Carta a los magistrados de la Sala: No se dejen ahuevar por las turbas

Estimados amigos:
Hemos visto que el FMLN está movilizando a sus turbas para interferir en su trabajo en el interior del país. ‘Turbas divinas’ las llaman en Nicaragua, donde el FSLN las usa para intimidar a opositores y movimientos ciudadanos que se atreven a protestar contra la sabias decisiones de sus majestades Daniel&Chayo.

Como en Nicaragua la pareja presidencial ya ejerce el control total de la Corte Suprema (y de todas las demás instituciones), allá las turbas no tienen que molestarse a fregar a los magistrados. Sin protección de una justicia independiente, los ciudadanos son los blancos. Aquí, no han logrado eliminar la independencia de la justicia – y la culpa la echan a ustedes. Con razón.

También hemos visto los videos y las fotos de la PNC tranquilamente observando los retenes que las turbas les ponen a ustedes, sin intervenir. O sea, sin aplicar la ley, sin garantizar que ustedes puedan cumplir su mandato constitucional.

Entonces, ¿qué hacer? Entiendo que ustedes no quieren confrontación, y por esto no quieren obligar a la PNC a abrirles el paso. Respeto esto. Pero algo hay que hacer.

Entiendo también que los honorables embajadores de los países amigos están muy ocupados haciéndole barra al fiscal general, para no permitir que el FMLN lo intimide y deje de joder a Mauricio Funes. Entiendo. Sin embargo, si su compromiso es con la institucionalidad y la justicia en nuestro país, tal vez los embajadores deberían ampliar y profundizar su noble misión. Por ejemplo, vigilar que la fiscalía, en su labor de investigación y persecución del delito no se deslice hacía campañas populistas y la búsqueda de pre condenas; vigilar que la PNC no se politice; y no permitir que el FMLN movilice sus turbas contra la institución que hasta ahora es la única que consecuentemente ha actuado contra la corrupción, la impunidad y el manoseo a la Constitución: la Corte Suprema, con su Sala de lo Constitucional y su Sección Probidad.

Me encantaría ver a los amigos embajadores, así como posaron para la foto con Douglas Meléndez, acompañar a ustedes la próxima vez que tienen programado una actividad en algún lugar del interior que el FMLN considera “zona controlada”, donde según ellos no impera la ley sino el partido. Nada impide a los embajadores, así como algunos de ellos han acompañado al presidente en su ‘reality show’ sabatino del ‘Buen Vivir’, acompañar a los honorables magistrados de la Sala de lo Constitucional a Chalatenango o San Vicente a realizar sus jornadas de acercar la Constitución a la gente.

Bueno, y si esto no funcionara, o si no fuera suficiente para poner en su lugar a las turbas, siempre los ciudadanos los podemos acompañar. Basta que ustedes avisen adónde van a ir y a qué hora – y muchos ciudadanos con gusto los acompañaremos. Basta un aviso en las redes sociales, los hacemos virales y armemos una caravana que ninguna turba va a poder parar.

Esto no es un llamado a la violencia. Por lo contrario, sería un llamado a la acción cívica y pacífica. No puede ser que una minoría radicalizada y acarreada se siga imponiendo al Estado de Derecho. La gran mayoría de la ciudadanía de este país quiere que ustedes sigan haciendo su trabajo, sin intimidaciones, sin amenazas, sin bloqueos de ninguna índole. Igual que la gran mayoría quiere una fiscalía independiente e imparcial, y que los jueces en todo el país trabajen sin interferencia.

Interferencias hay de todo tipo: mediante sobornos y otras formas de corromper, pero también mediante amenazas o descalificaciones sumarias, hablando de “clicas” en el sistema judicial, siempre cuando una resolución no responde a la presión de los fiscales o al clamor popular…

Así que, ustedes decidan cómo defenderse de las turbas, pero lo que no pueden hacer es ahuevarse y dejar de cumplir sus misiones.


No están solos. Saludos,

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Vea un comunicado de FUSADES y otras organizaciones civiles sobre el tema:
Alto a la ofensiva política contra la Sala de lo Constitucional


(MAS!/EL DIARIO DE HOY)


La diferencia entre asilo político y santuario para maleantes

Daniel Ortega y Mauricio Funes se están paseando en una institución muy noble: el asilo político que países democráticos conceden a los perseguidos por regímenes autoritarios y represivos.

