Desnudez y muerte en una foto de riesgo

En la escena aparece el cuerpo desnudo de una mujer joven. Está tendida sobre una mesa camilla, de lado. Un hombre uniformado observa algo que parece haber en su espalda mientras, en primer plano, otro hombre ajusta sus guantes de látex preparándose para intervenir. Un foco de quirófano sitúa el cuerpo desnudo en el centro de la escena. El pie de foto aclara: "Cadáver de una mujer violada y asesinada, en una sala de autopsias de Ciudad Juárez". La fotografía, obra de Shaul Schwarz, aparece en la portada de El País Semanal del 1 de marzo e ilustra un reportaje sobre la violencia en esa ciudad de México. La imagen no ha dejado indiferentes a los lectores. Varios han expresado sus quejas, algunos de ellos con contundencia, como Antonio López Peña, quien ha querido dejar patente su "indignación, repulsa y vergüenza ajena" y exige "disculpas públicas" al diario. Considera que "la mujer cuyo cadáver aparece en la foto ha sido así violada de nuevo, esta vez por un medio de comunicación: violada en su intimidad de mujer asesinada".

José Manuel de Cózar cree que "no está justificado rebasar ciertos límites escudándose en las supuestas buenas intenciones de denuncia de una situación ciertamente grave (...). Creo que portadas como éstas pueden gratificar el morbo de ciertos lectores y hacen un flaco servicio a la imagen que un periódico de su seriedad debe ofrecer", argumento en el que coinciden otros lectores. María Rosa Camps añade que si la imagen "es fuerte para los adultos, no digamos para los niños" mientras que Eduardo Cierco simplemente pregunta: "¿Es demasiado la portada del EPS del domingo 1?".

El Libro de estilo únicamente estipula al respecto que "las fotografías con imágenes desagradables sólo se publicarán cuando añadan información". Ningún lector ha calificado de desagradable la foto, aunque algunos sí consideran que puede suscitar morbo. A la hora de decidir, los responsables del semanal eran conscientes de la dureza de la imagen, pero consideraron que estaba justificada. Goyo Rodríguez, subdirector, responsable de El País Semanal, argumenta: "En Ciudad Juárez mueren cinco personas cada día en actos violentos. Mujeres violadas, desaparecidas o asesinadas forman parte, lamentablemente, del paisaje cotidiano. Y hombres. La imagen no es una terrible anécdota: se repite prácticamente a diario".

"La dureza de una imagen", prosigue, "es un criterio importante a la hora de valorar su publicación, pero no debe ser el único. Si fuera así, nunca habríamos visto fotografías que forman parte de la conciencia de la humanidad, como la del miliciano republicano retratado por Robert Capa en Cerro Muriano en el momento de ser abatido en 1936; la de la niña vietnamita de nueve años que, desnuda y desesperada, huye deshecha en llanto para evitar el efecto devastador del napalm en Vietnam en 1972; o la de la niña sudanesa famélica, en cuclillas sobre un pedregal, mientras un buitre espera para darle el zarpazo final, que fue portada de The New York Times y premio Pulitzer en 1994. La vida en Ciudad Juárez es así de cruel. Esa fotografía de la mujer en el depósito de cadáveres da fe de la sinrazón de la violencia. A la hora de publicarla en portada tomamos dos precauciones: el cadáver estaba en un plano lejano y desenfocamos su cara. No fue una decisión fácil ni gratuita. Fue fruto de una profunda reflexión. Éramos conscientes de que generaría un gran debate. Creemos que el debate es saludable y enriquecedor cuando se aborda un tema de tanta gravedad".

El propósito está claro y muchos lectores pueden compartirlo. Pero, ¿por qué seguimos sintiendo incomodidad después de aceptar estos argumentos? Porque esta fotografía presenta notables diferencias con las citadas más arriba. Profundizar en ellas quizá nos ayude a establecer criterios.

El morbo, ciertamente, está en la mirada del observador, pero el problema radica en si el lector puede tener legítimamente la sospecha de que en la decisión habría podido predominar el deseo de impactar por encima del de informar. La tendencia a la espectacularidad presiona sobre todos los medios de comunicación y sería imprudente pensar que somos inmunes a ella.

¿Es la desnudez el problema? En principio, no tiene por qué. No lo es la desnudez de una niña quemada que huye. La desnudez del cadáver de una mujer violada puede serlo, en cambio, si resulta que es eso lo que confiere a la imagen su alta capacidad de impacto y no aporta algo sustancial a la información. Qué es o no sustancial es opinable, pero en este caso vale la pena hacer un pequeño ejercicio. La imagen de la portada es, de hecho, la mitad de una fotografía que aparece completa en el interior a doble página. Podría haberse optado por la otra mitad, en la que aparecen los cadáveres de dos hombres en sendas bolsas mortuorias. Si de lo que se trata es de mostrar la violencia de Ciudad Juárez, ¿qué aporta la parte en la que aparece la mujer? La desnudez y una cierta estética. Nada más.

¿Era esta imagen necesaria para la realidad que se quería mostrar, o había alternativas menos lesivas? Goyo Rodríguez no elude la cuestión: "Publicar cualquier otra imagen del reportaje sobre Ciudad Juárez en la portada de El País Semanal no habría sido mejor, ni más respetuoso, ni más digno; habría sido más cómodo. Pero, ¿la comodidad ayuda a cambiar una realidad tan terrible?", pregunta.

Si la desnudez resulta en este caso problemática es porque afecta al derecho que tiene cualquier persona a la dignidad más allá de la vida, a la dignidad en la muerte. Éste es un criterio que este diario aplica. Por eso no publica imágenes en primer plano de las mujeres que han sido víctimas de la violencia de género. De hecho, si la fotografía en cuestión correspondiera a una mujer española, no se habría publicado. Tampoco damos las imágenes de los muertos en accidentes de tráfico, ni de las víctimas de atentados. La dignidad en la muerte exige no mostrarla gratuitamente.

¿Significa eso que no podemos dar nunca imágenes de cadáveres? No. De hecho, en la página 13 de la misma revista aparece la imagen terrible de una niña palestina masacrada en un bombardeo. Cubierta de polvo, con la cara destrozada, es la fotografía que esa semana comenta Juan José Millás con el título Demagogia. En este caso, aparte del embajador de Israel, Raphael Shulz, nadie más se ha dirigido a esta Defensora para protestar por la fotografía.

La gran diferencia entre la foto de portada y la foto de la niña palestina es que ésta es necesaria para explicar la realidad y ha sido captada espontáneamente. La de portada, en cambio, proporcionada por una agencia y realizada al margen del reportaje escrito, es una foto buscada. Para poder realizarla, alguien ha tenido que abrir la puerta de la morgue a un fotógrafo, violar el derecho a la dignidad de esa mujer, abrir la bolsa en la que seguramente estaba y exponerlo a la visión pública. El resultado es una composición cruda y edulcorada a la vez, casi cinematográfica, el fruto de una elección. Se podría haber tomado la misma foto con el cadáver parcialmente cubierto, y sería completamente diferente.

Tenemos el deber de tratar con pudor la muerte y no basta con que exista una causa que justifique mostrarla. La imagen ha de ser necesaria para ese propósito. No es lo mismo una imagen, por dura que sea, espontánea, que una imagen buscada. Cuando hay elección, hay también mayor responsabilidad. Una foto denuncia puede ser justificable. Una foto reclamo, no.

(El País, Madrid. La columna del defensor del lector)

Carta a Roberto Lorenzana, dirigente del FMLN

Estimado Roberto,

hoy te vi en TCS, en una telenovela que bien podría llamarse ‘Policía malo-policía bueno’. Vos como siempre en el papel del malo, él de la amenaza, del revanchismo: la mano levantada...

Y Mauricio Funes -a la misma hora, en otro canal, pero en la misma obra- en el papel del policía bueno, el hombre de la conciliación, del entendimiento: la mano estrechada...

Vos hablando de que sí hubo fraude, que sí hubo un plan de ARENA de no reconocer el gane del FMLN. Mauricio reconociendo la actitud democrática de sus adversarios, invitándolos al diálogo.

Esta obra igual podría llamarse ‘La zanahoria y el garrote’. Una vieja sabiduría popular señala que para hacer mover o aguantar a un burro no basta con solamente enseñarle zanahoria. Resulta más efectivo si, además, se le enseñe el garrote.

Por más genial que han coqueado la trama de esa telenovela, me parece que tiene una falla que va a chocar: el burro somos nosotros, el público, los electores, los ciudadanos.

De paso sea dicho, Roberto, ¿quién es el guionista de esta obra? ¿Quién escribió esa historia? ¿Y quién es el director que asigna a cada uno su papel, vos el malo para darnos miedo, Mauricio el bueno para darnos confianza?

¿Lo escriben y dirigen juntos el FMLN y Mauricio? ¿O uno es director y el otro actor? ¿O hay un guionista y director para cada capítulo, dependiendo quien se impone?

En eso reside el inmenso suspenso de esa novela.

Saludos, Paolo Lüers

(Publicado en Más)

Discurso postelectoral de Mauricio Funes

Muy buenas noches, amigos y amigas, esta es la noche más feliz de mi vida y quiero que sea también la noche de la más grande esperanza de El Salvador.

Quiero abrir esta noche agradeciendo a Dios por su protección, ya que sin su voluntad no estaría este día en la posición en que me encuentro. Agradezco al pueblo salvadoreño y lo felicito por haber ratificado su profunda vocación democrática.

De forma humilde y emocionada, deseo agradecer a todos los que votaron por mí, a todos los que escogieron el camino del cambio y la esperanza, a todos los que vencieron el miedo, y se entregaron de pecho abierto a la lucha democrática por un nuevo El Salvador.

El respaldo que ha obtenido mi candidatura, la fórmula presidencial, y mi partido, el FMLN, le ha demostrado al mundo entero que El Salvador está preparado para la alternancia gubernamental.

Expreso mi agradecimiento al FMLN, a su dirigencia, y particularmente, a su militancia. Expreso mi agradecimiento a todas las fuerzas políticas y sociales que conforman la Unidad Nacional por el Cambio.

Quiero expresar mi agradecimiento de modo especial al movimiento
ciudadano Amigos de Mauricio. Agradezco, y quiero esta noche hacer un testimonio público a mi asesor y amigo, John Santana, su esposa y su formidable equipo de producción y de trabajo. Muchas gracias. Y por supuesto, agradezco a mi familia, a mis hijos, y a mi querida esposa, Wanda.

