El PT brasileño pide un mayor control de la prensa

El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, que oficialmente es el partido del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, aunque no siempre mantengan relaciones idílicas, ha vuelto a insistir en que se deben institucionalizar las sanciones a las empresas periodísticas y que la sociedad debe tener mayor control sobre las mismas, en la línea de otros países latinoamericanos, como Venezuela o Argentina.

No es la primera vez que el PT, insatisfecho con los periódicos y televisiones privadas, intenta poner límites a la libertad de expresión con la excusa de evitar monopolios en la información y de favorecer una mayor participación ciudadana en la gestión de dichas empresas.

Ahora, la dirección nacional del que fue el mayor partido de izquierdas de América Latina y que en 2005 se vio envuelto en un gran escándalo de corrupción desvelado por la prensa y que puso a Lula al borde de la dimisión, acaba de aprobar un texto en el que propone la creación de mecanismos sancionadores a la prensa, al mismo tiempo que sugiere cambios en las concesiones al sector de la comunicación, que, según el partido, es anacrónico y autoritario, y "privilegia grupos comerciales en detrimento de los intereses de la población".

Algunos analistas políticos han subrayado que lo que la población busca en los medios de comunicación es una total libertad de información, ya se trate de medios públicos o privados.

Para sustituir el modelo actual, el PT propone el fortalecimiento de los medios de comunicación públicos estatales, la regulación de los contenidos de la información con mecanismos de control público y una nueva legislación sobre el derecho de respuesta, entre otras cosas.

Para los especialistas en el campo de la información, lo que sugiere el PT con el nuevo documento es más bien "una tentativa de un creciente control ideológico de la información", en declaraciones del catedrático Carlos Alberto di Franco al diario O Globo. Recuerda también que las empresas brasileñas de comunicación "dieron siempre ejemplo histórico de su compromiso en defensa de la democracia" y que "los periodistas combartieron la dictadura militar en defensa de una sociedad abierta y plural" como es la actual.

Hoy es sabido que ni el PT es Lula ni Lula es el PT, ya que el ex sindicalista brilla con luz propia. No sería la primera vez que se pronuncia en contra de decisiones de su partido si ahora lo hiciera. De hecho, hasta el momento, todas los intentos del Partido de los Trabajadores para amordazar a la prensa y a los periodistas han fracasado cuando han llegado a las instancias del Gobierno, por lo que no sería extraño que también en esta enésima ocasión la iniciativa acabe en agua de borrajas.

(El País, Madrid)

Siete preguntas a Castro Obama - y respuestas de Obama

La diplomacia popular no necesita de memorándums o declaraciones de intención, se hace directamente entre los pueblos sin pasar por las cancillerías y los palacios de gobierno. Es esa que va acompañada de un abrazo, un apretón de manos o una larga charla en la sala de una casa. Sin aspirar a los flashazos o a los grandes titulares, las personas comunes han sacado al mundo de varios entuertos, han evitado quizás un sinnúmero de guerras y hasta puede que sean los responsables de ciertas alianzas y de algunos –escasos- momentos de paz.

De vez en cuando un individuo sin carteras ministeriales, ni privilegios oficiales, interpela al poder, le lanza una pregunta que queda sin respuesta. Los cubanos nos hemos conformado con que desde “allá arriba” nadie intente explicarnos o consultarnos el derrotero que tomará esta Isla, tan parecida a un barco que hace aguas a punto del naufragio. Cansada de que no nos reconozcan en nuestra pequeñez, me decidí a lanzar siete interrogantes a quienes considero que están –ahora mismo y con su actuación- marcando el destino de mi país.

El conflicto entre el gobierno de Cuba y el de Estados Unidos, no sólo impide a los pueblos de ambas orillas establecer relaciones fluidas, sino que determina los pasos –o la ausencia de ellos- que se deben dar en la necesaria transformación de nuestra sociedad. La propaganda política nos habla de que vivimos en una plaza sitiada, de un David frente a Goliat y del “voraz enemigo” que está a punto de lanzarse sobre nosotros. Quiero saber –desde mi diminuta posición de ciudadana- cómo va a evolucionar este diferendo, cuándo va a dejar de ser el tema protagónico en todos los aspectos de nuestra vida.

Después de meses de intentos he logrado hacerle llegar un cuestionario al presidente norteamericano Barack Obama, con algunos de esos temas que no me dejan dormir. Ya tengo sus respuestas –que publicaré mañana- y quiero hacer ahora extensivas mis interrogantes al presidente cubano Raúl Castro. Son incógnitas que nacen de mi experiencia personal y reconozco que cada uno de mis compatriotas podría redactarlas de una manera diferente y propia. Las dudas que ellas encierran son tan angustiosas que no me permiten proyectar cómo será la nación donde crecerán mis hijos.

· Les dejo a continuación ambos cuestionarios:

Preguntas a Raúl Castro, presidente de Cuba:

1. ¿Qué influencias negativas podría tener sobre la estructura ideológica de la revolución cubana, un eventual mejoramiento de las relaciones con los Estados Unidos?
2.
Usted ha manifestado en varias ocasiones su voluntad de dialogar con el gobierno norteamericano. ¿Está usted solo en ese propósito? ¿Ha tenido que discutir con el resto de los miembros del Buró político para convencerlos de que es necesario dialogar? ¿Coincide su hermano Fidel Castro en ponerle fin al conflicto entre ambos gobiernos?
3.
Sentado usted en una mesa frente a Obama ¿Cuáles serían las tres principales conquistas que desearía obtener en esa conversación? ¿Cuáles cree usted que serían las tres conquistas que podría obtener la parte norteamericana?

4. ¿Puede enumerar las ventajas concretas que tendría el pueblo cubano en el presente y en el futuro, si se terminara este dilatado diferendo entre ambos gobiernos?

5. Si la parte norteamericana quisiera incluir en una ronda de negociaciones a la comunidad cubana en el exilio, a los miembros de los partidos de oposición dentro de la Isla y a representantes de la sociedad civil. ¿Aceptaría usted esa propuesta?

6. ¿Considera usted que existe una posibilidad real de que el actual gobierno de los Estados Unidos opte por el uso de la fuerza militar contra Cuba?

7. ¿Invitaría usted a Obama a visitar Cuba, como muestra de buena voluntad?


Preguntas a Barack Obama, presidente de Estados Unidos:
1. Durante mucho tiempo el tema de Cuba ha estado presente tanto en la política exterior de los Estados Unidos, como entre las preocupaciones domésticas, especialmente por la existencia de una gran comunidad cubano-americana. Desde su punto de vista ¿En cuál de los dos terrenos debe ubicarse este asunto?

2. En el caso de que existiera, por parte de su gobierno, una voluntad de dar por terminado el diferendo, ¿Pasaría eso por reconocer la legitimidad del actual gobierno de Raúl Castro, como único interlocutor válido en unas eventuales conversaciones?

3.
¿Ha renunciado el gobierno de Estados Unidos al uso de la fuerza militar, como forma de dar por terminado el diferendo?

4. Raúl Castro ha dicho públicamente estar dispuesto a dialogar sobre todos los temas, con el único requisito del respeto mutuo y la igualdad de condiciones. ¿Le parecen a usted desmedidas estas exigencias? ¿Cuáles serían las condiciones previas que impondría su gobierno para iniciar un diálogo?

5.
¿Qué participación podrían tener los cubanos del exilio, los grupos de oposición interna y la emergente sociedad civil cubana en ese hipotético diálogo?

6.
Usted es un hombre que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación e información. Sin embargo lo cubanos seguimos con muchas limitaciones para acceder a Internet. ¿Cuánta responsabilidad tiene en eso el bloqueo norteamericano hacia Cuba y cuánta el gobierno cubano?

7. ¿Estaría dispuesto a visitar nuestro país?


Respuesta de Barack Obama a Yoani Sánchez

Presidente Barack Obama: Agradezco esta oportunidad que me brindas para compartir impresiones contigo y con tus lectores en Cuba y en el mundo, y aprovecho para felicitarte por el premio María Moore Cabot de la Escuela Graduada de Periodismo de la Universidad de Columbia que recibiste por promover el entendimiento mutuo en las Américas mediante tus reportajes. Me decepcionó que se te impidiera viajar para recibir el premio en persona.

Tu blog ofrece al mundo una ventana particular a las realidades de la vida cotidiana en Cuba. Es revelador que el internet les haya ofrecido a ti y a otros valientes blogueros cubanos con un medio tan libre de expresión, y aplaudo estos esfuerzos colectivos para apoderar a sus compatriotas para expresarse a través de la tecnología. El gobierno y el pueblo estadounidense nos unimos a todos ustedes en anticipación del día que todos los cubanos puedan expresarse libre y públicamente sin miedo ni represalias.

Yoani Sánchez: 1. Durante mucho tiempo el tema de Cuba ha estado presente tanto en la política exterior de los Estados Unidos, como entre las preocupaciones domésticas, especialmente por la existencia de una gran comunidad cubano-americana. Desde su punto de vista ¿En cuál de los dos terrenos debe ubicarse este asunto?

Todos los asuntos de política exterior tienen componentes domésticos, especialmente aquéllos que conciernen países vecinos como Cuba, de donde provienen muchos emigrantes radicados en los Estados Unidos, y con la que tenemos una larga historia de vínculos. Nuestros compromisos de proteger y apoyar la libre expresión, los derechos humanos y un estado de derecho democrático tanto en nuestro país como en el mundo también rebasan las demarcaciones entre lo que es política doméstica y exterior. Además de todo esto, muchos de los retos que comparten nuestros países, como la migración, el narcotráfico y el manejo de la economía, son asuntos tanto domésticos como foráneos. En fin, las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos han de ser vistas dentro de un contexto tanto doméstico como exterior.

2. En el caso de que existiera, por parte de su gobierno, una voluntad de dar por terminado el diferendo, ¿Pasaría esto por reconocer la legitimidad del actual gobierno de Raúl Castro, como único interlocutor válido en unas eventuales conversaciones?

Como he dicho antes, mi administración está lista para establecer lazos con el gobierno cubano en un número de áreas de mutuo interés, como hemos hecho en las conversaciones migratorias y sobre correo directo. También me propongo facilitar mayor contacto con el pueblo cubano, especialmente entre familias que están divididas, algo que he hecho con la eliminación de restricciones a visitas familiares y a remesas. Queremos establecer vínculos también con cubanos que están fuera del ámbito gubernamental, como lo hacemos en todo el mundo. Está claro que la palabra del gobierno no es la única que cuenta en Cuba. Aprovechamos toda oportunidad para interactuar con todos los renglones de la sociedad cubana, y miramos hacia un futuro en que el gobierno refleje expresamente las voluntades del pueblo cubano.

3. ¿Ha renunciado el gobierno de Estados Unidos al uso de la fuerza militar como forma de dar por terminado el diferendo?

Estados Unidos no tiene intención alguna de utilizar fuerza militar en Cuba. Lo que Estados Unidos apoya en Cuba es un mayor respeto a los derechos humanos y a las libertades políticas y económicas, y se une a las esperanzas de que el gobierno responda a las aspiraciones de su gente de disfrutar de la democracia y de poder determinar el futuro de Cuba libremente. Sólo los cubanos son capaces de promover un cambio positivo en Cuba, y esperamos que pronto puedan ejercer estas facultades de manera plena.

4. Raúl Castro ha dicho públicamente estar dispuesto a dialogar sobre todos los temas, con el único requisito del respeto mutuo y la igualdad de condiciones. ¿Le parecen a usted desmedidas estas exigencias? ¿Cuáles serían las condiciones previas que impondría su gobierno para iniciar un diálogo?

Llevo tiempo diciendo que es hora de aplicar una diplomacia directa y sin condiciones, sea con amigos o enemigos. Sin embargo, hablar por aquello de hablar no es lo que me interesa. En el caso de Cuba, el uso de la diplomacia debería resultar en mayores oportunidades para promover nuestros intereses y las libertades del pueblo cubano.

Ya hemos iniciado un diálogo, partiendo de estos intereses comunes –emigración que sea segura, ordenada y legal, y la restauración del servicio directo de correos. Estos son pasos pequeños, pero parte importante de un proceso para encaminar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba en una nueva y más positiva dirección. No obstante estos pasos, para alcanzar una relación más normal, va a hacer falta que el gobierno cubano tome un curso de acción.

