Carta a Rodrigo Ávila y Mauricio Vargas

Estimados diputados:
Como miembros de la Comisión de Seguridad de la Asamblea y como opositores, ustedes están en una delicada situación. Ante la crisis de Seguridad que vive el país, puesta a manifiesto por el reciente paro al transporte, y ante la incapacidad del gobierno de enfrentarla, los ojos están puestos sobre ustedes. Muchos piden que la oposición cierre filas con el gobierno para juntos enfrentar la situación y construir soluciones que den seguridad a la ciudadanía.

¿Pero cómo cerrar filas con un gobierno que no tiene UN plan, sino dos: uno como pantalla, y el otro inconfesable? Cómo cerrar filas con un gobierno que permanentemente convoca al diálogo, que incluso creó un amplio Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, pero que en el terreno actúa con una estrategia derivada de cálculos electorales que profundiza la crisis en vez de buscarle soluciones?
La estrategia del FMLN parte de un análisis bien simple: La ciudadanía, en su desesperación ante el auge de la violencia, pide a gritos mano dura contra los delincuentes. Para que este sentimiento popular no lleve agua al molino de la derecha, el FMLN decide abrazar una solución militar: preparar batallones especiales de la Fuerza Armada, militarizar la policía – aunque en el fondo saben que esto no va a resolver el problema sino más bien empeorarlo. Llevan al país a una guerra que no pueden ganar – y que en el camino destruye el carácter democrático, profesional y respetuoso de los Derechos Humanos de la PNC y de la Fuerza Armada. Este es el riesgo principal de esta estrategia.
Esto pone a la oposición en un dilema. Les plantea incluso una trampa. A primera vista sólo les quedan dos caminos, como oposición: la primera es cerrar filas con el gobierno, aunque ustedes saben por propia experiencia histórica que va a fallar. Lo sabe usted, general Vargas, porque de la misma manera ha fracasado la estrategia anti insurgente que Estados Unidos les recetó al principio de la guerra de los 80. Trataron de resolver un problema con raíces sociales y políticas a pura fuerza de represión – y en vez de aplastar la insurgencia, la hicieron crecer y transformarse en un fenómeno masivo que fue capaz de disputarle al Estado y su Fuerza Armada el control en amplios territorios. Y la guerra duró 12 años…
Y usted, Rodrigo, lo sabe de su experiencia en dos gobiernos que apostaron a mano dura y súper mano dura contra las pandillas, lo que a ARENA le permitió ganar elecciones, pero al costo de hacer crecer las pandillas en todo el país.
Entonces, si no pueden cerrar filas, la otra opción es criticar al gobierno, no porque está apostando a una estrategia esencialmente militar para resolver el conflicto, sino por no hacerlo con la contundencia, la fuerza, la audacia necesaria. Pero ojo: Esta línea opositora dura, para el gobierno y para el FMLN, es casi tan valiosa como si de un solo los apoyan. El FMLN va a estar contento que la oposición, en vez de cuestionar de fondo su estrategia, lo empuje hacía medidas aun más drásticas: leyes penales más duras; operativos más agresivos en los territorios; participación más directa de la Fuerza Armada en el combate a las pandillas; estado de sitio; suspensión parcial de derechos civiles…
Lo que les toca es, entonces: elaborar un concepto alternativo y confrontarlo con la estrategia del FMLN. Esto no será nada fácil, y posiblemente al principio no será muy popular - pero si ustedes, como oposición, no lo hacen, incluyendo los sectores productivos y la academia, nadie lo va a hacer. Y corremos el riesgo que ustedes van a llegar al gobierno sin un plan integral para resolver el problema sin meter al país entero en una guerra.
Así como solamente el FMLN pudo volver a militarizar la Seguridad Pública y darse el lujo de tener a la PNC operando al límite de la ley y atropellando los derechos humanos, sólo la derecha puede hacer lo necesario para buscar soluciones basadas en dos ejes a la par: profesionalismo en la persecución del delito; y una política integral que busca como fin ulterior no la eliminación de los sectores al margen de la ley, sino su reinserción a la vida productiva y al sistema de valores y leyes.
Por el peso del pasado, ustedes no pueden apostar a la represión y el exterminio. Y el actual gobierno no puede apostar a la reinserción, por la simple razón que el resto de la sociedad sospecha que lo que realmente está buscando el FMLN (en el momento por la fuerza, pero mañana con pactos) es apropiarse de las pandillas y convertirlas en instrumentos de lucha de clase y control territorial.
En el fondo esta es la estrategia: golpear a las pandillas, debilitarlas, ponerlas de rodillas, hasta el punto que acepten una negociación en los términos políticos del FMLN. Esta estrategia está condenada al fracaso.
¿Quieren cerrar filas con esta estrategia? Obviamente no. La única manera de contrarrestarla es construir una visión de reinserción e inclusión, basada en el respeto al Estado de Derecho. Ya dije: No será fácil, tampoco muy popular, pero es la única salida – y depende de la audacia y sabiduría de ustedes.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: Con saludos desde La Habana

