Carta del fin de año: Lo malo, lo bueno y lo feo del 2016

Lo malo: las elecciones del Consejo Nacional de Judicatura y de la Corte de Cuentas; las mesas falsas en Casa Presidencial; el presupuesto.

Nuevamente, la Asamblea no eligió dentro del plazo constitucional a los miembros del Consejo Nacional de Judicatura ni a los magistrados de la Corte de Cuentas. Esto ya es grave por el vacío institucional que crea. Pero es aun más grave: al final eligieron mal. Volvieron a aplicar cuotas partidarias y no criterios de idoneidad y mérito profesional o académico. A estas alturas, una Corte de Cuentas presidida por un magistrado que ha estado cerca de las campañas electorales tanto de Funes en el 2009 como de Tony Saca en el 2014, es un mal chiste.

La manera en la que el gobierno y la oposición enfrentaron la ‘crisis fiscal’ dejó mucho que desear. A las mesas de negociación, el FMLN y el gobierno entraron sin ninguna disposición de corregir las políticas que los han llevado a la crisis y ARENA entró sin claridad de su posición de ventaja: el gobierno sin los votos de ARENA se ahogaba. Resultado: no resolvieron nada de fondo. El gobierno sigue sin honrar sus obligaciones y no hay presupuesto, porque el FMLN se niega a presentarlo como la Constitución manda: equilibrado, completo y financiado.

Lo bueno: 
la no reelección de Luis Martínez, la reactivación de la Sección de Probidad y una ciudadanía activa.

El 2016 comenzó con una batalla campal entre quienes querían elegir a un fiscal independiente y correcto y quienes querían reelegir al fiscal general Luis Martínez, para mantener una fiscalía corrupta y extorsionista, cuya protección se podía comprar. El FMLN y Gana apostaron por Luis Martínez, y así lo hizo un sector fuerte dentro de ARENA. Gracias a una coalición amplia de ciudadanía crítica y la hombría de areneros como Jorge Velado, Juan Valiente y Johnny Wright Sol, al fin ARENA negó sus votos a Luis Martínez, salvando al país de un desastre judicial.

Contraria a la elección amañada del CNJ y de la Corte de Cuentas, la Asamblea logró elegir a 5 magistrados que cambiaron la inercia en el pleno de la Corte Suprema de Justicia. El resultado más visible: la reactivación de la Sección de Probidad, que recibió un claro mandato de investigación imparcial del enriquecimiento ilícito. Gracias al trabajo de Probidad, Funes, Saca y muchos otros funcionarios tendrán que enfrentar juicios, primero civiles, luego penales. El denominador común de estos desarrollos positivos es una creciente presión y organización de la ciudadanía, que utiliza la transparencia e información pública como palanca para obligar a la Corte, Probidad y Fiscalía a realizar su trabajo.

Lo feo: 
la verdad sobre la Fiscalía; nuevos escuadrones de la muerte y una opinión publica que los apoya; y… ¡Trump!

Lo mejor del 2016 ha sido que, una vez fuera del poder, cayó el exfiscal general Luis Martínez y fue expuesto todo el sistema de extorsión, manipulación de casos y “persecuciones al cargo del mejor postor” que existe en la Fiscalía. Fue expuesto también que tanto el gobierno de Funes como el actual de Sánchez Cerén compraban los servicios de la Fiscalía corrupta. El nuevo fiscal, quien arrancó su gestión presentando con gran pompa casos preparados por Luis Martínez y su mafia de fiscales, tuvo que ordenar una limpieza general en la FGR. Hasta ahí lo positivo. Pero en todo esto, hay que esperar hasta dónde será capaz y dispuesto a llegar el nuevo fiscal general, Douglas Meléndez, llevando los casos penales contra Saca, Luis Martínez, Nayib Bukele y Funes a las cortes.

Lo más feo del 2016: 
El resurgimiento de escuadrones de la muerte. Como durante la guerra, operan en cooperación y con protección de las fuerzas de seguridad y del partido oficial de turno. Y lo más preocupante de esto: la opinión pública está de acuerdo con que policías, soldados o escuadroneros maten, mientras los muertos sean pandilleros. ¿Y cuando comiencen a matar opositores?

