Carta a ARENA

Estimados amigos:
Al fin Norman Quijano puso orden en su partido, tomando la iniciativa de expulsar a Paco Flores. Un poco tarde - el partido hubiera tenido que hacerlo cuando inmediatamente después de la primera declaración de Flores ante la comisión de la Asamblea. Pero al fin, es una muestra del liderazgo que Quijano está asumiendo.

Ustedes, los areneros, tienen que entender que el mensaje que los votantes dieron el 2 de febrero. Su candidato está demostrando que lo entendió.

La primera lección: La gente ya no tolera la impunidad frente a la corrupción de sus gobernantes. Parece que Norman aprendió el mensaje - y está dispuesto a actuar. Con su demanda al Tribunal de Ética, Norman está diciendo a Paco Flores: Si sos culpable, no te vamos a defender, ni el partido, ni mucho menos un futuro gobierno de ARENA. Ni a vos, ni a nadie -sea quien sea- que se haya enriquecido dentro de un gobierno de ARENA.

Y de paso se deshizo de un pésimo asesor y comenzó a reparar el daño que Flores ha hecho a su campaña, diseñando mensajes que en vez de confianza, dieron miedo a la gente. El hecho que Norman Quijano, cuando al fin comienza a revelar con qué tipo de personas piensa gobernar, primero presenta a Facundo Guardado como su futuro ministro y a Salvador Samayoa como su principal asesor en asuntos de  Seguridad, muestra dos cosas fundamentales que pueden dar un giro a la campaña: Primero, que a partir del 2 de febrero ya no es una campaña de ARENA, sino de todos que estén dispuestos a unirse para defender la democracia y para poner al país nuevamente en el camino del crecimiento económico. O sea, ustedes los areneros tienen que entender y abrazar la idea que en esta campaña ya no se trata de que ARENA recupere el país, sino de que el país recupere su rumbo a la democracia y a la creación de oportunidades. Por esto, Quijano hizo lo correcto y necesario cuando involucra a Facundo y al Pollo Samayoa en la principal del próximo gobierno: resolver el problema de la violencia que tiene enfermo al país. Con esto demuestra que entiende que esto trasciende el interés y la capacidad del partido. Ojala que ustedes lo entiendan también

El otro mensaje importante que transmite Norman Quijano con la decisión de nombrar a Facundo y Samayoa en Seguridad: No vamos a revivir recetas ya fracasadas tipo la mano dura, sino vamos a abrir un capítulo nuevo, con un concepto integral que nadie ha intentado poner en práctica: centrar la estrategia en la inversión en los barrios y en la reinserción de los que están fuera de la vida productiva y al margen de la ley.

Puedo dar fe que Norman Quijano realmente ha entendido el mensaje que le mandó el electorado, sobre todo en las zonas más afectadas por la delincuencia: No queremos políticas que inyectan más conflicto en mi vecindario, sino políticas que inyectan inversión, oportunidades y armonía. En este sentido, con separarse de Paco Flores (el que inventó la mano dura) Norman Quijano manda tres mensajes fundamentales: no habrá inmunidad; habrá apertura, mucho más allá de ARENA, y habrá un rumbo nuevo en la política del combate a la violencia y la delincuencia. Los nombres y las trayectorias de los que ahora son sus principales asesores y mañana serían las principales piezas de su gobierno demuestran lo certifican. Ahí están, aparte de los ya mencionados: Claudia Umaña, Joaquín Samayoa, Raul Melara. Miguel Ángel Siman, y el economista Rivera Campos.

¿Por qué escribo todo esto en una carta dirigida a ustedes, los cuadros y bases de ARENA? Porque si ustedes no entienden y abrazan hacía una campaña que trasciende su partido, de nada sirve el esfuerzo de Norman, René y su equipo. ARENA no es suficiente para ganar estas elecciones, pero sin ARENA es imposible. Ustedes tienen que hacer un esfuerzo sobrehumano en el territorio y convertirse en portadores del nuevo mensaje de inclusión, apertura y lucha contra la corrupción.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más/EDH)

Carta a un colega

Estimado Ciro Granados:
Cuando vos denunciaste que “un dirigente de un partido político de derecha” te había amenazado de muerte, inmediatamente te mandé un mensaje en tuit diciendo: “Nadie tiene derecho a amenazar la vida de otros, mucho menos de periodistas.”