Desde Cuba, el presidente Sánchez Cerén mandó a publicar un comunicado de Casa Presidencial que dice: "Envió su fraterno saludo al pueblo salvadoreño y le afirmó que está 'consciente' de la situación que atraviesa la nación por lo que el Vicepresidente de la República, el Primer Designado y el Secretario Privado fueron instruidos para que den el seguimiento respectivo y adopten oportunamente las medidas necesarias."

Otra vez Sánchez Cerén demuestra que no entiende (o no le importa) el orden constitucional. ¿Por qué menciona al primer designado, que resulta siendo el jefe del partido y diputado Medardo González? Medardo solo asumiría funciones del ejecutivo en caso que el vicepresidente tampoco pueda ejercer como presidente en funciones. Mientras tanto sigue siendo diputado y no puede meterse en asuntos de la presidencia.
¿Tanta desconfianza tienen a Oscar Ortiz? ¿O será que el vicepresidente (y por el momento presidente en funciones) también tiene planes de salir del país (como el presidente y el ministro de Seguridad) en las vacaciones de agosto?

Anteriormente, el miércoles 29 de julio, Casa Presidencial emitió otro comunicado sobre el viaje del presidente a Cuba, en el cual ni siquiera se mencionó al vicepresidente Oscar Ortiz: “El mandatario se mantiene en comunicación constante con su equipo de trabajo conduciendo las acciones que dan continuidad a los distintos programas y planes que impulsa su administración… El gobernante sigue al frente de los planes de seguridad que se ejecutan para desmontar el sabotaje en contra del transporte público y frenar los asesinatos de transportistas ocasionados por grupos criminales en este contexto.”
¿Realmente el presidente piensa que puede gobernar -y manejar una grave crisis de seguridad- desde Cuba? ¿O será que piensa que puede dejar el gobierno en manos del jefe de su partido, muy a pesar de las previsiones muy claras de la Constitución? Artículo 155 dice: “En defecto del Presidente de la República, por muerte, renuncia, remoción u otra causa, lo sustituirá el Vicepresidente; a falta de este, uno de los Designados, por orden de su nominación…”
La figura de gobernar y “seguir al frente de los planes de seguridad” desde Cuba (sea desde un hospital, o desde una casa de protocolo del gobierno de Cuba, o desde un hotel en Varadero) no existe en nuestro orden constitucional. En el momento de asumir como presidente en funciones, el Vicepresidente tiene todas las facultades y poderes del presidente – y tiene que asumirlas, téngale confianza el partido o no.
Todo esto evidencia que lo que tenemos es un gobierno de partido, donde la cadena de mando no depende de las normas constitucionales, sino la correlación interna del partido gobernante.

