Telegramas urgentes

Ya no sé cómo abordar todas la barbaridades ocurridas en la última plenaria de la Asamblea. Aprobaron una reforma electoral que ya estaba declarada inconstitucional. Dieron al FMLN el control del Tribunal Electoral. Frustraron las expectativas de una Corte de Cuentas independiente y transparente. Se negaron a recibir notificaciones de la Sala de lo Constitucional. Ni siquiera discutieron cómo salir de la crisis constitucional armada por la misma Asamblea...
 

Sólo queda tomar todo esto con sarcasmo. Mandando telegramas inútiles a los protagonistas del desmadre.

Al nuevo presidente de la Corte de Cuentas, Gregorio Sánchez Trejo:Cuando usted estuvo de Procurador General de la República, desaparecieron los expedientes de un candidato presidencial. ¿Puede garantizar que en su Corte de Cuentas no desaparecerán otros expedientes del mismo señor?

Al nuevo magistrado de la Corte de Cuentas, Andrés Rovira:¿En casos que afectan al ex-presidente Saca, su primo, o a dirigentes de GANA, ¿usted se va excusarse y declararse parcial e incompetente? 

Al nuevo magistrado del Tribunal Suprema Electoral, Gilberto Canjura¿Podría explicar cómo su trayectoria como apoderado legal de la (OIE) Organización de Inteligencia del estado, dirigida por farabundista Eduardo Linares, podría aplicarse en su nueva misión de garantizar elecciones limpias?

A los diputados del FMLN:¿Cuál es el miedo que ustedes tienen que los votantes pueden elegir libremente, entre todos los candidatos que postula su partido para un departamento, al diputado que quieren que les represente? ¿Es el FMLN un partido que no puede funcionar sin el control total desde el Buró Político?

A los diputados de GANA:
¿Creen que un magistrado en una Corte de Cuentas dependiente de Casa Presidencial vale el costo de entregar el control absoluto del Tribunal Electoral al FMLN? Claro, yo no estoy tomando en cuenta la presidencia de CEL.. Ah, y el primer designado a la presidencia. Hoy sí es un gobierno FMLN-GANA.

A los diputados del PCN:A ustedes les tocó la parte más patética del teatro que el jueves dieron en la Asamblea: levantaron las manitas en favor incluso de las movidas de GANA para desplazarlos y destruirlos. ¿Porque perder tiempo con reinscribir al PCN? Mejor arrímense de un sólo en el nuevo partido oficial...

Todos los telegramas firmados por Paolo Lüers

(Más!)

Columna Transversal: No dejarse joder. Y no dejar de joder.

El martes de esta semana, tuvo lugar en La Ventana el lanzamiento público del libro que publiqué junto con mi amigo, el caricaturista Alecus: “Jodiendo en Serio - cartas y cartones de Paolo y Alecus”.

Quiero compartir con mis lectores del Diario de Hoy el epílogo que escribí para este libro, bajo el título: “No dejarse joder. Y no dejar de joder.”

---

Hace años, me preguntaron cuál era mi definición del carácter salvadoreño, y dije, sin pensarlo mucho: ‘No dejarse joder.’ Si lo hubiera pensado bien, hubiera agregado: ‘Y no dejar de joder.’

Son dos virtudes complementarias. ‘No dejarse joder’ significa: siempre estar de guardia, siempre asumir que alguien nos quiere joder, siempre estar dispuesto de ir al contraataque. O si no se puede, correrse.

‘No dejar de joder’ significa: nunca perder el humor y la agresividad; siempre estar listo para un buen pleito, para un golpe certero; pero también para resolver el problema con unos tragos y unos chistes.

Así veo a los salvadoreños: con una gran capacidad de supervivencia, y con el don de ‘seguir jodiendo, aunque estemos jodidos...’

Cuando siendo flamante columnista de El Diario de Hoy me invitaron a escribir una columna para el periódico Más!, inmediatamente dije que sí. Varios de mis amigos se desmayaron. “¿En el Más? Estás loco. Ahí no cabe análisis político...”

