Balance 2007 de la gestión ambiental de El Salvador

¿Quién inspira nuestros actos, para que allí donde ponemos la mano estropeemos el mundo? Pienso que no deberíamos de afrontar las cosas con complejo de culpa. Todos los seres vivos, no solo nuestra especie, transforman su entorno, así que en ese aspecto no somos demasiado diferentes de los demás. Lo que ocurre es que nosotros somos muy números y además tenemos una enorme capacidad de actuación. (Delibes y Delibes, 2005).

Existe una gran competencia por la utilización de los recursos naturales, somos mucho, así que tenemos que aprender a utilizarlos mejor. En el 2007, aunque el deterioro ambiental y los efectos del cambio climático han estado presentes en todo el mundo y El Salvador, hemos terminado con algunos avances importantes. La no prorroga de los botaderos al aire libre, el cierre de baterías record, los fondos del milenio, el nombramiento de dos reservas de la biosfera, la declaración del área natural protegida de Los Cobanos, la entrada en ejecución de dos grandes proyectos ambientales, la creación de una planta de biodiesel, son algunos de los elementos más positivos del año.

Probablemente la prorroga de la utilización de los botaderos es uno de los logros ambientales más importantes de este año, aunque no todos los municipios hayan logrado soluciones aceptables, por lo menos ya existe la exigencia legal para que se cumpla la legislación. Un paso importante, esperemos que en el 2008 veamos una consolidación de la gestión municipal de los desechos sólidos. Por ejemplo Milagro Navas, que maneja un municipio relativamente pequeño, accesible y con dinero, debería de pensar en un programa de separación de la basura, ese debería de ser un negocio sumamente rentable, del cual la alcaldía pudiera tener dinero para poner Antiguo Cuscatlán a la cabeza del país. Oscar Ortíz también pudiera hacer esto, no con mucho dinero pero si con mucha imaginación, podría ejecutar programas de separación, reutilización y reciclaje de los desechos sólidos, ya veremos quien es el alcalde que nos da ejemplo.

Aunque el cierre de baterías record ha sido un ejemplo que la precesión social y mediática si surte efecto, deberíamos reconocer el papel importante que ha tenido la Procuraduría para los Derechos Humanos, cuando se ponen del lado del ofendido, por intereses legítimamente humanos pueden lograr grandes cosas. Así como en el caso de Los Cobanos me falto verlos presentes, ahí fueron otros los que dieron la cara y estuvieron a la altura, para que hoy podamos estar orgullosos de que El Salvador tiene un área natural protegida marina legalmente constituida, con un plan de manejo, y con las condiciones para pasar a la difícil tarea de la consolidación de este espacio tan importante para el país. Así de importante también es la declaración de las reservas de la biosfera de Apaneca y Jiquilisco, es muy importante tener este reconocimiento, ahora queda un camino largo de trabajo y consolidación de estos espacios, para que de verdad tengamos un ejemplo de entendimiento y manejo de recursos naturales en armonía. Seguramente esta denominación es la que a los conservacionistas ortodoxos más se les atraganta, es la más complicada, pero es la vía al desarrollo sostenible, ahora hay que aplicarlo.

Pero no todo ha sido color de rosas este año, también hemos visto el crecimiento de proyectos mineros por todo el país, con una campaña engañosa y de mucho dinero. Que puede ser una sombra para uno de los proyectos más ambiciosos y que mayor provecho ambiental debería de traer a El Salvador, como son los fondos de milenio, se que es temprano para comenzar a ver resultados, pero deberíamos de tener por lo menos reportes de que es lo que se ha hecho con esos fondos, mucha transparencia necesitamos como público para poder entender que es lo que están haciendo. Para ver que no existe ninguna relación con los proyectos de desarrollo minero, para ver que a la par de la construcción de la carretera, se desarrolla grandes áreas de conservación urgente para la conservación del Lempa y el agua del país. Queremos un norte del país desarrollado ambiental, social y económicamente, no queremos una copia de lo que ya tenemos en el resto del país.

También hemos visto este año una de las actuaciones más bochornosas de la asamblea legislativa, cuando tuvieron el atrevimiento de mandar una carta el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales pidiendo el tramite expedito del permiso ambiental de la empresa generadora de energía eléctrica por carbón, cuando este es uno de los negocios más contaminantes que existen y cuando precisamente los expertos del MARN son los que deberían de decirnos si esto vale o no vale. Este es un tema que se tiene que tomar muy en serio y dejar bien claro cual es el desarrollo que queremos en oriente, ya he dicho en más de una ocasión, que así como nos están presentando el asunto no parece muy atractivo. Hablando de permisos ambientales, también tenemos como sociedad civil que tener un mejor control y seguimiento de lo que aprueba el MARN, porque no podemos dejar pasar casos con permisos aprobados, como la represa de Río Sapo, la marina de Los Cobanos o Baterías Record. En todos estos al parecer logramos que se diera una marcha atrás, pero cuantos más habrán que han logrado pasar a la sombra de la opinión pública.

Necesitamos hacer un esfuerzo por entender cuales son los necesidades de formación en materia ambiental que necesita el país, no es un tema del cual podamos estar aislados, sino que todos las universidades donde se imparten cátedras de medio ambiente deberían estar discutiendo los temas más importantes, con los textos más actualizados y con proyección para que se puedan plantear soluciones creativas y a la medida de las necesidades del país. No es posible que se siga enseñando ecología basándonos en teorías de hace treinta año, o que los parámetros para hacer conservación sean lo que se pensaban hace veinte, esta ciencia es dinámica y cada día se dan avances fundamentales, así que necesitamos que sea un tema, no que lo discutan los biólogos, sino que los ingenieros, arquitectos, abogados e administradores de empresa. Que importante sería que los administradores entendieran la rentabilidad y la ganancia posible cuando se toma en cuenta el medio ambiente, o los arquitectos y urbanistas para entender que el desarrollo de un medio ambiente saludable contribuye a la calidad de vida de las personas, por tanto ganancia para todos.

El Salvador, su gobierno y sus ciudadanos, tenemos que entender que el tema ambiental, es un tema de actualidad, que no es un adorno bonito en un gobierno, o un problema secundario que nos afectará indirectamente, es probablemente uno de los mayores problemas del país que no puede pasar desapercibido, sino del cual tenemos que hablar y discutir y estar siempre presente. Ahora que tenemos un año que se nos viene con tinte político-electoral, pues esta discusión no debería de estar ajena a ningún plan de gobierno, ninguna propuesta electoral, y tal ves el Presidente Saca nos pueda sorprender e incluir en este ultimo año de verdad una apuesta en serio para alguno de los puntos de la agenda ambiental del país, porque no la ley del agua.

Columna transversal: NO HAY DERECHO AL PODER

Alternabilidad, alternancia..., palabras mayores en estos días. Con razón, se trata de la esencia de la democracia: Todos tienen la posibilidad de llegar al poder, siempre y cuando el pueblo así lo decida en elecciones.

Pero esto no significa que todos tienen derecho a gobernar. En la democracia no hay ninguna regla que diga: Hoy le toca el turno a quien nunca ha gobernado. Hay quienes nunca van a gobernar, porque nunca van a ganar elecciones, Por suerte. ¿O queremos que le toque el turno nuevamente al PCN? Y esto, que algunos nunca van a gobernar, es inherente al concepto de la alternabilidad democrática.

El simple “hoy me toca a mí” no es argumento. No hay turnos que reclamar.

El hecho que en El Salvador ARENA esté gobernando de manera permanente, no es muestra de la falta de alternabilidad. Más bien de la falta de alternativa. La culpa no tiene ARENA, sino la izquierda que es incapaz de proyectarse como alternativa viable.

En democracia, la aspiración de quedarse en el gobierno –incluso por quinta vez- es tan legítima que la aspiración de la oposición de llegar al poder.

Además hay otro malentendido: que sólo desde el ejecutivo se puede poner en práctica las ideas programáticas de su partido. Esto es así mientras la concepción de oposición es obstrucción. Pero en una cultura política donde oposición incluye propuesta, concertación, negociación y niveles de corresponsabilidad, gobernar no es la única forma de producir cambios, reformas y avances.

Hay otra palabra que todos usan: cambio. Viene el cambio, dice el FMLN, mientras Arturo Zablah y el FDR hablaron de construir una alianza para el cambio. En la cual querían que participe otro partido que incluso adoptó la codiciada palabra y marca en su nombre: Cambio Democrático.

Palabras como el cambio son putas, no son amantes leales. Van con cualquiera. No tienen dueños. Esto ya lo tuvo que aprender Schafick Handal, quien pensaba que la palabra cambio fue inventada para o por él. Gran sorpresa, cuando un señor arenero le quitó la bandera anunciando: ¿Cambio quieren? Pues,¡que bueno, el cambio soy yo!. Y ganó.

Hoy, aun más que en el tiempo de Schafick, la gente demanda cambios. Todas las encuestas lo confirman. Y nuevamente hay quienes se confunden y piensan que quien más y más alto grita “¡cambio!”, convence a los ciudadanos que quieren cambio. Afortunadamente, no es así. Los ciudadanos que quieren cambio, esta masa crítica de la sociedad, no pregunta quién promete más cambio, sino quién tiene capacidad de producirlo. No es la cantidad y radicalidad de cambios prometidas que gana votos, sino más bien la factibilidad de los cambios que le gente ve que alguien puede producir.

La izquierda -cierta clase de izquierda- tiende a adolecer de una enfermedad que afecta de manera misteriosa su capacidad de análisis: la enfermedad de sentirse asistido por la historia. Antes en los manuales del marxismo producidos por Moscú esta locura de creer que la historia es de mi lado, por tanto el cambio, la transformación, siempre va a favorecer a la izquierda, se llamaba ‘materialismo histórico’. Siempre ha sido y sigue siendo un error fatal que lleva a estrategias y políticas equivocadas.

Los cambios se dan cuando la sociedad lo demanda. Y si una fuerza política no es capaz de producirlos –por más que lleve la palabra ‘cambio’ en su discurso-, lo va a hacer la otra. Simplemente porque la sociedad lo exige. Y si esta otra fuerza política es conservadora –de derecha-, en esta situación histórica se va a convertir en fuerza transformadora. El peronismo argentino es un ejemplo clásico de una fuerza de derecha que produce los cambios sociales que la izquierda es incapaz de producir. En México, cuando se agotó el régimen del PRI, el PAN tuvo que asumir las reformas democráticas porque el PRD no estaba listo para gobernar.

En El Salvador está abierto quién es la fuerza que producirá los cambios. De esto se trata de aquí al 2009.

Columna Transversal: NO NOS VENDAN GATO POR LIEBRE

Hasta las reformas electorales las hacen al revés. En el camino al 2009, conociendo la polarización reinante y las desconfianzas mutuas, y previniendo un resultado apretado, había que crear más confianza, más seguridad, más control en los mecanismos electorales. Hicieron lo contrario.

