El pleito por LaGeo: ""Parecería que en El Salvador no hay ley"

Entrevista con José Antonio Rodríguez Rivas, ex-gerente general de LaGeo


Antonio, ¿tú has conducido LaGeo durante cuántos años?
Trece años y medio, desde enero 1995 hasta julio 2008. Cuando me hice cargo de la geotérmica de CEL en enero de 1995, se generaba 400 GWh a base de geotermia. Cuando yo dejé LaGeo en junio de 2008, se proyectaba sobrepasar los 1,300 GWh en generación. Cuando inició LaGeo (antes GESAL) en 1999, la empresa acumulaba pérdidas. En 2000, el primer año completo de operación bajo régimen gubernamental se registraron pérdidas de $5.8 millones. En 2008, al momento de mi partida, se proyectaban utilidades netas de LaGeo de $31.2 millones. Los dividendos de CEL correspondientes a la operación de LaGeo en 2000 fueron $0, los correspondientes a 2008 deben haber sido aproximadamente $20 millones. En 2000, por las pérdidas acumuladas, LaGeo pagó $0 de impuesto sobre la renta. En 2008 se proyectaba pagar $10.6 millones en el mismo concepto. Invito a cualquiera a confirmar esto. Estas son mis credenciales.

¿Cuál es la importancia de esta empresa de energía eléctrica para el país y su desarrollo?
LaGeo genera una cuarta parte de la energía de El Salvador, de una fuente estable y de costo competitivo. Es una de las empresas que mantiene a personal técnico y científico capacitado, que conduce buena parte de los estudios geocientíficos que se requieren para funcionar, y hace buena parte de los trabajos de diseño y supervisión internamente. Se hace internamente ciencia e ingeniería de verdad, y a buen nivel.

¿Cuál es el rol de la geotermia para la política energética del país?
Forma parte integral porque es un recurso limpio y autóctono. Reduce la dependencia de derivados de petróleo importados.

¿Por qué se concibió la empresa geotérmica, desde su principio, como asocio público-privado, donde hay dos socios: la CEL, que es una autónoma estatal y un socio internacional, que es la ENEL italiana?
Se buscaba que se involucrara un socio privado que tuviera capacidad de invertir, voluntad de expandirse, y conocimiento técnico de la geotermia y de los riesgos asociados a su desarrollo. No se buscaba a alguien con dinero que se espantara la primera vez que un pozo saliera seco. Esto serviría para expandir la generación a base de geotermia sin comprometer finanzas públicas, ni recurrir a endeudamiento porque ya se estaba en los límites del endeudamiento prudente en el país. Al mismo tiempo, el Gobierno no quería salirse por completo del negocio, quería mantener un pie adentro. Se buscó la asesoría de Deutsche Bank, para que diseñara un proceso que cumpliera con esos fines, y presentaron varias alternativas. De entre las que presentó Deutsche Bank se seleccionó el modelo de capitalización de una empresa en marcha que eventualmente se sometió a licitación. Por cierto, que otro de los fines no escritos era que LaGeo no se politizara, y que el socio estratégico ayudara a mantenerla enfocada en lo técnico, no en lo político.

¿Cuál ha sido el aporte de ENEL para el desarrollo de LaGeo?
Ellos estuvieron a cargo del proyecto de expansión de Berlín (Unidad 3) de 44 megavatios, y contribuyeron a los modelajes del reservorio de Ahuachapán que concluyeron con un aumento de la generación en ese campo. También en cuanto a contabilidad y finanzas, contribuyeron a que pasáramos de una contabilidad que provenía de una empresa estatal a una contabilidad privada, que observaba las normas internacionales de información financiera, NIIF.
Cuando se detectaron problemas de fabricación (de General Electric) en la Unidad 3 de Berlín, fueron técnicos de ENEL los que presentaron una solución para reparación viable y rápida, mientras GE proveía los componentes nuevos de reemplazo.