Esto fue hace una semana. Pero a la fecha vos no has dicho quién te amenazó. Que yo sepa no has ido a la fiscalía para hacer una denuncia concreta contra una persona concreta, con nombre y apellido.

¡Esto no se vale, colega!

Si alguien te amenaza, tenés varias opciones para responder. La más lógica: Lo denunciás con nombre, apellido y pruebas ante la fiscalía y ante la opinión pública. No lo hiciste.

O, si la amenaza es tan seria que pensás que puede desembocar en un acto violento, vas a la fiscalía y la policía, de manera confidencial, para que intervengan y pongan preso al político que te está amenazando.

La tercera opción que tenés es olvidarte de la fiscalía y de la PNC, porque de todos modos no hace nada, y enfrentar al político que te manda amenazas en público. Esto es lo que yo haría.

Pero las tres opciones solamente funcionan si tenés pruebas. Porque si no, cometés el delito de acusación falsa y difamación.

Vos no no te fuiste por ninguna de las tres opciones, sino por una cuarta, que es chuca: Pegar el grito, pero sin decir de quién estás hablando: Yo sé quién me está amenazando, es un alto dirigente de un partido de derecha; yo denuncio el hecho, pero no revelo quién es el hechor.

¡Esto no se vale, colega! Si tenés pruebas, presentálas, y puedes resistir cualquier demanda de difamación. Y todos los colegas te brindaremos solidaridad y protección.

Pero si no tenés pruebas y seguís manteniendo la acusación de manera confusa, para que nadie te pueda contestar, para que nadie se pueda defender – es campaña sucia.

Me extraña que instituciones como la Asociación de Periodistas APES y la Procuraduría de Derechos Humanos hayan echo eco a esta denuncia sin exigirte que la hagás como se debe: con nombre y apellido y pruebas.

Si hay una amenaza contra un periodista, no me importan las diferencias políticas y de ética profesional que podemos tener: voy a estar del lado del colega. Pero si la denuncia es maniobra chuca y tan poco transparente, no cuente conmigo.

Saludos, Paolo Lüers

Columna transversal: Historia en vivo

El pasado martes me quedé todo el día pendiente de lo que iba a pasar en los dos lugares del mundo, donde movimientos ciudadanos están al punto de derrocar sus gobiernos autoritarios: en Ucrania y en Venezuela.

Era un día de trabajo, así que no era opción quedarme viendo tele todo el día. La solución: twitter. De todos modos, en la tele salió poco. En twitter, salió hasta demasiado. 

En Venezuela, el joven y dirigente opositor Leopoldo López había convocado a los estudiantes y a toda la alianza democrática a acompañarlo en el momento de entregarse a la Guardia Nacional, que lo estaba buscando por haber convocado las grandes marchas del 12 de febrero, cuya represión cobró 3 muertos. En Kiev, a la misma hora la policía se aprestaba a asaltar a una multitud opositora que tiene semanas de acampar en la céntrica Plaza de la Independencia, el Maidan, pidiendo que su país salga de la histórica dependencia de Rusia.

En Twitter, recibí minuto por minuto un flujo permanente de información, fotos y videos que facilitó que los momentos de máxima tensión que vivieron los manifestantes en Kiev y en Caracas se conocieran, en vivo, en todo el mundo. El problema: es abrumadora la cantidad y a veces confusa la calidad de la información que nos tiran en twitter. Y muy dada a la manipulación y la mentira.