Otros dos comentarios sobre la situación precaria del país bajo este esquema de gobierno
Ya el paro al transporte, impuesto por las pandillas, dejó al país semiparalizado por dos días, el lunes 27 y el martes 28 de julio. Pero el miércoles 29, voceros del gobierno y de la PNC comenzaron a hablar de “toque de queda” – con el efecto que en la noche de ese día, más allá del impacto del paro al transporte público, todo se paralizó. Dijeron que “no vamos a permitir un toque de queda” – y involuntariamente (o conscientemente, quien sabe) lo impusieron. Nadie más, ni siquiera los pandilleros, hablaron de un toque de queda, solo los voceros del gobierno.
Algo parecido pasó con el “golpe de estado”. Cuando voceros del gobierno y del FMLN comenzaron a hablar de “campañas de desestabilización” de ARENA y otros sectores, la reacción unánime de la gente fue risa. Nadie lo tomó en serio. Pero días después, en la nueva situación creada por el paro al transporte y la incapacidad del gobierno de asegurar el orden público, volvieron a insistir que todo esto era parte de un plan oscuro contra el gobierno - y comenzamos a escuchar a mucha gente decir frases como: “Tal vez un golpe de Estado no sería tan mala idea… Alguien tiene que poner orden aquí…”
Si un gobierno no tiene capacidad de enfrentar las crisis de un país sin recurrir a fantasmas del pasado, corre el riesgo que los fantasmas cobren vida. En el caso del fantasma “toque de queda”, esto ocurrió. En el caso del fantasma “golpe de Estado” no ocurrirá, porque no hay quien lo convierta en realidad, pero sí tiene el efecto de convertir una crisis de seguridad en una crisis política.
(El Diario de Hoy)

Carta al Comité de Ética Parlamentaria: Sancionen al diputado Gallegos

Estimados legisladores:
La verdad es que sólo sé que el Comité de Ética de la Asamblea Legislativa existe, aunque nunca lo he visto actuar. No he visto noticias sobre ustedes analizando o sancionando la extraña relación entre Sigfrido Reyes y sus asesor y socio de negocios.

Tampoco he visto noticias sobre el Comité de Ética pronunciándose sobre los viáticos que pagaron a Guillermo Gallegos para viajes fantasma que nunca hizo.

Pero alguna función de vigilancia, me imagino, deben tener ustedes. Dice en el reglamento de la Asamblea que ustedes tienen que “promover entre todos los Diputados y las Diputadas el respeto y la observancia de las normas éticas contenidas en el presente Reglamento.” Y la norma #1 para los diputados que encuentro en el reglamento es: “Observar en todo momento conducta correcta y honorable, así como la compostura, la dignidad y el decoro correspondiente a su cargo”.

Les pregunto: ¿Es acaso “conducta honorable” cuando un diputado, además vicepresidente de la Asamblea, públicamente instiga a delitos graves (por ejemplo homicidio)?

El diputado Guillermo Gallegos publicó, el día 28 de julio, una serie de mensajes en Twitter:



“Muerte a los mareros” todavía se podría entender como parte de su campaña por la pena de muerte. ¿Pero con las frases siguientes: “Lo q debe pasar es que tomemos la justicia en nuestras manos” y “Es hora q uno por 5 yaaaa”, el diputado inequívocamente está llamando a los ciudadanos a que apliquen la pena de muerte, como en la Asamblea no tiene posibilidad de aprobarse, tomando la justicia en sus propias manos.

También es apología de delito, mejor dicho de las ejecuciones extrajudiciales de supuestos pandilleros que ya se están cometiendo.

La justificación es, como siempre en boca de los populistas: Estoy expresando lo que el pueblo piensa. Puedo perfectamente entender que ciudadanos que viven la violencia creada por las pandillas, en su desesperación y ante la incapacidad del Estado de protegerlos, reaccionen así. Lo vemos todos los días en los comentarios en las redes sociales. Pero un funcionario público, en vez de recoger esta desesperación y frustración de la gente y llevarlo a su molino partidario, tiene la responsabilidad de insistir que los delitos se persigan dentro de la ley.

Un diputado no puede apropiarse de los impulsos irracionales que nacen de la desesperación de la gente, y así darles legitimidad. Tiene que confrontar los resentimientos populares con la racionalidad de la ley con la ética del Estado de Derecho. Esto lo convierte en líder. Ponerse a la cabeza de la exigencia de nuevos escuadrones de la muerte lo convierte en cómplice y delincuente.
Este populismo y oportunismo, en vez de reparar el tejido social dañado por tanta violencia, lo termina destruyendo.

Además del problema ético es un asunto penal. Los llamados del diputado Gallegos constituyen un delito, incluso, suficiente grave como para abrirle un antejuicio. La Asamblea no puede tolerar este tipo de comportamientos en su seno, y para esto existe el Comité de Ética Parlamentaria. Actúen, entonces, por el bien y la credibilidad de la Asamblea Legislativa.

