Carta a la PNC: ¿Ganándose los corazones y las mentes?

La cuenta oficial de la corporación policial publicó en Twitter una foto y un comentario.

Cuando algunos usuarios les hicieron comentarios sarcásticos, alguien mandó a borrar la foto de Twitter, pensando que con esto la eliminarían. No es así, siempre se puede recuperar. Internet tiene memoria…



Los primeros comentarios que le cayeron a la foto se enfocaron en los pies descalzos de los niños: ¿Y a esta escuela no han llegado los zapatos que supuestamente el gobierno regala a todos los alumnos?

A El Cuco obviamente no ha llegado ‘el profe’ con su show del ‘buen vivir’, porque no tienen ni zapatos ni computadora.

Otros enfocaron más bien en el fusil: ¿Qué impacto tiene en los niños recibir clases de un hombre con arma de guerra?

Algunos bromearon: Si deja el fusil afuera, lo roban. Si anda desarmado, lo matan…

Pero esta foto realmente no es para bromas. Yo vi las mismas escenas durante la guerra, en las llamadas “acciones cívicas” que los asesores norteamericanos enseñaron a los soldados salvadoreños a hacer en “zonas conflictivas”. ¿Recuerdan estas acciones para “ganarse los corazones y las mentes” de los campesinos y para “dejar al pez (a la guerrilla) sin agua (sin apoyo popular)”?

En una escuelita en El Congo vi a los soldados de la Segunda Brigada enseñarles a los bichos una película de “Rambo” – y para subrayar lo absurdo, en inglés…

“Counter insurgency” se llamaba esta estrategia: contrainsurgencia. Falló. Y a pesar de esto, ustedes ahora la replican, esta vez contra las pandillas. Hoy se llama “prevención”, o la mano amiga a la par de la mano dura.

Pero no funciona esta prevención. Fusil en mano no se ganará ningún corazón. Lo tuvieron que aprender los generales de los ‘80 y lo tendrán que aprender los comisionados de hoy, que irónicamente algunos eran guerrilleros en los 80 y deberían entender el volado de los “corazones y mentes” de los pobres…

Saludos,

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(MAS!/El Diario de Hoy)

Carta a los relevos de diputados: Hoy es cuando

Estimados amigos:
Esta carta va a los que no están satisfechos con la política y los partidos como son. Pero no a los aficionados de la nueva moda de declararse anti-políticos y anti-partidos – estos de todos modos nunca van a cambiar nada. Son la quinta columna del establishment…

El antídoto de mala política no es menos política, sino mejor política. No es abolir los partidos, sino renovarlos.

Esta carta va dirigida a los que quieren cambiar la política – pero que hasta ahora no han dado el paso a asumir responsabilidad política, porque los partidos no les han abierto las puertas; y porque no se querían meter adonde no están invitados. Estoy hablando de gente que están con sus dos pies dentro de la vida económica y social del país; que tienen éxito académico, profesional o empresarial; y que tienen rato de hacer política desde la sociedad civil o la opinión pública.

Estoy hablando de ustedes, a los cuales les pican las manos de meterse en la política partidaria, pero tienen pánico de ensuciárselas. Y les digo que hoy es cuando…

ARENA va a hacia un relevo generacional. Pero si ustedes no se meten, este puede quedarse sin renovación de ideas. No serviría de mucho. Hay que aprovechar este relevo generacional para abrir el partido hacía la sociedad, sobre todo hacia la masa crítica de la clase media que hasta ahora no ha tenido una opción partidaria y electoral. Y hay que aprovechar este relevo para abrir puertas y ventanas para que entre aire fresco, propuestas nuevas, tolerancia y pluralismo. Hoy es cuando. En ARENA, aunque hay fuertes sectores conservadores muy resistentes al cambio, les está cayendo el cinco que pueden ganar en el 2018 y en el 2019, pero que tienen que construir una mayoría nueva junto con la sociedad civil.

Hoy es cuando, y no sólo en ARENA. Si ARENA se abre hacia el centro, al FMLN no le quedará otro remedio que hacer lo correspondiente. Van a tener que abrir espacio para el debate, para cierta pluralidad, y para que entre gente nueva. Toda la gente de izquierda independiente, que no han encontrado ningún espacio dentro del FMLN, al rato serán bienvenidos para ayudar a hacer al FMLN más competitivo y atractivo.