El convenio con ENEL es ahora objeto de un pleito legal internacional y de debate político controversial en El Salvador. En tu experiencia, ¿este convenio era beneficioso o dañino para El Salvador?
No se tenía que haber llegado a este punto. Si habían algunos aspectos que incomodaban al gobierno, ENEL dio amplias señales de querer sentarse a discutir desde 2005 a 2008, para disipar dudas, y que el gobierno se sintiera cómodo con el convenio. Los temas que se pudieron discutir eran el tema de precios, la explotación sostenible, ponerle un "piso" a la dilución de CEL, etcétera.
Para el tema de precios, ENEL ofrecía entrar en contratos de largo plazo con precio fijo a 10 años, para que no le tuvieran miedo a las intenciones de subir precios, por ejemplo. Todas las oportunidades de discusión y negociación se perdieron, al punto que la única salida que se les dejó a ENEL fue el arbitraje.
En el ámbito económico, a CEL le conviene que ENEL invierta, y CEL tiene parte del beneficio de esa nueva inversión. Si los pozos no son productivos (como a veces ocurre), a CEL le conviene que ENEL ponga el dinero y la caja de LaGeo quede intacta, aunque esto signifique que CEL se diluya un poco.
De hecho, esto funcionó en beneficio de CEL, y se comprobó mediante modelajes financieros. LaGeo vale más para El Salvador con ENEL adentro que con ENEL fuera. El convenio trae beneficios.
El convenio con ENEL contempla que el socio, haciendo las inversiones necesarias en la ampliación de la geotérmica, puede capitalizar estas inversiones e incluso convertirse en accionista mayoritario. El gobierno y la CEL quieren revertir esta parte del convenio.

¿Cuáles son los riesgos de esta decisión de no cumplir el convenio y no acatar el arbitraje favorable para ENEL?
No estoy claro qué penalidades se podrían contemplar en el Convenio de Nueva York para un país que se rehuse a acatar un laudo. Lo que sí tengo claro es que se está mandando una pésima señal para futuros inversionistas, que en El Salvador no se van a acatar los laudos basándose en un nacionalismo barato. Cualquier inversionista se espantaría, o pondría condiciones muy duras para invertir en El Salvador, para protegerse de este tipo de situaciones. Los árbitros se basaron en ley salvadoreña para dar su laudo. Parecería como que en El Salvador no hay ley, y que la ley es lo que le dé la gana a algunos políticos de turno.

¿Cuál es el riesgo para el país si ENEL se vuelve accionista mayoritario? ¿Perdemos o ganamos?
No perdemos nada. Ganamos capacidad de inversión, estabilidad empresarial en una industria clave. ENEL ni siquiera puede subir los precios, ni aunque quisiera, dentro del nuevo modelo del mercado. A los salvadoreños les conviene que ENEL invierta, crezca, aporte conocimientos y entrenamiento, y haga su base para Latinoamérica en El Salvador. El argumento que "estamos entregando un bien estratégico" es una cantinflada. No dice nada. Es pura política que no le da de comer a nadie.

¿Qué consecuencias puede tener el pleito con ENEL para la intención del gobierno de Funes de atraer inversiones bajo el modelo de Asocio Público Privado?
Ya lo decíamos anteriormente, el que venga a invertir se tiene que asegurar que no le va a pasar lo mismo. Que de repente venga un político y quiera deshacer unilateralmente lo que se haya acordado con un argumento igual de cantinflesco. Que de repente se pasen los laudos arbitrales internacionales por donde les da la gana. A cualquiera asustaría este escenario, por lo que el que venga va a tener que poner sus condiciones para protegerse.

Los detractores del convenio con ENEL argumentan que si el inversionista adquiere mayoría accionaria en LaGeo, esto significa entregar un patrimonio nacional. ¿Qué respondes a este argumento?
Es una cantinflada. El subsuelo siempre es del Estado, eso no cambia, no se entrega. Los pozos, el vapor, la electricidad, los beneficios, permanecen en el país. El argumento no responde a intereses nacionales.

Irving Tóchez, quien ahora como presidente de CEL, no quiere cumplir el convenio ni acatar el laudo de arbitraje, fue director de CEL cuando todo esto empezó. En aquel entonces, ¿él se opuso al convenio con ENEL?
En aquel entonces no dijo nada en contra. De hecho, era uno de los que apoyaban la privatización. Varias veces se tocó este tema en Junta Directiva de CEL, junto con el de la privatización de las distribuidoras y las térmicas, y yo nunca escuché nada en contra de parte de Irving Tóchez.

Le atacan a usted por el hecho de ser cuñado del expresidente Flores. Hablan de nepotismo. ¿Puede responder a esta acusación?
Yo he trabajado en el sector energético desde que vivía en Canadá, desde 1986. Empecé en CEL en 1995. Estudié para esto, saqué mis estudios hasta nivel de maestría en universidades de prestigio mundial, y ahora trabajo desarrollando geotermia para una empresa privada canadiense. Yo estoy en esto desde mucho antes que Paco Flores soñara con ser presidente, y voy a continuar desarrollando energías renovables, y en especial la geotermia, donde haya trabajo. Yo no necesito de "conectes" ni de nepotismo para trabajar en mi ramo.