Pero en Kiev andaba una muchacha que admiro mucho, sin conocerla fuera de redes sociales: Marina Weisband, alemana de origen ucraniana, dirigente del partido Los Piratas en Alemania - bajo el indicativo @afelia una gran tuitera. Marina estuvo en la Plaza de la Independencia tuiteando emociones e informaciones. Y en Caracas andaban, en medio de la concentración de camisas blancas, muchos amigos míos, entre periodistas y dirigentes opositores, todos usando twitter para transmitir el momento histórico: toda la dirigencia opositora, incluyendo Henrique Capriles, en la plaza Brión en Chacaito, junto con cientos de miles de ciudadanos, rodeados por tanquetas, batallones de antimotines y francotiradores en los techos. Y aparece Leopoldo López. Máxima tensión. Nadie sabe cómo va a reaccionar la Guardia Nacional. De repente, el ministro del Interior anuncia su orden a la Guardia de no intervenir y retirarse a un anillo más periférico. La multitud celebra, pero la tensión se mantiene. Una colega tuitea: “Puede ser la calma antes de la tormenta.”

Estas noticias se mezclan, en mi TL, con otras aun más dramáticas: en Kiev, la policía política anuncia que en el Maidan solo quedan terroristas y que procederá contra ellos con toda la fuerza disponible. Ya hay muertos y heridos. @afelia escribe: “¡20 mil terroristas! Hoy podría ser la noche más sangrienta de la historia de Ucrania.”

Desde Caracas, cientos de testigos reportan el dramático momento cuando Leopoldo, luego de llamar a la multitud a mantenerse firme pero pacífica, se entrega a la Guardia Nacional, que lo mete en un vehículo y lo saca de la plaza. Docenas de tuiteros acompañan el vehículo y reportan adónde lo llevan. Cientos de fotos del dirigente dentro de un blindado. Hasta que desaparece de la vista del mundo en la base de la Fuerza Aérea La Carlota. Fotos del helicóptero que se levanta...

Las fotos que desde Kiev y Caracas se parecen, las imágenes se confunden en una historia universal de resistencia y represión. Pelotones de antimotines con cascos, fusiles y escudos se ven iguales en todo el mundo. Las caras de angustia, de rabia y de coraje de estudiantes enfrentando a estos pelotones, se ven idénticos hasta en la China. Mujeres entregando rosas o tacando violín a los policías antimotines – y otras sangrando de impactos de bala son imágenes universales que nos hablan de cobardía y coraje. Me viene a la mente la foto que recorrió el mundo desde Praga en 1968: un estudiante sentado en la calle bloqueando el camino a una columna de tanques rusos. Una foto que impulsó a los estudiantes del mundo entero, que ya estábamos protestando contra la invasión americana en Vietnam, a protestar igualmente contra la invasión rusa en Checoslovaquia.

Hoy todo esto lo sabemos al instante, en twitter. Y esto complica la vida terriblemente a los gobernantes represivos, sean en Ucrania, en Venezuela o en Siria. A Leopoldo López no lo pueden torturar ni desaparecer, porque se entregó en público, acompañado por medio millón de venezolanos, y miles de ellos mandaron al mundo fotos, videos, palabras. En Kiev, aunque también hay cientos de celulares transmitiendo todo, la vida vale aún menos. Pero todos los que presencian el asalto policial al Maidan coinciden: sin el monitoreo mediante twitter, esta noche hubiera terminado con no con 18 muertos, sino en una terrible masacre.

Mi amiga cibernética @afelia escribe: “Los cinco canales de televisión de Kiev están fuera del aire.” Ahora todo depende de los reporteros ciudadanos con sus iphones.

Génesis, antes, durante y luego de la acción paramilitar contra los estudiantes en Valencia. El día siguiente falleció.

Y de repente aparece, entre tanta imagen de horror, la foto de una de estas bellezas venezolanas que conocemos de revistas: la reina de turismo de Valencia, Génesis Carmona. En el texto el tuitero @RAPS14 pide donaciones de sangre para Génesis: la belleza ha sido destruida por un balazo en la cara. Me meto en su twitter. El último RT de Génesis: “La oposición unida debe defender a Leopoldo López y Maria Corina Machado ante intención del gobierno de encarcelarlos.”
(El Diario de Hoy)

¿Por qué no logra construir mayoría el FMLN?