Pero yo no buscaba más espacio para el análisis sesudo y filudo. Yo buscaba espacio para joder, pero en serio. ¡Escribir para la mara de a pié, en el periódico de la calle! ¡Combinar el arte de la crítica política con el arte de joder! ¿Cómo no aceptar este reto?

Le pedí ayuda a un amigo que del arte de joder ha hecho su oficio: ‘Alecus’, Ricardo Clement. La Prensa Gráfica, por mala suerte de él (y de este periódico) y por buena suerte mía, había decidido de prescindir de los servicios de este caricaturista genial. Alecus ha sido amigo de jodedera desde tiempos de la guerra. Jodedera seria que en aquellos tiempos uno la podía pagar con la vida...

Lo invité a juntarme en el Diario y en Más!, y por suerte tanto él como los respectivos editores estaban, más que de acuerdo, entusiasmados con esta idea de llevar más jodedera a los periódicos. Así que un día martes 13 de enero del año electoral 2009 empezamos los dos a joder en el Más! Nació la tradición de las cartas y los cartones de Paolo y Alecus, tres veces a la semana.

Nuestro concepto: dar trancazos. Golpes certeros. Lenguaje claro y pelado. Con el riesgo de equivocarse. Con el riesgo de exagerar. Pero nunca con el riesgo de no atreverse.

Y así, en dos años hemos publicado 300 cartones y 300 cartas en el Más!. Jodiendo en serio. No tanto porque la situación sea tan seria (lo que es), sino porque sin andar jodiendo hasta el cielo sería insoportable. En el libro que hoy presentamos bajo el título “Jodiendo en serio”, van las 120 cartas más irreverentes y las 120 caricaturas más certeras. Buen provecho.

---

Quiero agregar una cosa: Me dejó sumamente impresionado la asistencia de tan variados sectores al lanzamiento de este libro: asistieron integrantes del actual gobierno, a los cuales Alecus y yo los hemos jodido bastante en el periódico y en el libro; asistieron integrantes de anteriores gobiernos igualmente victimas de nuestras sátiras; asistieron ex-comandantes guerrilleros y un ex-general; asistieron personajes duramente enfrentados en el actual conflicto sobre el “decreto Néstor”; asistieron fundadores de ARENA y fundadores del FMLN; asistieron varios ‘presidenciables’ de diferentes partidos. Y todo esto en un evento en cuyo centro están la crítica, el humor, la tolerancia. Como dijo uno de los personajes presentes al tomar el micrófono: “esta es la sociedad que todos queríamos construir.” Y yo le contesté: “A partir de hoy que ya no me vengan con la paja que en este país no hubo reconciliación.”

El libro está en venta en los mejores librerías del país, en La Ventana, y las oficinas de Editorial 5.

Carta a un flamante designado presidencial

Estimado don Nicolás Salume Barake:
 

Felicidades. Aunque tarde, al fin el presidente lo nombró número uno en la lista que presentó a la Asamblea escoger el primer designado de la presidencia. 

Como este cargo no es tan importante, me imagino que nadie en la Asamblea se va a oponer. Así que usted va a ser el primer designado. Esto significa que en caso que el presidente esté en Disneylandia y el vicepresidente en Cuba, usted asumiría la presidencia.

Sin embargo, antes de que la Asamblea lo elija, usted tendría que contestar a los diputados y a la nación.

Primero: ¿Qué pasó al fin con los 3 millones de dólares que usted le “prestó” a Mauricio Funes para financiar su campaña electoral? Si fue un préstamo, como lo declaró Funes, ¿cómo se ha cancelado? Con montos, fechas y, para poner a dormir todas las dudas, identificando de dónde sacó Funes los fondos para cancelarle a usted los 3 millones de dólares... ¿O será que en el camino, con Funes ya convertido en presidente, Usted convirtió el préstamo en donación, perdonando la deuda? En este caso, ¿a título de qué, a cambia de qué? No puedo creer que un empresario como usted invierta 3 millones sólo para convertirse en designado a la presidencia, un título más bien honorario...