Hoy proponen una legislación que prohíbe las dobles candidaturas. En vez de pensar en cómo mejorar el sistema político, el nivel de la clase política, unos proponen una ley Wil Salgado, otros una ley con dedicatoria a Ciro Cruz Zepeda. Ah, si Wil no puede postularse al mismo tiempo a alcalde, como salvavidas, no va a postularse a la presidencia. Hagamos una ley que prohíba a los candidatos a presidente postularse paralelamente a alcalde… Ah, Ciro quiere volver a la Asamblea, pero sólo si puede usar el Parlacen de salvavidas, entonces, hagamos una ley….

El país necesita que los mejores hombres y mujeres participen en política y se postulen a los cargos de elección popular. Bueno, no estoy hablando de Ciro Cruz Zepeda y de Wil Salgado, obviamente. Estoy hablando que es absurdo que los candidatos a la presidencia -todos menos uno, el ganador- no puede postularse a ocupar una diputación o convertirse en alcalde. Los candidatos a la presidencia del FMLN y de ARENA deberían convertirse uno en presidente y el otro en el dirigente de la oposición.

Aquí en El Salvador, para que alguien tome la decisión de postularse a la presidencia, tiene que estar dispuesto a jugar a todo o nada. Tiene que estar dispuesto, para entrar en política, a dejar lo que ha construido en la vida, con el riesgo de quedarse afuera de la política. La campaña electoral, para los candidatos, sólo permite acumulación si ganan.

Nos quejamos del terriblemente del bajo nivel de los diputados, pero no queremos que los candidatos perdedores a la presidencia, a la vicepresidencia o a las alcaldías más importante pueden convertirse en dirigentes parlamentarios.

Si queremos que a las alcaldías más importantes del país se postulen mujeres o hombres con gran capacidad, es ilógico que a los diputados que tienen la ilusión de convertirse en alcaldes de las ciudades o los pueblos donde nacieron o donde residen no les permitamos seguir postulándose a su diputación. Lo único que conseguimos así es que gente de alto calibre sólo va a estar dispuesta a postularse como candidatos a alcaldes si su elección es segura. De esta manera, ningún diputado del FMLN va a correr contra Milagro Navas en Antiguo Cuscatlán, o ningún diputado de ARENA contra Oscar Ortiz en Santa Tecla. A menos que el partido se quiera deshacer de ellos…

Me encantaría ver a Mauricio Funes se convierta en el jefe de la bancada del FMLN, o que Oscar Ortiz hubiera podido aspirar a la presidencia y quedarse en la alcaldía de Santa Tecla en caso que pierda. Me gustaría ver a Hugo Martínez meterse en la batalla por la alcaldía de Antiguo Cuscatlán, sabiendo que casi es misión imposible, con la seguridad que, cuando pierda, no perdió su diputación. Y ¿quién sabe?, tal vez gana.

Si quieren evitar que alguien como Ciro Cruz Zepeda, quien no tiene apoyo popular, siga siendo diputado, entonces que se atrevan a hacer una reforma electoral de verdad, aboliendo las listas partidarias cerradas y abriendo la posibilidad que el votante seleccione sus diputados entre todos los candidatos propuestos. Pero no haciendo una ley con dedicatoria a Ciro.

Y si realmente los partidos que proponen la ley Wil Salgado –ARENA y el PCN- y el FMLN, que piensa apoyar la iniciativa, tienen tanto miedo al factor Salgado, entonces sí están mal. ARENA teme que el voto de la derecha se divide si hay un candidato como Wil Salgado. El Frente teme que el voto de protesta contra el gobierno se divide, si hay un candidato como Wil Salgado. Y el PCN teme que puede desaparecer del mapa de Oriente, si hay un candidato que se llame Wil Salgado. ¿Y por miedosos van a hacer una reforma electoral?

La reforma electoral que está pendiente es otra: reformar el Tribunal; abrir las dobles candidaturas; permitir que se voto por candidato a diputado, no por listas; crear concejos municipales plurales.

Todo lo demás –las reformas que ahora están tratando de hacer- es contraproducente. O es irrelevante, como el voto domiciliario y el voto en el exterior. Estos dos últimos son reformas bonitas, políticamente correctas, pero irrelevantes. No cambian la calidad de nuestra democracia. En cambio, las cuatro reformas arriba planteadas, sí. Tengo la sospecha que es por eso que nadie las plantea en serio.

TRANSPARENCIA EN EL TRANSPORTE "PÚBLICO"

Es indiscutible que el precio del combustible nos afecta a todos, de distinta manera, pero nos afecta. Hay algunos que nos preocupa el precio de la gasolina para nuestros vehículos, otros por el precio del pasaje, en general porque encarece todo. Ante esta realidad en la que vivimos tenemos que pensar qué soluciones alternativas tomamos -- yo ya pienso en comprar mi bicicleta. Y ahora más, si examinamos el impuesto de 10 centavos que nos han impuesto para financiar un pésimo sistema de transporte “público”. Y lo pongo entre comillas porque aunque le decimos así, en El Salvador es privado.

Yo estoy de acuerdo que se tiene que tratar de no aumentar el gasto en transporte de los que utilizan este servicio, pero no puedo estar de acuerdo en que se financie este sistema así como funciona. ¿Cómo podemos financiar un sistema de buses decrépitos, desvencijados, peligrosos y contaminantes? Un peligro para los peatones, para sus usuarios, para los demás que circulamos por las calles de este país. ¿Cómo es posible que les otorguemos dinero para que ellos mantengan sus ganancias? Es que a la luz pública nunca han salido las cuentas de los empresarios de transporte.

Así que necesitamos que el negocio del transporte público sea realmente público, por lo menos la información de cuánto dinero están ganando. Yo pudiera entonces tratar de comprender lo necesario de esta medida. Pero si resulta que un empresario obtiene 2 mil dólares de ganancia al mes y yo que tengo mi carro no llego ni en sueños a esa cantidad, ¿por qué yo lo tengo que financiar a él para que mantenga sus ganancias?-- y yo cada vez voy a tener menos.
Necesitamos que estos balances sean públicos de verdad para tal vez así creerle al gobierno. También necesitamos saber cuánto ganan las multinacionales del petróleo, cuánto ganan los empresarios que distribuyen la gasolina, porque me parece que alguien acá se está quedando con una tajada desproporcional de dinero y tenemos derecho a saber. Ya que pagamos impuestos sobre la gasolina, ¡que me digan cuánto ganan!

Esto es el mundo al revés. Se supone que la medida es para favorecer a los más pobres, pero si encarecen el precio de la gasolina, encarecen los costos de la canasta básica y ciertamente pagarán menos por el pasaje de bus, pero pagarán más por el maíz y los frijoles. ¿Qué sentido tiene esto? Además los empresario del transporte no verán afectada su ganancia; o tal vez sí, pero como no hacen pública la información, sólo podemos especular.

Así que que parece que los que tienen, los empresarios, son los que no perderán, mientras todo los demás sí, y encima de esto tienen la desfachatez de decirle solidario al impuesto. Vaya, hay que ser solidarios con los empresarios buseros, pobrecitos.

Yo podré ser solidario cuando vea las cuentas claras, cuando vea transparencia en el gobierno. Es más hasta pudiera pagar más. Es como cuando uno dona dinero a una ONG, lo hace porque cree que su dinero será ocupado para una buena causa. Nunca donaría dinero a alguien que de eso sacará dinero para pagarse un gran salario. El caso del transporte “público” es peor, ya que no me dan a elegir, sino que simplemente me jodí, pago y punto.

Pues, entonces exijo con la misma fuerza que nos den cuentas claras, publicadas mes a mes en los principales periódicos del país.

Intercambio de cartas entre Lafitte Fernández y Paolo Luers

Mi estimado amigo Paolo:
Acabo de leer tu columna sobre el diario El Mundo. Cuando te vea, personalmente, podemos examinar tu método y razones técnicas para excluir a El Mundo de tus apetitos periodísticos. No es eso lo que memotiva a enviarte este correo. Lo que realmente me preocupa de tu columna es que, de una u otra manera, resbalas algo en tu escrito que no tomo como producto de la casualidad, o como una forma estilística de ejemplarizar lo que repudias de El Mundo. Y escribo esto porque ya había oído algo de un amigo común: que crees que pertenezco a alguna organización de inteligencia. Y hasta supe que en otro momento dijiste que soy un personaje conectado a la CIA.
No es mi propósito hacerte ningún reclamo personal o profesional. Lo que me preocupa es que alguien como tú, ejercites el peor deporte que he encontrado en lossalvadoreños: la descalificación trapera, el uso de las malas artes y la deslegitimación como mecánica fatal. Nunca he visto, en mi vida, un camino más destructivo y detestable en los seres humanos que ese.
Y todas las evidencias que he recogido, a lo largo de estos años, siempre me llevan a dos grandes originadores de esos chambres: el empresario Roberto Bukele y el FMLN. Uno porque contribuí a decirle a este país que la carne de sus hamburguesas salía de un asqueroso matadero clandestino. Otros porque no les gusta mi pensamiento.
Bukele ha llegado al colmo de inventarse falsas asociaciones de periodistas o de comprar espacios en un web colombiano para inventarse las peores truculencias sobre mi vida. Y lo ha hecho con alevosía, como el más grande de todos los cobardes, con el dinero y el nombre de su supuesta asociación de empleados a quienes ni siquiera pagó el seguro social.
Por eso resultó condenado, penalmente. Y en medio desu demencia y la negritud de su mente, me ha dicho que soy homosexual, agente de la CIA, miembro de la OIE y no sé cuántas tonteras más. El FMLN también ha hecho lo suyo: hasta se atrevieron a decir que soy un perseguido de la justicia de mi país o que fui expulsado y que, por esa razón, no puede entrar a Costa Rica, el mismo país donde nací y viven mis hijos. En realidad, te cansaría con todos los apelativos que me han construido en todos estos años.
No, mi querido Paolo: no pertenezco, ni jamás he pertenecido, ni perteneceré nunca, a ninguna organización de inteligencia ni salvadoreña ni extranjera. Si no lo crees, te haré la misma propuesta que, como sabes, le hice a Salvador Sánchez Cerén, luego de decir, en Canal 33, hace algunos años, que yo era un agente de la OIE: te ofrezco que examines mis dos cuentas bancarias (las únicas que, desde 1994, he tenido en este país), para que hurgues ahí e investigues, históricamente, el dinero que he ganado. Si quieres puedes ampliarlo: hurga en todos los bancos y cuentas del extranjero, que se te ocurra. Busca mis bienes. Busca donde quieras porque sé que eres un buen periodista. Yo te facilito las cosas. Te propongo algo más: dime qué quieres investigar de mi vida. Hazlo aquí. Hazlo en Costa Rica. Hazlo donde quieras. Sólo dime en qué papel te firmo las autorizaciones que necesitas. Examina mis tarjetas de crédito, mi teléfono celular. Haz lo que quieras. Estás totalmente autorizado para hacerlo. Eso sí: cuando acabes hazme unfavor...rómpele la cara a quien trató de convencerte que trabajo para un órgano formal, o no formal, de inteligencia. Eso es lo único que te pido.
No olvides, mi querido Paolo, que cuando Sánchez Cerén me acusó de ser agente de la OIE, lo visité a su oficina y le hice el mismo ofrecimiento. No sé si lo recuerdas, porque lo escribí en El Diario de Hoy. SánchezCerén me respondió que había dicho eso porque me reunía con LeonardoMena. En eso se resumió la acusación, mi querido Paolo. El pecado era sentarse a hablar de política con Leonardo Mena. Pero, me quedó, como herencia, la percepción de que el mundo está lleno de delincuentes verbales que ni siquiera tienen la valentía de sostener lo que dicen. Te repito, querido amigo: examina lo que quieras de mi vida y, entenderás, de una vez para siempre, que jamás he pertenecido, ni perteneceré, a ninguna organización como las que citan. Y como este tema sí me importa, por el nivel de patraña que representa, es que corrí a responderle al amigo, con el respeto y el cariño de siempre. Un fuerte abrazo,
Lafitte Fernandez, 14 de diciembre (lafifer@gmail.com)
...
Estimado Lafitte:

Tienes toda la razón. No creo que vos estés trabajando para un organismo de inteligencia. Ni pienso que estas coas deber{ian decirse si no hay pruebas contundentes. Y no lo he dicho sobre vos.