5. ¿Qué participación podrían tener los cubanos del exilio, los grupos de oposición interna y la emergente sociedad civil cubana en ese hipotético diálogo?

Al considerar cualquier decisión sobre política pública, es imprescindible escuchar tantas voces diversas como sea posible. Eso es precisamente lo que hemos venido haciendo con relación a Cuba. El gobierno de los Estados Unidos habla regularmente con grupos e individuos dentro y fuera de Cuba, que siguen con interés el curso de nuestras relaciones. Muchos no están de acuerdo con el gobierno cubano, muchos no están de acuerdo con el gobierno estadounidense, y muchos otros no están de acuerdo entre sí. Lo que debemos estar todos de acuerdo es que tenemos que escuchar a las inquietudes e intereses de los cubanos que viven en la isla. Por eso es que todo lo que están haciendo ustedes para proyectar sus voces es tan importante – no sólo para promover la libertad de expresión, pero también para que la gente fuera de Cuba pueda entender mejor la vida, las vicisitudes y las aspiraciones de los cubanos que están en la isla.

6. Usted es un hombre que apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación e información. Sin embargo los cubanos seguimos con muchas limitaciones para acceder a Internet. ¿Cuánta responsabilidad tiene en eso el bloqueo norteamericano hacia Cuba y cuánta el gobierno cubano?

Mi administración ha tomado pasos importantes para promover la corriente libre de información proveniente de y dirigida al pueblo cubano, particularmente mediante nuevas tecnologías. Hemos posibilitado expandir los lazos de las telecomunicaciones para acelerar el intercambio entre la gente de Cuba y la del mundo exterior. Todo eso recrecerá los medios a través de los cuales los cubanos en la isla podrán comunicarse entre sí y con personas fuera de Cuba, valiéndose, por ejemplo, de mayores oportunidades en transmisiones de satélite y de fibra óptica. Esto no ocurrirá de un día a otro, ni tampoco podrá tener plenos resultados sin actos positivos del gobierno cubano. Tengo entendido que el gobierno cubano ha anunciado planes para ofrecer mayor acceso al internet en las oficinas de correo. Sigo estos acontecimientos con interés y urjo al gobierno a permitir acceso a la información y al internet sin restricciones. Quisiéramos escuchar qué recomendaciones tienen para apoyar el flujo libre de información desde y hacia Cuba.

7. ¿Estaría dispuesto a visitar nuestro país?

Nunca descartaría un curso de acción que avance los intereses de los Estados Unidos o promueva las libertades del pueblo cubano. A la misma vez, las herramientas diplomáticas han de usarse sólo luego de preparaciones minuciosas y como parte de una estrategia clara. Anticipo el día que pueda visitar una Cuba donde toda su gente pueda gozar de los mismos derechos y oportunidades que goza el resto de la gente del continente.

(Generación Y)

El narco-Estado talibán

Cinco soldados ingleses mueren en Afganistán a manos de un policía local a plena luz del día, a poca distancia de su cuartel. El asesino era un infiltrado a sueldo de los narco-talibanes, el nuevo Ejército informal afgano que está poniendo de rodillas al super-tecnológico Ejército estadounidense y a todos sus aliados. Se trata de un guión tristemente conocido, que se interpreta desde hace años al otro lado del mundo, en Colombia, donde la joint-venture entre los barones de la cocaína y las FARC ha convertido gran parte del país en un narco-archipiélago. Ni las intervenciones del Ejército, ni la forzada erradicación de los cultivos de coca, ni el uso de la diplomacia, ni hasta la concesión de una tajada del país -el Despeje- a las FARC a cambio del alto el fuego; ninguna de estas estrategias ha hecho mella en la industria de los narcóticos. La cocaína sigue siendo producida en Colombia y exportada y consumida entre nosotros. Sus ingresos compran políticos, armas y respeto, y consiguen así que quien cuente en el país no sea el Gobierno ni las fuerzas del orden, sino quien gestione el tráfico de narcóticos.

En Afganistán, como en Colombia, el riesgo es el de perder la guerra por falta de tácticas adecuadas, de estrategias ad hoc contra un enemigo sui géneris que se alimenta precisamente de nuestras debilidades: el consumo de droga. La industria de la heroína en el mundo genera 65.000 millones de dólares (más de 43.000 millones de euros) al año, equivalentes a 4.000 toneladas de opio, de los que casi el 60% son consumidos en Europa y Estados Unidos. Afganistán satisface el 90% de esta demanda y hace poco o nada para impedir que la heroína llegue a nuestras ciudades. Las fuerzas del orden afganas interceptan un modesto 2% del contrabando de narcóticos anual, frente al 20% de Colombia.

Es equivocado considerar a los talibanes como a un ejército de harapientos y terroristas; a ocho años de su derrota nos encontramos ante un nuevo enemigo, indudablemente astuto, que se ha enriquecido entrando a formar parte de la industria de la droga, a la que está íntimamente ligado. "Conoce a tu enemigo", decía Sun Tzu en El arte de la guerra: nosotros deberíamos guardar esa máxima como un tesoro. Las metamorfosis de los talibanes han modificado el significado de la guerra.

Es un error luchar sólo para evitar que Al Qaeda vuelva a adiestrarse en Afganistán, no es ése el verdadero peligro para Occidente. Lo que hay que temer es más bien la consolidación de la autoridad de los talibanes en un narco-Estado, un fenómeno que haría gravitar la producción y la exportación de opio con consecuencias desastrosas entre nosotros. El crimen organizado no espera otra cosa para poder vender heroína y meta-anfetamina a precios accesibles por todos los rincones de las metrópolis occidentales.

Pensar que los talibanes vuelvan a hacer de lacayos de Osama Bin Laden es sencillamente absurdo y peligroso. Son ya la parte integrante de una economía, la de la heroína, que, según Naciones Unidas, desde 2006 en adelante, les ha generado entre 200 y 400 millones de dólares al año, cantidad suficiente para hacer frente a los ejércitos más potentes de la tierra.

Hoy día los secuaces del mulá Omar no combaten para proteger a Al Qaeda sino para defender la fuente de su repentina riqueza. El narcotráfico les ha suministrado la legitimidad económica que el régimen talibán nunca ha poseído. Hasta 2001, el ISI, los servicios secretos paquistaníes, pagaban los sueldos de la administración pública de Kandahar, dado que el Gobierno no se lo podía permitir. La balanza de pagos del régimen del mulá Omar era menos compleja que la cuenta de la compra: aparte de la modesta producción de opio, que los talibanes toleraban y tasaban, las entradas comprendían el arrendamiento de los campos de adiestramiento de Al Qaeda y las tasas del tráfico de contrabando. Entonces sí que se les podía definir como un ejército de harapientos. Hoy, sin embargo, la situación es bien diferente.

Un informe secreto del Pentágono citado por The Washington Post el pasado verano sostiene que los talibanes perciben un porcentaje por cada fase de producción de la droga, desde la siembra hasta la exportación de la heroína. Imponen tasas incluso sobre la importación de los agentes químicos requeridos para procesar en los laboratorios locales el opio en heroína. Lo hacen porque en realidad son ellos quienes han creado las condiciones para que esta industria se desarrollase. Y los cultivadores, los señores de la droga, los narcotraficantes y toda la nebulosa criminal que vive del narcotráfico en Asia Central son perfectamente conscientes de ello y les están agradecidos por ello. A ninguno se le ocurriría no pagar. Así es como el avance del Ejército de los talibanes ha removido todos los obstáculos al narcotráfico. El último informe de Naciones Unidas sobre la producción de opio habla precisamente de una correlación entre dicha producción y la reconquista territorial de los talibanes en Afganistán.

A diferencia de las FARC, que han quedado siempre al margen del narcotráfico, los talibanes ejercen una gran influencia sobre la industria del opio. Actúan como si ellos ya fueran el cártel de la heroína en Asia Central. Y muchos están convencidos de que esa ulterior metamorfosis está a la vuelta de la esquina. Desde 2006 han guiado la transformación del país de productor de opio a exportador de heroína. En opinión de los expertos de Naciones Unidas, con ese fin se han convertido en socios de negocios de segmentos del crimen organizado local. Esta joint-venture ha financiado la difusión de laboratorios para la producción de heroína en territorios controlados por ellos. Afganistán pronto exportará más heroína que opio. Indudablemente es ese el objetivo de los talibanes, desde el momento en que ganan más si tasan un producto terminado, la heroína, que tiene un valor añadido mayor que la amapola. Por no hablar de los impuestos que cargan a toda la industria que gravita en torno a la heroína. Se trata de una cifra de negocio que en 2007 sumaba 3.000 millones de dólares y que en los próximos años podría fácilmente duplicarse.

En ocho años, bajo el fuego de las fuerzas de la coalición, los talibanes han aprendido a servirse de la riqueza de su país, las plantaciones de amapola, para reconquistar los territorios que habían perdido a finales de 2001. Un balance marcadamente negativo para Occidente. Pero las similitudes con el comportamiento de las FARC en los años ochenta, de las que a duras penas los talibanes conocen la existencia, no terminan aquí. La presencia de esta potente industria del narcótico en Afganistán desestabiliza a los países limítrofes. Sirva de advertencia la experiencia de México, un país que no produce cocaína pero que se ha convertido en un punto neurálgico de distribución del tráfico de droga procedente de Colombia. El cártel colombiano ya sólo se limita a exportar a México, desde donde se embolsa sus ganancias. De repartir la cocaína por el mundo se ocupa la criminalidad mexicana.

Los narco-talibanes están desarrollando un modelo similar, ya que exportan cada vez más a los países limítrofes: Irán, Pakistán, Rusia y repúblicas de Asia Central, y se embolsan sus ganancias a través de las organizaciones criminales locales. La tendencia es la de transformar a esas naciones en grandes consumidores y dividirse el botín. En Rusia, por donde transita la mayor parte de la heroína destinada a Europa, se consumen ya entre 75 y 80 toneladas al año. Nos lo confirma el número de toxicodependientes y de seropositivos en estas regiones, que, naturalmente, está en claro aumento. Según fuentes de Moscú, cada año mueren más rusos por la droga (cerca de 400.000 personas) que durante la guerra en Afganistán en los años ochenta.

El narcotráfico financia también a otros grupos armados que se inspiran en los talibanes afganos; entre ellos son particularmente peligrosos los talibanes paquistaníes, bandas que tienen su base en Waziristán y que quieren derribar el Gobierno de Karachi.

Éste es el espeluznante escenario creado por la industria de la heroína en Afganistán. Para erradicar a los narco-guerreros afganos no bastan los ejércitos más potentes del mundo, sino que es necesaria una estrategia mundial para cortar la alianza entre terror y crimen, un vínculo que también entre nosotros se llama droga.

(El País, Madrid. Loretta Napoleoni es economista italiana)

Columna transversal: ¿Quién nos dicta a pedir perdón, nuestra conciencia o nuestros superiores?

Me alegra de sobremanera que en el Ministerio de Defensa esté un militar que tiene el valor de decir públicamente, que está dispuesto a pedir perdón por las violaciones a los derechos humanos cometidos por la Fuerza Armada durante la guerra.

Lo que no me convence es que el mismo general y ministro declare, en la siguiente frase, que haría este pedido público de perdón en el momento que el Presidente de la República se lo ordene.

Ya sabemos que en este gobierno ningún ministro tiene permiso (ni el valor cívico) de hacer ninguna declaración pública de importancia si no está ordenada o autorizada por el Presidente de la República. Este exagerado presidencialismo puede tener algún grado de lógica (aunque no de validez, para mi criterio), cuando se trata de declaraciones que comprometen políticas del Estado. Entiendo también que el Presidente necesita protegerse para que los ministros que corresponden a la cuota partidaria del FMLN no lo comprometan en asuntos donde no hay consenso entre Casa Presidencial y el partido.

