LA POLARIZACIÓN POLÍTICA Y LA DEUDA PÚBLICA

En su reciente informe a la nación con motivo del tercer año de su gobierno, el Presidente Antonio Saca informó que para superar el obstáculo presentado por la negativa del FMLN para aprobar los financiamientos que en materia social estaban en consideración del Congreso, había decidido promover un mecanismo de financiamiento que no requería de la autorización legislativa por las dos terceras apartes, sino mayoría simple.

Dicho mecanismo se estructura en base a un fideicomiso en el Banco Multisectorial de Inversiones, él que emitiría papeles de deuda que serían comprados por inversionistas extranjeros o locales y cuyo principal y rendimientos serían cubiertos, entre otros, con aportes presupuestarios futuros a ser realizados por medio de asignaciones aprobadas año con año en el Presupuesto General de la Nación.

El anuncio ha generado un debate importante, parte por que se ve como un golpe a la política de bloqueo del Frente y parte por la sensación de que podría ser inconstitucional, por no cumplirse con la mayoría calificada que exige la Constitución en el Art. 148.

Analizando con detenimiento el referido artículo 148, es responsabilidad de la Asamblea Legislativa facultar por mayoría calificada al Órgano Ejecutivo para:

que contrate empréstitos dentro o fuera de la Republica cuando una grave y urgente necesidad lo requiera y,
que garantice obligaciones contraídas por entidades estatales o municipales.

Es decir, el caso que regula la Constitución es aquél en el cual el Ejecutivo, actuando en representación del Estado soberano, toma un préstamo local o externamente, o compromete, a través de una garantía soberana, el pago del adeudo originalmente tomado por instituciones autónomas o municipios. En estos dos casos la mayoría calificada de los dos tercios es requisito forzoso; a contrario sensu, dicha mayoría no será necesaria si quien se está obligando es una entidad autónoma o un consejo municipal, sin la garantía soberana del Estado. Es más, dependiendo de las atribuciones del ente autónomo, muchas veces no es necesario el permiso legislativo.

Establecido lo anterior, lo que necesitamos determinar es si lo planteado por el Presidente cae en alguno de los dos casos que requieren mayoría calificada.

Hasta donde se ha dicho, el fideicomiso es conformado con un aporte presupuestario inicial del Ministerio de Hacienda en el Banco Multisectorial de Inversiones, éste como titular de los recursos emitiría certificados fiduciarios de participación que aumentarían los fondos del fideicomiso para los sectores estratégicos, los que se redimirían en base a un rendimiento pactado o descontado al inicio, y el principal en base a los flujos recibidos por el fideicomiso, estos serían aportes futuros del presupuesto nacional, de la cooperación internacional u otros aportes públicos o privados.

Con los supuestos anteriores pareciera que no estamos frente a una deuda del Ejecutivo, como tampoco a una garantía explícita del Estado. Los inversionistas estarían tomando una decisión de riesgo, ya que de no haber aportes presupuestarios (los perfectamente podrían no aprobarse) o aportes de la cooperación, no habría flujo de fondos para redimir los Certificados. Este riesgo hace pensar que el interés de los certificados sería más alto que el normal y que la apuesta de los inversionistas estaría centrada en la continuidad de la política presupuestaria, la cual desde ningún punto de vista puede ser vista como obligada a considerar los aportes anuales al fideicomiso.

Esto último es clave para comprender la constitucionalidad de la medida, pues ese riesgo de los inversionistas y sus implicaciones en el costo del recurso desvirtúan la garantía explícita del Estado. Sobre la garantía implícita, eso es mas una esperanza o una confianza, pero no puede ser exigida por los canales legales.

Así y únicamente así puede concluirse que la medida planteada por Presidente es plenamente constitucional. ***

El análisis de esta medida tiene por supuesto otros matices, el principal de tipo político y no debe verse aisladamente en el tiempo, se explica porque es el resultado de una serie concatenada de respuestas de un partido a la actitud tomada por otro partido. Esto, que deberíamos esperar que no fuera así a estas alturas del proceso de paz, parece que por el contrario se ha acentuado, pues para un partido la democracia como la concibe nuestro sistema constitucional es una mera democracia formal o liberal, añorando por su lado la democracia participativa o popular. El lector agregara a eso todos los demás elementos del cóctel ideológico. Y la receta esta lista.

