Carta a Alfredo Cristiani

Estimado don Freddy:
No sé si con tantas horas de encerrona en Casa Presidencial tendrá tiempo para leer esta carta. Se la mando de todos modos, porque a diferencia de los cardenales que están bajo llave en el Vaticano los días y las noches necesarias hasta que emitan humo blanco y haya un papa nuevo, ustedes no tienen porqué aislarse del mundo...

La mando, a pesar de que el FMLN ha insistido que, mientras dure el cónclave en Capres, “no intervengan otras fuerzas de la sociedad”. ¡Eso quisieran!, que la sociedad civil se calle y espere que los políticos resuelvan entre ellos. 

Le mando esta carta, porque usted está ahí sentado no sólo para defender los intereses de su partido. Ustedes están sentados en esta mesa con la enorme responsabilidad (¡y oportunidad!) de tener que responder a las exigencias de toda una sociedad que exige que la salida a esta crisis sea limpia, transparente y sostenible. Estamos observando con gran expectativa, pero también con sano escepticismo, cómo ARENA asume este inacostumbrado rol. Está en juego la institucionalidad del país, pero también la credibilidad de un partido que nos dice que ha abandonado, de una vez por todas, sus viejas costumbres de chanchullos para repartirse cuotas de poder para evitar que las instituciones sean independientes.

Muchos no les creen. Ustedes dicen que ARENA que con la depuración de los Saca, Gallegos, Gutiérrez Castro, Will Salgado... está naciendo un partido nuevo y comprometido con la construcción de un verdadero Estado de Derecho. Hoy, en este cónclave en Casa Presidencial, vamos a ver si es cierto. Si este diálogo, con el consentimiento de ARENA, produce una salida chuca, la gente se lo va a cobrar a ustedes. Nadie espera que el Frente, que nos ha metido en esta crisis, sea el garante de una solución limpia que restablezca el pleno e incondicional cumplimiento de la Constitución, incluyendo al artículo que manda que las sentencias de la Sala de lo Constitucional son inapelables y de cumplimiento obligado.

Nadie espera que el garante sea Funes, quien durante meses, en vez de apagar el fuego, le echó leña. Nadie espera nada de los partidos Gana, CN, y PES. Tampoco podemos esperar que Cambio Democrático pueda aportar más que buena voluntad y buenos argumentos. La única fuerza sentada en esta mesa que puede ser garante de una solución apegada a la Constitución y las expectativas de la sociedad, es Arena. ¿Quién hubiera pensado esto el año pasado, cuando ustedes le hicieron el favor al FMLN de aprobar el decreto 743 para ponerle candado a la Sala? ¿Quién hubiera pensado esto en el 2006, cuando ustedes, todavía hipnotizados por Tony Saca, violaron la Constitución haciendo lo mismo que ahora en 2012 repitió el Frente, ahora hipnotizado por Saca: elecciones amañadas de magistrados?

Está bien que ustedes estén tratando de facilitarles una salida al Frente y al presidente. Entiendo que esto es el objetivo de este cónclave. Pero no se atrevan a negociar lo innegociable: el cumplimiento de las sentencias. Y tampoco se atrevan a negociar cuotas partidarias en vez de buscar magistrados idóneos.

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

Carta a los jóvenes futbolistas de Soyapango

Estimados bichos:

Bienvenidos en casa y felicitaciones por su éxito en el torneo internacional Gothia en Suecia. Quedar en el tercer lugar en una competencia de 188 equipos juveniles de 70 países no es poca cosa y nos llena de orgullo a todos.

Muchos han criticado el hecho que ustedes se presentaron en Suecia con la bandera roja del partido FMLN y no con la bandera azul y blanca de su país. A mi realmente me tiene sin cuidado con qué bandera ustedes ganaron la medalla de bronce. Se prepararon, jugaron bien, ganaron, ¡y punto!