Pero en asuntos de conciencia, el ministro no puede condicionar su actuar y sus declaraciones a previas autorizaciones de su Presidente. O su conciencia le dicta pedir perdón al pueblo por los casos en que la Fuerza Armada, de la cual ha sido miembro y protagonista durante la guerra y la cual ahora dirige, ha cometido faltas a los derechos humanos, o su conciencia está tranquila. En el primer caso que pida perdón, en el segundo no.

A nadie le sirve que los militares, en vez de decir al pueblo: "Mi conciencia me dicta pedir perdón..." Diga: "Mi Presidente me ordenó pedir perdón..."

El 1 de febrero, a pocos días del cese al fuego, se celebró un acto público en la Feria Internacional: la instalación de COPAZ, la comisión conjunta que iba a supervisar el cumplimiento de los Acuerdos de Paz. Joaquín Villalobos, jefe máximo del ERP y como tal miembro de la Comandancia General del FMLN, habló en este acto a nombre del Frente.

Sin consultar con nadie y sin pedir autorización de la Comandancia, aprovechó la ocasión para pedir, a nombre del FMLN, perdón al pueblo salvadoreño por los sufrimientos sufridos por la insurgencia y por los errores y abusos cometidos por combatientes o mandos guerrilleros.

Después de este discurso, Villalobos fue sujeto de serias críticas dentro del FMLN y su dirigencia, porque se había negado, incluso, a someter a revisión de la Comandancia el manuscrito de su discurso. Joaquín Villalobos sabía que Salvador Sánchez Cerén y Schafik Handal no le hubieran autorizado a pedir perdón a nombre del Frente. Él me afirmó después que esto era un dictado de su conciencia y no de la Comandancia, y que además este era el momento propicio de hacerlo.

De igual manera, Joaquín Villalobos encaró la Comisión de la Verdad diciendo: "Como máximo responsable del ERP, yo personalmente me hago cargo de todos los abusos a los derechos humanos cometidos por combatientes y comandantes del ERP". En el caso de los alcaldes asesinados por el ERP en oriente, Villalobos declaró ante la Comisión de Verdad: "No busquen responsables entre mandos o combatientes, porque todos actuaron bajo órdenes mías. Yo asumo la responsabilidad y yo pido perdón a las familias de las víctimas..."

Ningún otro miembro de la Comandancia General asumió de esta manera la responsabilidad por crímenes de guerra cometidos por fuerzas bajo su mando. Es por esto que en el informe de la Comisión de Verdad sólo un miembro de la Comandancia General del FMLN sale señalado y recibe como sanción una inhabilitación política de varios años: Joaquín Villalobos.

Ni hablar de los miembros del Alto Mando de la Fuerza Armada. Nadie nunca pidió perdón por nada. ¿Les queremos realmente dar la excusa que nunca recibieron órdenes de ningún Presidente de turno para pedir perdón?

Es que cuando no es la conciencia que nos dicta pedir perdón y asumir la responsabilidad por nuestros errores, ¿quién nos va a creer?

(El Diario de Hoy)

Carta a Francisco José Gómez, presidente de ANDA

Estimado ingeniero:

¡que buena nota que el señor presidente haya tomado la decisión sabia y audaz de poner a un sociólogo de renombre a dirigir ANDA!

Siempre pensaba que usted es otro ingeniero más que va a seguir administrando ANDA con criterios técnicos. Hasta hoy en la mañana, cuando lo vi en una entrevista, me di cuenta que ahora ANDA está en manos de un sociólogo que ha hecho descubrimientos sensacionales sobre los cambios de nuestra sociedad: “En El Salvador ya no hay clase media. ARENA acabó con la clase media y dejó al país sólo con ricos y pobres.” ¡Wow!

Claro, uno no está acostumbrado a escuchar a un presidente de ANDA haciendo semejantes afirmaciones profundas. Ahora que sé que detrás de las decisiones que toma ANDA en cuanto a las tarifas y el racionamiento del agua potable hay un profundo análisis científico, ya no me voy a preocupar del hecho que sólo recibo agua durante pocas horas. Antes recibía todo el día, desde que vino usted, sólo durante 4 horas. Ya no me duele que, para manejar mi negocio, tengo que pedir (y pagar) pipas por lo menos dos veces a la semana. Hoy ya no me aflige el hecho que en los últimos meses gasté más en pipas que en las facturas de ANDA...

Con tal que ANDA tenga como presidente a un sociólogo que ha detectado que ARENA ha acabado con la clase media, ya podemos confiar que ANDA no sólo nos va a proveer de agua sino además con justicia social.

Sólo sáqueme de una duda, señor presidente ingeniero-sociólogo. No entendí bien, ¿qué diablos tiene que ver este su descubrimiento de la muerte de la clase media con las nuevas tarifas de agua?

Estoy seguro que usted lo puede explicar. Sociológicamente.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

Mexico irked by recognition of 'El Chapo'

Mexicans were none too pleased to read that their country's most-wanted cocaine kingpin has been ranked by Forbes magazine as one of the most powerful people in the world.

Joaquin Guzman, alias El Chapo -- Spanish for "Shorty" -- was listed by Forbes this week as No. 41 in a collection of 67 ("one for every 100 million people on the planet") movers, shakers, rulers and crooks judged as the people who really run the world.

A senior official with the Mexican attorney general's office, Juan de Dios Castro, said the inclusion of Guzman was "frivolous," and Mexican Ambassador to the United States Arturo Sarukhan used his debut on Twitter to denounce it.

"Sadly, Forbes insists in parading criminals and drug-traffickers," he wrote, according to the Reforma newspaper. Sarukhan went on to suggest that it would take social networks, such as Twitter, to paint a more positive picture of Mexico than that portrayed by "traditional media."

Mexican officials have long been irked over newspaper reports, especially in the U.S., that emphasize the blood-soaked war the government is waging against heavily armed drug cartels such as the one controlled by Guzman.

President Felipe Calderon lashed out in March when Forbes named Guzman one of the world's top billionaires. The question of "powerful" is more nuanced and subjective, however. Forbes says it wanted to start a "conversation" with its first such list and asked whether naming "despicable criminals" like Guzman was an accurate reflection of power.

Guzman heads the Sinaloa cartel, Mexico's oldest and largest drug-trafficking organization, which is believed to have smuggled billions of dollars' worth of cocaine and other drugs into the U.S. The organization has extensive networks throughout the U.S. and is responsible for much of the recent drug-related violence in Mexico.

Guzman has been on the lam since escaping in 2001 from a maximum-security prison days after a court ruled that he could be extradited to the U.S. He is said to have been helped by guards and wardens to escape by hiding in a laundry truck.

"Surely . . . we have more than one screw loose," columnist Francisco Rodriguez said on the Web publication EjeCentral. The ranking by "Forbes magazine, that tool of capitalism . . . is enough to make us all ask if we didn't choose the wrong profession."

The other Mexican to make the list was Carlos Slim Helu, a telecom tycoon considered by Forbes to be the third-richest man on Earth. Slim, who has benefited wildly from monopolies, controls a wealth that stands in glaring contrast to Mexico's overall poverty (his wealth, Forbes says, equals 2% of the Mexican gross domestic product). He ranked No. 6 on the "powerful" list, just ahead of Rupert Murdoch and above Bill Gates and the pope.

"For a U.S. publication to distinguish Slim and El Chapo, far from filling us with pride, should make us reflect," journalist Miguel Angel Granados Chapa noted in his Reforma column. "The two figures embody our worst evils: Slim represents the extreme of deep, growing inequality, and Guzman embodies the prosperous [life of] crime and impunity."

(Los Angeles Times)


FORBES:

The World's Most Powerful People: #41 Joaquín Guzman

Mexico's most wanted man (U.S. government offers $5 million reward for his capture) heads the Sinaloa drug cartel. Believed to have directed anywhere from $6 billion to $19 billion in cocaine shipments to the U.S. over the last eight years. His specialty: importing cocaine from Colombia, smuggling it into U.S. through elaborate tunnels. Diminutive nickname "El Chapo," or Shorty, belies fearsome behavior: as power behind struggle with government forces to control transport corridors to U.S., responsible for thousands of deaths. In 1993, arrested in Mexico on homicide and drug charges; escaped prison in 2001, reportedly through the laundry; seized back control of organization.

(Forbes)

Un desafío que trasciende los partidos de derecha

Arreglar los conflictos internos de ARENA es tarea de los areneros. Igual es tarea del PDC y del PCN defenderse de los intentos de dividirlos y de financiar la deserción de sus diputados. Sin embargo, reconstruir la oposición política como elemento indispensable del sistema democrático, es una tarea demasiado importante para dejarla a las cúpulas partidarias.

En este sentido, lo que aparece como crisis de ARENA no es sólo un problema de ARENA. Es un desafío que incluso trasciende la derecha. Es un problema de la democracia. Para asegurar que en el las próximas elecciones del 2012 y del 2014 exista un proyecto político capaz de frustrar las aspiraciones del FMLN de quedar en el poder que ahora comparte con compañeros de viaje que no están plenamente identificados con sus fines, es indispensable un proceso amplio y profundo de debate, definición y construcción.

Un congreso de ARENA puede resolver la crisis de legitimidad de sus instancias de liderazgo. Una coordinación efectiva entre los tres partidos puede resolver la falta de planes de contingencia en la Asamblea. Pero para realmente resolver la crisis de la oposición y la falta de un proyecto político atractivo y reformador, se necesita la concurrencia creativa de todos los sectores políticos y sociales dispuestos a defender el sistema de democracia representativa y economía social del mercado. Estamos hablando de un proceso que trasciende las clásicas fronteras de la derecha. Un proceso que incluye a la izquierda democrática y produzca una propuesta de reforma con puertas abiertas para la parte de la izquierda democrática que por el momento está incluida en la alianza alrededor de la figura del presidente Funes. Es muy poco probable que esta alianza, en esta forma y con esta amplitud, va a seguir existiendo cuando se acerquen las próximas elecciones.

Urge iniciar un proceso de reformulación de la oposición y de formulación de una propuesta política alternativa al proyecto socialista del FMLN. Este proceso tiene que trascender, además de la frontera derecha-izquierda, el ámbito partidario e incluir a empresarios, centros de pensamiento, organizaciones sociales, líderes de opinión. Sobre todo tiene que incluir los grupos de jóvenes que últimamente están irrumpiendo la vida política del país, producto del vacío de liderazgos tradicionales y partidarias. Estas iniciativas de jóvenes, que se han generado tanto en las universidades como en el ámbito de los profesionales, más bien deben jugar un rol protagónico en el proceso de debate y construcción de un proyecto político para el país. Podrían ser los catalizadores de un proceso nuevo, que los partidos no son capaces de provocar y liderar.

Para evitar cualquier confusión: No estoy llamando a nadie a afiliarse a partidos. No se trate de una concurrencia partidaria, sino de la participación de toda la masa crítica democrática de la sociedad en un proceso serio y profundo de debate, reflexión, análisis que puede o no puede llevar a cambios en el mapa partidario del país. Pero que de mínimo producirá nuevas ideas, nuevas propuestas de reforma, y rutas para nuevas alianzas y nuevas formas de participación. O sea, conjuntamente hay que producir los insumos indispensables para que luego los que tengan la vocación de hacerlo puedan construir un proyecto político electoral capaz de convertirse en opción de reforma y opción de poder en El Salvador.

Si ahora dejamos solos a las partidos -o a lo que va a quedar de los partidos luego de esta ‘recomposición’ política en la bolsa de voluntades y diputados-, en la tarea de formular una alternativa, dejaremos al FMLN el campo abierto para llenar los vacíos y para ganar el control de las instituciones que necesitan para implementar su modelo político de ‘democracia popular’.

El FMLN tendrá suficientes fondos, provenientes de Venezuela mediante Alba Petróleo y otros negocios, para implementar (con o sin los recursos y el aval de Casa Presidencial) políticas populistas y clientelistas de prebendas y compra de voluntades. Sin embargo, hay sólo una manera que en El Salvador la izquierda radical, mostrando su propia cara y su propio programa, puede ganar elecciones: descomponiendo al resto del espectro político.

