Carta al presidente que mañana toma posesión

Estimado Salvador Sánchez Cerén: Mauricio Funes ya es historia. Y con él, espero, muchos de los problemas que este hombre trajo a Casa Presidencial - y de ahí al país. Usted no tiene porqué defenderlo. Y mucho menos tiene porqué aceptar la herencia de las malas prácticas que Funes trajo al ejercicio del poder.

Mire lo que pasó a ARENA que sus dirigentes no tuvieron el valor (o los valores) de rebelarse contra Tony Saca cuando estaba abusando del poder, o cuando se tardaron demasiado para dejar de defender a Paco Flores.

Yo entiendo perfectamente porqué usted habló en su campaña de la continuidad de los cambios – y porqué seguramente mañana, en su discurso de inauguración, hará los mismo. Para no deprimirme, quiero entender que se trata de la continuidad de la definición general que su partido hizo del gobierno del cambio en el 2009, y no de la continuidad de la pésima manera en qué Mauricio Funes manejó el gobierno, las relaciones con los diferentes sectores de la sociedad.

Usted no va dar continuidad el estilo de vida loca que llevaba su antecesor a costa de fondos públicos y a costa hipotecar la credibilidad del gobierno frente a los ciudadanos. Esto ya lo anunció, y quienes lo conocemos sabemos que esta decisión no significa ningún sacrificio para usted. Por lo contrario, participar de una vida de lujos, despilfarro y extravagancias sería para usted un sacrificio inaceptable.

Usted tampoco tiene que dar continuidad a la manera cómo se han tomado decisiones en el gobierno que hoy despedimos (por cierto, con un desfile bufo, como lo merece). Me imagino que usted pondrá nuevamente a funcionar el gabinete como la lógica y la Constitución manda: consejo de ministros, como ente deliberante. Sabemos que usted no es amigo de las decisiones egocéntricas, sino más bien de las decisiones colectivas y discutidas. Solo tome en cuenta que la entidad colectiva que tiene que tomar responsabilidad sobre las políticas públicas es el gabinete, y no el partida decidiendo detrás de las bambalinas. Y que el gabinete y usted como presidente tienen que consultar sus decisiones no al partido (o por lo menos no solo al partido), sino a todos los sectores afectados de la sociedad, a la oposición y al sector privado…

Una de las cosas que usted no debería aceptar como herencia de Funes (y los anteriores presidentes) es ver el Estado y su institucionalidad como un pastel a repartir entre cheros, amigotes, gente que apoyaron la campaña, políticos que prometen votos en la Asamblea. Y tampoco entre los mas fieles veteranos de su partido. Y ahí veo que ya cometió algunos errores a la hora de componer su gabinete y a nombrar los titulares de las autónomas y superintendencias.

No entiendo porqué usted no retoma el principio de la meritocracia, pero en serio. Todos que conocemos a Carlos Canjura estamos aplaudiendo su decisión de ponerlo al frente de Educación. Pero cómo entender que funcionarios totalmente fracasados, como Carlos Cáceres, Violeta Menjívar y Nelson García, siguen en su gabinete? Para solo nombrar tres. ¿O cómo esperar que la hermana de Herbert Saca va a hacer un papel decoroso y profesional al frente de Corsain, donde se maneja gran parte del patrimonio del Estado? ¿Y qué aportarán a su gobierno los cuadros partidarios que ha metido como viceministra de economía o para dirigir el Registro Nacional de Personal Naturales, aparte de disciplina partidaria? Y no puedo cerrar sin mencionar la sorpresa más desagradable de todas: el nombramiento de Ricardo Perdomo. Si como superintendente causa la mitad del deschongue que armó en Seguridad, colapsa el sistema financiero…

Se me acabó la peseta, presidente electo. Pero de todos modos, vamos a estar en contacto por cinco años, por lo menos por esta vía…

Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/EDH)

Columna transversal: Bienvenida al nuevo gobierno

Muchos me hicieron saber que esperan que en esta columna despida al presidente saliente con una evaluación final de su gestión. No lo voy a hacer. Ya dije en público todo lo que tengo que decir sobre el ciudadano Mauricio Funes. Luego de la carta que publiqué el martes pasado, y luego de la evaluación que presentó FUSADES, todo está dicho.

