Carta a un obispo con h... disculpe, monseñor: con coraje

Querido Fabio Colindres:
Nunca me imaginaba tener un obispo católico como amigo. En mi experiencia limitada, o eran santos o eran pomposos – y ambos no se prestan para forjar amistades. A usted lo vine a conocer en las docenas de visitas a las cárceles que hicimos juntos. Ahí es donde se descubre el carácter de un hombre: en situaciones extremas como estas de sumergirse a este submundo, donde se mezclan las leyes de los reos con la cultura y los códigos de los pandilleros, la culpa con la lucha por mantener la dignidad humana, la violencia brutal con la hermandad.


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Que descuiden mis lectores: Este no es otro rollo sobre la tregua, es un ensayo sobre carácter, sobre respeto, y sobre palabra. La manera cómo usted, como sacerdote, sabe mostrar y al mismo tiempo exigir respeto hasta al condenado por múltiples asesinatos,  me obligó a repensar todos mis sentimientos, mis juicios, mis análisis sobre los fenómenos violencia, pandilla, marginación, reconciliación. Nunca me imaginaba que un cura pudiera tener este impacto sobre las personas, mucho menos sobre mi.

Nada de esto que conocemos como “la tregua” hubiera sido posible sin la firmeza ética de usted y su capacidad de comunicarla a los pandilleros sin arrogancia, sin menosprecio, pero de manera extremadamente exigente. Nunca lo vi hacerles promesas ni dando pajas, siempre lo vi sacarles compromisos, gestos de buena voluntad. Usted les facilita reconectarse con la humanidad dentro de ellos y en los demás.

Esta total ausencia de oportunismo que usted muestra en el trato con estos hombres, que no estaban acostumbrados que alguien les hablara con sinceridad y les escuchara con genuino interés, le ganó el incondicional respeto por parte de estos hombres que en su vida no han respetado nada, solo sus leyes internos, marcados por machismo, imposición y violencia.

Me da risa que un personaje como el pobre Padre Antonio Rodríguez tuvo la osadía de ofrecerse a los pandilleros como sustituto de usted, ofreciéndoles sus servicios de intermediario con el gobierno. Este tipo no entiende que en este negocio nada funciona con chanchullos o pactos. O funciona con confianza, con respeto y con palabra – o no funciona. Usted que nunca les ofreció nada, se ganó la confianza de todos los pandilleros del país. Y al padre Antonio, que ofrece favores y privilegios, nadie le hace caso, porque sus posiciones cambian según las ocurrencias de un ministro o la oportunidad de conseguir un financiamiento...

Entiendo porqué usted ha mantenido, en todos estos últimos meses, un perfil tan bajo, casi invisible, sin ir a entrevistas, incluso sin reaccionar a todas las acusaciones que le han hecho. Entiendo que no quiso que su protagonismo provoque celos y divisiones dentro de la iglesia. Pero dentro de las cárceles y dentro de los barrios, su palabra vale oro. Es un capital para el país.

La otra calidad es la distancia que guarda de cualquier pleito político. Luego de dos años de trabajo conjunto no tengo ni idea si usted es de izquierda o derecha. Nunca hablamos de esto.

Hay otros obispos que hablan cada domingo de política, y que cuando hablan del problema de las pandillas, usan palabras grandilocuentes como “el diálogo nacional”, “la reconciliación”. Pero ninguno de ellos se ha sentado con los más odiados, los más jodidos y los que más joden en esta sociedad. Usted sí. Habla con empresarios exactamente igual que con los reos y sus madres.

Yo que siempre me he mantenido a gran distancia de religiones e iglesias, veo que usted como obispo juega un rol que difícilmente lo pueden jugar otros. Yo, ciertamente no. Tampoco ningún político. Tampoco un Mijango, por más crucial que sea su aporte.

Un reo anónimo me lo puso así: “Don Fabio es un hombre de la palabra, igual que nosotros...” Y aunque la palabra del cura y la palabra del pandillero ciertamente son muy distintas, algo tendrán en común. Tal vez la convicción de que la palabra vale y que hay que hacerla valer.

No tengo idea de cómo son sus relaciones con el nuevo gobierno, pero ellos van a necesitar que usted siga haciendo lo que está haciendo.

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

Aunque no me preguntaron, aquí mis respuestas

El Diario de Hoy publicó el jueves las respuestas de 4 analistas a 5 preguntas que les hicieron sobre los desafíos de Seguridad Pública para el nuevo gobierno.