¿Qué decir de Trump? Un hombre listo, pero ignorante, fue electo presidente de Estados Unidos. Además un tipo malo, sin esquema de valores y egocéntrico hasta el narcisismo. Y lo peor no es él, ni siquiera los fanáticos que le siguen. Lo peor son los oportunistas que saben que es corrupto, autoritario y peligroso, pero ya lo defienden, ya le besan el trasero y nos explican que no será tan mal presidente.

Happy 2017,


44298-firma-paolo

(MAS/El Diario de Hoy)



El show que nos cuesta 11.8 millones

Estamos en vacaciones y nadie quiere hablar de cosas serias. Entonces, les voy a contar un chiste: Casa Presidencial nos quería contar que la producción de su show sabatino de ‘Gobernando con la Gente/Festival del Buen Vivir’ cuesta nada más $5,000. Luego, cuando tuvieron que defender esta mentira en una audiencia ante el Instituto de Acceso a la Información Pública, cambiaron el monto a $32,017.08. Pero siegue siendo mentira: el costo aproximado de cada evento es de $118 mil. Cada segundo sábado…

El 9 de julio, la pareja presidencial celebró su reality show (más bien irreality) en la ciudad de Usulután. Días antes aparecieron los equipos de avanzada: los del Batallón Presidencial, para planificar la seguridad; los de la Secretaría de Participación Ciudadana, para visitar a las comunidades y seleccionar y entrenar a los ciudadanos que tendrían el privilegio de dirigirse al presidente; los técnicos para montar tarimas y carpas…

El propio sábado se movilizaron decenas de vehículos y cientos de funcionarios y empleados a Usulután: de Casa Presidencial, del Batallón Presidencial, de la PNC, de los 50 (!) instituciones del gobierno que participarían del evento; los activistas de la Secretaría de Participación Ciudadana y los periodistas de la Secretaría de Comunicación de CAPRES; los técnicos de Canal 10 y de Radio Nacional; y los camarógrafos, sonidistas, técnicos y productores de la empresa Meridiano89, quienes se encargarían de producir la versión televisiva del show.

Todos ellos trajeron sus respectivos equipos, toldos, sillas, mesas – y muchas de las instituciones participantes trajeron materiales para repartir a la población o para prestarles servicios o entretenimiento.

Luego, todo el aparataje había que desmontarlo, empacarlo, y transportarlo de regreso a San Salvador.
Tuvo lugar el evento, el presidente y su comitiva le dieron a la gente de Usulután muchas sonrisas y consignas, repartieron regalos, hicieron promesas – bueno, todos ya sabemos como funcionan estos eventos.

Ahora viene el chiste: Según Casa Presidencial, todo esto nos costó solamente 5 mil dólares. Esta fue la respuesta del oficial de información de CAPRES a una solicitud de información pública que este servidor hizo en agosto del 2016.

Obviamente, no me quedé satisfecho con esta respuesta, obviamente falsa. 5 mil dólares costó el alquiler y montaje de la carpa. Y según Casa Presidencial, todo lo demás no le causó ningún costo adicional, ya que se usaron equipos, vehículos y personal propio. Como si movilizar todo este montón de vehículos, funcionarios, empleados, soldados, policías, equipos y materiales no costara nada. Como si los materiales que reparten no costaran nada. Como si la gasolina fuese gratis. Como si todo el personal involucrado, que trabaja estos sábados de madrugada a noche, no cobraran nada, no comiera nada, no bebiera nada.

La mentira más obvia en esta (des)información de CAPRES es que la producción televisiva, que involucra numerosas cámaras y personal profesional, no les cuesta nada. Dicen: Lo hacemos con recursos, equipos y personal propio.