¿Cuál es el trasfondo político de la campaña contra el convenio que se hizo con ENEL? ¿Tiene trasfondo partidario?
Me parece una movida de GANA para buscarle pleito a ARENA. Aunque yo ya emigré y ya no vivo en El Salvador, por mis vínculos familiares y por los de don Billy Sol el fondo del asunto es que hay gente de GANA que se quiere pintar como los que están defendiendo los intereses nacionales contra lo que hicieron los de ARENA. Por supuesto, que más que intereses nacionales, son intereses partidarios o particulares, como ya hemos comentado.

¿Qué aconsejaría al presidente Funes de cómo resolver el problema?
¡En el supuesto que solicitara consejo!: Que acate el laudo. Y si hay algo que lo pone nervioso sobre cómo se pudiera comportar ENEL en el futuro, que se siente con ellos y lo discutan abiertamente. Que modifiquen el acuerdo, si es necesario, pero que acaten el laudo.

Usted dice que se pierde tiempo valioso en el desarrollo de LaGeo. Al mismo tiempo se pierde años en los proyectos hidroeléctricos. ¿Cuáles son las consecuencias para el país de perder este tiempo?
La demanda va en alza aunque sea por simple crecimiento poblacional, y la generación con recursos naturales va en disminución. Esto aumenta la dependencia de hidrocarburos importados, o de la importación de electricidad a mayor costo. Si no se anda con mucho cuidado, no es remoto que se llegue a racionamientos, como ha habido en otras épocas, y como ha ocurrido en otros países de la región que se centran en un discurso simultáneamente nacionalista y socialista.

(El Diario de Hoy)

Carta al presidente del Tribunal Supremo Electoral

Estimado Eugenio Chicas:
 

Todos estamos de acuerdo que urge reformar el Tribunal Supremo Electoral, pero nadie lo hace. Sigue siendo una institución tomada por los partidos, compuesta por cuotas partidarias. 

Mientras es así, tiene todo el sentido del mundo el candado que le han puesto por ley: que las decisiones estratégicas necesitan los votos de cuatro de los cinco magistrados. Es un candado para evitar que un partido, que puede alcanzar tres votos, puede imponer sus intereses.

Exactamente esto pasó ahora: el FMLN, con sus tres votos, canceló a dos partidos competidores, el PDC y el PCN. Ustedes quitaron el candado – y a partir de hoy, el FMLN manda en el Tribunal.
A mi también me cae mal el PCN y no veo que el PDC sea una alternativa. Muchos, por esta razón, dicen: que bueno que desaparezcan, de todos modos son corruptos. No importa que el TSE esté violando la ley…

Pero la corrupción no va a desaparecer con el PCN. Simplemente se traslada a Gana, que es el gran ganador de esta maniobra ilegal, porque es el competidor directo del PCN y del PDC por los votos de quienes no quieren apoyar ni al Frente ni a ARENA. Y Gana es diez veces peor. Nació de un pecado. Si el PCN y el PDC son susceptibles a corrupción, Gana nace de la corrupción. Pero Gana es aliado del FMLN…

Vos argumentás que los tres magistrados del FMLN sólo cumplieron con la sentencia de la Sala de lo Constitucional. Pero la Sala no ordenó violar la ley, ni te faculta quitar el candado que evita que un partido puede imponerse en el Tribunal Electoral. La Sala te ordenó iniciar el proceso de cancelación del PCN y del PDC. Pero si no tienes la mayoría para hacerlo, no los puedes cancelar. 

La única salida de este dilema es crear una Tribunal Electoral independiente de los partidos. Mientras tanto, hay que hacer una simple valoración: ¿Hace más daño que sigan existiendo el PCN y el PDC? ¿O hace más daño que un solo partido tome control del Tribunal?

Lo primero atenta contra los intereses de Gana y el FMLN. Pero lo segundo atenta contra la democracia y la credibilidad de las elecciones.

Actuaste como militante, no como servidor público.

Saludos, Paolo
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El pleito por LaGeo: ¿Cómo definir el interés nacional?