Amigo y amiga, esta noche debe tener el mismo sentimiento de esperanza y reconciliación del esfuerzo que hizo posible la firma de los Acuerdos de Paz en nuestro país.

Este día, a lo largo de toda la jornada, hemos firmado un nuevo acuerdo de paz, de reconciliación del país consigo mismo, veo el resultado de la elección como la victoria de la propuesta de unidad nacional que hice a lo largo de la campaña electoral. Por esta razón, invito desde este momento a las diferentes fuerzas sociales y políticas a que construyamos juntos esta unidad, que debe estar basada en la tolerancia, en el respeto a las diferencias y en la identificación de objetivos comunes.

No me cabe ninguna duda que este día ha triunfado la ciudadanía que creyó en la esperanza y venció el miedo. Esta es una victoria de todo el pueblo salvadoreño.
Lo he dicho y lo repito, mi gobierno estará animado por el espíritu de la unidad nacional, la construcción de la unidad nacional exige dejar de lado desde ya, en este mismo instante, la confrontación y el revanchismo.

Gracias al mandato que me ha otorgado el pueblo salvadoreño, me convierto, sin lugar a dudas, con los datos escrutados hasta el momento, y dados a conocer por el Tribunal Supremo Electoral, como el presidente electo de todos los salvadoreños. Y como presidente electo de todos los salvadoreños y las salvadoreñas, buscaré beneficiar a la mayoría de la población, independientemente de sus preferencias políticas.

Saludo a mis adversarios con respeto, reconozco su empeño y les expreso mi disposición al intercambio permanente de ideas en función de los intereses nacionales y el fortalecimiento de la democracia.

Ahora, desde este momento, el partido ARENA pasa a la oposición, y en ese carácter, como partido de oposición, ARENA debe tener la seguridad de que será respetado y escuchado.

Esta noche, como presidente electo, ratifico los principales compromisos que asumí durante la campaña electoral. Mi gobierno tendrá un compromiso incondicional con la constitución, la democracia y la vigencia... (Falla de origen, cortado) por la defensa del régimen de libertades y el respeto escrupuloso a la crítica, a la libertad de expresión y los cultos religiosos.

El régimen económico establecido en la Constitución de la república, la propiedad privada y la seguridad jurídica tendrán el mayor respeto y serán objeto de atención especial.

La estabilidad macroeconómica y la gestión fiscal responsable serán objetivos que se realizarán con transparencia y cuidadoso control institucional.

Respetaré todas las instituciones democráticas, respetaré a la Fuerza Armada de El Salvador, que en este día ha demostrado una vez más ser una institución profesional, una institución profesional al servicio del pueblo salvadoreño.

Impulsaré un estilo de gobierno basado en el diálogo y la concertación, y en la construcción de políticas de Estado que le den continuidad, predictibilidad y confiabilidad a las acciones gubernamentales.

Trabajaré por el bienestar general, buscando favorecer, desde el ejercicio público, principalmente a los sectores populares empobrecidos y excluidos.

Hago mío el mensaje profético de nuestro obispo mártir, monseñor Óscar Arnulfo Romero, quien en un claro apostolado dijo que la Iglesia tenía una opción preferencial por los pobres, esa será la ruta de mi accionar, buscando siempre favorecer en forma preferencial a los pobres y excluidos.

Construiré una economía dinámica, eficiente y competitiva, y promoveré la creación de una amplia base empresarial, como lo prometí en la campaña electoral. Nuestro propósito es convertir a El Salvador en la economía más dinámica de Centroamérica, y a ese esfuerzo invito a todos los empresarios, grandes, medianos y pequeños, a que contribuyan a la construcción de un nuevo país.

Fortaleceré las relaciones internacionales e implementaré una política exterior independiente, basada en la protección y el fomento de los intereses nacionales. La integración centroamericana y el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos serán aspectos prioritarios en nuestra agenda de política exterior.

Amigos y amigas, compatriotas, mi elección como presidente de la República ocurre en un momento excepcional, ya que tiene lugar en medio de una grave crisis económica internacional y nacional.

Estoy convencido de que la única manera de hacerle frente a la crisis es mediante la unidad nacional y a través de la aplicación de políticas integrales, no hay tiempo que perder, por ello, desde mañana mismo comenzaremos a tomar las decisiones que sean necesarias para reducir los efectos negativos de la crisis, así como para aprovechar
las oportunidades que toda crisis genera.

Desde este momento, hasta el día que asuma el control del gobierno, dedicaré mis energías a generar la condiciones necesarias que hagan posible la gobernabilidad democrática.

El pueblo salvadoreño ha refrendado este día al cambio como opción
histórica, me debo a este mandato.

Salvadoreños y salvadoreñas, estamos iniciando una etapa nueva de nuestra historia, por primera vez llegan a la presidencia y a la vicepresidencia de la República los candidatos postulados por un partido de izquierda.

Con ese fundamento, también le daremos un sentido nuevo a la elección presidencial, los intereses nacionales, las políticas de Estado y la democracia, serán las brújulas de mi gobierno.

Si la realización de la alternancia es histórica, también lo será mi gestión. Me propongo dejar atrás los viejos (...) de intolerancia y exclusión que tanto malestar nos han causado, en su lugar ofrecemos el respeto y la convivencia democrática porque esta patria nos pertenece a todos.

Las mujeres, las mujeres y los hombres de El Salvador, vivan donde vivan... (Falla de origen, cortado) ...debemos aceptar que tenemos el derecho a asumir opciones políticas diferentes pero nadie puede tomar la patria como bien propio. El salvador nos pertenece a todos.

Compatriotas, quiero convertirme en el presidente de la paz, de la unión y el progreso, quiero ser el presidente de la justicia social y del cambio seguro, quiero ser el presidente de la verdadera reconstrucción del país, que comienza con la reconstrucción de la vida de las personas.

Es hora de avanzar hacia el futuro y dejar atrás las venganzas del pasado. Humildemente, quiero ofrecer al presidente Saca todo mi apoyo para que él concluya bien los últimos meses de su gobierno. Prometo respetar hasta el último día la autoridad de nuestro presidente y de su equipo de gobierno, pues, es fundamental para el equilibrio democrático y el buen funcionamiento de las instituciones.

Esta noche, como presidente electo de El Salvador, convoco a todos los salvadoreños y salvadoreñas que nos unamos para reconstruir nuestro país y hacer de verdad un país para todos.

Muchas gracias, que Dios nos bendiga a todos.

(Discurso pronunciado en la noche del 15 de marzo 2009, en el Hotel Sheraton Presidente)

Discurso postelectoral de Rodrigo Ávila,

Hermanos y hermanas, areneros todos, en primer lugar, y aquí acompañado de nuestro presidente de la república, de nuestra vicepresidenta, de nuestros, de nuestros presidentes Cristiani, Calderón Sol, Flores, de nuestro Coena, de nuestro alcalde electo, doctor Quijano, de nuestros diputados, diputadas, alcaldes, alcaldesas, estimados directores de sectores, directores municipales, directores departamentales, y en fin, toda la familia arenera, que aquí estamos, porque eso somos, una familia, y por supuesto, de mi querida esposa y de mis hijas, quisiera a todos ustedes, hermanos y hermanas, antes que nada, agradecerles por este gran esfuerzo.

Hemos hecho, verdaderamente, un gran trabajo, un gran trabajo que se ha motivado por esa vocación democrática, por esa vocación institucional, por esa vocación que siempre ha defendido la libertad.

Y yo quiero darle las gracias al Señor por habernos permitido trabajar juntos. Cuando dije que nosotros íbamos a aceptar cualquier resultado que se diera, lo dijimos en serio, lo dijimos en serio porque siempre nos ha movido esa profunda vocación democrática, esa profunda fe en que Dios tiene un propósito para todos.

Hermanos y hermanas, durante este año hemos trabajado arduamente, hemos trabajado arduamente por ofrecerle al país, hemos trabajado arduamente por ofrecerle al país, por ofrecerle al país seguir luchando por esas libertades y por la libertad, por la paz y el progreso.

Hermanos y hermanas, hermanos y hermanas, una gran satisfacción tenemos todos los areneros, primero, que hicimos el mejor esfuerzo; segundo, que en el proceso de ese gran esfuerzo, que ha durado más de un año, no solamente hemos propuesto sino que hemos ayudado a miles de personas.

Hemos trabajado con las comunidades, hemos desarrollado un esfuerzo en el que hemos atendido las necesidades, hemos escuchado a los salvadoreños.

Uno de los aspectos que en una democracia tenemos que reconocer todos es que a veces se logra el objetivo y a veces no, sin embargo, sin embargo, hay una cosa importante que destacar este día, ha sido más de un millón de salvadoreños y salvadoreñas que nos han dado su voto de confianza.

Y precisamente, hermanos y hermanas, hoy, en este momento, es cuando los areneros, los areneros de todos los tiempos, los areneros de todas las épocas, los areneros de todos los rincones del país hemos dado un ejemplo de lo que es, justamente, aceptar la voluntad del pueblo, pese a que ha sido, como digo, una elección muy reñida, muy ajustada, y eso denota ese espíritu democrático, denota ese respeto por la libertad, esa fortaleza institucional que nuestro partido ha venido adquiriendo.

Yo quiero, hermanos, agradecerles a todos ustedes, agradecerles a los hermanos areneros, los hermanos de los partidos que también se unieron a esta gesta democrática, que se han fajado durante todo este tiempo, que se han fajado durante este día, algunos que todavía están allá en los municipios contando algunas actas que no han llegado, la mayoría ya llegaron, quiero agradecerles a todos y cada uno de ustedes y quiero patentizar que nuestro partido es un partido fuerte, un partido unido, y en estos momentos es cuando más nos tenemos que unir.

Aquí tenemos, hermanos y hermanas, aquí tenemos esa figura de bronce de nuestro máximo líder, que dio el ejemplo, que dio el ejemplo de ese espíritu democrático, en momentos también difíciles y duros.

Hoy me toca a mí, como presidente y candidato del partido, replicar ese ejemplo de una manera estoica, respetuosa, democrática, transparente, responsable y madura.

Hermanos, nuestro partido ya ha estado en el pasado en la oposición, hemos sido y seremos una oposición constructiva, una oposición vigilante, una oposición vigilante de que en nuestro país no se pierda el sistema de libertades.

Hermanos, ese, esa es una gran misión que nos queda, seguir cumpliendo. Yo quiero expresar que en la democracia y en este esfuerzo en, que pusimos, y lo dijimos siempre, con sinceridad, pusimos este esfuerzo en manos del Señor, le pedimos al Señor que nos diera fortaleza, y con esa misma fortaleza que nos dio para desarrollar esta campaña, sentimos hoy esa fortaleza del Señor para seguir adelante como partido
y como buenos salvadoreños.