Así que hoy es el momento de acercarse a los partidos. Los dos partidos grandes los van a necesitar, aunque tal vez muchos de sus dirigentes todavía no lo saben. En el caso de ARENA, el partido está listo para incorporar, para las próximas elecciones de diputados, por lo menos unos 20 de ustedes en su oferta política. Hay varios, como Juan Valiente, Johnny Wright Sol, Mauricio Interiano, Edwin Zamora y otros que desde adentro van a mantener abierta la puerta para que ustedes entren – porque de esto depende la renovación consecuente del partido, y por ende su propio futuro político.
Por la inmensa tarea que tiene por delante la próxima Asamblea –nada menos que redefinir el rumbo del país y generar las soluciones y acuerdos para que salga de su estancamiento económico y político-, las más brillantes mentes de la siguiente generación tienen que entrar al nuevo Legislativo – por donde se puede, en el partido donde se sientan más cómodos o donde detecten apertura.

No voy a dar nombres, pero ustedes ya saben de quiénes estoy hablando. Están preparados. Incluso ya lo han pensado. Ya tienen nombre y peso en la opinión pública y en los debates de la sociedad civil. Las condiciones están dadas. Habrán amplias alianzas listas para apoyarlos y para garantizar que se les abran espacios.

Y cuando digo hoy, es literalmente ahora. Falta un año para que se decidan candidaturas, pero quien no se mete ahora, quedará nuevamente afuera.

De ustedes depende. O se animan a cambiarla, o dejen de quejarse de la clase política. Saludos,

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(MAS!/EL DIARIO DE HOY) 

 

Carta a Hugo Barrera: Bienvenido a la competencia de ideas

Estimado don Hugo:
Muchos en estos días le estarán diciendo que desista de su candidatura a la presidencia de ARENA. En cambio, yo le digo: Es importante que usted se presente, porque le da sentido político a esta elección que decidirá sobre el rumbo de su partido. Es bueno que los votantes tengan que decidir si quieren un partido conservador y anticomunista o un partido que lucha por libertad y democracia; un partido ideológicamente cerrado o uno plural, abierto, deliberante y democrático. Es importante que estas dos opciones -la tradicional que usted representa; y la renovada que representan Edwin Zamora y Mauricio Interiano- se articulen, compitan abiertamente, se discutan – y que la militancia decida qué rumbo quiere: para atrás o para adelante…

Por esto es importante que usted mantenga su candidatura y la defienda con claridad. Y que los otros candidatos hagan lo mismo: decir con valentía con qué concepto, con qué proyecto político y con qué discurso quieren ganar las elecciones del 2018 y del 2019. Porque de esto se trata: Desplazar al FMLN del poder – no de seguirse viendo el propio ombligo. Esto tiene que terminar con esta elección. En septiembre del 2016, el partido opositor tiene que salir de su debate interno con definiciones claras: de liderazgo, de ideología y de propuesta política al país. Para lograr esto, las diferentes opciones en esta elección interna tienen que ser claras.

Aunque pocas veces estoy de acuerdo, siempre me ha gustado que hable claro y pelado. Como ahora, sobre las sentencias de la Sala de lo Constitucional.

Tanto Medardo González como usted llamaron a no acatar las sentencias de la Sala de lo Constitucional sobre la amnistía y sobre los diputados suplentes. Claro y pelado; sin disfraz democrático.

Muchos pegaron el grito al cielo: “ARENA es igual al FMLN, ambos no respetan la institucionalidad.” Pero hay una gran diferencia, que tal vez no sea visible a primera vista: Don Medardo es secretario general de su partido, y él dice estas arengas contra la Sala precisamente para mantenerse en este cargo: Sus bases quieren escuchar consignas radicales.

En cambio, usted es candidato a presidente de su partido – y precisamente por este tipo de deslices autoritarias va a perder toda posibilidad de ganar las elecciones internas. Porque en ARENA estas posiciones autocráticas ya son minoritarias – y porque en la ciudadanía, con la cual ARENA necesita aliarse para construir una nueva mayoría, estas posiciones causan rechazo.

Lo bueno es que estas posiciones que usted representa y que hay que superarlas se expresan con claridad. Siempre es así: para derrotar las posiciones retrógradas, primero tienen que manifestarse abiertamente.