LaGeo es la compañía encargada de explotar la energía geotérmica de El Salvador. Dispone de una concesión exclusiva otorgada por el Estado, mediante la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget). Exclusiva, porque es la única empresa concesionada. En su campo, no tiene competencia. LaGeo es una de las empresas más rentables del país. En 2008 generó utilidades de 31 millones de dólares y aportó al país 10 millones de dólares en impuesto sobre la renta. 

¿Cómo esta compañía tan exitosa se metió (o la metieron) en un pleito entre sus dos accionistas que tiene paralizadas las inversiones en este campo tan vital para la seguridad energética del país? Los socios son la autónoma estatal CEL, mediante una sociedad anónima llamada INE (Inversiones Energéticas S.A. de C.V.) ciento por ciento de su propiedad, y el asocio público-privado ENEL, en la cual el gobierno de Italia es accionista minoritario con el 30 %.

ENEL tiene el 36 % de las acciones en LaGeo, resultado de inversiones de 105 millones de dólares realizadas entre 2002 y 2005, con los cuales LaGeo ganó una capacidad de generación de 40 megavatios adicionales, un aumento de 37 %, porque antes de la entrada de ENEL tenía una capacidad de 108.1 megavatios. 

A partir de 2005, bajo la Presidencia de la República de Tony Saca y de la CEL de Nicky Salume, la INE como accionista mayoritario de LaGeo ya no permitió a ENEL continuar su plan de inversiones: 127 millones de dólares que ENEL tenía (y sigue teniendo) listos para invertir en la ampliación de la generación geotérmica, no se invirtieron por este veto.

¿Por qué? Porque la realización de esta inversión, al tener éxito en cuanto a megavatios adicionales y al capitalizarse hubiera convertido a ENEL en accionista mayoritario con un 52 %. Tony Saca, Nicolás Salume hijo y su sucesor en la presidencia de la CEL, Irving Tóchez, no querían perder el control de LaGeo.

Negar a ENEL su derecho de invertir en la ampliación de las operaciones de LaGeo violaba el Acuerdo de Accionistas firmado en 2002, que dio pauta a la entrada de los italianos como socio estratégico de CEL en LaGeo y que tenía como objetivo principal, precisamente, aumentar la explotación del recurso geotérmico del país. ENEL recurrió al proceso de arbitraje internacional previsto en el Acuerdo de Accionistas. 

La instancia competente, la Cámara Internacional de Comercio en París, emitió en julio de 2011 su sentencia con unanimidad, dando la razón plenamente a ENEL y ordenando a CEL/INE, otorgar a los italianos el derecho de continuar sus inversiones. 

La junta directiva de INE, controlada por CEL, decidió no acatar este laudo (así se llaman las sentencias arbitrales) e iniciar el complicado, tardado y casi nunca exitoso proceso de anulación. Esta es la situación actual. Las inversiones en LaGeo están paralizadas: gobierno y CEL no permiten que las hagan los italianos de ENEL, y tampoco las hace la CEL ni el gobierno.

Sobre esta situación se ha desatado una guerra de acusaciones y comunicados, donde unos acusan a la CEL de poner en peligro la seguridad energética del país; y otros acusan a las anteriores administraciones de CEL y de LaGeo de haber firmado un convenio que contempla la "privatización y venta de recursos energéticos que son patrimonio nacional".

El trasfondo histórico
En 1996, la Asamblea Legislativa aprobó la reforma de la industria de generación eléctrica en El Salvador, mediante la Ley General de Electricidad. Se privatizó la distribución eléctrica y la generación termoeléctrica, en la cual se usa cualquier forma de combustibles fósiles (búnker, diésel, carbón). 

Luego de esta reestructuración obligada por la ley, la única responsabilidad de la estatal CEL sería la operación y ampliación de las plantas hidroeléctricas como recurso energético principal del país. La privatización de las empresas distribuidoras concluyó en 1998 y el siguiente año se privatizaron las generadoras termoeléctricas.

Paralelamente, se creó una sociedad anónima que se encargaría de la generación geotérmica: la Geotérmica Salvadoreña S.A. de C.V., que luego se llamaría LaGeo. Pero ahí el modelo era diferente: Se decidió no vender LaGeo para asegurar que la CEL (y por tanto el Estado) mantuviera un nivel adecuado de control y participación sobre la explotación del recurso geotérmico. En vez de vender LaGeo, se decidió buscar a un socio estratégico internacional que no sólo haga las inversiones necesarias para la ampliación de este rubro, sino que también proporcionara transferencia de tecnología y capacitación del personal nacional. 