A Dios, a Dios le pedimos sabiduría, y yo quiero a Mauricio Funes, del FMLN, reconocerle, reconocerle que en esta lucha cerrada el margen de diferencia le ha dado la ventaja, y le pido a Dios, le pedí a Dios que así como le diera sabiduría al pueblo salvadoreño, se la dé a él también y a su partido, que se la dé a él y a su partido porque nosotros los areneros, todos los que estamos aquí, no estamos porque hemos buscado fama ni gloria, no hemos buscado riquezas ni poder para nosotros mismos porque reconocemos que los partidos no son un fin en sí mismos, sino que un mecanismo para llevarle el bienestar al pueblo y para generar y mantener la democracia.

Por eso, así como le pedí a Dios sabiduría para todos nosotros y para el pueblo, le pido que le dé sabiduría, que le dé entendimiento, que le dé entendimiento, y por supuesto, que también le haga reconocer que seremos una oposición vigilante y garante de que se respeten las libertades de nuestro pueblo salvadoreño.

Para finalizar, para finalizar, hermanos y hermanas, quiero decirles que estos son los vaivenes de la democracia de la política.

Quiero reconocer de una manera especial a mi compañero de fórmula, al ingeniero Arturo Zablah, que se ha fajado y que ha abonado, y que ha abonado para que nuestro partido, en este tiempo histórico, en este momento crucial, se vea también fortalecido por la incorporación de distintos sectores ciudadanos que hoy, ciertamente, hemos enfrentado la elección más dura.

El pueblo sabe que esta elección no se ha definido por grandes números, tenemos, los salvadoreños, que reconocer que al final de cuentas la mitad de la población ha cotado por una opción y la otra mitad nos ha dado el apoyo.

Y eso nos obliga aún más, hermanos y hermanas, para que unidos, unidos nosotros como partido, unidos nosotros con sectores ciudadanos como el que Arturo representa, unidos, unidos nosotros, los areneros, con los partidos que tienen una vocación democrática y que de una manera especial nos respaldaron dándonos su apoyo, como el PCN, como el PDC, como el FDR, sigamos trabajando en esa gran misión que nos toca seguir, la misión de unir a esas dos mitades del pueblo salvadoreño, para que verdaderamente nos veamos, nos sintamos como lo que realmente somos, hermanos salvadoreños, hermanos hijos de Dios, y que logremos juntos, todos y cada uno de los salvadoreños, en esa sinergia y en ese esfuerzo, construir un país más justo.

Hermanos y hermanas, el legado, el legado de ARENA es impermutable, el legado de ARENA está aquí en nuestro país, se mira, se siente. Y ese legado, ese legado precisamente es el que ha permitido que hoy, después de cuatro presidencias exitosas de ARENA, a través de esa vocación democrática, esa institucionalidad de nuestro partido, hoy El Salvador tenga un gobierno distinto, distinto, pero como digo, al que le estaremos exigiendo y pidiendo que no se aparte jamás de esa vocación democrática, de esa vocación en la que todos los salvadoreños queremos seguir manteniéndonos como un país libre, un país soberano.

Y por eso mismo, hermanos, hoy los salvadoreños y los areneros, y los hermanos que se nos han unido, tenemos que seguir con esa gran misión de trabajar para unir a El Salvador.

Que Dios los bendiga y presente por la patria.

(Discurso pronunciado en la noche del 15 de marzo 2009, en la sede del partido ARENA)

10 frases celebres de la campaña

10.- “Estamos en contra de la libertades… perdón… a favor” (Chévez en el cierre de campaña del FMLN)

9.-“El país está al borde del abismo…” minutos más tarde “… por eso tenemos que dar un paso adelante” (Político no identificado del FMLN)

8.- Reportero le pregunta a Rodrigo Ávila: “¿Qué va ha hacer distinto?” y le responde: “Vamos a seguir trabajando…”

7.-“ La uni… uli… univil… unil… esa palabra me cuesta mucho” (Rodrigo Ávila)

6.-“Estuve en el equipo de oratoria del colegio” (Rodrigo Ávila)

5.-“Para solucionar el problema del desorden de las ventas ambulantes, tenemos que quitarle las ultimas filas a los buses y meter las ventas ahí… ah pero no la comida porque los tambos de gas puede que sean peligrosos” (Chévez pesando en soluciones para los problemas del país)

4.- “Ese viejito es terco” (Will Salgado hablando de Rodolfo Parker)

3.- "La encuesta de la UCA es la más confiable" (Mauricio Funes)

2.- Mientras Mauricio Funes habla en su discurso de victoria: “Esta es una oportunidad para la unidad nacional, esta es una oportunidad para trabajar juntos, esta es una oportunidad… “ El público grita: “para mandar a los areneros a la mierda”

1.- “Apoyaremos la campaña de no pinta no pega” (TODOS)

¿Tiene idea qué están haciendo sus hijos en ese momento?

Luego de los 17 asesinatos que cometiera un adolescente en Alemania, la política se enfrasca en los debates usuales: prohibición de los juegos digitales de combate; endurecer la ley de armas; crítica a los clubes de tiro... Pero la verdad es: la política es impotente. Tienen que actuar los padres.

Los autores de los últimos masacres cometidos por jóvenes en Alemania (en Erfurt, Emstetten y Winnenden) provienen del cómodo centro de nuestra sociedad. Esto es lo que hace aun más inquietante el abismo en el borde del cual estamos parados. Pero esto significa que las consecuencias que tenemos que sacar de los hechos monstruosos no hay que buscarlas en nuevas leyes o en endurecer las existentes, sino en nosotros mismos.

La política ya no sabe qué hacer. Quien dice que sabe cómo arreglar ese problema desde arriba, miente. Los socialdemócratas quieren regular a los clubes de tiro, los democristianos quieren prohibir juegos de computación...

Es absurdo: En tiempos tranquilos el ciudadano común sospecha a Alemania de estar en proceso de convertirse en un estado autoritario que controla a sus ciudadanos. Pero luego de Erfurt, Emstetten y Winnenden gritamos por más control...

Después de los masacres de Erfurt (2002) y Emstetten (2006), el debate político se desarrolló igual que hoy. Dos veces se han endurecido las leyes de armas – y eso no sirvió nada para prevenir la tercera masacre cometida por un joven enloquecido (Winnenden, 2009).

Quien no sabe qué están haciendo sus hijos que qué los mueve, se vuelve culpable

Pero esa pregunta por la responsabilidad personal es la que menos nos hacemos. Sin embargo, esa es la pregunta clave. ¿Quién, si no los padres, es responsable por las acciones de sus hijos? Quien no se preocupa por sus hijos; quien no sabe qué es lo que los mueve, conmueve y angustia; quien no sabe qué películas están viendo, qué sitios de Internet frecuentas, se hace culpable – primero rente a sus hijos. Y tal vez, como en el caso de Winnenden, rente a su ciudad entera, rente a su país.

El padre del asesino de Winnenden tuvo una colección de más de una decena de armas de fuego en su casa – con una de ellos, su hijo cometió la masacre. Pero antes de condenar a la familia que no conocemos, pregúntese: ¿Cómo se llama el niño que comparte el pupitre con su hijo? ¿Qué libro está leyendo? ¿O no lee? ¿Cuántas horas su hijo pasó vagando ayer – y con quién? ¿Cuál profesor le dio rabia a su hijo? ¿Qué planes tienen su hijo y su hija para el próximo fin de semana? ¿Cuándo fue la última vez que usted le explicó a sus hijos algo con lo cual realmente pueden conectar?

Por supuesto, todo esto no es nada cool. Sin embargo, si su hijo a medianoche está jugando en la compu en vez de dormir, usted es el que tiene que apagarla. Educación no siempre está basada en consenso. Y computadoras no son babysitters, por más que sirvan para ponerlos ‘quietos’.

Y quien piensa que todo esto es problema de las familias marginadas, es ignorante. En la clase media sólo se disfraza mejor la ausencia de comunicación.

No se trata de volver a establecer la dictadura en los cuartos de los niños, sólo de mostrar interés. Hablar. Jugar. Compartir placeres. Mutuamente tomarse en serio. Estar uno para el otro. Eso se llama familia.

No importa si es una familia tradicional, en la familia compuesta por dos adultos y os hijos de cada uno, en la familia de una mujer sin esposo – tenemos que interesarnos por nuestros hijos. Obviamente, a veces los padres carecen de tiempo o de fuerza o de fantasía. En estos casos, acordémonos de nuestra propia infancia o adolescencia. En el fondo sabemos qué fue bueno para nosotros – y qué no lo fue. Un arsenal bélico en la sala seguramente no es parte de la memoria de nuestra felicidad infantil. Pero, sobre las leyes de armas y la prohibición de los juegos digitales ya se habló bastante. Ahí no está el problema.

El problema principal son padres que no hacen su trabajo.

(Spiegel-Online, Alemania. Traducción de P.L.)

La ambigüedad de la victoria en El Salvador

La noche del domingo 15 de marzo fue, sin duda, la más feliz de la vida de Ramiro Abreu. Sesentón, regordete, de baja estatura, y provisto del par de ojos más azules e intensos que se hayan visto en los anales de la revolución latinoamericana, el encargado de El Salvador para los servicios de inteligencia cubanos esperó durante más de un cuarto de siglo los resultados de esa velada. Desde principios de los años ochenta, Abreu, junto con el legendario Ibrahim, "llevó" los asuntos salvadoreños para el famoso -y para muchos infame- Departamento de América del Partido Comunista Cubano. Ambos impusieron, a sangre y fuego, la unidad de las cinco organizaciones guerrilleras y las dos agrupaciones políticas de entonces para crear el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN). Lo armaron y entrenaron; lo condujeron a la negociación cuando nadie la esperaba; se resistieron, en vano, a la negociación cuando fue posible; y se dedicaron a los negocios de aviación y turismo y la próspera supervivencia cuando no se daba ya un quinto por ellos.

