Carta al ex-presidente Mubarak de Egipto

Señor:

Al fin se fue. 82 años, 30 de gobernar, y 50 mil millones de dólares de fortuna personal son suficientes. Así lo decidió su pueblo y lo mandó al carajo.

Ahora el poder está en manos de los militares. Ojala que sepan administrarlo bien, o sea solo de manera provisional, preparando las condiciones para elecciones libres. Y para entregar el poder al gobierno que surja de estas elecciones.

Pero esto ya no es problema suyo. Su problema más urgente es adónde agarrar. Encontrar algún país donde le dejan gozar de su fortuna acumulada en 30 años de poder, donde la presencia suya no se convierta en la chispa para encender otro polvorín popular para botar a otro gobernante que se siente indispensable.

Por esto no creo que usted sea bienvenido ni en Libia, ni en Siria, ni en Saudi Arabia. No pensar en Cuba. A saber adónde va a parar usted, ero seguramente nunca gozará de tranquilidad ni felicidad. Los jóvenes egipcios que lo han expulsado, una vez que logren conquistar la democracia en su país, van a querer recuperar los 50 mil millones de dólares que robó a la nación.

Ojala que al final usted entre a la historia como ejemplo que los dictadores que se hacen ricos a espaldas de sus pueblos terminan mal, sin amigos, sin felicidad, sin paz.

Su terquedad de quedarse en el poder en contra de la voluntad manifiesta de su pueblo le ha costado la vida a unas mil personas, y incontables pérdidas económicas que afectan, como siempre, a los pobres.

A saber adónde va a quedar usted. Si encuentra el lugar perfecto, avísele a Fidel, tal vez se anime a acompañarlo.

Gracias por desaparecer de la historia,

Paolo Lüers

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Carta al director de la PNC

Querido Carlos Ascencio:

Creo que es tiempo de romper el silencio y mostrar que el jefe de la policía defiende a sus hombres.

Yo sé que como director de la PNC no deberías intervenir en las investigaciones de la Inspectoría General. En este sentido, tu silencio ha sido prudente.

Pero cuando la ‘investigación’ se convierte en cacería de brujas, y cuando los que menos guardan silencio prudencial son tus superiores en el gobierno, llega el momento de pararse y defender los derechos de tu gente.

A un comisionado cuya capacidad como jefe policial ambos conocemos, luego de no lograr joderlo con una acusación, ahora le levantan otra igualmente ridícula.

Como el afectado, para no abrir otros flancos nuevos, también guarda ‘silencio prudente’, yo he averiguado el asunto con otros oficiales. Todos coinciden que la acusación de posesión de explosivos es absurda. Encontraron un paquete de explosivos en una bodega policial. Materiales que el comisionado había utilizado en una práctica con explosivos, cuando era jefe de áreas especializadas de la PNC. Materiales que los había devuelto al terminar la práctica. Y que a partir de la devolución nunca han salido más de la bodega donde pertenecen...

La misma información tiene que tener en su escritorio el director de la policía. Entonces, ¿por qué no para la cacería de brujas contra oficiales tuyos, cuyo pecado es que no son del Frente y además son buenos?

De la misma manera, todas las acusaciones que se han inventado contra el comisionado han resultado falsas. Pero la Inspectora General, el ministro de Seguridad y el mismo presidente insisten en seguir acosando al comisionado.

Todos estamos de acuerdo con la necesidad de depurar la PNC de elementos vinculados a la delincuencia. Pero todos deberíamos condenar cualquier intento de depuración política. Hace falta que hable, con toda su autoridad, el señor director de la Policía Nacional Civil.

Saludos, Paolo Lüers

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Columna transversal: Trabajamos para vivir, no al revés


Ultimamente la queja de moda es que somos un "país de consumo" y no de producción. Y que esta es la razón por nuestra falta de desarrollo y crecimiento.

Voy a dejar a los economistas lo que compete a ellos debatir y explicar. Pero aquí no se trata de un argumento solamente económico, sino de una afirmación casi antropológica: sobre nuestra cultura, nuestros valores, nuestra forma de vivir...

