Carta a Roque Dalton: ¿Crimen de lesa humanidad?

roque


Estimado Roque:
Me hubiera encantado conocerte. Pero antes de que yo tuviera noción de tu nombre, incluso de tu país, te mataron en uno de estos eventos trágicos de la historia de movimientos revolucionarios que apuestan a la violencia sin tener la madurez ni la responsabilidad que esta decisión exige.

Algunos movimientos revolucionarios lograron adquirir esta madurez, aprendiendo de sus trágicos errores; otros se encerraron en su radicalismo inhumano y su cinismo de poder – y llegaron a producir actos de barbarie, no sólo en Rusia, China, Camboya, Perú y Colombia – también en El Salvador.

Cuando el ERP, en la infancia de su vida clandestina, cometió el estúpido crimen de ejecutarte para resolver un problema de disidencia y disputa de poder, pagó un altísimo precio: se dividió, y casi se abortó su idea de convertirse en una fuerza revolucionaria. Esta crisis hizo madurar al pequeño núcleo de jóvenes decididos a cambiar la historia de su país por la vía de la insurrección. Cuando yo vine al país, en enero del 1981, me encontré en el ERP una organización que había renunciado a la represión totalitaria para imponer en su militancia la unidad, la disciplina y la disposición combativa. Por esto, cuando decidí incorporarme a la guerrilla, sólo lo vi posible en el ERP. No hubiera aguantado las reglas de militancia y obediencia en ninguna de las otras organizaciones que conformaron el FMLN. Ni me hubieran aguantado a mi.

Cuando se hizo visible que la guerra se iba a prolongar muchos años más, miles de combatientes y colaboradores de la guerrilla entraron en duda, en desánimo, en crisis. En este contexto, las FPL (la organización conducida por el hoy presidente de la República) mostró que nada había aprendido de los sangrientos conflictos internos que en 1983 que habían costado la vida a sus dos máximos dirigentes: Mélida Anaya Montes y Cayetano Carpio. En vez de hacerlos madurar, esta sangrienta lucha interna por la verdad revolucionaria y el poder, los hizo más intolerantes, más represivos. Resolvieron la crisis de la prolongación de la guerra ejecutando a más de mil de su propia gente, acusándolos de “traidores”.

El ERP enfrentó la misma crisis, pero la resolvió de otra manera, sin represión, sin ejecuciones. Utilizó el debate como instrumento, y abrió a sus combatientes y bases la opción de retirarse a los refugios en Honduras. Y en vez de debilitarse, se fortaleció.

Vos pagaste con tu vida este proceso doloroso de maduración. Con todo lo que he leído y escuchado de vos, estoy seguro que no estarías de acuerdo con lo que pasa hoy en tu nombre. El crimen que apagó tu vida de poeta y revolucionario no es un “crimen de lesa humanidad”, como ahora reclaman en tu nombre. El tuyo fue un crimen de radicalismo inmaduro. Los crímenes de lesa humanidad, que la comunidad internacional ha decidido perseguir sin límites de tiempo y prescripción: “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por ‘crimen de lesa humanidad’ cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: a)  Asesinato; b)  Exterminio…”, dice el Estatuto de Roma.

Contrario a lo que muchos irresponsables alegan, esto no aplica en tu caso. Tu muerte no fue “parte de un ataque generalizado o sistemático” contra los poetas e intelectuales – así como el asesinato de monseñor Romero y de los Jesuitas no lo fue contra la Iglesia Católica. Son crímenes políticos que no tienen justificación, y tal vez tampoco tendrán perdón. Pero no son crímenes de lesa humanidad que hay que penalizar luego de 40 años y a pesar de la amnistía que facilitó la paz. Son tres crímenes entre miles que fueron cometidos por razones políticos – por ambos bandos del conflicto.

Como país hemos logrado un acuerdo muy amplio, profundo y sólido de eliminar de la política la violencia – y otro acuerdo que se plasmó en la amnistía: de no perseguir penalmente los crímenes que se cometieron en el marco de la guerra, para abrir la posibilidad que todos que antes éramos enemigos con ganas de matarnos mutuamente, podamos aportar para construir el país.

