Carta a los diputados

Estimados amigos:
 

Gracias por quitarme lo de la cárcel por estar jodiendo a funcionarios públicos en mis cartas. Ya que cambiaron el Código Penal y sustituyen cárcel por multa, mis cartas en Más! pueden llevar aún más picantillo. O más bien, para quedarme con la imagen que usa nuestro señor presidente, ahora este servidor de tragos las servirá aún más amargos.

De cualquier manera nunca le hice caso al peligro que alguien a quien criticaba me demandara para mandarme al bote. Confío que en este país creemos firmemente en el dicho “quien se enoja, pierde”, y que además hasta los políticos y los jueces tienen un sano sentido de humor…

De todos modos, vengo del periodismo de guerra, donde todos los días arriesgábamos nuestro pellejo. Siempre es bueno que hayan quitado esta amenaza a la libertad de expresión, y para todos parejos: periodistas, políticos, editores y ciudadanos. Cada milímetro más de libertad es ganancia.

Lo que no entiendo es cómo en la nueva versión del Código Penal que ustedes aprobaron se metió una sanción tan aberrante como la “inhabilitación de ejercer el periodismo”. El Estado no puede inhabilitar el ejercicio de una profesión como la nuestra, que gracias a Dios no es sujeto a licencias, permisos o regulación del Estado. El Estado puede retirar el permiso a un médico por mal praxis, a un motorista por temerario, a un auditor por estafa… Pero jamás a un periodista o escritor.

Por suerte no vivimos en un país donde los periodistas necesitan una licencia del Estado para escribir. Si no hay licencia, tampoco la pueden condicionar ni retirar. 

¿De dónde viene este concepto de “inhabilitación” de un derecho fundamental de la Constitución?
En muchos países (y aquí hace no tanto tiempo) los periodistas prefieren morirse o ir a la cárcel antes de desistir de su derecho de expresarse. Así lo prefiero yo. Todo menos ahuevarse y callarse. Está bien cambiar cárcel por multa. Pero no me vengan con cárcel por silencio.

Ya lo aprobaron. Como tantas leyes mal hechas. Tal vez el presidente vete esta parte. Por Dios, ¿en manos de quién pusieron la libertad de expresión?

Saludos enojados de Paolo Lüers
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Carta a los guerreros guanacos

Queridos jóvenes de nuestra selección de fútbol de playa:


El Salvador ha sido famoso en el mundo por sus guerrilleros con causa y luego por sus pandilleros tatuados que siembran violencia sin causa.

Hoy nuestro país es famoso por ustedes, que demuestran que aquí hay guerreros que desafían la pobreza y muestran al mundo la cara salvadoreña detrás de tanta noticia de violencia. Hoy ustedes, los guerreros de la playa, le robaron cámara y titulares a los pandilleros. Mientras ‘la Selecta’ del fútbol profesional, con todos los recursos a su disposición, sigue escribiendo capítulos tristes de mediocridad, corrupción y falta de audacia, ustedes fueron a Italia al mundial de fútbol de playa, con escasos recursos, pero con ánimo de guerreros – y derrotaron a Argentina. Están entre los 8 mejores del mundo.

¡Qué lección están dando ustedes al país!, y a un gobierno que gasta millones en campañas de publicidad, pero se pone tacaño a la hora de apoyar a los pocos que pueden cambiar esta fatal percepción que aquí todo es violencia, que aquí los pobres no tienen otra opción que delinquir… Y sobre todo la más fatal de todas las percepciones que nos paralizan: que aquí no vale la pena guerrear, que aquí no hay jóvenes con iniciativa, que aquí todo termina en mediocridad y corrupción.

Mientras el gobierno y todos nosotros permitimos que una de las más bellas playas del país –el Tamarindo- se haya convertido en tierra de nadie o más bien tierra de pandilleros, unos pescadores de otras playas demuestran al mundo y al país lo contrario. ¡Gracias por esta lección!