En este camino, hay que decirlo, van bien avanzados. La primera víctima fue la izquierda democrática, que se desarticuló como tendencia autónoma ante la disyuntiva entre apoyar o oponer la llegada del FMLN al poder. El siguiente paso: la desestabilización de ARENA y la ‘recomposición’ de la correlación en la Asamblea. Los capítulos en desarrollo: desgastar al PDC y al PCN con una estrategia doble de división y cooptación; mediatizar a los gremios empresariales y los medios comerciales de comunicación...

La única manera de parar y revertir esta tendencia es un esfuerzo conjunto de definir y construir un proyecto alternativo que sea decididamente reformista, plural y democrático. Y que después cada uno saque de este proyecto integral lo que le toque hacer en su ámbito partidario, electoral, intelectual o gremial.

Cualquier otra cosa es rendición.

Si los lideres partidarios tratan de resolver el problema solos y con los limitados métodos tradicionales de partidos, sin atreverse a apertura y pluralidad, se hacen corresponsables del debacle.

(El Diario de Hoy)

Carta a James McGovern, congresista norteamericano

Dear Jim:

me alegra mucho que la oficina de turismo de aventura de nuestro gobierno haya logrado incluirte en el programa de visitas a Verapaz.

Para los habitantes de este sufrido pueblo seguramente ya resultaba aburrido ver todos los días a un ministro patinar por sus calles y dar discursos. Un día había pasado el señor presidente, otro día el señor vicepresidente, otro día mi general el ministro de Defensa, otro día el señor ministro de Agricultura, otro día el señor ministro de Gobernación...

Como ahora tampoco tienen televisión que funcione, ver patinar sobre lodo a un auténtico diputado de Massachussets, les da por lo menos algo de diversión a los damnificados...

Si además de esto surge que Washington mande más ayuda, ¡perfecto, mister congressman!

Pero yo te quiero decir otra cosa: ¡Felicidades por tu valiente intervención en nuestro sistema de justicia! Sin temer represalias ninguna, té te atreviiste a desafiar a las fuerzas oscuras que en nuestro país impiden justicia...

Es realmente muy atrevido, sobre todo sin disponer de toda la información necesaria. Te voy a decir, dear James: Con un intérprete tan deficiente como el que anduvo hoy en la mañana traduciendo tu entrevista en el Canal 21, yo no me atrevería meterme en cosas delicadas y serias en un país extraño. Si los expertos, que te proveen de información sobre El Salvador, son tan incompetentes como tu traductor, entonces realmente es peligroso e irresponsable lo que estás haciendo en este país.

En serio: Gracias por asistir a los homenajes de los padres jesuitas asesinados – pero todo el resto del programa que te hicieron para El Salvador es manipulación y campaña.

Sorry, pero alguien tiene que decir la verdad,

Paolo Lüers

(Más!)

Ellacuría, a 20 anos de la tragedia

Se cumple hoy una trágica conmemoración: el vigésimo aniversario de la muerte en El Salvador del padre Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Centroamericana (UCA), y de sus cinco compañeros jesuitas españoles, asesinados por una unidad del Ejército salvadoreño en la madrugada del 16 de noviembre de 1989, junto con las dos mujeres, madre e hija, que les atendían en su residencia en el campus de la propia universidad. Muy pocos días antes, Ellacuría había recibido en Barcelona el Premio Alfonso Comín, en solemne acto celebrado en el viejo recinto del Consell de Cent.

Según consta en el informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas sobre El Salvador, la unidad del Ejército salvadoreño que perpetró el múltiple asesinato recibió la orden concreta de "eliminar a Ellacuría sin dejar testigos", requisito que costó la vida a siete personas más. Desde semanas antes, la prensa derechista salvadoreña, así como la emisora de radio perteneciente al Ejército, venían atacando ferozmente a Ellacuría y a su comunidad de profesores jesuitas, a los que se calificaba de "agentes de la conspiración mundial", "testaferros del comunismo internacional", "directores intelectuales de todos los desórdenes callejeros y actos vandálicos protagonizados por las turbas izquierdistas", y se señalaba a la UCA como "refugio de dirigentes terroristas" y a Ellacuría en concreto como "probable agente del KGB". El odio profundo hacia aquella comunidad académica y a su cabeza visible alcanzó unos niveles tan desorbitados que desembocaron en aquel crimen execrable, cuya noticia produjo consternación y fuertes reacciones adversas en la opinión pública internacional.

Por ello, desde la perspectiva de las dos décadas transcurridas, cabe plantearse esta cuestión: ¿cuál era realmente la ejecutoria del padre Ellacuría y su comunidad para suscitar un odio de tal magnitud en los poderes fácticos salvadoreños? ¿Qué acciones y qué intenciones eran las suyas hasta el extremo de hacer necesaria incluso su eliminación física?

Ni nuestro trato personal con Ellacuría ni -lo que importa mucho más- el riguroso estudio de sus pronunciamientos sociales, expresados en los órganos de difusión de la UCA -revistas ECA (Estudios Centroamericanos) y Proceso- permitieron observar en su línea otra posición que no fuera la búsqueda inteligente y honesta de la paz, la justicia y la concordia nacional en aquel castigado país. A modo de inequívoco ejemplo, permítasenos reproducir aquí un par de párrafos de uno de sus escritos, publicado el mismo año de su muerte. He aquí lo que el padre Ellacuría proponía a la sociedad salvadoreña, tanto al Gobierno de Arena (partido de la derecha en el poder) como a la guerrilla del FMLN, tanto a las Fuerzas Armadas como a la propia Iglesia, sólo unos meses antes de ser asesinado: "Son importantes las conversaciones previas de Arena con el FMLN y de éste con las Fuerzas Armadas. También las fuerzas sociales, y entre ellas la Iglesia, deben favorecer el ambiente propicio para la negociación. Indirectamente, en un trabajo sistemático para ir superando los males que impiden la reincorporación del FMLN a la vida política. Éstos son: a) violación de los derechos humanos por parte de los escuadrones de la muerte y de las Fuerzas Armadas; b) suma debilidad del poder judicial; c) grave situación económica para la mayor parte de la población; d) magnitud, estructuración y comportamiento de las Fuerzas Armadas; f) desinformación y polarización promovidas en los medios de comunicación".

Respecto a la guerrilla, Ellacuría se mostraba igualmente exigente: "También el FMLN tendría que favorecer el cambio y hacer creíbles sus nuevas propuestas con acciones tales como: a) abandono de toda acción violatoria de los derechos humanos y de las que puedan considerarse como técnicamente terroristas; b) abandono de aquellas acciones que repercuten económicamente sobre la mayor parte de la población; c) presentación de propuestas realistas en orden a lograr resultados efectivos y entrar de lleno en la solución definitiva del conflicto". (ECA, marzo 1989).

He aquí, enumerados con notable claridad y con agudo sentido premonitorio, los principales conceptos y ejes de acción que en los años siguientes iban a prevalecer, tanto en el proceso negociador entre 1990 y 1992 como después, en el proceso de paz posterior a los Acuerdos de Chapultepec de 1992. Ahí estaba la lista de lo que había que hacer, y que realmente se hizo a partir de su muerte: conversaciones preliminares entre las partes, apertura de un sistemático proceso de negociación (así se haría, con un fuerte respaldo internacional); incorporación del FMLN a la vida política legal (así se cumplió, según lo establecido en los Acuerdos que pondrían fin al conflicto); fin de las violaciones de derechos humanos por ambas partes (objetivo que sería asumido como prioritario por la Misión de Naciones Unidas, ONUSAL); fortalecimiento del raquítico poder judicial (otra de las metas que serían establecidas para ONUSAL por los Acuerdos de Paz); magnitud de las Fuerzas Armadas (cuyos efectivos quedaron reducidos a su mitad por los mismos Acuerdos, a cambio del desarme total de la guerrilla); nueva doctrina y nueva educación militar para aquel Ejército. En una palabra: la realidad de lo negociado y planificado desde 1990 y desarrollado desde 1992 coincidió en enorme medida con aquellas propuestas que Ellacuría propugnaba en 1989.

Pues bien; si esta serie de medidas empezaron a ponerse en práctica muy poco después de su muerte, ¿cómo pudo alguien considerarlas tan subversivas y tan amenazadoras en 1989? Sólo alguien radicalmente cegado por el odio, por intereses ferozmente insolidarios, o tarado por una ideología ultraderechista tendente a la conservación intocable de una infame estructura social, pudo conceptuar aquella serie de propuestas como extremadamente peligrosas. Sólo la ultraderecha escuadronera, militar y civil -la misma que nueve años antes había asesinado al arzobispo monseñor Romero-, impulsada por la oligarquía salvadoreña más desalmada, podían desear y ordenar tal eliminación, como así fue.

Así fue, y así quedó asumido por la comunidad internacional, cuyas últimas dudas -si aún las había- sobre "quién era quién" en el conflicto interno salvadoreño quedaron disipadas por aquel disparatado crimen. Todo el mundo pudo comprender que sólo el odio, los intereses o el fanatismo ideológico ultraderechista -o los tres factores en su conjunto- pudieron engendrar el designio de destruir aquel valioso foco de pensamiento cristiano, no violento, progresista y democrático.

Sin embargo, nadie podrá decir que su sacrificio resultó inútil. Pues, de hecho, su asesinato perjudicó gravemente a sus propios autores, debilitó su posición negociadora y facilitó el acceso a la paz. Aquel acto de barbarie vino a debilitar ante el mundo la posición del Ejército y del Gobierno salvadoreños frente al FMLN en las mesas y conversaciones que, auspiciadas por la ONU, se desarrollarían a partir de entonces en Costa Rica, Ginebra, Nueva York y México, hasta llegar a la solemne firma de la paz en Chapultepec el 16 de enero de 1992. Exactamente dos años y dos meses después del asesinato de quien propugnó ese mismo camino y esa misma solución.

Hoy, transcurridas dos décadas, caben muy pocas dudas sobre el significado de la tragedia de la UCA y ninguna duda sobre el diagnóstico -increíblemente exacto- que Ellacuría formuló sobre aquella sociedad.

Dos de los militares implicados fueron condenados a 30 años, pero amnistiados tres años después. Hoy, nuestra Audiencia Nacional mantiene abierta una causa contra los autores de aquella orden criminal, plenamente impunes hasta hoy. Incluso con el reciente y drástico recorte sufrido por la jurisdicción española en materia de Justicia Universal, aún así, esta causa se mantiene vigente por tratarse de víctimas españolas, lo que permite su continuidad.

En cualquier caso, en esta fecha conmemorativa resulta obligado honrar con nuestro recuerdo a unos compatriotas españoles que pagaron con su vida su esfuerzo, su enseñanza y su riesgo, volcados hacia el logro de una mayor justicia y solidaridad, en una sociedad asolada por la injusticia, la miseria y la brutal desigualdad.

(El País, Madrid. Prudencio García, ex miembro de la División de Derechos Humanos de ONUSAL (Misión de la ONU en El Salvador), es investigador y consultor de la Fundación Acción Pro Derechos Humanos.)

SEXTA COLUMNA: DE GRATA RECORDACIÓN.

Han sido varias las personas que se han ido en fechas recientes dejándonos diversos recuerdos.

En el caso particular del deceso de Carlos Briones, leyendo los comentarios de amigos comunes vinculados a la universidad o a la profesión, he coincidido en apreciar la dedicación que ponía Carlos en la objetividad, en la coherencia y propiedad en el manejo de los datos y la relación entre variables económicas, y en el rigor científico de sus juicios económicos, políticos y sociales sin sesgos de ninguna clase.

Soy de quienes piensan que, ante el hecho de la muerte de un ser humano o de una persona, lo que nos queda son recuerdos, que podrían ser gratos o no gratos para decirlo de alguna manera.

Recuerdo con agrado y reconocimiento de mi parte, lo que sería tema de un homenaje póstumo colectivo, a mucha gente que he conocido a lo largo de mi vida; tantas personas que me sería difícil hacer una referencia justa sobre todas ellas.

A pesar de ello me traen gratos recuerdos: Ítalo López Vallecillos, Enrique Barrera Escobar, Mario Flores Macall, Luis Alonso Posada, Dagoberto Vega Cea, Raúl Valiente Argueta, Jorge Sol Castellanos, Julio César Oliva, Fernando Martín Espinoza Altamirano, Guillermo Manuel Ungo y Héctor Oquelí Colindres, queridos compañeros ellos, del histórico Partido Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) de El Salvador, miembro de la Internacional Socialista (IS), de la Unión Nacional Opositora (UNO) y del Frente Democrático Revolucionario (FDR).

