viernes, 7 de noviembre de 2025

Carta a Nayib Bukele: Gran teatro, pura mentira. De Paolo Luers

 

"No le pido humildad ni realismo ni sinceridad. No están en su ADN. Siga en su realidad alternativa. Solo que no persiga a los que le digan las verdades."

SIGUIENTE PÁGINA, viernes 7 de noviembre 2025 

Construyeron una escuela muy bonita en Juayua. ¿Por qué usted no puede simplemente inaugurarla como merece, reunirse con los alumnos y hacerles sentir que son importantes? Pregunta tonta, porque la respuesta es obvia: Usted es Nayib Bukele y todo lo que hace es show y todo lo que dice en sus shows es mentira. Usted no puede de otra manera y pedírselo es una tontería.


De paso, una pregunta: ¿El hecho de que usted entra a una escuela llena de niños caminando a la par de un matón con subametralladora apuntando a los alumnos es parte de su show de hombre fuerte - o es parte del nuevo plan educativo ‘orden y disciplina en las escuelas’?

 

Regresemos a las mentiras. ¿Le enseñaron la portada del Colatino del martes con el titular “Bukele prometió mil escuelas por año y entregó 70 en siete años”? Duele, ¿verdad? Tal vez no es del todo correcto, porque antes de las 70 escuelas que inauguraron en cadena nacional hace un par de días habrán restaurado algunas más durante su primer mandato. Para ser exacto, unas 111 escuelas. Entonces son 181 escuelas entregadas en 6 años y 5 meses. No corresponde ni a su primera promesa de 1000 escuelas al año, ni a la actual promesa de 2 por día.


Pero ya sabemos que esta contradicción no le roba el sueño. Siempre hace promesas con números irreales. Entregar 70 escuelas y en todo su discurso mantener la promesa de “2 escuelas al día” es un absurdo matemático y una tomada del pelo. 

 

Usted hizo la promesa de las 2 escuelas diarias en mayo del corriente año. Han pasado más de 150 días. Tendría que haber entregado ahora 300 escuelas, no 70. No creo que sea la matemática lo que le estorba; más bien, es su total falta de humildad. Podría haber dicho en mayo, humildemente, que su promesa original de 1000 escuelas nuevas o renovadas cada año no era realista, pero que promete entregar en 3 meses 70 escuelas, sin falta. Prometido y cumplido. Pero no, la humildad , la sinceridad y el realismo no van con su personalidad. El show permanente necesita las mentiras.

 

También es mentira que ningún gobierno anterior haya construido o renovado 70 escuelas durante su mandato de 5 años. Usted tiene a la mano las estadísticas, solo que no le interesan. 

 

Tener como presidente a un mentiroso compulsivo —o sea, alguien que no puede dejar de mentir— es un huevo que vamos, algún día, a pagar caro. Más bien, ya nos está saliendo caro. Su megalomanía ya nos ha llevado al endeudamiento más alto de nuestra historia.

 

No le pido humildad ni realismo ni sinceridad. No están en su ADN. Siga en su realidad alternativa. Solo que no persiga a los que le digan las verdades.


POSDATA: Esta carta no la editamos en video. Pero la próxima -sobre mi renuncia de columnista de El Diario de Hoy- sí saldrá  en el nuevo formato de video en YouTube, 
en mi canal "Paolo: Cartas y Columnas".



* * *


 


Buscando a Lulú, mi primera novela. Trata de política corrupta y crimen organizado en Centroamérica - y del poder de la amistad.

 
Disponible en Amazon en todo el mundo.  


martes, 4 de noviembre de 2025

¿Estamos perdiendo nuestra democracia? Ya la perdimos. Columna Transversal de Paolo Luers

 

"Donald Trump es un líder con vocación autoritaria, pero no ha logrado convertir Estados Unidos en una dictadura, porque sus instituciones, su oposición y su sociedad civil son demasiado sólidas. En cambio, Nayib Bukele ha logrado un control personalizado, total y absoluto sobre todos los órganos e instituciones del Estado."


SIGUIENTE PÁGINA, martes 4 de noviembre 2025

El New York Times, en su edición del 1 de noviembre, publicó un editorial muy poco convencional, titulado "¿Estamos perdiendo nuestra democracia?"

Esta es la introducción: "Los países que se deslizan de la democracia a la autocracia tienden a seguir patrones similares. Para evaluar lo que está sucediendo en Estados Unidos, el consejo editorial del Times ha recopilado una lista de 12 indicadores de erosión democrática, con la ayuda de académicos que han estudiado este fenómeno. La cruda realidad es que Estados Unidos ha retrocedido, en distintos grados, en los 12 indicadores.