El asilo político tiene una honrosa tradición en América Latina. Costa Rica acogió a los nicaragüenses perseguidos por Somoza, a los chilenos expatriados por Pinochet, a los argentinos reprimidos por la junta militar – y a nuestros hermanos salvadoreños que huían de escuadrones de la muerte: Rubén Zamora, don Fabio Castillo, Manuel Ungo entre ellos. Lo mejor de la historia de México y Venezuela está relacionado con los republicanos españoles que llegaron a estos países luego del triunfo de Franco; y con los miles de intelectuales del Cono Sur que acogieron en los años de las dictaduras militares.

Francia y Checoslovaquia dieron generosamente asilo político a intelectuales, artistas y científicos antifascistas que tuvieron que salir de Alemania y Austria – y cuando Hitler ocupó estos países, fueron acogidos por Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, donde hicieron extraordinarios aportes a la cultura y academia. El cine de Hollywood tuvo un extraordinario auge con la llegada de profesionales y artistas que huían de la barbarie nazi. Igual la ciencia, la literatura, el teatro, la medicina…

La historia del asilo político es a la vez historia del intercambio cultural, de la globalización del pensamiento, de la libertad de expresión y de las universalidad de las artes.

La figura del asilo político de Mauricio Funes bajo las faldas del clan Ortega es un insulto para los perseguidos políticos que tuvieron que salir al exilio, pero igualmente para los gobiernos y sociedades que los acogieron. Es un insulto para los esfuerzos extraordinarios que líderes como Angela Merkel, pagando un gran costo político, están haciendo hoy en día, abriendo las fronteras de Alemania para los refugiados de países destruidos por guerras y terrorismo, como Siria o Afganistán.

Lo que Funes consiguió en Nicaragua no es asilo político, de ninguna manera. Es otra cosa: es santuario o ‘safe heaven’, que repúblicas bananeras y dictaduras siempre han otorgado a maleantes, mafiosos, ex dictadores, y terroristas.

La Cuba de Batista acogió a capos de la mafia y de otras organizaciones del crimen organizado perseguidos por la justicia en Estados Unidos: Mayer Lanski y Lucky Luciano solo son los más prominentes.

La Cuba de Castro echó a la mafia, pero dio santuario a la ETA y narcos latinoamericanos. En la Libia de Gadafi encontraron protección y apoyo asesinos como Carlos “El Chacal” y Idi Amin, ex dictador de Uganda.

Los jefes de los carteles colombianos encontraron santuario en la Panamá de Noriega y en la Nicaragua sandinista.

Es en esta macabra tradición que Mauricio Funes se enmarcó cuando decidió ‘asilarse’ en Nicaragua – no en la noble tradición de los luchadores por la democracia que tuvieron que salir de sus patrias y encontraron asilo político en las sociedades abiertas de la Venezuela pre chavista, en Costa Rica, en México y en España.

A diferencia de los asilados que dieron aportes intelectuales, profesionales y creativos a los países que los acogieron, Mauricio Funes no va a aportar nada a Nicaragua. ¿Qué bueno va a contribuir Funes a Nicaragua con la tal ‘consultoría profesional’ que dice ejercer en Managua? ¿Qué conocimientos y cualidades tiene Mauricio Funes, aparte de retórica izquierdosa combinada con dotes de vividor? La única cosa donde puede contribuir es en el mafioso y mentiroso imperio mediático de la familia Ortega. Se merecen mutuamente.

(El Diario de Hoy)

 

Carta al director de la PNC: Parte de guerra. ¿Misión cumplida?

Estimado Howard:
El 22 de agosto 2016, diste a conocer números muy interesantes – según vos sobre la eficiencia policial. Según yo, sobre el dilema de la PNC.

En lo que va del año han ocurrido 391 tiroteos entre policías y pandilleros en todo el país, según los registros de la Policía Nacional Civil (PNC). Durante estos tiroteos, la policía mató a 373 pandilleros y detuvo a 199. Tras los intercambios de disparos, 268 armas de distinto calibre fueron incautadas, según informó ayer el director de la PNC, Howard Cotto.” (LPG, 23 agosto 2016).
Analicemos tus cifras:
Tiroteos entre PNC y pandillas: 391
Pandilleros muertos: 373
Pandilleros detenidos: 199
Armas incautadas: 268
Cada tiroteo produjo un promedio de 0.95 pandillero muerto, pero en cada segundo caso no hubo ninguna detención. Quiere decir: Para matar, tu tropa es dos veces más efectiva que para arrestar. Es obvio: El objetivo prioritario de los operativos de la PNC ya no es, como dicta la doctrina de cualquier cuerpo policial, la detención del delincuente, sino su eliminación. Vos sos ex guerrillero igual que yo, y ambos sabemos que enfrentamientos que producen 2 veces más muertos que detenidos corresponden a operativos militares, no policiales.