Cada uno tiene derecho de usar los colores y las banderas que le convencen y convienen. Y si ha sido un partido que a ustedes les ha facilitado preparase y viajar a Suecia, y no el Estado, ¿por qué no van a presentarse con la bandera de su partido? Si todos los clubes se presentan con los logotipos de sus patrocinadores en el pecho. ¿Y qué? A ustedes les patrocina el FMLN o Alba Petróleos o quien haya pagado las cuentas, así como los hubiera podido patrocinar La Constancia...

Y que bueno, porque sin este patrocinio a lo mejor no hubieran podido ir a Suecia. Estoy seguro que la gente de Soyapango, independientemente si son del FMLN o de ARENA o de ningún partido, se sienten orgullosos de ustedes. Porque no importa la bandera, ustedes lucharon en representación de su ciudad y su país. Y lo hicieron bien. De esto se trata.

Así que no le hagan caso a nadie que quiere descalificar su éxito cuestionando su bandera. Son mezquinos y envidiosos. Me imagino que la gente de Soyapango les han dado la bienvenida que merecen, como deportistas que han triunfado en el mundo.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: "Acordamos cumplir la ley, siempre y cuando..."

Antes de la actual crisis de institucionalidad, jamás me hubiera imaginado que algún día iba a abrir los periódicos y ver titulares como: "Políticos acuerdan respetar fallos CSJ". Uno pensaría que el compromiso de acatar la Constitución y las sentencias de la Corte Suprema, que según la Constitución son inapelables y de cumplimiento obligatorio, va implícito en el juramento de diputados, presidentes, ministros y todo funcionario público. Resulta sorprendente, si no sospechoso, que tengan que reunirse por 10 horas en Casa Presidencial para reafirmar lo que ya juraron solemnemente.

Es como si la Asamblea Legislativa aprobaría, luego de un largo debate sobre incidentes reales, un pronunciamiento que "los diputados acordamos a abstenernos de atentar contra la vida de agentes policiales, de golpear a nuestras esposas y de cometer cualquier delito, por lo menos durante nuestro mandato como legisladores". Siempre, por supuesto, con la reserva que cada diputado interprete, a su conveniencia, el texto de la ley que infringe...

En este sentido, parece más realista el titular de El Faro: "Partidos firman acuerdo para acatar sentencias 'que se apeguen al texto de la Constitución'". ¿Y las otras sentencias, las que ciertos partidos no consideran apegadas al texto de la Constitución? Podemos entender que se reservan el derecho de no acatarlas.

Esto es precisamente el problema central, y obviamente este punto esencial no ha sido resuelto en la encerrona en Casa Presidencial: ¿Quién decide si una ley o una sentencia está o no "apegada al texto" de la Constitución? Precisamente para que esto no quede a criterio de cada partido, cada presidente, cada órgano del Estado, cada ministro, cada diputado o cada ciudadano o empresario, la Constitución delega la última palabra a la Sala de lo Constitucional. Es un principio constitucional no negociable, no sólo en El Salvador, sino en todos los países que pueden llamarse Estado de Derecho.

El escueto comunicado firmado el martes por los secretarios generales de todos los partidos en Casa Presidencial deja en lo ambiguo este punto: "El acatamiento de los fallos de la Corte Suprema de Justicia adoptados sobre la base del estricto respeto al texto de la Constitución", afirman los partidos, es uno de "los principios que orientarán este proceso de diálogo".

Lo siento mucho, pero los partidos van a tener que dar un paso más y terminar firmando un documento que los comprometa con "el acatamiento de los fallos de la Corte Suprema de Justicia adoptados sobre la base del estricto respeto al texto de la Constitución, dejando a la Sala de lo Constitucional el exclusivo derecho de decidir cuando hayan dudas sobre el texto de la Constitución". Para solucionar la crisis y para restablecer el Estado de Derecho en El Salvador, los partidos van a tener que firmar un documento que los comprometa, de una vez por todas, a no seguir condicionando el cumplimiento de las sentencias de la Corte Suprema y su Sala de lo Constitucional. Cualquier "acuerdo" o "pacto" que no llegue a esto, no resuelve la crisis, sino sólo le daría largas. Con toda la inseguridad jurídica que esto implique.

