Carta a Santa Claus sobre la nariz del maje Reyes y otros asuntos éticos

Querido Santa:
Yo respeto mucho que usted no se meta en política. Por favor, no se meta. No le corresponde. Pero sí le toca meterse en asuntos de moral y decencia. Y no solo de los niños, también de los grandes, sobre todo de los grandes pícaros.

Entonces, en este sentido, mi primer solicitud, de seis que le voy a hacer.

1. Santa, por favor haga que nuestro querido presidente de la Asamblea, Sigfrido Reyes, recapacite y renuncie a sus negocios de especulación con tierras. En vez de mal ejemplo, que se convierta en buen ejemplo a seguir. Le doy un tip de cómo lo puede convencer, o sea cual es su punto débil: la nariz. Si usted le hace saber que al no hacerle caso le va a volver a crecer la nariz recientemente corregida, el hombre no solo renunciará a sus negocios, sino que además abandonará la guerra contra la Sala de lo Constitucional…

2. Santa, regálele a la gente decente, genuinamente preocupada de nuestro país y comprometida con la renovación de la política, sobre todo a los jóvenes críticos e independientes, el detector paja, el poder de descubrir mentiras y de ver la verdad detrás de las fachadas y promesas. Solo para unos días para que puedan reconocer a los vendedores de humo…

3. Santa, yo sé que usted no es mago y no puede tocar, con una barra mágica, al Sitramss para que se transforme en un sistema eficiente de transporte. Pero usted sí puede echarnos una mano en este asunto del Sitramss, que nos tiene chino: Haga que este volado fracase de un solo - para que luego lo podamos retomar como Dios manda. Por favorcito, ahórrenos el sufrimiento de una muerte lenta de la ciudad…

4. Santa, aquí otro deseo que compartimos muchos: que se resuelvan, de una vez por todas, los casos de corrupción de los expresidentes Flores, Saca y Funes. O todos en la cama, o todos en el suelo. Y que se aplique la ley, no la venganza política y el cálculo electoral.

5. Santa, a ver si puedes ayudarnos en otro asunto que tiene que ver con decencia: que no sean reelectos los dinosaurios. No tenga miedo que le quiero meter en asuntos de beligerancia partidaria: estamos hablando de los dinosaurios de todos los partidos.

6. Santa, un último pedido: A la hora de los regalos y los castigos, tome en cuenta todos los regalos que muchos diputados y funcionarios ya se hicieron a nuestra cuenta: viajes en aviones privados, viáticos no documentados, carros y relojes de lujo…

En cuanto a cosas, a mi no me regale nada, Santa. Estoy feliz con lo que tengo. Con tal que al país entero le regale la receta de volver a crecer, yo me defiendo solito. Saludos, 

(mas!/El Diario de Hoy)