Bueno, en diciembre 2016 se celebró la audiencia ante el Instituto de Acceso a la Información Pública, porque este servidor apeló la resolución de Casa Presidencial. En esta audiencia, el representante de CAPRES testificó que el único costo del espectáculo eran los 5 mil que pagaron por la carpa. Todo lo demás, reiteró, fue hecho con recursos y personal propio de Casa Presidencial. Nadie cobraba horas extra. Y volvió a afirmar, ante los comisionados del Instituto, que el programa televisivo no causó a CAPRES ningún costo, ya que se realizaba con recursos, equipos y personal propio.

Este servidor argumentó que esto era doblemente falso: Primero, incluso si fuera cierto que todo se hizo con recursos propios, movilizarlos causaba costos. Segundo, la producción televisiva involucraba los servicios de profesionales reconocidos de una empresa (Meridiano89), y que este servidor insistía en conocer cuánto costó a CAPRES (o sea a nosotros) su servicio. Volvió a negar el representante de CAPRES que estuviera involucrado un servicio profesional externo.

El Instituto resolvió ordenar a Casa Presidencial a revelar cuánto tiene asignado en su presupuesto para realizar dichos eventos. Le dieron 5 días para entregarme la información requerida.

Al final de la tarde del quinto día recibí la ‘Resolución de Cumplimiento’ de Casa Presidencial. Cumplieron el plazo, pero incumplieron la obligación de entregar información completa.

Ahora, la historia oficial cambió. Ya no es válido lo que el oficial de información de CAPRES defendió a capa y espadas en la audiencia: que no se podía dar información detallada de los costos. Ahora mandan los costos del show del Buen Vivir al centavo, rubro por rubro, y evento por evento.
El costo total para el evento del 9 de julio 2016 en Usulután, en esta segunda versión de Casa Presidencial, fue de $32,017.08 – ya no de 5 mil, como originalmente sostuvieron.

Pero aun hay varios rubros que omiten: Todo lo relacionado con Seguridad lo declaran información reservada; todo lo relacionado con la movilización de los docenas de vehículos, lo omiten. No aparece ni un galón de gasolina. También omiten los servicios que en cada evento prestan los profesionales de Meridiano89 para producir la versión televisiva del (ir)realality show.

Capres reconoce $32 mil para un solo evento, pero el costo real oscila alrededor de $118,000.

¿Cómo llegamos a esta suma? Agregando a los costos oficiales de CAPRES de $32 mil los costos de cada una de las 50 dependencias del Estado que están participando en el show: con vehículos, materiales, equipos, toldos, muebles y personal. Pongamos un promedio muy conservador: $1,500 por institución. Son $75,000 por evento. Ya suman $108 mil. Plus los costos escondidos para la producción televisiva, incluso a precio de cheros: $10,000. Llegamos a $118,000. Esto son unos $2.36 millones al año, si calculamos 20 shows – o $11.8 millones en el quinquenio. Y esto es un calculo conservador, porque asumo que cada ministerio o autónoma participante gastará más que $1,500 en cada evento.

Falta mucho que recorrer en el camino a la transparencia. Sobre todo en Casa Presidencial.

La solicitud de información:

screen-shot-2016-12-28-at-11-22-30-am

La primera respuesta de CAPRES:

screen-shot-2016-12-28-at-11-25-59-am201-2016-anexo

La resolución del Instituto de Acceso a la Informacion Pública:

screen-shot-2016-12-28-at-11-30-41-am

La segunda respuesta de CAPRES:

screen-shot-2016-12-28-at-11-40-24-am
costos-capres1 costos-capres2
 (El Diario de Hoy)


Carta al amigo, compañero y colega Marvin Galeas: No tire la toalla

Querido Marvin:
Comunicaste en facebook que este sábado 31 de diciembre saldrá tu última columna en El Diario de Hoy: “Nunca más escribiré sobre temas políticos.” Me imagino que explicarás tu decisión en su última columna – y que tenés buenas razones. De todas formas hay que respetarlas. Sin embargo, puedo cuestionarlas.

El problema es que la tuya ha sido una de las pocas columnas que valen la pena. Precisamente porque no se limitaba a política, sino que experimentaba con los formatos de ensayo, cuento, reseña de películas, crítica literaria – todos formas literarias muy escasas en nuestra cultura y nuestros medios. Y vos las manejás mejor que la mayoría de los que tenemos espacios en los diarios.

