Carta a los operadores clandestinos

El otro día estaba viendo el partido Real Madrid contra Barcelona, cuando alguien tocó la puerta de mi casa. Un señor que nunca antes había visto. Me dijo que me buscaba en la casa, porque en mi negocio no me había encontrado. Cuando le pregunté cómo conocía la dirección de mi casa, se rió y me dijo: Sé muchas cosas de usted, porque durante año y medio me tocó darle seguimiento. También a varios de sus amigos... y me dio tres nombres de personas que de hecho son amigos cercanos.


-¿Seguimiento?, le pregunté, ¿qué clase de seguimiento?
-Seguimiento del Estado...
-??
-Yo trabajé en el Organismo de Inteligencia del Estado y en el 2010-2011 nos encargaron investigar a usted y sus amigos.
-¿Y por qué me viene a contar esto?
-Es que luego los hijos de puta me echaron. Me dejaron en la calle sin nada. Estoy hecho mierda.

Bueno, pensé, este hombre pisto quiere. Una nueva forma de extorsión... Pero no me pidió nada. Me dijo que pensaba que yo debería saber que me habían investigado. Aunque, según él, nunca llegaron a nada. Me enseñó unas hojas de papel con apuntes: nuestros nombres, un montón de fechas, que correspondían a diferentes viajes míos y de mis amigos; direcciones. Todos datos correctos.

El hombre se fue, no sin dejarme su tarjeta de presentación: “investigaciones matrimoniales y más... 25 años de experiencia.” Sus últimas palabras: Cuídese, don Paolo. Cosa que se dice todos los días a diferentes personas. ¿Pero de la boca de un hombre de la seguridad del estado?

Luego hablé con alguien que conoce bien este sub-mundo de inteligencia. Me dijo: Paja, ningún ex-miembro de inteligencia va a contactar a alguien que ha sido sujeto de investigación. Nunca. En este mundo esto es un pecado que puede ser fatal. Simplemente no pasa.

-¿Y entonces?
-A este hombre te lo mandaron. Alguien te está mandando una advertencia: Mire, papito, te tenemos en la mira...
-¿Alguien? ¿Quién?
-Alguien que te quiere impresionar o intimidar. Alguien que no le gusta lo que estás haciendo. Alguien que se siente amenazado, ¿qué sé yo?
-¿Me decís que es paja que lo echaron de la OIE? ¿Que la misma OIE me lo mandó para asustarme? No creo.
-Yo tampoco. Pero hay grupos paralelos de inteligencia vinculado a ciertos partidos que se han llevado ex-miembros de la OIE a operar para ellos, clandestinamente.
-¿Quiénes me van a mandar este tipo de recados?
-Vaya, vos sabrás a quién estás molestando. Saca tu conclusión...
-¿Y porqué harían esto?
-Porque saben que a vos no te impresionan con insultos en internet. Que vos, cuando te tiran mierdas, las agarras y se las tirás de vuelta...

¿Este hombrecillo que me hizo perder el gol de Messi sólo fue un loco? ¿Fue realmente un ex-agente resentido que me quería hacer un favor, o es un agente activo que me quería asustar? Nunca lo voy a saber. Pero ténganlo por seguro: No estoy asustado. ¿Que me estaban siguiendo o que todavía me siguen? Adelante, si no tienen otra cosa que hacer... Sólo que la próxima vez por favor no lleguen cuando estoy viendo un partido...

Paolo Lüers  
(Más!/EDH)

Carta a Astor Escalante, candidato a fiscal general

Estimado Astor:
La Asamblea, aunque algunos no quieren reconocerlo, tiene que elegir en septiembre al fiscal general de la República. Sigfrido Reyes y sus 50 diputados del Bloque Populista (¡no confundir con el histórico Bloque Popular de los años 70, que puso cientos de muertos en su lucha contra un régimen que no conocía fiscales ni jueces independientes!) están desafiando nuevamente la Constitución insistiendo que la elección del fiscal ya estuvo, que vos sos ya juramentado, y que sólo tenés que asumir el cargo - desconociendo la sentencia de la Sala de lo Constitucional que declaró nula tu elección por parte de la Asamblea saliente en abril de este año. 
Vos no puedes ser parte de esta conspiración contra la Constitución. Te conocemos como un hombre de la ley, te hiciste respetar por tu papel en la lucha contra la impunidad de los secuestradores. Si querés ser fiscal, tenés que mostrar que no vas a ser el próximo Ovidio Bonilla. Si quieres servir a tu país y la justicia, tenés que dar un paso de hombre y decir: “No puedo ni quiero ser fiscal general de la República desconociendo la Constitución y desacatando las sentencias de la Sala. No quiero ser parte de esta manobra. No voy a asumir un cargo sin una elección válida por parte de la Asamblea electa por voluntad popular en marzo del 2012.”