                      Respetuosamente, Paolo Lüers


(Mas!/El Diario de Hoy)

Observador Político: ¿Como en tiempos de Duarte?

Parece un Déjà vu, una pesadilla que ya pasamos: paro de transporte, buses quemados, cadáveres en la calle, colas en las paradas de buses, calles nocturnas vacías, retenes, el gobierno hablando de terrorismo y desestabilización, gente llegando a su trabajo a saber cómo, acusaciones contra la empresa privada…

Todo esto ya lo vivimos en los años 80. ¿Llegamos otra vez al punto de partida?

Marcos Rodríguez salió el lunes en televisión comparando la situación actual de su gobierno con la del gobierno de Duarte, enfrentando al mismo tiempo la guerrilla y la empresa privada.
Pero que ni en los peores días del gobierno de Duarte, cuando en enero 1987 hubo un paro empresarial y en junio y noviembre la guerrilla del FMLN decretó paros del transporte que paralizaron todo el país, se les ocurrió a los Demócratas Cristianos a hablar de una conspiración entre la derecha y la guerrilla para derrocar al gobierno. 
Tal vez Marcos Rodríguez y Edmundo Viera, ex ministro de Duarte y actual viceministro de Sánchez Cerén, quien también en estos días hizo esta comparación entre los gobiernos de Duarte y Sánchez Cerén, tienen razón en un aspecto: Ambos gobiernos cometieron el mismo error fatal de meterse en un conflicto con dos frentes – con la empresa privada y la derecha política, y al mismo tiempo con la guerrilla, en el caso de Duarte, o con las pandillas, en el caso de Sánchez Cerén. No es culpa de ARENA, ni mucho menos de los exponentes de la sociedad civil que exigen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad, que el gobierno del FMLN se inventa el fantasma de un golpe de Estado al mismo tiempo que se vuelve manifiesto su fracaso en su guerra contra las pandillas. Cada partido, cada gobierno, cada presidente tiene que escoger bien sus batallas – y si se equivoca, desestabiliza al país. Y si esto pasa, poco le sirve acusar a otros de la desestabilización…
Así como Duarte fracasó escogiendo mal sus batallas y quedándose solo, el gobierno de Sánchez Cerén está fracasando porque profundiza las divisiones del país. Todos las comisiones de concertación que el gobierno de Sánchez Cerén está creando (para Seguridad, para Educación, para Crecimiento e Inversión) no sirven para nada mientras el FMLN no está dispuesto a negociar en serio: ni con la oposición política, ni con la empresa privada, ni mucho menos con los pandilleros. Con todos ellos, incluyendo los pandilleros, este gobierno está haciendo jueguitos engañosos de confrontación y diálogo. Estos jueguitos suelen entrar en crisis, y actualmente entraron en crisis todos a la vez. Como un acróbata que tiene demasiados pelotas en el aire: Se le cae una, y en el intento de levantarla, se le caen todas…
Esta es la situación actual de este gobierno. Tomó la decisión de resolver la crisis de seguridad yendo a la guerra abierta contra las pandillas – pero sin antes llegar a acuerdos con la oposición y con la empresa privada. ¿Y cómo va a llegar a acuerdos, si es tan transparente que su ofensiva abierta contra las pandillas no es para resolver el problema, sino para ganar apoyo electoral en una sociedad que desesperadamente exige seguridad?
Y cuando ya no aguanta el enfrentamiento, con tasas de más de 600 homicidios mensuales en mayo y junio, el gobierno hace promesas inconfesables e imposibles de cumplir a las pandillas, con tal que la situación se calme. De hecho se calma durante el mes actual de julio – pero al no poder cumplir las promesas, las pandillas cobran la factura de la única manera que han aprendido: con violencia. Resultado: el paro de transporte.
En vez de reconocer el error y sentarse con la oposición para concertar una política de seguridad que todos pueden apoyar, y que sea integral, prefieren culpar a la oposición del caos creado por ellos mismos. Llegan al absurdo de poner a su diputado Misael Mejía a decir que detrás del paro de transporte impuesto por las pandillas están un periodista y un diputado de ARENA. Crearse múltiples enemigos (medios, empresarios, oposición política y pandillas) y luego acusarlos a todos juntos de una sola conspiración contra el gobierno, esto es la receta segura para fracasar. Sin embargo, los platos rotos los pagamos todos.
(El Diario de Hoy)