Segundo: ¿Es cierto que usted es miembro de GANA? Bueno, a algún partido debe estar afilado, por ley, para que lo nombren designado a la presidencia. ¿Tendríamos, en caso de emergencia nacional, a GANA gobernando al país?

Espero que algunos de los diputados hagan estas preguntas antes de que la maquinaria FMLNGANA lo elija.

O que usted mismo tenga la decencia de aclarar estas dudas.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!)

Las bacterias en el parlamento salvadoreño

El Diario de Hoy ha reportado que se han encontrado bacterias de hospital en el agua embotellada de ANDA que consumen los diputados de la Asamblea Legislativa; ver nota: http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6358&idArt=5916602 Con el fin de enterarme porqué están esas bacterias ahí, salí en su búsqueda, y me tope con el siguiente pronunciamiento que han escrito con esfuerzo las bacterias, el cual me limito a transcribir para que sea difundido y leído por la mayor cantidad de salvadoreños posible:

Pueblo salvadoreño, el día de hoy es una fecha histórica para las bacterias salvadoreñas, este día; hemos logrado ser visualizadas por los diputados, lastimosamente por nuestra microscópica manera de ser, los diputados no han logrado ver ni mucho menos entender nuestro mensaje; ya que los diputados siempre la cagan, nosotras estamos aquí para facilitarles la tarea.

Ante este hecho insólito en la política salvadoreña, nos hemos visto en la necesidad de redactar un comunicado de prensa, ya que conocedoras del quehacer político nacional, pueda ser que el día de mañana salgan otros adjudicándose nuestra incursión al parlamento.

Por tanto, queremos dejar claro;
  • Que nuestra presencia en la Asamblea no es culpa de los 20 años de ARENA, estamos ahí por nuestra propia voluntad.
  • Que no hemos sido contratadas por Mauricio Funes, ni ningún otro personero de CAPRES, con el fin de enfermar y por consiguiente inhabilitar a toda la Asamblea Legislativa para así poder establecer una Segunda República.
  • Que no somos ninguna célula –aunque parezcamos- de Al-Qaeda, no estamos en la Asamblea en represalia por la participación salvadoreña en la guerra de Irak.
  • Que no somos una nueva droga bioquímica enviada por el cartel de Texis.
  • Que no somos la nueva forma de extorsión de las pandillas, no venimos de los penales, nuestra presencia en la Asamblea es de forma pacífica.
  • Aunque vivimos en formas de agrupaciones, no somos de ninguna mara, por favor señores del gabinete de seguridad no vayan a decir que somos el nuevo accionar de las pandillas, no vayan a utilizar esto para pedir más dinero para seguridad, no vayan a inventar que ahora necesitan equipo bacteriológico para frenar la ola de violencia.
  • No vaya a creer Dr. Luis Fernández Cuervo que es producto de los ateos que estemos en la Asamblea, tampoco estamos exigiendo derechos humanos para nosotros, más bien, en un acto sin precedentes; nosotras las bacterias estamos defendiendo sus derechos.


Nosotras, las bacterias salvadoreñas hemos visto que en las últimas semanas se han hecho llamados a la racionalidad y a la conciencia de los padres de la patria para que resuelvan el problema institucional en que han metido al país, notando que esto no ha hecho eco en los diputados nos hemos dado a la tarea de apelar a sus zonas viscerales ya que al parecer los padres de la patria se mueven más por sus instintos, eso si, instintos políticos. Y aunque no han logrado ver el mensaje dentro de las botellas, exigimos la derogación del decreto 743.

Carta a mis lectores

Estimados lectores de Más!