Veamos las armas: La PNC mató a 373 pandilleros y detuvo a 199, lo que da una suma de 572 que en los 391 enfrentamientos cayeron en manos de la policía, muertos o vivos. Pero en los mismos incidentes, la PNC solamente incautó 268 armas. Es una relación sospechosa: ¿Con qué estaban atacando, peleando y defendiéndose los restantes 304 pandilleros que no andaban armados?
Esto nos lleva a otra interrogante: ¿Cómo sabemos que todos los 373 muertos y todos los 199 detenidos realmente eran pandilleros, aunque 304 de ellos no andaban armados?

Sería interesante poder profundizar este análisis. ¿A cuántas de los 199 detenidos luego los tuvieron que liberar por falta de pruebas contra ellos? ¿Y a cuántos del los 373 muertos definitivamente han podido vincular con una pandilla? Ambos sabemos que no existe guerra en la cual solamente mueren combatientes. Una gran parte siempre, en cualquier conflicto armado, son civiles. Es poco probable que en 391 enfrentamientos, ninguno de los 373 muertos hay sido un pobre cristiano que estuvo en el momento equivocado en el lugar equivocado.

Entonces habrá que preguntarte (y a Medicina Legal y FGR): Cada uno de estos 391 intercambios de disparos está siendo debidamente investigado, ejerciendo pruebas a todas las armas involucradas; haciendo obducciones a los fallecidos; recogiendo todos los elementos para poder reconstruir lo que pasó en este enfrentamiento? ¿Y si existen estas investigaciones rigurosas, por qué no se hacen públicas?

Lo que más me asusta no son las declaraciones y matemáticas tuyas. Mal o bien, como jefe tenés que mostrar la eficiencia de tu policía – aunque hay que dudar de qué eficiencia estamos hablando: ¿Eficiencia para proteger? ¿Eficiencia para detener? ¿O eficiencia para matar?

Lo que más me asusta es la actitud cínica de los hombres que dirigen esta guerra (luego de haber dirigido otra hace unas décadas). El presidente Salvador Sánchez Cerén declaró, en una conferencia de prensa, que el 33% de los homicidios registrados en marzo (481) fueron pandilleros que murieron en enfrentamientos con la PNC. Parece que no le perturba saber que ahora el Estado es el autor de 33% de las muertes violentas. Sólo le faltaba levantar el puño y gritar: ¡Misión cumplida! ¡Patria o muerte, venceremos!

Sé que todas estas preguntas que hago no son muy populares. Pero por lo menos en teoría periodistas y policías tenemos una cosa en común: no nos debería importar la popularidad.

Saludos,





(MAS!/El Diario de HOY)


Las acusaciones de evasión contra Berlarmino Jaime son calumnia

Varios personajes dentro del FMLN o afines a este partido han desatado una campaña, pidiendo la renuncia del magistrado Belarmino Jaime de la Sala de lo Constitucional, por presunta evasión de impuestos. La presidente de la Asamblea Legislativa, la diputada por el FMLN Lorena Peña, ha sido la más prominente vocera de estas acusaciones – y desde Managua, el luchador contra la corrupción Mauricio Funes…

Hoy salió publicado un comunicado, donde el hermano del ministro de Hacienda Carlos Cáceres, el abogado José Eduardo “Pino” Cáceres, rechaza estas acusaciones contra una empresa en la cual él forma parte de la Junta Directiva, pero no su amigo Belarmino Jaime.