  

Carta al embajador alemán Heinrich Haupt

Estimado embajador:
Ya sé que usted no va a contestar los ataques que desde hace ratos le lanzan el FMLN y sus voceros y medios. Primero nuestro canciller, Hugo Martínez, en una entrevista televisiva, le informó de manera suave, como es su costumbre, que defender la Sala de lo Constitucional es visto por el gobierno de Salvador Sánchez Cerén como una intromisión en “asuntos internos”. Usted le explicó que la permanente desautorización de la Sala, por parte del gobierno, afecta sus posibilidades de continuar movilizando recursos alemanes y europeos para el desarrollo de El Salvador. Y como es costumbre entre naciones, con esta plática el asunto estaba saldado.

Pero no para Medardo González, quien de manera dura y torpe, como es su costumbre, elevó el tono, en una entrevista radial, para marcarle una raya de un solo a todos los embajadores: No se metan con este gobierno. Era como decir: ‘Si siguen hablando de la Sala y del juicio CEL-ENEL, vamos a vernos obligados a no seguir recibiendo donaciones, créditos e inversiones de sus países. Se van a arrepentir…’

Usted calladito, todo el diplomático, para no echar más leña al fuego artificial. Incluso cuando la presidenta de el Asamblea, Lorena Peña, se unió al coro.

Por esto sé que usted tampoco va a contestar el editorial del CoLatino, titulado “¿Diplomático o activista arenero?” Como es su costumbre servil, Francisco Valencia comienza a ladrar una vez los comandantes de su partido hayan marcado línea. Así lo hacen los chuchos pequeños: Esperan que los animales alfa atacan, para hacer una gran bulla ladrando de segura distancia…

“Que un embajador se atreva a descalificar a un Gobierno, y le diga, qué es lo que debe hacer, puede ser motivo para que en honor a nuestra soberanía, nuestro Gobierno pidiera desde hace meses que este embajador fuera retirado del país.”

¿Qué ha hecho o dicho usted para que don Francisco del CoLatino de una sola vez pida que lo expulsen del país? Usted cometió el pecado de decir, ¡y en público!, que no cree en el golpe de Estado que el FMLN está denunciando: No he visto ninguna indicación para ningún golpe de Estado, es una discusión que no ayuda, olvidémosla y pongámonos a trabajar”, dijo usted en la VIII Conferencia Ministerial “Democracia y desarrollo”, que realiza en el país la Comunidad de las Democracias. Y para el colmo de colmos, agregó: “El Salvador ya no tiene más tiempo que perder… Esperemos que todas las instituciones y los partidos políticos vayan en la misma dirección y nosotros con mucho gusto vamos a ayudar con recursos, ideas, expertos para  proyectos”.

Negar que en El Salvador exista intentona de golpe de Estado, lo vuelve cómplice, por lo menos para una mente conspirativa como del editorialista de CoLatino: “(El embajador Haupt) no actúa como diplomático, sino como un activista arenero, y como si siguiera la estrategia desestabilizadora de la derecha salvadoreña e internacional.”

Como usted no va a contestar, lo haré yo, como miembro de la comunidad alemana-salvadoreña. Nosotros estamos orgullosos de tener un embajador que habla claro, basado en principios y no en oportunismo o populismo. Estamos orgullosos de tener un embajador que tiene la capacidad de expresar con claridad y valentía la preocupación que todos compartimos por la institucionalidad democrática del país donde vivimos, trabajamos, e invertimos. Acusar a nuestro embajador de “activista de ARENA” o incluso de “desestabilizador” o “golpista” es un insulto para Alemania y la comunidad alemana-salvadoreña. Si estas acusaciones provienen de las altas esferas del gobierno y del partido gobernante, usando sus medios partidarios, no ayuda en nada a nuestro esfuerzo de desarrollar las relaciones de cooperación entre El Salvador y Alemania.