Hoy tenemos el enorme orgullo de presentar a ustedes y al país un libro ‘Made in Más!’ que contiene las mejores caricaturas de Alecus y las más agudas cartas de Paolo. El libro se llama JODIENDO EN SERIO y será presentado hoy en la noche al público, en La Ventana.
Quiero compartir con ustedes lo que escribí en el epílogo del libro: “Cuando siendo flamante columnista de El Diario de Hoy me invitaron a escribir una columna para el periódico Más!, inmediatamente dije que sí. Varios de mis amigos se desmayaron. ‘¿En el Más? Estás loco. Ahí no cabe análisis político...’
Pero yo no buscaba más espacio para el análisis sesudo y filudo. Yo buscaba espacio para joder, pero en serio. ¡Escribir para la mara de a pié, en el periódico de la calle! ¡Combinar el arte de la crítica política con el arte de joder! ¿Cómo no aceptar este reto?
Le pedí ayuda a un amigo que del arte de joder ha hecho su oficio: ‘Alecus’, Ricardo Clement. Ha sido amigo de jodedera desde tiempos de la guerra. Jodedera seria que en aquellos tiempos uno la podía pagar con la vida...
Lo invité a juntarme en el Más! Así que un día martes 13 de enero del año electoral 2009 empezamos los dos a joder en el Más!”
El producto de esta jodarria lo conocen los lectores de Más! Hoy llega a todo el público, en forma de un libro que editamos con mucho cariño. Y por supuesto, ¡con ganas de joder!
Aquí otra parte del epílogo del libro: “Hace años, me preguntaron cuál era mi definición del carácter salvadoreño, y dije, sin pensarlo mucho: ‘No dejarse joder.’ Si lo hubiera pensado bien, hubiera agregado: ‘Y no dejar de joder.’
Son dos virtudes complementarias. ‘No dejarse joder’ significa: siempre estar de guardia, siempre asumir que alguien nos quiere joder, siempre estar dispuesto de ir al contraataque. O si no se puede, correrse.
‘No dejar de joder’ significa: nunca perder el humor y la agresividad; siempre estar listo para un buen pleito, para un golpe certero; pero también para resolver el problema con unos tragos y unos chistes.”
El libro está disponible en las principales librerías y en La Ventana. Cuesta $15.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!)

De cómo construir o destruir un movimiento

Lo he visto tantas veces que no se por qué me extraña. Una iniciativa que es saboteada por sus mismos creadores. Se que es trillado el tema, pero como podemos inferir de las leyes de la termodinámica: ante los cambios en el sistema si no hay una fuerza que mantenga la cohesión la materia tiende a dispersarse. Los movimientos sociales tienen a dispersarse si no hay una fuerza que los mantenga unidos. Los partidos políticos conocen muy bien estos mecanismos y los utilizan.

Lo vemos en todas las campañas, no hay nada que unifique más que tener un enemigo en común. Otra manera es plantear un ideal, algo al que todos aspiran y pueden todos estar motivados a compartir. La pregunta es ¿la derogación del decreto 743 es motivación suficiente? La derecha política está dividida, unos siguen con los temores sobre la ley de amnistía, otro dicen que ha sido un gravé error del partido ARENA. La izquierda política está dividida, unos dicen que este es la oportunidad de marcar distancias con el presidente, otros opinan que es la hora de hablar de una constituyente y otros dicen que los traidores son el Frente por no haber derogado el decreto.

Está claro que entre todo están mezcladas opiniones, el presidente de la Asamblea un día dice que es un golpe de estado técnico y a los dos días dice que hay que negociarlo con la Asamblea. Diputados del frente que se abstiene a votar el decreto hoy dicen que solo se puede derogar si se plantea una reforma integral de la constitución. A esto los movimientos sociales de izquierda que salían a protestar por el decreto, sinceramente ya no tienen opinión. Lo cual refleja que era una opinión ideológica no de defensa a la constitución. ¿

Los grupos de derecha que no suelen manifestarse en la calle, lo han hecho de una manera curiosa, han transformado la protesta en un acto de defensa a la constitución. A este grupo se les suman los indignados con el presidente, porque creían en él y ahora lo ven desnudado de su aura mítica y ven que no es el gran presidente del cambio, se está transformando en un político más.

Es entendible que cada uno de estos personajes y muchos otros quieran ocupar esta plataforma para figurar, para ser el héroe de la película. Pero estamos viendo la desaparición del moviendo porque los egos de unos pocos “héroes de la patria” no se pueden poner al lado. Estamos sufriendo el desencanto del movimiento porque cada quien quiere plasmar su agenda política. Y eso aleja a todos aquellos que genuinamente estaban Indignados y estaban preocupados por el país.

