Carta a Leopoldo López

Estimado Leopoldo:
Te escribo para pedirte suspender la huelga de hambre, antes de que ponga en peligro tu vida. Venezuela no necesita un mártir, necesita líderes a la hora de la difícil transición del chavismo a la democracia.

Hemos hablado intensamente, casi cada vez que visité Venezuela, y nunca he tenido ninguna duda que tú serás una des figuras claves e indispensables para volver a unir el país, una vez que la transición comience.

Leopoldo López

Tu gesto de ir a la cárcel antes de callarte, y la huelga de hambre que ya sostienes por más de 20 días, han acercado a Venezuela a este momento histórico. Tenerte como preso político significa un inmenso costo político para el régimen de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ya ganaste, no hace falta el último sacrificio. Más bien: Ya ganaron, por que esto no es una batalla personal, sino de todos los presos políticos, sus familias y compañeros de lucha.

Te echaron preso, para deshacerse de un líder de la oposición capaz de movilizar al país, y les salió el tiro por la culata: Hoy, desde la cárcel de Ramo Verde, tienes más autoridad, más liderazgo, más convocatoria, más capital político. Para más joder, el día que te encarcelaron surgió otra figura que le causa aun más pánico a Maduro y Cabello: tu esposa Lilian Tintori, catapultada a asumir el liderazgo de la lucha contra la persecución política.

Lo mismo les pasó con Daniel Ceballos: No sabían cómo lidiar con este incómodo alcalde de San Cristóbal, lo echaron preso para ganar control político de la ciudad y del Táchira. Otro tiro que les fue por la culata: Encarcelándolo crearon en Daniel otro líder nacional, y en vez de recuperar San Cristóbal, lograron que su esposa Patricia ganara el municipio. Y ahora Maduro& Cabello tienen a dos mujeres bellas, articuladas y encachimbadas (esto es salvadoreño por enojadas) encabezando manifestaciones, reuniéndose con presidentes, senadores y diputados de todo el mundo. Tienen dos líderes que, en vez de callarse, han crecido y madurado en la cárcel – más dos mujeres convertidas en símbolos de la voluntad de los venezolanos de recuperar su libertad…
 Desde la cárcel, la calle, la Asamblea y las alcaldías ustedes lograron fortalecer y unificar la oposición democrática y plural, que ya mostró desgaste y fisuras ante la imposibilidad de ganar elecciones contra la maquinaria estatal y de fraude del chavismo. Ahora la Unidad Democrática va como clara favorita a las elecciones para la Asamblea Nacional a finales de este año…

Por esto digo: Leopoldo, ustedes ya ganaron, no hace falta poner en peligro su vida. Puedes suspender la huelga de hambre, que ya ha conseguido poner a la defensiva al régimen.

Espero verte pronto: libre, a la par de Lilian, Daniel y Patricia, Antonio Ledezma, Capriles y María Corina, encabezando la transición democrática de tu país.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy) 

Otros artículos sobre Leopoldo López:
“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse” (2009)
Obligados a unir fuerzas (agosto 2009)
Restauración versus renovación (2010)






Carta a Marcos Rodríguez

Aparte de muchas diferencias, hay una cosa que tenemos en común: somos salvadoreños "naturalizados". O sea, somos salvadoreños no por nacimiento, o sea por casualidad, sino por amor, o sea por decisión propia.

No sé si vos recibís la misma cantidad de "hate mail", de gente que en twitter o facebook te dicen que te vayás al carajo, a tu país. O que por lo menos, como sos "extranjero", te callés, y que no te metás en asuntos de los salvadoreños. A mí me pasa todos los días que algún pendejo, a quien no le gusta lo que yo opino, me diga esto, solo en términos mucho menos educados. 


Dr. Guillermo Mata, diputado y ex-candidato a la vicepresidencia del FMLN
Ayer me pasó con (y no creás que es algo nuevo y sorprendente) con uno de los diputados más prominentes del FMLN, el Dr. Guillermo Mata. Yo había comentado una columna de Aída Betancourt Simán, en la cual expresaba que deberíamos en El Salvador armar un movimiento cívico contra la corrupción como este que en Guatemala está al punto de botar al presidente Otto Pérez.

Yo expresé que sí necesitamos una ciudadanía más activa, pero expresé dudas que en El Salvador hay una situación para botar presidentes. Algo entendió (o quiso entender) mal el diputado Mata, y me contestó así: "Los extranjeros no pueden ni deben intervenir en asuntos políticos del país mucho menos sugerir golpes de estado !"
Yo le pregunté si él pensaba que lo que pasaba en Guate era un golpe de Estado, y si él aplicaba la misma prohibición de "intervenir en asuntos políticos" a dos prominentes funcionarios de su gobierno que también son salvadoreños por naturalización: vos y Vanda Pignato.