A usted, Herr Botschafter, le decimos: Siga adelante, con franqueza se construyen relaciones fraternas y sólidas.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)

Carta pública de Raul Mijango a todos los líderes de las pandillas salvadoreñas

Aunque yo las expresaría de otra manera, suscribo todos los conceptos básicos que Raul Mijango manifiesta en esta carta a los pandilleros. Y no tengo dudas que los sucribimos todos los alcaldes, religiosos, comunicadores, académicos, activistas y empresarios, que hemos tenido participación en el proceso de reducir la violencia  y en la promoción del diálogo para generar un genuino proceso de pacificación. 

Raul Mijango nunca estuvo solo en el esfuerzo de la mediación, y no está solo hoy cuando hace este llamado urgente a los pandilleros. Espero que esta carta tenga impacto, tanto en las decisiones de las pandillas, como en la sociedad civil y la clase política que tienen que actuar para frenar la guerra y para buscar soluciones de raíz a los problemas de violencia, que no pueden solamente basarse en la represión.
Paolo Luers

La carta de Raul Mijango

Saludos para todos, lamento el no poder contar con las condiciones que me posibiliten expresarles  de manera directa la reflexión que voy a compartir con ustedes éste día por medio de la  presente carta.  
Como ustedes ya me conocen, les voy hablar como siempre: sin pelos en la lengua. Pero con el mismo respeto que les he guardado desde que nos conocimos en el interior de los Centros Penitenciarios. Motivado como siempre por el único interés de encontrar una forma que permita parar está vorágine de locura que en forma de guerra a diario sangra y enluta la familia y la patria salvadoreña; razón por la cual, de manera sistemática les he invitado a ser no solo parte del problema sino de la solución también.
Ustedes bien saben que no represento interés político partidario alguno, tampoco al gobierno ni mucho menos el de aquellos grupos de poder que detrás de bastidores mueven con hilos a sus marionetas para que bailen a su antojo. Mantenerme en esa posición es mi fortaleza, pero a su vez es mi debilidad; la oposición me considera alguien de izquierda peligroso. Estados Unidos también hasta visa me ha negado. El partido en el gobierno me considera traidor, y los miembros del gobierno relacionados con el tema de seguridad pública ni tan siquiera me dirigen la palabra ni mucho menos ponen atención a las propuestas que he hecho públicas, llamando al dialogo sincero, valiente e incluyente para resolver este problema que tanto daño le causa a El Salvador, y para colmo de males, ya en algunos tuiters manejados por personas afines al gobierno, me colocan ya como parte de la lista de los supuestos golpistas.
A ustedes tampoco los represento, porque nunca han necesitado de ello ya que tienen sus propias vías directas de interlocución. Como se los dijimos la primera vez que Monseñor Colindres y yo hablamos con ustedes, a los únicos que nosotros representábamos era al pueblo pobre que a diario sufre la violencia y clama e implora por una solución que pare la matanza y en razón de ese objetivo es que en aquella ocasión les pedimos que pararan la guerra entre pandillas, cosa que bajaron en intensidad por 15 meses y que nosotros les agradecemos eternamente; aunque el resto del país, confundido por la campaña de los detractores no lo hiciera, porque estos detractores le vendieron al pueblo como malo algo que en realidad era bueno.
Hoy lunes 27 de julio de 2015, he sido testigo presencial del caos que ha provocado la medida de Paro de Transporte impulsado por las pandillas.  Si hacer sentir la fuerza y poder que han acumulado en veinte años de conflicto querían, lo han logrado. Desafortunadamente, en esta acción, como en todas aquellas que se dan en todo conflicto, quienes mayormente resultan afectados son los mismos pobres, es a ellos a quienes se les impide movilizarse o para hacerlo tienen que pasar por muchas dificultades, riesgos y sacrificios al tener que desplazarse a pie en distancias largas y cuando llegan tarde a su trabajo, o no logran llegar a tiempo, los patronos les descuentan de su salario por la falta.
Sé que estén defraudados y molestos porque el gobierno tercamente se niega al dialogo. Se de sus sufrimientos por los abusos policiales.  Su coraje por los grupos de exterminio están matando miembros de pandillas. Que les quieran suspender o restringir privilegios que les proporcionan la Ley Penitenciaria. Que algunos de ustedes crean que al suspenderse la tregua yo les traicioné y que con mis llamados persistentes a la Paz y reducir violencia lo que buscó es diezmarles el poder.
Pero nada de lo que digan o sientan justifica la violencia, si al final quienes la sufren son los más pobres, los que a diario se ganan el pan de cada día, los que no encuentran medicinas en los hospitales cuando se enferman, los que pagan con sufrimiento el derecho diario de vivir; es por ellos, en nombre ellos, que quiero hacerles la súplica y el llamado a que desistan de continuar con la medida del Paro, ya que según se rumora se han propuesto mantenerla durante cuatro días.
Comparto con ustedes la tesis que en seguridad pública, este gobierno ha caminado como pato (a cada paso una zurrada), pero tampoco ello justifica la violencia. A Dios pido que interponga su poder y que permita que poco a poco las fuerzas de la razón, la sensatez y civilidad nos lleven por el camino del dialogo, que es la única vía sensata de solución a este grave problema de violencia que enfrentamos, del cual como siempre se los he dicho, ustedes son víctimas también.