Anteayer, sus ahijados políticos por fin lograron lo que nadie, nunca, en América Latina: llevar al poder, por todo lo alto y por las urnas, a una antigua organización político-militar revolucionaria. El FMLN, después de varios intentos fallidos, por fin ganó las elecciones presidenciales en El Salvador, y cualquiera que sea el desenlace de este proceso, su victoria no tiene parangón en la historia de la izquierda de la región. Los sandinistas nicaragüenses triunfaron en comicios rechazados por todos en 1984; perdieron en 1990, y cuando vencieron por fin en el 2006, no eran ni la sombra de aquella guerrilla victoriosa de 1979. Nadie más ni siquiera se ha acercado a un umbral análogo, y a pesar de todas las suspicacias que el FMLN despierta hoy, menospreciar el carácter histórico de su triunfo se antoja mezquino y reaccionario. Al término de tantas muertes y tantos años de lucha, la hazaña del FMLN debe ser aquilatada como lo que es: una primicia histórica en el devenir de la izquierda latinoamericana.

Pero como nadie sabe para quién trabaja, Ramiro Abreu enfrenta hoy un dilema. Sus ex jefes, Fernando Remírez, del Departamento de América, y Felipe Pérez Roque, en la Cancillería cubana, viven -por el momento- en la ignominia de la purga; mañana pueden volver al poder, o hundirse en el descrédito y/o la desaparición física. Todos concuerdan en los efectos de su desgracia -el fortalecimiento del grupo afín a Raúl Castro-, pero casi nadie se atreve a especular sobre el origen de la última defenestración habanera. Y, por tanto, la victoria farabundista en El Salvador encie

rrasu propia ambigüedad: ¿es la de una izquierda moderna latinoamericana, o la de Abreu, Hugo Chávez -que la financió- y Salvador Sánchez Cerén (nombre de guerra: Leonel, y el flamante vicepresidente del país) que la orquestó? ¿Es la de Pérez Roque, o la de Raúl Castro?

En cuanto a Cuba se refiere, aunque nadie pueda conocer a ciencia cierta el motivo de la eliminación política del viceprimer ministro y zar económico Carlos Lage, de Pérez Roque y de José Luis Rodríguez (el ministro de Finanzas), el mismo Fidel Castro, en el críptico lenguaje beisbolístico de su colaboración editorial de hace un par de semanas, nos proporciona una pista. De acuerdo con una posible interpretación, sin duda especulativa, de su misiva hebdomadaria en el diario Granma, Lage y Pérez Roque fueron descubiertos participando en una conspiración contra Raúl Castro, apoyados por Hugo Chávez, y tendente a echar abajo el intento del hermano menor de Fidel por abrir la economía, la política y las relaciones internacionales de la isla.

Raúl, más sensible o menos talibán que sus ex colegas, habría concluido que las privaciones propias del pueblo cubano se acercaban a un límite, y que ni Venezuela ni China ni Brasil podían reducir. Sólo un rapprochement con Washington era susceptible de mejorar el nivel y la calidad de vida de los cubanos en el corto plazo, y si para ello resultaba preciso realizar una serie de concesiones económicas, políticas e internacionales, ni modo, como se dice en México.

Esta disposición de Raúl Castro, imposible de comprobar hoy, junto con la tesis explicativa en su conjunto, habría provocado el temor de los duros (Chávez, Pérez Roque y Lage, este último no por vocación sino por ubicación), conduciéndolos al complot anti-raulista. Sólo que, como siempre desde 1959, los hermanos Castro detectaron la traición casi antes incluso de que se le ocurriera a los traidores, y actuaron en consecuencia. Lage y Pérez Roque fueron destituidos y obligados a una autoincriminación estalinista clásica; Chávez fue convocado a La Habana para leerle la cartilla: o desistía de sus intrigas y mantenía el apoyo petrolero a Cuba, o los cubanos le retiraban su apoyo de inteligencia y seguridad y lo dejaban en manos del aparato venezolano -el mismo que intentó derrocarlo en abril del 2002-. Huelga decir que el caudillo de Caracas accedió a la "sugerencia" isleña. Todo ello evoca, sin mayores matices, los acontecimientos vinculados a la muerte de Stalin en 1953, y de Mao, en 1976.

Sólo que todo esto, el aparato del FMLN en El Salvador o lo ignora o le resulta indiferente. Hoy, a pesar de la aparente modernidad y moderación de Mauricio Funes -el nuevo presidente-, el poder se halla en manos de Sánchez Cerén y de las fuerzas militantes, castristas y chavistas, del FMLN. Los dirigentes históricos, brillantes y modernos, del viejo FMLN -Facundo Guardado, Joaquín Villalobos, Salvador Samayoa, Ana Guadalupe Martínez, Germán Cienfuegos- lo han abandonado, o han sido abandonados por los duros. Para todos los fines prácticos, la victoria de Funes coloca a su país en la columna de las naciones de extrema izquierda: junto con Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia y, por supuesto, Venezuela. La radicalización centroamericana -que incluye las posturas errático demagógicas de Manuel Zelaya en Honduras- se acerca peligrosamente a la frontera mexicana, como si mi país no enfrentara suficientes problemas propios. La cabeza de playa conquistada por Chávez y Ramiro Abreu en El Salvador no puede más que preocupar a México, a Washington y a muchos más.

¿Qué viene entonces? Un futuro sombrío para los conspiradores cubanos -Raúl Castro no puede darse el lujo de permitir su retorno después de la muerte de su hermano- y una radicalización centroamericana frente a la crisis económica y a pesar de las invitaciones de Obama. ¿Quién puede jugar un papel moderador? Sólo dos países poseen la fuerza y las dimensiones para hacerlo: México y Brasil. Pero ésta no es la esfera de influencia brasileña, y México no quiere. En el vacío, prosperará la aventura.

(El País, Madrid. El autor, ex secretario de Relaciones Exteriores de México, es profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Nueva York.)

La verdad sobre la 'era Bush'

Con las vistas públicas de la Comisión de Asuntos Judiciales del Senado de Estados Unidos, el proyecto de una Comisión de la Verdad para investigar las violaciones de los derechos humanos bajo la presidencia de George W. Bush ha tomado ímpetu. Planteada primero en círculos académicos, y propuesta luego en un discurso en la Universidad de Georgetown por el senador Patrick Leahy (demócrata por Vermont), la idea ha sido apoyada en el Congreso y por la opinión pública. De acuerdo con una encuesta reciente, un 38% de los estadounidenses es favorable a enjuiciar a los culpables de dichas violaciones, mientras que un 24% apoya investigarlas por medio de una entidad independiente (como una Comisión de la Verdad).

La práctica de la tortura (terminando en algunos casos con la muerte de la víctima) sobre individuos sospechosos de vínculos con los atentados del 11 de septiembre, justificada legalmente a los más altos niveles del Gobierno de Estados Unidos, no fue un caso de "algunos excesos". Fue producto de una política sistemática expresada en instrucciones explícitas a los interrogadores de las Fuerzas Armadas y la CIA, con el objetivo de obtener "inteligencia actuable". Y a la tortura cabe añadir desapariciones forzosas, secuestros y otro tipo de atropellos. De acuerdo a algunos juristas, estas prácticas constituirían crímenes de guerra. Con ellas, Estados Unidos habría violado tratados internacionales de los cuales es parte.

Algunos se han opuesto a enjuiciar a los torturadores y a sus superiores, ya que estos hechos habrían sido producto del enfervorizado clima antiterrorista de fines de 2001. La ciudadanía estaba dispuesta a hacer cualquier cosa por ubicar a los responsables de los ataques al World Trade Center y al Pentágono, y por evitar otros ataques similares. La popularidad del presidente Bush llegó en esa época a un 80%. Dado ese ambiente, sería injusto enjuiciar ahora, en un entorno político muy distinto, a funcionarios de entonces.

El senador Leahy, un antiguo fiscal, ha citado como precedente una Comisión establecida en los años setenta por el senador Frank Church para investigar abusos cometidos por las agencias de Inteligencia. Nancy Pelosi, la Speaker de la Cámara de Representantes, y John Conyers, presidente de la Comisión de Asuntos Judiciales de la misma Cámara, también son partidarios de tomar medidas. Conyers ha presentado un proyecto de ley (H. R. 104) para crear una Comisión Nacional sobre Poderes de Guerra del presidente y Libertades Civiles, que apuntaría en esa dirección.

El presidente Obama, y su secretario de Justicia, Eric Holder, que han condenado estas prácticas, han dado a entender que no apoyan una comisión de este tipo, prefiriendo no enfrascarse en temas del pasado. El Gobierno actual tendría suficientes desafíos con la crisis financiera y las guerras en Irak y Afganistán, como para añadir el enjuiciamiento de funcionarios del Gobierno anterior, con la consiguiente polarización.

Este debate es conocido. En las transiciones del autoritarismo, los nuevos Gobiernos democráticos han debido enfrentar el legado de un pasado perverso. Muchos países de África, Asia y América Latina se han visto en la misma disyuntiva.

Dadas otras prioridades, es tentador querer barrer bajo la alfombra las violaciones de derechos humanos del pasado. Tal como el presidente Obama hoy, los nuevos regímenes democráticos han tenido una agenda muy copada, incluyendo la reconstrucción de las instituciones, la reinserción internacional, el pago de la "deuda social" y el impulso del crecimiento económico.

Es por ello que, en los años ochenta, un país como Uruguay aprobó una ley de amnistía. Siguiendo el modelo de Nuremberg, en cambio, Argentina, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, procedió a enjuiciar en tribunales especiales a los integrantes de la junta militar que gobernó de 1976 a 1983. Ninguno de estos enfoques dio resultado. En Uruguay se hicieron varios plebiscitos sobre el tema, que aún no se despeja. En Argentina, una serie de cuartelazos forzaron al Gobierno a indultar a los generales.

A su vez, países como Chile, Suráfrica, Perú, El Salvador, Guatemala, Uganda y muchos otros establecieron Comisiones de la Verdad. Ellas constituyen un camino intermedio entre el enjuiciamiento y la amnistía. Las Comisiones de la Verdad son entes independientes, pero establecidos oficialmente, para examinar las violaciones a los derechos humanos cometidas durante un periodo. No son tribunales y no tienen los poderes de la judicatura. Son integradas por personalidades prominentes, representativas de la sociedad en su conjunto, a quienes se les encarga la tarea de someter un informe en un plazo determinado, generalmente entre seis meses y dos años. Su carácter híbrido y flexibilidad procedimental las hace ideales para investigaciones de este tipo. Sus informes constituyen un reconocimiento oficial del daño causado por agentes del Estado, y cortan el cordón umbilical con ese pasado perverso. La información recabada permite también tomar una decisión mucho más calibrada acerca de si enjuiciar o no a los responsables.

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación presidida por Raúl Rettig (1990-1991) jugó un papel clave en allanar el camino de la exitosa transición chilena. Algo similar puede decirse de la entidad del mismo nombre presidida por el arzobispo Desmond Tutu (1995-1998) en Suráfrica, así como en relación a despejar en parte el legado del apartheid.