No sé si Jorge “Jonás” Meléndez y Joaquín Villalobos tuvieron que ver con tu muerte. Pero sí sé que son parte de la construcción de la paz en El Salvador, igual que muchos ex militares que durante la guerra cometieron crímenes.

Conociéndote de tus libros, creo que vos estás de acuerdo que tu muerte no pesa más que la de cualquier campesino, empresario, alcalde o estudiante asesinado.

Saludos,


44298-firma-paolo






(MAS!/El Diario de Hoy)


Carta a los diputados: Pongan el candado para evitar inconstitucionalidades

Estimados legisladores:
Me van a disculpar mis lectores fuera de la Asamblea que hoy voy a tocar un tema que muchos sentirán aburrido. Pero es necesario, porque se espera que este día llegue a plenaria la ratificación de la reforma constitucional para alargar el mandato de diputados, alcaldes y concejos municipales de tres a cinco años.

En general estoy de acuerdo. No para ahorrar dinero, teniendo menos eventos electorales, como muchos alegan a favor de la reforma. Las elecciones son el corazón de la democracia, y no es por ahorrar dinero que podemos tomar la decisión de reducir su frecuencia. Pero hay otros argumentos válidos: Tres años es muy poco tiempo para implementar agendas legislativas y planes de gobierno municipales; y el costo de tener elecciones con tanta frecuencia no se mide en dólares sino en el daño que hace al país que siempre esté en tiempos preelectorales y en campaña proselitista.

Por esto estoy de acuerdo que se alarguen los períodos a cinco años. Siempre cuando de manera consecuente se implementen las reformas electorales y la renovación de los partidos políticos necesarias para tener un parlamento y gobiernos municipales de mayor calidad, transparencia y legitimación democrática. Porque tener una Asamblea y gobiernos municipales como los actuales establecidos por cinco años más bien parece una pesadilla…

Bueno, pero mejorar la calidad de los partidos, de los diputados y de los alcaldes depende, en última instancia, de nosotros, los ciudadanos, la Sociedad Civil, más que de la legislación.

Pero ojo: Ustedes no pueden modificar los períodos legislativos sin al mismo tiempo garantizar que también se modifiquen los períodos por los cuales la Asamblea elige a magistrados de la Corte Suprema, al fiscal general, y a otros titulares de órganos del Estado.

La Sala de lo Constitucional ya sentenció que es inconstitucional que la misma Asamblea elija más de una sola vez los cinco magistrados de la Corte que, según la Constitución, hay que renovar cada 3 años. No puede ser que una Asamblea, con la correlación de fuerzas que tiene, pueda elegir a 10 de los 15 magistrados. Tampoco que una Asamblea elija a un Fiscal General y ella misma lo reelija.

Entonces, sólo pueden modificar los períodos de la Legislatura si también cambian los períodos del mandato de los magistrados y del fiscal general. Si no, alteran de manera peligrosa el orden constitucional y la seguridad jurídica del país.

Lastimosamente, la Asamblea anterior que aprobó la reforma constitucional que ahora les toca a ustedes ratificar, no hizo caso a las voces que señalaron este tema. No incluyeron a la reforma los períodos de magistrados, fiscal general y otros titulares. Típica muestra de negligencia legislativa. O de malas intenciones, quien sabe…

A ustedes ahora les toca reparar este error. Al mismo tiempo que ratifiquen una reforma, tienen que aprobar la otra complementaria, la cual en entonces será ratificada por la Asamblea que elegiremos en 2018. Y en la reforma actual ustedes tienen que incluir una claúsula de transición que garantice que la nueva Asamblea sólo tenga la duración alargada si al no más juramentarse ratifica la reforma la elección de magistrados y del fiscal. Este candado lo tienen que tomar ustedes. Esto no puede depender de la correlación de fuerzas ni de la buena voluntad de la nueva Asamblea.

La reforma que tienen que encaminar es bien simple: el mandato del Fiscal General se alarga de 3 a 5 años; y en vez de que cada 3 años se renueven 5 magistrados, como hoy manda la Constitución, se renovarán 3 magistrados cada 5 años. Cada magistrado sería electo por 15 años, lo que hará más robusta la independencia del máximo tribunal.

En vez de ratificar hoy a la carrera, hagan su tarea bien y aseguren que el orden constitucional no sea alterado.