Así que si te aburrís (frustrás, desencantás, enfadás…) de la política, no necesitás abandonar tu columna, ya tenés el formato de una nota versátil que puede hablar de cualquier cosa.

Pero mi incomprensión va más allá: ¿Cómo un tipo tan político, que ha pasado más de 35 años comentando, respirando, criticando, diseñando y practicando política, llega a frustrarse tanto que decide abandonar el oficio de escribir sobre política? Normalmente, en personas tan políticas como nosotros, Marvin, la frustración no es un móvil para abandonar la política, sino para meterse con más fuerza.

Me vas a decir que nadie nos hace caso. Que nosotros criticamos, proponemos, cuestionamos, analizamos, recomendamos, demandamos… – y no nos hacen caso los que conducen la política, ni siquiera los amigos. Bueno, no nos hacen caso el Buró Político del FMLN ni el COENA de ARENA, pero sí nos escuchan muchos de los que desde adentro y afuera de los partidos quieren cambiarlos. Tal vez no nos hacen caso. ¿Pero por qué habrán que hacer caso y aceptar línea a unos escribanos de otra generación? Pero leen, escuchan, reflexionan lo que podemos aportar. Luego sacan sus conclusiones.

Por mi parte, yo voy a seguir escribiendo de política, aunque no solo de ella. Es la única manera que encuentro de hacer mi parte para que este país salga adelante. Claro que me frustro con la política, pero no voy a dejar la cancha a los que me frustran.

Me voy a sentir un poquito más solo en el Diario sin vos. Pero por otra parte, cada vez más frecuente abro los periódico y veo a nuestros relevos escribiendo con más soltura y audacia, y con mejor puntería. También a veces me frustro con ellos, pero no los voy a dejar solos…

Nosotros dos compartimos la experiencia de la guerra, del monte, de las guindas y ofensivas, las mil u una batallas de la Radio Venceremos. Luego, en la transición de la postguerra, nos distanciamos durante unos años, para luego nos volvernos a encontrar en el Diario y en incontables intentos de promover la renovación y el relevo generacional en ARENA.

Aunque ya no publiqués tu columna, no te perdás, Marvin. Vamos a seguir necesitando de tu humor, tu agudeza, tu sarcasmo, tu imaginación.

Feliz año nuevo te desea


e2b99-firma-paolo




(MAS!/El Diario de Hoy)

Vea también:

Mi última columna en El Diario de Hoy. De Marvin Galeas


Marvin Galeas respondió a esta carta en su cuenta en facebook:

Carta a Paolo Luers

Humildemente te pido que publiques esta carta en Segunda Vuelta.
Agradezco a Paolo Luers la hermosa carta pública a mi persona. Muchos recuerdos vinierone a mi mente de las batallas libradas. Recuerdo especialmente aquel septiembre de 1985 cuando nos atacaron al puesto de mando en Arambala. Ese día tuvimos 9 bajas en la Venceremos. 3 muertos 6 heridos. Como olvidar eso? Como dejar que cobardes sin pena ni gloria se aprovechen de esos muertos para robar, engañar y manipular. Paolo soy consciente de mis fallos y errores. Pero dejar de pelear por las cosas en las que creo no es uno de mis fallos. Siempre fui el más flaco, el menos ideológico, el más burgués. Tuve miedo pero no me ahuevé. Le hice huevo. Y llegué como vos hasta el final. No dejaré de pelear por mi pais que es tu país. Solo que se me quitaron las ganas de escribir una columna semanal. Vendrán otras formas de seguir peleando, que no te quepa duda. Es parte de mi ADN. Viviré y daré lo mejor de mi por las cosas en las que creo. Me parece que son muy similares a las cosas en las que vos crees. Nos encontraremos en cualquier recodo con la frente en alto y la mirada limpia. Para nosotros ARENA y el FMLN de hoy son solo instrumentos no capillas ideológicas. Nuestra lucha por un mejor pais sigue, otra vez, hasta el final.