Mejor demos la bienvenida al nuevo gobierno del FMLN. Va a gobernar el FMLN sin las distorsiones que al gobierno trajeron personas como Funes, Alex Segovia, Ricardo Perdomo. Así como Tony Saca fue un accidente en la historia de la derecha, Funes y sus amigos fueron un accidente en la historia de la izquierda salvadoreña. Ni Saca representó una nueva derecha, ni Funes una nueva izquierda. 

Ambos ya son historia, nada tienen que ver con el futuro de sus respectivas corrientes ideológicas.
Sería irreal esperar del gobierno entrante del FMLN que haga lo contrario a su ideología y su programa. Pero podemos exigir que las políticas públicas que adopten, las hagan bien, de manera transparente, con eficiencia. No tiene sentido exigir al FMLN, que abandone las políticas asistencialistas que ofreció a sus votantes. Pero debemos vigilar que las subvenciones y los programas sociales sean ejecutados con probidad, sin tinte partidario, sin corrupción, y con la máxima eficiencia posible. Y podemos proponer y exigir que el gasto social sea focalizado en áreas y proyectos que al mismo tiempo de responder a problemas sociales, correspondan a estrategias a superar la violencia y delincuencia. Espero que un gobierno conducido por el FMLN, y no por sonámbulos como Alex Segovia y Hato Hasbún, tenga la capacidad de planificar y la voluntad política de priorizar. Yo no por nada soy amigo del concepto de un estado omnipotente y de un gobierno que regule y planifique la vida económica y social de un país; pero si ya tenemos el gobierno en manos de un partido de izquierda de corte estatista, lo menos que podemos exigir es que planifiquen bien y tengan el valor de priorizar su gasto social con criterios más allá del populismo y asistencialismo. Lo peor es un enorme gasto social con el principio de la regadera, sin clara prioridad y focalización en los problemas que se quiere resolver.

En este sentido, me dan cierto optimismo las declaraciones que los nuevos gobernantes han dado sobre su estrategia en materia de seguridad pública. Han dicho que su enfoque es integral y que harán importantes inversiones en las comunidades donde se genera y reproduce el círculo vicioso de exclusión social, violencia y delincuencia. Si el gobierno del FMLN sin Funes hace lo que el anterior ni siquiera intentó hacer: definir claras prioridades para su gasto social, aun con el riesgo que tomar decisiones impopulares, y concentrarlos donde más impacto tienen sobre los problemas que el gobierno quiere resolver, entonces el gasto social puede convertirse en inversión social.

Asumo que el nuevo gobierno tendrá más capacidad y voluntad política de tomar este tipo de decisiones. Lo peor es lo que tuvimos: un gobierno con ánimo regulador y estatista, pero que no quiere definir prioridades y no sabe planificar.

Solo pongo un ejemplo: Si el gobierno coordina los esfuerzos de Educación para implementar la escuela de tiempo completo (que no hay capacidad de hacerlo a nivel nacional), con las estrategias de prevención y reinserción de los gobiernos locales, concentrando la inversión en educación en los municipios donde hay oportunidad de insertar al sistema educativo jóvenes en riesgo e incluso miembros menores de pandillas, cada dólar gastado tiene n múltiple impacto.