Aunque no me preguntaron, daré mis respuestas, ya que las que obtuvieron no me satisfacen – a pesar de que mis amigos Chico Bertrand, Salvador Samayoa y Rodrigo Ávila aportaron aspectos interesantes. No así Carlos Ponce, el ideólogo anti-tregua. Claro, las mías son un poco más controversiales...

1. Las prioridades a asumir
Primero: la prioridad que NO hay que asumir. Muchos dentro del FMLN dentro y fuera de la PNC han planteado que lo más importante es, esta vez sí, asegurar el control político-ideológico sobre la PNC, y convertirla en un aparato de control territorial y político a disposición del partido. Y para esto hay planes y condiciones ya creadas.
La prioridad en la PNC debería ser: generar eficiencia policial, o sea persecución focalizada del delito, sin continuar con las estrategias de represión masificada que genera más violencia. Por más que el estado golpea a su entorno social, las pandillas no se debilitan sino se fortalecen y se hacen más agresivas.
En materia de política integral de Seguridad la prioridad #1 tiene que ser: crear las condiciones para que programas integrales (del Estado, del sector privado, de ONGs y de la cooperación internacional) de prevención, reinserción e reconversión de los asentamientos precarios puedan desarrollarse en base de entendimientos con las comunidades, incluyendo los grupos al margen de la ley que buscan reinserción. Estas condiciones son: bajar la violencia a niveles que permiten comenzar la rehabilitación del tejido social; consensos nacionales que incluyen el sector privado, iglesias, ONGs, universidades.

2. Los perfiles para los funcionarios del gabinete de seguridad
En la PNC, un equipo de dirección no partidario, sino que combina varias cualidades: profesionalismo policial; un liderazgo que logra captar la confianza y restablecer la moral de todos los efectivos; gran capacidad gerencial para administrar los recursos y la logística; y altura intelectual para inteligencia, investigación y planificación. Estas cualidades no existen en una sola persona, por esto el Director necesita un Estado Mayor. Sugiero al presidente electo que nombre como director de este equipo a Jorge Meléndez, el actual jefe de protección civil. Es hombre de confianza para la dirección del FMLN, pero no actúa con lógica partidaria. Esto es lo que necesita la PNC.
En el ministerio, hay que dividir tres áreas, bajo el liderazgo de un ministro con extraordinarias capacidades académicas y de planificación integral: Seguridad con un profesional con experiencia en seguridad pública. Justicia, con un abogado calificado. Intervención social, dirigido por un experto en políticas sociales, que coordina la política de Seguridad con todas las intervenciones que el Estado hace en cuento a prevención, juventud, reconversión de comunidades, etc.

3. Los errores cometidos que hay que evitar
La politización de la PNC y de las políticas de Seguridad es un error que tanto ARENA como el FMLN cometieron. Hay que preservar el carácter plural y no partidario del cuerpo policial, principal legado de los Acuerdos de Paz. Hay que evitar cualquier refrito de Mano Dura; erradicar el concepto equivocado de medir la eficiencia de la PNC por la envergadura de los operativos y la cantidad de capturas; aprender a perseguir al delito sin reprimir a todo el contorno familiar, social y vecinal del delincuente.