El modelo adoptado para LaGeo se conoce como asocio público-privado, un modelo que irónicamente está siendo promocionado por el actual gobierno como alternativa para potenciar la inversión privada en El Salvador, mientras está vetando su aplicación en el caso de LaGeo.

El Acuerdo de Accionistas para la creación de este asocio público-privado fue elaborada por la banca de inversión Deutsche Bank, que quedó a cargo de supervisar todo el proceso de licitación que al final dio como resultado que fuera escogida como socio la compañía italiana ENEL, que dispone de 100 años de experiencia en el campo de la construcción y operación de plantas geotérmicas.

Este Acuerdo regula la manera como se deciden y luego capitalizan las inversiones. No se trataba de que la CEL/INE vendiera sus acciones a ENEL, sino que las inversiones se iban a capitalizar en el marco de aumento de capital. Y lo más interesante: no cualquier aporte financiero se podía capitalizar, sino que sólo las inversiones que resultaran en aumento de la capacidad instalada. 

El Acuerdo obliga a ENEL a aumentar la capacidad de generación de LaGeo, mediante la perforación exitosa de nuevos pozos productores para la producción de energía eléctrica. O sea, la emisión de nuevas acciones a favor de ENEL está condicionada a que sus inversiones y aportes técnicos cumplan lo que está definido como principal interés nacional: desarrollar eficientemente la energía geotérmica para depender menos de recursos importados y caros como los combustibles fósiles. 

Dicho de otra manera, la esencia del Acuerdo era: para que gane el socio (en influencia accionaria y en utilidades), primero tiene que cumplir un objetivo vital del país que es fortalecer la seguridad energética. Esta es la idea clave de un asocio público-privado: el interés de la parte privada es amarrado indisolublemente al interés de la parte pública, o sea al interés estratégico nacional.

Precisamente, esta lógica esencial del Acuerdo está siendo cuestionada, atacada y no cumplida por el actual presidente de CEL, Irving Tóchez (quien a la vez es presidente de la subsidiaria INE, en una doble función). Tóchez (al igual que el presidente de la CEL bajo el gobierno de Saca, Nicolás Salume) sostiene que para preservar el patrimonio nacional, CEL no puede cumplir este Acuerdo de Accionistas ni tampoco la sentencia del arbitraje internacional. Y la fracción de Gana, en una pieza de correspondencia del 30 de agosto, solicita que "se recomiende al Presidente de la República y a la Fiscalía General de la República investiguen los acuerdos entre accionistas entre la CEL y ENEL, firmados con el ex presidente de la autónoma Guillermo Sol Bang por la importancia que tiene para el país la atracción de inversión extrajera". 

El aludido les contesta diciendo que "si están preocupados de la atracción de la inversión extranjera, deberían mandar a investigar a Nicolás Salume y a Irving Tóchez, por dos cosas: no cumplir convenios y sentencias de arbitraje, y poner en peligro la seguridad energética del país, porque han bloqueado los proyectos de ampliación de generación tanto hidroeléctrica como geotérmica".

No es muy transparente cuál es el fondo de las objeciones contra las inversiones de ENEL. Los intereses nacionales están asegurados en el Acuerdo, no sólo por el hecho de que la participación accionaria de ENEL obligadamente es proporcional a la ampliación de la capacidad energética del país, sino también por las cláusulas que protegen al socio minoritario, independientemente cuál de los dos sea. 

Quiere decir que en caso que dejen a ENEL hacer y capitalizar las inversiones necesarias para ampliar la generación geotérmica, y por tanto se convierte en accionista mayoritario, el binomio y CEL/INE como socio minoritario tendrá amplios derechos garantizados por el Acuerdo, que equivalen a derecho de veto en todas las decisiones estratégicas. Esto incluye: nombrar o remover al gerente general de LaGeo; todos los contratos de servicio cuyo monto exceda los $750,000; modificar la política de dividendos; aumento y reducción de capital…

¿Cuál es, entonces, el fondo de las objeciones y de la campaña mediática contra el Acuerdo CEL-ENEL? ¿Cuál es la razón real para ir a otro juicio, que hay muy poca probabilidad de ganar, en vez de negociar con ENEL un camino de resolver el conflicto y echar andar los proyectos de ampliación de la generación de energía geotérmica? 

Con ENEL como socio mayoritario el gobierno y la CEL pierden la posibilidad de seguir usando a LaGeo y sus utilidades "como caja chica", como señala don Billy Sol Bang (vea entrevista aparte). Y de paso, los constantes ataques a don Billy Sol Bang, quien como presidente de CEL fue el arquitecto del asocio público-privado, y a José Antonio Rodríguez Rivas, el entonces gerente general de LaGeo, son ataques a ARENA. 