Pero más que análisis atávicos, si vemos los años recientes podríamos identificar causas mediatas de esta conflictividad, por una parte una depuración de la línea política del partido de oposición, y por otra, avances importantes en el modelo de mercado global por parte del partido en el Gobierno. Si bien siempre ha habido escaramuzas, su aparente definición o salto cualitativo puede hallarse en la no aprobación en tiempo del presupuesto en el año 2001 actitud que aparentemente siguió a la aprobación por el Congreso de la llamada dolarización. En el camino se han venido aumentando las tensiones y agudizando la polarización, todo a partir de una visión electoral según la cual es fundamental para un partido que quiera ganar estar debidamente diferenciado de su contrincante, para fijar en la mente de los votantes una especie de referéndum virtual al momento de votar.

En ese sentido, para el partido de oposición la opción ha consistido en paralizar al Gobierno y atacarlo en forma consistente a través de un mensaje de corrupción y últimamente un mensaje en relación a la seguridad, tratando de que al momento de la votación presidencial la decisión del ciudadano este centrada en su valoración sobre como el partido de gobierno ha manejado estos tres temas: eficiencia, transparencia y seguridad. Temas que tradicionalmente han sido activos del partido de gobierno: los ciudadanos tradicionalmente han evaluado a los gobiernos de ARENA como equipos más técnicos, más eficientes y más comprometidos contra la delincuencia que las demás fuerzas políticas.

El Frente sabe que el ciudadano solo “cree” lo que de alguna forma ya cree, y para ello debe con mucha anticipación “marcar” en el inconciente de la población esos criterios, y eso no se logra de la noche a la mañana, requiere consistencia y disciplina de mensaje, ese es el fenómeno del que estamos siendo testigos.

Independiente del derecho legítimo que pueda tener un partido para construir su imagen y el discurso que le desea trasladar a la ciudadanía, está la implicación institucional y de desarrollo del país. A mi juicio este tipo de oposición a ultranza ha resultado altamente peligrosas, y por tanto ilegítimas, pues ponen en peligro el desarrollo del bienestar de la población y a veces uno pudiera pensar que hasta el proceso de paz.

Por supuesto existen más aristas al análisis político partidista y al constitucional per se, se pueden alegar criterios supra-legales o inclusive de seguridad de Estado, pues la medida que nos ocupa significa una potencial forma de poder desquiciar la política de endeudamiento del país, y no por estos certificados en concreto, sino que el precedente plantea serios y legítimos temores, por cuanto si bien ahora se puede utilizar por un Gobierno que está respondiendo al bloqueo de una fuerza política específica y que el diseño y la magnitud del endeudamiento a través de los certificados fiduciario está previamente definido y acordado, el problema es que abre las puertas a que, ante una situación de balance inverso en el Congreso y otro Gobierno con menor nivel de responsabilidad, pudiera llevar este tipo de mecanismos a niveles que pongan en riesgo la estabilidad económica del país.

La anterior reflexión debe servir como una alerta a las fuerzas políticas, la espiral de acciones y contra acciones debe repensarse, el país necesita una oposición seria y firme, el Frente y los demás partidos tienen la capacidad para ello.

La ciudadanía necesita saber que los acuerdos fundamentales del sistema político que rige al Estado salvadoreño son compartidos por todos los partidos políticos, de ser así las soluciones se encontrarán más al centro del sistema y no en sus límites.

***PD: Ya escrito este artículo se aprobó el fideicomiso en comento, así como cambios a entes autónomos que eventualmente podrían tomar deuda (CNR y FOVIAL). El comentario de posdata se refiere al hecho de que al parecer el decreto del Fideicomiso incluye un artículo, según el cual el Ministerio de Hacienda cubriría los remanentes al final del fideicomiso, si es que estos existieren. Este artículo debe ser estudiado más a fondo, pudiera ser un elemento que, visto por la Sala de lo Constitucional, lo llegue a considerar que tal artículo establece una garantía soberana, aunque de última instancia, ya que el Ministerio de Hacienda no tiene mas personería jurídica que la del Estado.

Columna transversal: CAZAFORTUNAS

Hay un espectáculo programado para los próximos meses. Tiene todos los ingredientes para tener éxito popular: Es morboso, es vulgar, tiene un damo de mala reputación buscando esposa, y tiene dos pretendientes pobres -pero de buena familia- buscando fortuna. Una telenovela que inyecta dramatismo al aburrido escenario partidario. Se llama ¿En qué cama termina Will Salgado?