4. Pandillas y tregua
Sería fatal que el FMLN regrese al análisis equivocado que sus funcionarios manejaron cuando controlaron Seguridad entre 2009 y 2012. Este análisis decía que la mayor parte de la violencia no estaba relacionado con pandillas, sino con “crimen organizado”. La tregua mostró lo contrario: si le logra reducir la violencia relacionado con la guerra entre pandillas, se reduce la violencia a niveles que dan respiro a la población. El crimen organizado internacional al estilo mafia o cárteles de droga son los fantasmas que se inventan los ineptos para explicar que no pueden con los problemas caseros y sociales de las pandillas y de la juventud marginada.
La tregua no es una cosa que el nuevo gobierno tiene que decidir mantenerla o no, sino es un hecho consumado entre las diferentes pandillas y un proceso abierto entre pandillas y sociedad civil. El gobierno Funes quiso apropiarse de este proceso, pero sin invertir nada. Quiso ser padre sin pagar alimentos. Esto fue el problema principal de la tregua en tiempos de Funes, agravado aun por la llegada de Ricardo Perdomo que además suspendió la facilitación del gobierno para la mediación de conflictos.
El gobierno sólo tiene que decidir cómo relacionarse con el hecho de la tregua: o crear condiciones para que este proceso se haga integral y irreversible (lo que intentó el gobierno política oficial entre marzo 2012 y mayo 2013, con los resultados positivos conocidos); o diseñar tácticas policiales que sabotean la tregua (como las adoptó el nuevo ministro Perdomo a partir de junio 2013, con los resultados negativos también a la vista).
La experiencia y la lógica indican: sin una sensible reducción de la violencia, por ejemplo vía la tregua o vía los pactos locales que lograron varios alcaldes, todas los demás componentes (prevención, seguridad comunitaria, participación ciudadana, reinserción) no son viables. Son otros millones de dólares botados.
La cuestión fundamental es si el nuevo gobierno está dispuesto a realizar y focalizar las inversiones sociales necesarias para que la reducción de la violencia se convierte en reducción de delincuencia y en reinserción. Para esto hay que redefinir las prioridades del gasto estatal, cosa que la administración Funes nunca hizo: gastó con la regadera.
El gobierno no tiene porque negociar con pandillas, pero sí con los alcaldes y las agentes de la sociedad civil que logren acuerdos (locales, sectoriales o, en algún momento, nacionales) de reinserción. Estos acuerdos, por lógica, tienen que incluir a los grupos que están fuera de la ley y quieren reinsertarse.

5. Ejecutivo y Fiscalía
En todo lo relacionado con la persecución del delito, la fiscalía debe tener el liderazgo. En todo lo relacionado con el orden público, seguridad comunitaria y preventiva, el liderazgo es exclusivo del Ministerio. No tiene que meterse la fiscalía.
La independencia de la FGR en cuanto a investigaciones y judicializaciones tiene que reforzarse, y para esto la FGR necesita más presupuesto y más personal.  
(El Diario de Hoy)

Columna transversal: Mi ‘checklist’

Hace poco estuve almorzando con unos diplomáticos que querían discutir la situación y las perspectivas de El Salvador luego de las elecciones y sus resultados. Habían hablado ya con varios representantes del FMLN, que todos les habían asegurado que formarán un gobierno abierto al diálogo y la concertación con la oposición y el sector privado, y que no habrá ningún peligro para la institucionalidad democrática del país ni para la seguridad jurídica de los inversionistas.

Uno de los diplomáticos, un alto funcionario en su cancillería, me dijo: Saben exactamente qué es lo que un gobierno como el nuestro necesita escuchar. Este discurso ‘políticamente correcto’ lo manejan sospechosamente bien...

Yo insistí que definieran su posición frente al nuevo gobierno del FMLN, no en base de discurso, sino de hechos y pasos concretos. Cuando llegamos a los postres en este almuerzo de intercambio, el funcionario me dijo: ¿Y tú no me puedes hacer una especie de ‘checklist’ de los pasos concretos que hay que observar - cosas que el nuevo gobierno hace o no hace en las primeras semanas, antes y luego de tomar posesión? ¿Una ‘checklist’ que nos permite evaluar hacía dónde quiere ir el nuevo gobierno?

Todos necesitamos esta lista: el sector privado, la oposición, los analistas, la ciudadanía. Hay una serie de decisiones clave, que el nuevo presidente debe tomar , algunas incluso antes de asumir el poder, y que no cuestan nada, sólo voluntad política - que nos mostrarán que existe verdadera disposición democrática y no ganas de imposición.

La composición del gabinete

La calidad de funcionarios que el presidente nombra en puestos claves hablará mucho de lo que podemos esperar de su gobierno. ¿Nombra a un secretario técnico con capacidad técnica y de liderazgo para diseñar políticas públicas y coordinar su cumplimiento por parte de todo el gobierno, o instala a un comisario político que vigila que el gobierno corresponda al lineamiento del partido? Bueno, ya nombró a Roberto Lorenzana en este cargo. Primer test: reprobado.
De igual importancia, son las carteras de Hacienda y Seguridad. En Hacienda nombró al actual ministro Carlos Cáceres. Todo el mundo está aliviado que no nombró a la diputada Lorena Peña. ¿Pero es una buena señal mantener continuidad donde más falló el gobierno de Funes? ¿Y es definitiva la decisión, o transitoria para facilitar las gestiones necesarias ante Banco Mundial, Fondo Monetario y BID?
En Seguridad, ¿con qué criterios nombrará Sánchez a su ministro y su jefes de policía y el resto de funcionarios claves? ¿Con el criterio de quien asegura de manera más eficiente el control partidario en todos los niveles de la PNC – o con el criterio de quiénes serán capaces de diseñar y poner en práctica una política integral de seguridad pública que aparte de la eficiencia policial incluya prevención, inversión social en las comunidades y reinserción de sectores al margen del sistema productivo y de la ley?