Desde este punto de vista, yo pregunto: ¿Y cuál es el problema de ser un país consumista? ¿Cuál es el fin de la economía, si no es el consumo, o sea la satisfacción de las necesidades de las personas?

¿Qué sería un "país de producción" en contraposición a un "país de consumo"? Entiendo yo que es lo mismo: producimos para consumir. Entiendo que toda la producción termina en consumo. Los bienes o son consumidos por las personas, en consumo personal: comida, vivienda, salud, educación, comunicación, movilidad, diversión, energía, cultura... O son consumidos por empresas: maquinaria, materia prima, servicios. O sea, la inversión también es consumo.

Entiendo también que por más que consumamos, más se produce, más se generan empleos. Entonces, ¿cuál es el problema con ser un país consumista?

Dicen: No hay que consumir tanto, hay que ahorrar. Pero, ¿para qué ahorro si no es para futuro consumo? Puede ser para un viaje, unas vacaciones. Puede ser para la adquisición de una casa o un carro. Puede ser para la universidad de mis hijos. Sigue siendo consumo, sólo diferido.

Además: ¿A quién quieren convencer (o mañana obligar) a ahorrar? La mayoría de las familias apenas están sobreviviendo. ¿Y la clase media? Con qué cara explicar a la clase media que dejen de gastar en su carro o que manden a sus hijos a escuelas públicas y mejor ahorren, pero no en consumo?

La insistente queja de que consumimos demasiado es equivalente a decir: Consuman menos, y el país será mejor. ¿Pero cómo puede ser el país mejor, si consumimos menos comida, menos minutos de telefonía, menos kilovatios de luz? ¿Cómo puede ser el país mejor si compramos menos carros, menos computadoras, menos servicios de educación y salud? Que alguien me lo explique. Mientras tanto, me atengo a las verdades simples: "Trabajamos para vivir". La inversión de esta frase es peligrosa. Siempre cuando alguien dice "vivimos para trabajar", hay que tener cuidado. Y cuando lo dice el Estado hay que preparar barricadas.

Me parece absurdo pensar que vivimos para producir, o para el desarrollo, como si estos fueran valores de por si. Producimos para vivir mejor. Queremos desarrollo para vivir mejor.

"Trabajamos para vivir" es idéntico a decir: "Producimos para consumir". Nadie me puede convencer de lo contrario. Esto es válido para los individuos como para la sociedad: Producimos para satisfacer nuestras necesidades, hacer realidad nuestros sueños. Y si todavía nos sobra, ahorramos para satisfacer necesidades futuras, o invertimos para tener más ingresos y poder satisfacer aún más necesidades o sueños.

Sale un informe del PNUD, y de repente escuchamos un coro de loros decir que estamos consumiendo demasiado; que somos un país tan perversamente consumista que hasta los miles de millones de remesas se nos van en consumo...

¿Y en qué diablos quieren que se gasten las remesas? Las remesas son salarios. Son ingresos familiares que tienen, por definición, la función de ser consumidas por la familia. La única diferencia de las remesas con los salarios que mensualmente pagan las empresas en El Salvador a sus empleados es que se generan en el exterior.

Nadie se queja que las familias de los empleados de los bancos en El Salvador dedican su salario para vivir. O sea que consumen los salarios. Para esto son los salarios. Para esto son los salarios también cuando se generan en Houston o San Francisco. No son fondos del milenio para proyectos de desarrollo. Son fondos familiares.

Si una buena parte de los ingresos de las familias salvadoreñas provienen de su trabajo asalariado o empresarial en Estados Unidos, estos ingresos son parte de nuestro PIB igual que cualquier otro ingreso. Lo podemos llamar exportación de mano de obra, o lo podemos llamar globalización de los mercados laborales, la única diferencia es que la primera suena más feo.

Para el individuo que emigró, la remesa es salario; para la familia que quedó en el país, es fruto de una inversión familiar. En vez de comprar un taxi decidieron invertir en el servicio de un coyote. Tienen todo el derecho del mundo de consumir la remesa.

