viernes, 28 de abril de 2023

Carta a Enoc: Lo que tu relatas es tortura institucionalizada. De Paolo Luers

 

"Tu testimonio es una historia de tortura institucionalizada. Lo que a vos te pasó en las bartolinas policiales, luego en el penal de Izalco y al fin en Mariona ya no se puede explicar como exceso de fuerza cometidos por algunos policías o custodios. No, es tortura institucionalizada."

EL AUDIO: Carta-a-Enoc.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 29 abril 2032

 

Primero unas palabras a los lectores: Si no han leído la historia que Lissette Lemus escribió sobre Enoc sobre sus 10 meses en el infierno, por favor léanla antes de seguir con esta carta. 

 

Estimado Enoc:

Antes de todo, felicidades por haber hablado. Romper con el miedo y el silencio requiere valor. Espero que tu ejemplo anime a más víctimas del régimen (permanente) de excepción a hablar, a más madres a denunciar. Aunque a algunos les parezca incómodo u otros digan que ‘Ya estuvo, ya lo sabemos, ya aburren’, nosotros los periodistas no vamos a dejar de publicar los relatos y las denuncias. To lo prometo.


Tu testimonio es una historia de tortura institucionalizada. Lo que a vos te pasó en las bartolinas policiales, luego en el penal de Izalco y al fin en Mariona ya no se puede explicar como exceso de fuerza cometidos por algunos policías o custodios. No, es tortura institucionalizada. Los que golpean, torturan y privan de atención médica a los detenidos están cumpliendo órdenes del director general de Centros Penales, Osiris Luna Meza, el ministro de Seguridad Gustavo Villatoro - y del presidente de la República, Nayib Bukele. El último dijo en repetidos mensajes en Twitter que los detenidos no van a tener derechos, van a acostarse con hambre, no van a ver jamás un rayo del sol, y van a estar en la cárcel por décadas. Lo dijo a decenas de miles de reos en detención provisional, que nunca han visto a un juez, que son inocentes hasta que sean condenados. ¿Cómo esperar entonces que un policía que detiene a un supuesto pandillero o un custodio que lo recibe en la cárcel lo trate con respeto a sus derechos humanos, a su dignidad, a su vida?


Vos dijiste: “Me arruinaron la vida... El daño no me lo han hecho solo a mí, sino también a mis niños, a mi señora, a mi familia porque todos tenemos miedo.” No tienes ninguna condena formal, porque no fuiste vencido en un juicio - pero ya recibiste tu condena de hecho: Vivir con miedo. De por vida. Hasta la jueza que te liberó, luego de que pasaste un examen de detector de mentiras, te dijo: “Para que no te vuelvan a capturar, lo mejor es que no salgas de tu casa.” Quiere decir que hasta los jueces saben que bajo el régimen Bukele ya no hay presunción de inocencia...


Condenados a vivir con miedo – esto es el yugo de los miles de víctimas inocentes del régimen de excepción que tuvieron la suerte de ser puestos en libertad, pero tienen pendientes sus juicios y corren el riesgo que cualquier día los pueden volver a encarcelar.


Condenados a vivir con miedo – también es la cruz de decenas de miles de familiares de quienes todavía permanecen en las cárceles, bajo los mismas condiciones que tu describiste. 


Conocer esta realidad es doloroso para una sociedad, pero es necesario. Relatos como los tuyos son necesarios. No vamos a permitir que la sociedad se haga de ojos pachos ante lo que está pasando. Y ni siquiera está ocurriendo de manera oculta, el mismo gobierno lo publicita con cínico orgullo en sus videos, que han espantado a la gente en otros países, pero que aquí, a demasiada gente, ya le parecen normales. 


Lo que a vos te pasó, Enoc, y lo que a miles de otros sigue pasando diariamente, no es normal. Es una aberración. Es intolerable.

Gracias por hablar. Saludos y cuidate mucho, 







jueves, 27 de abril de 2023

Columna Transversal de Paolo Luers: Venezuela ante una nueva encrucijada (2/3) - La lucha entre reforma y anti política

 

“Ahora tenemos un rival distinto. Un rival poderoso, que es la anti política. Tenemos que tener una estrategia para enfrentar a ese rival, y la estrategia es hablar con la verdad.” 


Publicado en EL DIARIO DE HOY, viernes 28 abril 2023

Luego del entierro, sin gloria y sin lágrimas, del experimento con el gobierno paralelo con su ‘presidente encargado’ Juan Guaidó, la oposición venezolana apuesta todos sus esfuerzos en celebrar primarias para nombrar a un candidato presidencial único para enfrentar -y vencer- en 2024 a Nicolás Maduro. Incluso los que durante la duración del ‘gobierno paralelo’ se negaron a hablar de elecciones antes de que Maduro fuera removido, nombraron precandidatos a la presidencia. Se apuntó María Corinna Machado, la más radical defensora de esta tesis. Crecientemente trata de convertirse en expresión del cansancio que la ciudadanía, mayoritariamente opuesta al fracasado régimen chavista, siente con la incapacidad de los partidos de la oposición de ponerse de acuerdo. Hay una línea fina entre críticar a los partidos y posiciones de anti política, y Machado trata de caminar sobre esta línea.   

