The Environmental Issue

Las posturas del gobierno de los Estados Unidos en temas ambientales siempre ha sido “light” y poco han hecho para avanzar en el tema, sobre todo en lo que se refiere a cambio climático, tampoco es un gran tema en los campañas electorales, ni Al Gore, celebre premio nobel de la paz por su trabajo respecto al cambio climático, ni John Kerry que también tiene una trayectoria ambientalista incluyeron el tema ni promovieron el tema en sus campañas, o por lo menos si lo hicieron fue de una manera muy “light”. Ahora los tiempos han cambiado y ante la inmensa presión social y mundial los Estados Unidos se han visto forzados a tener que hablar del cambio climático y de los temas ambientales, he incluirlos en las campañas de sus precandidatos. Los republicanos siempre los más débiles e indecisos, los demócratas atreviéndose un poco más, pero casi ninguno de los que tiene posibilidades de ganar se atreven a decir las cosas claras. Tal vez el único con una postura suficientemente progresista en el tema es John Edwards. Aunque ya me gustaría verlo con posturas como las de Kucinich o Mike Gravel; así de claro deberían ser en el tema.

La postura republicana que durante años con el gobierno de Bush han sido totalmente reacios a meterse en el tema del cambio climático, ha dado un giro, la mayoría de los precandidatos habla de la necesidad de una independencia energética, por tanto hay que desarrollar energías propias y si de paso pueden ser limpias mejor. Giuliani y Romney probablemente son los candidatos más retrógrados en el tema, ya que ambos hablan de promover la explotación petrolera local para la independencia energética, aunque también proponen tecnologías limpias de utilización de carbón, lo cual también es muy debatible.

Giuliani habla de que las energías alternativas como la nuclear, etanol, biocombustibles y carbón limpio, son un incentivo para la economía de los Estados Unidos y que esto puede ser una fuente para promover empleo y venta de tecnología a China e India lo cual rehabilitaría su economía, pero del tema propiamente ambiental nada. Romney más o menos lo mismo, solo con recalcando el tema del petróleo local. Huckabee, como en muchos temas, habla de cosas que realmente suenan a imposibles, pretende alcanzar al independencia energética en 10 años de la mano de quitar impuestos a todos la investigación tecnológica y todo la producción energética alternativa, como nuclear o carbón. McCain es el único candidato republicano con una postura claramente ambiental, donde habla no solo del papel de Estados Unidos en relación al cambio climático sino que tiene que construir un acuerdo planetario, parecido a Kyoto, pero con la inclusión de China y la India, que si es así entonces Estados Unidos no solo firmaría sino que estaría a la cabeza de las restricciones a la cantidad de CO2 producido. Además de esto hace referencia a la rehabilitación de las políticas de parques nacionales donde Estados Unidos ha sido un pionero y de una gran importancia a establecer un nuevo sistema que potencie la existencia de estas grandes áreas de conservadas, lo cual es refrescante ya que ningún otro precandidato (republicano o demócrata) hace referencia a esto, y es algo donde no solo Estados Unidos es pionero del modelo actual de Parque Nacional sino que tiene mucho más que aportar.

En el lado demócrata si hay mucha más elaboración en los temas ambientales, pero siempre con una marcada tendencia a relacionarlo con el tema energético, lo cual para mi es un instrumento grandioso, ya que por lo menos están haciendo la relación entre conservación del medio ambiente y producción de energía, o sea entre ecología y economía, ciencias hermanas. Hillary Clinton, como en la mayoría de sus posturas, no es muy clara y después de leer su planteamiento de ambiente y energía, poco distinto propone más que hablar claramente de una propuesta de reducir al 80% de la emisiones de 1990 para el año 2050, lo cual es un avance, ya que se plantea, por fin, que tiene que haber un techo para las emisiones de CO2 aunque sea tan lejos de que se termine su mandato presidencial. Lo más interesante de su planteamiento es que propone la creación de un fondo para la investigación y desarrollo de tecnologías energéticas limpias (etanol y carbón limpio) que saldrá de cortar los subsidios a las compañías petroleras, las cuales además tendrás más impuestos, esto dará fondos suficientes para poder incentivar la investigación. También propone el estándar de 55 millas por galón para todos los vehículos para el año 2030, lo cual aunque bajo es una señal clara de la industria automotriz estadounidense tiene que comenzar a invertir en producir vehículos que utilicen menos petróleo.

