Carta al ministro de obras públicas

Estimado Gerson:
Fui a inaugurar la Longitudinal del Norte. Tuve que ir a Ciudad Barrios, al Norte del departamento de San Miguel, a visitar el penal, y decidí aprovechar el viaje para conocer esta nueva carretera recién entregada por Fomilenio.
Luego de evadir con suerte y habilidad aprendida los enormes cráteres sobre la autopista que rodea Cojutepeque, agarramos en San Rafael Cedros el desvió a Sensuntepeque. No está tan mal esta carretera. Ya estamos acostumbrados a los baches y la falta de marcación de los carriles. Llegamos a Sensunte. ¿Y cómo se llega a la nueva carretera? Buena pregunta, porque a nadie se le ha ocurrido poner un sólo rótulo. Si alguien, por ejemplo el MOP, ha construido algún tipo de acceso para la Longitudinal, lo ha escondido tan bien que ni los habitantes de Sensunte se han dado cuenta. Por lo menos no los 15 que hemos preguntado. Hasta que al fin nos encontramos con uno que nos mandó por una carretera de polvo que nos llevó a la Longitudinal...
Yo entiendo que estamos jodidos de pisto y que por esto el MOP tal vez no pudo construir un acceso para que los que venimos de San Salvador podemos conectar con la Longitudinal y seguir hacia Oriente. Pero no me diga que el gobierno del cambió está tan quebrado que no alcanza para unos cuántos rótulos...


La Longitudinal es una maravilla. No muy ancha, por lo menos no en la parte montañosa entre Sensunte y el Lempa. Pero bien hecha y con paisajes hermosos. Y una vez que uno agarra la Longitudinal, llega en dos patadas al departamento de San Miguel y al desvío a Ciudad Barrios. Ahí es como pasar una frontera. Sin necesidad de poner un rótulo que diga "Bienvenido a la jurisdicción del MOP": los hoyos avisan que estamos de regreso.
¿Cómo usted ha explicado a los funcionarios del gobierno de los Estados Unidos que vinieron a la inauguración de la obra del Fomilenio que el estado salvadoreño no ha podido arreglar los 3 ó 4 kilómetros de conexión entre Ciudad Barrios y la Longitudinal? ¿Con qué cara el gobierno está tratando de aplicar a un Fomilenio II, si no ha cumplido con su compromiso de construir las conexiones entre nuestra red vial y la nueva carretera donada?
De regreso nos fuimos por la Panamericana. Ni voy a contar cómo es de fregado el tramo para llegar a San Vicente, donde al fin comienza la autopista que nos lleva de regreso a San Salvador. Mal pintada, mal mantenida, pero autopista...
Menos mal que dicen que el MOP es el ministerio más eficiente de este gobierno.
Paolo Luers                  
(Más!/EDH)

Carta al candidato presidencial de ARENA

Estimado Norman:

El domingo te puse un mensaje en twitter: “Consejo: primero conocer, luego analizar y entender. Y hasta entonces, hablar.”

Me referí a unas declaraciones que en España diste sobre la tregua de los pandilleros. Hasta ahora, de manera muy prudente, ni vos ni tu partido se han apresurado a emitir juicios sobre este delicado tema, antes de realmente estudiarlo, entenderlo y poder tomar posiciones responsables. Evitaron fijar posiciones que tal vez resultarán indefendibles en las elecciones del 2014...

Pero de repente saliste hablando en España: “Se ha triplicado o cuadruplicado la cifra de desaparecidos. En los primeros tres meses del año ya teníamos 1,500 desaparecidos, que están muertos en cementerios clandestinos. Entonces, ¿de qué te sirve bajar la tasa de homicidios, si se dispara el dato de desaparecidos, la extorsión, el hurto y el robo, y los más altos capos viven como en un hotel de cinco estrellas.” Y tu conclusión, hablando como candidato presidencial: “No me comprometo a mantener el acuerdo entre las pandillas y el gobierno.”

Palabrotas fuertes. Arrastraste al pleito electoral el único asunto que hasta ahora todos se han cuidado de no politizar: ¿Cómo debe el gobierno actuar frente a la intención expresada por las pandillas de querer reinsertarse a la sociedad y abandonar la delincuencia? Aunque tal vez se te escapó: esta voluntad no sólo la expresaron en palabras, sino en hechos y actos comprobables: siete meses con diariamente 10 homicidios menos.