 

Su figura es atractiva para un sector considerable de capas altas y anticomunistas. Como ella se desprendió a tiempo de la farsa del gobierno paralelo de Guaidó, goza de buena aceptación con los sectores frustrados con la ineficiencia de la oposición y sospechosos de las tendencias socialdemócratas. Tiene un porcentaje de unos 17% en las encuestas que al principio de la contienda compararon a los diferentes precandidatos opositores, pero tendrá pocas posibilidades de crecer, porque no sabe conectar con los problemas sociales de las mayorías.  


Luego de un período de indecisión, también se apuntó Juan Guaidó, el ex ‘presidente encargado’, que en enero fue suspendido por decisión de la mayoría de partidos opositores. Su aceptación popular, al final del experimento con el ‘gobierno paralelo’, está muy baja. Con un 70% de rechazo está incluso en peores condiciones que Nicolás Maduro. Además es visto como un dirigente sustituto en la sombra del exiliado Leopoldo López. Nadie cree que puede hacerse de la candidatura unitaria. Hace unos días salió del país para participar -sin ser invitado- en la cumbre, que el presidente Gustavo Petro de Colombia convocó para discutir cómo superar la crisis en Venezuela. Fue expulsado de Colombia a Estados Unidos. Si se queda exiliado, hasta ahí habrá llegado su candidatura.


Arriba: Benjamín Rausseo, Henrique Capriles
Abajo: Juan Guiadó, María Corinna Machado

El partido Primero Justicia eligió como su precandidato a Henrique Capriles, ex gobernador del estado Miranda, quien en 2013 ganó a Maduro y perdió por fraude. Luego del nombramiento de Capriles, otro líder de Primero Justica, Carlos Ocariz, expresó: “Ahora tenemos un rival distinto. Un rival poderoso, que es la anti política. Tenemos que tener una estrategia para enfrentar a ese rival, y la estrategia es hablar con la verdad.” Capriles aceptó la candidatura y presentó su lema: “Nuestra causa son los pobres de Venezuela.”

 

Con esta frase marca una distancia clara con María Corinna Machado, la candidata de las derechas. Y con la identificación del nuevo enemigo a vencer, que es la anti política, se desmarca también ofensivamente de la candidatura sorpresa, la del popular comediante Benjamín Rausseo, mejor conocido por su personaje “El Conde del Guácharo”. Él trata también de representar la fuerte tendencia a la anti política, que ha surgido en Venezuela luego de una crisis política, económica y social de 20 años – y luego de tantos fracasos de la oposición. Rausseo tiene un discurso anti partido, anti establishment, que por el momento lo catapultó a la cabeza de la carrera por la candidatura de la oposición – junto con María Corinna Machado, que también está adoptando un discurso anti político y se presenta como ‘outsider’, a pesar de que es protagonista política desde hace 20 años. Sumando toda la experiencia en América Latina, un candidato de la anti política sería la peor opción para Venezuela, un país que como ningún otro requiere a gritos la revalidación de la política luego de su destrucción por el populismo. 

 

Hay varias otras candidaturas, entre ellas la de Carlos Prosperi, el dirigente de Acción Democrática, el tradicional partido socialdemócrata de la era antes de Chávez. Confía en el aparato partidario de su partido, pero sería difícil verlo como contendiente serio. Más bien es de los candidatos que se apuntan para luego poder negociar cuotas de influencia con el ganador. 

 

La incógnita, hasta este momento, es si Un Nuevo Tiempo UNT va a postular a su figura principal, Carlos Rosales, veterano socialdemócrata, quien en 2006 se enfrentó a Hugo Chávez, y que tiene una gran base de apoyo en Zulia, donde actualmente es gobernador. Voceros de UNT han expresado que también están evaluando la posibilidad de apoyar a un candidato de otro partido. Si Henrique Capriles lograra una alianza con este partido, que igual que Primero Justicia naciócomo antítesis el chavismo, pero también al viejo sistema bipartidista, su candidatura ganaría impulso y amplitud. 

 

Para mi criterio, conociendo a Henrique Capriles, él sería la mejor opción para derrotar tanto a Maduro como a la anti política. Capriles se encuentra en una gira por todas las zonas de Venezuela, sobre todo las más pobres, y parece que estálogrando despertar de nuevo la esperanza de cambio. El éxito de esta gira lo puede convertir en el candidato inevitable. Es un político apasionado, pero sensato, alguien que cree en la política, la concertación, la negociación y las elecciones para rescatar la democracia, que para él es imposible sin erradicar la pobreza. 