Sol Bang es fundador de ARENA, y Rodríguez Rivas es cuñado del expresidente Paco Flores. Irving Tóchez usó este último dato para insinuar nepotismo, a pesar de que cuando Flores asumió la presidencia en junio de 1999, Rodríguez Rivas ya tenía casi 5 años de dirigir LaGeo.

¿Cómo definir el interés nacional? Los detractores del Acuerdo con ENEL en los gobiernos de Tony Saca y Mauricio Funes, y en las respectivas administraciones de CEL, definen como primordial interés nacional preservar el control de LaGeo y sus recursos en manos del Estado.

Sin embargo, han transferido este control a la subsidiaria INE, dirigida por el mismo Irving Tóchez. Pero como sociedad anónima INE no es sujeto de auditorías de la Corte de Cuentas ni de otros mecanismos de rendición de cuentas a entes estatales. Es más, el verdadero pecado no era el Acuerdo de Accionistas de LaGeo, sino el traspaso de las acciones en LaGeo, que son bienes públicos, a una sociedad anónima (Inversiones Energéticas S.A. de C.V., INE), sin autorización de la Asamblea Legislativa. 

En toda la campaña para defender los recursos nacionales contra una supuesta privatización en manos de una empresa extranjera, Tóchez y sus defensores no han mencionado cómo piensan desarrollar sin socio la explotación de estos recursos nacionales. Han bloqueado la inversión de ENEL, pero no han presentado un plan alternativo de inversión energética. 

Quedan muchas dudas.
(El Diario de Hoy)

Columna transversal: Prohibir la propaganda estatal

Propongo a la Asamblea Legislativa que redacte una Ley de Publicidad Estatal, para regular la política comunicacional de Casa Presidencial, ministerios, autónomas, alcaldías y todas las entidades estatales.
El principio rector de esta ley: instituciones estatales tienen que informar al ciudadano, pero tienen prohibido cualquier tipo de publicidad que resalte sus éxitos, trate de convencernos de sus propuestas, promueva la imagen de funcionarios, incluyendo al Presidente de la República.

La información que divulga una institución tiene que ser de utilidad pública, no de utilidad para el titular. La Secretaría de Inclusión puede pagar anuncios que divulgan los horarios y servicios de Ciudad Mujer, pero no campañas para proyectar Ciudad Mujer como modelo para América Latina, ni para hacer gala de reconocimientos internacionales a la primera dama y de sus amistades con famosos. El Gobierno puede informar de estos eventos en boletines, conferencias de prensa, notas en sus paginas WEB, pero no en desplegados de prensa o spots de televisión.

Con esta legislación desaparecería la mayoría de los spots y anuncios como ahora los está divulgando Casa Presidencial. Nada de vallas presidenciales. Nada de "Gobierno en Movimiento". Nada de mupis con fotos de los alcaldes. Economía podría hacer los anuncios necesarios para informar sobre los mecanismos del subsidio al gas, así como los diseñó el ministerio, pero ninguna campaña "justo para las mayorías", como la terminó encargando Casa Presidencial a su oficina de propaganda Polistepeque.
Una cosa es la propaganda masiva del Gobierno que nos quiere hacer creer que está resolviendo el problema de la violencia. Otra es la debida información que las instituciones tienen que dar sobre el funcionamiento del sistema 911, o sobre las implicaciones que nuevas leyes tienen para los ciudadanos.

Claro que el ministerio de Salud puede (y debe) informar sobre epidemias de dengue y campañas de fumigación y prevención, pero no convencernos mediante publicidad que su idea de una reforma es mejor que la propuesta de la oposición. Los ministros tienen el mandato a proponer las reformas necesarias y someterlas a la decisión de los legisladores, pero no pueden usar fondos públicos para presionar a los diputados armando campañas para persuadir a la opinión pública de las bondades de sus propuestas. Esto es sujeto al debate político, a los argumentos, no a campañas propagandísticas.