Estados Unidos bajo el presidente Bush no fue una dictadura ni una democracia censitaria. Sin embargo, tuvo un Gobierno que cometió serias violaciones a los derechos humanos, justificadas con un dudoso andamiaje jurídico, algo que es particularmente grave en el caso de la democracia más antigua del mundo. Ello se ha hecho aún más evidente con los informes sobre el tema de la Oficina del Asesor Legal del Presidente de esos años, hechas públicas recientemente por la Casa Blanca. El creer que lo mejor es "el perdón y el olvido" es tentador, pero engañoso. Al no admitir las heridas infligidas a la polis, ni intentar curarlas, ellas siguen supurando. En la frase del entonces presidente de Chile Ricardo Lagos, al lanzar la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura en el año 2003, "no hay mañana sin ayer".

La equivocada noción de que fueron estas "avanzadas técnicas de interrogación", conocidas en el Cono Sur suramericano en los años setenta y los ochenta, las que hicieron posible prevenir otro ataque terrorista en Estados Unidos, continuaría siendo propagada. No cabría descartar que su alegada utilidad fuese invocada nuevamente en el futuro. Al no haber sido denunciadas, pueden resurgir.

La paradoja del encendido debate en Estados Unidos sobre el tema es que muchos defensores del Gobierno del presidente Bush, como el senador Arlen Specter -republicano por Pensilvania, quien ha dicho, reveladoramente, "esto no es América Latina"-, han expresado que sería preferible el enjuiciamiento de los responsables de las torturas que una Comisión de la Verdad. Tradicionalmente los defensores de los culpables de estas violaciones consideran que las Comisiones de la Verdad son un mal menor frente a un juicio penal de los Augusto Pinochet de este mundo.

La razón es obvia. Los procedimientos judiciales no son los mejores mecanismos para establecer la verdad histórica. Un buen abogado puede distorsionar los hechos de manera que terminen siendo irreconocibles. Las Comisiones de la Verdad, en cambio, han pasado a ser instrumentos cada vez más potentes para establecer ante la opinión pública lo realmente ocurrido en periodos negros de la historia de los países, ya sea en Perú bajo Alberto Fujimori o en Timor Oriental bajo Suharto. Y eso sí que es aterrador para aquellos que no quieren que se eche luz sobre lo que el entonces vicepresidente Dick Cheney llamó "el lado oscuro" del periodo 2001-2008 en Estados Unidos.

(El País, Madrid. Jorge Heine, abogado y diplomático chileno, es catedrático de Gobernanza Global en la Escuela Balsillie de Asuntos Internacionales e investigador en el Centro para la Innovación en la Gobernanza Internacional en Waterloo, Ontario. Fue embajador de Chile en Suráfrica de 1994 a 1999.)

El Salvador restablecerá relaciones con Cuba

Publicamos esta nota, no porque veamos un problema con abrir relaciones con Cuba., sino para preguntar: ¿quién define la política exterior? (P.L.)

Además de restablecer las relaciones con Cuba, el representante del FMLN aseguró que al partido le interesa acercar su Gobierno a los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que impulsa Venezuela y a la que pertenecen, además, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Honduras y Dominica.

Tras la victoria de Mauricio Funes en las elecciones presidenciales del pasado domingo, Alfredo Elías, representante en La Habana por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), anunció este martes que El Salvador restablecerá las relaciones con Cuba.

Elías declaró a la televisión estatal de la isla, que "para nosotros, el pueblo cubano es un hermano de sangre y, por tanto, lo primero que haremos será restablecer nuestras relaciones diplomáticas".

"Agradecemos al pueblo cubano que nos haya abierto sus hospitales y nos haya curado los lisiados de guerra, los enfermos de la vista en la 'Misión Milagro', que nos hayan abierto su universidad para que nuestros estudiantes puedan formarse aquí", dijo.

"Debemos de hacer relaciones con los países amigos, con todos los países del mundo, nos consideramos amigos de ellos, respetamos su Gobiernos", agregó.

Elías señaló que además al FMLN le interesa acercar su Gobierno a los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que impulsa Venezuela y a la que pertenecen, además, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Honduras y Dominica.

El Salvador rompió los vínculos diplomáticos con La Habana en 1959, tras el triunfo de la revolución encabezada por el ex presidente Fidel Castro.

TeleSUR

Hemos puesto fin a la guerra

Quisiera compartir con ustedes las percepciones, sensaciones, sentimientos y primeras reflexiones de lo que significo el gane de Mauricio Funes y el FMLN el pasado 15 de marzo.

En lo personal, el hecho más destacable de la elección del pasado 15 de marzo, no fue la proclamación de Mauricio Funes como presidente a eso de las nueve de la noche, con una diferencia a favor del 2.5 % frente a su adversario, el suceso histórico, se produjo al filo de la medianoche, el partido del bloque de derecha, ARENA, acepto públicamente su derrota en las urnas y asumió ser oposición en democracia, esto no pasaba desde hace ochenta años en El Salvador.

Los acuerdos de paz, hace 17 años, pararon la guerra civil, terminamos sin vencedores ni vencidos, con 300,000 muertos detrás de las espaldas de los que quedamos vivos, miles de lisiados, dos millones de refugiados y una economía a niveles de la década de los 70´s, pero estos acuerdos, sin menospreciar sus avances para los salvadoreños, a mi juicio, no terminaron la guerra políticamente hablando, los dos bloques históricos, parodiando a Clausewitz, continuaron jugando a hacer política como continuación de la guerra por otros medios y durante este periodo, los moderados, negociadores de un El Salvador posible, fueron desplazados, expulsados y marginados en ambos bloques, lo cual permitió entre otras cosas, que en las tres subsiguientes elecciones presidenciales (1994 -1999-2004) continuara la derecha, al moverse esta hacia el centro, sin abandonar su slogan que “El Salvador será la tumba donde los rojos caerán”.

Hoy la historia reivindica a aquellos que desde la izquierda ya en las primeras elecciones de la paz armada del 94, plantearon que para cerrar el conflicto, había que establecer un gobierno de unidad nacional, llevar un candidato outsider y realizar la mayor correlación de fuerzas posibles para dar lo que los salvadoreños demandaban: justicia, libertad y oportunidades de desarrollo en igualdad de condiciones. La vida enseña que no siempre se está en tiempo de hacer valer las razones, por muy justas que sean, pero que esta razón, si es verdadera y trasciende a los deseos personales o de grupo, le llegara su tiempo de demostrarse a plenitud con poder, hoy parece ser posible, esa es la idea que se ha legado, hoy otros, pese a las adversidades a las que se enfrentan en su mismo seno, están intentando hacer realidad la máxima de que la política es el arte de lo posible y se les debe reconocer el esfuerzo.

Una paradoja del electorado salvadoreño en estas elecciones, fue que un mismo grupo de votantes en enero fueron de derechas y en marzo de izquierdas o viceversa, esto a mi juicio, refleja la entrada a la madurez ciudadana de la sociedad salvadoreña, que repartió el poder entre unos y otros, no hubo apuestas populistas totales o de voto de castigo irracional, en un primer ejemplo a nivel municipal, la derecha perdió su símbolo histórico, Izalco, un pequeño poblado donde derrotaron la insurrección de 1932, que siempre fue escogido para el inicio de sus campañas electorales, por ser la tumba donde los rojos cayeron, y en enero, los rojos revivieron ganando la municipalidad este año, pero en las presidenciales, en marzo, esta misma población prefirió a la derecha con un 56 % de los votos.

El segundo ejemplo de esta paradoja fue la capital, siempre un bastión de la izquierda y de la oposición, la pierde el FMLN y la gana ARENA, pero en las presidenciales, cambia nuevamente la correlación ganando el FMLN con un 51 %, hoy el Presidente de izquierdas y la derecha misma tendrán que enfrentar esta paradoja, ¿podrá el ejecutivo negociar con el bloque de derecha, podrá la derecha que tiene 48 de 84 diputados, negociar con el ejecutivo, podrá el ejecutivo negociar y pactar en el ámbito municipal?, que de 262 municipios, la mayoría (167) serán gobernados por el bloque de derechas en los próximos tres años, estos son los retos a los que se enfrenta ya la cúpula conservadora del FMLN y un Presidente de izquierdas.

El lunes 16 de marzo, un día después, amanecimos en normalidad, la gente salió a sus trabajos o a rebuscarse la vida como siempre, los que tenemos el privilegio de haber sobrevivido a la guerra, aun recordamos las elecciones de los 70`s, que terminaban con tanquetas en la calle, cientos de muertos y heridos, lideres exiliados, estados de sitio y una mayoría burlada en su decisión soberana, razones suficientes para alzarse en armas, durante los 80´s en medio de la guerra, dos elecciones contra insurgentes, en medio de tiros, esta vez de ambos lados, hasta que se agotaron las energías de la sociedad para seguir poniendo los muertos de ambos bandos y negociamos la paz armada en 1992.

Hoy parece extraño amanecer sin conflicto, con incertidumbre de que pasara en el futuro, igual que en aquella medianoche del 31 de diciembre del 1991, cuando nos informaban en el frente de guerra que los negociadores en New York, habían firmado la paz, contentos pero con miedos, cansados pero con ánimos, serenos porque la gente, la de a pie, la no militante, el soberano, nos había exigido que cerráramos el conflicto.

Hoy los políticos de ambos signos, 17 años después, deberían entender este mensaje con claridad: nadie tiene la mayoría absoluta, nadie está dispuesto a dar cheques en blanco, queremos pasar de una sociedad dividida a una sociedad integrada, desde CECADE, sin apegarnos a signos partidarios, la labor militante por una democracia incluyente, la defensa de lo público y de una ciudadanía en libertad, que hemos impulsado en estos últimos 15 años, nos satisfacen por haber aportado a esta causa, porque hoy ganamos todos y por hoy hemos puesto fin a la guerra, nuestra esperanza y esfuerzo, es que continuemos así.

Gracias a todas y todos los que nos acompañaron en esta larga jornada de construir un mundo mejor y mis deseos que continuemos juntos en este nuevo ciclo de esperanza.

(El autor es director de la ONG Cecade)

Primeras reflexiones poselectorales

I
Sin abandonar por nada mi posición crítica al proyecto Funes, felicito a los arquitectos de esta victoria electoral. Han mostrado que tienen estrategia. Han mostrado que saben comunicarse con las inquietudes y las frustraciones de la gente. Han mostrado capacidad de administrar bien sus diferencias internas. Han mostrado que se atreven a hacer alianzas audaces. Han mostrado pragmatismo, no permitiendo que su campaña se enrede en asuntos ideológicos...
Todas esas capacidades son básicas para poder gobernar. En cada una, le han ganado a ARENA...