Aparte de su historial comprobado de acostarse (políticamente hablando, porque su vida sexual no me interesa) con cualquiera que le pueda asegurar protección e impunidad; está su presunta vinculación con la Sombra Negra; su colección de calaveras, según él mismo, procedentes de masacres cometidos por su ídolo y comandante Domingo Monterrosa; están sus exabruptos contra sus respectivas familias políticas; su conversión sorprendente de logístico del batallón Arce a dueño de una cadena de electrodomésticos; su estilo egocéntrico y autocrático de gobernar su feudo San Miguel; su discurso de populismo vulgar y resentido... Más que suficientes razones para cualquier persona o partido decente a ver con satisfacción que Will Salgado -después de haberse peleado con el PDC, luego con ARENA y ahora con el PCN- al fin se ha quedado sin opciones, sin partido trampolín para lograr sus aspiraciones de convertirse en candidato presidencial y así estar en posición de negociar –con quienes haya que negociar- su inmunidad definitiva contra cualquier investigación de la Corte de Cuantas o de la Fiscalía General.

Sin embargo, Will Salgado tiene algo que ofrecer que hace que por lo menos dos partidos -el FDR y el PDC- se apunten para servirle de trampolín. Tiene que ofrecer un caudal de votos seguros en San Miguel y Oriente, y otro caudal -aun un poco especulativo- a nivel nacional. Aunque sea solamente el caudal de voto que Salgado tiene seguro en Oriente, parece suficiente atractivo, tanto para el PDC como para el FDR, para sacrificar sus principios y sus aspiraciones democráticas.

Los votos que ofrece Salgado, para el FDR pueden marcar la diferencia entre ser y no ser. Al PDC pueden permitir desplazar al PCN como tercera fuerza.

Supongamos que matemáticamente esta ecuación funcione y Will Salgado, vistiéndose a él, su familia, sus amigotes y todo el patrimonio municipal de San Miguel de verde del PDC o de amarillo del FDR, realmente entregue su caudal de votos a su nueva novia – aunque esto tampoco es tan seguro. ¿Pero funciona políticamente? ¿Cuál seria -aparte de la sobrevivencia electoral y el cheque de la deuda política- la ganancia para el partido que se case con Will Salgado?

En ambos casos -sea el PDC o sea el FDR el cazafortuna exitoso y se quede con Will Salgado- significa la bancarrota política. Si la única forma de crecer es buscar votos con Will Salgado, quiere decir que no hay sustancia propia, significa que ni los líderes de estos partidos creen en la validez de su propio concepto. Significa que las personas decentes que han logrado vincular a la política, al rato se apartarán o se verán desplazados por los adeptos del populismo.

Broma aparte. Detrás de mis palabras sarcásticas hay una seria preocupación por el futuro de dos partidos que, cada una de su manera, tienen papeles a jugar y responsabilidades a asumir, si alguna vez queremos salir del secuestro en que los dos partidos grandes -ARENA y el FMLN- mantienen al sistema político y al Estado.
El PDC, bajo la dirección de Rodolfo Parker, ha hecho un trabajo exitoso de reconstruir un partido éticamente quebrado y desacreditado por los pescados tradicionales. La receta ha sido valiosa: vincularse con liderazgos locales y sectoriales creíbles y construir alrededor de ellos. Parker ha logrado juntar en el nuevo PDC a gente de izquierda de gran prestigio y reconocida capacidad como Orlando Mena y Ana Guadalupe Martínez con empresarios y con genuinos líderes locales que no funcionan en base a ideología sino en base a necesidades de la comunidad. De esta manera han logrado un trabajo municipal sólido, con alcaldías importantes como Santa Ana, La Libertad, La Unión, Gotera. Sobre esto habría que construir, con paciencia y creatividad, un poder que va transversal a la polarización ideológica que los partidos ARENA y FMLN imponen al país. Esta es la función -y la oportunidad histórica- del PDC. Esta oportunidad la está poniendo en riesgo el PDC si cae ante la tentación de acelerar artificialmente su crecimiento electoral fichando a Will Salgado.

El futuro del PDC está en lo que están construyendo sus alcaldes Orlando Mena en Santa Ana y Carlos Molina en La Libertad, no en la alcaldía autocrática, personalista, clientelista de San Miguel que ofrece llevar Will Salgado como ajuar a la boda con el PDC. Y estas dos cosas no son compatibles. Con el discurso del populismo resentido, con la ideología del todo se vale, con la política del más vivo, cuyo máximo representante es Will Salgado, no se puede restablecer los valores en la política, recuperar la confianza del ciudadano en la política, enfrentarse al cinismo del poder que ejercen los partidos grandes.