Vea también la primera entrega: El fracaso del gobierno paralelo

https://www.elsalvador.com/opinion/editoriales/venezuela-/1056842/2023/




miércoles, 26 de abril de 2023

Columna Transversal de Paolo Luers: Venezuela ante una nueva encrucijada (1/3) - El fracaso del gobierno paralelo

 

"En enero de 2023, la mayoría del bloque opositor decidió terminar este experimento de un gobierno paralelo, que ya se había convertido en una farsa y perdido el apoyo popular. Era la muestra de una nueva división."

Publicado en EL DIARIO DE HOY, jueves 27 abril 2023

Durante años, Venezuela ha estado en el estado más imaginable: 

Inamovilidad en una crisis congelada. Ahora parece que las cosas comienzan 

a moverse internamente e internacionalmente.  

 

En mis viajes a Venezuela, entre 2008 y 2012 (luego me fue negada la entrada a este país), había llegado a conocer bien al complicado mapa de la oposición democrática: los veteranos de los partidos socialdemócrata y demócrata cristiano, cuyo régimen bipartidario Chávez había derrotado en 1998 – y los movimientos emergentes, que en vez de restablecer el desgastado sistema anterior buscaron sustituir el régimen chavista por una democracia que atienda a fondo los problemas sociales, que habían provocado el ascenso del populismo autoritario de Chávez. 

 

Se perfilaron tres corrientes, que trataron de liderar la creciente ola de protestas populares: Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular. Con diferentes matices, los tres en el fondo eran de carácter socialdemócrata. En mis discusiones con  Henrique Capriles de Primera Justicia y Leopoldo López de Voluntad Popular llegué a la conclusión que para crear un proyecto alternativo creíble, ellos dos tenían que unirse y presentar una plataforma conjunta de democracia social, desplazando a los liderazgos de los partidos tradicionales. Esto fue difícil, no por diferencias políticas, sino por marcadas diferencias en sus estilos de liderazgo. Sin embargo, al final de las primarias del 2012 para definir un candidato presidencial único de la oposición, Leopoldo López se apartó para apoyar a Capriles. Toda la oposición se unió detrás de la candidatura de Capriles.

 

Yo pensaba que esto iba a ser al inicio de una alianza sólida. Para mi, estos dos dirigentes juntos eran casi invencibles. No fue así. Capriles hizo una extraordinaria campaña, retando a Hugo Chávez y llegó a reunir detrás de él el 45% de los votantes. Poco después, Chávez murió, y en las elecciones para su sucesión Capriles le ganó a Nicolás Maduro, pero perdió por un evidente fraude respaldado por los militares.

 

En la discusión posterior sobre esta victoria-derrota, la frágil alianza entre Capriles y López se rompió – y así la unidad apenas alcanzada de la oposición. Capriles decidió no llamar al pueblo a las calles para defender su triunfo, porque sabía que esto iba a terminar en masacres masivos. Se formó un bloque radicalizado, encabezado por Leopoldo López y María Corinna Machado, una dirigente de derecha, que acusaron a Capriles -para mi criterio injustamente- de no haber defendido el triunfo contra el chavismo. Se crearon resentimientos y cismas, que hasta ahora no están superados.

 

Aún así, la oposición logró impulsar grandes manifestaciones populares en el 2014. Estas fueron reprimidas violentamente, Leopoldo López fue encarcelado - pero en el 2015 los venezolanos le pasaron la cuenta a Maduro y dieron a la oposición una aplastante mayoría en las elecciones parlamentarias. 

 

Pero no hubo unidad de estrategia. Algunos, como Capriles, interpretaron el triunfo electoral del 2015 como muestra de que había que buscar, mediante negociaciones y elecciones, una transición política. Voluntad Popular y el grupo de Machado sostuvieron que el triunfo del 2015 le daba al movimiento democrático la fuerza para derrocar a la dictadura. Surgió el concepto (yo diría, el dogma) de “La Salida”, la tesis que sólo luego de derrocar al gobierno podrá haber una transición democrática. 

 

Cuando Leopoldo López, después de años en la cárcel y luego en arresto domiciliario, el 30 de abril de 2019 fue liberado por unos militares disidentes y se puso a la cabeza de una rebelión cívico-militar, que fracasó el mismo día y lo obligó a pedir asilo político en el embajada de España. Luego logró a salir del país. Desde entonces, López vive exilado en España..