No es fácil pintar la raya entre divulgación de información y propaganda. Pero no es imposible. Hay países que regulan de esta manera la publicidad. Para redactar esta ley hay que aplicar un principio que en este país de caudillos populistas parece revolucionario, pero en otros países es la regla: El Gobierno sólo puede influir en las opiniones de los ciudadanos por sus hechos, su ejemplo, sus argumentos, no por campañas publicitarias. El Presidente de la República, para convencer a la ciudadanía de sus visiones y proyectos, puede dar discursos, entrevistas, pero sobre todo puede convencer con hechos tangibles, pero no seguir encargando campañas propagandísticas para influir en la opinión pública.
Para esto son las campañas electorales, los partidos, los debates. Olvidémonos de la concepción que papá Estado o mamá Gobierno tienen que educar al pueblo. Basta que nos informen.

Posiblemente los medios y las agencias de publicidad no estén muy felices con esta propuesta. Lo siento mucho. Polistepeque, la agencia montada por los creadores de la campaña electoral de Funes y ahora encargada de sus millonarias campañas gubernamentales, tal vez quebrará. Lo siento, aunque no mucho. Mejor que quiebre Polistepeque que las finanzas públicas.

Estimo que el país se podría ahorrar unos 100 millones de dólares al año si prohíbe la propaganda estatal. Aunque la ganancia más importante no sería financiera, sino ética: tener un Estado que ejecuta e informa, pero que deja de meterse en nuestras mentes y manipular nuestras opiniones.

Como a veces mis comentarios son pura jodarria, reitero que esta propuesta no es broma. Es seria, factible y sumamente útil para el país.

(El Diario de Hoy)

Reconocimiento a El Faro

Que bueno que la Escuela de Periodismo de la Columbia University de New York le diera su Premio María Moors Cabot 2011 a Carlos Dada, director de El Faro.

Es imposible no reconocer el aporte que El Faro ha dado a la modernización, la democratización y la profesionalización del periodismo salvadoreño. Cuando nadie creía en el periodismo on-line, Carlos Dada y Jorge Simán se aventuraron a crear un periódico digital, aplicando bien la lección del fracaso empresarial de Primera Plana, que años antes había hecho el intento de irrumpir en el mercado de prensa con un semanario impreso para luego convertirlo en diario.

Los fundadores de Primera Plana, frustrados por la experiencia de un éxito editorial que no supimos convertir en éxito empresarial, no creíamos en el proyecto de El Faro. Carlos Dada, Jorge Simán y el puñado de reporteros talentosos y hambrientos que yo siempre cariñosamente llamé ‘los farolitos’ nos dieron una lección: aprovechando audazmente las nuevas tecnologías mostraron que sí era posible lo que nosotros con Primera Plana no logramos: establecer un medio nuevo en un país, donde el capital no sentía la urgencia de aportar a la renovación del periodismo escrito con una ampliación de la oferta. Primera Plana cerró luego de un año de hacer buen periodismo, por falta de inversionistas y anunciantes fuertes. El Faro mostró que utilizando las nuevas tecnologías se podía crear un medio a pesar del desinterés del capital nacional. Sólo por esto El Faro merece un premio.

También lo merece el joven equipo de reporteros por la frescura y audacia, con la cual arrancó y supo mantenerse durante varios años como medio innovador, investigativo, irreverente, creativo, crítico. El Faro aprovechó bien el espacio privilegiado que le da su independencia de anunciantes e inversionistas. Lo aprovechó para hacer incursiones en periodismo investigativo, que los medios grandes y comerciales desarrollaron muy poco y de manera tibia. Se convirtió en complemento indispensable para una sociedad que a partir de los Acuerdos de Paz comienza a democratizarse y a vivir la nueva pluralidad política.

Pero también un medio alternativo y complementario necesita pagar sus operaciones, por más reducidas sean en comparación con los periódicos impresos grandes. Para sostenerse económicamente, si bien no depende del sector empresarial del país, El Faro sí depende de financiamiento de la cooperación internacional, en especial de proyectos financiados por el PNUD.

Mientras los demás periódicos, para asegurar su independencia política frente a los gobiernos de turno, luchan por convertirse en empresas sólidas, ampliando su circulación y aumentando su valor para los anunciantes, El Faro construyó su sostenibilidad invirtiendo en sus relaciones con fundaciones y organismos internacionales, proyectándose como medio alternativo, como el David frente al Goliat, como complemento crítico e innovador a los medios comerciales. Haber logrado esta proyección exitosamente y hacer un periodismo congruente con esta proyección merece también reconocimiento. Por esto no es mala leche cuando digo: Carlos Dada ganó este premio más como promotor de su visión de periodismo que por su producción periodística o su trabajo de editor.