Tengo la sospecha que quienes hoy denuncian tan elocuentemente el consumismo, mañana hablarán de nuevos impuestos o de "ahorro obligado". En el informe del PNUD ya aparece dibujada la idea de un megafondo administrado por el Estado, pero financiado por cuotas obligatorias de los trabajadores y sus patronos. Un megafondo para financiar gastos sociales que el gobierno no logra sostener o mejorar con los impuestos que cobra. O sea, estaríamos hablando de impuestos camuflados de fondos de ahorro...

(El Diario de Hoy)

Carta al director de la PNC

Querido Carlos Ascencio:

Creo que es tiempo de romper el silencio y mostrar que el jefe de la policía defiende a sus hombres.

Yo sé que como director de la PNC no deberías intervenir en las investigaciones de la Inspectoría General. En este sentido, tu silencio ha sido prudente.

Pero cuando la ‘investigación’ se convierte en cacería de brujas, y cuando los que menos guardan silencio prudencial son tus superiores en el gobierno, llega el momento de pararse y defender los derechos de tu gente.

A un comisionado cuya capacidad como jefe policial ambos conocemos, luego de no lograr joderlo con una acusación, ahora le levantan otra igualmente ridícula.

Como el afectado, para no abrir otros flancos nuevos, también guarda ‘silencio prudente’, yo he averiguado el asunto con otros oficiales. Todos coinciden que la acusación de posesión de explosivos es absurda. Encontraron un paquete de explosivos en una bodega policial. Materiales que el comisionado había utilizado en una práctica con explosivos, cuando era jefe de áreas especializadas de la PNC. Materiales que los había devuelto al terminar la práctica. Y que a partir de la devolución nunca han salido más de la bodega donde pertenecen...

La misma información tiene que tener en su escritorio el director de la policía. Entonces, ¿por qué no para la cacería de brujas contra oficiales tuyos, cuyo pecado es que no son del Frente y además son buenos?

De la misma manera, todas las acusaciones que se han inventado contra el comisionado han resultado falsas. Pero la Inspectora General, el ministro de Seguridad y el mismo presidente insisten en seguir acosando al comisionado.

Todos estamos de acuerdo con la necesidad de depurar la PNC de elementos vinculados a la delincuencia. Pero todos deberíamos condenar cualquier intento de depuración política. Hace falta que hable, con toda su autoridad, el señor director de la Policía Nacional Civil.

Saludos, Paolo Lüers

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Carta al presidente de la Asamblea Legislativa Sigfrido Reyes

Señor presidente:

Disculpe que le moleste a tan pocos días de haber asumido su cargo. Pero me urge. Temo que los puestos en la Asamblea se acaben rápido, hoy que ‘el cambio’ llegó al legislativo...

Quiero formalmente aplicar al cargo de ‘asesor’ con un sueldo de $2,730.86. No estoy seguro qué tipo de consejos tendría que dar ni a quién, pero viendo a nuestros diputados creo que en algo les podría ayudar.

En caso que este cargo ya lo haya agarrado alguien más cercano al partido oficial que yo, aplico a otro: Motorista III, con un salario de $1,885.00 y un sobresueldo de $228.57, así que llegaría a $2,113.57.

Yo me conformaría con este sueldo, ya que supera lo que ahora gano escribiendo columnas para dos periódicos. No tengo idea qué hace un Motorista III para que le paguen mejor que a un médico, un director de escuela, un periodista, o un inspector de la PNC.

Me imagino que es el motorista que le maneja a usted. Le aseguro que tengo casi 50 años de manejar, graduado en Paris, Roma, Estambul, y el DF de México y con postgrado en San Salvador. Tengo experiencia en maniobras evasivas y sé manejar armas cortas y largas. También estoy familiarizado en técnicas de observación y persecución, en caso que sea parte del perfil de un Motorista III de la honorable Asamblea.