Lo que quería ilustrar, querido Lafitte, es que el método de publicar chambres a la "dicen que..." es ilegítimo. Quería darles, como prueba, algo de su propia medicina.

Lafitte, por más que a veces difiero de tus enfoques y métodos, siempre te respeto como colega y como amigo. Por lo tanto, yo no necesito examinar nada para saber que lo de la inteligencia es paja. Y creeme, yo nunca, a nadie, he expresado que vos sos de la CIA. No soy de la gente que ven agentes de inteligencia detras de cada persona que piensa o actua diferente.

Pero es cierto: "Dicen que..." Tu lo sabes, yo lo sé, y nadie tiene derecho de publicarlo. Esto quería ilustrar.

Saludos, Paolo (14 de diciembre)

UN CAMBIO DE ESTRATEGIA AMBIENTALISTA DE LA MANO DEL DESARROLLO ECONÓMICO

La conservación de la naturaleza siempre ha tenido grandes caballeros ilusionados con las causas justas, con los derechos universales y con promulgar un mejor mundo. Son personas que yo siempre les guardaré mucho respeto. Pero hay una reflexión que hacer, ahora en nuestros tiempos, después de tener muchos años de campañas tipo ‘cuidemos los pandas, los tigres, la capa de ozono y evitemos el cambio climático’: ¿Cual ha sido el éxito? Se han ganado algunas batallas, indudablemente, pero este año nos enteramos de que tenemos muchísimas más especies en las listas rojas y que los efectos del cambio climático exigen una voluntad planetaria que -como Bali lo está comprobando- difícilmente se logrará.

Tal vez, entonces, hay que hacer un giro en la estrategia y no pensar en la conservación de la naturaleza como un derecho, una obligación moral, sino como lo plantea el informe Stern: El cambio climático, la degradación ambiental en general, son un freno para el desarrollo. Latour, en su libro ‘Las Políticas de la Naturaleza’, plantea la pregunta: ¿Qué hay que hacer con las políticas de la naturaleza? Con la suma de todos esos esfuerzos por tener agendas ambientales, programas sectoriales y esfuerzos ambientalistas, su respuesta es tajante: NADA. Simplemente hay que internalizarlas en los análisis macroeconómicos, no pueden seguirse viendo como externalidades. De nada nos vale tener programas sectoriales complementarios a la agenda del desarrollo económico. Así solo estaremos paleando los efectos y no trabajando directamente con las causas. El desarrollo pasa por tener un ambiente sano. En El Salvador, por mucho que invirtamos en programas sobre desarrollo empresarial, si no tenemos agua limpia, no tendremos empleados saludables y no habrá desarrollo.

A la hora de plantearnos el desarrollo de una ciudad, un plan de seguridad pública o una obra de infraestructura, no podemos dejar el análisis ambiental como una externalidad, compensable con sembrar arbolitos. Me parece bien que los siembren, pero no es la solución. Esta pasa porque se tome conciencia del territorio y se analice las ventajas del desarrollo de alternativas sustentables para maximizar las ganancias a la larga. La inmediatez con que se quiere planificar es enemiga del desarrollo real. Y sólo estoy hablando en términos financieros. Ya no se diga los beneficios propiamente ambientales, sociales y hasta culturales de tener en cuenta el territorio a la hora de planificar el desarrollo.

Si planeamos hacer una inversión millonaria para construir un hotel, sin tomar en cuenta que han planeado talar el bosque aledaño, el valor de nuestro proyecto disminuirá considerablemente, el microclima cambiará, el agua para alimentar el proyecto habrá que traerla de otra parte, incrementando los costos de operación. Si hay contaminación y basura en los alrededores, será poco atractivo; y si no conlleva beneficios a las comunidades de los alrededores, difícilmente será seguro.

En El Salvador no podemos seguir pensando que “esas cuestiones del medio ambiente”, ocupando el término con el que se refieren muchos políticos y empresarios al tema, es algo superficial, o es algo de ideales o de derechos. Es algo fundamental para la ganancia, el desarrollo económico y el rendimiento a largo plazo de las inversiones. La verdad es que muchas personas todavía piensan que es más rentable utilizar los recursos hasta agotarlos, y cuando ya no haya, pues siempre se podrán mover a otra actividad económica o a otro lugar. Pues, lo interesante de los recursos naturales es que se pueden acabar y de hecho así está sucediendo. Así que no habrá otro lugar donde moverse.

Los ambientalistas y todos los que nos preocupamos por el desarrollo económico de El Salvador deberíamos de unir esfuerzos. Sólo así lograrán maximizar sus ganancias a largo plazo, sólo así podrán tener un país rentable. Solo así cumpliremos con nuestro objetivo, tener un mejor medio ambiente. Amigos ambientalistas, no confundamos el objetivo con la estrategia. No es un llamado a la cobardía y la resignación es un cambio de estrategia para obtener nuestro objetivo final.

Columna transversal: DESAYUNO DULCEAMARGO

Tengo ganas de no suspender mi suscripción al periódico El Mundo. Sería lo correcto. Hay varias razones fuertes para hacerlo. Sin embargo, voy a seguir leyendo El Mundo, por una sola –y no muy digna- razón: el morbo.

Este es el dilema: No quiero ser el único en no darse cuenta de los chambres que a diario publica El Mundo sobre la clase política. Pero detesto el chambre impreso. No hay nada mal con el chambre que te cuentan en el cafetín, en la tienda del barrio, donde el peluquero, en el gimnasio. Es la sal en la sopa insípida que a veces es la vida. Pero el chambre producido por periodistas, el que se hace pasar por información, es un atentado a la ética profesional. Es chuco, venenoso y barato.

El truco es: publicar lo que no es publicable. Aplicando las reglas básicas no sólo del periodismo sino de la decencia humana, no se puede publicar lo que alguien ha contado confidencialmente. Cualquier información que empieza con “dicen que…” es inadmisible para un periódico serio. Claro, no dicen nombres, pero el personaje siempre es identificable.

Si yo escribo: “Dicen que un periodista nicaragüense y otro de Costa Rica, que antes trabajaron juntos en otra empresa mediática…” –y de ahí empiezo a hablar que están ligados a “un grupo de inteligencia, pero que aparece en el organigrama del Estado, pero sí tiene relaciones con funcionarios del Estado…” -- ¿quién no va entender de quienes hablo y te qué cosa los acuso? Sin embargo, ante cualquier reclamo de mi amigo Lafitte Fernández, yo le voy a decir: “Pero Laffo, ¿quién dice que estoy hablando de vos? Además, a mi no me consta nada, sólo que alguna gente menciona….”

Dije que las razones de no leer El Mundo son múltiples, no sólo la tal columna de chambres. Es un periódico con muy poco información interesante. Y cuando es interesante, es poco confiable. Tiene una tendencia de agarrar llave con algunos personajes. Todo contra Orlando Mena se vale. O contra Rodolfo Parker. Los pocos reportajes y crónicas que produce El Mundo, a veces rayan a la ficción. No necesariamente para joder a alguien, sino simplemente para contar algo sin haberlo investigado bien. Muy pocas veces vale la pena leer las columnas, y nunca los editoriales.

Suficientes razones para no leer este periódico. Si no fuera por los malditos chambres de ellos y por el gusanito del morbo. Por esto, todas las mañanas abro El Mundo, y todas las mañanas me siento un poco sucio. Y un poco culpable.

EL SALVADOR, UNA DEMOCRACIA INMADURA

Los países, como las personas, tienen momentos en los que hay que madurar y tomar responsabilidad por sus actos. He escuchado una infinidad de veces decir que la democracia salvadoreña es joven; que por eso tenemos tantos problemas, que todavía hay que recorrer mucho camino para tener una democracia sana, estable y con alternancia. Esto solamente se logra sólo si tomamos la decisión de hacerlo; si hay líderes y gobernantes que tienen el valor de tomar decisiones importantes y se atreven a marcar un camino. Sólo sucede cuando podemos pedir perdón por los errores del pasado y decir ahora sí haremos las cosas diferentes. Esto sería un punto de arranque para consolidar un mejor mañana. El Salvador necesita una democracia madura, necesita que sus líderes sean maduros, necesita que sean valientes y que tomen las decisiones difíciles que haya que tomar.

El Frente parece que tibiamente se está atreviendo a decir que sus errores del pasado reciente efectivamente han sido errores y que están dispuestos dar un viraje de timón. Por lo menos así parece por las declaraciones y el mensaje que Mauricio Funes consistentemente está tratando de dar. Falta que ver al resto del Frente respaldando y también siendo valientes para reconocer que los caminos que proponían no son los que pueblo quería. Pero es un síntoma de madurez. Esperemos que sea real y no el intento de un hijo adolecente de parecer mayor ante sus padres.
El gobierno y ARENA tienen también que ser valientes y reconocer que la gestión del Presidente Saca, aunque mediáticamente buena, poco ha aportado a solucionar los problemas reales del país. Al fin parece ser que han tomado en serio el tema de los abusos de las tarjetas de crédito y de las compañías de teléfono, que durante años han tenido unos márgenes de ganancias excesivas, donde el beneficiado no era el cliente sino ellos mismos. Ahora parece ser que pretenden poner un alto a esto. Veremos también si no es una estrategia electoral, sino algo más profundo y radical, algo valiente.

Habrá que ver si ARENA puede proponer a un candidato distinto, fuera de lo habitual, no necesariamente del partido, alguien con valor de en serio dar un impulso a lo social, en serio se plantee una reforma fiscal, en serio impulse la conservación del medio ambiente, en serio y con coraje busque mejorar la situación de los trabajadores salvadoreños. Esperemos, mientras llega el candidato y siga gobernando Saca, ver mediadas valientes, serías y atrevidas; no los atisbos de populismo que dentro de ARENA parecen estar promulgando.