Esta es la única manera que vos podés mantener vigente tu candidatura y limpia tú reputación como profesional. No hay otra. Si no, te va a pasar como a don Ovidio: Te van a proclamar fiscal los sindicalistas; Sigfrido Reyes y Cia. te van a exhibir en plaza pública como otro Ovidio. Y de todos modos no vas a ser fiscal general. No puede haber fiscal general que no cumpla y haga cumplir las sentencias de la Corte.


Tampoco podés ser cómplice de otra vergonzoso viaje a Managua para pedir a la Corte Centroamericana de Justicia otra sentencia que de todos modos nadie tomará en serio...

Así que vos, Astor, tenés que tomar la decisión. Podés ser protagonista y chompipe  de la siguiente crisis de institucionalidad, o podés ser parte de la solución – y tal vez incluso el próximo fiscal general de la República. Con tal que mostrés cojones e independencia.

Saludos, Paolo Lüers

Carta a Norman Quijano

Estimado Norman:
Te felicito por su nominación como candidato a la presidencia. Pero más que esto, me obliga a recordarte el tamaño del huevo en que estás metido. Porque estas elecciones del 2014 no son cualquier contienda: De estas elecciones el país exige una ruptura constructiva – no sólo con dos presidencias populistas (la de Saca y la de Funes), sino también con la forma como ARENA ha gobernado durante 15 años que han preparado el terreno para la plaga del populismo, primero de derecha y luego de izquierda.


¡Sorprendénos, por favor! Muchos que no estaban convencidos que vos eras el candidato idóneo y que el proceso de nominación era limpio, necesitan que vos los agarrés por sorpresa haciendo lo contrario de lo que ellos temen que vas a hacer.

Para resumir, te tocan tres retos difíciles: primero, profundizar la renovación de tu partido, o sea su transformación de un partido conservador en uno liberal, incluyente y 100% comprometido con la consolidación de instituciones eficientes, transparentes e independientes de intereses partidarios y particulares.

Segundo, acercar a tu partido al centro político, a la clase media, a la sociedad civil crítica, a la juventud. Y tercero: construir una nueva mayoría, pero no hipotecando la gobernabilidad democrática con más polarización, sino con más apertura, más pluralismo, más inclusión.

La sociedad civil, que se ha vuelto escéptica, crítica y exigente (y de la cual me siento parte) te exige muestras claras que estás dispuesto a aceptar estos tres retos. ¿Qué es lo que esperamos que hagás para sorprendernos y abandonar el escepticismo?

1) Que des el ejemplo histórico de no hacer campaña adelantada, menospreciando la ley. Ya que fuiste nombrado adelantadamente, debes concentrarte en construir, junto con tu partido y la sociedad civil, tu plataforma, tus propuestas, tus equipos de gobierno. Puedes hacer campaña interna para convencer a las bases de tu partido de un programa de reformas, de realismo y de eficiencia. Pero nada de campaña adelantada, hagan lo que hagan tus adversarios. Confrontar el juego sucio con juego limpio.
2) Esperamos que no hagas ningún intento de tomarte el control de partido. Dejá que el partido sea más plural, más crítico y más independiente del futuro gobierno.
3) Cero aprovechamiento de recursos de la alcaldía para tu campaña. Y para que te crean, abrir canales de transparencia para que los ciudadanos pueden verificarlo. ¿Esto te pone en desventaja frente al candidato del FMLN? Sí, pero sólo en materia de recursos. En materia de credibilidad, te dará ventaja.
4) Incluir desde ya en tu equipo a los renovadores dentro y fuera de tu partido – y en tu programa las propuestas que ellos aportan. Pero no de adorno, sino de verdad. Si no, pocos te van a creer que tu gobierno será diferente a los tradicionales de ARENA.

Te repito, Norman: Si nos sorprendés, haciendo lo contrario que muchos temen, puedes crear la nueva mayoría - y de una vez basada en pluralidad, consenso, y gobernabilidad democrática. Si apostás a repetir el desgastado guión de la confrontación derecha-izquierda, pierdes tú, pierde tu partido y pierde el país.

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)