El FMLN, aunque en primera ronda sacó una cómoda ventaja de 10 puntos porcentuales sobre ARENA, no ha crecido. Ha pasado gobernando 5 años, ha aumentado el clientelismo heredado del gobierno de Tony Saca, ha recibido de Venezuela cientos de millones de dólares; ha recibido todo el apoyo (incluso ilegal) de Casa Presidencial. Pero no ha logrado convertirse en mayoría.

Cuando digo mayoría, no hablo de ganar elecciones. Es posible que el FMLN gane la segunda ronda de las elecciones con más de 50% de los electores. Estoy hablando de la mayoría que tiene que construir una izquierda que quiere transformar al país. No importa si la izquierda es revolucionaria o reformista, siempre plantea una transformación cultural, social y política que no funciona ni con mayorías electorales coyunturales ni mucho menos con imposición. Requiere de la capacidad de construir una mayoría capaz de hacer sostenible los cambios. De esto estoy hablando.

¿Cuáles son los factores que han impedido al FMLN crecer para construir esta mayoría, a pesar de todas las ventajas? ¿Y qué tendría que hacer el FMLN, en los próximos años, para poder construir una mayoría transformadora?

El FMLN ha perdido apoyo en el sector más importante de la población: la clase media urbana, compuesta por profesionales y empleados. Esto se hizo evidente en las elecciones parlamentarias y municipales del 2012, cuando el FMLN perdió control de casi todo el Gran San Salvador, incluyendo centros urbanos de clase media baja y de obreros, como Ilopango, Soyapango, San Martin, Apopa, Mejicanos...

Es una población con fuertes aspiraciones de movilidad social, que entiende que la consolidación de su posición económica-social depende del crecimiento económico del país, de su modernización, de su desarrollo productivo, de su productividad. Ya que las aspiraciones de estos sectores están concentrados en sus hijos, la calidad de la educación, incluyendo educación superior, tiene mucha importancia para estos sectores. Ven que el FMLN, y sobre todo su candidato, no han hecho nada para mejorar la calidad de la educación.

Estos sectores, o no son beneficiarios de las políticas de subvención de el FMLN, o por lo menos no dependen de ellas. Seguramente, no se dejan comprar por un par de zapatos. Exigen más bien políticas sostenibles que garantizan que la movilidad social, experimentada en las últimas dos décadas (los famosos “20 años de ARENA”) siga abriéndoles oportunidades de superación – a ellos y sobre todo a sus hijos.

Para construir una mayoría sólida, el FMLN no puede seguir priorizando el gasto social y las subvenciones. Tal vez le sirve para ganar unas elecciones, pero no para consolidar un proyecto político. Para esto, la izquierda tiene que generar confianza y esperanza en los sectores de la clase media urbana.

Por su exposición a los medios impresos, su acceso a las nuevas tecnologías de comunicación, y por la integración de sus hijos a la educación superior, en estos sectores se está consolidando una nueva cultura de ciudadanía, mucho más crítica y demandante que la tradicional. En estos sectores tienen impacto los permanentes atropellos a la independencia de las instituciones por parte del FMLN. Son ciudadanos que exigen a los partidos apertura, tolerancia, pluralismo, debate.

El otro factor que impide crecimiento de la izquierda es la confrontación con la empresa privada. El FMLN y Funes parten de un análisis superficial, pensando que los empresarios son un sector minoritario, y que pasar cinco años atacándolo y insultándolo les da rédito electoral. No toman en cuenta que, aunque los empresarios grandes y exitosos son estadísticamente pocos, millones de salvadoreños en el fondo quieren ser como ellos. El Frente no entiende el factor de las aspiraciones, que para las decisiones electorales pueden ser hasta más decisivas que las experiencias vividas. Muchísimos salvadoreños están estableciendo negocios, emulando a los empresarios que Funes vilipendia cada rato, y millones comparten esta aspiración para sus hijos. Apelar al resentimiento social todavía es el eje central de la identidad política y cultural de la izquierda salvadoreña, y como tiene su rédito electoral en ciertos sectores, en otros sectores (los crecientemente importantes) su explotación excesiva marca límites al crecimiento de esta izquierda.