Las sentencias de la Sala de lo Constitucional pueden ser sujetas de crítica, pero no de revisión. Ni por parte de la Asamblea o del Ejecutivo, y tampoco por parte de una Corte Centroamericana de Justicia que trata de elevarse a Corte Constitucional Centroamericana, que no existe ni debe existir. Ni los países europeos, que tienen un proceso de integración económica, jurídica y política mucho más avanzado que Centroamérica, han creado una Corte Europea encima de las Cortes Constitucionales de cada país. Ni piensan hacerlo.

Esto es otro tema no resuelto y ni siquiera mencionado en el acuerdo de los partidos de buscar un acuerdo. Para resolver la crisis, en próximas reuniones van a tener que tocar este punto y llegar a un acuerdo que remueva todas las dudas al respecto. Me atrevo a decir que a esta altura del conflicto, con las irresponsables medidas tomadas por algunos partidos y las igualmente irresponsables declaraciones del presidente Funes, el problema más grave ya no es quiénes al final se van a sentar en las sillas de la Corte Suprema Salvadoreña, sino la amenaza de crear el antecedente que de facto se instale, encima de nuestra Corte Suprema, una Corte regional que se arrogue la competencia de revisar y revertir las sentencias de las Cortes Constitucionales de cada país centroamericano. Es por esto que las Salas Constitucionales de Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica sostienen unánimemente que la Corte Centroamericana no tiene ninguna jurisdicción en cuestiones constitucionales.

Que nadie se haga ilusiones: Falta bastante para solucionar la crisis. Falta que 50 diputados (y el presidente) acepten cumplir su juramento: "cumplir y hacer cumplir la Constitución..." El diálogo interpartidario en Casa Presidencial, en última instancia, no es para producir una "solución negociada" sobre algo no negociable, sino para crear las condiciones para que el Frente y sus aliados puedan salir del callejón sin perder la cara. Lo que le queda de cara. Si esto se logra, todos ganamos.
(El Diario de Hoy)

Relación entre Planificación y Conservación (2/4): Biología de la Conservación

La preocupación del hombre por su entorno es seguramente milenaria, ya desde el hombre paleolítico existía dicha preocupación. Existen muchos ejemplos que demuestran  la preocupación del ser humano por el ambiente que le rodea, pasando por Platón, el emperador Ashoka (Dorst, 1965) en la India, hasta muchos personajes de la Edad Media,  ha existido siempre esta preocupación;  ya sea por conservar sus recursos de caza o madera, hasta por conservar lo ambiental tal cual lo contemplamos (Delibes, 2002). 


Tal vez el aporte más grande a este pensamiento conservacionista lo dio Charles Darwin,  quien fue el primero en relacionar a los seres humanos con el resto de seres vivos.  También de suma importancia son los aportes de Marsh en su libro públicado en 1864 Man and Nature: or, Physical Goegraphy as Modified by Human Action donde se establece que los seres humanos son agentes de modificación de su entorno.


Alrededor de 1950, se comenzaron a publicar muchos estudios que trataban sobre la problemática ambiental e intentaban dejar claro que el hombre no era “el centro de la creación”, sino una parte de una compleja red de relaciones. Además, muchas, de estas publicaciones plantean las bases de lo que hoy en día se conoce como biología de la conservación. Entre las publicaciones más importantes tenemos a: Leopald (1949), Elton (1958), Carson (1962), Dorst (1970), Ehrlich y Ehrlich (1968), y MacArthur y Wilson
(1967).

Ya para finales de los sesenta y principios de los setenta se había logrado crear la Reserva Biológica Doñana por José Antonio Valverde y en Inglaterra se comenzó a publicar la revista Biological Conservation. A partir de esta época, se publican otra serie de libros que fueron los fundamentos de la biología de la conservación (Delibes, 2002). 