No importa que ganen o pierdan los siguientes partidos, ustedes ya vencieron. Ya cumplieron su misión de guerreros guanacos.

Algunos aquí estamos jodiendo que el subsidio que ahora están quitando a los buseros que no cumplen su obligación de servicio lo den a ustedes - y al deporte en las escuelas y las comunidades. Esto hay que convertirlo de broma en realidad. Se lo han ganado.

Saludos y abrazos, Paolo Lüers
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Columna transversal: Un periódico que sorprende

Aprovecho el lanzamiento del nuevo diseño de El Diario de Hoy para hacer algunas reflexiones sobre este periódico. 

Durante la guerra, visto desde las montañas de Morazán, El Diario de Hoy me parecía como el adversario a vencer. Más que el siempre mediocre aparato de propaganda oficial del Gobierno y de la Fuerza Armada, para nosotros en Radio Venceremos la contraparte a contradecir y a derrotar en la batalla por la opinión pública era El Diario de Hoy. Incluso desde este punto de vista de la confrontación, reconocimos en El Diario de Hoy una cualidad que no tenía ningún otro medio: no era oficialista, no era gobiernista, no era propagandista, sino era la auténtica expresión del sentir de un sector de la población salvadoreña opuesto a nuestro proyecto político, pero también opuesto a la corrupción de la administración Duarte y su total sumisión a los Estados Unidos.

El Diario de Hoy defendía principios --para mi criterio equivocados-- y no políticas oficialistas. Por esto, en esta batalla por los corazones y mentes de la población (como se describe el componente ideológico y mediático es tan importante en este tipo de guerras), el adversario a confrontar era El Diario de Hoy.

Nunca me imaginaba que un día iba a escribir en este periódico. Mucho menos que iba a formar parte de un Consejo Editorial convocado por la siguiente generación de la familia Altamirano, para acompañarlos en el proceso de modernización del periódico que heredaron y que quieren convertir en un medio abierto que refleje la pluralidad, los debates, los sueños de los salvadoreños. Tengo que decir que no fue la amplitud mía que produjo la sorpresa de verme en el Diario, sino la audacia y la amplitud de los que hoy dirigen El Diario de Hoy. Fue idea e insistencia de Fabricio Altamirano que yo tenía que desarrollar mi potencial como voz crítica y polémica dentro del Diario.

Lo que me motivó a aceptar, a pesar de muchas dudas, esta invitación --a escribir con independencia y luego a aportar a la transformación del periódico dentro de su Consejo Editorial-- fue la vocación histórica de independencia e incluso irreverencia ante los gobiernos de turno, que este medio ha mantenido en los 75 años de su labor. Mi decisión de aceptar el reto no la tomé en base de coincidencias ideológicas, sino porque precisamente nadie me pidió coincidencia ideológica. Lo que nos une en el Consejo Editorial no es coincidencia ideológica, sino coincidencia en principios básicos: la independencia del periódico, la apertura a un debate plural, la defensa de la libertad de expresión. Contra quien sea que gobierne.

¿Qué tiene todo esto que ver con el rediseño del periódico? Mucho. Detrás de esta nueva vestimenta hay una concepción editorial: Acercar al periódico a la sociedad, hacerlo más accesible no sólo al lector, sino al ciudadano que busca expresarse. Esto tal vez no se refleje en las primeras ediciones. No puede reflejarse inmediatamente. Porque no será resultado sólo de la aplicación de un nuevo concepto visual. Será resultado de la aplicación consecuente de un redefinido concepto periodístico. 

Los diseñadores ya cumplieron. Ahora los que escribimos, redactamos, editamos, definimos temas, desarrollamos métodos periodísticos tenemos el reto de cumplir. ¿Cumplir qué? Para mi criterio --y por esto apuesto a este proyecto editorial-- se trata del compromiso de convertir El Diario de Hoy en un medio capaz de defender principios. No --¡nunca!-- los principios de un partido o de un sector poderoso de la sociedad, sino defender los principios de la libertad de expresión, de la democracia con reglas claras y confiables, de la pluralidad y de la tolerancia.