 

La situación de la oposición se estableció temporal y precariamente con el experimento de nombrar al presidente de la Asamblea, Juan Guaidó (de Voluntad Popular), ‘presidente encargado’ de la República, desconociendo la legitimidad del gobierno de Maduro. Bajo el liderazgo de la administración Trump, muchos países reconocieron a Guaidó como legítimo mandatario. Al principio, casi toda la oposición democrática participó en este experimento de un poder paralelo – aunque nunca realmente tuvo poder. Pero las diferencias de fondo no estaban superadas. Unos querían usar este gobierno paralelo como instrumento político para forzar a Madura a negociar y permitir elecciones libres – otros insistieron que primero había que derrocar la dictadura antes de pensar en elecciones y negociaciones. Algunos incluso vieron el gobierno paralelo como instrumento para gestionar una intervención militar internacional.

 

En enero 2023, la mayoría del bloque opositor decidió terminar este experimento de un gobierno paralelo, que ya se había convertido en una farsa y perdido el apoyo popular. Era la muestra de una nueva división. Voluntad Popular, bajo la dirección de Guaidó y Leopoldo López, defendieron el gobierno paralelo, los demás lo enterraron, para poder pasar a una siguiente fase: convocar primarias para definir un candidato opositor para las elecciones presidenciales del 2024 – y apostar a uno solución electoral del la crisis venezolana. 

 

En la siguiente entrega hablaremos de los candidatos, 

lo que representan y lo que está en juego.

 

Vea también la segunda entrega: La lucha entre reforma y anti política https://www.elsalvador.com/opinion/editoriales/venezuela-elecciones-/1057121/2023/






lunes, 24 de abril de 2023

CARTA A NETO Y KARLA. De Paolo Luers

 

"Imaginarse todo esto que nos revela la foto, rompe el corazón a qualquiera que tiene corazón. Hay que ser desalmado para no querer ver que aquí  están destruyendo a un individuo."

EL AUDIO: Neto-y-Karla.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 25 abril 2023

En esta carta, en primer plano está la foto. Y esta imagen habla, mejor que cualquier palabra que yo puedo agregar.



Cuando la vi publicada, me impactó profundamente. Hay fotos que te cuentan una historia. Y hay fotos te obligan a imaginarte el drama detrás de ella. Cuando me gradué de mis studios de lingüística y literatura, mi tesis fue sobre dos fotos que representaban --y al mismo tiempo definían-- el rumbo de la guerra en Vietnam. Esta guerra fue la primera, de la cual el mundo recibió imágenes de los horrores de manera casi inmediata – con el único desfase de las horas de vuelo entre Saigon y Europa o Estados Unidos.


Una era la foto del general del ejército survietnamita, que en plena plaza pública está ejecutando a un guerrillero Vietcong capturado. La otra era la foto de una niña vietnamita desnuda que corre -y grita- junto con otros niños, para huir de una nube de napalm. Escribí sobre la manera que este tipo de fotos cuentan historias – y hacen historia. Ambas fotos se convirtieron en iconos del moviemiento mundial contra la guerra de Estados Unidos en Vietnam, que años después obligó a Estados Unidos que retirara sus tropas.


El mismo poder tiene la foto de Neto con el cartel dedicado a su esposa. Cualquiera que de la historia detrás de esta foto solamente sabe que se trata de un hombre encarcelado, comienza inevitablemente a imaginarse el drama. Karla tiene que ser la mujer que el hombre ama, y la profunda expresión de tristeza, que capta la foto en la cara del preso tiene que ver con el hecho que está bajo un régimen inhumano que le niega qualquier contacto con el mundo externo, hasta con la muejer que ama. Las letras “Karlita, te amo” están escritos con un plumón, un objeto al cual los presos no tienen derecho de poseerlo. Tampoco papel, así que el preso usó una hoja de su expediente fiscal para su mensaje – y la cámara de video de la audiencia digital para difundirla sorpresivamente. La difunde como un grito silencioso – no sólo a su mujer, sino al mundo, a nosotros. Vemos la cara de un hombre que tiene grabado en su rostro un historial de tortura, tormento, hambre, soledad y una imborrable tristeza.


Todo esto es visible en la foto. Mandarla es un acto de rebeldía – el único que el preso puede hacer. La imagen es más poderosa que sus palabras de denuncia en la última audienca, a la cual lo llevaron al juzgado – y luego de la cual decidieron no volver a presentarlo en para silenciarlo. Fracasaron. El preso habrá pasado meses en su celda ingeniando cómo poder romper el silencio, y sobre todo cómo mandar un mensaje a la mujer que ama. 


Imaginarse todo esto que nos revela la foto, rompe el corazón a cualquiera que tiene corazón. Hay que ser desalmado para no querer ver que aquí están destruyendo a un individuo, de una manera ilegal, inhumana e imperdonable. 

 

Ojalá que esta foto tenga el poder que tuvieron las fotos de Vietnam, el poder de terminar con el sufrimiento que retratan.

Saludos a Neto y Karla,