Los principios de la biología de la conservación fueron establecidos en una conferencia sobre el tema en la Universidad de California en San Diego, de la que salio publicado el libro que editó Soulé y Wilcox (1980). Ahí se define un principio fundamental de la biología de la conservación, que es el enfoque sobre la conservación de los componentes de la biota: conservar los genes, poblaciones, especies y ecosistemas. Soulé (1986) pone énfasis en las pequeñas poblaciones y en las que tienen riesgo  de extinción, principio
muy importante de la biología de la conservación actual.  Así mismo dice que: “la situación raramente permite disponer del tiempo suficiente para comprobar todas las hipótesis de trabajo relevantes; frecuentemente la mejor hipótesis deber ser seleccionada e implantada”. Este principio demuestra el carácter de urgencia que muchas veces se tiene en los problemas de conservación. 

Ahora, los principios de donde se basa la biología de la conservación, tienen un sustento evolutivo desde  el cual se analiza y proponen soluciones.  A continuación, se extraen algunos puntos que Delibes (2002) presenta como unas pinceladas del modo en que el evolucionismo afecta los planteamientos de conservación tradicionales; así tenemos los siguientes: Un marco de desequilibrio (Pickett et al., 1992);Toda la biodiversidad es importante (Wilson, 1992), pero hay que centrar las actividades en aquellas especies focales; Lecciones del pasado o  La sexta extinción, el Homo sapiens puede ser el causante directo de la próxima gran extinción;  Hipotecas sobre el futuro, todos los factores actuales “ponen en interrogación la evolución futura” (Myers y Knoll, 2001); La genética, es la base de la conservación; La trascendencia de los vínculos ecológicos (Herrara, 2002); La valorización de la biodiversidad; y El lugar del Homo sapiens en el
árbol de la vida. 

Estos puntos nos servirán para poder evaluar los planes de conservación de especies y la planificación  espacios naturales protegidos. En la próxima entrega, trataremos de plantear algunos conceptos fundamentales para entender otra aproximación a la conservación denominada ecología de la conservación.

Carta al ministro David Munguía Payés

Estimado David:
Ya que de todas formas me acusan de ser asesor tuyo, de una sola vez aprovecho para darte un consejo, aunque sea gratis: Remueva tu nombre de las especulaciones electorales. Algunas mentes torcidas por la corrupción no se pueden explicar que yo, duro crítico de este gobierno, haya apoyado tu política de facilitar el entendimiento entre las pandillas para buscar una reducción de la violencia. La cosa es que yo veo que el proceso, que comenzó con la tregua entre las pandillas, está abriendo la oportunidad histórica de construir un proceso de paz que ponga fin a la escalada de violencia. Precisamente por esto te hago el llamado de no permitir que este proceso se contamine con la dinámica electoral.


Ya suenan voces que atacan tu política con el argumento que detrás hay un propósito electoral. El hecho que cada rato te mencionan como posible integrante de fórmulas presidenciales, abona a estas dudas.

Hace falta una palabra clara tuya. No la tradicional de todos los politiqueros, que frente a posibles candidaturas siempre dicen: “No, pero tal vez sí; ahora no pienso en esto, pero si me lo ofrecen...” De vos necesitamos escuchar palabras tajantes que borran este tema del mapa de una vez por todo: “Ante el aporte que puedo dar asegurando que el país, sin violar su marco legal, alcance la paz, cualquier ambición electoral es irrelevante. Por esto, no estoy disponible para ninguna candidatura.” Punto y fin de la especulación.

De todos modos, no perdés absolutamente nada. Renunciar a candidaturas improcedentes no es sacrificio, es ganancia. Nadie que te conoce, te ve como vice ni de Salvador Sánchez Cerén ni de Tony Saca. Nadie en su sano juicio y con dignidad quiere ser el tonto útil a la par de ninguno de estos personajes. Que vayan con sus propios compinches, sin disfrazarse con el prestigio de uno de los pocos honestos. De todos modos, convertirse en vicepresidente no vale nada. No significa ni poder, ni oportunidades de corregir las políticas del presidente.