Otro ejemplo: hay presupuestos grandes para caminos rurales. El gobierno Funes, que como gabinete nunca discutió prioridades y estrategias, nunca ni siquiera tomó en consideración la opción de concentrar estas inversiones en los municipios, donde a raíz de la tregua y los pactos de paz locales se había abierto la oportunidad de construir paz y reducir la delincuencia ofreciendo generando espacios de inserción laboral a los pandilleros que estén dispuestos de dar este paso. En vez de construir caminos rurales de manera dispersa en todo el país, se hubiera sacrificado temporalmente las necesidades en zonas con poco incidencia delincuencial para crear un impacto determinante en unos pocos municipios con alta incidencia delincuencial. Creando infraestructura y empleos.
(El Diario de Hoy)

Carta a los colegas de El Faro

Estimados colegas:
Pegaron en el blanco con su nota sobre el presidente saliente, el spa de la Michy, mansiones de lujo y prestanombres. Bien investigados y documentados de corrupción. El Diario de Hoy, luego de muchas discusiones en otros casos donde ustedes publicaron investigaciones serias y se decidió no retomarlas en el periódico, esta vez dejó de lado la competencia natural entre medios de información e hizo eco al caso descubierto por El Faro. Y el Diario lo hizo correctamente, no simplemente colándose de la noticia, sino dándoles a ustedes el crédito correctamente.

Yo bien contento, porque desde hace tiempo estoy proponiendo que cuando haya un tema importante que nuestro periódico no haya podido investigar, pero El Faro sí, no deberíamos dudar de retomarlo - siempre y cuando la investigación sea profesional, sólida y seria.

Vaya, pensaba yo, al fin llegamos a una relación más relajada entre el Diario y El Faro, que de todos modos los veo más en plano de compatibilidad que de competencia. Ya no seré el único en el Diario que en sus cartas o columnas tome en cuenta al Faro, sea criticándole sus errores, sea dándole crédito por lo que hacen bien.

Gran sorpresa: Ustedes en El Faro no lo ven así. En vez de registrar con satisfacción que El Diario de Hoy retoma un trabajo de ustedes (a diferencia de sus amigos en La Prensa Gráfica, de paso sea dicho..), ustedes lo ven como algo sospechoso. Como decir; si el Diario nos cita, alguna mala intención debe tener. Por ejemplo, la intención de joder a Funes.

En varios mensajes en Twitter, ustedes criticaron con sarcasmo que el Diario de Hoy haya retomado esta nota, pero no anteriores que ustedes publicaron con igual despliegue de denuncia. Así que, hasta aquí llegamos con la relación relajada entre dos medios.

Pues sí, colegas del Faro, el Diario tampoco va a declararse caja de resonancia de El Faro, indistintamente si nos parece interesante, bien hecho, confiable lo que publiquen. Retomar noticias de otro medio local siempre será la excepción, no la regla general. Y para hacerlo o no hacerlo nuestros editores van a aplicar su criterio y la línea editorial del periódico, igual como hacen para cubrir y cómo cubrir cualquier noticia.

Para ser más concreto: Ustedes reclamaron en Twitter porqué el Diario retomó la investigación de El Faro sobre la corrupción de Funes, pero sus investigaciones sobre el cartel de Texis o sobre el de asesinato de monseñor Romero. Bueno, colegas, la respuesta es simple, pero no les va a gustar: estas investigaciones estaban mal hechas, basadas en fuentes anónimas, nutridos por informantes interesados. Yo tampoco las hubiera reproducido. Y publiqué artículos para explicar porqué. En cambio, yo hubiera reproducido otras notas exclusivas de El Faro, porque estaban bien hechas, y critiqué al Diario al no querer hacerlo. Por esto estoy contento que ahora se rompió este tabú, por lo menos por parte de El Diario de Hoy. Por parte de ustedes, todavía falta bastante…

Los felicito por el excelente trabajo sobre los prestanombres de Funes y el Spa de la Michy, tan excelente que movió al Diario de Hoy a romper una mala tradición.

Saludos, Paolo


(Mas!/EDH)

Carta al (aun) presidente de la Republica

Ciudadano Mauricio Funes:
Le digo ciudadano no por falta de respeto, sino porque esto es lo que es y seguirá siendo. Hoy es ciudadano presidente. El 1 de junio será simplemente ciudadano.