Asimismo, recuerdo con especial agradecimiento a Rafael Menjívar, Oscar Quinteros Orellana, Carlos Alberto Rodríguez, Gilberto Cabezas Castillo, Alexander Hamilton Ross, Mario Salazar Valiente, Salvador Navarrete Azurdia, José María Méndez, Carlos Ganuza Morán, mis maestros de la Facultad de Ciencias Económicas y autoridades de la Universidad de El Salvador (UES), durante los años 60 principalmente.

Por supuesto que tengo agradables recuerdos de Ignacio Ellacuría, Luis de Sebastián, Segundo Montes, Francisco Javier Ibizate, Ignacio Martín Baró, y Amando López, para mí inolvidables autoridades y compañeros de trabajo académico en la Universidad Centroamericana de El Salvador “José Simeón Cañas” (UCA), en el transcurso de los años 70.

Sumado a lo anterior, en nuestro país han existido empresarios cuya trayectoria observé en determinados períodos y que son de grata recordación en diversos sectores de nuestra sociedad. Algunos de ellos favorecieron importantes y polémicas reformas económicas tales como la Reforma Agraria impulsada a fines de los años 60 y mediados de los 70 y promovieron políticas de mejoramiento social. Otros se inclinaron por reformas y aperturas políticas en medio de aquel escenario de “democracia restringida y excluyente” como la calificara Memo Ungo. De una forma u otra, todos ellos se encontraban vinculados a los principales gremios empresariales ahora reconocidos como la AGES, ASI, CCIES o ANEP. Desafortunadamente aquellas visiones que desde sus condiciones de agricultores, ganaderos, industriales, comerciantes, importadores, exportadores o financistas, tuvieron estos señores, sin renunciar a sus intereses particulares pero con una visión un poco más amplia, no fructificaron en aquellos momentos, razón por la cual más de alguno buscó colaborar con las filas democráticas y revolucionarias.

A principios de los años 60 observé al señor Roberto Palomo, recientemente fallecido, cuando concurría en un Volkswagen a su fábrica de Calzado Salvadoreño, S: A. (Adoc), situada en la ciudad de Soyapango, a orillas del Boulevard del Ejército. Con el tiempo supimos que era de los que opinaban favorablemente sobre la necesidad de hacer algunos cambios en la estructura agraria de producción para potenciar la demanda efectiva de bienes y servicios en el campo, y de esa manera, dinamizar el mercado interno favoreciendo el crecimiento económico del país. Cincuenta años después, transcribo y subrayo una parte de la nota periodística publicada por La Prensa Gráfica del pasado viernes, que textualmente dice:”En una entrevista periodística en la que a don Roberto Palomo se le pidió mencionar qué decisiones gubernamentales, a su juicio, podrían ayudar a mejorar la economía del país, respondió que podrían ser: atraer inversión extranjera, mejorar la seguridad ciudadana, apoyar a los sectores productivos, mejorar las políticas impositivas, agilizar la inversión pública, fomentar la competitividad, hacer funcionar el Puerto de la Unión e incrementar el salario mínimo”.

Se trata, a mi juicio, de una especie de plataforma económica integral sintetizada, desde la perspectiva de un industrial experimentado.

Por ello, recordando gratamente esta clase de empresarios, me pregunto:¿ Habrá entre los actuales dirigentes gremiales de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, Asociación Salvadoreña de Industriales y Asociación Nacional de la Empresa Privada, personas capaces de hacer suyo este planteamiento en toda su dimensión?

Dos mentiras sobre la ofensiva guerrillera del ‘89

La ofensiva guerrillera de noviembre 1989 no fue, como lo pintan algunos dirigentes del FMLN actual, la madre de su victoria electoral en el 2009. Lo que transformó el país de manera que 17 años más tarde fuera posible que ganara la presidencia un candidato del FMLN, fueron los Acuerdos de Paz. O sea, una obra conjunta de izquierda y derecha con la sociedad civil. No fue un acto unilateral de guerra que transformó el país y abrió los espacios políticos, sino el subsiguiente ejercicio de negociación y concertación. La ofensiva guerrillera fue necesaria para servir la mesa para la negociación, pero nada más. La paz, la desmilitarización, la democratización son obras conjuntas – y sólo como tales eran posibles. Ni el FMLN ni ARENA tienen derecho de adjudicarse estos logros históricos.

Rediseñar la historia de otra manera es irresponsable, porque equivale a suspender el acuerdo básico del año 1992: que a partir de esta fecha ya no se trataba de imponerse un bando al otro, sino de construir conjuntamente, independiente de las contradicciones ideológicas o de intereses. En 1992 se estableció un nuevo sistema político plural, donde todos los partidos, independiente de su rol durante la guerra, son socios y garantes.

Declararse ‘antisistema’ luego de los Acuerdos de Paz y sus transformaciones del sistema político, es declararse contrario al pluralismo y los acuerdos alcanzados en el proceso de paz.

Si altos dirigentes del FMLN, en el contexto de los 20 años de la ofensiva del 1989, expresan que los Acuerdos de Paz sólo cambiaron ‘la forma de la lucha’, pero no su finalidad, una sociedad socialista, están rompiendo con los Acuerdos del 1992.

Es en este contexto que siempre he señalado que es peligroso e irresponsable cuando los nuevos gobernantes declaran que ‘el cambio’ del 2009, más que un cambio de gobierno, para ellos equivale a una ‘refundación de la República’. La República fue refundada en 1992, con la legitimidad de una concertación de toda la sociedad - no en 2009, con una raspada victoria electoral.

Así que, por más necesaria que fue la ofensiva guerrillera del 1989 para facilitar la salida política a la guerra, el evento a celebrar es la firma de la paz, no la ofensiva al tope...

Pero hay otro mito sobre la ofensiva guerrillera de noviembre del 1989 que hay que desenmascarar: “El episodio de la ofensiva fue un acto de guerra en el que miles de ciudadanos sufrimos el rebalse de un conflicto, en el que los civiles fueron EL PRINCIPAL BLANCO de las balas de ambos lados...”

Palabras de Gabriel Trillos, director editorial de La Prensa Gráfica, en su columna del día 15 de noviembre 2009. Cuidado, estimado colega, los escritores debemos de tener mucho cuidado con las palabras y sus significados. Lo que Trillos afirma, históricamente no es cierto. Ninguna institución con credibilidad e independencia ha acusado a las fuerzas guerrilleras de haber escogido civiles como blanco principal durante la ofensiva del 1989. No fue la guerrilla que bombardeó colonias en la franja nororiental de San Salvador. Fue la Fuerza Armada. No fueron combatientes del FMLN que ejecutaron a los padres jesuitas. Fueron efectivos del Atlacatl.

Ya es bastante problemático querer hacer juicios sumarios a un sólo bando. No me atrevería a decir que ‘la Fuerza Armada’ o ‘el gobierno’ escogió a civiles como principal blanco de sus balas. Más absurdo es el intento de un juicio sumario a ambos bandos, independientemente de que existieron marcadas diferencias en su comportamiento con la población civil.

Si los guerrilleros hubieran tratado, en la ofensiva del 1989, a la población civil como ‘principal blanco’, jamás hubieran llegado a sentarse en una mesa de negociación. Simplemente, se hubieran destapado, ante el pueblo salvadoreño y el mundo, como terroristas. Y nadie les hubiera reconocido el status de fuerza beligerante, indispensable para una negociación auspiciada por Naciones Unidas.

En cambio, el hecho que el gobierno, bajo la presión militar y política de fuerzas guerrilleras en la mera capital, no tuvo la capacidad de garantizar que sus fuerzas no se volcaran contra civiles, fue instrumental para que el FMLN lograra la apertura de una negociación seria.

Moraleja: Nadie tiene el derecho de usar la amarga experiencia de los combates en la capital como pretexto para tergiversar la historia y crear versiones convenientes.

(El Diario de Hoy)

Carta a don Chepe, damnificado

Estimado don Chepe:

Estoy compartiendo el dolor por su hijo, quien murió en aquella noche trágica del sábado pasado, bajo una avalancha de lodo. Usted perdió al hijo que dio sustento a su familia – y nosotros a un amigo y compañero de trabajo.

Además a ustedes les toca la mala suerte de tener a un alcalde que ve la colonia de ustedes como campamento guerrillero, y un gobierno que ve a la alcaldía de su pueblo como reducto de reaccionarios. Así que ni la alcaldía ni el gobierno se han apresurado para ayudarles.

Por otra parte, ustedes tienen la gran ventaja de ser una comunidad organizada y unida. La mitad que aun tiene casa ayuda a la otra que quedó desamparada. Es una comunidad que no tiene delincuencia y no permite que entre de otros lados.

Tengo la suerte de trabajar diariamente con varios de los hijos de esta comunidad – y soy testigo del espíritu de superación que tienen.

Eso les va a permitir reconstruir sus casas, sus vidas y su comunidad – tal vez incluso mucho mejor que antes. El otro día caminé por la loma donde queda enterrado su hijo, y aprecié la vista fenomenal sobre el lago y las montañas. Si ustedes se mantienen unidos, van a obligar a alcaldía y gobierno -más allá de los pleitos partidarios- a ayudarles a reconstruir su comunidad en esta preciosa loma. Ya no escondida en los charrales, como si todavía fueran guerrilleros, sino como sitio turístico, a la vista y con vista.

Un abrazo, Paolo Lüers

(Más!)

Carta a Jorge Meléndez “Jonás”, director de Protección Civil


Estimado Jonás:

al fin pusieron orden y nombraron a un sólo vocero del gobierno para la emergencia nacional: vos como director de Protección Civil.

Ojala que no solamente vocero ante las cámaras, sino un sólo coordinador que se hace cargo de organizar y hacer eficiente toda la labor del gobierno frente a la crisis creada por las lluvias.

Ya no queremos ver a todo el gabinete de gobierno sentado frente a las cámaras, compitiendo por quien habla más bonito y a quien le luce mejor el disfraz de bombero. La verdad es que a todos les luce mal...

En vez de discursos de ministros, en el momento de emergencia se necesita que alguien como vos y tal vez el ministro de defensa -gente que saben de logística, de organización, de la toma de decisiones bajo presión- coordinen y pongan a trabajar a los técnicos de todos los ministerios y a organismos de rescate y asistencia. Punto. Sin tanta paja.

Ojala que te dejen trabajar de esta manera. Trabajar y resolver. Ojala que te dejen escoger a la mejor gente para formar un Estado Mayor de Emergencia. Ojala que te quiten encima a ministros ansiosos de figurar en las cámaras. Ojala que ya no gasten en chalecos y botas de lujo para la prominencia política y les den equipos a los cientos de socorristas que trabajan con las uñas.

Que bueno que para tu cargo escogieron a un echador de riata como vos que sabe escuchar, tomar decisiones y mandar.

Un abrazo, Paolo Lüers

(Más!)

Nicaragua se hunde en la miseria

Esta tarde sofocante de noviembre nadie habla de la crisis política en el autobús. Montarse en la ruta 114, que hace el trayecto entre la zona industrial de Managua, la sombría capital de Nicaragua, y el incierto centro de la ciudad, es hacer un viaje surrealista.

Esta tarde sofocante de noviembre nadie habla de la crisis política en el autobús. Montarse en la ruta 114, que hace el trayecto entre la zona industrial de Managua, la sombría capital de Nicaragua, y el incierto centro de la ciudad, es hacer un viaje surrealista. Desde las ventanas del desvencijado vehículo se ven los carteles de un sonriente Daniel Ortega que cantan el fin de la pobreza, mientras esa misma miseria entra por la puerta del autobús.

En una de las paradas, una mujer morena y bajita sube con la manga de su blusa levantada hasta el hombro para mostrar una pelota de carne que le deforma el brazo. "Tengo un tumor", dice, "y necesito operarlo". La mujer cuenta a los pasajeros sus penas: está en paro, no tiene el apoyo de nadie y si no se opera teme perder el brazo. "Denme una ayudita, por favor", pide. Los pasajeros sacan las monedas: un córdoba por persona. En Nicaragua, con un córdoba se compra un chicle.