Con el respeto y el aprecio de siempre,  Raúl Mijango.
San Salvador, 27 de julio de 2015.

Carta al Fiscal General: ¡Actúe!

Estimado Luis Martínez:
Usted tiene en sus manos la denuncia de La Prensa Gráfica sobre los hackers que clonaron la versión digital de este periódico, insertando contenidos originales a la par de otros que atentan contra el honor de su director, José Roberto Dutriz.


Usted tiene conocimiento de un caso similar en Guatemala, documentado por La Prensa Libre, donde una de las pistas lleva a un ciudadano salvadoreño.

Usted tiene en sus manos además, desde hace semanas, la denuncia de Roberto Rubio, director de FUNDE, representante de Transparencia Internacional y columnista, quien tiene indicios que similares ataques contra el honor de él y su familia posiblemente provienen de entidades estatales salvadoreñas.


Sólo la fiscalía, con sus recursos y competencias legales de recabar datos en los sistemas informáticos y los bancos, puede determinar quiénes están detrás de estas acciones ilegales. Sólo la fiscalía puede solicitar la colaboración de autoridades de otros países, en particular Estados Unidos, para rastrear la huella de los hackers, quienes obviamente usan conexiones informáticos y bancarios internacionales para cometer sus delitos.

Si usted, como titular de la Fiscalía General de la República, no procede con las investigaciones pertinentes, estos delitos, como tantos otros, quedarán en la impunidad que hace posible este envenenamiento de nuestra cultura política y de la libertad de expresión.

Si usted no actúa, nunca vamos a saber si detrás de estas campañas ilegales contra empresas, medios de comunicación y generadores de opinión pública están instituciones y funcionarios públicos que cometen estos delitos con fondos del Estado.

Si usted no actúa, señor fiscal, se hace cómplice.

Estos delitos son difíciles, casi imposibles, de investigar para las empresas y las personas afectadas, sin que a su vez incurran en operaciones ilegales. Pero son fáciles de investigar para la fiscalía, la cual tiene el monopolio de interceptar conexiones telefónicas, digitales y bancarias. Para esto tenemos una fiscalía.

Aún así, periodistas mexicanos han logrado documentar el amplio espionaje de datos que en México ha cometido por años una empresa de espionaje cibernético, contratada por el gobernador de Puebla (vea la actual edición del medio digital mexicano “animalpolítico.com”, o la documentación en el blog salvadoreño “segundavueltasv.wordpress.com”). Ahí es claramente el Estado que actúa criminalmente, y de manera sistemática, contra opositores políticos. Tal vez en El Salvador todavía no hemos llegado a este extremo. Pero seguramente llegaremos, si la única autoridad competente, o sea la fiscalía, no procede con rigor – y sin temor de tocar fibras del poder, incluso del Estado o de partidos políticos.

Recién instalado en su cargo, usted dijo que en el país operan 4 centros ilegales de escucha telefónica e intercepción de datos - y que tenía conocimiento de sus ubicaciones y quiénes los operan. Nunca leí ninguna noticia que la fiscalía haya desmantelado estos centros de espionaje y llevado a la justicia a sus operadores. Es tiempo que usted actúe, para garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión, de prensa y de la oposición política.

La pelota está en su cancha, señor fiscal general. Saludos,  
firma paolo
Posdata: Sigo convencido que para erradicar este cáncer no hace falta una nueva legislación que restrinja la libertad de expresión en el Internet. Las leyes existentes ya definen los delitos en cuestión. Sólo hay que aplicarlas.