Peor la contradicción en el caso del FDR. Imagínense, un partido de izquierda que por miedo al FMLN y conciente de su propia incapacidad quiere conseguir prestado la base social de Will Salgado, que no es otra cosa que la derecha resentida, los machistas buscando caudillos, los perdedores de la modernización, los que suenan con hombres fuertes que proceden a la limpieza social... Los dirigentes del FDR, desesperados porque las bases de la izquierda no les hacen caso y no abandonan al FMLN; porque la izquierda fuera del FMLN tampoco se incorpora a un partido con nombre de fantasma histórico y con programa ambiguo; y porque las clases medias y los medianos empresarios obviamente tampoco les hacen caso a un partido que no representa a nadie, quieren aprovecharse de Will Salgado, sabiendo que es el único que en este momento puede evitar que todos los votos de castigo al gobierno, los votos anti-ARENA, los votos de los resentidos, frustrados, los votos de los perdedores de la modernización y de los miedosos de la globalización, automáticamente caigan al FMLN.

Puede funcionar. Con Will Salgado el FDR podría establecerse en el mapa político, aunque temporalmente (hasta que se cambie de camiseta Will Salgado), con votos prestados. Con Will Salgado y toda esta paja de los “líderes por el cambio” el FDR puede sobrevivir sus primeras elecciones, pero muere como izquierda. Lo más probable es que un FDR artificialmente crecido, pero que no dispone de una base social propia, se convierta en el PCN del FMLN. ¿Qué otra cosa esperar de un partido que está esperando una de dos cosas: que el FMLN le ofrezca una alianza en términos que permiten regresar al Frente dignamente, o que Will Salgado se decida ser el candidato del FDR? ¿O será que en el fondo estén esperando que pasen las dos cosas al mismo tiempo: fichar a Will Salgado y con este liderazgo por el cambio convertirse en un socio más interesante para el FMLN? ¿Y así repartirse los dos frentes felizmente a todos los votos de castigo al gobierno?

Curioso lo que hace el éxito de un Salgado a los oportunistas: En el PDC despierta el sueño de convertirse en el verdadero PCN, y en el FDR el sueño de convertirse en el PCN del FMLN. Vaya ironía. Lo que significa que en el fondo, si no fuera por los celos de Ciro Cruz Zepeda y por un error grave de análisis de ARENA, Will Salgado estaba bien en el PCN y el PCN estaba muy bien con Will Salgado. El error de ARENA es ver a Will Salgado como amenaza, como peligro de división de los votos de la derecha. Este miedo ha llevado a ARENA a no ver que Will Salgado, como candidato del PCN, no hubiera dividido el voto de derecha. Hubiera dividido el voto de castigo a ARENA. Hubiera quitado al FMLN una buena parte de este voto creciente de protesta contra ARENA.

Entre imaginarme a Will Salgado como heredero de Napoleón Duarte o como heredero de Memo Ungo, mejor de Duarte. Duarte ha aguantado en su círculo de poder a figuras como el Fito Rey y Guillermo Lacayo, tal vez aguante a un nieto político Will Salgado. Pero el rufián migueleño reivindicando la memoria de Juan Chacón, Quique Álvarez Córdova y Memo Ungo sería un chiste de muy mal gusto. Teóricamente Salgado debería haberse convertido en el príncipe heredero del PCN, manteniendo y cultivando la función de este partido de cuchumbo para retener a las bases y los votos de derecha cuando se frustran con el gobierno.

Un error de la derecha con serias consecuencias. Pero sólo si uno de los partidos PDC o FDR le agarran la pelota en este juego macabro en que se está convirtiendo la política partidaria salvadoreña. Todavía Rodolfo Parker y Julio Hernández tienen otra opción: simplemente dejar a Will Salgado donde pertenece: afuera.