II
Los que realmente merecen felicitaciones son los miles de mujeres o hombres –muchos ex combatientes que han sido la columna vertebral del FMLN histórico de la guerra– que hoy ven realizado su sueño. No el sueño de la revolución y del socialismo, sino de la justicia social. Con los Acuerdos de Paz lograron poner fin a la represión y conquistar la democracia y la libertad, pero quedó insatisfecho el sueño de la justicia.
Por más capacidad estratégica que hayan mostrado los arquitectos de esta batalla electoral, nunca la hubiera ganado ni Funes ni el aparato partidario sin la entrega, la capacidad de movilización y el enorme prestigio moral que invirtió este contingente histórico a la campaña.
Ellos sí merecen esta victoria. Ellos merecen este día de sentirse ganadores, tomados en cuenta, protagonistas, poderosos...
Ojala que los miles de luchadores genuinos que hay en las filas del Frente sepan defender esa victoria y sus sueño de justicia contra los peligros del autoritarismo y de un nuevo juego político con la pobreza y los pobres para revivir un socialismo obsoleto...

III
No es cierto que esa elección muestra que el país está dividido en dos polos que representan 50% cada uno. Eso es el resultado electoral, pero no refleja la realidad nacional.
Entre los polos antagónicos ARENA y FMLN, quienes son fuertes y representan cada uno una tercera parte de la población, hay otro tercio que no pertenece a nadie. Esos cientos de miles de votantes dan su voto al mal menor, pero no son protagonistas de la polarización. A veces inclinan la balanza electoral hacía ARENA, a veces hacía el FMLN.
Hoy votaron en proporciones casi iguales por Funes y por Ávila, pero siguen teniendo mucho más coincidencia entre ellos que con los partidos por los cuales votaron.
Ese ‘centro’ vota por FMLN o ARENA, porque no tiene expresión partidaria propia. Mientras el FMLN insiste en la transformación revolucionaria y ARENA en la conservación del estatus quo, en medio hay un universo de gente de izquierda y de derecha que quieren reformas.
Algunos confiaron más en el discurso y programa reformistas y centristas de Funes, otros más en el discurso y programa también reformistas y centristas de Ávila, pero en el fondo saben que ambos no son reformistas.
Esta consideración pone en la agenda nacional, con urgencia, la construcción de un proyecto genuinamente reformista que aglutine a los sectores de derecha desafectados del conservadurismo de ARENA y los sectores de izquierda desafectados con el FMLN que sigue anclado en conceptos obsoletos de revolución, anticapitalismo y socialismo.
Si no surge esta opción, en pocos años estaremos nuevamente ante la perversa disyuntiva de elegir entre dos partidos con planteamientos obsoletos.


IV
En política no persiste vacío. Siempre alguien lo llena. El ‘centro’ político históricamente ha sido débil en El Salvador, por lo menos orgánicamente. Hoy la polarización extrema y falsa entre dos polos obsoletos –FMLN y ARENA– terminó de debilitar, dividir, tal vez destruir las opciones centristas. La perversa fuerza centrífuga de la polarización les ha robado identidad e independencia.
Sin embargo, por lo menos una tercera parte del electorado (si no la mayoría) comparte el concepto de reforma. No busca revolución, no quiere conservar las cosas como son, quiere reforma. Quiere asentarse en el centro, no en los polos del esquema polarizante. Y no tiene proyecto político.
Este vacío, ¿quién lo va a llenar? Esa será, para mi juicio, la pregunta estratégica a partir de estas elecciones.
Si no surge una fuerza genuinamente reformista, uniendo a centroizquierda con centroderecha, el centro lo llenará el FMLN con Funes y sus amigos. En este caso, la derecha se quedaría aislada e impotente. Y el FMLN cumplirá su sueño histórico: un Frente Amplio bajo su dirección, con fuerte presencia en el centro e incluso en la derecha. Y además gobernando...

V
ARENA ha tratado de moverse al centro y a ocupar este espacio estratégico, con el planteamiento de país justo, de un gobierno ciudadano, y con un programa electoral explícitamente reformista.
El problema es que se ha quedado corto - ¡y por eso perdió! ARENA ha tratado de proyectarse como fuerza de reforma sin abandonar su carácter conservador. ARENA a tratado de abrazar causas progresistas sin abandonar sus raíces reaccionarias. Por esto perdió. No logró ocupar el centro y el reformismo porque quedó anclado en su conservadurismo.
Mucha gente que no tiene nada en común con el FMLN, terminó votando por Funes, porque mejor logró proyectarse como el hombre abierto a las reformas y al centro.
Al fin, el miedo a que con ARENA todo siga igual resultó más poderoso que el miedo al cambio revolucionario que también existe. ¡Que ironía!: Funes ganó la campaña del miedo...

VI
Si hay conclusión de todo esto (provisional, porque requiere de mucho más discusión), es esta: Lo que precisa no es cerrar filas opositoras contra el gobierno del Frente. Precisa que los partidarios de la reforma exijan a los dos, ARENA FMLN, de ejecutar las reformas que ambos prometieron en materia electoral, fiscal, fortalecimiento institucional, seguridad.
Y precisa que los reformistas ocupen el centro que les perteneces y se constituyen como opción política que puede aglutinar a esta mayoría oculta que no quiere ni revolución ni la conservación del estatus quo.
Esta nueva opción necesita tener la independencia y capacidad para apoyar al gobierno Funes cuando promueve reformas necesarias, y para apoyar a ARENA cuando se trata de parar cambios y rupturas peligrosas promovidas por el FMLN.
Muchos areneros preguntarán: ¿Realmente es necesario y conveniente una fuerza nueva, con el riesgo de debilitar a ARENA y dividir la oposición? Creo que sí. A menos que ARENA suelte sus anclas en el pasado y en el conservadurismo y haga lo que no se atrevió en esta coyuntura electoral: transformarse totalmente, reinventarse como fuerza reformista, abandonar su pasado conservador, con todo y himno y busto del mayor. Para ser franco, no me parece realista. Mejor que ARENA ocupe su lugar en la derecha y deje espacio para que se aglutine el centro.

(El Diario de Hoy, Observador Electoral)

Plática en La Ventana con Schafik Hándal,

Mucho se habla en ese país de la memoria histórica. Sobre todo en la izquierda. Sin embargo, la memoria de la izquierda es extremadamente corta. ¿Quién se acuerdo, en la era de ‘Esta vez es diferente, Mauricio presidente’ de Schafik Handal? Claro, está en miles de camisetas, gorras, afiches, llaveros - ¿pero quién se recuerda de su pensamiento?
Ni yo me acordaba de una entrevista que Schafick handal dio a El Faro en 2005. Lo volvemos a publicar, para que no nos olvidemos. Aquí la fragmentos de una entrevista que ni al FMLN, ni a El Faro ni a Mauricio Funes menciona. Del año 2005 - cuando El Faro todavía era un periódico irreverente y el FMLN todavía no disfrazaba su carácter revolucionario. (Paolo Lüers)

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Es usted un revoltoso?
Ojalá pudiera hacer una revuelta para cambiar las cosas.

Bueno, ya hizo una ¿no?
Bueno, no la hice. Desgraciadamente no terminó en lo que debía terminar. Es que las cosas llegaron a un empate militar debido a la intervención de los Estados Unidos.

Ya. Al final los Acuerdos de Paz fueron una especie de “peor es nada”.
No. Abrieron un período que para nosotros los revolucionarios creaba las condiciones para seguir luchando por los objetivos de la revolución en el terreno político.

¿Quién salió más favorecido de los Acuerdos?
Eso hay que verlo en el tiempo. Pero hasta este momento han salido más favorecidos los que tenían el poder.

¿Error estratégico de parte de ustedes?
No, no. Yo no he dicho eso. Eso abrió las posibilidades de seguir luchando en la vida política.

¿Es más fácil hacer la lucha política que la lucha armada?
No. Es más difícil, más complicado. Es más arriesgada la guerra pero la lucha política es más complicada.

¿Qué le resulta más complicado?
Es que los enemigos se esconden dentro de la publicidad. Y durante la guerra estaba muy claro quién es el enemigo y para toda estrategia eso es clave. El enemigo aparece como que es demócrata y no lo es. Incluso cuenta con quienes creen que la verdad debe matizarse y que debe equilibrarse.

“Enemigo”.
Para toda estrategia se necesita enemigo. No es propio de la estrategia militar, siempre se mide el enemigo a derrotar. Eso define la política de alianzas y define quién es el enemigo principal y quiénes son los enemigos secundarios.

¿Y qué tal “adversarios”?
Esa es una manera eufemística de hablar. Hay adversarios y enemigos. El enemigo te quiere destruir. ¿O les cabe duda que ARENA nos quiere destruir?

Creo que quiere ganarles elecciones.
¡No! Destruirnos quiere.

¿Entonces el enemigo es...?
Quien organiza y dirige el sistema de injusticia. El sistema genera sus propios capitanes. Ese es el enemigo.

¿Quiénes son sus enemigos?
Los señores de ARENA y los dueños de este país.

A ver, en el tema de identificación del enemigo supongo que para un guerrillero era fácil saber a quien le encaja y a quien no le encaja el tiro. Para el actual militante supongo que será igual saber quién es el enemigo.
Pero es que también algunos son influidos por todo este aparataje publicitario y además por otros recursos. El sistema se defiende. Otro de sus recursos es cortejar y seducir a los revolucionarios. Les voy a contar una anécdota.

A ver.
Cuando venimos a la vida política legal, inmediatamente comenzamos a ser objeto de acciones de los dueños del sistema y una de esas consistía en que cada semana nos invitaban hasta dos o tres veces a las casas grandes, de los señores, de los ricos, de los oligarcas. Yo fui y nos atendía la misma familia, la esposas, los hijos, las hijas: “¿cómo va a querer el whisquito?” Es decir que el sistema se defiende tratando de absorber a los dirigentes revolucionarios.

¿Acercarse al enemigo o dialogar con él es una especie de traición?
No. No.

¿Pactar con el enemigo es una especie de traición?
Esa es otra cosa.

Con ARENA no se pacta. Punto.
No, no pactamos.