Carta al FMLN: Sólo preguntando sobre corrupción, impunidad y golpe de Estado.

Estimados compas:
Algo raro está pasando. Ustedes toda a vida han hablado de la corrupción y de la impunidad. Lo hicieron durante la guerra y lo hicieron durante “los 20 años de ARENA” – porque obviamente hubo corrupción y hubo impunidad. Y continuaron hablando de este tema, incluso con voz más alta, cuando al fin llegaron al poder: Gerson Martínez dio cientos de declaraciones denunciando la corrupción, armando cientos de paquetes con evidencias. Y Mauricio Funes, por ratos, dejó de atender el trabajo de gobernar con tanto que hablaba de la corrupción. Incluso instaló en Casa Presidencial una Secretaría Anticorrupción que hasta la fecha existe, siempre al mando de Marcos Rodríguez, aunque esta más bien se convirtió en una policía secreta interna para disciplinar, extorsionar, controlar y alinear a los funcionarios del gobierno.


Con todos estos antecedentes, ¿cómo explicar que cuando al fin sectores influyentes de la sociedad civil retoman su tema y proponen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad (similar a la que en Guatemala está investigando casos que tienen al borde de la cárcel a la vicepresidenta y al presidente de la República), el FMLN habla de desestabilización de su gobierno e incluso de un intento de “golpe de Estado”?

Dicho de otra manera: ¿Por qué un partido que durante todos sus 34 años de vida ha denunciado la corrupción y la impunidad, ahora, al solo escuchar la palabra Comisión Internacional se siente aludido? ¿Por qué el FMLN siente que una entidad que con independencia, recursos y competencia técnica investigaría la corrupción, constituye una amenaza a su presidente y su gobierno?

Ustedes dicen que no es necesaria una Comisión de este tipo. Bueno, incluso si fuera cierto que no es necesaria y que nuestras instituciones tienen plena capacidad (y voluntad) de investigar, ¿cuál es el daño, el peligro, la amenaza? La única amenaza es que ustedes salgan salpicados…

Pero en serio, ¿cómo pueden argumentar que no es necesaria una Comisión Independiente? ¿Acaso en los 6 años que ustedes han gobernado, se ha erradicado la impunidad? ¿Acaso en El Salvador se ha condenado a los responsables de tanta corrupción que ustedes han denunciado durante décadas?

¿Acaso en los últimos 6 años nuestras instituciones al cargo de la lucha contra la corrupción y el crimen han superado todas sus deficiencias y sus amarres políticos, de manera que ahora ya no hay impunidad? Difícil que sostengan esto, así como están la Fiscalía General de la República, el sistema judicial, la Corte de Cuentas, la misma PNC…

¿Y no han ustedes insistido muy recientemente que la fiscalía es cómplice de la impunidad, en el caso CEL-ENEL? Bueno, tal vez es mal ejemplo, porque ustedes saben, igual que yo, que esto fue un caso fabricado por fines inconfesables…

Pero esto es otro argumento a favor de una Comisión Independiente: No sólo se trata de superar la falta de investigación y persecusión del delito, también se trata de asegurar que no se sigan levantando juicios políticos que no buscan justicia, sino más bien venganza y ventajas electorales.

La única explicación porque el FMLN reacciona con tanto pánico es que ahora los investigados serían ustedes. Ya tienen 6 años de administrar al país y el arco público. Muchos de los delitos posiblemente cometidos durante los gobiernos de ARENA ya son prescritos – y esto no se puede cambiar retrospectivamente. Así que una CICIG salvadoreña obviamente investigaría a la administración de Tony Saca, a quien ustedes siguen necesitando como aliado; a la de Funes, que vive en una casa de vidrio; y al actual gobierno. Además, por supuesto, a los corruptores del campo privado, muchos de los cuales ahora, como suele pasar, son aliados de ustedes. Los corruptores siempre son aliados del gobierno de turno.

Otra pregunta final: ¿Para ustedes, lo que está pasando en Guatemala, es un golpe de Estado contra el presidente Otto Pérez?

Piensen antes de gritar. Saludos  
firma paolo