Para esto no tenés derecho de poner en riesgo el proceso de pacificación que iniciaste, y que difícilmente llegará a feliz término sin el respaldo de un ministro que define esto como su absoluta prioridad, sacrificando incluso cualquier otra ambición. La cosa es al revés, David: Vos pudiste asumir este enorme riesgo y reto de la tregua, precisamente porque no tenés ninguna posibilidad de llegar a presidente. Estás afuera de toda ecuación presidencial, no porque no estés calificado de ser presidente, sino porque no tenés partido y no tenés proyecto político viable para el 2014. Por esto vos pudiste abrir esta oportunidad de paz, que ni ARENA ni el Frente han podido ni siquiera imaginarse. No echés al traste esta oportunidad tal vez única por una payasada de vicepresidencia que de todos modos no procede, ni por los números, ni mucho menos por la decencia...

Hasta ahí mis consejos gratis. Vos tenés la decisión y la palabra.

Paolo
(Más!/EDH)

Observador político: Cuidado con lo que pidan

Estoy cansado de escuchar que la solución a la crisis de la Corte Suprema es política. Dicen que no hay solución jurídica. Pero lo que realmente quieren decir es que no quieren aceptar la única solución posible: que todos aceptan acatar lo que la Constitución manda a cumplir: las sentencias de la Sala de lo Constitucional.


Todos los días leo llamados a buscar una “solución negociada”, normalmente dirigidos a los partidos políticos. Algunos incluso llegan a demandar negociaciones entre los órganos del estado enfrentados: Asamblea y Sala. Cuidado con lo que pidan.

Ahora el presidente de la República se unió a este coro: “La salida es política, porque el problema es político.” Así fundamenta su convocatoria a los partidos a llegar a Casa Presidencial para buscar una solución.

Los magistrados de la Sala están siendo criticados como intransigentes y arrogantes, incluso por sectores que rechazan el desacato y el intento de instalar una Corte paralela. Pero como jueces tienen toda la razón en decir que no tienen nada que negociar. ¿Qué van a negociar? ¿Las sentencias ya pronunciadas que declararon inconstitucionales las elecciones de magistrados del 2006 y del 2012? Obviamente es imposible. ¿O van a negociar las futuras sentencias, diciendo al FMLN, al presidente Funes, a Tony Saca y a Gana que no se preocupen, que no van a sacar ninguna sentencia que les toque sus intereses? Imposible. Si los magistrados de la Sala acceden a negociar, pierden su sentido de ser: su independencia.

Y los partidos, ¿qué quieren que negocien? ¿Qué tipo de “solución política” pueden pactar los partidos que no pase por la solución jurídica: el cumplimiento de las sentencias de la Sala? Ninguna. Sobre esto es precisamente el pleito, y es un buen pleito que vale la pena pelear: las sentencias y su cumplimiento no son negociables. Esto es el principio que unos están defendiendo y otros quieren erradicar. Así que no pidan a los que están defendiendo este principio que lo relativicen y erosionen. Ni a los magistrados, ni a los jueces y abogados que arriesgan sus carreras para defender este principio. Ni a los partidos políticos que en esta batalla han asumido la defensa del Estado de Derecho: Cambio Democrático y ARENA. Ni a la ciudadanía que se ha movilizado.

En el caso de ARENA: Al fin la presión interna y ciudadana ha logrado obligar a este partido a asumir una posición clara de defensa el principio de la independencia y separación de poderes, en vez de seguir negociando cuotas en las instituciones. Le ha costado a ARENA, dado sus propios pecados cometidos antes de limpiar la casa. Obviamente, es una posición que compromete a ARENA para el futuro y para sus futuros gobiernos. Se han fortalecido los sectores en ARENA que quieren aprovechar la salida de Saca, Gallegos, Gutiérrez Castro y Cia. del partido y la ruptura de sus viejas alianzas con el PCN y el PDC para comprometer su partido con el principio de la independencia de los poderes, erradicando de una vez por todo las viejas prácticas de manoseo y manipulación de las instituciones. Y en esta situación, cuando esto todavía es un compromiso frágil en ARENA, les piden que busquen una “solución política” a la crisis, cuando la única solución es la jurídica: imponer el cumplimiento de las sentencias. Sobre todo mientras la “solución política” huele a reparto de cuotas partidarias de poder en instituciones que deben ser no partidarias.