De estos 4 cargos claves en su futuro gobierno, la selección de uno manda mensaje negativo; la continuidad de otro mensajes mezclados; y en cuánto a ministro de Seguridad y Justicia y de director de la PNC estamos todos pendientes.

Ley de Asocios Públicos Privados

El nuevo mandatario debe de coartar en seco el doble juego entre gobernante y partido. Tiene que mostrar la verdad de su discurso obligando a su partido a dejar de obstruir su credibilidad. No hay mejor oportunidad de mostrar esto que con una inmediata y completa aprobación, por parte de su bancada, de las reformas necesarias a la Ley de Asocios Públicos Privados. Si el FMLN accede mañana a retirar sus objeciones ideológicas contra la inversión privada (en el marco de asocios con el Estado) en proyectos que tienen que ver con agua y con seguridad pública, Sánchez Cerén gana credibilidad frente a potenciales  inversionistas y frente a los gobiernos que quieren empujar el desarrollo de nuestro país. Si no, el daño no será compensable por ningún tipo de discurso.

Sector energético

El FMLN hasta ahora no ha tenido participación en el esquema de componendas y corrupción en todo el sector energético. Es un esquema de corrupción compartido por gente vinculada a los presidentes Saca y Funes. Ahora que con Sánchez Cerén asumirá el gobierno un miembro de la máxima cúpula del FMLN, tienen dos opciones: o limpian el sector energético, dando paso a una política energética al servicio del crecimiento del país, o se hacen parte del esquema corrupto. Todo el país  y todos los socios extranjeros (gobiernos como inversionistas) van a observar de cerca cada paso que dé el nuevo gobierno en este campo.

¿Va el gobierno del FMLN seguir saboteando el desarrollo de la generación de la energía geotérmica, continuando el absurdo pleito con nuestro socio italiano ENEL – o el presidente electo, un día de estos, va a levantar el teléfono, hablar el presidente de ENEL y aceptar lo que Saca un  Funes nunca quisieron aceptar: la oferta de los italianos a negociar con el gobierno una salida del conflicto que garantice más inversión, más transferencia de tecnología, más energía geotérmica y, por ende, mejores precios de electricidad para el país.

¿Va el nuevo gobierno implemente continuar los proyectos viciados del Chaparral y de la ampliación de la 5 de noviembre – o va a decretar una revisión exhaustiva de la planificación, de los convenios y de la rentabilidad de estos proyectos?

Mi lista está lejos de ser completa. Rompe el tamaño de esta columna. Hay que desarrollar otros puntos importantes: manejo del proyecto Sitrams; restablecimiento del Consejo de Ministros; transparencia; disciplina fiscal; respeto a libertad de prensa; disposición del FMLN de elegir a funcionarios independientes en la Corte de Cuentas y en el Tribunal Supremo Electoral...  ¿Y qué posición va a tomar el FMLN en el pleito que tanto desgaste ha causado al país: la presidencia de la Corte Suprema de Justicia?

Aquí está, en borrador, el ‘checlist’ para medir la credibilidad del discurso del presidente electo y su partido. Observemos, con actitud de vigilancia más que de desconfianza, cada paso. Saquemos conclusiones en base de hechos concretos, no de bonitas palabras, pero tampoco de prejuicios. 
(El Diario de Hoy)

“¿El primer texto de propaganda pactado por los mediadores y las pandillas?”

En el contexto de un resumen de su cobertura de la tregua, titulada Las astillas perdidas de la tregua y publicado el 23 de marzo del 2014, El Faro da su versión de la situación en marzo del 2012, cuando este proceso se hizo público con un comunicado conjunto de las pandillas MSX3 y Barrio 18 - y me regalaron una dedicatoria cariñosa:

“Al día siguiente (22 de marzo 2012; PL), aparte de El Faro, solo un periódico matutino tendrá el texto del comunicado en sus páginas. El columnista Paolo Lüers, amigo de Mijango y del ministro, tenía el documento desde el miércoles. Había decidido apoyar la tregua, difundirla, defenderla, y en premio tuvo dos días para visitar antes que nadie las cárceles de Cojutepeque y Ciudad Barrios, entrevistar a líderes de la MS-13 y el Barrio 18, y escribir el resultado. El Diario de Hoy presentaría como exclusiva periodística el primer texto de propaganda pactado por los mediadores y las pandillas: ‘Hablan las maras’.”

