Carta a los candidatos de todos los colores

Estimados aspirantes a alcaldías y diputaciones:
Termina el año - y con él la licencia de decir generalidades, para no decir fantasías y mentiras. Arrancando el nuevo año, y con él las campañas formales (por lo menos para las diputaciones, pero pronto también para las alcaldías), queremos escuchar propuestas concretas.

 El hombre de las "nuevas ideas" tiene que bajar al terreno de las propuestas concretas. El hombre de "soluciones" tiene que comenzar a decir cuáles, cómo, con qué financiamiento.

Ahora en enero vamos a ver detrás de quiénes sólo hay maquinarias de mercadeo político - y detrás de quiénes hay equipos de expertos en urbanismo, en la transformación de los barrios, y en la administración pública. Vamos a ver detrás de qué consignas hay publicistas que saben vender humo - y detrás de qué propuestas hay políticos visionarios y audaces.

Ahora en enero queremos saber cuáles de los candidatos son solistas que actúan el papel de renovadores, mientras que su partido sigue igual de atrincherado en sus posiciones - y cuáles son expresión y líderes de la renovación de sus partidos.

Si con estos criterios observo a los dos candidatos estrellas (Nayib Bukele y Edwin Zamora, ambos en contienda por la cereza del pastel, que es la alcaldía de San Salvador), Bukele me parece más bien una versión nueva de Mauricio Funes, quien en 2009 anunció que iba a reformar la izquierda salvadoreña - y a los cinco años la dejó igual de dogmática y cerrada como antes. En cambio, a Edwin Zamora lo conocemos como uno de los líderes de la corriente renovadora, que contra viento y marea se ha abierto cancha en ARENA. ¿Quién de los dos puede contar con el apoyo y la apertura de su partido a la hora de querer convertir en realidad su discurso de renovación, democratización y transparencia de la política?

Y así hay que analizar las listas de diputados. Los rostros nuevos en ARENA nos tienen que dar pruebas de su voluntad renovadora y de su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas. Johnny Wright Sol y Juan Valiente, los más visibles, tienen que bajar del discurso general a un discurso preciso, y comprometerse con acciones concretas contra la corrupción y las componendas tan comunes en la derecha tradicional. Los jóvenes y los representantes de comunidades populares en las listas de GANA nos tienen que dar alguna razón para creerles que no serán peones de Herbert Saca y Guillermo Gallegos. Facundo Guardado y el empresario Josué Alvarado nos tienen que convencer que tienen la genuina vocación y la capacidad de devolver a la Democracia Cristiana su independencia de los tentáculos del gobierno de turno.

Y del lado del FMLN todavía estamos esperando que algunos de sus candidatos a alcalde y diputados se perfilen como personas de cabeza propia capaces de retar al poder y al control de la cúpula de FMLN-ALBA. Si entre todos los cientos de candidatos del FMLN para concejos, Parlacen y Asamblea no hay nadie más que Bukele que habla con voz propia y crítica, se puede asumir que esta "disidencia" e "independencia" es paja.

Así que, estimados candidatos de todos los colores, estamos esperando que comiencen a hablar claro con nosotros. Quien no se atreve o quien nada tiene que decir que no esté ya dicho en los comunicados oficiales de su partido, que no espere nuestro voto. Esta vez vamos a votar por los mejores. Y los mejores son los que tienen propuestas concretas y que frente a sus partidos no son obedientes sino que sepan democratizar su partido.

Feliz Año Nuevo les desea 

(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta a Santa Claus sobre la nariz del maje Reyes y otros asuntos éticos

Querido Santa:
Yo respeto mucho que usted no se meta en política. Por favor, no se meta. No le corresponde. Pero sí le toca meterse en asuntos de moral y decencia. Y no solo de los niños, también de los grandes, sobre todo de los grandes pícaros.

Entonces, en este sentido, mi primer solicitud, de seis que le voy a hacer.

1. Santa, por favor haga que nuestro querido presidente de la Asamblea, Sigfrido Reyes, recapacite y renuncie a sus negocios de especulación con tierras. En vez de mal ejemplo, que se convierta en buen ejemplo a seguir. Le doy un tip de cómo lo puede convencer, o sea cual es su punto débil: la nariz. Si usted le hace saber que al no hacerle caso le va a volver a crecer la nariz recientemente corregida, el hombre no solo renunciará a sus negocios, sino que además abandonará la guerra contra la Sala de lo Constitucional…

2. Santa, regálele a la gente decente, genuinamente preocupada de nuestro país y comprometida con la renovación de la política, sobre todo a los jóvenes críticos e independientes, el detector paja, el poder de descubrir mentiras y de ver la verdad detrás de las fachadas y promesas. Solo para unos días para que puedan reconocer a los vendedores de humo…

3. Santa, yo sé que usted no es mago y no puede tocar, con una barra mágica, al Sitramss para que se transforme en un sistema eficiente de transporte. Pero usted sí puede echarnos una mano en este asunto del Sitramss, que nos tiene chino: Haga que este volado fracase de un solo - para que luego lo podamos retomar como Dios manda. Por favorcito, ahórrenos el sufrimiento de una muerte lenta de la ciudad…

4. Santa, aquí otro deseo que compartimos muchos: que se resuelvan, de una vez por todas, los casos de corrupción de los expresidentes Flores, Saca y Funes. O todos en la cama, o todos en el suelo. Y que se aplique la ley, no la venganza política y el cálculo electoral.

5. Santa, a ver si puedes ayudarnos en otro asunto que tiene que ver con decencia: que no sean reelectos los dinosaurios. No tenga miedo que le quiero meter en asuntos de beligerancia partidaria: estamos hablando de los dinosaurios de todos los partidos.

6. Santa, un último pedido: A la hora de los regalos y los castigos, tome en cuenta todos los regalos que muchos diputados y funcionarios ya se hicieron a nuestra cuenta: viajes en aviones privados, viáticos no documentados, carros y relojes de lujo…

En cuanto a cosas, a mi no me regale nada, Santa. Estoy feliz con lo que tengo. Con tal que al país entero le regale la receta de volver a crecer, yo me defiendo solito. Saludos, 

(mas!/El Diario de Hoy)