A casi tres años de haber asumido el poder, las promesas del presidente Ortega de hacer un país más justo se desvanecen en la cotidianidad. El 79% de la población de Nicaragua vive con dos dólares (1,35 euros) al día. A la pobreza se suma la incertidumbre política iniciada hace ya un año, tras la crisis desatada por las denuncias de fraude en las elecciones municipales del 9 de noviembre de 2008, que dieron al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional 105 alcaldías de las 146 en disputa. Ortega, además, ha usado su influencia en la Corte Suprema de Justicia para que los jueces emitieran una sentencia que le da la oportunidad de ser reelegido en 2011, pasando por encima de la Constitución.

Tras la crisis desatada por las denuncias de fraude, el país sufrió la retirada de parte de la ayuda internacional, el gran motor, junto a las remesas de los emigrantes, de su escuálida economía. Varios países europeos congelaron una donación de 97 millones de dólares que entregaban directamente al presupuesto, condicionada al respeto de los derechos humanos y la democracia.

"Estamos preocupados por la situación de la democracia y la gobernabilidad. El diálogo con el Gobierno sigue, aunque no ha dado los frutos esperados (...). Pero no puede seguir indefinidamente", dice una fuente diplomática.

Ortega decidió reformar el presupuesto reduciendo las partidas destinadas a salud y educación. Pero en Nicaragua, el techo de las escuelas se derrumba a veces sobre los estudiantes, como ocurrió en septiembre en el colegio Camilo Zapata de Managua, dejando a cuatro niños heridos.

La crisis económica internacional también juega en contra de Nicaragua. Los datos del Centro de Trámites de las Exportaciones precisan que las exportaciones cayeron un 11% en los primeros cinco meses del año, y que la inversión externa registraba una caída del 9% hasta junio. Las remesas de los emigrantes sufrían entonces una baja del 5%.

"Nicaragua es un país con su credibilidad deteriorada. Ortega no ha salido de la cueva de los ochenta, cuando sólo había caos. Nicaragua es un país con un Estado de derecho suplantado por el amiguismo", explica el catedrático Orlando López.

El Gobierno impulsa una reforma tributaria para aumentar la recaudación. Pero el proyecto se ha topado con el rechazo general, ya que sube los impuestos a las pulperías (tiendas de barrio) y grava las cuentas de ahorro, las pensiones de los jubilados y las remesas externas. Muchos de los problemas podrían solucionarse con la ayuda que otorga a Ortega el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que en 2008 ascendió a 457 millones de dólares. Un presupuesto paralelo que representa un tercio del declarado por el Estado. Pero la ayuda venezolana es usada de manera discrecional por Ortega. El presidente ha comprado dos helicópteros MI-17 de fabricación rusa a un precio que oscila entre los tres millones y los cinco millones de dólares por unidad. Varios medios de comunicación nicaragüenses aseguran que las aeronaves son para uso del presidente y su familia.

"Ortega es el prototipo del nuevo autoritarismo latinoamericano: clientelar frente a los sectores populares, cooptador frente a los sectores empresariales, y heterodoxo en las formas de represión. Ya no se usan ejércitos, sino turbas paramilitares, la coerción fiscal, el acoso administrativo, el chantaje judicial", reconoce Edmundo Jarquín, líder del disidente Movimiento Renovador Sandinista.

(El País, Madrid)

Carta a Rafael Morán, alcalde arenero de Ahuachpaán

Estimado alcalde:

Lo vi en televisión exigiendo la renovación de ARENA y su dirección. Suena razonable. Muchos críticos independientes lo hemos planteado casi como disco rayado: ARENA necesita renovarse, no sólo en sus liderazgos, sino en su oferta programática y en su funcionamiento interno que nunca ha sido democrático.

Pero a veces uno puede tener razón en todos los puntos – y estar totalmente equivocado. Esto le está pasando, alcalde. Todos sus argumentos apuntan a un sólo fin: que renuncie el COENA, y sobre todo Cristiani.

Tiene razón: Cristiani tiene la obligación de abrir espacio para nuevos liderazgos. Pero al mismo tiempo está totalmente equivocado: Si Cristiani se retira ahora, no está abriendo espacio para un liderazgo nuevo, sino para el liderazgo viejo. Ustedes quitan a Cristiani y vuelven a tomar control del partido los que lo ejercieron durante los últimos años de manera total; los que no lo querían soltar ni en las primarias del año pasado, ni luego de la derrota electoral.

Lo digo con nombre y apellido: Quien hoy pide la renuncia a Cristiani, abre la puerta para que regrese Tony Saca. ¿Es este el relevo y la renovación que usted pide?

Usted dice que los ex-presidentes, sobre todo Alfredo Cristiani, deberían mantenerse “como reserva moral del partido”, no meterse a dirigirlo. No nos demos paja, alcalde. Usted sabe mejor que yo que esto es precisamente lo que pasó: El partido activó esta su reserva moral para que lo saque de la crisis. Pero para abrir espacio para el relevo y la renovación, primera hay que limpiarlo.

Esa es la tarea de Cristiani, y es obvio que no está terminada. Al terminarla, Cristiani tiene que soltar al partido. Correcto. Pedir su renuncia hoy, suena razonable, pero es un error fatal.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

Cultura y dictadura

La legalización del ilegítimo intento de reelección de Daniel Ortega, rebalsó la inmundicia en la política nacional, pero no así, la resignada y pragmática paciencia del pueblo nicaragüense. De todas formas, las denuncias en las páginas de opinión de los diarios no se han hecho esperar. Tampoco las declaraciones públicas de los representantes de la clase política que, con diferentes grados de honestidad y convicción, se oponen a las ambiciones del mandatario.

Desgraciadamente, no sólo de denuncias y quejas puede vivir una sociedad. Es necesario articular explicaciones que nos ayuden a detener la descomposición política del país. Después de todo, como lo señalaba un viejo maestro, no se puede cambiar lo que no se puede explicar.

Nuestros vicios culturales

Empecemos reconociendo que los éxitos logrados por Daniel Ortega en su enloquecida carrera al absolutismo, no pueden atribuirse a un carisma o a una inteligencia que el mandatario no posee. Tampoco pueden atribuirse a su poder coercitivo, porque éste es —al menos por ahora—, limitado. Los éxitos de Ortega son el producto de las brutales debilidades culturales de la sociedad nicaragüense. Estas debilidades son, al mismo tiempo, causa y reflejo de nuestra pobreza material.

A partir de este reconocimiento, es preciso señalar dos elementos que deben considerarse en cualquier intento de explicación del drama nicaragüense. El primero es el binomio providencialismo-pragmatismo resignado que forma parte del marco cultural dentro del que opera el país.

El segundo es la persistencia en nuestra historia de una cultura heroica que nos empuja a poner nuestras esperanzas en hombres —casi nunca mujeres— a los que imaginamos dotados de capacidades extraordinarias, independientemente de la ética o moralidad dentro de la que ellos actúan. Estos dos elementos están íntimamente relacionados.

El providencialismo es un modelo teológico que ofrece una visión de Dios como una fuerza que determina la historia de los individuos y de la sociedad. El providencialismo es responsable del desarrollo y de la consolidación de una cultura política pragmática resignada, que induce a los nicaragüenses a asumir una actitud de irresponsabilidad frente a la historia. Desde esta perspectiva, el desarrollo social es percibido como un proceso controlado por fuerzas ajenas a nuestra voluntad.

Del providencialismo y del pragmatismo resignado se deriva una segunda debilidad: la cultura heroica que impera en nuestro país y que se expresa en una tendencia a aceptar el poder de personajes que, en nuestras mentes sedientas de prodigios y milagros, son capaces de hacer la historia que nosotros nos sentimos incapaces de hacer. Así pues, creemos en un Dios providencial, caprichoso y omnipotente; pero también, en seres de carne y hueso que actúan como si fueran encarnaciones, o al menos representantes de esa divinidad.

La cultura heroica nicaragüense ha sido caldo de cultivo para el caudillismo y la dictadura en la historia de nuestro país. Así lo señalaba Santiago Argüello para quien nuestro fetichismo político está enraizado en nuestro fetichismo religioso.

Por las mismas razones que Argüello deploraba el fetichismo, Bertolt Brecht calificaba de “desgraciadas” a aquellas sociedades que necesitan de héroes para sobrevivir. Desgraciadas, porque la justicia y la libertad solamente pueden construirse sobre la base de una fe secular en la capacidad de cada hombre y de cada mujer de participar en la construcción de la historia.

Prisioneros de una narrativa heroica

La victoria sandinista en Julio de 1979, abrió un capítulo histórico dominado por una narrativa que intensificó la cultura heroica de los nicaragüenses. Dentro de una lógica providencialista y determinista, el sentido de la historia de Nicaragua encontró una nueva representación y síntesis en las hazañas de los héroes de la revolución. Así, las acciones extraordinarias de personajes como Diriangén, Andrés Castro, Benjamín Zeledón y sobre todo Sandino, fueron presentadas como los antecedentes naturales de la heroicidad de Carlos Fonseca Amador, canonizado por aquel que lo llamó, “uno de los muertos que nunca mueren”.

Fonseca, a su vez, apareció como el Zeus del Olimpo habitado por los Comandantes de la Revolución y otros dioses y diosas menores. Frente a ellos, el pueblo solamente podía decir: “Ordene. Dirección Nacional Ordene”.

La poesía, la música, el arte y la literatura contribuyeron a la narrativa sandinista. Darío, por ejemplo, fue transformado, por obra y gracia de la pluma de algunos intelectuales, en el profeta de la victoria del proletariado nicaragüense.

Frente a los héroes y mártires de la revolución sandinista aparecieron los héroes y mártires de la contrarrevolución política y la contrarrevolución armada. Estos movimientos anti-sandinistas no lograron generar su propia narrativa porque no contaron nunca con el poder de la música o el de la palabra. Esto no impidió que sus líderes desarrollaran una fuerte influencia en el desarrollo del país. Esta influencia sobrevive hasta el día de hoy, porque ellos representan o dicen representar el polo opuesto al sandinismo gobernante.

La derrota del FSLN en 1990 desarticuló el poder de este partido pero no puso fin al peso de la cultura heroica de la revolución. Y aunque la simbología y el discurso de los que se alimenta esta cultura han perdido brillo, su fuerza sigue siendo considerable porque es la única narrativa política que existe en el país.

El poder de Ortega se deriva de esta narrativa. El poder de Alemán no podría existir sin ella porque su fuerza radica en una identidad que lo hace aparecer —a pesar de compartir cama con Ortega— como la antítesis del sandinismo en el poder. En este sentido, Ortega y Alemán son los beneficiarios de lo que Max Weber llamó la rutinización del carisma. Este concepto se usa para explicar la manera en que la gracia (gratia) de los héroes, puede ser gradualmente sustituida por una burocracia estatal, sobre todo si en ésta se logra concentrar el derecho al uso de la fuerza.

El resto de la clase política nicaragüense se mueve confusamente entre los polos del sandinismo y del anti-sandinismo representados por Ortega y Alemán. El Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) y el Movimiento por el Rescate del Sandinismo, para citar dos ejemplos, hacen uso de la etiqueta que marca la dinámica política nicaragüense, pero no tienen la fuerza que tiene Ortega para producir los milagrosos favores y las portentosas acciones —legales o ilegales— que se espera de los héroes y superhombres en el poder.

Ninguno de estos movimientos ha sido capaz de articular una narrativa diferente a la que nutre el poder de Ortega y Alemán. Peor aún, la alimentan cuando condenan el re-eleccionismo de Ortega por ser incongruente “con el ideario de Sandino y el pensamiento de Carlos Fonseca Amador”, como si no existieran otros referentes éticos, políticos y teóricos más elaborados, más sólidos y, sobre todo, más universales e incluyentes.

Montealegre, por su parte, compite pobremente en este mundo dominado por gente que, como dice Edén Pastora para justificar la permanencia de Ortega en el poder, “han volado verga toda su vida”, independientemente de la ética o moralidad dentro de la que han actuado.