Ejemplo hemos tenido con la reciente aprobación del presupuesto, unas cinco horas de seudo-debate que no aportaron nada, un trámite más. ¿Como es posible que en una democracia seria y ante el anuncio de cambios importantes de parte del gabinete de gobierno, no se discuta el presupuesto, no se vea y analice la que este representa? ¿Cómo es posible que las propuestas de un sólo partido sean las que se aprueben sin que nadie pueda hacer ni siquiera una reforma cosmética? Sé también que la oposición absurda del Frente en años anteriores ha hecho que lleguemos a este punto, ahora pagan el costo de haber sido radicales sin sentido. Nunca un esfuerzo de ninguno de los partidos mayoritarios por el entendimiento y la construcción de un proyecto racional, siempre el tratar de pasar unos por encima de otros.

Así como las personas en su vida llegan a un momento que tienen que asumir la responsabilidad de su vida y sus familias, ahora necesitamos que nuestros lideres y gobernantes la asuman para El Salvador, que dejemos la infancia y pasemos a una democracia madura, propositiva y inteligente. Muchos podrán pensar -y a veces lo pienso yo también- que la clase política actual difícilmente podría dar ese salto cualitativo. Y entonces, ¿qué hacemos? ¿Nos cruzamos de brazos a seguir esperando? Si los partidos no nos ofrecen respuestas y si los lideres actuales no son claros y tienen coraje, pues nuevo liderazgos tendrán que emerger. Es cuestión nada más que estas personas se atrevan y puedan dar el salto para poder crear un El Salvador con una democracia madura.

EL DEBATE SOBRE VENEZUELA

Ganar perdiendo

De Ricardo Ribera (rica_risa2001@yahoo.com)

“La democracia es saber perder”, dijo Felipe González hace pocos meses. Hugo Chávez acaba de demostrar que tiene esa asignatura aprendida. La misma que reprobó el FMLN en 2004. En la que en el 2009 ARENA tal vez tenga que pasar examen. Por eso son importantes las lecciones de Venezuela. Aceptando la derrota y felicitando a sus opositores, el líder venezolano se ha fortalecido políticamente. Ha preparado así las condiciones para convertir la derrota en triunfo.

En primer lugar, porque ha refutado con hechos acusaciones de irrespetar la democracia y de querer ser un dictador. Las vías democráticas funcionan y por tanto se deslegitiman la violencia, la confrontación, los llamados al boicot, al golpe de estado o a la invasión. Su invitación a la oposición a bajar la polarización tenderá a facilitar espacios al diálogo y al entendimiento. Lo cual podría dividirla, así como la reforma constitucional dividió al chavismo. La derrota por un escaso margen puede facilitar una reunificación de quienes apoyan el proyecto. Recuperando así la base popular que reeligió a Chávez hace sólo un año (7 millones 300 mil). Alrededor de 3 millones no quisieron ahora votar contra él, pero tampoco respaldaron la reforma. Engrosaron la abstención.

Las razones de esta alta abstención tendrá que analizarlas el chavismo con cuidado. Probablemente el paquete a reformar era demasiado grande. Nada menos que 69 artículos. Varios temas simultáneamente sobre el tapete. Para su conocimiento y discusión, el tiempo – apenas un mes- muy corto. Mezcla de cosas, algunas de amplia aceptación pero difícil ejecución y otras de difícil comprensión o francamente discutibles. Un proyecto transformador a profundidad, en dirección hacia el socialismo del siglo XXI, necesita de un amplio respaldo del pueblo, que debe convertirse en protagonista principal. Por eso la postura de Hugo Chávez, reconociendo que un triunfo apretado le hubiera puesto en mayores dificultades que salir derrotado por apenas un 1% de la votación, es un alentador signo de madurez política. Su ambición de ampliar, alargar y profundizar el proceso, iba acompañado de un incremento en la velocidad, un verdadero acelerón histórico, al que le puso freno el resultado del referendo.

La nueva situación le abre a Chávez la oportunidad de actuar como Presidente de todos los venezolanos. Habrá que ver si la aprovecha. Por lo menos, debería procurar ser interlocutor de las capas medias, con fuerte peso específico en Venezuela y notable influencia en la sociedad, y de los estudiantes que se decantaron a las filas opositoras. El proyecto chavista ha sabido arraigar en las dos terceras partes de la sociedad más pobres y marginadas. Pero no debería dar por perdida la otra tercera parte, pues eso le permite a la oligarquía millonaria recomponerse políticamente con una base social importante.

Ello requerirá sin duda un ritmo más pausado, más educador y con disposición a algunas concesiones. Para ir erosionando al bloque opositor, para ir acumulando fuerzas en la lucha de clases que se desarrolla de manera aguda en el hermano país. Un proceso que tiene definido el rumbo y el horizonte. Pero que por ahora no es aún socialismo, sino sólo una etapa de transición al mismo. Con formas de propiedad alternativas a la privada. Pero ésta es respetada. La oligarquía no ha sido expropiada y mantiene cuotas importantes de poder. Se han desarrollado instrumentos de poder popular. La reforma de la Constitución iba a modificar correlaciones de fuerza. Eso deberá ir más despacio, según su propio ritmo. El carácter de revolución democrática – su rasgo más original- se respetó y ha salido reforzado en la actual coyuntura.

No es entre socialismo y Democracia
De Oscar Samayoa (sama.oscar@gmail.com)

Los setentas marcan una época muy difícil para el movimiento revolucionario de América; en Venezuela existía -y sobrevivía digo yo- las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional FALN, con Douglas Bravo a la cabeza.

Las FALN se fundaron en el contexto de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez y el surgimiento de una clase política, que contó con dirigentes de mucha autoridad, todavía son recordados Rómulo Betancourt de Acción Democrática, Jovito Villalta, de URD; Rafael Caldera, de COPEI, etc., en esta época y cuando es electo como presidente Rafael Caldera, es que el Partido Comunista de Venezuela es legalizado.

Venezuela contaba en esa etapa con un liderazgo fuerte, inmerso en la lucha contra el movimiento guerrillero. La democracia parecía que tenía todas las condiciones para desarrollarse.

Se consolidan instituciones, se desarrollan eventos electorales en los que la alternancia funciona; había mucha riqueza natural en Venezuela, pero la distancia entre pobres y ricos no disminuyó.
Y así nosotros los del ERP, conocimos al PRV-FALN, en medio de eventos electorales y ellos como guerrilla sobreviviendo, con algunos recursos que generosamente compartieron con el ERP; conocimientos, información, experiencias, etc. De ese período es Alí Rodriguez, Francisco –el flaco- Prada, el Cabito, el Catire Morales, etc.

Desde la década de los 60, hasta el momento en que Hugo Chávez irrumpe en la política venezolana, el sistema político se venía deteriorando, porque los ingresos por el petróleo generaron mucha corrupción, pero además porque la clase política fue perdiendo credibilidad, legitimidad y, los viejos dirigentes políticos, los firmantes del pacto de punto fijo, no tuvieron la capacidad de producir el relevo con figuras que tuvieran fuerza, autoridad, ni mucha claridad para mantener el rumbo de Venezuela; y, porque la nueva generación de políticos inundada por los enormes ingresos que produjo la factura petrolera fue generadora de corrupción y, manejo el tema político sin la lucidez necesaria.

En esta experiencia jugaron un papel esencial los actores, léase Carlos Andrés Pérez, Luís Herrera Campins. El papel de las Fuerzas Armadas en Venezuela ha sido importante, fundamental –diría- en la definición del curso que ha tomado antes y el que lleva ahora el país, incluso las FALN fueron fundadas con miembros del Partido Comunista de Venezuela y miembros de las fuerzas Armadas Nacionales de Venezuela.

Fueron los que sustentaron a Pérez Jiménez, los que facilitaron el pacto de punto fijo, fueron además los que produjeron el golpe del 92, que más que un atentado a la democracia, fue una señal de la profundidad de la crisis de Venezuela.

Esta crisis del sistema de partidos, de credibilidad institucional, provocó inicialmente la ausencia de la población en las elecciones, un alto y creciente grado de abstencionismo, pero sobre todo una ausencia casi total de confianza en la institucionalidad democrática. En este contexto aparece Chávez, con un golpe de estado que no logra triunfar, pero que deja sembrada la idea que él podía convertirse en el salvador de Venezuela. Así que al hablar de Hugo Chávez debemos considerar ese contexto porque de lo contrario el análisis, se queda demasiado simplista.

En Venezuela el dilema en realidad, no es entre socialismo y Democracia o, como dice Joaquín, entre Revolución y Capitalismo. En Venezuela lo que hay es la expresión de decenas de años de descontento y frustración por ser un país con tanta riqueza y tan mal distribuida; Venezuela posee suficientes recursos para convertirse en una potencia ascendente, no un país con graves problemas de desarrollo.

En Venezuela además hoy por hoy, la izquierda se debate entre si, con profundas y serias divisiones y aunque cueste creerlo, con un sector importante de la izquierda tratando de imponer un programa más radical y de actuar acuerdo a un programa de corte estalinista para conducir a Venezuela, a una de las etapas mas oscuras y criticas de su existencia.

Estas elecciones recién pasadas en las que ganó el No, es probablemente una de las últimas señales que el pueblo de Venezuela le envía al mundo, pareciera que entraron en el camino sin retorno en el que la ruta, camino -o como quieran llamarlo- para que ese hermano país recupere la democracia, pase por la violencia y el enfrentamiento entre hermanos.

Embriagado de poder
De René Francisco Amaya (amaya.refran@gmail.com)

Chávez está embriagado de poder, ha sucumbido al poder político y al poder dinero y como todo un gran borracho ha comenzado a hacer desmanes que lo llevarán a la derrota de sus sueños megalómanos.

Con el pueblo latinoamericano hay que tener mucho cuidado, nuestros pueblos son muy emotivos y los valores de la familia tienen un enorme peso específico a la hora de tomar partido.

Solo el hecho de querer imponerle a la familia que entregue sus hijos al estado, a la edad de 3 años, porque pertenecen al Estado y deben ser indoctrinados durante más de 8 años, tiempo durante el cual los padres solamente podrán estar con sus hijos dos días al mes, ha sido suficiente para que acabe la luna de miel con las madres de familia y con ellas su familia entera y digan hasta aquí llegamos. lo demás será una especie de historia tristemente repetida, caerá de su pedestal con violencia desafortunadamente pues se sacrificarán muchas vidas, será un final doloroso.

Debemos aprender de estas lecciones, los pueblos necesitan soluciones criollas, nacidas de nosotros mismos, con equidad, El Salvador tiene todo un mundo para conquistar, mercados hacia donde expandirnos, no nos comamos entre nosotros mismos.