Cada  postura tiene un transfondo político y la manta de lo políticamente correcto no debe impedirnos verlo. No se puede ser tan ingenuo en esta vida como para pensar que un planteamiento en la calle no puede ser tergiversado o se nos puede tomar una foto incómoda o cualquier periodista sesgado ideológicamente lo utilizará a su conveniencia, siempre lo hacen. Sabiendo esto, es que hay que volver a retomar el movimiento, barrer con todos los afanes de protagonismo, incluidos los extranjeros, y dedicarnos a construir un movimiento que impulse lo que nos ha unido: ¡deroguemos el decreto 743!

Después de esto podremos plantearnos otros caminos, después de eso evaluamos la actuación de la corte o la constitución. Pero antes por favor, no desperdiciemos la inercia  que hemos acumulado. Hablemos desde la calle, organicemos algo sin miedo a que nos infiltren estos ególatras con agendas particulares. No permitamos que el show sea un circo de los que tienen megáfono. Sino que sea la expresión de un movimiento en que los de los megáfonos caben, pero no son los protagonistas.

En El Salvador los movimientos sociales tienden a tener plataformas programáticas. Ahora con el fenómeno de las redes sociales en todo el mundo están alimentando en cadenas horizontales de información. No se necesita centralizar en un blog, en una postura, en un pronunciamiento lo que nosotros queremos, solo necesitamos la única idea que nos hizo salir a protestar y desde cada una de nuestras calles seguir sumando. Todas y cada una de las expresiones de repudio y condena a todos los implicados son el movimiento. No un comunicado o un blog. Todos los blog  y comunicados aportan, pero solo desde la diversidad se soluciona.


Hoy Siguiente Página cumple 4 años de vida y es para mí un orgullo celebrarlo, es un esfuerzo de integración de varios pensamientos, donde el punto de unión es la noción que tenemos que poner “las ideas a debatir”, pero esto solo lo hemos logrado, primero respetando al otro, escribiendo y leyendo argumentos; muchas veces en contra sino es que la mayoría de las veces, pero no atacando a la persona, sin líneas panfletarias, sino discutiendo sobre la realidad desde diversos enfoques en busca de soluciones. Desde la diversidad encontramos la solución.