Ya dijo abiertamente que no piensa que hay que acatar las sentencias de la Sala. Así que ojala que usted, en su convicción de que sus ideas todavía son vigentes, también explique con la misma transparencia sus propuestas de Seguridad Pública. Donald Trump acaba de destapar en su Convención en Cleveland, sin tapujos, su visión de “law and order” y de “mano dura” para todos los conflictos internos y externos que enfrenta Estados Unidos. Por esto va a perder, porque en Estados Unidos ya no hay mayoría posible para esta visión de exclusión, racismo, represión y militarismo.

No nos defraude, don Hugo, quédese fiel a su tradición de hablar claro y pelado. Exponga claramente sus conceptos de “mano dura”. Su partido tiene que decidir si quiere entrar en una competencia con el FMLN quién es el más decidido, con menos escrúpulos, para llevar al éxito la política de “mano dura” – o si quiere competir contra el FMLN con una propuesta alternativa e integral: atacar las raíces del problema, con inversión social para incluir en el desarrollo económico la población hoy marginada y sus comunidades.

Por más claras que sean las alternativas, más fácil será que ARENA adopte el rumbo adecuado. Saludos,

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(Mas!/El Diario de Hoy)


 

Carta a Oscar Martínez: Cuidado, los premios a veces engañan

Estimado Oscar:
Por más que nos hemos dado duro polemizando sobre muchos temas donde disentimos, sos un gran periodista. Sos tenaz, escribes con pasión y compasión, sos aventado y honesto. Aunque a veces es insoportable esa prepotencia que parece estar en el ADN de las familias tanto de los Martínez-D’Abuisson como de los del Faro, con tu disposición de correr riesgos (profesionales, y hasta de la vida) te ganaste el derecho a estos excesos.

Te felicito por el premio Maria Moore Cabot que te otorgó la Escuela de Periodismo de la Columbia University de New York. Igual felicito a tu compañera Marcela Zamora por el reconocimiento que sus documentales están ganando en el mundo. Igual me encanta ver a El Faro ganando el premio Gabriel García Márquez, que anualmente otorga la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Igual me alegro cada vez que veo al Faro investigar temas que nadie más tiene el valor de tocarlos, y cuando leo los reportajes de tus hermanos Carlos y Juan.

Lo simpático de esta generación de periodistas de postguerra que se formaron en El Faro y en la calle es que no emiten mensajes. Ustedes cuentan las historias que necesita conocerse: sobre migración, sobre violencia, sobre pandillas. Y lo más simpático: cuando uno les critica, ustedes se encachimban, pero no lo resienten como delito de lesa majestad. En vez de cortar la comunicación, ustedes invitan a tomar ron y pelear. Así hemos aprendido mutuamente.

Permítanme que les cuente a mis lectores un poco sobre Oscar Martínez. Es el tipo que puso en la agenda periodística internacional el tema de la migración, sobre todo de la travesía por México. Oscar es el reportero que se subió, junto con los migrantes centroamericanos, al tren llamado ‘La Bestia’ para atravesar México, y que documentó los vejámenes que los migrantes sufren a manos de policías corruptos y bandas criminales en México. Oscar también fue uno de los reporteros de El Faro que firmó aquella nota de marzo del 2012 que rompió el secreto sobre la tregua entre pandillas. Fue la primera vez que le critiqué en público, por haber caído en la trampa de sus fuentes en la inteligencia policial que querían sabotear la tregua: Metieron, como es su costumbre, en su filtración de información elementos de desinformación.

Nos peleamos mil veces sobre este punto, pero coincidimos en la importancia del tema. Y la buena noticia es que a partir de ahí, los reporteros de El Faro fueron los únicos que sistemáticamente le dieron seguimiento al tema pandillas, en gran parte gracias a Oscar y su iniciativa de crear un equipo especial en El Faro llamado ‘Sala Negra’.