 

 

José Eduardo Cáceres, conocido como Pino Cáceres, es hermano de Carlos Cáceres, el ministro de Hacienda de Funes y de Sánchez Cerén; así como de Gerardo Cáceres, quien durante años fue el principal operador político del presidente Funes y sigue asesorando a Hato Hasbún en la Casa Presidencial actual.
Pero esto no es lo que define a Pino Cáceres. Lo define su lucha contra la corrupción. Pino Cáceres es el exjefe de la Sección Probidad de la Corte Suprema de Justicia quien en 2005, para investigar las declaraciones patrimoniales de Francisco Flores pidió a los bancos información sobre cuentas y transacciones de los ex-funcionarios. Entonces, la Corte Suprema de Justicia, presidida por el magistrado Agustín García Calderón, tomó la decisión de quitar a la Sección Probidad el derecho de pedir información bancaria. Con esto quedó sin dientes la Sección Probidad – hasta que el año pasado la actual Corte Suprema le volvió a dar a su Sección Probidad las facultades necesarias para investigar las declaraciones patrimoniales de los funcionarios y ex funcionarios, para buscar indicios de enriquecimiento ilícito. En consecuencia, ahora la justicia está viendo los casos de Mauricio Funes, Vanda Pignato, Toni Saca, Leonel Flores y otros.
En consecuencia de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de bloquear el trabajo de la Sección Probidad, y de la negativa del fiscal general de turno de ordenar investigaciones, Pino Cáceres renunció a su cargo, en mayo del año 2006..
Reproducimos aquí partes de un artículo que el prestigioso Centro de Estudios Jurídicos CEJ publicó en mayo del 2006.
“Se crea una nueva oficina pública, el Tribunal de Ética Gubernamental, para la aplicación de la ley. Esto no es más que un aumento de burocracia. Cinco funcionarios que devengarán altos sueldos y la burocracia que los acompañará. Ya existen numerosas instituciones destinadas a vigilar el comportamiento ético y la probidad de los funcionarios públicos; aparte de que esta es una obligación de todos los titulares de cargos públicos, que tienen deberes específicos al respecto, existe la Corte de Cuentas de la República, la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República, la Policía Nacional Civil, el Tribunal del Servicio Civil y todos los demás tribunales con competencia sobre la materia. ¿Para qué sirve esta nueva oficina?
Es duro decirlo, pero tienen mucho fundamento los que señalan que la nueva ley no es más que un engaño, un acto de propaganda gubernamental, que pretende hacer creer que el Estado se está preocupando por combatir la corrupción. ¿Por qué vamos a creer que esta ley y las oficinas que crea funcionarán si las restantes no han funcionado durante décadas? ¿Por qué no se aplican las leyes existentes en vez de crear nuevas?
Lo peor de todo es que los hechos demuestran que en el país no hay intención de combatir la corrupción. La semana pasada nos enteramos cómo la petición hecha por el Dr. René Fortín Magaña a la Fiscalía General de la República para que solicitara la nulidad de la increíble resolución de la Corte Suprema de Justicia que nulificó las funciones de la Sección de Probidad de la misma fue declarada sin lugar por el nuevo fiscal general en uno de sus primeros actos, después de que el anterior la mantuvo sin resolver durante meses. Las razones que se alegaron para tal negativa, según lo manifestado en las noticias de prensa, son totalmente antijurídicas. ¿Cómo podemos creer en la voluntad del Gobierno si vemos que la corrupción realmente no se persigue?
Aún hay signos de esperanza en este país. La semana pasada también vimos un dignísimo acto protagonizado por un funcionario público de este país, con la pública renuncia del Dr. José Eduardo Cáceres, jefe de la Sección de Probidad, ante la resolución del fiscal que, con la resolución de la Corte, destruye toda posibilidad de combatir la corrupción a través de la oficina que presidía. Nuestras felicitaciones y nuestro agradecimiento a un funcionario salvadoreño bueno y patriota. ¡Pino Cáceres ha hecho patria!”
Citamos toda esta historia y el artículo del CEJ, para que quede claro quien es el hombre que ante la campaña del FMLN contra el magistrado Belarmino Jaime decidió tomar la palabra para defenderlo contra la acusación de evasión millonaria de impuestos.

Isaías 41:10

No temas, porque yo estoy contigo;
no te desalientes, porque yo soy tu Dios.
Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,
sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.


La calumnia. De Rubén Darío

Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor oscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno.