Nada de negociación entre poderes

No es buena idea lo que muchos han propuesto como mecanismo de solución a la crisis institucional, en la cual han metido al país con el ‘Decreto Néstor’ y el intento de paralizar a la Sala de lo Constitucional: una negociación entre los tres poderes del Estado; un “acuerdo institucional” (como lo llama el presidente Funes en su comunicado del 9 de junio), que “debe reunir a las autoridades de los tres Órganos del Estado”.
Un juez, un magistrado, una corte, un tribunal no negocia, ni firman acuerdos políticos con nadie. Mucho menos la Sala de lo Constitucional. Mucho menos sobre la transición a una “segunda república”, como en el contexto de la actual crisis propone el subsecretario de transparencia de la presidencia, Marcos Rodríguez. El poder judicial no negocia con los otros poderes del Estado, sino emite sentencias para vigilar que no salgan del marco constitucional. ¿Qué va a negociar una Sala? ¿Sus sentencias? ¿Los decretos de la Asamblea? ¿La actuación del gobierno? Imposible. Incompatible con los principios republicanos de la división de poderes y de la independencia del poder judicial.
El presidente dice en su comunicado que este “acuerdo institucional” entre los presidentes del ejecutivo, de la Asamblea y de la Corte que propone es para “así garantizar la estabilidad y la gobernabilidad”. Quien se expresa así no ha entendido el concepto de la división de poderes – o lo quiere alterar... Garantizar la gobernabilidad es tarea del presidente de la República, de ninguna manera de la Sala de lo Constitucional. La Sala tiene que garantizar el respeto a la Constitución, ni más ni menos. No puede dejar pasar inconstitucionalidades en las leyes o los decretos ejecutivos en aras de “la estabilidad y de la gobernabilidad”. La estabilidad y la gobernabilidad dependen de la manera que el presidente puede llegar a acuerdos con los fuerzas políticas, el sector privado y los grupos sociales. Dependen de la capacidad de los partidos de ponerse de acuerdo en la Asamblea. No pueden nunca depender de negociaciones de la Sala de lo Constitucional con el presidente o con los partidos.
Entiendo que la crisis constitucional actual tienen asustados a muchos. Lo que no entiendo es que caen en la trampa de pedir que todos los implicados se pongan de acuerdo y busquen una solución. La única solución viable es que todos los implicados respeten la ley. Si todo esto comenzó con la negación de una mayoría parlamentaria de aceptar las sentencias de la Sala en materia electoral, el daño lo tienen que reparar los partidos involucrados, en la Asamblea.
Si el conflicto se agudizó y se convirtió en crisis constitucional con un decreto de la Asamblea de obligar a la Sala a la unanimidad en sus sentencias (el famoso “decreto Néstor”, que da poder de veto al magistrado Néstor Castaneda), la Asamblea lo tiene que arreglar derogando este decreto. ARENA ya hizo el paso correcto, falta que el FMLN salga de su posición de berrinche y apoye la derogación. Y falta que el presidente de la República deje de ser obstáculo para una salida política. Aunque le cuesta aceptarlo, como presidente no tendrá ningún protagonismo en la salida política, la llave la tienen en sus manos exclusivamente los partidos, sobre todo ARENA y el FMLN, y entre los dos, el FMLN. El presidente, desde que dejó pasar la oportunidad de vetar este decreto inconstitucional, ya sólo tiene dos opciones: seguir siendo obstáculo con sus posiciones de soberbia, o apartarse para que los partidos negocien una solución. Al presidente le llegará el momento para mostrar que algo ha aprendido de todo esto relajo, cuando le llegue el decreto de derogación para que lo firme o lo vete.
Mientras tanto, el presidente se tiene que apartar, en vez de seguir proponiendo mecanismo absurdos. ¿Cómo puede pensarse que esta crisis puede solucionarse en reuniones del presidente de la Sala con Mauricio Funes y Sigfrido Reyes? El presidente ni siquiera entiende qué está en juego en este conflicto. El piensa que está en juego la gobernabilidad – o sea, la suerte de su gobierno. Pero lo que está en juego son los fundamentos del orden republicano: la división de poderes y la independencia del poder judicial.
Espero que los magistrados de la Sala, si siguen participando en reuniones con los otros dos Órganos del Estado, se mantengan firme en su posición de dialogar, pero no negociar. Lo único que habría que negociar es la ley y la ley no se negocia.
(El Diario de Hoy)

El apostol de los indignados

Nació en 1917 en medio de los horrores de la Primera Guerra Mundial, y fue combatiente de la resistencia francesa contra el nazismo en la Segunda. Prisionero de guerra, fue enviado por la Gestapo al campo de concentración de Buchenwald. Dado que su vida se puede leer como una novela de suspenso, es pertinente consignar que logró escapar 48 horas antes del día de su ejecución.

Con tan prolongada y singular historia, cualquiera estaría resignado al retiro confortable. A los 93 años de edad, no obstante, Stéphane Hessel se ha convertido en el apóstol de los indignados. Nacido en Berlín, fue criado desde niño en Francia, y esto explica su participación en la resistencia. Para completar el perfil del personaje, baste anotar que fue uno de los 12 redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por Naciones Unidas en la Asamblea General celebrada en París, en 1948.

Un pequeño panfleto de 50 páginas, editado en varios idiomas, se ha convertido en una especie de biblia de los indignados que, en varias ciudades europeas, protestan contra las banalidades del debate político. No todo es obra de Hessel, desde luego, pero sus brevísimos textos pasan de mano en mano y parecen estimular o justificar a quienes acampan en la Puerta del Sol en Madrid y en otros lugares del Viejo Mundo.

El pequeño panfleto lleva por título ¡Indígnate! La edición que leo, Destino 2011, tiene prólogo del español José Luis Sampedro, también nacido en 1917, también indignado. Al terminar de leer los siete brevísimos textos de Hessel, la pregunta es obvia: ¿por quién doblan las campanas? Doblan contra la indiferencia, contra la pasividad, contra la resignación.