LA POLARIZACIÓN LE ESTÁ RESTANDO VIABILIDAD AL PAÍS

La confrontación política irracional e irresponsable entre los dos partidos políticos mayoritarios, que buscan rentabilidad electoral para ambos partidos, mediante la concentración del poder en los polos extremos y la marginación del resto de actores, tiene un alto costo para la población y va en perjuicio de la viabilidad futura del desarrollo económico y social de El Salvador. A este fenómeno perverso se le llama “polarización” en El Salvador.
Perverso porque no existe voluntad de concertar y ponerse de acuerdo en las cosas fundamentales de las políticas públicas y en los problemas urgentes que están desesperando a la población y obligándolos a emigrar.
Uno de los acuerdos urgentes que necesita el país, es un acuerdo fiscal pactado entre todos los actores políticos, económicos y sociales, que evite llegar a una crisis económica de graves consecuencias y a su vez posibilite dar el salto cualitativo para alcanzar niveles sostenidos de crecimiento con equidad.
El Salvador necesita aumentar, racionalizar y controlar el gasto público, para atender los graves problemas de pobreza e inseguridad ciudadana, las grandes demandas sociales insatisfechas de la población y solventar prudentemente los desequilibrios fiscales acumulados.
La inversión en bienes públicos aumenta el beneficio de la población, aumenta la productividad de los trabajadores y empresarios, vuelve más competitivo al país, atrae la inversión privada y logra una inserción exitosa en el mercado internacional. Esto permite condiciones favorables para la estabilidad política y la paz social en el largo plazo.
El problema delicado en las finanzas públicas es que para atender las obligaciones ya existentes (vencimientos de bonos y pago de pensiones) y atender los grandes déficit sociales entre el 2008 al 2014, el gobierno necesita recursos adicionales por $9,600 millones, que no los puede cubrir con los ingresos corrientes, con los niveles actuales de carga tributaria del 13.4% del PIB y tasas de crecimiento de la economía del 4.5%.
En buenas cuentas, en el tiempo que le falta al actual gobierno y el del próximo gobierno, van a necesitar un promedio anual adicional de $1,373 millones. Si el país ya se encuentra en el límite prudente de endeudamiento público, solo le queda obtener más ingresos por la vía de aumentar la recaudación con los actuales impuestos, haciendo que paguemos todos, todo lo que tenemos que pagar; refinanciando deuda que no pueda pagar; gastando en forma eficiente y transparente; combatiendo la corrupción y muchas otras medidas de sana administración pública. Si todo esto no le alcanza deberá evaluar la creación de nuevos impuestos para llegar a niveles de carga tributaria del 20% del PIB, que es lo que el país necesita.
El punto central es que cualquier partido que llegue al gobierno no podrá gobernar solo, ni estar “saltando” permanentemente a la oposición política para atender los problemas fiscales.
Si no somos capaces de alcanzar acuerdos básicos en materia fiscal, antes de que caliente más la campaña electoral, el país quedará entrampado y entrará en crisis, independientemente de quien gane las elecciones. Si a esto se le agrega que no se atiendan las graves deficiencias y la falta de confianza en el sistema electoral, de cara a unas elecciones reñidas y confrontativas, solo nos queda esperar fuertes reacciones de violencia social que restarían aún más a la viabilidad futura del país.

EL CODICIADO PASTEL ELECTORAL

Es un hecho, las elecciones del 2009 van a llevarse a cabo en fechas separadas. Para algunos la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) es errónea, porque puede provocar niveles altos de absentismo y aumentar la polarización del país, para otros la decisión es prudente, ya que dará un elemento de juicio importante a los ciudadanos para la elección presidencial, sabrán como quedará la correlación de fuerzas en La Asamblea Legislativa y en los gobiernos municipales, con esto en mente podrán optar por dar poderes absolutos a un solo partido o balancear los poderes.

Éste último efecto es el que parece tener una buena base de razón, pero quiero ir más allá y analizar la decisión del TSE, no por sus efectos, sino por sus causas. Creo que la causa que ha motivado tal decisión (comicios separados) es política con implicaciones económicas.

Hay que retroceder en el tiempo y remitirnos a las presidenciales del 2004, donde quedaron muertos (pero no de manera definitiva) el PCN y el PDC. De estos, fue el partido de las manitas quien alcanzó el mayor porcentaje de votos, el 2.71%, porcentaje por debajo del 3% necesario para lograr el mínimo que exige la ley para existir como instituto político.

Pero, así como el mago saca un conejo del sombrero, así surgió un argumento que permitió que los tres partidos resucitaran y fueran parte del proceso electoral del 2006 para elegir alcaldes y diputados, en donde, aparte de las dos partidos mayoritarios (ARENA y FMLN), el PCN y el PDC se quedaron con una tajada del codiciado pastel electoral.