Así que según El Faro yo pacté con los pandilleros un “texto de propaganda”. Acusación seria. Si esta acusación la haría en vez de un periódico la fiscalía general, tuviera que prepararme a un par de años de cárcel, en uno de los penales reservados para pandilleros. Bueno, tal vez así podría escribir el libro que nadie ha escrito aun sobre las pandillas salvadoreñas.

Hay una historia larga entre El Faro y este servidor, que ahora no vale la pena contar. Contiene proyectos conjuntos, conflictos, debates, amistades, principios compartidos y principios interpretados de muy diferente manera...

La parte más reciente de esta historia accidentada tiene que ver con la tregua. El Faro es el único medio que ha dado cobertura y pensamiento integrales a este proceso – con todos los méritos y errores que esto implica. Y yo soy el periodista que se ha metido en la complicada situación de escribir sobre “la tregua”, y al mismo tiempo volverse protagonista, formando parte del esquema de mediación entre pandillas, gobierno y sociedad civil.

Al principio los colegas de El Faro y yo enfocamos de manera muy diferente la tregua, generándose tensiones, sospechas y malentendidos entre nosotros. Luego retomamos el diálogo e incluso el intercambio de información, partiendo de que teníamos un interés común: tratar de comunicar a la ciudadanía, cada uno con sus recursos y desde su perspectiva, el fenómeno de la tregua. Por lo menos así lo concebí, y por esto no dudé en aprovechar mi situación privilegiada de cercanía y confianza con los mediadores y con los líderes de las pandillas para compartir información con los colegas de El Faro, y para facilitarles contactos y entrevistas.

¿Cuál es mi situación privilegiada? Desde los años de la guerra soy amigo de Raul Mijango, y en el proceso me hice amigo de otros protagonistas del proceso: Fabio Colindres  David Munguía Payez. Pero el mayor privilegio, que realmente me ha permitido entender y analizar el fenómeno de las pandillas y de su tregua, es la relación de confianza que he podido construir con los líderes de las dos principales pandillas, forjada en debates sorprendentemente abiertos, muchas veces controversiales, pero siempre tendientes a buscar soluciones a las diferentes expresiones de violencia protagonizadas por las pandillas – pero no exclusivamente por ellas.

También es un privilegio servir como miembro del Comité Técnico de Coordinación, formado para dar sostenibilidad al proceso de reducción de violencia. Este Comité nace de un acuerdo formal entre el gobierno de la República y la Organización de Estados de América OEA, que ha asumido un rol de observador y garante del proceso. En este Comité, Fabio Colindres y Raul Mijango represebtan al equipo de mediación, el general David Munguía Payez el gobierno,  y don Tony Cabrales y yo la Fundación Humanitaria, que formamos entre empresarios, intelectuales y profesionales para fomentar la participación de la sociedad civil en el proceso de paz.

A partir de todos estos privilegios tengo acceso a las discusiones dentro de cada una de las pandillas, entre las pandillas; así como entre ellos y los mediadores, los alcaldes y otros dirigentes locales. No todo esta información he podido compartir con el público, pero en general la he compartido con mis lectores y con colegas interesados de medios internacionales y nacionales, sobre todo de El Faro.

Estoy conciente que habiéndome convertido en protagonista de esta historia, no puedo ser al mismo tiempo su cronista, aunque sí  su comentarista. Por esto en El Diario de Hoy, luego de mis reportajes iniciales mencionados en El Faro como “texto de propaganda pactado por los pandilleros”, me aparté de la cobertura noticiosa. En mi medio, la cobertura noticiosa de “la tregua” está en manos de colegas que no comparten mis puntos de vista sobre el tema. Cosa que no me agrada, pero éticamente correcta. No puedo ser cronista de una historia de la cual soy parte.