Barack Obama, reciente ganador del “caucus” de Iowa, tiene una postura bastante parecida a la de Hillary Clinton en la mayoría de los puntos, en cuanto a los estándares de CO2 permitidos y el fomento de energías limpias. Aunque este ha sido más arriesgado que Clinton ya que en un discurso ofrecido al Club Económico de Detroit, en la presencia de los tres fabricantes automotrices más grandes de Estados Unidos, habló de la necesidad de terminar con la era del petróleo y de la necesidad de transformación total de la industria automotriz, esto me parece valiente y digno de un presidente que en serio propone cambios. También en sus publicaciones sobre el tema ambiental habla de la necesidad de invertir en etanol, biocombustibles y carbón limpio. Este último me parece problemático. Pero además no se centra solo en la producción sino en también la necesidad de la eficiencia energética, por lo cual propone un cambio en el sistema de líneas de transmisión para que estas sean más eficiente y la necesidad del diseño de más edificaciones verdes. Un tema muy interesante de la propuesta ambiental es la de incentivar la custodia del territorio, esta iniciativa es muy interesante y debería de ponerse en practica en nuestro país.

John Edwards tiene una postura ambiental mejor desarrollada, incluyente y más amplia. Aunque propone el mismo estándar de los otros candidatos para el 2050, agrega que para el 2020 Estados Unidos debería de producir un 20% menos de las emisiones de 1990, lo cual ya es un reto interesante y directo. También pretende que Estados Unidos tome el liderazgo mundial en el tema de cambio climático, y que sean los principales proveedores de tecnologías limpias del mundo. Otro tema muy interesante es que promete fortalecer y revisar los tratados de libre comercio en los temas laboral y ambiental, ya que para que realmente puede haber competencia justa, dice que los países con los que se hagan tratado deberán tener estándares comprobados iguales o superiores al estándar de Estados Unidos en el tema ambiental y laboral, lo cual será muy bueno para nuestro país, porque eso significará mayores exigencias ambientales y laborales para nuestros empresarios que poco se preocupan del tema. También recalca el asunto de la creación de fuentes de empleo mediante el desarrollo de tecnologías limpias. Promete quitar los subsidios a las compañías petroleras para crear un fondo ambiental y de investigación. En cuanto a la eficiencia de los vehículos planea un estándar de 40 millas por galón como mínimo para el 2016, en este momento la compañía Ford por ejemplo no tiene ningún automóvil que se acerque a esa marca, ¡ni sus carros híbridos! Pero probablemente la apuesta más importante de Edwards es el desarrollo de no solo edificaciones verdes sino de la planificación urbana verde, para reducir la distancia de movilización, así como incrementar la utilización del transporte público.

En resumen, existe un debate en el tema ambiental, sobre todo relacionada la energía. Aunque hay algunos que siguen mencionado al petróleo como solución, pero existen alternativas para los electores, hay posibilidades, no como en otros países que parece que estamos entre los malos y los peores. Hay que decir que una propuesta que todos los candidatos mencionan es la de carbón limpio, lo cual a Estados Unidos le conviene ya que tienen grandes yacimientos de ese mineral, pero la verdad es que difícilmente puede que el carbón y las tecnología del carbón sean realmente limpias. Recientemente Tim Flannery un excelente mastozoólogo y paleontólogo australiano en un artículo para el Herald Sun habla sobre lo no limpio de las tecnologías limpias del carbón, será que falta mucha investigación todavía en el campo terminó diciendo, así que esta es probablemente la medida que menos gusta aun en las propuesta con más sentido y coherencia.

El próximo presidente de los Estados Unidos tiene una tarea complicada en el tema ambiental, ojalá sea un presidente más parecido a Edwards que a Romney, porque creo que ese país y la influencia que tiene en el mundo es importante que marque la pauta en los temas ambientales y que establezca los verdaderos balances entre desarrollo y sustentabilidad, tan necesarios en este tiempo. Tal vez así los salvadoreños podamos seguir el ejemplo y también darle el realce necesario a las posturas ambientales en las elecciones del 2009 y podamos tener plataformas realistas, coherentes y centradas en el desarrollo y la sustentabilidad.