"La Lucha Del Poder Dentro De Lo Ficticio."
De Rigo Galvez (deejayrig@comcast.net)

En el nuevo milenio es fácil agregar antiguas palabras, que puedan definir significados actuales en nuestros vocabularios. Por ejemplo, "referéndum". De acuerdo a la "enciclopedia" Wikipedia significa lo siguiente (fragmento):

“Un referéndum o referendo (plural: referenda, referendos o plebiscitos), y en un sentido amplio plebiscito, es una votación sobre una cuestión legislativa o constitucional. Es una votación realizada por el electorado de una nación.”

Las bases constitucionales, de Venezuela sufrieron un atentado, el pasado 2 de Diciembre (2007) cuando se puso en riesgo el poder de reelegir a su mandatario actual indefinidamente, mediante el voto. Bajo tal circunstancia se recordó aquel refrán que dice: "Mala hierba nunca muere."

Este gran evento de fama internacional se efectúo en torno a un proceso democrático y popular, instigado por el presidente de Venezuela Hugo Chávez, quien con miras latifundistas promovió un rotundo “si” a su propuesta usando todos los medios existentes del estado.

Entre algunos de los argumentos que encontré fueron los siguientes:

Pregunta: ¿te has puesto a pensar que si medimos la democracia por el número de votos, Hugo Chávez es más demócrata que el presidente de los Estados Unidos?

Respuesta: El nivel de democracia de un candidato a cargo público no se puede medir por el número de votos que obtiene. Por lo tanto, (la) pregunta, no tiene fundamento.
En cambio los votos si se pueden contabilizar.

La democracia es una idea subjetiva, en cambio las elecciones y los votos son objetivos, por lo que se pueden contabilizar.

Ante la gran posibilidad de un "SI" la población Venezolana acudió a los diferentes métodos de Divulgación y Organización. Ambos conceptos fueron acompañados de ideas claras y propuestas coherentes.

Una de las mayores incoherencias que fueron detectadas por parte de los amantes de la soberanía nacional Venezolana fue la doble moral por parte del mandatario Hugo Chávez, quien autoproclamado a ser al encarnación del gran Simon Bolívar, pretendía permanecer en la presidencia al igual que su homologo Fidel Castro. Algo totalmente contrario a las palabras del autentico liberador, quien dejo escrito lo siguiente:

"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente." Simón Bolívar. Discurso de Angostura. 1819.

La prepotencia y el capricho característicos de una mente obtusa y recalcitrante, fallaron en adherirse a la historia, subestimando al mismo tiempo el tesoro digno e histórico de su propio pueblo, y el poder idealista del pueblo.

Ante la emergencia de un enorme y catastrófico potencial, Venezuela dio luz a una nueva generación de lideres nobles y dignos, que lucharon hasta el final, en contra de un viento político y una alta marea de amenazas por parte del régimen Chavista.

Hugo Chávez por su lado, continua tratando de acaparar todo el crédito, mediante el interminable discurso que lleva en cada palabra una autosatisfacción, como si el fuera el autor y el padrino de la democracia latinoamericana.

Continua subestimando el amplio criterio de todos aquellos que abogan por las verdaderas consignias de la libertad, y que forman parte de una comunidad internacional que luchan por la paz.

Cabe al pueblo quitar y poner
De: Edwin Lima (edwinlima@hotmail.com)

En primero lugar, considero que la victoria del no contra el referendo en Venezuela ha sido una victoria para el pueblo Venezolano; nada es más saludable, en una democracia, que la alternancia en el poder. El gran problema que yo veo, apriori, es que el señor Chávez aún tien 5 años (o más?) por delante para intentar cambiar ese cuadro y encontrar los dispositivos legales - o no - para traer el juego a su favor.

En segundo lugar, quisiera traer a la memoria las diversas dictaduras através de las cuales toda América Latina pasó durante el siglo XX. Es importante recordar que mucha sangre fue derramada durante el último siglo por los dictadores de turno, a comenzar por El Salvador que pasó casi todo el siglo XX bajo dictaduras. Ahora yo hago la siguiente pregunta: si tantas personas perecieron luchando contra las dictaduras y en mano de ellas; si todo el discurso de la izquierda era contra esos regimenes. Si de lo que se hablaba era de tomar el poder de la oligarquía que encontraba en el ejercito su brazo represor. Si hubo, en el caso de El Salvador, una disminuición drástica de la instituición militar. Si hubo un esfuerzo supra humano para tirar poder de esa gente que practicamente durante siglos usó de la violencia para reprimir al pueblo. Si fue justamente un militar que diezmó la vida de 32 mil indios cuando del levantamiento indígena de 1932. Con que cara ahora la izquierda chavista (y también la boliviana dicho sea de paso) viene ahora a pedirle al pueblo venezolano carta blanca para instaurar, en la práctica, una dictadura?

Escucho de amigos salvadoreños que esa sería una de las intenciones, también, del FMLN en EL Salvador si alguna vez llegara al poder. Nada me parece más lamentable. Es el pueblo, y no los gobernantes, que van a escoger a estos últimos. Cabe al pueblo quitar y poner. Y cabe a estos gobernantes trabajar por el pueblo y para el pueblo.

América Latina necesita de una izquierda progresista, plural, democrática. América Latina no necesita de una izquierda que considere que el poder le pertenece cuando la verdad el pueblo se lo ha concedido. El poder le pertenece al pueblo. Los legisladores deben legislar en pro del pueblo y no en su propio beneficio.

Particularmente en El Salvador, no necesitamos de un pleito bipolar (ARENA X FMLN) como lo ha sido desde el fin de la guerra; tampoco necesitamos de un partido único, sea este ARENA, el FMLN o cualquier otro que creyéndose paladín de los pobres quiera tomar el poder por asalto.Así como la victoria de Chávez en el referendo habría sido lamentable, así también lo serían más más 5 años de ARENA en el poder. Sin embargo, una izquierda sin tradición y prácticas democráticas podría ser letal tanto para EL Salvador como para América Latina.

OTRAS OPINIONES SOBRE VENEZUELA

Venezuela y la sucesión cubana
De Rafael Hojas, El Pais

La derrota de las reformas chavistas en el referéndum constitucional del 2 de diciembre marca el inicio de una contención de la deriva autoritaria de la izquierda radical en América Latina. Gracias a un procedimiento democrático ejemplar, impulsado por él mismo, Chávez tiene ahora mayores dificultades para reducir al mínimo los elementos de democracia y mercado en Venezuela. La perspectiva de una nueva reelección, en 2013, de un crecimiento del sector estatal y de una limitación aún mayor de las corrientes opositoras y de los medios autónomos, podría revertirse con una virtual reestructuración del campo opositor venezolano, en la que el movimiento estudiantil jugará un rol protagónico. Muchos opositores a Chávez habían señalado que las reformas constitucionales que no se aprobaron buscaban introducir el sistema cubano en Venezuela. Al propio Chávez le gusta estimular esa lectura de su gradual y calculada radicalización política. Sin embargo, las reformas chavistas no iban más allá de un peligroso reforzamiento del poder ejecutivo y del derecho a la reelección presidencial. El sentido autoritario de esas reformas era evidente, pero entre un presidencialismo dictatorial y un totalitarismo comunista hay un trecho largo que, de remontarse, implicaría la estatalización de la propiedad, el cierre de la esfera pública y la imposición del partido único.

Está claro que el socialismo del siglo XXI, del que habla Chávez, quisiera ser algo distinto a la socialdemocracia o al socialismo democrático y de mercado. Líderes de la izquierda moderna iberoamericana, como Zapatero, Lula, Vázquez o Bachelet, no califican, según el chavismo, como verdaderos socialistas, ya que preservan las instituciones "injustas" del mercado y la democracia. Pero el socialismo del siglo XXI quisiera ser algo distinto, también, al sistema soviético, con su perfecta racionalidad burocrática, y a los populismos clásicos de la región -Vargas, Cárdenas, Perón...-, aunque retome buena parte de su discurso mesiánico y su tecnología carismática.

El socialismo del siglo XXI es, pues, la meta de una izquierda autodenominada "revolucionaria", que sigue creyendo en la concentración del poder económico y político en el Estado, como mecanismo de distribución equitativa del ingreso, y en una oposición intransigente a la hegemonía mundial de Washington. La vocación antiliberal y antidemocrática de esa izquierda choca con su origen electoral -Chávez, Morales, Correa y Ortega han sido elegidos democráticamente- y con los mecanismos de acumulación capitalista que aseguran el crecimiento de sus respectivas economías. ¿Por qué Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua no avanzan, realmente, hacia una cubanización de sus sistemas sociales?

A pesar de saberse admirado por Chávez, el propio Fidel Castro no recomienda la difusión del modelo cubano. Podría pensarse que dicho pacto -admírame pero no me copies- busca evitar una mayor polarización social y un escalamiento del conflicto con Estados Unidos. Sin embargo, sus implicaciones ideológicas son serias: Chávez, por lo visto, evita acelerar la cubanización de Venezuela, no porque no quiera, sino porque teme perder el poder. Su legitimidad, a diferencia de la de Fidel y a pesar de tanta retórica socialista, no es plenamente revolucionaria sino democrática.

La pregunta podría invertirse: ¿por qué Cuba no adopta el régimen chavista, si los más altos funcionarios de la isla (Lage, Pérez Roque, Alarcón...) consideran a Chávez "segundo" presidente y hablan de una deseada "confederación"? De avanzar hacia ese modelo, en Cuba tendría que permitirse la privatización de buena parte de la economía, la legalización de partidos opositores y el funcionamiento de medios independientes del Estado. Pero tampoco: los líderes cubanos no contemplan una adopción del sistema venezolano por la misma razón que Chávez no se radicaliza: saben que de hacerlo se arriesgan a perder el poder.

La relación entre Cuba y sus aliados de la izquierda estatal produce, por tanto, una rentable ambigüedad ideológica. ¿Es Cuba, como la Unión Soviética, un modelo agotado de socialismo del siglo XX, que debe ser trascendido por la nueva izquierda radical? ¿Es Cuba, en realidad, ese socialismo del siglo XXI, del que habla Chávez, y al que deben aproximarse cautelosamente los países latinoamericanos? La diferencia entre ambas interpretaciones es grande, sobre todo si se tiene en cuenta que el modelo a imitar está siendo fuertemente presionado por demandas de cambio, que no provienen únicamente de Washington, Madrid, la oposición o el exilio, sino de la propia sociedad cubana.

El socialismo del siglo XXI, siguiendo la idea de la ambigüedad o el "significante vacío" de La razón populista (2005), el libro de Ernesto Laclau, podría ser definido como un bluff o como amenaza o simulación del comunismo, instrumentada por capitalismos autoritarios de Estado. En ese simulacro, casi todos los legados de la izquierda del siglo XX -menos el anarquismo y la socialdemocracia- son aprovechables, aunque sean ideológicamente contradictorios: Lenin, Trotski y Stalin, Vargas, Perón y Cárdenas, Zapata, el Che y Fidel. En la práctica, sin embargo, esos Gobiernos -Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua...- no traspasan los límites de un capitalismo de Estado que, desde la perspectiva de la NEP leninista o de la todavía reciente Cuba soviética, calificaría como orden burgués.