Regresemos a las arriba citadas afirmaciones de El Faro. Cuando en marzo del 2012 me enteré del inicio de “la tregua”, me agarró igual de sorpresa como a todos. Participé en el “briefing” que el entonces ministro de Seguridad Munguía Payez dio a directores de medios para desmentir el informe de El Faro que el gobierno estaba sosteniendo negociaciones con las pandillas, ofreciendo a los líderes y dinero en cambio de ordenar la reducción de los homicidios.

Como todos los colegas salí de esta reunión con la certeza que nos estaban escondiendo información. Para descubrir la verdad llamé a mi amigo Raul Mijango,  sin tener idea de su papel en este enredo. Hablé a Raul, porque a su vez es amigo de Munguía Payez. Al rato estuvimos sentados en La Ventana, y me contó toda la historia, con la condición de no publicarla mientras no me autorizaba. Me dijo que los pandilleros necesitaban tiempo para comunicar y consensuar su decisión de decretar la tregua con sus compañeros en todo el país, y no querían correr el riesgo que se enteraran por el periódico.

La historia que me contó Raul Mijango era: “Es falso que el gobierno está negociando con las pandillas. Están negociando la MS con la 18, y monseñor Colindres y yo somos los mediadores...”

Me contó de las pláticas en Zacatraz con los jefes históricos de las pandillas, de las pláticas entre mediadores y el ministro; y cómo en marzo 2012 el gobierno llegó a la decisión de autorizar el traslado de los principales cabecillas de ambas pandillas de la cárcel de máxima seguridad y aislamiento a los penales, donde guardan prisión los miles de pandilleros privados de libertad. Me platicó de los riesgos; de los problemas que tenían los cabecillas para comunicar la decisión de la tregua a las clicas en todo el país.

Esta tarde le hice a Mijango todas las preguntas que luego todo el país se hacía. Principalmente esta: ¿Van en serio los pandilleros cuando dicen que quieren reducir la violencia para abrir caminos hacia su reinserción?

Raul me pidió que escribiera “la verdadera historia” y que la publicara en unos pocos días, una vez que los pandilleros estaban listos, y me enseño el borrador de un comunicado conjunto que las pandillas estaban discutiendo. Le dije: No puedo publicar simplemente lo que tú me cuentas, mucho menos reproducir un comunicado del cual no me consta de quién es y cómo han llegado a consensuarlo. La única manera es que voy a las fuentes y me convenzo que todo esto es cierto - y además que va en serio.

Así salió la decisión de ir al penal de  Ciudad Barrios y hablar con los líderes de la MS, y al penal de Cojutepeque y hablar con los líderes de la 18, sin restricciones, sin ensayos, sin condiciones. El trato: Caigo al penal y hablo con quienes necesito hablar. Y así se hizo. Surgieron las crónicas que el 22 de marzo del 2012 publiqué en El Diario de Hoy. Resultado no sólo de entrevistas, sino de apasionados debates con docenas de pandilleros. Incluso les dije: Si no me convencen que ustedes, mas allá de la tregua, quieren una solución sostenible y están dispuestos a aportar a ella, sin pedir nada, no voy a escribir ni una palabra sobre estas visitas. Y puse otra condición: Si no me garantizan que no hay amenaza contra los colegas de El Faro, no puedo publicar ninguna entreviste con ustedes.

El resultado está a la vista. No solo las publicaciones mías en El Diario de Hoy, sino la realidad de la tregua que, con muchos accidentes, contratiempos y enemigos, sigue vigente hasta hoy, y está esperando que el nuevo gobierno defina sus políticas y sus prioridades, para ver si se entra en la fase de reinserción.

Meses después participé en la constitución de la Fundación Humanitaria y del Comité Técnico de Coordinación del Proceso de Reducción de la Violencia.

El tema es demasiado importante para seguir enfocándolo, una y otra vez como lo hace El Faro: para tratar de comprobar que uno tenía razón desde el principio. Yo por lo menos, no voy a seguir abonando a este tipo de cobertura, ni con información, ni con discusiones, no con contactos.

De todos modos, recomiendo la crónica publicada por Carlos Martínez y José Luis Sanz. Lectura amena, como saben producir los de El Faro. Y 90% verdad, lo que es mucho en los medios salvadoreños, cuando de ‘la tregua’ se trata.