Columna transversal: ¿CUAL ES EL PROBLEMA QUE DANIEL ORTEGA TIENE CON LA PRENSA?

Cuando hace poco leí que algunos diputados nicaragüenses pensaban presentar un recurso de declarar a Daniel Ortega incompetente por loco, pensaba que era broma. Hoy que leo el mensaje de fin de año de Daniel Ortega denunciando que los medios de comunicación tratan de promover el asesinato de su esposa Rosario Murillo, me doy cuenta que tenían razón. Más bien será mala broma dejarlo gobernar.

“Estoy seguro que ellos (los medios) quieren ver muerta a Rosario”, dijo Ortega, acusando a “estas inmundicias que se llaman periódicos aquí en Nicaragua” de hacer “campañas de destrucción, de difamación, de calumnias.” No estoy citando a una plática de bolo o una discusión acalorada de Daniel Ortega, estoy citando de un discurso oficial de informe de año.

¿Cuál es el problema que gobernantes como Daniel Ortega y Hugo Chávez tienen con la prensa? ¿Por qué no aguantan que los medios los critiquen, que sostengan ideas contrarias a al gobierno y a la revolución? Tiene que ser un miedo inmenso a la palabra, a la disidencia, a la crítica. Tiene que ser que temen que los medios independientes tienen poder sobra las mentes de la gente. Tiene que ser que presienten que los medios masivos son competencia directa de los “lideres revolucionarios” que piensan que representan a los “reales intereses” del pueblo.

Cualquier régimen autoritario –de derecha o de ‘izquierda’-teme y por tanto evade el debate público. Quieren tener el monopolio sobre la opinión pública. Si tienen suficiente poder, prohíben, controlan, censuran a los medios. Y los gobiernos y partidos con tendencia autoritaria, pero que todavía no han abolido del todo las constituciones democráticas, odian a los medios porque no los pueden ni prohibir, ni controlar, ni censurar, ni poner en línea. Por lo menos no todos.

¿Cuál es el problema que gobernantes como Daniel Ortega y Hugo Chávez tienen con el hecho que los medios se convierten en oposición, que tengan actitudes anti-gobierno, que sean anti-sistema? Ser anti-sistema, anti-gobierno, oposición es lo que los partidos de ‘izquierda” adscritos al socialismo del siglo 21 propagan – mientras no estén gobernando. El FMLN, por ejemplo, critica a los medios nacionales de ser pro-sistema, pro-gobierno. Pero el FSLN, en el poder, critica a los medios por ser anti-gobierno. La prensa tiene que ser anti-gobierno, a menos que gobierne la izquierda.

“Es derecho indispensable del querido y estimado pueblo nicaragüense, estar al tanto y estar informado de todas las actividades y esfuerzos que se están llevando a cabo por el digno Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional nicaragüense.” Esta novedosa definición del derecho a la información no es de Daniel Ortega, pero sí está siendo difundida por la página web de la presidencia nicaragüense, citando al “hermano Ezzatolla Zarghami, Presidente de la Organización de Radio y Televisión de la República Islámica de Irán y Representante del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatola Jameine” (Rosario Murillo). Claro, este señor (“ en el nombre de Dios, El Clemente, El Misericordioso, hoy es para mí un orgullo y motivo de satisfacción estar aquí y encontrarme con el queridísimo hermano y compañero Presidente Comandante Ortega y su señora, con el fin de desarrollar colaboraciones en el sentido de medios de comunicación”) obviamente sabe de las delicadas relaciones entre un gobierno que se declara revolucionario y los periodistas. De este tipo de gente, Rosario y Daniel pueden aprender mucho. Que pregunten a Amnesty International o cualquier organismo que se dedica a registrar a periodistas encarcelados.

La izquierda sin comillas, en cambio, tiene otra definición del rol de la prensa: Por más fuerte un gobierno, no importando su signo ideológico, más críticos los medios. Por más poder que concentre un gobierno –llámese revolucionario o no-, más cuestionamiento por parte de los medios. Por más que un gobierno quiere dominar la opinión pública, más resistencia por parte de los medios. Por más débil que sean los partidos de oposición, más medios llenen el vacía haciendo oposición.