Frente a los “vuela verga”, Montealegre no tiene posibilidad de competir, porque un banquero es la representación clásica del anti-héroe. Por eso es que luce ridículo cuando levanta la voz para amenazar a los pactistas…antes de visitarlos para negociar con ellos.

Mientras tanto, la juventud nicaragüense sigue aplastada por una narrativa que logra sostenerse por nuestra incapacidad para crear nuevos significados. Hablo de lo que Josefina Vigil llama “la generación pasmada”, la generación que participó en la defensa del proyecto sandinista en los 1980s.

Hablo también de la juventud que no vivió esa década pero que de todas formas sufre hoy las calamidades de ese período. A esta juventud se le va a imponer, según el Ministro de Educación, la obligación de visitar y venerar las fotos del recuerdo que forman parte del Museo de la Victoria creado por la Alcaldía de Managua. En el anuncio oficial de la inauguración de este museo, se menciona que la exposición de fotos de los héroes de la revolución está organizada en “ocho estaciones”. El actor principal de este Vía Crucis es Daniel Ortega, “Daniel de América”, como lo llamó una vez Rosario Murillo para la sorpresa y risa de la izquierda latinoamericana.

¿Qué hacer?

Quebrar con el providencialismo, el pragmatismo resignado y nuestra cultura heroica, requiere de millones de acciones concertadas, porque millones somos los y las nicaragüenses que tenemos que cambiar nuestra manera de hacer política para salvarnos como país.

Podríamos aprender a rezar al Dios que llevamos en nosotros, al Dios que forma parte de nosotras. Podríamos aprender a pedir a Dios, pidiéndonos a nosotros mismos.

Las universidades y las escuelas podrían promover en la juventud un sentido reflexivo de la política y poner fin al activismo estéril que nos desgasta como sociedad.

Las organizaciones de la “sociedad civil” podrían generar un discurso político que no use la idea de la democracia como contraposición al sandinismo, porque esto perpetúa la narrativa dominante; y porque lo contrario del sandinismo no es necesariamente la democracia. Puede ser la dictadura económica adornada con elecciones en las que las élites se disputan el derecho a hacer lo que les da la gana.

La clase política nicaragüense podría apoyar el surgimiento de nuevos liderazgos extraídos de la juventud que hoy vive aplastada por el peso de una visión política anclada en un pasado que debemos superar.

Finalmente, los intelectuales podríamos contribuir a la superación de nuestros vicios culturales, promoviendo una apreciación crítica de nuestra historia, y de los hombres y las mujeres que han participado en su desarrollo. Eso o callarnos.

(Confidencial, Nicaragua)

'It's Good that Gorbachev Was a Weak Politician'

The world is looking to Berlin as the city celebrates 20 years since the fall of the Wall. But in an interview with SPIEGEL ONLINE, Lech Walesa, the man who led Solidarnosc, says that the collapse of communism started in the Polish shipyards -- and that East German "deserters" endangered his ultimate success.

SPIEGEL ONLINE: Are you looking forward to travelling to Berlin on Monday for the 20th anniversary celebration of the fall of the Berlin Wall?

Walesa: It's not important whether I'm looking forward to it or not. I am a politician who played an important role in the reunification of Germany and I was invited to take part in the celebration. It's not like a piece of candy handed out to a sweet little boy.

SPIEGEL ONLINE: The guest list in Berlin is an impressive one. Chancellor Angela Merkel is expecting numerous world leaders to attend, including French President Nicolas Sarkozy, British Prime Minister Gordon Brown and Russian President Dmitry Medvedev, among others. Surely it is an honor to be a part of it.

Walesa: The first wall to fall was pushed over in 1980 in the Polish shipyards. Later, other symbolic walls came down, and the Germans, of course, tore down the literal wall in Berlin. The fall of the Berlin Wall makes for nice pictures. But it all started in the shipyards.

SPIEGEL ONLINE: There were, of course, a number of other attempts to revolt against Soviet rule in Eastern Europe. The Hungarians in 1956. The Czechs in 1968. Why did your Solidarnosc labor union succeed where others failed?

Walesa: The communists always beat back such attempts with their superior power. And they also staged demonstrations aimed at showing their support among the population as a way of establishing legitimacy. In 1980 in the shipyards, we tried to use the communists' strategy against them. We organized the people -- including workers outside of the shipyards -- and we received support from people from other countries. The Pope, who played the most important role, arranged a collective prayer, not just in Poland but also elsewhere. We found that there were millions of us. For the first time, the communists were not able to stage a demonstration that was larger than ours. As a result, they felt weak, and this was an important element in their ultimate defeat.

SPIEGEL ONLINE: Still, even until late in the 1980s, it wasn't clear that communism was headed for collapse. Did you really believe that the Soviets would sit back and allow communist governments in Eastern Europe to be overthrown?

Walesa: The greatest fears I had came out of concern for what might be happening behind the scenes. We defeated communism, and the people in East Germany began to flee via the embassies of other countries. The Berlin Wall fell because of these deserters. I was worried that Soviet leader Mikhail Gorbachev would decide to block the mass escape and thus destroy our victory. The game was a dangerous one. It is good that Gorbachev was a weak politician and that everything went well. But that's now history so we can accept the pictures from Berlin as they are. They are indeed beautiful.

SPIEGEL ONLINE: Last week, former US President George H. W. Bush, ex-Chancellor Helmut Kohl and Gorbachev were in Berlin to discuss the end of the Cold War. Certainly Western pressure was one reason that Gorbachev didn't act to block the East German exodus?

Walesa: The politicians always told us that the Cold War stand-off could only change by way of nuclear war. None of them believed that such systemic change was possible. They now express gratitude to the people for having made the changes possible, but at the same time they present themselves as the fathers of German reunification. In truth, they were only accidental fathers of the fall of the Wall -- forced into action by the masses.

SPIEGEL ONLINE: Why were they so taken by surprise?

Walesa: Because they are true politicians. Politicians count everything: they compare the number of tanks, missiles and guns possessed by each side. And the wiser the politician was -- the better the computer model they used -- the more impossible the fall of the Berlin Wall appeared. Even today, if you were to enter the same data into a computer, the answer would be the same: no chance. But revolutionaries think differently.

SPIEGEL ONLINE: How so?

Walesa: There were great changes taking place in the Soviet Union and a number of leadership changes had taken place, with one Soviet leader after another dying. Such a situation necessarily leads to some destabilization. At the same time, we began mobilizing the masses and Gorbachev didn't know what to do. He had little choice but to accept things as they were -- just shooting at the masses would not have been enough because there were too many of us. The career politicians were unable to see that.

SPIEGEL ONLINE: Many, of course, see things differently. The Americans, for example, are fond of pointing to Reagan's "Tear Down this Wall" speech as being a decisive event leading to its fall. The Russians point to perestroika.

Walesa: Normal people from Germany, Russia and the US have shown us more support. But the politicians have merely toyed with the memory of the event. That's why when I see images of Bush, Kohl and Gorbachev under the headline "Three Fathers of the Fall of the Wall," it looks more like chance to me than anything. They merely implemented the desires expressed by the people.

SPIEGEL ONLINE: Are those desires accurately reflected by the Poland and the Europe of today?

Walesa: If someone had told me before I began the struggle that I would one day live in a Poland and Europe like that of today, I would never have believed it. But even so, when I look back and see all the chances that we missed, I am not satisfied. It is something I always say: I am for it, but I am also against it.

SPIEGEL ONLINE: What sort of missed chances are you talking about?

Walesa: Democracy is made up of three elements. One is whether the laws support pluralistic principles. The second is whether the people take advantage of these laws. The third element is whether the peoples' wallets are thick enough to benefit from this democracy. In Poland, we have the legal foundation for democracy. We haven't proven very adept at taking advantage of it however. And the situation of our wallets is even worse.

SPIEGEL ONLINE: You haven't held a political office in Poland since your defeat in the 1995 presidential election to the ex-communist Aleksander Kwasniewski. Yet you have remained a voice in Polish politics and have at times been vocal in your criticism of Lech and Jaroslaw Kaczynski. It seems like you feel your political work is not yet done.

Walesa: There is a risk right now that we might lose the victory that we fought so hard for. The question is whether we have learned from our experiences or whether we need another whack upside the head from history. The masses learned, but after the victory the masses handed power back to the politicians. And they forget that it was we who won the victory. We might have to set the masses in motion once again.

SPIEGEL ONLINE: You count yourself as one of the masses and not as a politician?

Walesa: Yes. But I belonged to that part of the masses that fought hard for victory over communism. I risked my life. And we won this victory, but the politicians ignore it. The victory over communism came thanks to the shipyards and thanks to the Holy Father. But now, nobody mentions the Holy Father. Nobody mentions Solidarnosc. The past isn't everything, but one cannot build a future on such a foundation -- and that's why I am trying to speak up today.

SPIEGEL ONLINE: Why wasn't Solidarnosc able to continue as a political power in Poland after it mobilized the masses to bring down communism?

Walesa: One can't just replace an old system with a new one. We won and then presented our victory to our country, to Germany and to Europe. Of course it's messy, but our task was not to replace communism, rather it was to enable the development of something else. In this regard, I acted against my own self-interest. A number of political parties sprang up after the defeat of communism and I couldn't belong to them all. I could no longer play the great Walesa. Ultimately, I weakened my own power, but it was more out of choice because I didn't want my name to be equated with that of Kim Il Sung or Lenin. Thus, I had to submit to political defeat in the name of democracy. That is my fate -- the fate of a true revolutionary.

(Spiegel-Online, Alemania. Interview conducted by Charles Hawley in Gdansk)

El Ejército -¿con las manos atadas o para combatir?

El Ejército salió a las calles. Al fin el Ejecutivo se decidió a usar todos los recursos en el combate a la delincuencia. Buena decisión.

Sacar al Ejército era necesario, no para prestarle más hombres a la PNC, sino para hacer lo que la policía difícilmente puede lograr: romper el control que los pandilleros han establecido en muchos cantones, colonias, barrios y comunidades. La policía no está hecha para la ocupación militar de terreno.

Entonces, entre la disyuntiva entre militarizar la policía, para que puede recuperar y mantener el control territorial, o hacer uso del ejército que está entrenado y organizado para esta tarea, lo correcto era llamar a la Fuerza Armada.

Ahora hay que garantizar que el Ejército tenga suficiente respaldo para enfrentar esta tarea. Lo peor que podemos hacer es mandarlo a la calle, pero con una mano atada. El jueves un periódico reportó que el ministro de Defensa declaró que los soldados tendrán derecho de usar sus armas “para su defensa personal”. El viernes otro periódico cita al presidente diciendo: “El soldado va a patrullar con armas. Si no, no tiene sentido. Y tiene que patrullar con ellas para utilizarlas cuando sea conveniente.” - Muy bien. Pero el presidente agrega: “No tiene sentido portar un arma que no se va a utilizar en defensa propia.” - Muy mal, señor y Comandante en jefe de la Fuerza Armada. Los soldados no salen “en defensa propia”, salen para defender al ciudadano.

Si el ministro de Defensa y el presidente de la República no dan al soldado el mensaje inequívoco que su misión es defender a los ciudadanos, de nada sirve sacar al ejército. El soldado tiene que tener la orden y el respaldo legal y moral para hacer uso de todas sus capacidades (incluyendo el arma) para proteger al ciudadano de cualquier amenaza a su vida e integridad por parte de los delincuentes.

El gobierno no está mandando este mensaje. El ministro de Seguridad se expresa de manera que deja entrever que no está de acuerdo que el ejército interviene, mucho menos con sus propios mandos, tácticas y maneras de operar. Con esto, el ministro se acopla a la posición de su partido, el FMLN, cuyos dirigentes han dicho claramente que no aceptan una intervención del ejército que trascienda el esquema de la patrullas conjuntas bajo el mando de la PNC. Pero este esquema ya fracasó.

¿Y el presidente? El presidente habla de usar el arma sólo en “defensa propia” y de “presencia disuasiva”. ¿Será disuasiva la presencia de miles de soldados, o llevan la misión de intervenir, recuperar y mantener control territorial, combatir a las pandillas? Esto tiene que estar bien definido, sobre todo para los militares que ya están en la calle.