Saludos,
44298-firma-paolo
Postdata: Espero que en la plenaria de hoy ustedes suspendan la ridícula moción de la Comisión Política de censurar un spot de televisión que tematiza el flanco débil de esta Asamblea: la corrupción mediante la contratación de asesores.



 

Los disparos del 5 de julio que cambiaron el país

Un atentado perpetrado por un miltante del FMLN desencadenó un proceso que, irónicamente, abrió el camino para que este partido llegara al poder.

El atentado

El 5 de julio del 2006, un militante del FMLN abatió a balazos a dos policías. El grave incidente surgió luego que una unidad anti-motines trató de disolver una manifestación antigubernamental en las cercanías de la Universidad de El Salvador, convocada por organizaciones de choque cercanos al FMLN. Cuando el pelotón policial orilló a los manifestantes contra las instalaciones de la Universidad, un sujeto de nombre Mario Belloso, antiguo concejal de una alcaldía del FMLN, sacó de una caja un fusil de guerra M-16, se apostó y comenzó a disparar a los policías, secundado por dos de sus compañaros. Dos policías murieron de inmediato y cinco más fueron heridos. Belloso, tras entregar el fusil a uno de sus compañeros, huyó hacia el interior de la Universidad. Mario Belloso era líder de la “Brigada Limón”, financiada por el FMLN y usada por la alcaldía de Mejicanos, gobernando por este partido, para golpear e intimidar a trabajadores municipales en huelga o protestas.
Mario Belloso y su unidad al momento del atentado. Se nota que no es una acción improvisada.

Mario Belloso y su unidad al momento del atentado. Se nota que no es una acción improvisada.
En minutos el lugar se convirtió en un polvorín. Varios jefes policiales indignados querían penetrar por su propia cuenta al campus universitario, mientras helicópteros de guerra sobrevolaban rasantes las aulas universitarias, que a esas horas estaban llenas de aterrorizados estudiantes. Tal escena no se había repetido desde los años setenta y principios de ochenta durante la guerra que termino el 16 de enero de 1992.


La reunión en CAPRES

El mismo día tuvo lugar una reunión en Casa Presidencial, convocada de urgencia por el entonces presidente Elías Antonio Saca. El invitado especial: José Luis Merino (Comandante "Ramiro", de las "Fuerzas Armadas de Liberación (FAL)", del Partido Comunista Salvadoreño), el hombre fuerte del FMLN tras la muerte del líder histórico de los comunistas salvadoreños, Schafik Handal, en enero de ese mismo año.

De acuerdo con un alto miembro del gabinete de Saca, que declinó identificarse pero que estuvo presente en la reunión, ambas partes -el FMLN representado por Merino y otros antiguos comandantes, y el gobierno, representado por el presidente Saca, su ministro de Seguridad, René Figueroa, y su secretario privado, Élmer Charlaix- llegaron a un acuerdo: El gobierno no iba a intervenir policialmente dentro de la Universidad y manejaría con prudencia la crisis, y el FMLN se comprometió a disolver la "Brigada El Limón" y deslegitimar en público el ataque contra la Policía. Ambos compromisos se cumplieron. La Policía no incursionó la Universidad, no hubo más muertos, y el FMLN se abstuvo de proteger a Mario Belloso, quien luego fue capturado y condenado a 35 años de prisión, que luego fueron aumentados por la Corte Suprema a 56 años. Belloso está cumpliendo su condena en el Penal de Máxima Seguridad de Zacatecoluca.

Al final esta reunión, por iniciativa de Merino, derivó a otros temas y se tomaron acuerdos que nunca fueron revelados. Nadie sabe a ciencia cierta qué se habló y acordó en esta reunión privada. Pero los resultados se hicieron palpables en el transcurso de los siguientes meses y años: a partir de esta reunión, José Luis Merino y Tony Saca se cubrieron mutuamente las espaldas. Merino se encargó de que el FMLN dejara de acusar a Saca, quien ya para ese entonces era acusado de corrupto por poderosos empresarios que lo habían patrocinado durante su campaña electoral. Y Saca protegió a Merino, cuando el presidente Uribe lo acusó de cómplice y proveedor de armas de las FARC.
Además, colaboradores de Saca indican que el FMLN pidió al presidente dos favores: otorgar vía exprés todos los permisos que se requerían para montar las plantas refinadoras de la nueva empresa petrolera Alba Petróleos, una empresa mixta formada entre las alcaldías gobernadas por el FMLN y la venezolana PDVSA. Los permisos normalmente implican un proceso bastante engorroso en El Salvador. El segundo acuerdo que nació a partir de esta reunión entre Merino y Saca, según las mismas fuentes, era que el presidente no obstaculizara la victoria del FMLN en las elecciones presidenciales de 2009.