Oscar Martínez también, junto con Roberto Valencia, destapó la masacre de San Blas, donde un comando élite de la PNC sobrepasó la raya entre lucha antipandillas y operativos de exterminio. Sin esta investigación de El Faro, no existiera la investigación de la Procuraduría de Derechos Humanos, ni mucho menos la que al final abrió la Fiscalía sobre el rol de la PNC en ejecuciones extrajudiciales.
Suficiente mérito para un reconocimiento tan prestigioso como el “Premio Cabot” que otorga una de la mejores escuelas de periodismo. No es que los jurados de estos premios nunca se equivocan: El “Cabot 1994” lo otorgaron a un periodista llamado Mauricio Funes, sin saber que con esto lo lanzaron a la órbita del estrellato, de la soberbia, y de la (presunta) corrupción sin precedentes. Y en 1995 premiaron al periodista Douglas Farah, sin saber que pocos años después iba a convertirse en operativo de desinformación vinculado a agencias de inteligencia… Pero en general no se equivocan: en el ‘hall of fame’ Cabot hay nombres que hicieron grande la profesión del periodismo en América Latina: Teodoro Petkoff, Pedro Joaquín y Carlos Fernando Chamorro, Alma Guillermoprieto….

Así que sólo te tengo que decir una últ ma cosa, Oscar: Estás en este Olimpo porque pateaste calle. Siga siendo el mismo, porfa. Saludos,
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Lea también:

“Se metieron con nuestro oficio”. Conversación de Paolo Luers con Oscar Martínez

(MAS!/El Diario de Hoy) 

 

Carta a Barack Obama: ¿Qué país está dejando

Dear Mr. President:
En caso que no la haya visto, le transmito aquí una carta que le dirigió mi colega Franz Josef Wagner, columnista del BILD – el hombre a quien le robé la idea de la carta como formato de la crítica periodística.

La carta dice así:

Querido Barack Obama:
En 2009 usted se convirtió en el primer presidente negro de Estados Unidos.
La mala palabra con N, Nigger, perdió las elecciones. El racismo perdió las elecciones. Nació una América nueva del color del arcoíris. Un negro en la Casa Blanca. Pareció que el mundo estaba cambiando.

Lástima que no fue cierto.


En los retenes de tráfico, policías blancos matan a tiros a motoristas negros. Un negro toma venganza matando a tiros a policías blancos.


Todo comenzó con un operativo rutinario: La policía para un vehículo, porque no funcionaban sus luces traseras. Pero luego, la escalada.


Vía smartphones y livestream nos convertimos en testigos oculares. Los disparos, la muerte, la brutalidad. Nos da asco ver al policía con su pistola. Los policías tienen body cameras, la copiloto de la víctima tiene su smartphone.


En Facebook podemos escuchar: “¡Sir, le pegó 4 tiros a mi novio! ¡Sir, él solo quiso sacar su licencia…!”


El único pecado del muerto: Sus luces traseras rotas. Y ser negro.

¿Qué país nos dejando, estimado Barack Obama?

Cordialmente, Franz Josef Wagner
Pero el problema es aún más profundo, y más preocupante: Luego de dos elecciones que usted ganó, ¿cómo explicarse que un racista como Trump tiene tanto apoyo popular que ahora está cerca de la Casa Blanca? ¿Y que este apoyo no lo tiene a pesar de sus tendencias fascistas, sino gracias a exponerlas abiertamente?

Usted no tiene la culpa de la violencia policial contra los jóvenes de las comunidades negras y latinas. Tampoco del ascenso de Trump. Ambos fenómenos son reacciones del racismo contra su supuesta superación, simbolizada por un hombre negro en la Casa Blanca.

Las balas contra jóvenes negros son contra usted, presidente. La campaña de intolerancia de Trump es contra usted, presidente.

No sé qué va a hacer en los 5 meses que le quedan para que la violencia, el racismo y la intolerancia no triunfen en Estados Unidos.

Le deseo éxito.
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(MAS!/El Diario de Hoy) 

 

Carta a los que dirigieron la guerra: No sean cobardes

Estimados ciudadanos:
La Sala declaró inconstitucional la Amnistía del 1993. Me parece una decisión errada y peligrosa, hecha con criterios anacrónicos que desconocen la lógica de la transición de la guerra a la paz.