Cuando se habla del factor confianza, siempre se refiere al capital, a los inversionistas nacionales e internacionales. Pero igual de importante es para un partido de izquierda construir confianza en los sectores de clase media: la confianza que sus aspiraciones de superación y de movilidad social no choquen con las políticas de justicia social, de equidad, y a veces de venganza social por parte de la izquierda.

Superando estas limitaciones auto-impuestas, y creando esta confianza en los sectores medios, sobre todo los urbanos y profesionales (y otros que están al punto de hacer este paso), la izquierda perfectamente podría construir una mayoría que le permita promover reformas sociales y políticas económicas de corte socialdemócrata, combinadas con reformas políticas que consoliden la democracia y sus instituciones.

No es que no hay mayoría para la izquierda. No hay mayoría en El Salvador para una izquierda retrógrada, autoritaria, anti-empresarial, que privilegia el populismo sobre el desarrollo y la intervención estatal sobre la iniciativa privada.

La suerte del FMLN ha sido que ARENA también enfrenta muchos obstáculos y claudicaciones internas en su intento de responder a las aspiraciones de esta gran clase media, con sus múltiples aspiraciones de superación. El 2 de febrero esto se manifestó en que ambos partidos grandes fueron castigados. El FMLN logró movilizar su voto duro y otro sector nuevo, principalmente rural, que responde al sistemático clientelismo. ARENA se quedó muy debajo de su voto tradicional, debilitado por una parte por la división de la derecha, por otra parte por la lentitud de la renovación  de su liderazgo y su ideario.

Los problemas que el FMLN tendrá que resolver para crecer son más de largo plazo, por esto su crecimiento en la segunda ronda depende exclusivamente de pactos y negociaciones clientelistas. En este sentido, su táctica de crecimiento electoral y cortoplacista puede convertirse en un obstáculo para su crecimiento a largo plazo.

El FMLN, antes de poder crecer. tiene que pasar por un largo y doloroso proceso de revisión de toda su cultura política. Y estos procesos son más fáciles hacerlos desde la oposición, no desde el gobierno. Otra razón más, para mi, de preferir que el FMLN no gane, sino que al fin se embarque en su transformación en la izquierda democrática, plural y deliberante que necesita el país. La izquierda con la dirección e ideología actuales, y con esta dependencia del gobierno de Venezuela, es contraproducente para el país y para ella misma. 
(El Diario de Hoy)

Carta a Leopoldo López, dirigente opositor venezolano

Querido Leopoldo:
Hoy te entregas a las autoridades que te andan buscando en toda Venezuela, por revoltoso. Convocaste a los estudiantes, que de todos modos tienen días de estar protestando en las calles, y a toda la oposición a acompañarte. Vi el llamado que hiciste en los redes sociales, ya que los medios están callados o al punto de ser callados por la censura del gobierno chavista. Llamaste a los venezolanos que quieren recuperar su democracia y su economía: “Acompáñenme hasta cierto punto en el camino al Ministerio de Seguridad. Entréguenme todas las exigencias que ustedes tienen al Estado: que liberen a los presos políticos, que desarmen a los grupos paramilitares, que garanticen libertad de expresión y movilización... Y luego yo caminaré solo para encarar al gobierno que me quiere enjuiciar por haber apoyado sus protestas...”


Leopoldo, tengo que decirte en buen salvadoreño: ¡Tienes huevos! Pero esto no es nada nuevo para mi. ¿Te recuerdas de la primera vez que te entrevisté, en el 2008, tú todavía siendo alcalde de Chacao? Llegué a la alcaldía para la cita, y me dijeron que me subiera a un carro de tu seguridad, me iban a llevar adónde te habías ido, en tu moto, sólito, para responder al pedido de solidaridad de los trabajadores del Hospital de Coche.