El ministro de Seguridad dice: “La participación de la Fuerza Armada es sólo una parte del plan integral de combate a la delincuencia”. Correcto. Precisamente por la falta de un pan integral -cuya elaboración es tarea del ministro de Seguridad- muchos tenemos duda de la eficiencia de la decisión de involucrar al ejército. Si el resto de las instituciones del Estado -pero sobre todo PNC, fiscalía, sistema carcelario, el Consejo Nacional de Seguridad Pública, jueces- no hacen su parte y si para esto no existe un plan integral, el ejército tampoco puede hacer milagros.
Lástima que no conocemos tal plan integral, del cual el ministro habla. Ojalá que lo comunique, si no a la opinión pública, por lo menos a los mandos militares a la hora de diseñar sus operaciones.

Los militares están claros que están condenados al éxito. Si ellos fracasan y la delincuencia sigue igual, estaremos peor que antes. Porque habremos quemado el último cartucho. El último recurso legal. Si el Ejército no pudo, ¿quién? Luego de eso, la ley de la selva...
Ya dijimos: Una manera de hacer fracasar al Ejército en su misión antidelincuencial es mandarlos con las manos atadas, sin suficiente respaldo. Otra manera de hacerlos fracasar es mandarlos a todas partes, de manera dispersa, con una concepción de persuasión. Para asegurar éxito, la misión tiene que ser focalizada..

El presidente ya dijo que el Ejército no va a operar en todo el país, sino de manera concentrada en las zonas más conflictivas. Ojalá que esto signifique que como comandante en jefe realmente dé a la tropa la misión de recuperar y mantener el territorio donde los pandilleros han usurpado el control. Ojalá que pongan a los soldados a hacer lo que mejor saben: ocupar territorio y no soltarlo. Esto significa acampar en ciertas comunidades. No entrar y salir, sino entrar y quedar. Sólo de esta manera pueden romper la situación fatal que existe en muchas zonas suburbanas y rurales: que por falta de capacidad del Estado de ejercer control y ofrecer protección a la población, esta se la arregla con las bandas de delincuentes que sí ejercen control local.

La otra manera de focalizar la misión del Ejército, tal vez la más efectiva a corto plazo, es que tomen control de la cárceles, por lo menos de las cárceles donde están concentrados los conocidos jefes de las pandillas. Todo el mundo sabe que de ahí se dirigen las pandillas a nivel nacional, se organizan los secuestros, las extorsiones, las ejecuciones. Tomar control de las cárceles y efectivamente someter a los jefes pandilleros a un régimen de aislamiento que no les permite seguir coordinando, planificando y dirigiendo las operaciones de miles de pandilleros, difícilmente se logra sin militarizar las cárceles.

El país no se puede dar el lujo de tener a activistas de Derechos Humanos dirigiendo el sistema carcelario. Tal vez si el problema principal de nuestras cárceles fueran las violaciones a los Derechos Humanos. Pero el problema de nuestras cárceles es que se han convertido en el estado Mayor de la delincuencia. Ahí no hay u exceso de represión sino una falta de control y autoridad.

Para cumplir la meta del ministro de Defensa quien quiere que el Ejército logre una baja de 10% en los homicidios, sólo hay que militarizar las cárceles y se logra, de un sólo, reducir la operatividad de las pandillas en mucho más que 10%.

Resumiendo: Es correcto incorporar al Ejército en el combate a la delincuencia. Pero que sea combate, no ‘presencia disuasiva’.

(El Diario de Hoy)

Carta al soldado en la calle

Hermano:

es importante que cuando saldrás a las calles para romper el control que los pandilleros han establecido en muchos cantones, colonias, barrios y comunidades, sepás que tenés el apoyo de la gran mayoría de los salvadoreños.

Incluyendo los que como guerrilleros nos enfrentamos a la Fuerza Armada durante la guerra civil.

¡En esta nueva guerra estamos juntos, hermano!

Nosotros, igual que ustedes, conocemos la importancia que tiene la disputa del control territorial. Nosotros, igual que ustedes, sabemos que el Estado, cuando pierde la capacidad de ejercer su autoridad sobre parte de su territorio, pierde la guerra. Porque pierde el apoyo de la gente.

A la gente, si el Estado no la puede proteger, no le queda otra que arreglárselas con la autoridad de facto, o sea con las pandillas. Eso es exactamente lo que está pasando - y por llamamos al ejército.

Otra gran lección de la guerra: Quien trata a la población civil de enemiga, pierde. Estoy seguro que ustedes sabrán marcar la raya entre reprimir al delincuente y reprimir a la población.

Ustedes son el último cartucho en esta batalla. El último recurso legal. Si ustedes no la pueden ganar, ¿quién? Luego de eso, la ley de la selva...

Ayer leí unas declaraciones supuestamente del ministro de Defensa, diciendo que los soldados podrán usar su arma, pero sólo en defensa propia. Estoy seguro que citaron mal al general. Porque ustedes salen para defender a los ciudadanos. Si es necesario, con las armas. Si no es así, mejor que no los saquen.

Un abrazo, Paolo Lüers

(Más!)

Chávez busca enclave

Los desembolsos que el gobierno de Hugo Chávez ha hecho a la sociedad ALBA de Nicaragua, Albanisa, manejada en Nicaragua por el presidente Daniel Ortega en forma privada y también como un Estado paralelo, presupone giros hechos y pendientes, que superan los 7 mil millones de dólares desde enero de 2007, según medios y organismos venezolanos.

Un enclave de Chávez en Centroamérica

Un informe elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas de Venezuela (Cieca), grupo no estatal de estudios socioeconómicos de ese país, reveló que “el poderoso brazo financiero de Chávez logró sostener a Ortega desde que asumió, más de dos años y nueve meses, para consolidarle como su principal aliado político en Centroamérica y catapultarle a una eventual reelección consecutiva en los comicios de noviembre de 2011”.

“La inversión política de Hugo Chávez en Nicaragua, que fue girada o está pendiente de desembolso, supera los 7 mil millones de dólares desde enero de 2007, y penetra los estratégicos sectores de energía, construcción, agropecuarios, financieros, vivienda, salud o transporte. Por eso, la reelección de Daniel Ortega es esencial para los intereses del bloque La Habana-Caracas-La Paz- Quito-Managua”, dice el reporte del periódico “El Universal” de Venezuela.

El apoyo de Chávez a través de Albanisa, una polémica firma de la que el 51 por ciento de las acciones son de la estatal Pdvsa y el restante 49 por ciento es de la también pública Petronic, penetra en áreas de importancia social, pero todo ello con el sello del clientelismo o preferencia política.

No hay deuda y millones privatizados

La Asamblea Nacional aprobó el martes por unanimidad una resolución que establece la no generación de deuda pública que tenga su origen en la cooperación venezolana, de cuyos fondos se alimentan los proyectos privados de la familia gobernante, el banco paraestatal Alba Caruna, los llamados proyectos sociales, cuyos resultados sólo ven los partidarios del gobierno y la propaganda oficial.

La oposición consideró la aprobación como un triunfo, pues garantizaron que no existe deuda del Estado con Venezuela, pero en realidad, según diversas fuentes, lo que hicieron fue legitimar la existencia de un Estado paralelo, en lugar de incorporar los fondos al Presupuesto General de la República.

La ayuda de Caracas contempla, entre otros aspectos, suministrar crudo, construir 200 mil viviendas, una fábrica de productos de aluminio, una refinería cuyo costo alcanza los 3,500 millones de dólares, dos carreteras, así como rehabilitar un puerto, abrir una aerolínea, crear una empresa de telefonía celular o sustituir aportes de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos, que congelaron la ayuda a Nicaragua por el denunciado fraude de las elecciones municipales de noviembre de 2008.

El manejo de los fondos provenientes de los petrodólares, se hace a través de Albanisa y de varias empresas conocidas como las “Albitas” o “Albotas”, que se desarrollan en rubros como energía, seguridad, construcción, turismo, exportación de alimentos, ganado, depósitos y distribución de combustibles, todo ello bajo el concepto de grannacionales conformadas por Pdvsa y empresas estatales de cada uno de los países miembros del ALBA.

La página web del ALBA informó que los presidentes de los países miembros de esa agrupación, entre ellos el presidente Daniel Ortega, aprobaron recientemente que en sus países las figuras como Albanisa, conformen ALBA-Turismo, ALBA-Telecomunicaciones, ALBA-Salud, ALBA-Minería, ALBA-Industrial, ALBA-Educación, Uni-ALBA, ALBA-Cultura y ALBA-Comercio Justo.

Albanisa va por millones con ALBA Forestal

Pero por si algo faltaba en los negocios de Albanisa, el vicepresidente de la firma que a la vez es tesorero del partido de gobierno y hombre con mil sombreros, Francisco López, en compañía del ministro de Agricultura y Tierras de Venezuela, Elías Jaua, anunció ayer en medios oficiales la apertura de una nueva Albota: ALBA-Forestal, la cual estará ligada a la grannnacional “Maderas del ALBA”.

“Vamos a la Costa Caribe para la recuperación conjunta entre la empresa mixta maderas del ALBA y las empresas del gobierno de Nicaragua, de la madera que dejó tumbada el huracán Félix, que está ahí y que puede ser aprovechada comercialmente y para el desarrollo local de la Costa Caribe”, dijo López.

Un día antes, el gerente de Albanisa, el venezolano Rafael Paniagua, y el polémico político Steadman Fagoth, aliado del partido de gobierno, anunciaron el proyecto, indicando que se hará de conformidad con lo que decidan los líderes de las comunidades que son los dueños de las tierras.

El huracán Félix que golpeó la Costa Caribe en septiembre de 2007, derribó una cantidad de madera suficiente para abastecer a todo el país por 120 años, según dijo Klaus Henkelman, representante de la Organización de Naciones Unidas para la agricultura y la Alimentación (FAO).

De acuerdo con el informe evaluativo oficial del Instituto Nacional Forestal, Inafor, sobre los efectos del huracán en la zona, el meteoro afectó un total de un millón 666 mil hectáreas, que corresponden a unos 50 millones de árboles de los cuales 20 millones son aprovechables por ser maderas de alto costo.

Más de 320 millones de dólares

“Tomando en consideración el grado de dificultad de extracción del volumen total comercial en el bosque se estima un precio promedio de montaña de US$ 30 por m3, lo que hace un valor total de esta madera afectada en US$ 321,364,770. El volumen comercial disponible a corto plazo con zona de extracción efectiva con camino de penetración, se estima un valor de US$ 185,328,360, puesto en la montaña”, dice el informe de Inafor de noviembre de 2007.

“En la Costa Caribe se evaluarán las capacidades de explotación y el potencial maderable que está ahí y con la empresa Maderas del ALBA estamos haciendo la nueva empresa mixta con Albanisa”, explicó el ministro venezolano Jaua.

“Siguen creciendo las Albas, las Albitas, las Albotas, como quieran llamarles, pero es la expresión viva del apoyo para los pobres, el desarrollo del modelo del Poder Ciudadano que impulsa nuestro comandante Daniel Ortega”, señaló por su parte López, haciendo mofa de los críticos.

Algunos numeritos manejan las Albotas

Durante el año pasado, el dinero procedente de Venezuela que llegó a Nicaragua se ubicó en 457 millones de dólares, según un informe del Banco Central de Nicaragua. De ese total, 146 millones (el 30%) fueron para Alba-Caruna, de acuerdo con el acuerdo firmado por Chávez y Ortega. Se calcula que con la importación de petróleo, esta firma podría obtener entre 250 y 300 millones de dólares al año.

ALBA-Generación es la que se encarga de todo lo relacionado con la generación de energía a través de las plantas que vinieron como “donadas, prestadas, cedidas”, y que ahora son propiedad de Albanisa, y por las cuales los nicaragüenses pagarán más de 400 millones de dólares, tomando en cuenta su costo directo de 232 millones de dólares más los intereses que sumarán en 15 años de plazo.

ALBA-Equipos, en 10 meses trabajó en diversos proyectos de Albanisa, y se autopagó 2.3 millones de dólares.

(El Nuevo Diario, Managua/Nicaragua)