No por tratarse de un simulacro de comunismo, la nueva ideología de la izquierda radical latinoamericana es, potencialmente, menos antiliberal y antidemocrática. De hecho, buena parte de la nostalgia del sistema soviético que la caracteriza tiene como trasfondo la idea de que sus artífices no avanzan más en el control social porque las "condiciones del mundo unipolar no lo permiten". Mientras los pueblos "maduran" y se "educan", el bluff incentiva el conflicto con Estados Unidos, polariza las sociedades y crea la plataforma adecuada para una justificación de la permanencia en el poder, a partir del principio del estado de excepción y del síndrome de "plaza sitiada".

Desde el punto de vista geopolítico, uno de los mejores efectos de la derrota oficial en Venezuela sería el reforzamiento de las corrientes reformistas en la isla y una inhibición de los sectores más intransigentes, que en los últimos años han apostado todo al vínculo con Caracas, como reemplazo de la dependencia económica de la URSS. El dubitativo proceso de sucesión que encabeza Raúl Castro se mueve, por lo visto, en una zona distante al nexo con Chávez y aspira a lo que sus seguidores han llamado un "relanzamiento" del socialismo cubano sobre bases propias.
Un Chávez fortalecido por el triunfo en el referéndum y con posibilidades de reelegirse en 2013 y de permanecer en el poder hasta 2020 o 2027 hubiera sido una garantía de perpetuidad para las élites cubanas. Los actuales llamados al "debate" y al reconocimiento de la "diversidad", por parte del Partido Comunista, no deberían hacernos olvidar que entre 1986 y 2006 ese mismo partido decidió concentrar todo el poder político y administrativo de la isla en la persona de Fidel Castro. La prioridad de las élites cubanas es subsistir, conservar el poder y para ello están dispuestas a todo: incluso, a tolerar las críticas de sus partidarios. A todo, digo, menos a reconocer la oposición y el exilio o a convocar a un referéndum democrático como el venezolano.

La lección del guasón de Caracas
De Joaquín Villalobos, El Diario de Hoy

Oxford, Inglaterra. Durante la guerra destituimos a uno de nuestros dirigentes porque no podía controlar el miedo a los ataques aéreos y operativos del ejército. Algunos inventan formas de no reconocer el miedo, este dirigente inventó diferencias políticas. El ejército salvadoreño, por su parte, inventó un tranquilizante llamado "minuto loco", este consistía en un minuto de disparos sin sentido que le ayudaban a la tropa a espantar el temor. El miedo es normal y lo siente todo el mundo. Ser valiente no significa no tener miedo, sino tener la capacidad de controlarlo y ocultarlo porque la regla es que la moral de la tropa siempre depende del rostro del jefe.

El "aguerrido" Pinochet, golpista de 1973, contrastó con el general que vimos acobardado frente a un arresto domiciliar en Londres. Muchos recuerdan las imágenes de Sadam Hussein arengando enérgicamente a sus seguidores mientras disparaba su fusil al aire, o las del panameño general Noriega cuando en la misma situación gritaba desafiante con un machete en su mano. A la hora de los tiros, el primero se fue a meter a un agujero y el segundo se refugió en la Nunciatura Apostólica. Cualquier parecido de estas conductas con lo que hace el coronel Chávez no es casualidad. Durante los 22 años que pasé en la clandestinidad y la guerra, aprendí a reconocer la cobardía. El discurso provocador, los insultos y la fanfarronería de jurar por su madre que tomaría de nuevo el fusil no son manifestaciones de valor, sino señales de inseguridad, algo que confirman las dos rendiciones anteriores del coronel. Salvador Allende era un demócrata que jamás hizo alardes, pero demostró un coraje extraordinario cuando se enfrentó a la obligación de morir combatiendo.

El Chávez amenazante, dogmático y autoritario que insulta a presidentes y reyes contrastó con el Chávez moderado, pragmático y democrático que la madrugada del 3 de diciembre aceptó la derrota a su intento de reformar la Constitución. Esto no es normal, sin duda algo obligó a que por tercera vez el coronel se rindiera. Tanto la dilación en presentar los resultados del referéndum, como la presencia de militares junto a él cuando apareció por TV fueron muy extrañas. Ese era un evento del poder civil y los militares no tenían nada que estar haciendo allí. Sólo hay dos posibilidades, o estuvieron allí para obligarlo a aceptar el resultado o estaban para protegerlo de sus propios seguidores frustrados, en cualquier caso la inseguridad del coronel sería el motor del acomodo de discurso.

El problema es que el discurso incendiario, polarizante e irresponsable del coronel deriva en que muchos jóvenes de sus filas, más no él, terminan usando y creyendo que la violencia es necesaria en Venezuela. La parlamentaria que golpeó a un presentador de televisión frente a las cámaras, el conductor que pretendió atropellar al ex ministro de Defensa y otros muchos incidentes similares, tienen como factor causal el lenguaje del presidente y las actitudes de algunos opositores. Los resultados del referéndum ayudan, pero la polarización extrema continuará. En ese contexto la formación de milicias chavistas, y el peligro latente de una división en el ejército seguirán manteniendo al país al borde de una guerra civil de la cual sólo la vocación pacifista de los venezolanos puede continuar salvándolo. Un gran plan de reunificación y reconciliación de los venezolanos es sin duda ahora lo más urgente.

Pero una pregunta fundamental es cómo cayó la Venezuela democrática en manos de un personaje como Chávez y qué le puede dejar todo esto para el futuro. No llegó allí por accidente ni se lo inventó Fidel Castro, aunque ahora le sirva. El coronel indigna ahora a las élites de su país y les está haciendo sentir un miedo que no conocían. Chávez no es ningún proyecto político serio, ni un combatiente revolucionario, ni un ideólogo de izquierda, el coronel es simplemente una venganza estructural que parió el egoísmo y el olvido social. Su relajo ha sentado a la mesa del poder a muchos excluidos que están allí exaltados, desconfiados, malcriados, resentidos y algunos muy violentos. No se puede aplaudir a Chávez, pero se debe decir que ese terremoto social es la lección que están recibiendo los poderosos venezolanos por haber sido irresponsables.
En El Salvador vivimos una guerra civil que llegó hasta las propias casas de la oligarquía, pero no se aprendió la lección. En vez de aprovechar la paz para construir un sistema político entre fuerzas moderadas se apostó consciente y premeditadamente a la polarización, se continuó explicando estúpidamente la guerra como una "agresión comunista", no se han querido reconocer las culpas del poder y se sigue viendo el gobierno como negocio particular de la derecha. La política social aparece siempre por miedo y emergencia, nunca por inteligencia. El Salvador está ahora de nuevo polarizado, en un mar de violencia criminal casi irresoluble y posiblemente muy cerca de otro período de venganza estructural que ya encontrará su propio guasón.


"NO SE PUDO POR AHORA, PERO MANTENGO MI PROPUESTA"
De Hugo Chávez (www.congresobolivariano.org )
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, afirmó este lunes que continuará trabajando en el proyecto que formuló al país, con el objeto de concretar las transformaciones que requiere la Nación.

“No se pudo por ahora, pero mantengo la propuesta, la más avanzada del planeta y que busca alcanzar la máxima inclusión social, principio fundamental de nuestro sistema”, agregó el Jefe de Estado desde el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores.

En cadena nacional de radio y televisión, y luego de que fuera difundido el primer boletín oficial del referendo sobre la Reforma Constitucional, el líder de la Revolución Bolivariana emitió un llamado a la reconciliación de los ciudadanos y ciudadanas.
“Ojalá logremos aprender a respetar nuestras diferencias y a caminar juntos debatiendo y alejándonos de los caminos de la violencia, de las conspiraciones y de los planes subordinados al imperio norteamericano”, resaltó.

Asimismo, se refirió a los trabajadores sin patrono, quienes se beneficiarían con la modificación de la Carta Magna: “ya buscaremos la manera de irlos incluyendo. Seguramente será de una forma más lenta y con más dificultades, pero ya buscaremos la manera de que tengan su sistema de seguridad social”.

Chávez recordó al pueblo de Venezuela las palabras del Libertador Simón Bolívar, quien en Magdalena, Perú, dijo en 1826: “nada es tan conforme con las doctrinas populares como el consultar a la Nación en masa sobre los puntos capitales en que se fundan los Estados, las leyes fundamentales y el Magistrado Supremo”.

'Todos los particulares están sujetos al error o a la seducción, pero no así el pueblo que posee en grado eminente la conciencia de su bien y la medida de su independencia', continuó.

“De este modo, su juicio, el del pueblo, es puro, su voluntad fuerte, y por consiguiente nadie puede corromperlo, ni menos intimidarlo. Yo tengo pruebas irrefragables del tino del pueblo en las grandes resoluciones, y por eso es que siempre he preferido sus opiniones a la de los sabios”, culminó la cita al padre de la Patria.

Chávez aseguró que 'es el pueblo el que ha hablado. La voz de la Nación, decía Juan Jacobo Rousseau. Yo, como Presidente de la Nación, he oído la voz del pueblo y siempre la voy a estar oyendo. Me la llevo en el corazón para nuestro análisis y para continuar construyendo la Venezuela bolivariana y de nuestros hijos', concluyó.

Un pueblo bajo el fuego
De Fidel Castro Ruz, Granma, 29 de noviembre 2007
Venezuela, cuyo pueblo heredó de Bolívar ideas que trascienden su época, enfrenta hoy la tiranía mundial mil veces más poderosa que la fuerza colonial de España sumada a la de la República recién nacida de los Estados Unidos, que a través de Monroe proclamó el derecho a la riqueza natural del continente y al sudor de sus pueblos.
Martí denunció el brutal sistema y lo calificó de monstruo, en cuyas entrañas vivió. Su espíritu internacionalista brilló como nunca cuando, en carta inconclusa por su muerte en combate, develó públicamente el objetivo de su incesante batallar: "...ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América..."
No en vano, en un sencillo verso, expresó: "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar". Más tarde proclamó con frase lapidaria: "Patria es humanidad". El Apóstol de nuestra independencia escribió un día: "Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo". Los medios más sofisticados desarrollados por la tecnología, utilizados para matar seres humanos y someter a los pueblos o exterminarlos; la siembra masiva de reflejos condicionados en la mente; el consumismo y todos los recursos disponibles, se emplean hoy contra los venezolanos, pretendiendo hacer trizas las ideas de Bolívar y Martí.
El imperio ha creado las condiciones propicias para la violencia y los conflictos internos. Con Chávez hablé muy seriamente en su última visita el pasado 21 de noviembre sobre los riesgos de magnicidio a los que estaba exponiéndose constantemente en vehículos descubiertos. Lo hice a partir de mi experiencia como combatiente entrenado en el uso de la mirilla telescópica y el fusil automático y a la vez, después del triunfo, como blanco de planes de atentados directamente ordenados o inducidos por casi todas las administraciones de los Estados Unidos desde 1959. El gobierno irresponsable del imperio no se detiene un minuto a pensar que un magnicidio o una guerra civil en Venezuela, por sus enormes reservas de hidrocarburos, harían estallar la economía mundial globalizada. Tales circunstancias no tienen precedente en la historia del hombre.
Cuba, en la fase más dura a que nos condujo la desaparición de la URSS y el recrudecimiento del bloqueo económico de los Estados Unidos, desarrolló estrechos vínculos con el gobierno bolivariano de Venezuela. El intercambio de bienes y servicios, de casi cero, se elevó a más de 7 000 millones de dólares anuales, con grandes beneficios económicos y sociales para ambos pueblos. De allí recibimos en la actualidad el suministro fundamental de combustible que consume el país, muy difícil de adquirir en otras fuentes dada la escasez de crudos ligeros, la insuficiente capacidad de refinación, el poder de Estados Unidos y las guerras que ha desatado para apropiarse de las reservas de petróleo y gas en el mundo.
A los elevados precios de la energía añádanse los de los alimentos, determinados por la política imperial de convertirlos en combustible para los voraces automóviles de Estados Unidos y otros países industrializados. No bastaría el triunfo del Sí el 2 de diciembre. Las semanas y meses posteriores a esa fecha pueden llegar a ser sumamente duros para muchos pueblos, entre ellos el de Cuba, si es que antes las aventuras del imperio no conducen al planeta a una guerra atómica, como han confesado sus propios jefes.
Nuestros compatriotas pueden estar seguros de que he tenido tiempo para pensar y meditar mucho sobre estos problemas.
Con pena ajena - Presidente vulgar
Editorial del periódico El Nacional, Caracas, del 6 de diciembre 2007