Nuestro país aún no se acerca a ser una verdadera autocracia, al estilo de Rusia o China. Pero una vez que los países comienzan a alejarse de la democracia, la marcha suele continuar. Ofrecemos estos 12 indicadores como una advertencia de cuánto han perdido ya los estadounidenses y cuánto más podrían perder aún."


Luego, el editorial va evaluando, indicador por indicador, hasta qué punto Estados Unidos ha avanzado hacia una autocracia. Vamos a hacer el mismo ejercicio con El Salvador.


I.


1. Un gobernante autoritario siempre sofoca la disidencia y la libertad de expresión. Bukele ha llevado esto al extremo de encarcelar a disidentes y obligar a otros a salir al exilio.



II.


2. Un gobernante autoritario persigue judicialmente a los opositores políticos. Bukele ha puesto a la Fiscalía y al órgano judicial, ambos controloados por el ejecutivo, a abrir juicios y condenar a docenas de políticos de partidos opositores.

III


3. Un gobernante autoritario pasa por alto al poder legislativo. Bukele hace esto de manera diferente a Trump, tomando el control de la Asamblea Legislativa y reduciéndola a un órgano sin iniciativa propia que solo aprueba, sin discusión, todos los proyectos de ley de la Casa Presidencial.


IV.


4. Un gobernante autoritario usa la Fuerza Armada para el control doméstico. Bukele está mucho más avanzado que Trump en este terreno. Tiene años de tener al ejército desplegado en el país para garantizar la seguridad pública y cumplir los objetivos del estado de excepción: capturas y sembrar el miedo.


V.



5. Un gobernante autoritario desafía a las cortes de justicia. En El Salvador ya no hay necesidad de desafiar las cortes. Están bajo el control total del ejecutivo, incluidas la Corte Suprema y su Sala de lo Constitucional.


VI.


6. Un gobernante autoritario declara emergencias nacionales con pretextos falsos. Bukele ha hecho durante años y de manera permanente. El Estado de Emergencia, con el cual gobierna desde marzo de 2022, se justificó con la amenaza existente de las pandillas. Esta amenaza dejó de existir a finales de 2022, cuando el gobierno ya tenía encarceladas a 80 mil personas acusadas de ser miembros de las pandillas y Bukele declaró que estas organizaciones criminales estaban derrotadas. Sin embargo, el régimen de excepción ha sido prorrogado mes a mes y sigue vigente. Está siendo utilizado como instrumento de control social y político.

VII.


7. Un gobernante autoritario vilipendia a los grupos marginales. Bukele hace esto en el caso de activistas de los derechos de las minorías sexuales, de vendedores ambulantes y del comercio informal. En este campo, Trump, con sus discursos de odio racista a los migrantes, le gana a Bukele.


VIII.


8. Un gobernante autoritario controla la información y los medios noticiosos. En este campo, Trump y Bukele operan de manera diferente, debido a que en Estados Unidos los grandes medios escritos y de TV tienen más capacidad de resistencia. Bukele ha logrado erradicar la transparencia de manera total, negando a los medios y a los ciudadanos el acceso a la información pública. Ha logrado obligar a algunos medios y muchos periodistas a ir al exilio y a callar a otros medios (TV).  

IX.


9. Un gobernante autoritario intenta tomar el control de las universidades. Bukele no tiene mayores problemas con las universidades. Con excepción de la universidad jesuita UCA, las universidades no ejercen crítica al gobierno. La universidad pública está sometida a cortes de presupuesto y obligada a negociar con el gobierno. Las universidades privadas mantienen silencio. Los estudiantes, tradicionalmente rebeldes, están sometidos a las amenazas que conlleva el estado de emergencia.


X.


10. Un gobernante autoritario crea un culto a su personalidad. Bukele ha hecho esto; es parte esencial de su sistema de propaganda y de su estilo de liderazgo. El gobierno es unipersonal, igual que el de Trump. Creo que el puntaje que el NYT otorga a Trump en este campo se queda corto.

XI.




11. Un gobernante autoritario utiliza su poder para enriquecerse. En este campo, Bukele y Trump son iguales. La única diferencia es la magnitud de su enriquecimiento. Ambos actúan como clan.



XII.