El primer capítulo se titula "Indígnate", y es como una autobiografía mínima pero intensa del personaje. Hessel no necesita demasiadas palabras. Leamos: "Noventa y tres años. Es algo así como la última etapa. El final ya no está muy lejos. ¡Qué suerte poder aprovecharlos para recordar lo que fueron los cimientos de mi compromiso político: los años de resistencia y el programa elaborado hace 66 años por el Consejo Nacional de la Resistencia".

Stéphane Hessel mira al pasado con absoluta confianza.

O mejor, con orgullo. Reivindica los principios sustentados y sostenidos entonces, cuando la democracia se contraponía al totalitarismo de Adolfo Hitler. Entre esos postulados, el de una prensa independiente era una condición indispensable para la democracia. "La resistencia ­anota Hessel­ propuso una organización racional de la economía que garantice la subordinación de los intereses particulares al interés general, libre de la dictadura profesional instaurada a imagen de los Estados fascistas".

Protagonista de su siglo, para él no fueron ajenas las tormentas políticas e ideológicas que florecieron a partir de la posguerra. Un dilema tras otro ponía a prueba a los demócratas franceses, vinculados con la izquierda. Primero la resistencia, que no planteaba dudas. Luego la independencia de Argelia. Y en lugar no deleznable, las relaciones o simpatías con la URSS.

Llegó un momento en que este dilema fue resuelto: "Desde que tuvimos noticia de los grandes procesos estalinistas de 1935, y aunque hacía falta un oído atento al comunismo para contrarrestar el capitalismo estadounidense, la necesidad de oponerse a esta forma insoportable de totalitarismo se impuso de manera muy clara".

Otros capítulos rezan: "La indiferencia, la peor de las actitudes". "Mi indignación a propósito de Palestina". "La no violencia, el camino que debemos aprender a seguir". Y, finalmente: "Por una insurrección pacífica".

La cuestión de la lucha pacífica enfrentó en un momento a Stéphane Hessel con su amigo Jean Paul Sartre. En un momento, el autor de Las manos sucias simpatizó con ciertas prácticas terroristas, pero terminó aceptando que eran a la larga totalmente contraproducentes. Ningún recurso es más poderoso que la rebelión pacífica.

Al criticar los excesos de la sociedad contemporánea, lo que llama las políticas del "siempre más", Hessel reivindica el pasado. No alienta el nihilismo en su pensamiento ni en su actitud frente a la vida. Ni porque tenga 93 años y vislumbre el final de la aventura. Mira el mundo de 1948, cuando trabajó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y anota los progresos y las grandes conquistas. Veamos algunos episodios: la descolonización, el fin del apartheid, el derrumbe del imperio soviético, la caída del Muro de Berlín. En la primera década del siglo XXI, el autor de ¡Indígnate! advierte retrocesos: la presidencia de George W. Bush, el 11 de Septiembre, etc. Y concluye: "Nos hemos encontrado con esta crisis económica, pero no hemos aprovechado la ocasión para iniciar ninguna nueva política de desarrollo".

En suma, indignarse, sí, pero no basta indignarse. Es preciso saber por qué nos indignamos, y también preguntarnos por qué somos o hemos sido indiferentes. La biblia de los indignados también los interroga. Para indignarse no bastan los gestos. Moraleja: Nadie espere que otros le saquen las castañas del fuego.
 
(El Nacional/Venezuela; el autor es subdirector de El Nacional. Como cancillero venezolano fue protagonista de los Acuerdos de Paz de El Salvador)

Pedirle silencio a Vargas Llosa

En el primer momento, Vargas Llosa dijo que la disyuntiva planteada en la segunda vuelta en las elecciones de Perú equivalía a elegir por el sida o por el cáncer.