Le dedico esta carta, porque en sus dos últimos programas de TV (el sábado en su propio, y el martes en el de Neto López) usted mostró que no entiende por qué le están haciendo esta despedida tan poco cariñosa, llamando a un desfile bufo para el sábado 31 de mayo, declarándolo Día de la Felicidad Nacional. Como alguien que con entusiasmo se ha unido a esta maravillosa iniciativa ciudadana llamada #SVhappy31M, con gusto le explico de qué se trata. Si es que realmente no lo entendió…
Primero, la idea de hacer el 31 de mayo una gran fiesta para celebrar que usted deja el poder no nació en ARENA ni en lo que usted llama "la oligarquía derechista", como usted denunció en TV. Nació como nacen las iniciativas espontáneas: en pláticas entre cheros, en comentarios en Facebook o Twitter, en pasillos de oficinas y universidades… y de repente la idea agarra forma, adquiere fuerza, crece como una pelota de nieve. Se crea un comité ad hoc, donde todos hablan, pero también organizan, financian, trabajan. Claro, como usted es hombre de pocos amigos y sin humor, le cuesta imaginarse este tipo de jodarria que contagia más gente día a día…

Segundo, ciudadano Funes, es significativo que luego de 5 años en Casa Presidencial, usted realmente ha perdido el contacto con la realidad de su gente y comienza a creerse su propia propaganda. Usted solo se puede imaginar que esta campaña tiene que estar financiada por "la oligarquía". Claro, un gobierno como el suyo que desde Casa Presidencial ha subvencionado cantidad de "movimientos sociales", ya no puede creer que ciudadanos como nosotros nos unamos para financiar e implementar, con el poquito dinero de cada uno y con el trabajo voluntario de muchos, una campaña. Miles de gente han pagado felizmente $10 por la camiseta "Te guste o no te guste – te vas", para financiar el desfile bufo, la fiesta, el video "ES Happy 31M", los mupis, etc.

Pero parece que lo que menos usted puede entender es por qué sus ciudadanos no le están aplaudiendo el 31 de mayo. ¿Por qué me están despidiendo chiflándome la vieja?

Si viviera en el país real, y no en el de fantasía que le pintan sus asesores y propagandistas, no se haría esta pregunta, presidente. Claro, usted (y nadie de la gente con la cual habla) no vive la angustia de la gente por seguridad, empleo, comida, salud, optimismo, esperanza. La gente está chiflándole y celebrando su salida, porque está harta de sus caravanas (las suyas, las de sus damas, las de sus hijos) harta de su mal humor y de sus ataques a empresarios, periodistas, opositores, e incluso, a dirigentes del FMLN, harta de un presidente que habla de transparencia, pero no la permite cuando se trata de sus gastos y lujos…

Por todo esto, nos sale tan chiche enamorar a la gente con la idea de que nos unamos una noche, la última de su mandato, para hacer uso de un derecho fundamental: burlarse de los poderosos. Es lo único que nunca nos pueden quitar, hasta el más pobre y hecho leña reserva esta arma…

Últimamente, lo que muchos no entienden, y seguramente usted tampoco: ¿por qué celebrar la salida de un presidente de izquierda, cuando el día siguiente viene a asumir otro más izquierdoso? Pues, esta iniciativa no es de derecha, ni contra la izquierda. Estamos hartos de usted y del gobierno que usted contaminó como persona, con sus problemas de autoestima, con su carencia de inteligencia emocional y de humor, con su prepotencia. La gran fiesta de la alegría y la gran jodarria, ¡entiéndalo!, es con usted. No es contra Salvador Sánchez Cerén, no es contra la izquierda, no es contra el FMLN. Ellos van a tener que probar que son mejores para gobernar y para unir al país. Usted ya mostró que es incapaz de gobernar y que no tiene voluntad de unir y concertar.

Espero que con esta cartita usted se queda más claro de lo que le espera el 31 de mayo, a las 5:00 p.m., en la Plaza Masferrari.

Adiós, Paolo Lüers
(Mas!/EDH)