Del total de votos obtenidos en las elecciones del 2006, al PCN le correspondieron $1,017,083 y al PDC la cantidad de $596,364. Gran cambio, verdad. Dos años antes estaban siendo sepultados y ahora eran una empresa rentable. Piense, no les gustaría tener una empresa que reporte una ganancia de cerca de un millón de dólares para los próximos tres años u otra que de un poco más de medio millón de dólares, nada despreciables para tres años. Pues a los políticos tampoco les disgusta.

De esta manera, al PCN y al PDC las elecciones presidenciales les recuerdan su casi desaparición como partidos políticos; elecciones de alcaldes y diputados les suenan, literalmente, a dinero. En las últimas cuatro elecciones de presidente la participación de los partidos pequeños no ha sido relevante, y es evidente que la del 2009 no será la excepción. Como dice el refrán, es mejor prevenir que lamentar; es mejor evitar que sean elecciones conjuntas, donde la votación por el presidente dominará a la de alcaldes y diputados. Más claro, ante la posibilidad que se repitan los resultados del 2004, mejor separar los comicios.

Ahora bien, para que el TSE tomara la resolución de separar las elecciones se necesitan tres de cinco votos, en este caso el tercero viene de ARENA. En principio, al partido de gobierno no le representa una ventaja competitiva la forma en que se lleve a cabo el proceso electoral del 2009. Entonces surge la pregunta ¿porqué ARENA apoya la decisión de separar los comicios? La respuesta más plausible: por una decisión de estrategia política. Al partido de gobierno le resulta conveniente tener aliados en La Asamblea Legislativa, con los cuales puede alcanzar la mayoría simple y así evitar negociar con la oposición. De esta manera apoyar al PCN y al PDC en la separación de elecciones se convierte en una decisión provechosa a futuro para ARENA.
Por tanto, a unos les es estratégicamente favorable apoyar la separación de elecciones y a otros, además de ayudarles políticamente, les beneficia económicamente. De ahí que la decisión del TSE es política “partidocrática” con implicaciones económicas.

ENERGIA, CARBÓN Y AMBIENTE

La energía y el dilema sobre la energía es un tema crucial en el mundo. Todos sabemos que el mundo necesita energía para funcionar, cada vez más, es una vorágine sin control. El Salvador necesita más energía para poder afrontar los nuevos retos que se le plantean: la generación de fuentes de empleo, el desarrollo de nuevas tecnologías, el desarrollo descentralizado, etc. Ahora bien, es necesario plantearse que la necesidad de más energía tiene que ir de la mano con la necesidad de utilizar mejor la misma. No es posible simplemente exigir más energía y no hacer nada por utilizarla adecuadamente o desarrollar nuevas formas de utilizar la energía actual.

En El Salvador utilizamos mal la energía, un 55.1% de la energía que utilizamos proviene de biomasa (bagazo, leña y carbón vegetal) (CCAD-SICA, 2004). Esto indiscutiblemente pone una gran presión sobre los recursos naturales del país. Hay que revertir esta tendencia, esfuerzos considerables se han hecho por desarrollar tecnologías más eficientes para la utilización de la energía proveniente de la biomasa, como la turbococina, aunque esta no ha tenido el impacto que debería de haber tenido. Entonces necesitamos generar energía más eficiente y otro origen.

Dentro de esta búsqueda sale las alternativas de generación de energías limpias. Esta son las que en teoría no tienen o tienen muy poco impacto ambiental, ya sea por la generación de residuos (al aire, agua o suelo) o la presión sobre el recurso natural que utilizan. Normalmente se consideran energías limpias las que provienen de la energía solar, eólica, mareas, geotérmica o hidroeléctrica. Aunque cada de una de estas tiene sus problemas. La energía solar normalmente es de alto costo y la relación costo energía obtenida normalmente no es muy favorable, aunque a largo plazo y a escala pequeña puede ser una interesante propuesta. Más o menos es la misma situación con la energía eólica, los molinos de viento generan poca energía y se necesitan condiciones más o menos controladas para que el rendimiento sea bueno; también existen muchas objeciones a estos molinos de parte de las organizaciones protectoras y observadoras de aves, debido al alto número de aves que mueren al estrellarse en las hélices, los estudios publicados sobre este tema son alarmantes. Las represas hidroeléctricas son cuestionadas desde un punto de vista social y ambiental, en el tema social normalmente se debe a que desplazan poblaciones e inundar tierras de cultivos. Y desde el punto de vista ambiental interrumpen la conectividad ecológica. Así podría seguir buscando piedras en el zapato. El hecho es que necesitamos energía y tenemos que encontrar las mejores maneras de obtenerla.