Carta a los que supuestamente vigilan el Estado de Derecho: ¿Y la epidemia como medida extraordinaria?

Estimados magistrados de la Corte Suprema, jueces de vigilancia, Procuradora y organizaciones civiles de DDHH, abogados penalistas:
Durante los 9 meses de vigencia de las medidas extraordinarias, aplicadas por el gobierno del FMLN en los centros penales, los casos de tuberculosis en el sistema penitenciario del país se han disparado de 160 a 775 casos. 484% de aumento.

Aquí la estadística, con números que la Dirección General de Centros Penales me tuvo que facilitar, respondiendo a una solicitud de Acceso a Información Pública.

En el penal de Ciudad Barrios, donde guardan prisión más de 3 mil pandilleros relacionados con la MS13, los casos de tuberculosis aumentaron de 24 a 97 casos (+404%).

En el penal de Quezaltepeque, los casos de tuberculosis subieron, desde la entrada en vigencia de las medidas extraordinarias, de 24 a 112 casos (+466%); en Chalatenango de 23 a 50 casos (+217%); en Gotera de 1 caso a 7 casos (+700%); y en Izalco de 11 a 76 casos (+690%).

El Ministerio de Salud, también en respuesta a una solicitud de información que hice, confirmó este cuadro preocupante de tuberculosis en un país, donde esta enfermedad es considerada controlada. El Salvador está debajo de 20 casos por 100 mil habitantes, pero entre los 35 mil privados de libertad tiene 735 casos de tuberculosis, lo que corresponde a una incidencia de 2 mil 214 casos por 100 mil habitantes. Una cifra que tendría que hacer que sonaran todas las sirenas de alarma del Ministerio de Salud, de la Cruz Roja Internacional y de la Organización Mundial de Salud. Y de ustedes…

¿Por qué sostengo que son las medidas extraordinarias dictadas por Mauricio Landaverde, Oscar Ortíz, Howard Cotto y Rodil Hernández que dispararon esta epidemia?

Porque el hacinamiento, o sea la notoria sobrepoblación de entre 350 y 700% en los centros penales, con todas sus consecuencias de falta de higiene y salubridad, es un factor de riesgo para enfermedades como la TB. ¿Qué es lo que los médicos ordenan en estas situaciones, no solo como medida de prevención, sino incluso de curación? Ordenan máxima exposición al aire freso y al sol. Las medidas extraordinarias hacen lo contrario: encierro total en los dormitorios, que no tienen ventilación; prohibición de circulación en pasillos y patios; restricción máxima del acceso a sol y aire fresco.

El resultado: Un aumento de 483% de la tuberculosis entre los privados de libertad, y en dos penales de 700%.

No sonó ninguna sirena de alarma. Durante semanas, el Ministerio de Salud tuvo que pelear con las autoridades de Seguridad para poder mandar a sus expertos del programa Nacional de Tuberculosis a los penales. El Comité Internacional de la Cruz Roja, que tiene una oficina en San Salvador y posee vasta experiencia en asuntos de salud en centros penales, está vetado por el ministro de Seguridad de visitar los penales, a pesar de que existe un convenio suscrito por el gobierno de El Salvador.
Y el mismo ministro de Seguridad -el comisionado Mauricio Landaverde- suscribió un decreto de prórroga de las medidas extraordinarias, que en vez de buscar soluciones al problema de la tuberculosis lo va a agravar: quita unos 5 mil privados de libertad, que pertenecen a la MS13, todas las horas de patio. Cero horas de sol y aire, ¡púdranse! Así no más, con la firma de un policía…
Que esto es inconstitucional, no les importa. Que esto provoca un problema para la salud de la población general, no les importa.

Me pregunto: ¿Quién de ustedes, las personas e instituciones que supuestamente vigilan el Estado de Derecho, tendrá el valor de parar esta locura y obligar al gobierno y su aparato de Seguridad a observar la ley, los derechos humanos y la razón común?

Saludos,


44298-firma-paolo

(MAS!/El Diario de Hoy)