Que bueno que la Asamblea tiene programas de empleo dedicados a compensar la falta de oportunidades para científicos, médicos, y otros profesionales. Si me contrata de asesor, yo le diseño una campaña para que los médicos forenses, criminalistas, fiscales, docentes universitarios, en vez de trabajar por salarios de hambre, mejor se desempeñen de ordenanzas, secretarias, colaboradores administrativos y motoristas en la Asamblea. Así podrían mejorar su calidad de vida y al mismo tiempo elevar la calidad del órgano legislativo. Que por lo menos los empleados sean calificados...

Ya que están publicando los salarios en la Asamblea, ¿por qué no publican también los del personal adscrito a las fracciones partidarias y la junta directiva? Porque ahí, me imagino, están los premios mayores.

Saludos, Paolo Lüers

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Democracy's Chances in Egypt

In a SPIEGEL interview, Egyptian opposition leader Mohamed ElBaradei explains why President Hosni Mubarak should leave Egypt as soon as possible, how Israel should view the popular revolts across the Arab world and how he could go from being an "agent of change" to Egypt's next president.

SPIEGEL: Mr. ElBaradei, is Egypt in danger of a civil war?

ElBaradei: I see this danger. We've experienced a complete collapse of public order and bloody, sometimes even fatal assaults. These were carried out by provocateurs, most of whom were recruited by the intelligence service and the police.

Opposition leader Mohamed ElBaradei during a visit to Cairo's Tahrir Square: "The longer things continue on this way with Mubarak, the clearer it becomes that the country is imploding both politically and economically."

SPIEGEL: Do you have any proof of that?

ElBaradei: Yes, the culprits took off their uniforms so that they could not be recognized. Some of them still had their identification papers on them when they were seized by the demonstrators. The only way they could have caused widespread panic on horses and camels was with the government's support. They robbed passersby and journalists, and they tried to prevent the demonstrators from getting supplies.

SPIEGEL: Shouldn't you be headed down to Tahrir Square to try to use your authority to calm people down there?

ElBaradei: I was there once, and things broke out in turmoil. I need to watch out for my own safety. There are people who think they'd be doing the regime a favor by killing me. The longer things continue on this way with Mubarak, the clearer it becomes that the country is imploding both politically and economically. Mubarak must go; not at some point, but now. I believe the Americans are also getting very impatient.

SPIEGEL: You've given Mubarak an ultimatum. It expired on Friday, which the demonstrators dubbed the "day of departure" ...

ElBaradei: ... and I will say it again: He must go away quickly. I'm sure that some Arab country will take him in. I've heard from Bahrain. If he still has one spark of patriotism, this is his last chance.

SPIEGEL: You know Mubarak personally. How does he think?

ElBaradei: I've met with him on a few occasions. We discussed Egyptian foreign policy. The conversations weren't at all uncomfortable. Still, I believe he is afflicted with the malady of dictators. No one within his circle dares to contradict him anymore, to tell him the truth. I think it has gotten very lonely around him.

SPIEGEL: So who should convince him he has to go?

ElBaradei: The Egyptian people. Now that the culture of fear has been vanquished in Egypt, the people know that they can accomplish everything. I am very proud of my fellow countrymen. Just a few months back, when I was at an event with my brother, I turned to him and said, depressed: 'Dead souls; the Egyptians are all dead souls.' Today, I look young people in the eyes and I see self-confidence, a spirit of optimism and a belief in what the future holds.

SPIEGEL: Did you expect that would ever happen?

ElBaradei: I had hoped it would, but I didn't see it coming -- at least not at this speed. A people that was frozen in a political coma just a few months ago is now a model for all the world's oppressed peoples. It's truly astounding.

SPIEGEL: Do you think it is more of an advantage or disadvantage that the movement doesn't have a real leader? Or would you go so far as to say that you ...

ElBaradei: ... no, I'm not that presumptuous. It is a broad-based movement. I can't say that I am its leader. I'm happy to be an agent of change, and I'm working closely with the demonstrators. Young people, in particular, should be praised for what they've accomplished. I'm prepared to advise them on how to transform their successes on the street into concrete political results. Three of their leaders will be coming to visit me for this very purpose right after we're done talking.