Esta misma tarde nacieron las bases de un entendimiento que tres años después llevaría al FMLN al poder y que durante años le ha garantizado impunidad a Saca –hasta que, en 2015, la Corte Suprema de Justicia decidiera reactivar su Sección de Probidad y abrir una investigación de enriquecimiento ilícito contra el expresidente.

José Luis Merino ("Ramiro") y Mauricio Funes

José Luis Merino ("Ramiro") y Mauricio Funes
Regresando a la reunión histórica del 5 de julio 2006 en Casa Presidencial: No se sabe si la respuesta de Saca se produjo de inmediato, porque todos los asistentes a la reunión, excepto Saca, Charlaix y Merino, fueron invitados a salir por unos momentos del "Salón Diálogo" de la Casa Presidencial. Lo cierto es que los permisos de los ministerios de Economía y Medio Ambiente fueron expedidos en pocas semanas a Alba Petróleos.

Es como en el caso de un amorío: Nadie fue testigo del acto amoroso, pero el embarazo se hizo visible.


El legado de Saca

La relación entre Elías Antonio Saca y un grupo de poderosas familias, que tradicionalmente han apoyado financieramente al partido ARENA, se había venido deteriorando de manera acelerada, desde que Saca rompió con el proyecto original del partido ARENA de establecer una economía completamente abierta, al estilo de los llamados Tigres del Pacífico.

Saca se inclinó por priorizar de manera populista “políticas sociales”, con el argumento de arrebatar banderas a la izquierda. Mientras tanto, los escándalos de corrupción, concretamente en el Ministerio de Obras Públicas y la Comisión Ejecutiva del Río Lempa CEL, eran un secreto a voces.
Elías Antonio Saca

Elías Antonio Saca
El escándalo más comentado giraba en torno a la construcción del llamado bulevar Diego de Holguín. De las irregularidades en torno al millonario proyecto se comenzaba a hablar en círculos empresariales y todas las miradas apuntaban al entonces ministro David Gutiérrez, hombre de confianza y amigo personal de Saca. Unos años después otro ministro de Saca, Hugo Barrera, aseguró frente a las cámaras de televisión que Gutiérrez le había confesado que él había transferido $40 millones del MOP a Casa Presidencial, por órdenes directas de Saca.

Entre tanto CEL, se convirtió en caja chica de Casa Presidencial. La autónoma era manejada por Nicolás Salume, hijo del empresario que jugaría un importantísimo papel en la estrategia para que el FMLN accediera al poder en 2009. Otra práctica de Saca, revelada años después por El Diario de Hoy, fueron las sistemáticas transferencias de todos los ministerios al fondo discrecional de Casa Presidencial. Se contabilizaron 219 millones, de los cuales Saca nunca rindió cuentas.


El surgimiento de ALBA Petróleo

El acuerdo de constitución de ALBA Petróleos se había suscrito, en marzo de 2006, en el Palacio de Miraflores en presencia del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien pronunció un discurso antiestadounidense y se comprometió a enviar 100 mil barriles de diésel iniciales, con un periodo de crédito de 90 días para pagar el 60 por ciento de ese valor y el resto podría ser un plazo de 23 años al uno por ciento anual en forma variable.”

De acuerdo al periódico digital El Faro de enero 2014, ALBA Petróleos de El Salvador ya había movido unos 800 millones de dólares, contaba con la cadena de estaciones de gasolina más grande del país, y es propietaria además de otras 64 compañías en El Salvador, que incluyen negocios de granos básicos, financieras, fertilizantes e incluso una línea área. Este consorcio lo controla José Luis Merino.