Cuando llegamos al hospital, había un gran tumulto. En la entrada los doctores las enfermeras y otros trabajadores que estaban en huelga, porque no tenían con qué recursos dar atención a sus pacientes. Tú, el alcalde de otro municipio y líder opositor, en medio de ellos, discutiendo con los sindicalistas. Y todo este grupo rodeado por una multitud roja que los chavistas habían movilizado contra los huelguistas.

Para llegar adónde estabas, primero tuve que pasar por el cerco de los vestidos de rojo y escuchar todas los insultos y las amenazas, por cierto extensivos a mi como periodista. Al fin llegué al centro del anillo, donde estuviste dando un discurso inyectando ánimo a los trabajadores de salud. Tuviste que gritar por encima de los gritos de odio de unos mil activistas. Los sindicalistas formaron un anillo de defensa para sus dirigentes y para protegerte a ti (y a mi, que fui el único periodista, porque esto no fue un evento mediático, sino la vida real de Caracas...).

Cuando al fon pudimos hablar, te pregunté: ¿Leopoldo, no es peligroso andar así? Tu respuesta: Bueno, ya ves, con escolta no me puede meter aquí, así que mejor voy asolo, en mi moto, y me va a tener que defender la gente...

Y lo hicieron. Nos sacaron de este hospital sin ningún problema de seguridad, mientras la turba quedó gritando y amenazando afuera por varias horas más...

Hoy te van a tener que defender nuevamente, Leopoldo, y no tengo duda que lo harán. Pero de todos modos, al final vas a estar solo, encarando a un gobierno en defensiva. Y ambos sabemos, Leopoldo, que un gobierno autoritario en defensiva es lo más peligroso.

Te deseo mucha suerte, Leopoldo, en esta nueva aventura. Paolo Lüers
(Más!/EDH)

"Inviertan y focalicen su acción en la juventud salvadoreña, en las zonas históricamente excluidas": Comunicado conjunto de las pandillas

LOS VOCEROS NACIONALES DE LAS PANDILLAS: MSX3, BARRIO 18, MAO-MAO, MAQUINA, MIRADA LOCOS 13, PRIVADAS Y PRIVADOS DE LIBERTAD DE ORIGEN COMÚN; AL PUEBLO SALVADOREÑO Y DEMÁS PUEBLOS DEL MUNDO, hacemos saber:

1. Saludamos a todos los salvadoreños que el dos de febrero recién pasado acudieron a las urnas para hacer uso de su derecho y deber ciudadano de elegir a sus gobernantes, en especial, saludamo...s a todos nuestros miembros y a los familiares y amigos que respondieron al llamado que hicimos de acudir temprano a las centros de votación para que de manera ordenada, alegre y en paz emitieron el sufragio por el candidato y la opción política que más confianza les hubiera generado por el contenido de sus propuestas.

2. Según nuestro sistema político de elección, y como ya lo confirmo el TSE mediante el acta de escrutinio final, ninguno de los contendientes logro obtener el 50 más uno de los votos para resultar electo; y por tanto se tendrá que realizar una segunda ronda electoral en la que solo competirán las opciones que quedaron en 1° y 2° lugar. El nueve de marzo de 2014 ha sido la fecha programada por el TSE para que se realice ese segundo evento electoral.

3. Como una coincidencia de la historia y también como señal divina, el nueve de marzo de 2014 se cumple el 2do aniversario del Proceso de Tregua y de Paz, al cual dimos inicio las pandillas MS13 y Barrio 18 y que luego fue fortalecida con la integración de los privados y privadas de libertad de origen común y las pandillas: Maquina- Mao Mao y Mirada Locos 13; proceso que aún se sostiene pese a todas las adversidades que ha tenido que enfrentar, gracias a la firme voluntad y decisión que nosotros hemos expresado y que aun sostenemos. Así que, el 09 de marzo el país tendrá doble fiesta, por un lado estará eligiendo al Presidente y Vicepresidente de La República para el periodo 2014-2019 y por otro estaremos celebrando el 2do aniversario del Proceso de prevención de violencia más exitoso de toda la América Latina que ha permitido en tan solo 24 meses salvar la vida a más de 5,500 salvadoreños y reducir en un 50% la tasa de homicidios.