12. Un gobernante autoritario manipula la ley para mantenerse en el poder. Trump ha tratado de quedarse en el poder en el 2020, luego de perder las elecciones, alegando fraude y movilizando a un mob violento para que se cambiara el resultado. Pero fracasó. Sin embargo, ganó las siguientes elecciones legítimamente y regresó al poder en 2025. En cambio, Bukele fue reelecto a un segundo mandato consecutivo, en violación a la Constitución, y luego mandó reformar, mediante un procedimiento inconstitucional, la Carta Magna para poder reelegirse tantas veces como quiera. Precide un gobierno de facto e incostitucional. Y así serán sus siguientes si es reelecto.


Conclusión:

Donald Trump es un líder con vocación autoritaria, pero no ha logrado convertir Estados Unidos en una dictadura, porque sus instituciones, su oposición y su sociedad civil son demasiado sólidas. En cambio, Nayib Bukele ha logrado un control personalizado total y absoluto sobre todos los órganos e instituciones del Estado. En casi todos los 12 indicadores desarrollados por el NY Times para medir el grado de autocracia en un país, se observa que El Salvador vive bajo una dictadura.




* * *


 


Buscando a Lulú, mi primera novela. Trata de política corrupta y crimen organizado en Centroamérica - y del poder de la amistad.

 
Disponible en Amazon en todo el mundo.  



lunes, 3 de noviembre de 2025

Carta a Yamil Bukele: Think big, aunque sea paja. De Paolo Luers

 

No dudes que esta promesa de grandeza no vaya a entusiasmar a los salvadoreños, incluso lo suficiente para que dejen de pensar en el alto costo de la vida, en el desempleo y en sus primos que se pudren en Izalco. 

SIGUIENTE PÁGINA, lunes 3 noviembre 2025

Estimado Yamil:

¿Quieres llevar al fútbol salvadoreño a la gloria? Toma como ejemplo a tu hermano. Think big! ¡PIENSA EN GRANDE!, aunque sea paja. 

Para que el fútbol llegue a la altura de los triunfos de Nayib (como el CECOT, “la cárcel más grande y segura del mundo, de la cual nadie saldrá vivo”; como el sistema de salud “más eficiente de nuestra historia”, que cura sin necesitar comprar medicamentos; como el centro histórico de la capital, en el cual está eliminada la pobreza; como la biblioteca más moderna de América Latina, en la cual la lectura ya no es requisito para entretenerse...), tienes que llevar a la Selecta no solo al mundial 2030 sino por lo menos a los cuartos. 

 

Si quieres ser fiel a la filosofía con la cual tus hermanos (los 4 meros meros) están transformando el país no tienes que peguntarte si una meta es factible, sino cómo la vendes para que en el imaginario popular se vuelva realidad - como Surf City, el Bitcoin con su City, el desarrollo de la zona oriental a través del aeropuerto La Unión... Tal vez así logras que te acepten en Bukele Hnos…


Hay que pensar fuera de la caja, o sea fuera de las limitaciones de factibilidad y sostenibilidad. Tu hermano se lanzó a la política con un plan de megainversiones y megadesarrollo de un pueblito. Vaya ver hasta dónde ha llegado el pueblito – y hasta dónde ha llegado Nayib. No hay límites en el mundo de la realidad paralela.

 

¿Te ayudo con algunas nuevas ideas?

 

Me confirmaron que Pep Guardiola está aburrido de los triunfos fáciles y desea volver a inventarse, con un proyecto desafiante. Igual Jürgen Klopp. Hay que contratar un coach de este quilate. No importa el precio. Si tus hermanos ven que tu apuesta es gigantesca, te la van a financiar. Han metido millonadas en pendejadas.

 

Pero no tendría sentido con los jugadores muertos de hambre que hay en El Salvador. Tráigase unos 15 bichos de las canteras que hay en Turquía, en Marruecos, en Egipto. Cómprenlos, son baratos. Un millón cada uno. Si son bichos de 16 años, busquen familias salvadoreñas para adoptarlos; luego, nacionalicenlos y arreglen con la CONCAF y la FIFA. Un coach como Jürgen Klopp o Pep Guardiola va a pulirlos y entregar en dos años una docena de jugadores como Jamal Musiala o Lamine Yamal. 

 

No dudes que esta promesa de grandeza no vaya a entusiasmar a los salvadoreños, incluso lo suficiente para que dejen de pensar en el alto costo de la vida, en el desempleo y en sus primos que se pudren en Izalco. 

 

Como parte del clan Bukele bien sabes que todo es posible con una buena campaña.


Ánimo, 




* * *


 


Buscando a Lulú, mi primera novela. Trata de política corrupta y crimen organizado en Centroamérica - y del poder de la amistad.

 
Disponible en Amazon en todo el mundo.