La elección de Mauricio Funes

Para garantizar la victoria del FMLN en las elecciones de 2009, el FMLN escogió a Mauricio Funes. Saca, quien además de presidente de la República era presidente del Partido ARENA, usó su control del partido para imponer, ya en el 2008, como candidato presidencial al director de la PNC, Rodrigo Ávila, cuya popularidad estaba muy por debajo de otros líderes de ARENA, como la entonces vicepresidente de la República y actual diputada Ana Vilma de Escobar.

De hecho de Escobar y otros dirigentes del partido denunciaron que el proceso interno para escoger al candidato presidencial estuvo viciado y manejado por el operador político del presidente, su primo Herbert Saca. Muchos miembros de ARENA y empresarios cercanos al partido temían que con Avila de candidato y con Saca controlando al partido y la campaña podían perder las elecciones.


El pacto de transición

Y de hecho ARENA las perdió. Una vez que Mauricio Funes ganó las elecciones presidenciales, Merino y Saca inmediatamente negociaron un nuevo pacto: la redistribución de las instituciones. Saca necesitaba control de la Fiscalía General, para evitar investigaciones sobre el manejo de las finanzas públicas. El FMLN quería tomar control de la Corte Suprema de Justicia. Y así fue acordado: Saca comprometió los votos de ARENA para los magistrados propuestos por el FMLN; y el FMLN sus votos para un fiscal que protegía a Saca. Todo negociado en Casa Presidencial, ya con participación del presidente electo Mauricio Funes.


La ruptura de ARENA con SACA

En ARENA se encendieron sirenas de alarma. Un grupo de dirigentes decidió que la única manera de evitar este atropello a la institucionalidad era expulsar a Tony Saca del partido y romper el pacto ya negociado con el FMLN y Funes. En consecuencia de esto, Tony Saca dio luz verde al plan B: dividir a ARENA, crear GANA y construir una nueva mayoría entre el nuevo partido y el FMLN.

La casa del empresario Nicolás Salume padre, fallecido en 2014, fue uno de los lugares en donde se coordinó la derrota de ARENA y el traspaso del poder de Saca a Funes, sin mayores sobre saltos para el presidente saliente. El mismo Nicolás Salume prestó una de sus lujosas mansiones a Mauricio Funes para que residiera allí durante la campaña y los primeros meses de su presidencia. Además financió la campaña de Funes con 3 millones de dólares, declarados como préstamo personal, pero nunca cancelados, ni por el FMLN ni por Funes.

En retribución, Mauricio Funes nombró a Nicolás Salume padre como primer designado a la presidencia, y a su hijo Nicalás, presidente de la CEL nombrado por Saca, lo mantuvo contra todas las críticas en este cargo clave. Maurico Funes, quien antes de ser presidente tenía fuertes deudas no canceladas, en la actualidad vive como millonario, sin tener ingresos identificables por negocios y empleo.

Para continuar el proyecto político-empresarial de ALBA El Salvador, más allá de lo que ocurra en Venezuela, cuya economía se hunde araíz de los bajos precios del petróleo y el mal gobierno de Nicalás Maduro, es vital para el FMLN que ARENA no regrese al poder. Y ambos ex presidentes -Saca y Funes- para evitar posibles acciones judiales por corrupción, coincidieron con este objetivo.


La elección de Salvador Sánchez Cerén

También en la siguiente elección presidencial, en febrero y marzo del 2014, el ex presidente Saca y el grupo ALBA fueron instrumentales para asegurar un segundo período presidencial del FMLN. Saca fundó una coalición llamada UNIDAD, para correr como tercer candidato y así dividir el voto de la derecha. Luego de ser derrotado en primera vuelta, su partido GANA apoyó al candidato del FMLN. Por su parte, la empresa ALBA Petróleos financió la campaña del FMLN y hizo su propia campaña paralela, igual que la Casa Presidencial de Funes, que pautó miles de anuncios televisivos hasta el mismo día del la elección. En medio de serias dudas sobre el escrutionio final, Salvador Sánchez Cerén fue declarado presidente electo en segunda vuelta, con sólo 6 mil votos de diferencia sobre Norman Quijano.
Mario Belloso

