierno actúa como si la transparencia también fuera un enemigo.

Por eso se da la rápida decisión judicial que prohíbe a todos los medios publicar imágenes de tipo violento durante las próximas semanas. Más allá, incluso, de crear una nueva ventaja electoral, nos encontramos ante un poder que no tolera lo que no controla; que se empeña en imponernos una única versión de lo real.

Un único cuento, una única fotografía.

Ahí está la diferencia. Desde las páginas de este mismo periódico, yo puedo escribir mi desacuerdo con la portada del retrato de la morgue.

Y aun así, me gusta mucho menos la censura, promovida o impuesta. Más violento y pornográfico es el silencio.

(El Nacional/Venezuela; el autor es escritor y guionista venezolano))

"¡No pasarán!" - Hugo Chávez en campaña electoral

Estamos enrumbados en marcha hacia el socialismo y nada ni nadie podrán apartar a nuestro pueblo del camino que ha elegido. Así lo demuestran los hechos y resultados positivos de todos estos días.

La podrida burguesía venezolana hizo todo lo posible para que llegáramos al mes de agosto en medio del caos. Desde el año pasado vienen montados en ese plan, pero ya transcurrida más de la mitad del mes de agosto, sus pretensiones están más que lejanas: la férrea voluntad de un gobierno y un pueblo, como un solo hombre y una sola mujer, han hecho trizas todos los planes que, siguiendo los dictados del imperio, la quinta columna venezolana ha pretendido ejecutar.

(...)

el sábado 21 estuvimos en la bella Barinas, epicentro de mis recuerdos, juramentando 4.273 Patrullas Bolívar 200, 854 Unidades de Batalla Bolívar 200, para un total de 213.650 patrulleros y patrulleras de todo ese inmenso llano de Juan Parao.

Es la gran maquinaria roja, ya en plena fase de despliegue, entrando a la batalla, que será memorable.

Todo aquel, toda aquella que ame de verdad a la Patria, tiene la obligación suprema de sumar todos sus esfuerzos en aras del objetivo patriota del 26 de septiembre: ¡Demoler a esa oprobiosa quinta columna que pretende adueñarse de la Asamblea Nacional para desestabilizar el país y acabar con la Revolución!

¡No pasarán!
¡Patria socialista o muerte!
¡Venceremos!

(Fragmentos de
"Las líneas de Chávez # 86")

Quien no cosecha a tiempo pierde todo

A Rodolfo Parker lo considero mi amigo. Es por eso que me atrevo pedirle que no vuelva a postularse como secretario general del PDC.

Rodolfo Parker se ganó mi respeto por la forma cómo rescató y reconstruyó el PDC, hecho pedazos por toda una sucesión de oportunistas, desde los ‘históricos’ y ‘herederos’ de Duarte hasta sinvergüenzas como Ronald Umaña y René Aguiluz.

Se ganó mi respeto por la forma cómo abrió la Democracia Cristiana hacía personajes de la izquierda democrática como Ana Guadalupe Martínez, Carlos Molina (el alcalde del puerto La Libertad), el dirigente santaneco Orlando Mena, Sebastián Alejo y otros...

Se ganó mi respeto por la manera cómo abrió espacio para la juventud, con el resultado que hoy el PDC cuenta con el contingente de profesionales jóvenes más consolidado y prometedor de todos los partidos salvadoreños.

Rodolfo Parker es de la gente excepcional, con los cuales no cuesta mantener amistad a pesar de discrepancias de carácter ideológico y político. Nunca he compartido con Rodolfo Parker su conservadurismo religioso, pero esto nunca nos ha impedido mantener la relación de respeto. Esta relación resulta aún más sólida y valiosa debido al hecho que en tiempos de guerra estuvimos en campos opuestos, él como asesor del alto mando militar, yo como asesor de la dirigencia del ERP. Lo que nos unió –como a muchos otros salvadoreños– fue la experiencia compartida dentro del proceso de paz.

Es por esto que, a pesar de muchos errores que cometió (sobre todo el reclutamiento de figuras de dudosa reputación como Will Salgado, Francis Zablah, “Chicho”), siempre he defendido a Rodolfo Parker, cuando fue sujeto de ataques viscerales de parte de muchos, incluso muchos de amigos míos, tanto en el CD como en el gremio periodístico. Lo seguiré haciendo, porque estoy convencido que es un hombre honesto y decente.

Habiendo dicho todo esto, voy a explicar porqué pienso que Rodolfo Parker debería renunciar a la dirigencia de su partido. Debe apartarse, porque es insostenible e inaceptable su posición frente al fallo de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que declara inconstitucional la prohibición de candidaturas independientes y las listas cerradas para diputados. Es dañino para su partido y para la democracia. Rodolfo Parker se ha metido en un callejón sin salida, agarrando un berrinche irracional con los magistrados de la Sala, acusándolos a violar la Constitución, y promoviendo la idea que la Asamblea no debería acatar el fallo. Esta es una posición inaceptable para el dirigente de un partido democrático.

No entiendo porque Rodolfo Parker tomó el fallo de la Sala como un ataque personal. Tal vez sea porque ha tenido un papel clave en las complicadas negociaciones que llevaron a romper el empate y elegir a los nuevos magistrados. Tal vez sea porque Parker se sienta defraudado por los magistrados, ya que él ayudó a convencer a ARENA a que pierda el miedo a tener magistrados independientes y de corte progresista.

Tal vez la actitud irracional de Rodolfo Parker se explica porque el fallo explícitamente parte de una profunda crítica a la manera cómo las cúpulas partidarias (incluyendo el PDC) han manejado el control sobre la selección de las candidaturas y, por ende, sobre los diputados.

Pero es una crítica fundamentada y constructiva. No atenta contra la institucionalidad de los partidos políticos, sino contra los abusos que han provocado la erosión de la confianza de los ciudadanos en los partidos. Atenta –esto sí– contra el poder y control absolutos de las cúpulas partidarias. Abre el camino a la democratización de los partidos. Obliga a tomar este camino.

Quien se opone, de esta manera tan irracional como lo hace Rodolfo Parker, al fallo de la Sala y sus consecuencias para los partidos, se vuelve obstáculo para el fortalecimiento de la democracia representativa. La reforma política (incluyendo las reformas electorales que emanan del fallo de la Sala; la ley de partidos políticos; la implementación de primarias para definir candidaturas) es instrumental para la defensa de la democracia contra las tentaciones del populismo y del autoritarismo disfrazado de ‘democracia directa’.

Quien se vuelve obstáculo en el proceso de la reforma política, debe apartarse y dar espacio a nuevos liderazgos aptos y dispuestos a conducir a los partidos en el camino de la transparencia y la democracia interna. Rodolfo Parker ha construido, dentro y alrededor de la Democracia Cristiana, estos nuevos liderazgos. Ha creado las condiciones para un relevo no traumático, sino constructivo. Es la hora de cosechar los frutos de todo este esfuerzo de rescatar a un partido que hace pocos años ya estaba en coma. De esta manera, la Democracia Cristiana podría jugar un papel importante en las batallas políticas que se avecinas: las batallas históricas para defender la democracia por la vía de la reforma.

¿Es muy duro que le pido a Rodolfo Parker que renuncie de su cargo como secretario general del PDC? Bueno, más que la renuncia le estoy pidiendo dar paso al relevo generacional y político en su partido. Relevo que, de paso sea dicho, también es urgente en ARENA y el FMLN. Tal vez aún más.

(El Diario de Hoy)