Marcos Rodríguez, Secretario de Transparencia de la Presidencia
Así es que te metimos en la conversación. Y para mi sorpresa me informaste que alguien puso una demanda de inconstitucionalidad contra tu nombramiento como secretario de la presidencia, citando los artículos de la Constitución que no permiten a extranjeros tener cargos públicos. También chequeé las noticias y encontré una en El Diario de Hoy sobre la demanda. Ni el demandante ni la nota periodística mencionaron que vos, igual que yo y Vanda Pignato, no sos extranjero, sino salvadoreño naturalizado, con todos los derechos que esto te da. Hay ciertos cargos, como presidente, magistrado de la Corte Suprema o y diputado, que no podemos ocupar, pero casi todos los demás cargos sí. Y por supuesto que tenemos el mismo derecho de opinar, meternos en política o afilarnos en partidos como cualquier otro salvadoreño.
Querer negar estos derechos es una actitud reaccionaria, es muestra de xenofobia, y es ridículo. Y esto es cierto venga este ataque desde la derecha o desde la izquierda – y contra alguien del gobierno como vos y Vanda, o alguien opositor, como yo.

Así que quiero expresar que, por más diferencias políticas que tenga con vos (o con la señora Vanda Pignato), voy a defender sus derechos ciudadanos y políticos igual que los míos.



El Salvador es un país abierto, plural y tolerante, a pesar de gente como el diputado Mata que saca su xenofobia siempre cuando una opinión no le gusta. Por suerte, el Dr. Mata y los pendejos que andan insultando en redes sociales, son minorías. Los salvadoreños, en su gran mayoría, me hacen olvidar que no nací aquí, nunca me hacen sentir extranjero luego de vivir, luchar y trabajar más de la mitad de mi vida en El Salvador.

De todos modos, como dijo Hannah Arendt, todos somos extranjeros y migrantes, en el momento que salimos de las fronteras. Y esto lo saben, de experiencia, los salvadoreños.

Salúdame al Dr. Mata, y que reflexione, tanto sobre si movimientos cívicos como los de Guatemala u Honduras, son "golpistas", como sobre su xenofobia y su compromiso con la Constitución y sus derechos.

Saludos, Paolo Lüers


(Mas!/El Diario de Hoy)


Carta a la señora secretaria de Inclusión Social (¿o es "intrusión"?)

Vanda Pignato:
Ciudad Mujer, su proyecto estrella, está promoviendo el desalojo de unas 1200 personas de la Comunidad Rutilio Grande en San Martín, que habitan un terreno propiedad de la institución que usted dirige. Un juez acaba de ordenar el desalojo.

Me imagino que jurídicamente usted tiene la razón. Es un terreno del Estado, los habitantes son "usurpadores", no hay ningún título legal que les respalde. Así que cualquier día de estos vamos a ver en los medios las imágenes de los antimotines de la PNC deshaciendo las champas de la Rutilio Grande y sacando a las 150 familias, para que ustedes pueden construir, a la par de Ciudad Mujer, un proyecto agrícola dedicado a la "inclusión social", por supuesto de mujeres. Como todas las noches en los noticieros, vamos a ver mujeres llorando…

La ironía es evidente. Como en todas estas comunidades marginales y excluidas del desarrollo y de los servicios básicos del Estado, la Comunidad Rutilio Grande está llena de mujeres jefas de hogar que urgentemente necesitan "inclusión social".

Le pregunto, secretaria Vanda Pignato, ¿usted se ha tomado la molestia, en una de sus frecuentes visitas a Ciudad Mujer San Martín, a meterse a la comunidad vecina para hablar con estas mujeres? Yo sé que no es fácil: andar con caravana de ex primera dama no luce muy bien a la hora de visitar a una comunidad llena de lodo, champas y miseria. Pero así como a usted le gustaba visitar campamentos guerrilleros (claro, cuando las armas habían callado y ya estábamos en la fase de desmovilización), usted se podría poner unas botas tipo "Burro" (todavía las venden en ADOC, incluso ahora son "chic") e ir caminando a la comunidad. De todos modos, los que viven allí son afines al FMLN, si no se hubieran puesto "Rutilio Grande", en honor al párroco asesinado en 1977, el próximo beato de la Iglesia salvadoreña… Esta gente no la van a atacar con machetes ni con piedras, aunque sí, no tenga duda, con argumentos y con preguntas incómodas. Por ejemplo: ¿Y usted que habla de "inclusión social", qué ondas con nosotras? ¿Adónde nos van a incluir?

Retomo esta pregunta: Usted que es secretaria de "inclusión social" (aunque algunas malas lenguas, como yo, más bien hablan de "intrusión"), ¿adónde piensa incluir a las 1200 personas que va a desalojar en San Martín, en su mayoría mujeres y niños que dependen de ellas?

De paso aprovecho para preguntarle: ¿Y qué pasó con las mujeres que reclamaron que parte del terreno donde usted construyó Ciudad Mujer Morazán, en El Divisadero, eran de ellas y que CORSAIN (la holding del Estado salvadoreño para inversiones y otros negocios, a veces dudosos) les habían robado?

A las mujeres de la comunidad Rutilio Grande les recomiendo ir a Ciudad Mujer: dicen que ahí atienden a mujeres que tienen reclamos contra abusos de cualquier tipo contra mujeres. Además les queda cerca… Ya veo los titulares: Ciudad Mujer ocupada por mujeres…

A la PNC le recomiendo: Ya que a ustedes les va tocar desalojar a las familias en la Rutilio Grande, mejor pospongan el plan de rebautizar la Unidad de Mantenimiento del Orden, la famosa UMO, con el nombre de Unidad Especial Monseñor Romero. Por que se vería muy mal el titular: La Monseñor Romero desaloja a la Rutilio Grande.

Disculpe el sarcasmo, Vanda, pero a veces es la única forma de comentar lo absurdo. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)