SPIEGEL: Very little has been said recently about your National Alliance for Change, which includes members of the fundamentalist Muslim Brotherhood in addition to students. Are you still representing that group when you negotiate with the government?

ElBaradei: Yes. Yesterday, I spoke with (government) representatives once again. But the scorched earth policy will only end when the conditions are right, when the president is gone. We do not cede any legitimacy to representatives of the regime who support Mubarak.

SPIEGEL: Newly appointed Vice President Omar Suleiman has already entered into a dialogue with opposition leaders -- but not with you or any representatives of the Muslim Brotherhood.

ElBaradei: I've heard that, as well. He met with representatives of the established parties ...

SPIEGEL: ... and, in doing so, has started driving a wedge into the opposition ...

ElBaradei: ... but these parties don't have much to say. The most important forces are the demonstrators and the Muslim Brotherhood, both of which are the best organized groupings. I would prefer to speak with the army leadership soon to explore how we could achieve a peaceful transition without bloodshed. With a new constitution and the dissolving of the current parliament. How we can build a modern, democratic state.

SPIEGEL: Do you see any parallels between the toppling of the regimes in Central and Eastern Europe in 1989 and the ongoing popular uprisings in the Arab world?

ElBaradei: Absolutely. Both are major, historic breaks. What's currently playing out in the Arab world -- from Tunisia all the way to Yemen -- resembles a wildfire. I have no doubt that the transition in Egypt will be accompanied by a transition in the entire Middle East. We could experience an Arab Spring ...

SPIEGEL: ... which hopefully won't end as tragically as the Prague Spring of 1968, when Warsaw Pact troops violently suppressed political liberalization in Czechoslovakia. The Israelis seem more worried than anyone.

ElBaradei: There are a few myths that Mubarak has successfully disseminated in the West and in Israel. First, that if he falls, there will be immediate chaos. Second, that if Egypt transitions into a democracy, the peace treaty with Israel will be annulled and we will be on the verge of entering into a new war in the Middle East. And, third, that if there is a transformation, an ayatollah à la Iran will take over in Cairo. All of that is nonsense.

SPIEGEL: Does that mean you can't sympathize with people's nervousness about Egyptian Islamists?

ElBaradei: I don't think like the Muslim Brotherhood, and I don't share their conservative religious ideology. Incidentally, they are not a majority; instead they have the potential to win about 20 percent of the Egyptian vote. Nor do they have ties with al-Qaida. They have sworn off violence and agreed to play by democratic rules.

SPIEGEL: Are you now saying that a government that included participation by the Muslim Brotherhood would continue on with Mubarak's policies toward Israel?

ElBaradei: No. Something the Israelis also need to grasp is that it's impossible to make peace with a single man. At the moment, they have a peace treaty with Mubarak, but not one with the Egyptian people. The Israelis should understand that it is in their long-term interest to have a democratic Egypt as a neighbor, and that it is prudent to acknowledge the legitimate interests of the Palestinians and to grant them their own state."

SPIEGEL: What should a new president change about Egypt's relationship with Israel? Would you go to Israel to meet with Benjamin Netanyahu, Israel's hard-line prime minister?

ElBaradei: I have already made earlier trips to Israel. But, when it comes to politics, I'm always much more concerned with the substance than the form. Of course conditions have to be made better for the people in the Gaza Strip, and the blockade needs to be lifted immediately. I always tell my Israeli friends: 'It's also in your security interest to treat the Palestinians as partners, to grant them rights and to not humiliate them.'

SPIEGEL: And, last but not least, do you think you will be Egypt's next president?

ElBaradei: That's not what I'm striving for. But if people's expectations are directed toward me, I will also not disappoint them. I would like to remain independent and maintain a certain distance -- both from the Muslim Brotherhood and US policy.

Interview conducted by Erich Follath; translated from the German by Josh Ward

(Spiegel Online International)