Carta a Wendy Morales, otra joven presa por el pecado de… ser joven

Wendy Morales

Estimada Wendy:
No te conozco. Si tanta gente te defiende con tanto entusiasmo, vos debés ser una persona que vale la pena conocer. Aunque todo indica que nos movemos en mundos e ideas muy diferentes…

Tus amigos te defienden contra la acusación de extorsión que te hace la fiscalía. Te defienden contra la decisión de juez de paz de Jocoaitique de no concederte libertad mientras se termine de investigar las alegaciones de la fiscalía– a pesar de abrumadoras muestras de ‘arraigo social’ que presentaron tu familia, tus amigos, y tus colegas en el mundo de las artes y los derechos humanos.

A todos ellos, como también a mi, les parece altamente improbable que una mujer que se graduó de ‘servicio social’ y que se dedica como actriz al teatro y como activista a la promoción del idioma y la cultura Náhuatl, haya cometido el pinche delito de extorsión. Por este delito te quieren tener presa en bartolinas policiales por 4 meses – lo que es el plazo que el juzgado de paz dio a la fiscalía para presentar su caso. Algo ilógico, cuando la fiscalía ya tuvo dos años tratando de armar este caso…

Dice la fiscalía que la extorsión se hizo desde tu teléfono, aunque vos tenés testigos que confirman que este celular te fue robado. Tu gran ‘pecado’: No fuiste a perder tu tiempo con la PNC para hacer una denuncia inútil por un pinche teléfono prepago. Hay miles que cometimos este ‘pecado’.

Por todas estas razones, y porque tanta gente valiosa y valiente obviamente te quiere tanto, existe la campaña ‘Justicia y Libertad para Wendy’. Muy bien. Pero permítame darte un consejo, Wendy: Decíle a tu gente que no distorsionen tu caso. Que no traten de pintar la persecución penal que estás sufriendo como represión contra una defensora de los derechos de la comunidad indígena. No tengo duda que sea cierto lo que cuentan tus amigos: tus logros artísticos, tu dedicación a los derechos humanos, a la causa de los pueblos indígenas, de su cultura y su lengua. Pero ojo: A vos no te están persiguiendo por esto, tampoco por tu calidad de artista. El tuyo es un caso más de miles que sufren abusos policiales y persecución penal simplemente por su calidad de jóvenes – y su condición social. En las bartolinas de la PNC y en los pasillos de los juzgados te vas a encontrar a muchos jóvenes que pasan meses detenidos, en miserables y humillantes condiciones, porque como jóvenes son lo que llaman ‘sospechosos usuales’.

Alvin
Alexander Carreño Méndez acaba de recuperar su libertad por una sola razón: en los 2 años que pasó en bartolinas y centros penales, la fiscalía no fue capaz de presentar al juez ningún caso contra él y otros 3 jóvenes de Las Palmas. Así que por ley tuvieron que soltarlos, aunque la ‘investigación’ sigue. En última instancia estaban presos por dos razones que se juntaron: su calidad de jóvenes, y porque viven en Las Palmas…

Miguel Ángel Deras Martínez, un joven de Quezaltepeque, pasó 59 días detenido, acusado de haber participado en la masacre de Opico. Tuvo la suerte que un periodista de El Faro se convenció de su inocencia y armó un gran relajo. Aun así y con clara evidencia de su inocencia, la fiscalía y el juzgado se tardaron 59 día para liberarlo. Otra caso de “sospechoso’ por ser joven. Hay miles de jóvenes presos por acusaciones que al final no pueden comprobarse. Pero no salen libres antes de pasar meses, a veces años, en bartolinas o centros penales. (Y ojo: el de Miguel Ángel no fue un caso del ex fiscal Luis Martínez, acusado de ‘fraude procesal’, sino del fiscal general nuevo. El problema parece de sistema, no de fiscales).

Espero que nada de esto te pase a vos, Wendy. Tenés que explicar a tus defensores y amigos que tu calidad de artista y de defensora de derechos humanos no es la razón de tu actual desgracia. No te están jodiendo por esto. Que no hagan una campaña política fuera de foco. Sin embargo, tu calidad de artista y defensora de derechos humanos, sí es parte de tu defensa: Nadie va a creer que una persona con tu record académico, artístico, humano y político esté metida en una bando de extorsionistas en Soyapango.

Así sin necesidad de conocerte personalmente, me uno a los que exigen tu libertad. Un abrazo,



44298-firma-paolo

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Jorge Ávalos: “Justicia para Wendy”
La página facebook “Justicia para Wendy Morales”

(MAS!/El Diario de Hoy)