Mario Belloso, el día de su captura

Los disparos de un activista del FMLN, matando a dos policías, cambiaron el rumbo del país. Mario Belloso, el protaginista de esta tragedia, sigue pagando su condena en Zacatraz, tratando de entender esta historia…

(EL DIARIO DE HOY) 


Carta a todos: Capres, Sala, Asamblea, comunidad jurídica, medios, sobre el reciclaje de funcionarios cuestionados

Hay puntos donde duele que los toquen. Pocos lo hacen. A veces El Faro, pero nadie le hace caso. A veces el Procurador de Defensa de Derechos Humanos, pero tampoco nadie le hace caso. Es más, lo quieren sustituir, aunque es su rol poner el dedo donde duele…

Pero esta misiva no es sobre David Morales (queda pendiente para otra ocasión), sino sobre otro funcionario que, según la ley, tiene el deber de “controlar y fiscalizar” al gobierno, en este caso “las actuaciones de los servicios operativos y de gestión de la Policía, con especial observancia al respeto de los derechos humanos”. Y no lo hace. Estamos hablando del Inspector General de Seguridad Pública. Es un señor llamado Tito Edmundo Zelada.

Como ya reiteró hasta la saciedad la Sala de lo Constitucional, para este tipo de cargos de controlaría hay que escoger a profesionales independientes. Uno no tiene que ser constitucionalista para entender esto, basta la razón común.

Tito Zelada, Inspector General de Seguridad
Al Inspector General de Seguridad Pública lo nombra el presidente de la República. Y nombró a un hombre con antecedentes: la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional su nombramiento como Presidente del Consejo Nacional de Judicatura, precisamente por falta de independencia. La Asamblea Legislativa había elegido como presidente de este organismo, que tiene que controlar el desempeño de los jueces, a un soldado del partido gobernante. Como el presidente y su partido no comparten este criterio de la Sala (por lo contrario, lo denuncian como “golpistas”), no dudaron en reciclarlo inmediatamente. Y necios como son, no lo ponen adonde caben militantes: en el partido. No, lo ponen donde no caben: como Inspector General de Seguridad Pública.

Ahora publica El Faro que este Inspector, en vez de investigar y erradicar acciones ilegales de la policía, las encubre. Tanto la prensa como la Procuraduría de DDHH han establecido en sus investigaciones que personal de la PNC ha cometido por lo menos dos masacres, con ejecuciones extralegales (casos finca San Blas y cantón Pajales de Panchimalco). Yo diría: muchos casos más. La instancia que por oficio (y por decencia) tiene que investigar este tipo de casos, la Inspectoría General bajo el mando Tito Zelada, no hizo ninguna investigación, pero sí llegó a una conclusión: “Fíjese que nuestra información no arroja eso (ejecuciones extralegales)”, dijo al Faro Tito Zelada.

Cito al Faro: “Cuando este periódico preguntó si los agentes que participaron en el operativo (de San Blas), en marzo de 2015, estaban sancionados, Zelada respondió: ‘Por supuesto que no’. Una respuesta similar a la que brindó, cuando todavía era director de la PNC, el actual ministro de Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde.” Claro, ambos son compañeros del partido que conduce la seguridad pública. Su respuesta es lógica: Por supuesto que no hay investigación, mucho menos sanción. Uno ordena los abusos de autoridad, y el otro se encarga de encubrirlos. Disciplina partidaria, lo llaman…
David Morales, Procurador de DDHH

El único funcionario público que, aunque lo acusen de lo contrario, ha mostrado criterios de independencia, es David Morales, el Procurador de DDHH al punto de no reelegirse: “Las instituciones de seguridad no han garantizado una investigación seria y efectiva, y han ignorado información relevante o cometido negligencias graves, tanto en San Blas como en Panchimalco.”
Pero ya nos acostumbramos a no hacer caso a los que ponen el dedo donde duele.

Ojala que alguien presente ante la Sala una demanda contra el nombramiento de un compañero de viaje del partido FMLN en la Inspectoría General de Seguridad Pública.

Ojala que de esta manera salgamos de la maña descarada de reciclar a funcionarios cuestionados.

Ojala que los medios asuman aun más el vacío que dejan las instancias constitucionales de controlaría.

Saludos,
44298-firma-paolo
 (MAS!/El Diario de Hoy)