¿Está bien dicho que el problema del FMLN ha sido “Cómo comunicar”?
No. Más bien sería que no tenemos suficientes recursos para comunicar. Lo hemos sustituido yendo a ver a la gente casa por casa. Nosotros estamos trabajando y buscando la manera de tener medios propios. Todo el tiempo hemos crecido. Solo hemos tenido un bache: el de la candidatura presidencial de Facundo Guardado, donde redujimos porque Facundo intentó hacerle caso a esos seminarios y charlas que decían que había que moderar el programa del FMLN. La campaña la dirigió una empresa estadounidense, no la dirigía la comisión política (CP).

¿Por qué no han ganado la presidencia, Schafik?
Porque aún hay que rescatar el pensamiento de la gente. Por otro lado está el fraude electoral. En las presidenciales hubo un gran fraude. Vino a votar gente de Nicaragua, Guatemala y Honduras. Yo tengo pruebas de eso.

O sea que siempre que el FMLN pierde es culpa de “otros”.
Pero por qué no te preguntás por qué crecemos. Ese es un hecho objetivo, lo otro son especulaciones, visiones subjetivas. Partí de los hechos objetivos.

Es un hecho objetivo que no han ganado ninguna presidencial.
No, no eso no es un hecho objetivo, el hecho es que nosotros crecimos a 812 mil 500 votos. Otro hecho es que el que había obtenido más para la presidencia fue Flores con 613 mil votos. ¿De dónde surgieron el millón 300 mil? No creen que esa es una cifra que no ha tenido explicación.

Hay gente, incluso dentro de su partido, que cree que la explicación es usted.
¿Y conmigo no tuvo que ver el crecimiento de votos?

Supongo que sí.
¿Y entonces por qué lo otro tiene que ver solo conmigo?

Si hechos objetivos son a los que vamos a referirnos, usted no era el candidato con mejores números. Mauricio Funes aparecía mucho mejor posicionado que usted. ¿No convenía lanzar a un candidato con cifras más favorables?
¿Por qué razón me escogieron a mi? Porque consideraban que yo representaba la orientación del partido, la orientación revolucionaria. ¿Para qué queremos llegar al gobierno y no cumplir nuestro programa? Llegar al gobierno no es en sí mismo un objetivo.

¿Mauricio no garantizaba cumplir los planes?
No quiero discutir este asunto porque no quiero alterar nada en lo que se refiere a Mauricio. Eso no te lo voy a responder.

A ver. Regresando. Primero se reforman los estatutos para que la CP pudiera “proponer” a un candidato. Luego resulta que el candidato propuesto es usted. Cuando Mauricio Funes tenía buenos números, la CP decide que el Frente no llevará a candidatos que no sean del partido. Pareció que todas las estructuras del partido estaban orquestando su candidatura, independientemente de las opciones que hubiera.
¡Pero si eso no es ninguna novedad! Lo primero que dijo Mauricio, disculpame porque yo no quería hablar de él, es que él no se sometería a ninguna elección interna. Y que además no iba a aceptar orientaciones de la CP. ¿Cómo querés que el partido reaccionara? ¿O sea que el partido, según esa concepción, es partido escalera? Es decir que los militantes son números. Esa no es nuestra concepción.

¿Existe de verdad dentro del FMLN el debate por mantener pureza ideológica?
Nombre. Le han llamado así. Es el debate por mantener el rumbo del partido, el rumbo revolucionario con el que históricamente se ha venido luchando en este país.

¿No es una pugna entre comunistas y social demócratas, por ejemplo?
¡Nombre! Si en este país nunca ha habido social demócratas

¿Debate por estrategias?
Llamémoslo así, para llamarlo de una forma benigna.

Y para llamarlo con todas sus palabras…
Mejor liberame de darte esa respuesta hombre.

El origen de los conflictos en el partido es: ¿por puestos?, ¿ideológico? , ¿estratégico?
En el partido, a medida que hemos ido entrando en la lucha política, se han ido engendrando y han entrado personas que vienen de otros partidos, no todos fueron combatientes. Han ido entrando otras concepciones y otras actitudes, sobre todo influidas por la ambición por los cargos públicos. Una de las cosas que hicieron nuestros enemigos, que a ti te gusta que les llamemos adversarios, fue, desde que nosotros llegamos a la Asamblea, subir los salarios de los diputados. Entonces para muchas personas, llegar a ser diputado o alcalde lo que significa es cambiar modo de vida y tener ingresos altos y la gente, es muy sabido, no vive según piensa, sino que piensa según vive.

Lo he escuchado decir que Rubén Zamora ya no es un hombre de izquierda, ni Héctor Silva, ni Jorge Villacorta ni…
Pero yo te preguntó a ti, ¿crees que son revolucionarios?

Yo le preguntó a usted.
No, yo a ti te pregunto, a ver cómo lo entendemos pues.

Pongámoslo así ¿Puede alguien ser de izquierda sin ser revolucionario?
En un sentido laxo, quizás. Si estuviéramos en Europa a lo mejor.

¿Aquí no se vale?
Tanto no se vale, que aquí todos los que han intentado colocarse al centro, o al centro izquierda, no han prosperado, ¿no se preguntan ustedes por qué?

Creo que hay consenso en los que estamos sentados en esta mesa en que Lula es una persona de izquierda. ¿Será también revolucionario? ¿O Lagos por ejemplo?
No, Lagos es un socialista, socialdemócrata.

Pero bueno, de izquierda.
Mira, la Biblia dice: “por sus frutos los conocerás”.

Hombre, Lula viene del Partido de los Trabajadores…
Bueno, pues sí, pero por sus frutos los conocerás. Lo estamos conociendo.

Pongámoslo de esta manera entonces: ¿Chávez es por supuesto, más de izquierda que Lula?
No, Chávez es revolucionario. Chávez es revolucionario.

Y Fidel…
Fidel por supuesto.

Los politólogos no hablan de una izquierda, sino de “las izquierdas”…
Es que esa es la manera de manejar la situación.

¿No son “las izquierdas”?
Si querés podemos llamarle las izquierdas, a mi no me hace ninguna roncha que se hable de las izquierdas. Pero las izquierdas idealmente están organizadas o están agrupadas alrededor de cambiar esté sistema.

Se habla de una “izquierdización” en América Latina, ¿Cómo hacer para articular, por ejemplo, la izquierda de Chávez, con la de Lula?, ¿Se puede?
Bueno, ahí lo están haciendo. Chávez ha promovido la creación de la comunidad suramericana de naciones. Vamos a ver qué resultados da eso. Pero una cosa ha venido quedando clara en América Latina: las diferencias entre derecha e izquierda una vez que están gobernando. Porque esa es la prueba de fuego. No es lo mismo sin guitarra que con guitarra, ¿verdad?

Definitivamente.
No es lo mismo, entonces, estar cantando fuera del gobierno que estar en el gobierno. Ahí es donde empieza a verse los frutos a esos que se refiere la Biblia.

¿Por qué hace una distinción entre ser de izquierda y ser revolucionario?
Porque ustedes están insistiendo en que hay otras izquierdas, y yo estoy insistiendo en que hay que subrayar lo revolucionario. Es que un revolucionario no se define por lo ideológico, sino por lo que hace.

Ustedes, “el eje del mal”, ¿platican de esto?
Claro hombre. ¡Por supuesto¡ ¡Por supuesto¡

¿Cómo son esas reuniones?
Hablamos como personas hombre, todos tenemos un buen humor si te fijás. Fidel es un hombre muy culto, lee más que nadie, Chávez es otro devorador de libros. Hablamos de la vida, qué opinión tiene uno de lo que está pasando en el mundo. Chistamos también. Claro que chistamos. Ya vas a ver que cuando lleguemos nosotros al gobierno van a venir todos.

¿Es cercana en El Salvador una alianza de las izquierdas?
Es que las alianzas se hacen en torno de programas, no porque alguien se declare de izquierda. Las alianzas no se dan son porque uno diga “soy de izquierda”. Yo estaría totalmente de acuerdo en que nos uniéramos en una alianza con todos ellos.

¿Estaría de acuerdo a negociar su programa?
A integrarlo, pero hay cosas que no se pueden ceder. Por ejemplo, la posición frente al TLC.

(El Faro)

Crisis global y respuestas

Obama pide a la Unión Europea y a Japón que le acompañen en el esfuerzo de lucha contra la crisis y recuperar un orden financiero mundial más sano. Pide más esfuerzo y más coordinación.

La Unión Europea dice que se han puesto en marcha medidas suficientes, aunque en términos de PIB, el esfuerzo de Estados Unidos -último periodo Bush y paquete de Obama- es claramente superior ante una situación semejante.

Da la impresión de que Estados Unidos afronta la crisis como una emergencia nacional y global y moviliza todas las energías disponibles, en tanto que la Unión Europea actúa en orden disperso y sin la sensación de apremio y gravedad extrema con la que se percibe del otro lado del Atlántico.

La crisis financiera es global y sistémica aunque arranca en Estados Unidos. La resistencia a creer en las características globales e interdependientes del sistema nos condujo al error de contemplar la epidemia de las hipotecas basura y los derivados que se desató en ese país como enfermedad de ellos que no iba a convertirse en pandemia financiera global.

Por eso tardamos en reaccionar. Primero lo hizo Gran Bretaña y un poco después el resto de la Unión Europea. En áreas emergentes ha habido más retraso en asumir el carácter pandémico de la crisis y aún hoy se continúa negando la gravedad de la situación.

La actitud de Obama significa el reconocimiento, al mismo tiempo, de la magnitud de la crisis y de la necesidad de una respuesta conjunta y coordinada, en el corto y en el medio plazo. Esta predisposición nos ofrece la oportunidad de actuar conjuntamente en medidas anticíclicas y en las reformas necesarias del sistema financiero global.

Estados Unidos solo no puede. Fin del unilateralismo tanto en el terreno financiero como en el de la seguridad. Pero los demás, empezando por los europeos, tienen que asumir que sin Estados Unidos no podemos. Así que si tenemos la suerte de encontrarnos con un interlocutor que reconoce la dimensión de la crisis y está dispuesto a actuar coordinadamente, no perdamos la oportunidad, porque vale más equivocarse juntos y corregir sobre la marcha los errores posibles que no hacer lo necesario para salir adelante o resistirse a coordinar el esfuerzo. La próxima reunión del G-20 será la primera gran ocasión para comprobarlo.

No podemos caer en la tentación de buscar alternativas inexistentes al sistema, ni replegarnos en el sálvese el que pueda proteccionista que rechace la interdependencia económica y financiera de la nueva realidad mundial. Pero que no haya alternativas a la economía de mercado como sistema no quiere decir que no debamos reformarlo a fondo y cambiar su modelo de funcionamiento. Si volvemos al mismo camino, parcheando la situación, nos enfrentaremos en pocos años a una nueva burbuja, con efectos semejantes.