El presidente Chávez está empeñado en hundir al país en un pantano de insultos, descalificaciones y groserías, que contradicen la verdadera esencia de nuestro pueblo, que es sano, respetuoso y poco amigo de las malas palabras en público. Pero el jefe del Estado se ha dedicado, en la fase maníaca más intensa de su locura, en lanzar insultos contra los estudiantes, la Iglesia y el resto del país que se le opone democráticamente. No vale la pena contestarle y mucho menos descender a su nivel de alcantarilla que a nadie sorprende, pero que daña a sus propios seguidores chavistas, en su mayoría gente de buenas costumbres.

Ayer el Presidente volvió al lenguaje bajo y rastrero que nadie está dispuesto a escuchar de un mandatario. Este desfase entre lo que son los venezolanos y la forma chabacana en que el Presidente dice interpretarnos, ofrece muchos argumentos para explicar el por qué los votantes dijeron No, o se abstuvieron de pronunciarse por fidelidad a su jefe.

En su megalomanía, Chávez sólo acepta la derrota como una torpeza de sus colaboradores más cercanos. Pero eso no puede convertirse en una culpa del resto de los venezolanos, que estamos lúcidos y no somos fanáticos de un militar adoctrinado por los servicios secretos cubanos.

Nuestro pecado es exigir respeto a los resultados electorales, a la fuerza social que hoy surge decidida a no aceptar irrespeto de alguien tan vulgar. Queremos un país que no sea objeto de la burla en los medios internacionales, que no nos haga pasar pena ajena y que se ocupe de nuestros problemas inmediatos de seguridad y abastecimiento.

Los beneficios del petróleo deben dirigirse a la felicidad de la gente y no de una familia presidencial, que socarronamente se ha vuelto próspera y echona cosechando los petrodólares que son de todos y no de un grupito de Barinas.

Tales sinvergüencerías inhabilitan al Presidente en lo político y lo moral, incluso en lo revolucionario, que como modo de vida exige la austeridad y el sacrificio. De manera que le queda grande y le resulta vulgar, Presidente, calificar al triunfo de la oposición como una "victoria de mierda". Son venezolanos que, a sus ojos, cometen un delito: el de disentir democráticamente de sus propuestas.

Esos millones de votantes que acudieron pacíficamente a enfrentarlo a usted, jefe de todas las triquiñuelas y experto en la compra de votos con el dinero del tesoro público son, a su juicio, simples residuos de un pozo séptico, de una cloaca de las tantas que desembocan en el río Guaire.

No contento con estos insultos, el mandatario se refirió a un periodista de El Nacional, Hernán Lugo-Galicia, apreciado por todos en el gremio, incluso por el oficialismo. Se trata de un reportero de amplia experiencia y probada trayectoria profesional. Lo amenazó, cobardemente, como sólo puede hacerlo un Presidente que tiene todo el poder y las policías para hacer daño. Nosotros sólo tenemos la posibilidad de narrar los hechos y declararlos para la historia. En eso estamos, y aquí lo esperamos.

Democracy in the Americas
By Roger Cohen, The New Cork Times, op-ed-columnist, December 6, 2007

I salute you, Hugo Chávez.

Those are words I never thought I’d write. But nor did I think it possible that a Latin American strongman, issued from the barracks, accumulating power through threats, slandering opponents as “traitors,” buying support with $150 million a day in oil money, and bent on a socialist revolution, would accept a marginal electoral defeat.

No, if it came to the humiliation of a 51 to 49 percent rejection of his proposal to end term limits and undermine private property rights and centralize authority, he would surely use a controlled Election Commission to tweak the numbers for Venezuela’s glorious march to socialism.

And yet, there was a glum Chávez declaring in the unadorned language no totalitarian system can abide that: “The people’s decision will be upheld in respect of the basic rule of democracy: the winning option is the one that gets most votes.”

The United States might ponder those words — not just because of what happened in the presidential election of 2000; not just because the arithmetic of voting has proved unpalatable in Palestine; not just because of the past U.S.-abetted trampling of elected Latin American leaders in Chile and elsewhere — but because democracy was alive and vital in Venezuela on Sunday in a way foreign to President Bush’s America.

I watched as “Chávistas” and their opponents exchanged arguments in the sun. The issue was grave — a change of economic system under a comandante eyeing lifelong rule — but civility prevailed. When the result came in the early hours Monday, supporters of the “No” campaign partied undisturbed.

Venezuela’s democratic credentials are robust for Latin America — democracy has held since 1958 — but pale by U.S. standards. Yet there was a directness, meaningfulness and civic responsibility about the proceedings that make the early running in the American election look pitiful.

Bill Clinton’s latest whining about press coverage of his wife, Mitt Romney’s latest broadside on immigration, the various spins of the Iran intelligence volte-face, and the sterile who’s-got-more-God competition between candidates, look like the machinations of a disoriented power.
The United States needs a new beginning. It cannot lie in the Tudor-Stuart-like alternation of the Bush-Clinton dynasties, nor in the macho militarism of Republicans who see war without end. It has to involve a fresh face that will reconcile the country with itself and the world, get over divisions — internal and external — and speak with honesty about American glory and shame.

Speaking of U.S. shame, I found myself thinking back as I watched the Caracas festivities to terrible scenes I witnessed in Santiago in 1986. Another Latin American strongman, a true dictator, Gen. Augusto Pinochet, had responded with savagery to an attempted assassination.
I wrote then in The Wall Street Journal of a kid called Alfredo Díaz who’d been beaten up by Pinochet’s goons: “He has very little hair. This month, soldiers slashed off most of it, then stuffed it in his mouth. His wrists are dotted with circular burn marks. The soldiers stubbed out their cigarettes on him. His face is cut and his eyes restless with fear. They finished by dumping him naked in a pond.”

Díaz survived; more than 3,000 Chileans did not. In neighboring Argentina, more than 20,000 vanished as the junta’s corpse-dumping helicopters did their business. These cold-war crimes involved U.S. complicity. Chávez’s anti-Yankee rage, served up with the subtlety of a sledgehammer, has its Latin American resonance.

Such dark chapters have never been acknowledged with sufficient forthrightness by a U.S. leader. It’s time. Perhaps a president from a new generation would do so.
The Americas are a better place today. Openness has done its work. Chávez’s so-called revolution and other regional leftist rumblings reflect enduring social chasms, but Venezuela’s democracy with brio shows the length of the road traveled.

Let’s be clear: Chávez is a caudillo. His “socialismo” equals “Hugoismo.” He’s a menace. He’s about to introduce a new currency, the strong bolívar, with monetary policy in chaos, inflation rising toward 20 percent, and his crony bankers pocketing millions by arbitraging the disparity between the official and black-market rates.

Crime and drug-trafficking are thriving. He’s still a believer in building socialism through local councils for which the Russian translation would be “Soviets.” He accused his opponents of a “Pyrrhic victory” and vowed not to change a “comma” of his rejected reforms.

But his honoring of democracy’s brittle wonders still merits a salute. Above all, however, I salute the Venezuelan people. Chávez said before the referendum that a “no” vote equaled a vote for Bush. Unperturbed, Venezuelans went ahead. And they gave a civic example from which Bush’s battered and blathering democracy can learn.

"Chavez debe saber que la colaboración con el capital no rinde resultados positivos cuando ponga su socialismo en la agenda"
Entrevista al sociólogo norteamericano, Prof. James Petras, de Efraín Chury Iribarne, Radio Centenario

- Petras, hoy todos somos ese casi 50% de quienes votaron en Venezuela a favor del SI, que hoy es el tema dominante. ¿Puedes darnos tus primeras impresiones sobre el acto eleccionario del domingo?

- Primero hay que dar las razones por el pequeño margen de derrota, primero debemos entender que era un esfuerzo coordinado entre muchos sectores de la derecha que efectivamente aumentó su voto pero muy poco menos, algo del 5% arriba de la votación presidencial. El tema es que tres millones de votantes de Chávez no apoyaran el referéndum, el margen de Chávez eran siete millones plus y este es cuatro millones trescientos y algo, entonces tenemos que explicar esta ausencia de los tres millones de votos, solo trescientos mil fueron a la derecha. Yo decía que esta coordinadora encabezada por los Estados Unidos invirtió mas de 20 millones en la campaña, que sabemos documentada, contra el referéndum. Segundo, tenemos 90% de los medios de comunicación en Venezuela, este país supuestamente autoritario donde el 90% de las publicaciones diarias estaban en contra.
Otro factor era la televisión de la derecha y los avisos que publicaron donde utilizaron una táctica de miedo repetido por la iglesia, la jerarquía en las parroquias que se convirtieron en una plataforma en contra, tenemos el miedo de que van a raptar los niños, ponerlos en instituciones estatales, tenemos también los grandes negocios que aceleraron la fuga de capitales y también las industrias alimenticias que provocaran falta, escasez; tenemos también en menos importancia pero algo la salida de los sectores supuestamente progresistas, tenemos también los ex izquierdistas y la ultra izquierda también. Los académicos supuestamente progresistas que publicaran artículos tendenciosos como Edgar Lander y otros que apoyaban golpistas, el señor Baduel también en el exterior, tienes un reflejo de eso en los artículos del Zibechi, el director de página internacional en Brecha, repitiendo toda la propaganda de la derecha.