Tomaste posición como candidato presidencial, sin conocer bien los hechos. Los números de desapariciones no han aumentado sino bajado. Otros delitos tampoco se han disparado. En ningún penal del país hay una sola persona que vive “como en un hotel de 5 estrellas”. Por lo contrario: TODA la población penitenciaria vive en condiciones debajo del mínimo estándar establecido por la Constitución. Te invita que vayas a visitar un penal. Me da pena que un candidato, además amigo mío, amarre su futuro gobierno a posiciones basadas en desinformación, prejuicios y cálculo populista.

Posiblemente incluso un cálculo equivocado: Aunque ahora tal vez en la población prevalezca un sentimiento de incomprensión y rechazo a la propuesta de las pandillas, ¿quién te garantiza que a la hora de las elecciones, cuando hayan pasado 2 años de visible reducción de la violencia y delincuencia, la gente va a votar por un candidato que “no se compromete a mantener la tregua”?

Si no es la responsabilidad moral, por lo menos el frío cálculo populista te debería indicar que a nadie le conviene tomar posiciones adelantadas en el tema tregua. Lo responsable y conveniente es darle a este proceso el tiempo y espacio necesarios para mostrar si realmente nos lleva a la paz – o a un fracaso. Durante el 2013 veremos reflejado en hechos si este proceso se habrá estancado o consolidado. Habrá tiempo para que los candidatos y partidos tomen posiciones claras antes de las elecciones de marzo 2014.

Espero que te informés mejor, dejando al lado perjuicios, y analicés bien. Todavía hay tiempo para rectificar el error. Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

Un sistema de transporte para San Salvador

¿Se puede tener un sistema de transporte funcional en San Salvador?, ¿se puede tener un sistema privado, más bien mixto, que tenga muy poco costo para el estado y ganancias para los privados? ¿Se puede comenzar a tener una ciudad? si de una vez por toda tenemos un sistema de transporte integral, barato y funcional en San Salvador, claro que sí.


Todo comienza por crear una administración unificada de transporte para el gran San Salvador. Integrado por representantes de las empresas privadas de transporte, el viceministerio de transporte (VMT) y representes de las alcaldías de San Salvador; debería de ser específico para el gran San Salvador y distinto al rol del VMT. Algo parecido a la Oficina de planificación del área metropolitana de San Salvador (OPAMSS); solo que encargado de regular el transporte de la ciudad.

Este tiene que ser un cuerpo bien diseñado, con buenos dientes, con facilidad para tomar decisiones, con presupuesto definido, con capacidad de gestión y muy ejecutivo. A partir de ahí podemos ir pensando en soluciones como ya lo han hecho ciudades como Curitiba, Bogotá o el mismo México, D.F.

Sin desentrampar la maraña administrativa del transporte no podemos encontrar soluciones, no es posible que se decida solo desde un ente del gobierno central, sin tomar en cuenta la planificación urbana, no es posible una decisión municipal sin que el gobierno central autorice y no es posible encontrar una solución realista sin involucrar a los dueños del transporte urbano.

Luego de esto se puede pensar en tarjetas únicas donde se pague al empresario por la cantidad de kilómetros recorridos, una concesión por “x” cantidad de kilómetros que recorran las unidades de transporte, si recorre más, pues se les da las gracias, pero no fomentar el descontrol avorazado del funcionamiento actual;  y por supuesto no por pasajero. Así como lo hacen en Curitiba. O sino pensar en tener un sistema mixto como el del D.F., donde se interrelacionen los “peceros” (privados) con el metro del distrito federal. Alternativas hay, solo hay que tener un ente encargado de regularlas.

Podemos luego pensar en la mejor manera de subsidiar al usuario o de premiar al ciudadano. La lógica siempre perversa de los subsidios solo puede funcionar si el beneficiario directo es el ciudadano y no la empresa, ya que si a ésta se le saca de la lógica del mercado será muy proclive a tener vicios, como nos pasa en la actualidad. Y si dejamos sin subsidios a pura fuerza del mercado a los transportistas los ciudadanos se verán afectados por el alza del precio del transporte.

Con una tarjeta única se pueden pagar por segmentos, se pueden dar bonos a las personas de escasos recursos, ya definidos por ejemplo por comunidades solidarias urbanas. Se puede encontrar otras alternativas, como ejes de transporte gratis financiados por el estado en un sistema de trolebuses. Y luego los viajes más locales se hacen en transporte privado. Las combinaciones y posibilidades son infinitas.
Esto puede dar pie también para pensar mejor las carreteras, mejorar y ampliar horarios de servicios,  se disminuirá el consumo de combustibles y por último se disminuirá la huella de carbono del gran San Salvador. Podemos cambiar la cara de nuestra ciudad si encontramos una solución al sistema de transporte urbano.