Sólo cuando los que llenamos este periódico con ideas, información, debates, críticas y propuestas cumpliremos este compromiso de manera consecuente, incómoda y creativa, este nuevo diseño cumplirá su ambición de ser la cara de un periódico moderno y abierto que jamás se calla ante el poder.

(El Diario de Hoy)

Áreas naturales desprotegidas


La realidad es clara, estamos en el proceso más grande de desprotección de la historia de El Salvador. No podemos seguir dejando pasar esto. Vamos por partes. El sistema de áreas protegidas de El Salvador siempre ha sido deficiente, si no fuera por ONG como SalvaNATURA, el trabajo que antes hacía FIAES y la dedicación de algunas organizaciones como PRODETUR-Perquín, no existiría ni rastros de nuestro sistema. El trabajo del MARN en cuanto a las áreas protegidas ha tenido sus días de gloría y sus grandes retrocesos. Pero nunca había estado como está ahora.
El franco desinterés de las autoridades del MARN refleja una miopía y conceptos arcaicos de la conservación del territorio, el ministro y viceministra de Medio ambiente han llegado a calificar como un "estorbo" la gerencia de áreas naturales protegidas. Tienen la idea que las áreas protegidas excluyen a las personas, esto es un pensamiento de 30 años atrás. Tienen la idea que no hay que proteger a las "joyas de la conservación" sino que a todo el territorio, tienen la idea que si no se protege el todo no se protege una parte.
Este tipo de pensamiento se disfraza bajo el concepto de una "aproximación ecosistémica", la cual en teoría es muy buena, pero en la práctica se necesitan acciones de la biología de la conservación. Esto es como el ejemplo de un grupo de personas en un cuarto escuro, tocando distintas partes de un elefante, ninguno podrá comprender que se trata de un elefante, tenemos que ver la película completa. Esta película es la "aproximación ecosistémica", la visión completa (holística).
Años de desarrollar y aplicar este concepto han hecho concluir a las principales mentes conservacionistas del mundo, como el Dr. Miguel Delibes, que si no van acompañadas de acciones directas sobre las partes del elefante y este está enfermo, pues no se cura. Si a nuestro elefante no le cuidamos los dientes le darán caries, por más que podamos comprender el sistema completo y el hábitat del elefante, si no le curamos las caries, perderá los dientes. Si no tenemos acciones puntuales sobre problemas puntuales, la gran película no nos sirve para solucionar los problemas de la conservación de la biodiversidad.
Aunque el concepto de nuestras autoridades sobre una aproximación completa al paisaje suena interesante y moderna, es un concepto arcaico y totalmente superado. Hay que tener esta visión, pero no podemos dejar de tener acciones sobre las joyas de la corona, sobre las áreas protegidas. Estas estrategias tienen que ir de la mano. Si no, podemos quedarnos sin el plato y sin la sopa.
Y es que no sólo es una visión arcaica, sino que con sus hechos los sustentan. El financiamiento que otrora FIAES daba a un grupo de ONG para manejar áreas protegidas, lo han reorientado, esto ha dejado sin empleo a decenas de guardaparques. La gerencia de áreas protegidas y su personal lo siguen paseando de edificio en edificio, de dirección en dirección, un día es parte de Patrimonio Natural, el otro día es Observatorio Ambiental y ahora es Gobernanza y Participación Ciudadana, mañana quién sabe.
Proyectos como PACAP financiado por el GEF y Banco Mundial, han estado en el olvido y no han podido cumplir con sus metas, USAID ha invertido una fuerte cantidad de dinero en la zona de Ahuachapán y Sonsonate, los mismos donantes luego lo intentaron con Montecristo sólo para toparse con el desinterés de las autoridades ministeriales. Brillantes esfuerzos técnicos no pueden solucionar los problemas si no hay una dirección adecuada.
Nuestras autoridades se equivocan cuando no hacen caso a las súplicas de gente como el Dr. Francisco Serrano, que nos insiste en las grandes dificultades que está pasando el Parque Nacional El Imposible. Se equivocan cuando no dan apoyo a gente íntegra como PRODETUR-Perquín, quienes con su esfuerzo e interés han construido el área natural protegida de Río Sapo. Se equivocan si creen que los esfuerzos en la reserva de la biosfera Jiquilisco o Apaneca-Ilapatepec no importan. Son precisamente territorios como las reservas de la biosfera las que nos tienen que demostrar cómo la convivencia entre hombre y naturaleza es posible. Pero estas reservas de la biosfera no son nada sin sus áreas núcleo, estas áreas deberían de ser nuestras áreas protegidas.
El desinterés en las áreas protegidas es tanto que desde principios de agosto no hay gerente de áreas protegidas, y si no fuera porque existe la Ley de áreas naturales protegidas, apuesto a que ya no tendríamos ni siguiera esta gerencia. Es una vergüenza que el Gobierno del cambio sea el que vino a desmantelar el pobre y penoso sistema de áreas protegidas. Con lágrimas en los ojos de frustración veo cómo destruyen el trabajo de generaciones de conservacionistas. Y es que no me lo puedo creer, que la primera vez que tenemos un ministro que es un experto en medio ambiente, sea la creación del sistema de áreas naturales desprotegidas.
Publicado en El Diario de Hoy Martes 6 de Septiembre