Entonces tenemos una coordinación de fuerzas importantes que van desde un golpista como Baduel que ayer anunció que no han terminado la lucha de intransigencia que han de terminar con Chávez ahora ya porque tiene el poder de aprobar leyes, según dice él es un pecado y esa es una parte del gran problema, que la derecha coordinó tantas fuerzas financieras mediáticas, económicas y la seudo izquierda nacional e internacional académicos juntaran para aumentar el voto 300 mil sobre lo que la derecha tiene normalmente. Estos 300 mil es más o menos el margen de la victoria actual, yo creo que no debemos descontar que los otros, por ejemplo un sector sindical afiliado con el PSTU y en Brasil también participó con los académicos, el señor Chirino supuestamente clasista

- ¿El PSTU de Brasil estaba con el NO?

- Sí, me mandaron los documentos a favor del NO pero activos con los estudiantes financiados por el imperialismo, ya tenemos documentos de la agencia de ayuda internacional donde reconocen dar 213 mil dólares de los estudiantes entrenados en los Estados Unidos que vuelven y siembran la lucha en las calles, etcétera, con esta gente trabajaban los trotskistas, los sectores trotskistas afiliados con el PSTU.

Yo por lo menos les decía a ellos que nunca mas voy a tener algo que ver con un grupo tan oportunista y, al final de cuenta,s contrarrevolucionario, a pesar de la retórica. Ahora estos factores tenían dos efectos, uno de movilizar sus seguidores y garantizar que van a participar y segundo sembrar confusión y descontento en los sectores populares neutralizando el apoyo de Chávez, yo no creo que ganaran muchos de las clases populares, ganaran un pequeño sector pero más que nada sembraran la confusión y neutralizaran la participación. El otro lado porque la fuerza chavista no podrían compensar por estos mecanismos poderosos de la derecha y sus acólitos entre la izquierda. Yo creo que hay tres factores principales, primero el gobierno no interviene para abastecer las tiendas populares y y permitiera al capitalismo boicoterarlas y que haya una escasez artificial. El gobierno nacional aumentó las importaciones de alimentos por cientos de millones de dólares pero esa comida no llegó a las tiendas de los barrios populares por acatamiento, escondiendo y vendiendo al mercado negro con precios tres veces más altos que los precios fijos. No tenía la capacidad de gobierno de intervenir tanto a los mayoristas y minoristas y la distribución para mantener la leche, el azúcar, los frijoles en las tiendas. Segundo, no intervenían con fuerza a parar la carestía, la inflación y otro factor, entonces abastecimiento que falta e inflación, son dos factores que aumentó el descontento en las clases populares, descontento que no llegó a votar por la derecha, por la gran mayoría pero sí para la abstención. Y tercero, y creo que estratégico, es que el gobierno todavía dependía en la colaboración de los capitales en la inversión, en la producción, cuando ellos están en la fuga, una fuga máxima de capital para debilitar la producción y los ingresos populares, esos factores junto con la táctica de la derecha tenía su efecto; los sectores podríamos decir social demócratas o liberales dentro de los ministerios no tenían una alternativa a defender y apelar a los capitalistas, simplemente apelando para que mejore la distribución tenía un efecto nulo y creo que esa es una de las lecciones que debe sacar Chávez, que debe tomar en cuenta de que la colaboración con el capital no rinde resultados positivos cuando ponga su socialismo en la agenda.

- Llegamos hasta aquí con una parte del tema. Pero hay quien tiene una gran duda sobre como sigue Venezuela a partir de estos resultados.

- Bueno, Chávez dijo que va a seguir en la batalla para el socialismo dentro de la constitución actual poniendo sobre la mesa que el resultado es que la derecha por la primera vez reconoció la constitución del noventa y nueve por 8 años, decir que la constitución actual la que sigue existiendo era un fraude ilegal, etcétera. Ahora lo más importante es un repensamiento del modelo capitalista, hay dos sugerencias sobre la mesa, un debate ahora en Venezuela, un sector que toma como resultado de las elecciones la necesidad a pactar con sectores de la derecha, con el sector electoral de Rosales, es decir bajar las banderas socialistas, mas concesiones del capitalismo, menos intervención en la economía y mas incentivo del capital extranjero, ese es el sector liberal que todavía incluso maneja muchos ministerios. La otra posición es hacer una rectificación, una actuación gubernamental más efectiva, más eficiente con la necesidad de remplazar los capitalistas en sector estratégicos que están estrangulando la economía o se avanza para aumentar el control estatal para acomodar las clases populares, controlar la carestía, el desabastecimiento y aumentar la presencia obrera en las fábricas o hacer concesiones del capital con la esperanza que ellos van a cambiar su conducta.

Yo creo que eso hay que ver como se van a resolver y Chávez tiene que tomar partido en esto y utilizar los muchos poderes que tiene incluso la posibilidad de mandar por decreto que es legal votado por la Asamblea, el Congreso.

El Congreso todavía gran mayoría en favor de Chávez, es una mayoría abrumadora de más del 85% los pocos que salieron, no representan más del 15% de los congresistas.

Yo creo que tiene amplios poderes presidenciales existente en la Constitución actual tiene mayoría en el Congreso y tiene las exigencias del pueblo para un gobierno más activo para compensar las debilidades en este momento.

El gran tema es que la administración de las medidas tomadas por el gobierno. Dentro de la administración hay tres factores claros: uno es el sabotaje de muchos funcionarios que quedan de regímenes anteriores que están políticamente en contra y demoran postergan, subvierte las medidas.

Segundo, es la incompetencia de muchos Ministros solo tienen interés en colocar en puestos importantes a sus seguidores.

Tercer factor que debemos tomar en cuenta, que hay sectores corruptos antichavistas como chavistas que manejan algunos sectores de administración.

Estos tres factores en la administración son una traba para una rectificación.

Eso significa que el gobierno tiene que fortalecer la auto administración comunal que estaba incluido en las enmiendas no aprobadas, pero no hay una ley contra que el gobierno lanza estas comunas y ya existen las comunas y comunales y tomar decisiones de como financiar los proyectos a partir de los nuevos instrumentos políticos administrativos.

- ¿Qué influencia puede acarrear en los procesos integracionanistas y de avance popular en América Latina? Pregunto esto porque tenemos en cuenta que el Congreso de Brasil por ejemplo se opone tenazmente a que Venezuela entre al Mercosur.

Sabemos que Michelle Bachelet en Chile esta más a favor de cualquier otra cosa que de Chávez. Sabemos los problemas con Perú. A partir de este resultado, más allá de la interna de Venezuela que ha quedado clarísima, ¿De qué manera puede influir digamos en la posición que esos gobierno neoliberales habían adoptado?

- En general quería mencionar eso que me recuerdas ahora.

Yo creo que es un factor negativo para Chávez. Para la campaña que Chávez tuvo demasiado tiempo afuera haciendo política internacional y no pagando atención suficiente a la lucha interna, la lucha precisa sobre el referéndum.
Estuve en Chile, Bolivia, en el Medio Oriente, estuve en Irán, etc., por semanas en el calor de la campaña, en el último mes casi la mitad del tiempo estaba afuera.
En los últimos días no podría compensar.
Yo creo que es una consideración, yo creo que la integración en realidad no tiene protagonistas en América Latina, es un optimismo demasiado exagerado que Chávez gasta muchos recursos y tiempo tratando de combinar con un tipo reaccionario como Astori, Vázquez, con Lula, Kirchner que son liberales en el fondo y que lo que simplemente buscan es algunas concepciones de Venezuela en el petróleo, algunas inversiones en el país, etc.
No hay un contexto internacional realmente un marco político para avanzar.
Yo creo que Venezuela debe seguir las inversiones comerciales con América Latina pero deben concentrar más recursos con mayor eficiencia en la política interna y dejar de hacer cambios en todo el mundo donde faltan cambios en el interior del país donde todavía hay gente que falta de casas, que faltan de empleos bien pagados.
Yo creo que hay que volver a las raíces del proceso político y Venezuela.
Es importantísimo que no trata de ser una estrella internacional.
Fíjate por ejemplo, durante la campaña se metió en el asunto del intercambio humanitario con Colombia gastando docenas de horas en proyecto que ha destinado a fracasar con el paramilitar Presidente Uribe.
Si en este tiempo se dedicara a arreglar los problemas internos, el abastecimiento tendría mejores resultados mientras el otro inevitablemente fracasó.
Uribe y Estados Unidos no quería un cambio, no querían un canje, no querían cambios desde el comienzo, esta muy claro ahora y debe ser claro antes de que Uribe es un enemigo y no era una socio de negociación.
Creo que la falta de claridad de eso costó mucho tiempo gastando con reuniones, con viajes, con consultas mientras debería haber estado involucrado en arreglar las cosas internas.
Otra cosa, es mejorar la comunicación, no tienen un diario, el chavismo no tiene un diario, no tienen mejor televisión para divertir a la gente como las telenovelas como utilizaba la derecha influir los barrios populares y los pararan en la intervención en la televisora que era reaccionario pero que combinaba con un poco de sexo, de pasiones, románticas, etc.
Yo creo que hay que buscar una posición intermedia entre la cultura popular y la política.

- Te agradecemos muchísimo este análisis, sobre la marcha, de la situación en Venezuela.

- Sí. Debemos tomar en cuenta como toma la ola progresista la discusión. Es una vergüenza para mí ser asociado con la gente que traicionaron el SI, en el referéndum.

Yo he estado con Marcha y Brecha por casi 40 años y siento vergüenza al ver que un director de la revista, como el Sr. Zibechi, repite las porquerías que publicaran los apoyantes del NO. Incluso apoyándose en el señor golpista, el ex general Baduel.

Y también en esta línea la falta de declaraciones de apoyo de las figuras culturales en Uruguay, Brasil, etc; personajes que deben estar claro entre la contrarrevolución y el proceso de transformación, no aparecieron en ningún lado. Algún cantante en Uruguay, algún escritor de gran prestigio, algún novelista, poeta, nadie. Están ausentes.

Yo no digo que apoyaran el NO pero ¿dónde están en este momento de gran emergencia? Cuando el pueblo y el Presidente Chávez los necesita, estos intelectuales, estos artistas desaparecieron.

Y sólo van a aparecer si les van a dar algún premio, con mucho dinero.
En esta situación, en el corazón imperialista europeo, norteamericano, si van a aparecer como relámpagos. Pero en este momento cuando el pueblo pelea, el movimiento popular está en una lucha de tanta trascendencia, no aparecen ni con la pequeña firma.

Es una vergüenza.

Hay otros que si se pusieron al día, pero son demasiado pocos.
Entonces es una lección que cuando las definiciones políticas están en serio hacia una transformación igualitaria, socialista, democrática no puedes contar con la intelectualidad, con la “whisky izquierda” como se llama.

Eso para mí otra vez está repetido en la historia. Están por la revolución hasta el momento que ocurre la realidad y después inventan una excusa de que “no es la moda” de ellos, o que “falta algo” de detalles y por eso se resignan a apoyar la contrarrevolución y renunciar a la lucha.