Ante estas necesitadas recientemente una compañía a estado “vendiendo” un proyecto para generar energía eléctrica a partir de carbón mineral. Ellos han planteado poner una planta en los alrededores del nuevo puerto de Cutuco. Han distribuido información acerca de los puntos más favorables a su propuesta. Entre ellos uno de los más destacados es que los procesos del carbón se han mantenido estables a comparación con los precios del gas natural o el petróleo (World Coal Institute, 2007). También han distribuido información acerca de las distintas tecnologías para reducir la contaminación que genera este tipo de producción. Analizando las más recientes publicaciones sobre el tema, concuerdo en que existen muchas alternativas mediante las cuales se puede reducir la contaminación que generaría la producción de energía mediante el carbón.

Los principales contaminantes son los sólidos en suspensión (polvo) y óxidos de azufre y nitrógeno. Los primeros pueden ser reducidos utilizando filtros, los últimos dos que pueden generar lluvia ácida, son controlados mediante una variedad de procesos. Otras maneras de reducir estos contaminantes atmosféricos dependen del proceso mismo de quema del carbón y de la calidad del carbón que se utiliza para realizar esta actividad. La pregunta está entonces en ¿cual es exacto el proceso que esta empresa está pensando utilizar en El Salvador? y ¿cual es el origen de este carbón?, ¿van a utilizar carbón de la calidad necesaria para que no se produzca esta contaminación? ¿Quién controlará la contaminación, las emisiones que esté produciendo esta planta? ¡¿Tiene el ministerio de medio ambiente la capacidad técnica y humana para llevar acabo este control?! Estas interrogantes son el principal problema al que nos enfrentamos y las que nos deberían de responder antes de decir que es una buena idea la producción a base de carbón mineral.

El otro gran tema se llama dióxido de carbono. Hay maneras de reducir las emisiones de CO2, otra vez el tema es cuanto las reducen. La más efectiva es un buen proceso de combustión y la captura de estas emisiones licuarlas y enterrarlas bajo tierra, pero ¿es esto lo que van ha hacer? Ante este panorama también tenemos que tomar en cuanta el gran desafío mundial que estamos enfrentando, el cambio climático. No pude pasarnos desapercibido que uno de los principales responsables del cambio climático es el CO2 así que al avalar que una planta de carbono funcione en El Salvador estaremos contribuyendo a este problema global. Habría que también tomar en cuenta en que nivel nos encontramos de producción de gases de invernadero, ya que El Salvador es firmante del Acuerdo de Kyoto y aunque para los países en vías de desarrollo no tenemos responsabilidades tan grandes en cuanto al control de emisiones, una subida en nuestro nivel de contaminación podría significar un descenso en la cooperación ambiental en el país. Y esto si puede traer consecuencias desastrosas, porque el país depende de la cooperación internacional para mantener los pequeños esfuerzos que se hacen. Habrá quienes me digan que solo una fábrica no puede hacer tanto daño. Yo les diría que si tuviéramos los estudios y una medición exacta de la contaminación que se produce en el país entonces me pudieran decir esto.

Como ultimo tema entonces la pregunta es ¿y que hacemos?, la único claro es que no nos podemos quedar sin hacer nada, necesitamos encontrar más fuentes de energía y necesitamos utilizar mejor la energía que tenemos. Por tanto lo que deberíamos tener y en esto no quiero caer en la dinámica de hacer más documentos, pero si necesitamos tener un plan energético sustentable y real, que analice cuales son los necesidades reales y que tenga en cuenta medidas de utilización eficiente de la energía. En fin necesitamos pensar mejor las cosas y no tomar decisiones apresuradas porque no las presentan muy bonito. Hay que tener en cuenta las necesidades de país y las necesidades mundiales, sobre todo en este tema. Así que mi conclusión es que el carbón no debería de tener cabida en El Salvador, a menos que no tengamos mejores alternativas (en estos momentos las tenemos) y en ese caso deberíamos exigir que la tecnología sea la menos contaminante posible y que la empresa sea la encargada de encontrar soluciones buenas y de primer nivel a los residuos sólidos que produzca. Así entonces de momento el carbón no.