El tipo de periodismo que desarrolló El Faro (que yo llamo cariñosamente ‘el órgano no oficial del political correctness’ definido por agencias de Naciones Unidas y por los movimientos feministas, de derechos humanos, ecológicos…) es mucho más compatible con los intereses de fundaciones progresistas y organismos internacionales que con los intereses de un sector privado que apenas comienza a exigir a los medios más independencia y más rigor investigativo y crítico. Y que además suele apostar a medios masivos.

El Faro encontró su nicho y nunca ha tratado de salir de esta comodidad. Esto le impuso a El Faro una limitación seria: nunca le permitió convertirse en diario digital, o sea en fuente primaria de noticias para los ciudadanos; nunca le permitió salir del nicho y convertirse en serio competidor. Tampoco le permitió aplicar las características de su marca -independencia, distancia crítica al poder estatal, escrutinio a la gestión gubernamental- con el mismo rigor cuando la izquierda sustituyó a ARENA en el poder. De repente El Faro se parece más a aquellos medios comerciales que por oportunismo (o por costumbre) dan al gobierno el ‘beneficio de la duda’ y se abstienen de criticarlo, aduciendo preocupación por la gobernabilidad. De repente la independencia se defiende y la crítica se ejerce en otras trincheras, por parte de medios que han apostado a otro camino para asegurar su independencia y blindarse tanto contra chantajes como contra cantos de sirena por parte del poder.

Concluyo citando del dictamen del jurado de la Columbia University: “El Faro mostró cómo un medio digital puede sobreponerse a las limitaciones de costos y tradición y ofrecer un periodismo honesto de alta calidad, en una región donde los estándares de la prensa son bajos y muchos de los medios son altamente parciales o incluso corruptos.” Dudo que este juicio sumario sea resultado de una investigación científica de la Escuela de Periodismo de la Columbia University. Es lo que El Faro y Carlos Dada predican en cuánto foro internacional de periodismo hay en el mundo. A pesar de mi desacuerdo con este juicio, me alegro que hayan dado el premio a El Faro. Tal vez provoque que vuelva a atreverse a hacer lo que mejor sabe hacer: ser la voz crítica e irreverente frente al poder.

 (El Diario de Hoy)


Carta a Elías Antonio Saca

Estimado Tony:
 

¡Te felicito! Tomaste la decisión correcta: regresar a tu verdadera vocación, a lo que realmente haces bien: la locución.

Cuando recientemente empezaron a salir las cuñas radiales con tu sonora voz, hablando del Bicentenario, de la historia del país, de los próceres, millones de salvadoreños se han puesto felices: ¡Tony ha vuelto a la radio!, decían unos. ¡Al fin entendió que terminó su tiempo político!, decían otros.
Yo sé que te ha costado tomar esta decisión. Luego de ser presidente no es fácil volver a ser ciudadano y dedicarse a su profesión. Sobre todo cuando tanta gente te da paja: Tony, el país te necesita, sigues siendo el más popular, puedes volver a ser presidente. Vos nos metiste en esto de ‘la nueva derecha’, no nos dejes solos…

Todos los días sale alguien de Gana anunciando que te vas a hacer cargo de su partido para salvarlo del fracaso. Todos los días te buscan en Casa Presidencial para que aconsejes al presidente que no sabe dar rumbo a su gobierno. Todos los días alguien te dice que ARENA ya está en el suelo y la derecha necesita a Tony Saca para levantarla. Muchas tentaciones para alguien acostumbrado al poder…

Yo sé, porque una vez me lo expresaste con mucha fuerza, que estás preocupado por las divisiones dentro de la derecha. Yo sé que estás convencido que se necesita una gran alianza para evitar que el FMLN se quede con el poder. Pero al fin llegaste a la decisión correcta: lo más responsable es apartarse. Para facilitar que las divisiones se superen, hay que remover los obstáculos. Y si mi ambición política es obstáculo, mejor me aparto y regreso a mis orígenes: la radio, la locución. Yo te di este consejo hace casi un año. Que bueno que llegaste a la misma conclusión. Nunca es tarde para hacer lo correcto…

Una decisión sabia. En vez de andar con una pata en el campo de la oposición y la otra en el campo del gobierno, mejor salir de la jugada antes de enredar todo y caerse de trompa. No tienes que dejar la política. Siempre, desde el campo de las radios, puedes emitir tus reflexiones. Ya lo estás haciendo. Bienvenido en el campo de los creadores de opinión.

Saludos de Paolo Lüers

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