Los crímenes cometidos durante la guerra, por ambos bandos, son reprochables y las víctimas tienen derecho a reclamar justicia. Pero el crimen más grande hubiera sido prolongar la guerra. Así que cuando la paz parecía alcanzable, se nos planteó un conflicto entre dos imperativos jurídicos y éticos: el derecho de las víctimas a la justicia; y el deber del Estado y de la sociedad entera de parar la guerra. La sociedad salvadoreña privilegió el interés nacional por sobre el derecho individual de las víctimas. Así nació la amnistía como instrumento de hacer viable el cese al fuego y la incorporación de los combatientes de ambos lados al nuevo país a construir. Bajo el tutelaje de la comunidad internacional y sus organismos, El Salvador aplicó un mandato de los Convenios de Ginebra que desde el fin de la Segunda Guerra Mundial rigen los conflictos armados: “A la cesación de las hostilidades, las autoridades en el poder procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en el conflicto armado.”

Pero bueno, la amnistía fue declarada inconstitucional, y la sentencia es inapelable. Nos toca a todos ser responsables y evitar que esto tenga un costo impagable para el país.

Cuando en 1992 se formó la Comisión de la Verdad, hubo una decisión de la Comandancia General del FMLN: Como líderes político-militares de la guerrilla se iban a hacer cargo, ante la Comisión de la Verdad y el pueblo, de los crímenes que sus fuerzas han cometido.

A la hora de la verdad, sólo los comandantes del ERP cumplieron. Interrogados por los comisionados sobre los asesinatos de los alcaldes dijeron: “No busquen responsables, nosotros asumimos la plena responsabilidad.” Por esto aparecen señalados en el Informe.

Los demás comandantes no se hicieron cargo de nada. Por esto Schafik, José Luis Merino, Salvador Sánchez Cerén, Medardo González, no salen mencionados en el Informe. Tampoco ningún miembro del Alto Mando de las Fuerzas Armadas se hizo cargo de ningún crimen cometido por sus fuerzas.

El país enfrentará una situación crítica a partir de la decisión de derogar la amnistía y abrir espacio para que sean investigados y enjuiciados los crímenes señalados en el Informe de la Comisión de la Verdad - y otros que la Comisión no logró documentar, como por ejemplo las ejecuciones sumarias de unos mil combatientes y colaboradores de las FPL a manos de sus compañeros. Espero que esta vez los ex comandantes de la guerrilla y de la Fuerza Armada que hayan ordenado y encubierto crímenes tengan la valentía y el patriotismo de hacerse cargo y ahorrar al país años de investigaciones, acusaciones, y contraacusaciones.

Todos los que durante años hicieron campaña contra la amnistía, siempre dijeron que no se trata de alcanzar venganza y castigo, sino la verdad.

Entonces, establezcamos lo más antes posible la verdad. Que cada uno diga lo que bajo su mando pasó y costó dolor a miles de víctimas civiles. Que cada uno se haga cargo de los excesos horribles que se cometieron: secuestros y desapariciones, masacres y asesinatos de civiles.

Los comandantes del ERP, quienes ya lo hicieron ante la Comisión de la Verdad, que lo vuelvan a hacer. Los comandantes de las FPL y del PC, que rompan su silencio y pidan perdón a sus víctimas de sus secuestros, asesinatos y “limpiezas”. Lo mismo los miembros del Alto Mando militar y los civiles que organizaron escuadrones de muerte…

Nos daremos cuenta que los culpables de los crimen cometidos durante la guerra, a partir del 1992 han trabajado por la paz, por la democratización y por la reconciliación. La sociedad e incluso las víctimas les van a perdonar, y les van a reconocer a todos su fiel cumplimiento de los Acuerdos de Paz.

Claro que sé que esta llamado es demasiado idealista y que no muchos van a actuar así. Pero con unos pocos que lo hagan, todos ganaremos como país.


(MAS!/El Diario de Hoy)


Columna transversal: La caja de Pandora que abrió la Sala


Pandora’s box.1896. John William Waterhouse
Según la mitología griega, los dioses crearon la primera mujer: Pandora. Como prueba le dieron un recipiente, sin decirle que ahí estaban guardados todos los males del mundo – y le advirtieron que bajo ninguna circunstancia lo abriera. Le venció la curiosidad, abrió la caja, y todos los males, pestes y desastres se esparcieron por el mundo. Sólo quedó una cosa en la caja de Pandora: la esperanza. Por esto hasta le fecha decimos: La esperanza es lo último que se pierde…

Este miércoles, abrieron la caja de Pandora, declarando inconstitucional la amnistía. El contenido: toda la violencia de los años de guerra, toda la impunidad y todas las mentiras. Pronto veremos cuales maldiciones saldrán. Y también si al final y a pesar de todo nos quedará la esperanza.