4. Así como lo hicimos el 02 de febrero recién pasado, nuevamente estamos invitando a todos nuestros miembros, familiares y amigos a que asistan con fervor patriótico a los centros de votación el 09 de marzo, siempre de manera ordenada, alegre y en paz. Les prometemos que haremos todas las gestiones necesarias para que incidentes como el de la campanera en Soyapango, Ilopango, Cuscatancingo y Apopa no se vayan a repetir, donde efectivos de la PNC impidieron el voto de nuestros miembros amedrentándolos y hasta golpeándolos.

5. Al que resulte ganador de esa segunda contienda electoral, le adelantamos que podrá contar con nosotros para continuar con este proceso de Tregua y de Paz, del cual participamos siendo parte de la solución, y no les pedimos que negocien nada con las pandillas, basta con que den a los facilitadores Monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango las condiciones para que puedan continuar con el excelente trabajo de facilitación que han venido haciendo estos dos años. Pero eso sí, con el derecho que como ciudadanos nos asiste, les pedimos que inviertan y focalicen su acción en la juventud salvadoreña, en las zonas históricamente excluidas y que humanicen los Centros Penitenciarios; ello es indispensable para alcanzar la paz duradera que todos los salvadoreños anhelamos.

El Salvador 17 de febrero de 2014

[El siguiente comunicado surge de las discusiones entre las pandillas y con los mediadores sobre las elecciones que terminarán con la segunda vuelta del 9 de marzo; y sobre cómo luego de este proceso electoral y con las autoridades electas retomar el proceso de reducción de la violencia. Me fue entregado el día 17 de febrero por voceros autorizados de las pandillas. Paolo Luers]

Venezuela entre paz y guerra

Venezuela está en el punto crítico entre la paz y la guerra. La típica encrucijada. No estoy hablando de que las protestas masivas de los estudiantes en las calles de casi todas las ciudades de Venezuela pueden desbordar en una guerra civil. Estoy hablando de que la manera como el Estado-partido chavista está reprimiendo a las protestas estudiantiles puede desembocar en una futura guerra civil.

Es la misma encrucijada que El Salvador enfrentó en los años 70. Todos los espacios de oposición, crítica, libre expresión se cerraron, uno tras otro, y de manera violenta: universidades, comunidades cristianas, sindicatos, radios, periódicos independientes. Y por más que el gobierno reprimía, mataba, torturaba, los opositores no se dejaron callar. Cerraban la universidad, y los estudiantes se fueran a las calles. Mataban a dirigentes sindicales, y los obreros se fueron a las calles. Primero pacíficamente, pero al ser reprimidos, comenzaron a organizar su autodefensa y armarse. Primero de piedras, luego de pistolas, al fin de fusiles...

La decisión entre paz y guerra estaba en manos de los gobernantes y los coroneles. Podían seguir reprimiendo - y habrá guerra. O podían dialogar y volver a abrir espacios de expresión, crítica y oposición - y habrá paz. Ya sabemos qué decisión tomaron los militares salvadoreños. Ya sabemos adónde nos llevó. Ya sabemos cuánto nos costó.

La misma situación existe ahora en Venezuela. El gobierno chavista, dominado por militares y paramilitares, está cerrando los espacios democráticos, los estudiantes van a la calle, son reprimidos, reciben el apoyo de toda la oposición democrática. Maduro tiene que decidir si permite a sus paramilitares y milicianos chavistas de seguir usando las armas contra los estudiantes – o si busca el diálogo con la oposición. Pero con la oposición no puede negociar, si no está dispuesto a desarmar a sus milicias, liberar a los presos políticos, y abrir espacio para la construcción de un gobierno de transición.