Hay sólo dos salidas a esta crisis que se generó por el desacato por parte de los 4 partidos que hacen mayoría en la Asamblea y por la actitud del ejecutivo. Y las dos son, en última instancia, jurídicas. Una es que la Corte de Managua desestime la demanda de Sigfrido Reyes, Rodolfo Parker, Guillermo Gallegos y Chico Merino. Si esto pasa (ya sea para no quedar totalmente aislada esta Corte de toda la comunidad jurídica de Centroamérica, o incluso a petición del FMLN que desesperadamente necesita una salida a la crisis que produjo), a la Asamblea no le queda otra que acatar las sentencias y proceder a la elección de los magistrados correspondientes a las generaciones del 2006 y del 2012. Una solución eminentemente jurídica.

La otra solución sería que el ejecutivo, empezando por el presidente de la República, abandone su posición equivocada e inconstitucional y comience a hacer lo que le toca: cumplir y hacer cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional. ¿Qué significa esto? Dejar de tolerar y facilitar la usurpación de cargos en la Corte Suprema; poner a la fuerza pública en función de lo que las autoridades legítimas de la Corte Suprema soliciten para garantizar el orden dentro de las oficinas y el cumplimiento de las sentencias. Si para esto es necesario desalojar del edificio de la Corte Suprema a los 5 abogados cuya elección como magistrados fue declarada nula por la Sala, que se haga, con todo y cerrajero y sindicalistas que se arrogan tareas de seguridad.

Si el ejecutivo tomaría esta posición, así como ya la asumieron la mayoría de los colaboradores jurídicos y empleados administrativos de la Corte Suprema, la Fiscalía General, la Procuraduría de Derechos Humanos y una creciente cantidad de jueces y magistrados de cámara, la farsa de la instalación de una Corte paralela se cae. Esto tampoco sería una solución política ni negociada, sino una solución jurídica basada en el cumplimiento de la Constitución y de las sentencias de la Sala.

Son las únicas dos formas de solucionar la crisis. Ambas no comprometen los principios jurídicos mediante negociaciones entre órganos o entre partidos.

El problema político, y las negociaciones necesarias para resolverlo, vienen después, una vez superada la crisis y acatadas las sentencias, cuando a los partidos políticos les tocará ponerse de acuerdo para elegir a 10 magistrados, sus suplentes, y al nuevo fiscal general. Esta sí será la hora de las negociaciones, porque es por definición una tarea de la Asamblea, y como requiere de mayoría calificada, tarea de negociación entre los dos partidos grandes que son los únicos que juntos pueden alcanzar estos 56 votos.

Durante semanas existía una “solución política” factible, incluso una sin perdedores y vencedores, y sin violar ningún principio del Estado de Derecho: unos cediendo en su negativa de cumplir las sentencias y repetir las elecciones de magistrados; y los otros cediendo en su negativa de aceptar a los candidatos que resultaron nombrados en la negociación entre FMLN, GANA y CN en abril del 2012, en la cual no participó ARENA. Sin embargo,  luego de los acontecimientos ilegales del 16 de julio, con la instalación de una corte paralela, esta solución ya no existe. Don Ovidio Bonilla y Sigfrido Reyes desecharon esta salida. Ahora habrá que comenzar la elección de magistrados en una mesa limpia, regresando a la lista de 30 candidatos del 2012. Incluso no estoy seguro si los magistrados del 2006, por su complicidad en la conspiración de Sigfrido Reyes y Ovidio Bonilla, siguen siendo candidatos viables. La único forma de ponerse de acuerdo sobre la elección de magistrados es que el FMLN y ARENA acepten construir una lista de candidatos independientes, en vez de repartirse cuotas. Cualquier otra salida que plantee el presidente Funes a los partidos, habría que rechazar.
(El Diario de Hoy)