A la hora de redactar esta columna, la Sala de lo Constitucional sólo ha publicado un escueto comunicado. Será hasta estudiar la sentencia que se podrá analizar todas sus consecuencias jurídicas, políticas y culturales. Lo que sí está claro es que la Ley de Amnistía del 1993 fue declarada inconstitucional. Al quedar sin vigencia la Ley de Amnistía del 193, automáticamente recobra vigencia la primera Ley de Amnistía (ley de Reconciliación) de enero 1992. Esta ley contempló que no gozarían de la amnistía “las personas que, según el informe de la Comisión de la Verdad, hubieren participado en graves hechos de violencia ocurridos desde el 1° de enero de 1980, cuya huella sobre la sociedad, reclama con mayor urgencia el conocimiento público de la verdad, independientemente del sector a que pertenecieren en su caso”.

Y las palabras claves de la Sala: “Se establece que los hechos excluidos de la amnistía son los casos contenidos en el Informe de la Comisión de la Verdad, así como aquellos otros de igual o mayor gravedad y trascendencia, que pudieran ser imputados a ambas partes, y que fueran objeto de investigación y enjuiciamiento por las autoridades competentes, todos los cuales, por los efectos de la presente sentencia y por la gravedad de los mismos, no han prescrito.”

Pregunto: ¿Quién es o quiénes son los que tienen que cumplir esta sentencia? ¿Las “autoridades competentes” arriba citados por la Sala? Entonces, en primera línea la Fiscalía General, que es la institución que decide a quién investigar y qué delito perseguir. ¿Pero quién hace el trabajo de investigación, la colección de pruebas? Tendrá que ser la PNC. Pero un momento: ¿la PNC conducida por cuadros del FMLN va a investigar la masacre de Mozote, cometida por la Fuerza Armada, pero también las masacres de San Vicente, cometidas por las FPL comandadas por quien hoy es presidente de la República’; el asesinato de los jesuitas, pero también el de José Antonio Rodríguez Porth; las desapariciones de opositores, pero también los secuestros de empresarios, algunos incluso después de los acuerdos de paz. ¿Todo esto en manos de una policía altamente politizada?

Y la fiscalía general, que no tiene capacidad de investigar los crímenes que se cometen diariamente, mucho menos los no resueltos de los últimos 20 años, ¿ahora va a investigar las docenas de casos que nos heredó la Comisión de la Verdad, más otros que se escaparon a esta instancia internacional? ¿Quién tiene la solvencia e independencia para decidir cuáles delitos investigar y a quién de los comandantes y militares perseguir? ¿El actual fiscal general? Mejor me cuenten uno de Pepito… ¿O simplemente retomamos las recomendaciones de la Comisión de la Verdad, dándole a posteriori facultades constitucionales que nunca tuvo?

Y los tribunales penales que siguen acumulando mora; que tienen a miles de reos sin condenas, ¿ahora van a dejar al lado los casos actuales y dedicarse a buscar justicia y verdad en casos históricos de hace 30 o 40 años?

Un sistema de justicia que en su total (desde la investigación policial hasta el tribunal) permite una cuota de 90% de impunidad en casos de homicidios, ¿ahora va a esclarecer los crímenes de guerra?

A las sentencias de la Sala hay que cumplirlas. Pero esta sentencia, ¿quién diablos la podrá hacer cumplir?

Los principales dirigentes del FMLN tendrán que enfrentar investigaciones penales, igual que los miembros del Alto Mando de la guerra y algunos fundadores de ARENA. Si realmente comienzan a investigar crímenes de guerra y abusos de Derechos Humanos, sería imposible no involucrar al actual presidente. No pueden ir contra ningún militar si van contra los principales comandantes guerrilleros. ¿Habrá un antejuicio para despojar al presidente de su inmunidad y de su cargo?

Vaya, Pandora, ¿qué hiciste al abrir esta caja? ¿Y qué hacemos ahora con los espíritus malos que liberaste? ¿Y al salir todos los males, al final quedará en la caja la esperanza, como en la mitología griega? La Sala tiene la palabra.
(El Diario de Hoy)