Corregir los manifiestos defectos y los grandes abusos que se han producido en el sistema financiero justificará ante los ciudadanos el enorme esfuerzo de salvamento de las entidades en crisis. Hay que hacerlo con un marco regulatorio claro y que sirva para todos. Con unos órganos de control globales y nacionales que respondan a las mismas reglas y con un especial rigor frente a los paraísos fiscales. Un sistema de alerta temprana debería advertirnos cuando el crecimiento de los flujos financieros sea excesivo, despegados de su función de intermediación de la economía real. Pero hay que hacerlo sin excesos regulatorios inútiles, armonizando lo global y lo local. "Pragmáticas pocas y que se cumplan, amigo Sancho": sabio consejo de Don Quijote a Sancho para el buen gobierno de la Ínsula Barataria en la que estamos.

El carácter global del sistema está implícito en la nueva realidad económica y financiera mundial. Por eso las reacciones proteccionistas antiglobalizadoras agudizarían la situación y la prolongarían indefinidamente.

Se pueden haber volatilizado unos 60 trillones de dólares, equivalentes a cuatro veces el PIB de Estados Unidos o algo muy próximo al PIB mundial. Esa inmensa burbuja de humo, llena de derivados, estructurados, hipotecas basura, etcétera, carente de transparencia y, a veces, de registros contables, ha aplastado a la economía productiva y generado un desempleo masivo, un corte de crédito que produce necrosis empresarial y una retracción del consumo que incluye a los que mantienen su renta o la mejoran por la bajada de tipos y precios. La desconfianza de ahorradores, inversores y consumidores continúa creciendo.

No hay que mirar a la Bolsa en la situación actual para tomar decisiones, dice Obama, porque los mercados de valores, alimentados cada día con malas o peores noticias, siguen cayendo, sin discriminar entre empresas con buenos fundamentos y empresas con graves problemas de balance o de resultados. Incluso las noticias que deberían ser recibidas como buenas provocan reacciones negativas de casi pánico. El ahorro no vuelve a la Bolsa y lo previsible es que ésta no toque fondo hasta el cuarto trimestre del año en curso.

Las intervenciones masivas e inevitables desde el ámbito de la política se han llevado por delante todas las teorías fundamentalistas de "la mano invisible" del mercado. Después de décadas separando a la política de su función en la economía de mercado, se la reclama para corregir el desaguisado. Pero ya se está culpando a la política de los males que no provocó, salvo por la ausencia impuesta por el pensamiento neoconservador dominante del "todo mercado".

Algunas ideas básicas se están generalizando para hacer frente a la situación. Se acepta la necesidad de salvar al sistema financiero, pero como los banqueros no gozan de buena opinión entre el público, hay que decir que salvar al sistema financiero es un ejercicio de responsabilidad ineludible, porque sin él no hay recuperación posible, y menos, sostenible. Pero ayudar a las entidades no significa asumir los errores de los responsables ni aceptar las simulaciones de los que se resisten a reestructurarse hasta que pase la tormenta que, sin ayudas, se los llevaría por delante.

También se asume que se incremente del gasto público de inversión que compense la caída del sector privado y que se establezcan ayudas directas e indirectas a las empresas en dificultades. Estas políticas keynesianas deberían acompañarse de reformas de carácter estructural para mejorar la productividad por hora de trabajo, transformando a fondo la negociación colectiva y la imputación de costes de la seguridad social, incluidos los del desempleo.

Tanto a nivel nacional como europeo, deberíamos intentar un nuevo pacto social para el siglo XXI, que cambiara las bases de aquellos que sacaron a Europa de la miseria tras la II Guerra Mundial y la convirtieron en una potencia económica e industrial exitosa y cohesionada. Hay que hacerlo mirando a la economía globalizada del siglo presente, a nuestra pirámide poblacional, a nuestra formación de capital humano, al valor que podemos añadir para competir y a la cohesión social que podemos financiar para defender nuestro modelo civilizatorio.

Gobiernos y oposiciones, actores económicos y sociales deberían sustituir el ambiente de greña y crispación por la cooperación responsable para sacar adelante a nuestras sociedades. Casi todo lo demás es accesorio en la realidad que vivimos aunque esté ocupando todas las energías. Si lo hacemos encontraremos objetivos movilizadores de nuestro aparato productivo, crearemos empleo y creceremos de manera más eficiente y sostenible. Si no, nos retrasaremos perdiendo una parte sustancial de lo que hemos ganado en las décadas anteriores.

(El País, Madrid. El autor es ex-presidente del gobierno español y del Partido Socialista PSOE.)

VICTORIA

Ciertamente es el FMLN  con Mauricio Funes a la cabeza los que  portan y ondean la bandera de la victoria. Una victoria quizá no muy significativa en términos matemáticos,  puesto que apenas lograron generar una diferencia mínima de 2.6% de los votos validos, cuando dentro de los discursos triunfalistas se mencionaban cifras que alcanzaban el 16%.

Sin embargo me alegra mucho esta victoria, me alegra que haya sido del FMLN, pero me alegra más que sea una victoria del pueblo y no limitarla solo a un partido político; Un pueblo que se volcó masivamente hacia las urnas y que le recordó al partido en el gobierno, que le recordó a los ARENEROS, que efectivamente el voto es la mejor herramienta para sobreponer la democracia por encima del juego sucio, de la guerra psicológica, de la campaña de terror, del control de los medios masivos de comunicación, por encima de los insultos, de las amenazas, de las mentiras, de las verdades a medias, de la desinformación, de la comparación con otros países que no somos, de la resucitación de imágenes del ya pasado conflicto armado, de los intentos de fraude, la democracia se sobrepuso incluso al secuestro de instituciones del estado como la Corte de cuentas y el Tribunal Supremo Electoral por no mencionar la larga lista.

Que enorme se me vuelve ahora ese 2.6% al ver más de un año hacia atrás y recordar el bombardeo obsceno, oscuro, y sucio que tuvimos que soportar, que el pueblo soporto, más de un año de campaña electoral que el Tribunal Supremo Electoral no quiso reconocer como tal, las toneladas de propuestas demagógicas  que no tenían mayor sentido, de consignas aguerridas y ofensivas, de violencia verbal y física que fueron desgastando y reduciendo el número.

Ese 2.6% de diferencia que parece tan pequeño es un sobreviviente, es un héroe,  es grande, es el cambio, es la alternancia en el poder, es el indicador más claro que nos dice: “los salvadoreños queremos Democracia, queremos igualdad de oportunidades, de derechos, queremos transparencia  en las instituciones y que sobre todo aborrecemos el totalitarismo impuesto por la Derecha disfrazado con una negra mascara de democracia.”

Así de pequeña fue la punta de lanza que logro atravesar la barrera del miedo y que derribo 20 años de derecha intolerante.

Me pregunto ahora, de que tamaño hubiese sido esa punta de lanza si hubiera surgido en una democracia sana, sin obstáculos, utópica, de fantasía. Seguramente hubiera sido gigante y se hubiese sentido quizás aplastante.

Qué gran 2.6%.

Felicidades a todos los salvadoreños, felicidades al candidato electo a la presidencia de la república Mauricio Funes y al candidato a la Vicepresidencia Salvador Sánchez Cerén.

Gobierno venezolano saluda victoria de Funes en elecciones de El Salvador


República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores
Comunicado

El Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, a nombre del Pueblo de Bolívar, saluda la victoria inobjetable y contundente del valiente periodista Mauricio Funes y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en las elecciones presidenciales que tuvieron lugar en El Salvador el día domingo 15 de marzo de 2009.
Esta victoria consolida la corriente histórica que, en esta primera década del Siglo XXI, se ha levantado en toda América latina y el Caribe, y abre las puertas a otros pueblos hermanos en los retos que tienen por delante.
En el día de hoy, el pueblo salvadoreño no vaciló, dio un paso al frente y demostró su claridad y valentía, derrotando la campaña de mentiras, basura y manipulaciones que se desencadenó contra la Revolución Bolivariana y contra líderes progresistas y dignos de América latina y el Caribe. Estas campañas de infamia que la derecha internacional ha fomentado en nuestro continente, fueron hoy pulverizadas por la conciencia mayoritaria del Pueblo salvadoreño.
El Presidente Hugo Chávez felicita al Presidente Electo Mauricio Funes, reiterándole que la unión de nuestros pueblos es el único camino para superar la crisis que se ha desatado desde el corazón del capitalismo del Norte. En este momento crucial, los hijos de Bolívar tendemos nuestra mano solidaria al Presidente Mauricio Funes, para que juntos avancemos en la consolidación de la nueva época que estamos viviendo, superando unidos el atraso y la pobreza.

Hoy los venezolanos estamos felices, y en esta hora de felicidad recordamos al líder de la paz Schafik Handal, y a tantos hombres y mujeres que dieron su vida por el renacer del pueblo salvadoreño, con quienes recordamos el canto de Alí Primera: "Dale Salvadoreño, que no hay pájaro pequeño, que después de alzar el vuelo se detenga en su volar". Volemos juntos, El Salvador y Venezuela, hacia la construcción de la Gran Patria nuestramericana en la hora de los Pueblos.



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Comunicado del Despacho de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela:

A tan solo minutos de conocerse la irreversible victoria electoral del candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, se comunicó por teléfono con el Presidente Electo Mauricio Funes, para felicitarlo personalmente por su histórica victoria y reiterar así el deseo del Gobierno y Pueblo de Venezuela, de que en esta nueva etapa que comienza, se profundicen los lazos de hermandad entre nuestros pueblos y gobiernos.

El Presidente Chávez le señalo que su victoria y del FMLN demuestran una vez más el cambio de época que está viviendo nuestra región y es un tributo a los miles de salvadoreños que a lo largo de las últimas décadas entregaron sus vidas en la lucha por una sociedad distinta, de cara a su pueblo, desde Monseñor Oscar Arnulfo Romero hasta el “Comandante Simón”, Shaffick Handal.

Hoy en día Nuestra América exige de sus líderes una mayor cooperación a la hora de abordar problemas comunes como lo son la miseria, el hambre, la exclusión y la violencia. Ambos mandatarios conversaron acerca de la responsabilidad que tienen en seguir sumando esfuerzos para la construcción de Nuestra América unida, en el sueño del Libertador Simón Bolívar, que es el mismo sueño de Farabundo Martí.

Caracas, 16 de marzo de 2009

(Fuente: Minci-Ministerio del Poder Popular para la Comuniacón y la Información)