¿Y el 10% restante? Leyendas urbanas. Por ejemplo, que yo soy el culpable que Ricardo Perdomo prohibiera la entrada de periodistas a las cárceles. Es cierto: Yo llevé al Viejo Lin y al Sirra a la entrevista en vivo (y lo haría nuevamente mañana si el gobierno lo autorizara). Pero Perdomo hubiera usado cualquier pretexto para conseguir poder hablar de las pandillas sin ue ellos lo puedan desmentir. Exponer a los pandilleros a la ciudadanía, para que asuman compromisos públicos, me sigue pareciendo un método válido. Yo hice, en su tiempo, la propuesta de llevar al Diablo de Hollywood al Instituto Nacional de Soyapango para explicar a los jóvenes porqué el pandillero leyendario está buscando una salida pacífica a escalad de la violencia. El gobierno, lastimosamente, no tuvo el valor de autorizar pasos tan audaces.
(El Diario de Hoy)

“Las astillas perdidas de la tregua” (El Faro, 23/31 de marzo 2014):
 “Gobierno negoció con pandillas reducción de homicidios” (primera nota de El Faro sobre la tregua, 13/03/2012):                  http://www.elfaro.net/es/201203/noticias/7985/
“Hablan las maras”, EDH, 22 de marzo 2012:
 “Pandilleros niegan amenazas a Dada”, EDH 22 de marzo 2012:
“Exigen ser escuchados”, EDH 22 marzo 2012:
“El primer comunicado de la tregua”, EDH 22 marzo 2012:

Carta a Norman Quijano, alcalde capitalino

Estimado alcalde:
¡Bienvenido de regreso a la ciudad de San Salvador! Ya te extrañamos los capitalinos. Ya no vimos el mismo dinamismo, la misma maquinita de resolver los miles de problemas de una metrópolis. Hay mucho trabajo por hacer...

Esto es una carta, y aunque es pública, también es personal. Te voy a decir algo muy personal: Cuando te nombraron candidato, yo fui de la gente convenca que fue un error de la oposición, que se necesitaba a una cara nueva anunciando políticas nuevas. Cuando lideraste cómodamente las encuestas contra el profesor Sánchez Cerén, las actitudes tuyas, de tu equipo de campaña y de tu partido me cayeron mal: No escucharon a nadie. Nada de autocrítica. Nada de nuevas ideas. Nuevamente mano dura y otras mentiras populistas.

Y como yo no fui el único que resintió esto, caíste en las encuestas. Mes por mes. Y cometiste el peor de los errores: aceptaste que Paco Flores tomara control de tu campaña. En vez de apertura, más cerrazón. En vez de invitar a las mejores cabezas del país a elaborar ideas y estrategias, contrataron al famoso J.J. Rendón. No escucharon a sus amigos críticos, pero sí a un supuesto mago, que vive en Miami y por razones de persecución política no puede viajar a El Salvador.

A pesar de todo, me impresionó la manera cómo seguiste trabajando y peleando, ya cuesta arriba, peleando no solo contra enemigos poderosos, sino también contra el escepticismo de muchos de tus amigos. Decidí apoyarte, a pesar de todo. Sobre todo a pesar de tu mensaje fatal de guerra contra las pandillas. Te apoyé porque te conozco como un tipo que a la hora de la verdad, cuando ya bajó populista el polvo de la batalla electoral, sos un tipo práctico y pragmático.

Vino el 2 de febrero con la gran pijiada a un partido ensimismado, que no quiso escuchar críticas ni de sus amigos.

Y a partir de este punto, cada día creció mi respeto por vos: Tomaste control de tu campaña; mandaste al carajo a los falsos amigos; abriste el debate autocrítico; comenzaste a tomar en serio a tus amigos fuera del partido, sus críticas y propuestas; cambiaste radicalmente tus mensajes, porque entendiste la advertencia del votante.

Y de repente volvió a aparecer el auténtico Norman que como alcalde se ganó el respeto y al apoyo de tanta gente que en el 2012 no sólo ganara su reelección, sino además arrastró a ARENA a ganar casi todos los municipios del Gran Salvador.

Hiciste lo más difícil en un partido: abrirse. Lograste lo que predicaba Mao: “Permitir que 100 flores florezcan y que cien escuelas de pensamiento compitan es la política de promover el progreso.”

Y florecieron las 100 flores: iniciativas y campañas autónomas y creativas de ciudadanos, de jóvenes, de empresarios, que dieron amplitud, dinamismo, y credibilidad a tu campaña. El resultado: la épica remontada del 9 de marzo.