Esto solo lo podremos hacer si logramos crear la institucionalidad necesaria y colocamos el dinero de nuestro país en hacer las mejoras que necesitamos para tener la capital que nos merecemos. ¿Será que encontrar soluciones verdaderas no es prioridad de las alcaldías, empresarios de transporte y gobierno central? 0 ¿Por qué es que pasan los años y el transporte urbano es cada vez peor?

De “Falta muy grave” a reducir conductas no deseadas generando ingresos para el Estado.


“San Salvador, a los cuatro días del mes de mayo del año dos mil diez” se hace una reforma por medio del Decreto Legislativo No 326 que en su Art. 2 se hace la adición al Art. 117 del numeral 102-A, correspondiente a las infracciones muy graves de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial de nuestro, esta adición ser refería a la siguiente infracción muy grave:

“Conducir manipulando o haciendo uso de teléfono celular, radio de comunicación, agenda de cualquier clase, dispositivo o aparato electrónico, así como sosteniendo en las manos, dedos o llevando entre los brazos o sobre las piernas a otra persona, animales o cualquier otro objeto o cosa, que dificulte el manejo, limite la visibilidad u ocasione o posibilite la distracción en el conductor.” El infringir esta disposición se multará por un valor de $57.14.

Por un lado podemos decir que lo que busca esta disposición es desincentivar una conducta no deseada ya que para el estado y en términos de las estadísticas de accidentes de transito un gran porcentaje de estos se deben por las distracciones al volante, como es el caso de llamadas por celular y cualquier manipulación del mismo, lo cual se traduce muchas veces en gasto y costo público para atender estos accidentes.

He tenido la oportunidad de participar de varias actividades de recaudación de fondos en las calles de San Salvador y diariamente recorro gran parte de San Salvador debido a la distancia de mi hogar al trabajo y viceversa, en los semáforos uno tiene tiempo para pensar y observar muchas cosas, en particular me ha intrigado la cantidad de personas que hablan por celular al manejar y incluso manipulando sus celulares inteligentes(smartphones), en una de las actividades de recaudación fondos en la que participé hice un pequeño ejercicio en el cual al menos 4 de cada 10 personas hablaba por celular mientras pasaba por el semáforo de la intercepción del casino colonial en Antiguo Cuscatlán.

Actualmente no contamos con un sistema lo suficientemente fuerte, eficiente y representativo de la policial de transito que pueda monitorear de manera permanente esta conducta. En este momento puede hacer todas sus valoraciones éticas pertinentes si es necesario tener al policía encima para dejar de hacer esa práctica no deseada, la situación actual todo indica que un gran porcentaje de los automovilistas sigue/seguimos haciendo esta mala práctica.

Un cambio de enfoque para enfrentar el uso de celular mientras se maneja sería que se cree un dispositivo de registro de llamadas en conjunto con las telefónicas, Viceministerio de Transporte y cualquier instituto de tecnología local o en el extranjero. Este dispositivo de bajo permitiría registrar cualquier tipo de llamada entrante o saliente, mensajería, o cualquier tipo de envió de información desde un teléfono o dispositivo móvil todo con la finalidad de aplicarles un impuesto y que este impuesto se vea reflejado en la factura de consumo telefónico. Los beneficios de este cambio de enfoque es que estamos tomando como base la realidad de tener una escasa estructura institucional y de personal para velar por el cumplimiento de la disposición de no hablar mientras se maneja, y en segundo lugar que al taxar el uso del celular mientras se conduce podría reducir considerablemente la conducta de hablar mientras se conduce, ya que el conductor tendrá claramente dos opciones: pagar el impuesto que se puede traducir en mas fondos para el sistema de salud, o la otra opción sería parquearse y apagar el automotor para que el dispositivo electrónico de registro de llamadas no le registre su llamada o envió de mensajería/datos. Este tipo de dispositivos vinculados a cobros por uso de algún servicio público o privado ya existe en otros países como en Chile en donde los automovilistas para hacer uso de algunas carreteras privadas tienen que pagar por este servicio, y el cobro se realiza por medio del control de un dispositivo electrónico que registra las veces que uno ocupa esa carretera y esta factura llega a final de mes a el hogar del conductor.

Habría que resolver problemas técnicos como por ejemplo de cómo hacer que el que no conduce no se le cobre el impuesto, aunque siendo rigurosos en el análisis, cuando sucede un accidente y van personas acompañando al conductor las consecuencias las sufren todos, y por lo tanto el Estado invierte en todos los afectados por igual  y no solo en el conductor, por lo que no descartaría que todos los que abordan el vehiculo se sometan al registro de llamadas de este dispositivo electrónico.