Carta a los lectores que me han mandado cartas a los pandilleros

Estimados amigos:
 

En este espacio publiqué varias cartas que ustedes me han mandado, haciendo eco a mi llamado de expresar su propia experiencia en las comunidades afectadas por el cáncer de la violencia. Estas cartas expresan la frustración de vivir bajo el miedo, y aprovechan la oportunidad de decirles a los pandilleros lo que no les pueden decir en la calle: ustedes no son machos, sino cobardes. No defienden al barrio, sino lo destruyen…

Me parece importante que se exprese el rechazo de la mayoría contra la minoría violenta y su régimen de terror. Es necesario que no nos olvidemos que incluso en los barrios más violentos es una minoría que está delinquiendo, asesinando, extorsionando. El problema es que el miedo y la falta de respaldo efectivo por parte del Estado no permiten que la mayoría se exprese, se movilice y se organice para defender sus barrios.

Esto causa un enorme frustración – y nueva violencia. He recibido docenas de cartas que expresan el odio que nace de la impotencia. Cartas que no voy a publicar, llenas de fantasías de violencia como respuesta a la delincuencia desbordada. Cartas de ciudadanos que no ven otra salida que el exterminio, la limpieza social, la revancha. Gente que extraña la Guardia Nacional, la pena de muerte, los escuadrones de la muerte… Cartas tristes.

A todos que me hicieron llegar estas cartas llenas de odio y fantasías de violencia justiciera, les tengo que decir que su medicina es peor que la enfermedad que quieren combatir. La única cura posible es la ley, el estado de derecho – y la organización ciudadana para exigir que el Estado, el gobierno, la policía, las fiscalía y los jueces hagan valer la ley.

Cualquier otra medicina nos terminará matando, como sociedad. 

Voy a seguir publicando cartas de ciudadanos que quieren expresar su indignación sobre las pandillas que les roban sus barrios, sus calles, sus parques, y sus escuelas, su tranquilidad, su calidad de vida. Pero no las cartas que incitan a más violencia.

Gracias a todos que me han confiado para expresarme sus frustraciones y propuestas respecto a la violencia que viven diariamente. Este periódico está a su disposición.

Saludos, Paolo Lüers

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