Este pluralismo del 9M puede ser un fenómeno coyuntural, o puede ser el paso definitivo que catapulta ARENA a la modernidad democrática. Aunque vos estás regresando a tu alcaldía, en parte depende de vos. Puede ser que te recordemos como el que perdió contra el peor gobierno de la posguerra. O puedes ser recordado como el hombre audaz que logró una remontada, porque tuvo el coraje de abrir su partido a la sociedad y la renovación.

Depende de vos, Norman. Y estoy seguro que optarás por lo segundo.

Saludos y ¡bienvenido!, Paolo Lüers

(Más!/EDH)

Abril, abril...

Ayer fue un día histórico para el país. Todo el mundo pensaba que en su conferencia de prensa en la mañana el presidente electo Salvador Sánchez Cerén solamente iba a dar a conocer algunos de sus ministros. Y así lo percibieron los noticieros. Pero el verdadero mensaje del FMLN era tan inusual que casi pasó inadvertido: El FMLN va a hacer un gobierno socialdemócrata. Es más: Se convierte en un partido reformista, que irrevocablemente renuncia al marxismo, al castrismo y al chavismo – bueno, a todo tipo de ...ismo.

Es seguro que en las filas del FMLN habrá resistencia y que existirán reductos de diferentes ...ismos: Nidia Díaz seguirá siendo chavista de corazón; a Humberto Centeno le daría patatús tener que renunciar al comunismo; Salvador Arias insiste en el marxismo y Sigfrido Reyes en el leninismo; y uno que otro se quedará fiel a Marcial. Pero sorpresa, sorpresa: Nada de esto llevará a divisiones o deserciones, porque al mismo tiempo el FMLN declaró que abrazará, a partir del 1 de abril 2014, el pluralismo interno. Podrán existir tendencias y debatir libremente dentro del partido y con la sociedad.

Así que el 1 de junio asumirá el poder un partido plural, democrático, reformista – y no, como todos pensamos, un partido de cuadros revolucionarios estrechamente relacionado con los regímenes autoritarios de Cuba y Venezuela. Cuesta creerlo, porque la historia nos enseñaba que estos procesos de redefinición ideológica de los partidos surgidos del marxismo requieren de complejos debates y no pueden darse por decisiones de la cúpula. Pero bueno, la historia todos los días se escribe de nuevo...

Y como para confirmar mi vieja hipótesis de que cuando uno de los dos partidos de la polarización ideológica da el paso a la renovación, la democratización y la apertura hacia el centro de la sociedad, el otro no se ve obligado a hacer lo mismo, ayer en la tarde la dirigencia actual de ARENA tomó una decisión igualmente histórica: Anunciaron un acuerdo entre Comisión Política y COENA de presentar al Congreso del partido en abril la siguiente propuesta: primero, que se elija un COENA de transición al cual serán invitados a participar representantes de la Juventud el partido, del movimiento Los 300 y de otros grupos de ciudadanos. Este COENA de transición tendrá dos tareas: administrar el proceso de apertura del partido y su renovación. Y segundo: preparar las elecciones del 1 de marzo del 2014, con listas para diputados incluyentes y plurales, donde cuadros experimentados del partido competirán con liderazgos emergentes y con representantes de sectores de la sociedad civil, que quieren construir un nuevo tipo de alianzas con ARENA, basadas en independencia, debate y principios compartidos. O sea, el principio será: No la cúpula del partido va a decidir quienes van a ser los diputados en cada departamento sino los votantes.

En un sólo día, el país y su sistema partidario dieron un salto de calidad de dimensión histórica. Y como los dos partidos lo hacen simultáneamente, corriendo ambos los mismos riesgos a abriendo las mismas oportunidades, no habrá peligro para la estabilidad ni para el equilibrio.

¿Cómo es posible que los demás medios no llevan esta noticia tan importante? Bueno, no tienen ningún alemán como yo que preserva la vieja tradición del “April, April!”
En Alemania, el 1 de abril hay una competencia nacional de tomarse del pelo mutuamente. Esto pasa en familias, en las escuelas, en las oficinas, en noticieros, en televisión: mentiras contadas de la manera más realista posible. Y una especialidad: contar lo que la gente desea que sea realidad. Y al final se dice la palabra clave: abril, abril. Y todo era mentira. Y gana el que cuente la mentira que más verdad contenga. Más que la realidad. Feliz Fools’ Day...
(El Diario d Hoy)