Se refería a que los dos candidatos enfilados a la recta final tenían antecedentes que permitían temer lo peor. Keiko Fujimori había sido funcionaria activa del gobierno de su padre, a quien acompañó como primera dama mientras su propia madre era encarcelada y torturada por denunciar los crímenes de Alberto Fujimori, hoy bajo condena de 25 años de prisión por haber encabezado un régimen de terror en cuyo imperio se registraron matanzas de civiles indefensos, esterilizaciones de mujeres indígenas, coacción y chantaje a empresarios, dirigentes y artistas. En suma, violaciones sistemáticas de la ley y las instituciones (incluido un golpe para disolver el Congreso), que la joven Keiko jamás cuestionó.

El otro mal lo representaba Ollanta Humala, también hijo de alguien... específicamente, del ideólogo radical Isaac Humala, abanderado de una tendencia étnico-nacionalista y de extrema izquierda. Ollanta, por su parte, tenía entre sus antecedentes haber encabezado un golpe de Estado sangriento, populista; además, desde luego, de constituir una franquicia del chavismo por estar rezagado en un izquierdismo estridente, mezclado con catecismo cuartelario y toda esa cursilería del autoritarismo carente de formación intelectual.

Frente a semejante oferta, lo más fácil y cómodo para Vargas Llosa, objeto de todos los honores que el mundo puede dispensar, era quedarse impertérrito en su torre de cristal, adonde llegan con embriagadora frecuencia los cheques por derechos de autor, traducciones y reediciones. Con mucha razón, por cierto, ha podido pensar: ¿Quieren atraso? Bueno, ahí tienen fujimorismo y chavismo para hartarse.

Ya sabemos cuál fue su opción.

La misma de siempre, por lo demás. El compromiso irrestricto con su país y sus convicciones en el que tiene cinco décadas de militancia. En plena conciencia del zarzal donde iba a meterse, comprometió su prestigio y credibilidad, así como el confort de su vida europea, en una operación llena de riesgos, que no le traería sino incordios y calamidades.

Eso tenía que saberlo Vargas Llosa antes de hacer la primera declaración a favor de Humala. Y, sin embargo, se pronunció. Con toda seguridad, las consecuencias estaban calculadas. No sólo fue blanco de insultos proferidos por una canalla convencida de que por arrojar una piedra a un gigante ya se igualan de talla con él; también tuvo que apechar con desfiles de esa misma morralla frente a su casa, amenazas a su hija y un alud de insultos en las redes sociales que no se limitaron a agredir al premio Nobel 2010, sino también a su familia.

Con todo, lo más aberrante ha sido la solicitud, proferida en todos los tonos, desde el grito hasta el susurro, de que se quedara callado. Esa era la corriente que tenía más adeptos, la que le pedía al autor de La ciudad y los perros que viera a su país en una encrucijada de tal dramatismo y escogiera el silencio. O, peor, que se pusiera cínico y dedicara columnas al fútbol (este es el expediente más socorrido de los oportunistas: mirar para otro lado mientras se cometen los crímenes y abusos, y despertar como un resorte cuando suena el pito inaugural de los partidos; entonces se ponen ingeniosos, cáusticos y parlanchines).

Ciertamente, la prudencia es una gran virtud, pero cuando es sinónimo de sensatez y modestia.

No cuando es coartada para poderosos que se reparten los bienes y derechos de los desvalidos.

Drama terrible es cuando una sociedad se divide entre víctimas de atropellos y testigos con mordazas. Quien contempla el sufrimiento de otro sin propender a su alivio o dar voces para que el agravio se detenga es tan culpable como el causante de ese dolor.

En Venezuela vimos 20.000 trabajadores de Petróleos de Venezuela despedidos de su trabajo y despojados de las compensaciones laborales que la Constitución les garantiza. Y cuántos de nosotros empeñamos nuestra palabra en repudiar aquel horror... Vimos a Franklin Brito adelgazando en su camino a la muerte, empujado por Hugo Chávez, Cilia Flores, Juan Carlos Loyo. Dormimos en nuestras casas mientras los policías que trataron de atajarle la mano al homicida de Puente Llaguno viven una larga noche de presidio e injusticia.

Los cobardes y los cómplices son mudos. El maestro Vargas Llosa es académico de la lengua.

Para eso, para empuñarla.

(El Nacional/Venezuela)