La única alternativa, si los chavistas no están dispuestos a este camino pacífico de transición, es aumentar más la represión y convertirse en una dictadura militar abierta – y hacerle la guerra a su propio pueblo. Si existe amenaza de guerra en Venezuela, emana del chavismo, no de la oposición. En Venezuela, todas las armas están en manos de los chavistas: en la Fuerza Armada controlada por ellos, en la Guardia Nacional controlada por ellos, en las milicias construidas por ellos, en las bandas paramilitares financiados y dirigidos por los chavistas.

La oposición venezolana ha tomado una posición clara: Sumarse a las movilizaciones de los estudiantes en las calles, pero llamando a la no violencia. El gobierno de Maduro ha tratado de dividir a la oposición, ofreciendo a una parte del liderazgo cárcel - y a otros diálogo. Incluso algunas cabezas calientes de la oposición han caído en esta trampa tratando de armar ahora un pleito sobre el “verdadero liderazgo” de la oposición. Todo esto es infructuoso, porque el “verdadero liderazgo” de la oposición es plural y ha desarrollado una división de trabajo muy inteligente. Leopoldo López, hoy buscado por la policía de Maduro, tiene un papel específico como organizador y movilizador muy cercano al liderazgo de los estudiantes. Maria Corina Machado, la diputada a la cual quieren quitar su fuero para perseguirla, tiene otro papel importante como vocera de la oposición. Y Henrique Capriles, el gobernador de Miranda y ex-candidato a la presidencia, tiene otro papel, más de estadista de la alternativa democrática. Leopoldo López y Maria Corina Machado han sido cruciales para movilizar a la oposición. Esta ha sido la tarea de ellos, no de Capriles. El gobernador ha sido la voz de la razón, llamando a estudiantes y opositores a mantener pacífica su protesta, a no caer en la trampa de la provocación violenta, y a no perder de vista los profundos problemas económicos y de inseguridad del país. Pero con la misma firmeza que llama a la no violencia, Capriles ha expresado su total solidaridad con Leopoldo López, con los estudiantes detenidos, y con los medios de comunicación censurados.

Desde que conocí a Henrique Capriles y Leopoldo López, en varios viajes periodísticos a Venezuela a partir del 2008, he dicho que “juntos estos dos líderes son invencibles”. Al principio diciendo esto
casi me costó la amistad con ellos, porque se encontraban en una fuerte disputa de liderazgo. Pero luego la dinámica de la unidad opositora los convirtió en socios y al final en amigos. Leopoldo López se convirtió en el primer activista de la campaña presidencial de Capriles. Y hoy Capriles es el primero que defiende a Leopoldo López a la hora que Maduro lo quiere convertir en preso político.

Nadie va a dividir a estos dos hombres y así a la Unidad Democrática venezolana. Están condenados a mantener la unidad – y lo saben perfectamente. No hay ruptura de la unidad opositora. Lo que hay son visiones y papeles diferentes dentro de la unidad. Esto la hace tan fuerte y tan amplia.

Muchos pensaban que Capriles no iba a respaldar a los estudiantes en las calles, pero termina llenando el vacío que deja Leopoldo López, quien se pasó a la clandestinidad para evitar su captura, y llama a movilizarse en las calles: “Marcharemos en contra de la violencia, la escasez, el desabastecimiento y a favor de quienes sufren porque no consiguen alimentos, ni medicinas. Dejemos solos a los violentos. A la protesta pacífica y legítima hay que ponerle foco, es obvio que el Gobierno no lo quiere”, dijo Capriles en conferencia de prensa.

Ninguno de los líderes de la oposición apuesta a la violencia. Pero tampoco aceptan el chantaje del gobierno. Así como en los años 70 en El Salvador, en Venezuela hoy la decisión de ir a la paz o a la guerra está en manos de los gobernantes. Si la izquierda salvadoreña se niega a entender esto, está traicionando su propia historia.
(El Diario de Hoy)